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lunes, 26 de junio de 2017

Una visión desde dentro de la prostitución

"Me preguntan ... ¿y porqué lo haces? y yo les contesto, es mi tarea en este mundo: Hacer felices a los hombres".
Natalia, prostituta

"Me hecho adicta a ser puta en un bar de carretera".
MademoiselleBleue, (ex)prostituta



Las últimas entradas en las que estoy poniendo testimonios de mujeres que muestran cómo viven la prostitución con naturalidad, y hasta placer (obviamente reconociendo que hay experiencias diversas, pues como todo tiene sus más y sus menos), me hicieron echar un vistazo a otras entradas del estilo que publiqué ya que durante estos años muchas crearon sus blogs y compartieron experiencias similares.

Para mi sorpresa, la mayoría de estos blogs no existen pues han sido eliminados. Afortunadamente copié íntegramente los textos y sus reflexiones perduran en este espacio, que se ha acabado convirtiendo en la mayor reserva de textos escritos por prostitutas. Y me dije, voy a revisar en borradores (a pesar de todas las entradas que he publicado, tengo en estos momentos 550 pendientes de publicar porque materialmente no tengo tiempo para tratar todos aquellos temas que querría) a ver si se han caído enlaces... Y vaya que sí, muchos artículos y textos a los que hacía referencia se han caído. Bueno, hice lo que pude, consolémonos con los que pude salvar ya que debo ser el único loco que recopila tanta información.

Pero hay uno que permanece y que me encantó releer, por ello quiero compartirlo con ustedes. Data del año 2013, ¡la de cosas que tengo guardadas y que darán vida a este blog aunque dejen de salir noticias sobre la prostitución! Se trata de un mensaje de una mujer que comienza como nueva en este mundo debido a dificultades económicas, con mucho miedo al principio (como es natural, con la propaganda que se da...) pero que no tarda en desinhibirse y encuentra en él LIBERTAD. Lo publicó en GuiaGeisha, el foro de Paula, de donde por lo visto fue baneada (aparece en su status). Me ahorraré comentarios, pero es una observación que hay que tener en cuenta.

Indudablemente el factor económico es un factor clave a la hora de comenzar y MANTENERSE en prostitución, pues como explica la autora del texto una vez se han solucionado las necesidades más urgentes una se acostumbra a un nivel de vida acomodado que no podría mantener con otra ocupación.



"Hace siete meses mi vida y la de mi familia dio un vuelco... Mi sueldo (que me tenía bastante contenta hasta ese momento, yo me conformaba con poco) daba para pagar las deudas y era el único ingreso que teníamos. Había que seguir viviendo... y además de muchas horas extras, yo me planteé enseguida "esto". Mi idea era ser independiente para compaginarlo con mi otro trabajo, tuve algunas propuestas "interesantes" pero finalmente no me atreví, me aterraba que me atacaran, que me violaran, que me contagiasen una enfermedad horrible. Pero un día tras otro me fijé en uno de esos locales con lucecitas. Sí, con lucecitas rojas. Y me dije a mí misma, "si no me gusta, podré salir enseguida..." Lo sé, las lucecitas me deberían haber dado más miedo, pero no fue así. Sentí algo así como una corazonada. Y entré. Y me gustó. Lo sentí seguro y cálido. Había unos hombres grandes que lejos de darme miedo me hacían sentir protegida. Mi propuesta les encantó. Y así empezó todo... Ahora mi vida ya está bien, de hecho, está perfecta. Ya no hay deudas, mis padres trabajan de nuevo y podría incluso independizarme. Todo está bien, ya no tengo excusas para volver a ese lugar... Mi "trabajo normal" me encanta; pero ahora mi sueldo me parece muy escaso mientras que antes, antes de que mi vida cambiara, me sentía rica con el mismo dinero... Todas las semanas desde hace un tiempo me digo a mí misma que les voy a decir que lo dejo. Pero el viernes me entra un subidón de adrenalina terrible, y vuelvo de nuevo, y otra vez... Además, no es un sitio de "escorts", no.. es un sitio limpio y apañao, me siento segura y cómoda allí, pero muy lejos del lujo, por decirlo así. Mi propósito del 2013 es dejarlo, centrarme en "mi trabajo normal", pero solo de pensar en el viernes vuelvo a sentir esa sensación de excitación... Y el caso es que hay muchos clientes majetes medio amigos a los que adoro pero también algún cliente capullo, de esos que te tratan con indiferencia y piensas "no le ha gustado", y que sin embargo repiten una y otra vez a saber por qué, siempre con la misma cara de amargaos... Por no decir que en mi segundo día de puta me crucé con un psicópata y casi vivo una experiencia desgarradora para no olvidar, pero afortunadamente, el estar allí me salvó. En fin, que ni yo misma me entiendo, siento que tengo una especie de doble personalidad; en realidad soy una chica muy diferente, pero cuando llego allí no sé que me pasa... me siento libre, libero algo de mi interior que no existe el resto de los días de la semana y solo quiero sexo, más y más sexo. He llegado a pensar que ni siquiera con mis "novios más queridos" he sido así! jajaja... Yo misma me río pero así es como me siento! Ni siquiera me importa que sean feos, gordos o viejos. Todos me gustan, todos me valen. Todos me hacen sentir "así", y a su vez todos tienen algo "diferente". En realidad yo quiero dejarlo, volver a ser la de antes, algún día conocer a alguien, formar una familia...sólo deseo ser alguien con una vida corriente y feliz. Pero de alguna manera patológica, me hecho adicta a ser puta en un bar de carretera. Se me ha cruzado muchas veces incluso la idea de hacerme independiente, hacer una página etc etc. ¡Pero en el fondo de mí, yo no quiero, yo quiero ser la de antes! ¿Qué puedo hacer? ¿Creéis que tendría que ir a un especialista? ¿Os ha pasado algo así?¿Cómo habéis logrado salir? Gracias".

En mis numerosas y entretenidas charlas con trabajadoras sexuales he constatado que lejos de ver su actividad como algo indeseado llegaban a disfrutar en sus encuentros sexuales con completos desconocidos. A ver, hay de todo, hay mujeres que lo llevan bien y otras fatal (en cuyo caso, se marchan por su propio pié) y obviamente tipos que adoran y otros que detestan (lo cual es totalmente lógico). Pero el balance final, como nos cuenta, es francamente bueno.



¡Pero esperad, que todavía hay más! Posteriormente cuenta las motivaciones que tuvo para dejarlo: el temor a ser descubierta (y es que efectivamente muchas quieren dejarlo, pero no porque particularmente las desagrade sino por condicionantes como el estigma social asociado a esta actividad). También habla de sus clientes, diferenciando de aquellos clientes "amigos" y de los que prefiere no volver a ver. Sobre todo lo que muestra es que ha cambiado su punto de vista sobre este fenómeno tras haberlo conocido directamente, que es lo que nos sucede a tantos:

