viernes, 11 de mayo de 2012

Entrevista a Jesús Ferreiro, presidente de Catteleia

"Si nos hemos agrupado en una asociación es precisamente para decirle a la sociedad que nosotros no tenemos nada que ver con las mafias ni con el proxenetismo".
Jesús Ferreiro Reino, presidente de la Asociación Catteleia y gerente del Club Bombón.

"Sabemos que la mayoría de las mujeres que ejerce esta profesión lo hace por decisión propia, por lo que es necesario reclamar políticas que regulen la prestación de los servicios sexuales, equiparándolos con el resto de los trabajos y que normalice el funcionamiento de los locales de alterne".
Luis Otero,  director de comunicación de Catteleia

"Una prostitución “normalizada” permitiría que (las prostitutas) no se viesen tan indefensas frente a los poderes públicos, que tuviesen derechos y no únicamente obligaciones. Que legalmente estuviesen protegidas y no sometidas a las extorsiones y abusos de funcionarios policiales (...) Yo no quiero una prostitución legal para controlar a las prostitutas, sino para controlar a la administración pública. Por otra parte una normalización también tiene un componente social y pedagógico muy importante. Se trata de hacernos respetar, de conseguir que nadie mire a las chicas por encima del hombro, que no se vean sometidas a los insultos y desprecio social simplemente por haber optado por una forma de vida (...) Hay que hacer entender a la sociedad que las putas no son menos que nadie".
Cliente X, activista pro-prostitución



Aunque a nivel nacional la asociación más importante de empresarios de la prostitución es ANELA, aquí en Madrid lo fue (porque ha desaparecido sin dejar rastro) Catteleia. Su proyecto y discurso es muy similar, quizás el de Catteleia fuese algo más social ya que contemplaba establecer una serie de prestraciones para las prostitutas como "la creación de guarderías para los hijos de las prostitutas, la puesta en marcha de seguros privados de asistencia y el apoyo psicológico y legal para la mujeres" [2].

Como ANELA, sus reivindicaciones van en dos sentidos. El primero sería el de la dignificación social de la prostitución, desvinculándola de toda esa imagen de mafias y trata de blancas que se ha creado artificialmente. Sería una "lucha de carácter moral" puesto que afirman que "hay que desprenderse de la hipocresía social y de actitudes moralistas que definen a la prostitución como algo vergonzante, indigno, marginal y conflictivo" [2]. Quieren "hablar de prostitución" para así poder demostrar que las chicas que trabajan en sus clubes no consideran degradante su actividad y han tomado la decisión de prostituirse voluntariamente. Sin embargo, se quejan de que a pesar de todos sus esfuerzos las administraciones no les escuchan [3].

El otro, el de su defensa frente a los abusos y arbitrariedades cometidos por los poderes públicos, es el que me ha llevado a interesarme tanto en el mundo de la prostitución. El Sr. Ferreiro denuncia haber sufrido "una persecución sin límites". Y es que, aunque la prostitución no sea una actividad ilegal, acusa a la administración local de acosarles con continuas inspecciones para machacarles a sanciones administrativas [1]. Entienden que con una regulación específica que les respaldase legalmente, "acabaría el hostigamiento policial al que nos someten, amparándose en cuestiones administrativas" [3].

Los empresarios de los clubes no tienen nada que ver con la figura tan extendida del "chulo". Desde Catteleia abogan por la prostitución voluntaria, condenan el proxenetismo y consideran que la idea de que detrás de la prostitución siempre hay mafias "les hace mucho daño". Leyendo sus comunicados, noticias y entrevistas casi parece como si las prácticas mafiosas proviniesen de los policías que constantemente asaltan sus locales . ¿No es gracioso, jejeje?



Muchos de sus problemas son de orden legal. Así se ven obligados a respetar una hora temprana de cierre de acuerdo a la la Ley 17/97 de 4 de julio, de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas de la Comunidad Autónoma de Madrid. Pero un puticlub hace su negocio por la noche, no puede cerrar temprano. ¿Cómo consiguen sortear la regulación? Sé que me repito más que el chorizo, pero tengo que decirlo de nuevo: porque llegan a "acuerdos" con los municipales para que les dejen cerrar más tarde. Es decir, que no sólo no se hace cumplir la norma sino que la propia Ley es la que propicia la corrupción. Más claro no se puede decir.