"Buenas a todos y mil gracias por las respuestas! Finalmente lo he dejado (al menos por ahora). El causante es mi trabajo "normal" (en el que andaba algo descentrada) y bueno, como bien decís siempre por aquí, verme obligada a mentir tanto y el temor a ser descubierta... Me sorprenden personas tan valientes como Paula, y es que si no hubiera sido por ella, nunca se me habría ocurrido esta solución. Según la escuche yo misma pensé "esta señora es inteligente, se expresa de maravilla, no tiene pinta de yonki y ha podido salir de su situación económica haciendo este trabajo, por qué yo no?" Soy consciente de que nunca seré la misma. He vivido cosas que me han cambiado para bien y para mal. Las personas de mi entorno también lo han notado; ahora soy diferente, tal vez más abierta, tal vez incluso me siento más viva. No sé si seré capaz de llevar relaciones como las de antes, yo siempre he sido liberal pero fiel hasta la muerte, ¡tendré que irme acostumbrando a mi vida rutinaria de persona "corriente"! No sé si algún día lo retomaré. Sé que echaré de menos a algunos de mis amigos-clientes (de los cuales ni me he despedido) y a otros no los echaré de menos para nada, incluso me alivia no volver a verlos (los menos). Si algún día soy abuela se lo contaré a mis nietos... jajaja En cualquier caso siempre defenderé la legalización de la prostitución. No sé, es un servicio importante; hay personas que si no fuera de esta manera nunca tendrían sexo, y eso es tremendamente injusto y triste. Los puteros no son sólo hombres adictos al sexo perdidamente infieles (y que conste que no voy a ser yo precisamente la que juzgue a las personas), pero quiero decir que hay puteros muy feos, o muy viejos, solterones o viudos... que el primer día dices entre ti, oh dios mío, me moriré si lo hago... pero después descubres en ellos, en su esencia algo que te encanta. No sé, os pareceré una loca (que también puede ser, una loca adicta al sexo), pero yo creo que todas las personas son mágicas. Todas tienen algo especial, algo que les caracteriza y les hace únicos. El sexo, el calor humano, el sentir a una mujer... nadie puede morirse sin haberlo experimentado y a veces solo las putas podemos dárselo!! (De los psicópatas me abstengo de decir nada, son personas corrompidas y podridas que han perdido la humanidad). Las putas solo dan placer y felicidad, risas y momentos para recordar (al menos siempre lo intentamos). Pero la sociedad no quiere reconocer eso, la sociedad nos hace daño, nos persigue, nos juzga. Se necesitan leyes primero para PROTEGERLAS de los psicópatas, segundo para legalizar su situación y poder pagar sus impuestos... Por eso chicos mil gracias por vuestros comentarios y mil gracias por todo. Aunque ya no trabaje de puta (desde hace una semana) yo siempre tendré un corazón de puta. Qué los Reyes os colmen de FELICIDAD, DE AMOR, PLACER y SALUD PARA DISFRUTAR DE TODO!!! Enjoy... ;9"

En estos textos se menciona a los clientes, esa figura en torno a la prostitución que cada vez levanta mayor interés. Y lo que nos cuenta es que hay muchos "majetes, medio amigos" con los que tener sexo no le representa el menor problema. Yo escribo desde esta perspectiva, ya que he mantenido muy buena relación con muchas de ellas. ¿Y con las que no, es que acaso no he tenido malas experiencias? Pues claro, pero al igual que hacen ellas me junto con quienes me agrada estar. En la prostitución, como en la vida, "hay de tó".



Testimonios como el suyo resultan altamente coincidentes con tantos y tantos que he podido conocer en primera persona, por eso otorgo veracidad a sus palabras y las comparto con ustedes. Esto es lo que piensa una mujer de carácter liberal tanto ANTES como DESPUÉS de ejercer la prostitución. Al principio, le da miedo dar el paso. Y cuando lo hace, no se arrepiente pero sabe que tiene que andar con cuidado para ocultar su situación a su entorno más cercano, motivación adicional para que muchas emigren (no sólo es por motivos económicos, se podría decir también que "sin estigma, habría menos trata"). Lo que al final las queda es ese "corazón de putas" y una visión cercana, amable y positiva de la prostitución debido a que la han CONOCIDO. Precisamente lo opuesto a lo que les pasa a las abolicionistas. Pero esa es otra historia... que abordaré en breve.

martes, 28 de marzo de 2017

¿Por qué los hombres consumen prostitución? + Charlas próximas

"Es fundamental conocer qué es lo que opina la demanda de prostitución para saber qué soluciones... o cómo podemos mirar la prostitución. Por eso proponíamos hablar de los hombres en prostitución para cambiar el enfoque tradicional que suele estar centrado en la mujer".

Beatriz Ranea Triviño, Experta en perspectiva de género, prostitución y trata.



Quienes me conocéis sabéis que, esté de acuerdo o no con los planteamientos de la gente, considero que merecen ser escuchados. Y que además, de tener la posibilidad, es preferible contar con aquellas personas que más se han significado por su conocimiento de una materia. Es decir, escoger a los mejores. No a los peores como hacen las televisiones o los partidos políticos. Creo que esta manera de ser mía es lo que más distingue a este blog, no que sea o deje de ser un "putero", sino que le doy voz a todos los actores relacionados a este fenómeno SIN INTERMEDIARIOS.

Y es que claro, yo puedo daros tanto mis motivos personales para ser demandante de prostitución como los que considero que pueden generalizarse a la mayoría de hombres pero no tengo una perspectiva feminista sobre la materia. A ver, hay que ser consciente de las limitaciones propias, yo he aprendido mucho tanto en la calle como en las charlas sobre prostitución. Así que como no quiero decirle a nadie lo que tiene que pensar pues considero que lo mejor es ofrecer esta pluralidad de puntos de vista. Que se escuche a las prostitutas, a los clientes, a los empresarios, a los vecinos y comerciantes, a la policía, a las feministas, a los trabajadores sociales, a los abogados y fiscales que tratan estos casos...




Quien es tenida en estos momentos como la mayor experta en clientes -y no es que lo diga yo, es que ella presume de serlo y está dando conferencias y cursos de continuo- es Dña Beatriz Ranea. Podéis escucharla en persona en el local del Consejo de la Juventud periódicamente (mañana imparte una charla), el 31 en Alcalá de Henares y el 4 de Abril en la Facultad de Filosofía de la Complutense. Al final de la entrada dejo los carteles. Pero como sé que sois unos cómodos, ya os traigo yo la charla que dio en San Fernando en compañía de Amelia Tiganus, quien asegura ser una ex prostituta víctima de la trata. Ojalá tenga tiempo para poneros alguna de sus charlas y programas de radio porque también resultan muy interesantes (de todos modos, ella habla en la segunda parte del acto).

El caso es que Beatriz, siguiendo la estela de la primera abolicionista que abordó el tema de los clientes (Maria José Barahona), ha realizado varias entrevistas a los mismos de los cuales saca una serie de conclusiones. Como cliente pues tengo mis reservas (¿por qué no las digo? pues para que los lectores me hagan preguntas y para no crear una predisposición negativa, ¡quiero que vean la charla!), y como investigador social ya ni os digo pues llegué a conocer su metodología y bueno, por decirlo de manera educada, tenemos maneras muy diferentes de acercarnos al estudio de un fenómeno social. No os quiero quitar más tiempo, os dejo con esta magnífica conferencia. Por favor, reparad en el público asistente. No me cabe duda de que son personas muy familiarizadas con la prostitución.




¡Pero no se vayan, hay más! Debido a desencuentros con la empresa con la que colaboraba, este mes he tenido más tiempo del habitual (que viene a ser cero, prácticamente) y he podido indagar un poco en las redes sociales encontrando que han tenido lugar varios actos más sobre prostitución. Si sois buenos (traducción: escribís comentarios) pondré una charla de Podemos en Salamanca el pasado mes de Enero, pero además quiero mostrar otros actos de este mismo mes de Marzo. El pasado día 6 con Amelia hablando nuevamente sobre los motivos de los hombres para consumir prostitución, otro de Médicos del Mundo el día 7, de Podemos el 10 y el del PSE el 27. Y todo este mes, vaya, parece que interesa el temita...








¿Que hayan pasado significa que no haya más? ¡Ni mucho menos! ¡Estamos en temporada! En menos de UNA SEMANA van a tener lugar cuatro actos (que yo sepa, lo cual es muy raro porque como podréis imaginar las asociaciones que los organizan no contactan conmigo para informarme de ellos). Tres en Madrid (todos ellos con Beatriz Ranea, acompañada de grandes como Rosario Carracedo, Ana de Miguel y Beatriz Gimeno) y otro en Tenerife, para que los de las islas digan luego que en la Península no nos acordamos de ellos. Si se siguen grabando en vídeo no me importa compartirlos, aunque eso no depende de mí y realmente aconsejo que se vaya a ellos ya que se puede participar y resulta muy interesante lo que cuentan. Yo no voy por dos motivos muy simples, el primero es que como varón heteropatriarcal opresor tengo que trabajar y el segundo es que, aunque siempre me haya comportado bien y nunca me hayan echado de ninguno de estos eventos, las abolicionistas me tienen más visto que el tebeo y por lo que tengo entendido considerarían mi presencia como una "provocación". Además, la última vez que fui no tuve mejor idea que acudir con dos prostitutas callejeras y una no se pudo contener y la lió (no fue maleducada ni nada, pero le dijo a Charo que lo que ella contaba no era cierto y vaya, es de muy mala educación cantarle las cuarenta a alguien con público presente).

Por mi parte publicito alto y claro sus eventos. Además deseo invitarlas a los debates que próximamente organizaremos en una televisión por Internet. ¿Aceptará alguna de estas ilustradas feministas contrastar sus puntos de vista con los de los varones de los que tanto hablan? ¿O les gusta más hablar DE nosotros que CON nosotros, como han hecho toda la vida con las prostitutas?







lunes, 20 de marzo de 2017

Jóvenes y puteros

"La gran mayoría de nuestras parejas o follamigos no son tan atentos como nuestros clientes"
Paula VIP, prostituta y presidenta de APROSEX

"Hay muchísimos tipos de clientes: está el que busca compañía, porque en su vida realmente no la tiene... y no le puedes juzgar duramente. Recuerdo un señor mayor que un fin de año se me echó a llorar porque decía que yo era lo mejor que le había pasado ese año. Y luego tienes muchos otros tipos. El jeta que intenta aprovecharse de ti. O los jóvenes que vienen para estrenarse, o los que van de juerga todos juntos. Están también los que recurren a las chicas que están en la calle. Todos sabemos que pueden ser mujeres esclavizadas por las mafias".
Marta Elisa de León, ex prostituta


Una escort (prostituta de alto standing) danesa muestra con orgullo el mensaje de agradecimiento que le envía un cliente. En él podemos apreciar las motivaciones que tiene para seguir contratando sus servicios.



Llevo tanto tiempo sin publicar una entrada que volverme a poner me cuesta horrores. Tenía otra idea en mente pero comenzaré con algo facilito para entrar en calor. Resulta que hará medio año me escribe un periodista interesado en realizar un reportaje sobre los clientes de prostitución tras una noticia del periódico "El Mundo" en la que se aseguraba que cada vez éramos más jóvenes.

Como a todo periodista, le dediqué mi precioso tiempo de manera altruista (lo cual pronto dejará de suceder) tratando de que, por una vez, se hiciese un trabajo mínimamente serio, que no se quedase en lo superficial sino que ahondase un poquito. Obviamente no es lo que buscan los medios convencionales así que el resultado es éste que vemos:




Efectivamente contó con testimonios de clientes, con los que habló de pasada y en sí no engaña en nada (lo cual ya es infrecuente en un periodista). Se ve cómo muchos chicos jóvenes asociamos la prostitución con pasar un buen rato sin complicaciones, realizamos un análisis económico racional del gasto que conlleva (como diría Torbe, "quien folla pagando, acaba ahorrando") y no somos unos desalmados a los que nos traiga sin cuidado la situación de las chicas. Pero no sé, como que se queda uno como con la impresión de que en general no reflexionamos mucho sobre el tema, vamos a lo nuestro, no entablamos una relación estrecha con las chicas... y eso que una de ellas, cuando le preguntan, dice que prefiere a los viejos "porque son más cariñosos". Anda, si va a ser que la actitud del cliente sí que es valorada por las chicas...

Siempre me gusta comentar un poquito estos vídeos porque, como cliente bregado, puedo ver cosas que a otras personas le pasarían desapercibidas. Para empezar las preguntas del reportero son muy directas y además van encaminadas a condicionar la respuesta de sus interlocutores. Así no se hacen las cosas, aunque lo cierto es que si quieres armar un vídeo de cuatro minutos seguramente no tengas otra opción. Otra muy buena es la respuesta del tipo que se va de putas ANTES de irse de copas. Efectivamente, ese sí es un putero experto. Es muy mala idea ir de putas borracho: ni las chicas te van a querer atender, ni vas a funcionar (y en la Montera el tiempo es oro, literalmente), e incluso te pueden robar. Así ya has triunfado y vas calentito a casa pase lo que pase. Es que de esto no se habla y me parece muy importante, la prostitución ofrece seguridad, previsibilidad, la certeza de que vas a mojar sí o sí. Y luego como ya vas sobrao, tranquilo, de "perdonavidas" es mucho más fácil levantarte a cualquier tía porque no necesitas babearle a ninguna. Tiene unos "efectos secundarios" muy positivos.

Como denuncia Silvia García, se han realizado campañas muy agresivas desde los poderes públicos en contra de los clientes de prostitución. Parece que no nos han disuadido, así que... ¿han fracasado? ¿O su objetivo realmente era otro?



Otra cosa que quiere saber el periodista es lo que se pide. "Lo normal". ¿Y qué es lo normal? Coito. Penetración vaginal. Ya está, sólo eso. A secas. ¿Y chupar? Hay algunas que sí, otras que no. Algunas ni se quitan la ropa. Otras completamente. Unas no te dan ni piquitos y otras te limpian la boca de los morreos. Unas follan mecánicamente y otras se mojan como bestias y te follan hasta romperte. Eso ya depende del "feeling" entre ambos, pero obviamente los que repetimos es porque nos tratan bien. Están los "cazadores solitarios", que son los que vamos a piñón fijo y los que van en grupo que normalmente van de cachondeo -como se dice- y como no consumen las chicas pasan de ellos.

Luego, claro, hay "expertas" y "estudiosas" que analizan esto desde fuera y lo explican con chorradas como que si el patriarcado o la masculinidad. Si todo es mucho más sencillo, "irse de putas" es PARTE DE LA FIESTA. Lo mismo que se asocia música, alcohol y comida con pasarlo bien pues el sexo es otro de esos "placeres de la vida". La mayoría de clientes que van en grupo, como puede apreciarse, es porque tienen muy poca experiencia y se dan ánimos para entrar a los puticlubs. Si a mí me pasaba igual, yo muy al principio siempre iba con alguien "por lo que pudiera pasar". Es totalmente normal tener miedo a lo que se desconoce. Los puteros, particularmente los novatos, son muy miedosos.

Lamentablemente, la gente que desconoce la prostitución por dentro sí que tiende a creerse las historias truculentas sobre prostitución y se crea una imagen muy negativa de este fenómeno, que luego cuesta horrores desmontar.



Finalmente, ningún reportaje estaría completo si no se aborda el tema de las chicas "obligadas". Pero no se aporta nada nuevo. Se hace una pregunta en frío a una chica que no conoce de nada (¿qué espera que le conteste?) para, posteriormente, cuestionar la veracidad de su testimonio. Yo no soy periodista y seguramente nunca lo sea en la vida, pero si estuviese en su lugar lo que haría sería indagar. No hagas periodismo de paracaídas, pasa más que una tarde en la calle, gánate su confianza y vete averiguando cuál es la situación de esa mujer. Y sobre todo, pregúntate si alguna "mafia" iba a ser tan estúpida o temeraria para realizar un acto delictivo continuo en una de las calles más transitadas de España, a plena luz del día, a vista de todo el mundo, en una zona totalmente videovigilada, a pocos metros de una comisaría y patrullada constantemente tanto por policías uniformados como por agentes de paisano. ¿No parece muy sensato, verdad? Pues quizá sea que lo que ocurre es diferente a lo que uno se imagina cuando desconoce las cosas, pero para eso el oficio de periodista está en INVESTIGAR antes de informar... En teoría, vamos.