Además se ven obligados a no dar trabajo a sin papeles, cuando la prostitución es una actividad refugio precisamente para quienes no pueden encontrar trabajo en la economía "formal" (no sólo hablo de las chicas, por ejemplo también es el caso de los tarjeteros). Con esta medida se expulsa a las inmigrantes irregulares a la calle o a los pisos clandestinos, aumentando su vulnerabilidad. De nuevo, las actuaciones políticas crean más problemas de los que solucionan.

Pero aun cuando las "trabajadoras" estén con los papeles en regla, se quejan de que ante una inspección de trabajo "están con las manos atadas" [1] porque no las tienen dadas de alta. ¿Es que son unos mezquinos explotadores que se quieren ahorrar las cotizaciones de sus empleados? Pues no, es que el Ministerio de Trabajo no lo permite, no hay cabida en el actual marco legal para el ejercicio de la prostitución por cuenta ajena. Ya saben la solución, más sobres. Ésta es la maldición de la prostitución, por lucrativa que sea esta actividad no llega a proporcionar suficientes ganancias debido a los altísimos costes que implica su situación de alegalidad. No es de extrañar, por tanto, el empeño de nuestros cargos políticos por desoir sus quejas y mantener a este sector en un limbo legal del cual pueden sacar tajada.

Como el propósito de este blog es dar a conocer la prostitución, considero que es fundamental escuchar la voz de los empresarios del alterne. Oigan lo que dice este buen hombre. Lo más llamativo de todo es su respuesta a la pregunta de qué supondría "legalizar la prostitución": acabar con la persecución policial. ¿Entienden ya de una vez por todas, almas cándidas, por qué la prostitución NO SE PUEDE REGULAR? ¡Porque hacerlo sería contrario a los intereses de las mafias! ¿Cómo van a tirar las redes criminales organizadas piedras a su propio tejado? Es absurdo. No se les puede "pedir" derechos, sino que hay que conquistarlos. Ahora que es el bicentenario de "La Pepa" se me ocurre un excelente paralelismo. ¿Creen que Fernando VII habría aceptado una Constitución por voluntad propia renunciando a su poder absoluto? Claro que no, cuando lo hizo fue porque le obligaron, porque no le quedó más remedio. Y en cuanto pudo volvió a las andadas. Nosotros hemos de seguir el mismo camino, no podemos esperar que las administraciones cedan sus privilegios sin más. Somos los oprimidos exigiendo justicia al opresor. No nos van a otorgar fácilmente lo que durante tanto tiempo nos han negado, sino que hemos de luchar para que nuestros dirigentes se sometan a la legalidad y nos reconozcan los derechos que, en justicia, tenemos. Disfruten la entrevista:




¿Cuál es su objetivo?
Que se legalice la prostitución ejercida libremente y dejemos de estar estigmatizados. La profesión está cada vez más denigrada y todos hablan mal de nosotros sin saber.

¿Les meten en el mismo saco que a las mafias?
Sí, pese a que nosotros somos los primeros interesados en acabar con la prostitución obligada. Las chicas que quieren vienen libremente a nuestros locales. La que decide no volver, no vuelve.

¿Actúan como proxenetas?
En absoluto. Nuestros locales ofrecen higiene y seguridad. Damos una cantidad a las señoritas por estar en el club, ya que de lo contrario no vendrían clientes. A éstos les cobramos las consumiciones y la habitación, si la utilizan. Pero lo que acuerden entre ambos es cosa de ellos; nosotros no nos metemos.

¿Qué supondría para ustedes legalizar la prostitución?
Acabaría la persecución policial que sufrimos y que cada día es mayor.

¿Y dejaría de estar mal vista?
Eso espero. Es una incongruencia que, en estos tiempos que corren, esté mejor visto ir al bingo a dilapidar una cantidad astronómica que gastarse 100 euros en un club de alterne.

¿Y su familia, qué opina?
Mi familia respalda mi trabajo, empezando por mi mujer y mis hijos. Toda mi familia respaldan mi trabajo, empezando por mi mujer y mis hijos. Es más, mi suegra trabaja en el club como señora de la limpieza.



Referencias:
· [1] Nace la primera asociación de clubes de alterne de Madrid
· [2] Empresarios de clubs de alterne piden que se regule la prostitución
· [3] Los clubes de alterne exigen derechos