Siempre se ha dicho que una imagen es mejor que mil palabras, y por mucho que pontifiquemos sobre las motivaciones de los clientes, especialmente los jóvenes, creo que nada lo refleja mejor que las dos escenas que os traigo a continuación de "La chaqueta metálica". Son bastante realistas y se centran en estos soldados jóvenes (como si fuese una novedad lo de chavales yendo de putas, eso ha sido de toda la vida y en los ejércitos mucho más) que negocian tarifas y servicios con las "baby san" vietnamitas. Aclaremos que son clientes y chicas desconocidos, de ahí que la charla se centre tanto en el aspecto comercial. Cuando uno ya es cliente de la chica lo normal es que se hable de otros temas: de cómo le va el trabajo, de la familia, del tiempo, de la salud, de noticias (que las propias chicas sacan, no viven bajo las piedras), de sus planes de futuro... vamos, de lo que hablarías con cualquier otra persona. Lo que quiero rescatar de ambas escenas es el ambiente agradable existente, el que sean las chicas las que muy frecuentemente se ofrezcan a los clientes, y el que no sea en absoluto una novedad que la juventud sea muy putera. Es más, si no lo hacen cuando les funciona... ¿van a esperar cuando ya no responda el amiguito?

jueves, 6 de octubre de 2016

Las reflexiones de la cortesana Lucila

Es un placer ver que cuando vuelvo a retomar el blog hay lectores fieles que continúan a mi lado. Es el caso de Artyom, otro de los escasísimos clientes que mantiene un blog. Además, su novia Lucila ha comenzado a realizar una serie de vídeos en los que habla del trabajo sexual, los problemas o dificultades que afronta y cómo se ve esta realidad desde dentro, en primera persona.

Existen cada vez más trabajadoras sexuales que dan sus puntos de vista, en este blog ya he sacado a docenas de ellas tanto en entrevistas escritas como en vídeos y tengo previsto sacar en breve a varias de las que están más en el candelero en estos momentos: Amarna Miller, Natalia Ferrari o María Riot. Pero he preferido empezar con Lucila por una razón muy sencilla: a ella no la va a entrevistar ningún medio convencional mainstream. Es una prostituta independiente, desconocida, no afiliada a sindicato ni asociación alguna y cuyo testimonio por tanto tendrá una difusión reducida... a no ser que vayamos difundiéndolo por la red.




En un primer vídeo nos habla del "honor de ser cortesana", de que trabajar en prostitución es una elección no sólo legítima sino también altamente productiva. Para empezar arremete contra la legitimidad que vendría a tener el Estado para decirnos qué tenemos que hacer o no pues, como auténtica cortesana, valora enormemente la libertad. Y es que eso es lo que ofrece la prostitución, LIBERTAD E INDEPENDENCIA como bien dice.

La prostitución es una actividad deseable para aquellas personas promiscuas, que disfrutan del sexo sin necesariamente establecer una relación emocional de larga duración con su pareja (que también puede darse, y es muy bonito cuando sucede), que quieren fijar por sí mismas sus ritmos y condiciones de trabajo y, sobre todo, que desean PROGRESAR en la vida. Y es que como también señala con gran acierto la prostitución lo que permite es obtener unos ingresos a los que de otra manera no podría acceder.

De hecho, cualquiera que realmente haya tratado con prostitutas de verdad y se haya sumergido en su ambiente puede comprobar que es muy frecuente que le cuenten que, como Lucila, no se esperaban que fuera una profesión tan buena. Generalmente las chicas te cuentan que tenían una imagen tremendamente distorsionada de lo que era este mundo (también me sucedía a mí), que lo concebían como lo peor, como algo completamente indeseable... y no, resulta que no tiene nada que ver con la imagen que se tiene de él. Rechazamos la prostitución porque hemos sido educados para aborrecerla, pero yo sueño con el día en el que exista una verdadera vocación y las niñas, ya desde su más tierna infancia, puedan declarar su inclinación hacia esta actividad con la misma legitimidad que quien desea dedicarse a la medicina:




Y es que esa inclinación al puterío, al fornicio y al vicio ya está ahí en muchas personas. Es una constante. La gran mayoría de putas que me he encontrado ya mantenían una vida sexual que podríamos calificar de "laxa" MUCHO ANTES de empezar a putear. Luego se les encendió la bombilla y dijeron... corcho pero si yo lo estoy dando de gratis... ¿por qué no cobro y convierto mi pasión en mi forma de mi vida?

A diferencia de lo que sostienen las feministas yo no digo que esto sea una opción buena o deseable para todos. No, hay gente que vale y otra que es mejor que no se meta. Hay mujeres que llevan el puterío en la sangre y se sienten gravemente ofendidas con declaraciones como que "ninguna mujer nace para puta" o que la prostitución degrada y humilla a las mujeres o es violencia. Sencillamente no lo ven así. Entiendo que haya gente que sí que conciba así las cosas (en mi opinión, debido a unos erróneos prejuicios) y APLAUDO que se mantengan al margen de la prostitución. Pero ahora bien, que no hagan como el perro del hortelano que ni comen ni dejan comer. Si no quieren follar, que dejen paso a los que sí queremos.

Carteles elaborados en Brasil, en los que se mandan una serie de mensajes reivindicativos. Nosotros creemos que la prostitución no es vergonzosa, sino que es una actividad totalmente honrosa y que debe valorarse adecuadamente, cuya situación legal la coloca en una posición de desprotección y vulnerabilidad inadmisible. Como digo en el blog: "el problema no es la prostitución, sino la falta de derechos".



Un aspecto en el que veo particularmente combativa a Lucila es en su crítica a "la mentira de la trata". Hará lo menos un año que tenía pendiente escribir una entrada aclarando de qué va todo esto pero, en realidad, las abolicionistas no engañan. Lo que sucede es que todos tendemos a pensar que trata es prostitución forzada Y NO ES ASÍ. La trata no tiene nada que ver con que a la chica esté "encadenada, secuestrada, drogada"... la trata se refiere a la asistencia a la migración voluntaria para realizar una actividad económica en la economía sumergida, tal como hace Lucila. Jurídicamente, es una clara víctima de trata. Y ella dirá, "pero si yo lo he elegido, si nadie me obliga, si hasta disfruto con esto". Pues DA IGUAL. Como dicen los mexicanos, nos vale madre. Su consentimiento, y recalco nuevamente que hablo desde el plano estrictamente legal (que es opuesto al más elemental sentido común), se considera irrelevante. Pero bueno, ya profundizaré en este tema en otra entrada que si no voy a liaros.

El caso es que NADIE que tenga un poco de calle puede avalar la historia de esas mujeres traídas por mafias, prostituidas a base de palizas y que únicamente logran recobrar la libertad gracias a heroicas intervenciones policiales como nos relataba esta misma semana otro periodista MANCO de "El Español". Eso no es periodismo de investigación y todos lo sabemos. Eso es coger los comunicados e informes de la policía y fusilarlos de manera inmisericorde. Si alguien hace un auténtico esfuerzo por conocer cómo funcionan las cosas de verdad, se encontrará que -tal y como dice Lucila- son las propias autoridades las que fomentan este bulo para allanar prostíbulos y extorsionar a prostitutas y empresarios. Esto es AMPLIAMENTE sabido entre todos quienes conformamos este mundillo. Son esas activistas antitrata quienes en realidad están favoreciendo la explotación y el abuso de las mujeres, si tuviesen un mínimo de empatía hacia las prostitutas las escucharían y conocerían sus auténticas demandas... pero perderían las subvenciones, claro, no me daba cuenta yo.




En otro interesante vídeo, Lucila incide nuevamente en el tema de la reciprocidad y el deseo mutuo en la prostitución. Y es que esto dista mucho de esa imagen que relata de "la mujer tirada en la cama a la que se penetra despiadadamente". Evidentemente un sexo así, tan impersonal y poco participativo, no sería del gusto de casi ningún hombre. Nos gusta ver que la chica lo pasa bien, que se halla a gusto, que nosotros la hacemos disfrutar. ES LO NORMAL. Por eso los relatos de la trata vendrían a ser absurdos aunque uno no se hubiese acercado al mundo de la prostitución, creo que con ese tipo de sexo rudo, violento y denigrante no disfruta más que gente enferma: es decir, sociópatas como políticos, policías y curas. Esa gente sí que tiene, como se vio con el caso del "Bar España", sus redes (totalmente privadas e inaccesibles para la gente corriente) de esclavos sexuales, incluidos menores. Resulta totalmente comprensible que traten de desviar la atención de sus delitos y que precisamente los más depravados sean quienes se erijan en guardianes de la moral.

Por otra parte, resulta también muy llamativa la descripción de los servicios sexuales pues en realidad no hay nada "mejor". Cada chica y cada cliente es un mundo, y lo que hacemos es intentar encontrar a aquellas personas que más se ajusten a nosotros y que comparten nuestros gustos. Realmente vamos buscando a alguien que sea compatible, que sea como se dice "nuestra media naranja" o "alma gemela". No importa que la chica atienda en un club, un apartamento o la calle. No importa que su tarifa sea más económica o exclusiva. No importa que el cliente sea joven o maduro. Lo importante es que exista compenetración y entendimiento entre ambas partes, cuando la chica está a gusto el cliente lo nota y también disfruta. Y si el cliente le inspira confianza a la chica, ella estará asimismo más dispuesta a dejarse llevar y a pasar un buen rato. Y es de esto de lo que se trata, de pasarlo bien. No tiene más complicación.


Si simpatizo en especial con gente como Artyom o Luciana es porque, como un servidor, son vistos como enemigos no sólo por sus rivales oficiales (los abolicionistas) sino también por sus supuestos aliados (las asociaciones pro trabajo sexual). Se han percatado de que las organizaciones que presuntamente estarían de su lado en realidad le hacen el caldo gordo a sus adversarios, y es de lo que nos habla Lucila en este otro interesante vídeo.

Aquellos lectores más observadores seguramente os hayáis dado cuenta de que he dejado de enlazar a asociaciones como Génera, Hetaira y APROSEX. ¡Y eso que son las principales organizaciones pro trabajo sexual en España! Si bien sigo compartiendo SU DISCURSO y algunas acciones que realizan, lo cierto es que con el transcurrir del tiempo he ido comprobando que sus hechos distan mucho de sus palabras. No tengo problema, en principio, en que sean comunistas. Realmente habría espacio para un entendimiento y colaboración más allá de las ideologías, no creo que la filiación política sea tan relevante... pero ellas sí. Las comunistas saben detectar a los suyos, y es un ANATEMA acercarse a quien no sea de su cuerda. Es como si perdiesen su "pureza" ideológica. Lucila, como liberal, entiende que la sana discusión no supone ningún inconveniente y hasta puede resultar beneficiosa. Pero es que ellas no funcionan así. Actúan como una secta, no hay siquiera posibilidad de debate, crítica o colaboración con "los de fuera". Y claro, luego pasa lo que pasa, que se alejan cada vez más de las prostitutas y estas las acaban viendo como personas ajenas a sus vidas.

La asociación AMMAR convocó hoy mismo una marcha cuyas reclamaciones suscribo. Verán que resultan muy similares a las reivindicaciones de Lucila. Otra cosa muy distinta es su actuación en el día a día, fuera de las proclamas y manifiestos públicos. Ahí es cuando se verifica su nivel real de compromiso, que a algunos nos parece francamente mejorable.



No obstante, y dicho esto, considero que quizá la política más sensata dada la correlación desfavorable de fuerzas sería no airear estas discrepancias y tratarlas de amigas aunque en realidad no lo sean. Y eso por dos motivos fundamentales. El primero es que NO TODO LO QUE HACEN ES MALO. Denuncian ciertos abusos reales (como lo de las coimas policiales), se manifiestan a favor de una aceptación social de la prostitución y rechazan medidas coactivas intervencionistas impuestas por los poderes públicos. Hay puntos que nos alejan, pero también otros que nos unen y sería en base a estos que podríamos tratar de colaborar. Por otra parte, los abolicionistas tratan sus conflictos internos (que los tienen) con mucha mayor discreción y una imagen de unidad (aunque no sea tan real como no gustaría) siempre es positiva. No digo que se engañe, está bien contar las cosas como son, pero digámoslo diplomáticamente: "hay aspectos de la organización AMMAR con los que no termino de estar de acuerdo o que considero que podrían llevarse de otra manera". No creo que sean topos, enemigos inflitrados. Más bien pienso que son izquierdistas a los que todavía les falta un tiempo para desintoxicarse por completo y aceptar que la doctrina que defiende los intereses populares es el liberalismo, no el socialismo. No es un proceso sencillo, os lo digo yo que pasé por el mismo.

No hace falta ser un experto para saber que la inmensa mayoría de las prostitutas detestan el socialismo, y por eso mismo creo que les caen tan mal a las feministas. Daos cuenta de que son el modelo opuesto de mujer. La puta es independiente, vive de su trabajo. La feminista es una mantenida del Estado, vive a base de subvenciones sin aportar nada de valor a la sociedad. La puta es una mujer alegre, vital, que disfruta de la vida. La feminista es una amargada, que sólo sabe relacionarse con otras rancias como ella y que le da la espalda a la realidad para refugiarse en trasnochadas ideologías. La puta adora el sexo, el dinero y a los hombres. La feminista es alérgica a todo ello, desearía vivir en un mundo donde nada de eso existiese. La puta hace muchas cosas, pero no tiene voz. La feminista no hace nada y, sin embargo, tiene a su disposición los medios para hacerse escuchar. Las putas son tías agradables y las feministas unas pedorras. Por eso nos gustan las putas y aborrecemos a las feministas.

miércoles, 27 de abril de 2016

Detrás de la prostitución

Como es habitual, quiero que se contraste la información que doy. Así pues tras una entrada en la que un periodista nos habla de una prostituta que vive su actividad sin problemas, con alegría y sintiéndose a gusto tengo que darle voz a otro que nos relata lo contrario. Leo a ambos y veo que ambos tienen razón... porque parten de fuentes diferentes. Uno habla con una chica de carne y hueso en una terraza, y piensa una cosa. Otro lee el capítulo de un libro de una señora que dice haber ejercido la prostitución, y piensa otra. Las cosas están claras, ¿nos acercamos a este mundo desde la calle o desde las novelas? Según tomemos una decisión u otra tomaremos caminos diferentes.

Tanja, la autora de la carta que reproduce el confidencial, dice que todo lo que hay detrás de la prostitución son mentiras, desprecio y hastío. Que aunque los clientes veamos otras cosas es porque, evidentemente, fingen y nosotros no nos damos o no queremos darnos cuenta. Yo lo que me he encontrado es con mujeres que me cuentan exactamente lo opuesto, que creían que lo que iban a encontrarse era con clientes desconsiderados y ausencia absoluta de placer, luego la realidad ha venido a desmentir esas presunciones. Y no es que me lo cuenten, es que lo veo. No son gemidos peliculeros, sino chicas mojadas, que le piden a uno cosas (por ejemplo que las de lengua, o que ellas son las que buscan tu boca para besarte) y que reconocen que "no son de piedra" y que entre los mejores polvos de su vida algunos los han echado con clientes. Lo sé. Se va a pensar que me pueden contar lo que quiero oír y esa es una posibilidad. Pero es que te lo cuentan todo, lo bueno y lo malo, también te hablan de tíos que se corren lavándoles la polla, o de los viejos, o de la policía... normalmente cuando la chica lleva un tiempo se hace una "cartera de clientes", un grupo fijo de chicos con los que está a gusto y que la visitan periódicamente.

La versión que tenemos aquí es la que hemos oído repetida mil veces a las autoridades políticas e instituciones abolicionistas. Resulta totalmente surrealista para quienes conocemos este mundo desde dentro, de hecho soy de la opinión de que únicamente alguien que ignore por completo esta realidad puede darle una mínima credibilidad. No es ya lo que dice sino cómo lo dice, son expresiones que evidencian que esta mujer como tantas otras "supervivientes" (Somaly Mam, Rachel Moran...) es un completo fraude. En realidad, nosotros (las chicas y los clientes) detectamos quién pertenece a nuestro mundo y quién no, de ahí que gente ajena como periodistas, policías o feministas no puedan entrar. No se lo permitimos, no dejamos entrar al "enemigo" en casa. Estoy convencido de que esta mujer no ha ejercido en la vida la prostitución y que no resistiría un debate cara a cara con cualquier prostituta en activo. ¿Por qué algunos periodistas desconfían tanto de las putas de carne y hueso pero no ponen en cuestión relatos que no ofrecen la menor garantía de veracidad?

¡Miremos bajo la superficie! Se nos dice que no nos fiemos de las apariencias pues existe una terrible realidad oculta. Y nos la muestra personas como la autora de la siguiente carta o quienes realizan las exposiciones, carteles e imágenes que van a ver a continuación. Bien, veamos qué nos muestran...



Aunque no es legal, miles de españoles siguen recurriendo a los servicios de las profesionales. Seguramente se lo pensarían dos veces si escuchasen estas palabras.
22.04.2016 – HÉCTOR G. BARNÉS

Uno no puede meterse en la mente de otras personas, por mucho que lo pretenda. Decir “sé cómo te sientes” a una prostituta suele ser un acto banal y vanidoso, en el que simplemente recurrimos a alguna experiencia negativa en nuestra propia experiencia laboral para intentar encontrar alguna relación. Por eso resultan tan interesantes los testimonios en primera persona que nos ayudan a comprender qué ocurre dentro de la mente de las mujeres que ofrecen sus servicios sexuales.

Un buen ejemplo de ello es el libro 'Prostitution Narratives: Stories of Survival in the Sex Trade' (Spinifex Press), que recoge unos cuantos testimonios en primera persona. Uno de ellos, y seguramente el más popular debido a su rápida viralización, es la carta abierta de Tanja Rahm a sus antiguos clientes. La danesa, que actualmente tiene 35 años, trabajó durante tres años como prostituta poco después de cumplir 20. Actualmente es terapeuta y sexóloga.

Puede ser que no represente la experiencia de todas las prostitutas, pero merece la pena leer al completo la carta. Sobre todo si, como ocurre con tantos españoles, se es uno de esos clientes que consideran que al contratar los servicios de una prostituta le están haciendo un favor: 

Los sectores contrarios a la prostitución muchas veces han tratado de hacernos ver la "realidad" que hay tras ella, como cuando ataron a una farola durante tres días en el centro de Córdoba a un maniquí. Eso es, nada como sustituir a las personas por muñecos para mostrarnos cómo son las cosas de verdad.



"Querido cliente,
Si piensas que alguna vez me he sentido atraída por ti, estás terriblemente equivocado. Nunca he deseado ir a trabajar, ni siquiera una vez. Lo único en mi mente era hacer dinero, y rápido.
Que no se confunda con el dinero fácil; nunca fue fácil. Rápido, sí. Porque rápidamente aprendí los muchos trucos para conseguir que te corras pronto para poder sacarte de mí, o de debajo de mí, o de detrás de mí.
Y no, nunca me excitaste durante el acto. Era una gran actriz. Durante años he tenido la oportunidad de practicar gratis. De hecho, entra en la categoría de multitarea. Porque mientras tú te tumbabas ahí, mi cabeza estaba siempre en otra parte. En algún sitio donde no tuviese que enfrentarme contigo acabando con mi respeto hacia mí misma, ni pasar 10 segundos pensando en lo que ocurría, o mirándote a los ojos.
Si pensabas que me estabas haciendo un favor por pagarme por 30 minutos o una hora, te equivocas. Preferiría que hubieses salido y entrado tan rápido como pudieses. Cuando pensabas que eras mi príncipe azul, preguntándome qué hacía una chica como yo en un sitio como ese, perdías tu halo cuando pasabas a pedirme que me tumbase y centrabas todos tus esfuerzos en sentir mi cuerpo todo lo que pudieses con tus manos. De hecho, hubiese preferido si te hubieses tumbado de espaldas y me hubieses dejado hacer mi trabajo.
Cuando pensabas que podías estimular tu masculinidad llevándole al clímax, debes saber que lo fingía. Podría haber ganado una medalla de oro por fingir. Fingía tanto, que la recepcionista casi se caía de la silla riéndose. ¿Qué esperabas? Eras el número tres, o el cinco, o el ocho de ese día.

Las imágenes realistas empleadas por estos sectores abolicionistas permiten que nos hagamos una idea fidedigna de esta realidad. Aquí observamos varias mujeres y niñas metidas en botes, entre las mermeladas y los pepinillos, tal y como las compramos los perversos puteros.



¿De verdad pensabas que era capaz de excitarme mental o físicamente haciendo el amor con hombres que no elegía? Nunca. Mis genitales ardían. Del lubricante y los condones. Estaba cansada. Tan cansada que a menudo tenía que tener cuidado de no cerrar mis ojos por miedo a quedarme dormida mientras mis gemidos seguían con el piloto automático.
Si pensabas que pagabas por lealtad o charlar un rato, debes volver a pensar en ello. No me interesaban tus excusas. Me daba igual que tu mujer tuviese dolores pélvicos, o que tú no pudieses salir adelante sin sexo. O cuando ofrecías cualquier otra patética excusa para comprar sexo.
Cuando pensabas que te entendía y que sentía simpatía hacia ti, era todo mentira. No sentía nada hacia ti excepto desprecio, y al mismo tiempo destruías algo dentro de mí. Plantabas las semillas de la duda. Duda de si todos los hombres eran tan cínicos e infieles como tú.
Cuando alababas mi apariencia, mi cuerpo o mis habilidades sexuales, era como si hubieses vomitado encima de mí. No veías a la persona bajo la máscara. Solo veías lo que confirmaba tu ilusión de una mujer sucia con un deseo sexual imparable.
De hecho, nunca decías lo que pensabas que yo quería oír. En su lugar, decías lo que necesitabas oír. Lo decías porque era necesario para preservar la ilusión, y evitaba que tuvieses que pensar cómo había terminado donde estaba a los 20 años. Básicamente, te daba igual. Porque solo tenías un objetivo, y era mostrar tu poder pagándome para utilizar mi cuerpo como te apeteciese.

A veces nos dirigimos a charcutería para comprar la "carne fresca", mirad que muslitos tan ricos y apetecibles. Las cartas de ex prostitutas con su lenguaje recargado e ideas tan (¿asombrosamente?) coincidentes con las de mujeres que no han visto una puta en la vida resultan tan verosímiles como esta imagen.



Cuando una gota de sangre aparecía en el condón, no era porque me hubiese bajado el período. Era porque mi cuerpo era una máquina que no podía ser interrumpida por el ciclo menstrual, así que metía una esponja en mi vagina cuando menstruaba. Para ser capaz de continuar entre las sábanas.
Y no, no me iba a casa después de que hubieses terminado. Seguía trabajando, diciéndole al siguiente cliente la misma historia que habías oído. Estabas tan consumido por tu propia lujuria que un poco de sangre menstrual no te paraba.
Cuando venías con objetos, lencería, disfraces o juguetes y querías juego de roles erótico, mi máquina interior tomaba el control. Me dabais asco tú y tus a veces enfermizas fantasías. Lo mismo vale para esas veces que sonreías y decías que parecía que tenía 17 años. No ayudaba que tuvieses 50, 60, 70 o más.
Cuando regularmente violabas mis límites besándome o metiendo los dedos dentro de mí, o quitándote el condón, sabías perfectamente que iba contra las reglas. Estabas poniendo a prueba mi habilidad para decir que no. Y lo disfrutabas.
A veces no me quejaba lo suficiente, o simplemente lo ignoraba. Y lo utilizabas de manera perversa para mostrar cuánto poder tenías y cómo podías traspasar mis límites.
Cuando finalmente te regañaba, y dejaba claro que no te iba a volver a tener como cliente si no respetabas las reglas, me insultabas a mí y mi papel como prostituta. Eras condescendiente, amenazador y maleducado.

Reconozcámoslo. Lo primero que uno se encuentra cuando atraviesa la puerta de un puticlub es a mujeres visiblemente demacradas, con una soga alrededor del cuello y un código de barras en la frente. Está claro que estas mujeres no pueden sentir ningún tipo de placer con sus clientes, como relata la autora de esta carta. Básicamente porque invariablemente son mujeres de papel o plástico, no de carne.



Cuando compras sexo, eso dice mucho sobre ti, de tu humanidad y tu sexualidad. Para mí, es un signo de tu debilidad, incluso cuando lo confundes con una especie de enfermiza clase de poder y estatus.
Crees que tienes derecho. Quiero decir que las prostitutas están ahí de todas formas, ¿no? Pero solo son prostitutas porque hombres como tú se interponen en el camino para una relación saludable y respetuosa entre hombres y mujeres.
Las prostitutas solo existen porque hombres como tú sienten que tienen el derecho de satisfacer sus necesidades sexuales usando los orificios del cuerpo de otras personas.
Las prostitutas existen porque tú y la gente como tú sienten que su sexualidad requiere acceso al sexo siempre que les apetece.
Las prostitutas existen porque eres un misógino, y porque te preocupan más tus propias necesidades sexuales que en las relaciones en las que tu sexualidad podría florecer de verdad.
Cuando compras sexo, revelas que no has encontrado el corazón de tu sexualidad. Me das pena, de verdad. Eres tan mediocre que piensas que el sexo consiste en eyacular en la vagina de una extraña.

Desde las instituciones se alienta un mensaje coincidente con el de Tanja. Se conceptualiza la prostitución como una actividad indeseable tanto por parte de la mujer como de un "verdadero macho".



Y si no hay ninguna a mano, no tienes que ir más lejos que a la esquina de tu calle, donde puedes pagar a una mujer desconocida para ser capaz de vaciarte en una goma mientras estás dentro de ella.
Qué hombre frustrado y lastimosos debes ser. Un hombre incapaz de crear relaciones profundas e íntimas, en las cuales la conexión sea más íntima que tu eyaculación.
Un hombre que expresa sus sentimientos a través de sus clímax, que no tiene la habilidad de verbalizarlos, sino que prefiere canalizarlos a través de sus genitales para librarse de ellos. Qué masculinidad débil. Un hombre verdaderamente masculino nunca se degradaría pagando por sexo.
En lo que concierne a tu humanidad, creo en la gente de bien, incluido tú. Sé que dentro tienes una conciencia. Que te has preguntado en silencio si lo que hacías era ética y moralmente justificable. También sé que defiendes tus acciones y probablemente piensas que me has tratado bien, que fuiste amable, nunca malvado y que no violaste mis límites.
Pero ¿sabes qué? Se llama evadir tu responsabilidad. No estás enfrentándote a la realidad. Te engañas pensando que la gente a la que compras no han sido compradas. No han sido forzadas a prostituirse.

De acuerdo a esta ex prostituta muchas mujeres son compradas y forzadas a prostituirse, tal que así. Es algo que no vemos y de lo que no ofrecen más pruebas que testimonios y recreaciones constantemente desmentidos por las vivencias de las personas que sí que estamos involucradas en el sector. Pero hemos de creerlo porque si no seríamos cómplices de "los malos".



Quizá pienses que me hiciste un favor y me diste un respiro hablándome del tiempo, o me diste un pequeño masaje antes de penetrarme. No me hiciste ningún favor. Todo lo que hiciste fue confirmar que no merecía más. Que era una máquina cuya función primaria era dejar a los otros aprovecharse de mi sexualidad.
Tengo muchas experiencias en la prostitución. Me han permitido que te escriba esta carta. Pero es una carta que preferiría no haber escrito. Ojalá hubiese podido evitar estas experiencias.
Tú, por supuesto, te consideras como uno de los clientes buenos. Pero no hay clientes buenos. Solo aquellos que confirman la visión negativa de las mujeres sobre sí mismas.
Sinceramente,
Tanja Rahm"



Enlace a otra revelación, nos cuentan la "verdad invisible":
Los verdaderos anuncios de prostitución son así

Para seguir leyendo en este blog:
· The Journey, viaje al centro de la retorcida mente abolicionista

martes, 1 de marzo de 2016

La versión oficial sobre la prostitución

A fines del pasado mes de Enero anuncié que en Barcelona tendría lugar el 6 de Febrero unas jornadas sobre prostitución y trata de mujeres y menores. En ella se citaron única y exclusivamente abolicionistas, gente que se llama a sí misma "experta" y que lo es... en DOCUMENTACIÓN sobre prostitución. Sustentan sus aseveraciones en informes, declaraciones y demás literatura sobre el tema aunque en ningún caso hablan de experiencia personal. Es gente que vive en la inopia, en su mundo surrealista en el que se sacaron una plaza vitalicia mediante oposiciones estudiando tonterías que les dan derecho a vivir del cuento a costa del contribuyente. Este tipo de personas no tienen el menor contacto con la vida real, pero sin embargo disponen de todos los medios para construir lo que llamo la "versión oficial" sobre la prostitución.

Quiero poner como ejemplo de esta concepción de la prostitución la ponencia íntegra de la abogada Montse Fernández Garrido en estas jornadas, plagada de medias verdades, alusiones a estudios sin matizar y completas invenciones (esta ya se tira al monte y asegura que hay 600 mil putas en España, pero da igual, si como abogada bien sabe que por mentir no le duele la boca). No obstante, les recomiendo que se lean el resto de ponencias si tienen tiempo y ganas. Son tan absolutamente delirantes que merecen la pena (a día de hoy no han colgado todas, pero espero que lo hagan).

Para empezar agradezco que declare cuáles han sido sus fuentes de información, toda ella es en base a lecturas, a ficción. Y obvio, cualquiera sabe que si partes de premisas erróneas tus conclusiones tendrán que estar igualmente equivocadas. Porque a diferencia de ella, yo digo que lo primero que hay que preguntarse es, ¿conozco suficientemente el mundo de la prostitución como para hablar de él?

Siempre digo que hay que escuchar a todo el mundo porque uno nunca deja de aprender. Y me ha sorprendido conocer que las fiscales que dictaron sentencia en un conocido caso eran declaradas abolicionistas. Debían haberse apartado, no existe imparcialidad. No sé si saben ustedes que quienes denunciaron fueron los dueños de los clubes que menciona, el Riviera y el Saratoga, hasta el cuello de pagar extorsiones a diferentes autoridades públicas. Al final quienes van a la cárcel son quienes denuncian, eso sí que manda un mensaje muy claro. Nuestras insignes feministas no se ponen a indagar por qué había extorsiones a macroclubs, a nadie parece ocurrírsele que si hay policías que son capaces de extorsionar a empresarios españoles que pueden pagar abogados ¿qué no les podrá estar pasando a las chicas de la calle? Pero claro, como de eso no hay documentos oficiales que uno pueda leer tranquilamente en su despacho sino que tendría que pisar asfalto...

Otro aspecto muy llamativo es su insistencia en el tema de la vulnerabilidad. No se cuestiona el origen humilde, los condicionantes económicos o incluso la falta de instrucción reglada cuando una persona trabaja de cajera, dependienta, limpiadora u otras ocupaciones humildes. Pero si ejerce la prostitución sí se invalida, se convierte automáticamente en "víctima de trata". Es cierto que la inmensa mayoría de las prostitutas provienen de la trata, debo ser el único cliente que lo reconoce... pero de una trata no agravada, de la trata voluntaria. Porque lo que se callan y evitan explicar es que de acuerdo a la Ley que ellas han impulsado se considera que una persona es víctima de trata tanto si hay coacción, amenaza, fraude o engaño (lo que sería la trata agravada) como si no lo hay (sería suficiente con que la persona e hallase en situación de vulnerabilidad: por pobreza, por haber migrado o, simplemente, por su condición de mujer). Nos encontramos con una manipulación tras otra, con el objetivo de sustituir la realidad por su ficción ideológica y dividir de manera maníquea el mundo entre los buenos (quienes combaten la prostitución, identificados con las fuerzas progresistas) y los malos (quienes la aceptan y reglamentan, que son los carcas y fachosos). Pues no, el franquismo fue abolicionista suscribiendo el Convenio para la represión de la trata de personas y de la explotación de la prostitución ajena de 1949 (instrumento legal que adoran las abolas) y traspuso el derecho internacional a la normativa interna en 1956. Lo más alucinante de los progres es su absoluto descaro para mentirle a la gente a la cara. Como el cuento famoso de la chica que se negó a trabajar en un burdel alemán... de camarera. Que era de lo que había demostrado tener experiencia. Pero bueno, ya no me caliento más y les dejo con el texto que espero que les anime al debate:

Grupo de abolicionistas protestando contra la prostitución. El abolicionismo pretende la criminalización de todo aquello que rodee a la prostituta (clientes, negocios, personas que las induzcan, trasladen o acojan) incluso aunque no exista coacción o engaño y a pesar del consentimiento de la prostituta, a la que siempre se refieren como "víctima". El peligro de estos grupos es que, aunque minúsculos y sin relevancia social, se hallan bien insertos en puestos claves de la Administración del Estado desde donde pueden hacer mucho daño.





Barcelona, a 6 de febrero de 2016

Para preparar este exposición he empleado datos oficiales (Policía, Guardia Civil, OIT, ONU, la Declaración del Parlamento Europeo del 26.2.2014, Médicos del Mundo, Oficina Internacional de Migraciones…) y los de algunas estudiosas del tema. He utilizado el libro de Gemma Lienas “Quiero ser puta”, del que he hecho un resumen, libro que recomiendo vivamente. He utilizado material de la Plataforma Catalana pel dret a no ser prostituïdes, el artículo del Ex fiscal Jefe del TSJ de Catalunya, José Mª Mena, la Sentencia redactada por la Magistrada Àngels Vivas de la APB, sobre los macroprostíbulos de Castelldefels (Barcelona) y el trabajo de investigación de la profesora Universitaria Mercedes Rivas Arjona (U. Rey Juan Carlos), en su texto “II República Española y prostitución: El camino hacia la aprobación del Decreto Abolicionista de 1935”.

Lo primero que habría que preguntarse es ¿es ético y legítimo que un ser humano compre el uso del cuerpo de otro para su satisfacción sexual? Y especialmente es ético y legítimo cuando esas personas, mujeres y menores en su mayoría, han sido engañadas y traficadas, tratadas como si de ganado se tratara?

La Declaración del Parlamento Europeo de febrero 2014, tras estudiar 43 Convenios, Resoluciones y Recomendaciones Internacionales, afirma, entre otras cosas: “En el mundo hay millones de personas, la inmensa mayoría mujeres y menores de 18 años, ejerciendo la prostitución, siendo la casi totalidad de los usuarios hombres, causa y consecuencia de la desigualdad de género. Tiene un efecto en la posición social de las mujeres y los hombres en la sociedad así como la percepción de las relaciones entre hombres y mujeres y la sexualidad.

La prostitución (sea forzada o voluntaria) es una forma de esclavitud incompatible con la dignidad de la persona y con los derechos fundamentales”.

“Transmite mensajes y normas a la sociedad, incluidos los jóvenes” La sexualidad sana está basada en el respeto mutuo, mientras que en la prostitución todos los actos íntimos se rebajan a un valor mercantil y el ser humano queda reducido a pura mercancía o instrumento a disposición del cliente”.

“La mayoría de las personas que se ejercen proceden de grupos vulnerables”.

“La mitad de los compradores saben que hay signos claros de que las personas que utilizan son menores de edad y proceden de la trata de personas”.

“Los mercados de prostitución alimentan la trata de mujeres y niñas y conducen a un aumento de la violencia contra ellas, especialmente en los países en que la industria del sexo está legalizada”.

Cada vez más jóvenes, incluso niños/as son obligados a entrar en la prostitución. Además de mediante la fuerza, mediante coacción psicológica”.

Aunque haya diferencias entre prostitución forzada y voluntaria, es obvio que ambas son una forma de violencia contra la mujer.

Considerando que el proxenetismo, que implica autorizar la explotación sexual de otros, se ha legalizado en distintos Estados miembros… se calcula que de 400.000 personas que ejercen en territorio alemán, sólo 44 están oficialmente registradas en los organismos sociales a raíz de la ley de 2002, no hay indicios de que hayan disminuido los delitos y los fiscales han observado que legalizar la prostitución ha hecho más difícil su trabajo de persecución de tráfico de seres humanos y proxenetismo”.

Manifestación por la abolición de la prostitución en Francia. De acuerdo a sus tesis sería imposible desligar la prostitución de la violencia así que hay que surprimirla... y para tan elevado fin es lícita la violencia contra las prostitutas y su entorno, pues se considera que se hace "por su propio bien".



Los datos demuestran que el crimen organizado es una pieza clave allí donde el proxenetismo es legal.

Hay una tendencia mundial a trivializar la prostitución y considerarla una actividad “normal”, con fines de diversión. También a considerarla un trabajo, cuando las prostitutas son las más vulnerables desde el punto de vista social, económico, físico, psíquico, emocional y familiar y corren más riesgo de sufrir violencia y daños que en cualquier otra actividad.

Las prostitutas tienen más probabilidades de sufrir traumas sexuales, físicos y mentales, ser adictas al alcohol y a las drogas, perder el respeto por sí mismas y presentar un mayor índice de mortalidad que la población media. 

La prostitución tiene consecuencias físicas y psíquicas devastadoras y duraderas, incluso después de haber cesado la actividad.

Los usuarios de servicios sexuales muestran a hombres que tienen una imagen degradante de la mujer, por lo que sugiere que las autoridades prohíban comprar servicios sexuales y que vaya acompañada de una campaña de sensibilización de los hombres

La prostitución alimenta el tráfico de mujeres y menores vulnerables, constituyendo las mujeres y las menores de 18 años el 96% de las víctimas”

Por otro lado datos del Parlamento Europeo de 2005 afirman que: El volumen del negocio del sexo es superior a la suma conjunta de todos los presupuestos militares del mundo.

Representa entre el 2 y el 14% del PIB de algunos países (OIT) Es un negocio mundial casi de la misma magnitud del tráfico de armas y el tráfico de drogas.

Es un problema de género: el 90% de las prostitutas son mujeres, el 3% hombres y el 7% transexuales. Los proxenetas y clientes son fundamentalmente hombres (Médicos del mundo).

Sabemos que al menos el 90% de las mujeres provienen de la trata y que en su inmensa mayoría en España son extranjeras: Brasil, Colombia, Rumanía, países del este, la antigua URSS, Nigeria y China.

Los carteles abolicionistas suelen ser muy emotivos. La trata (human traffiking) ciertamente es esclavitud... pero causada por los gobiernos, al invalidar el consentimiento de estas personas. Es decir, primero crean un entorno legal tremendamente hostil hacia la prostitución para, acto seguido, quejarse de la violencia que ellos mismos provocaron. Es un plan tan maquiavélico, brillante y efectivo que todavía no he salido de mi asombro.



Pagan a sus captadores: de 2 a 6.000 € las sudamericanas, de 4 a 10.000 las europeas , 20.000 asiáticas y de 40 a 60.000 africanas (UCRIF, policía nacional)

Generalmente los mafiosos prometen unas expectativas de trabajo y mejora social que en realidad esconde la prostitución obligatoria como única fórmula para pagar la deuda contraída por las mafias. Y luego ya no pueden escapar…

Las africanas llegan a Catalunya después de una penosa travesía a pié por África, luego en coche, bus y patera, en donde en ocasiones son violadas por varios tipos y llegan a la península embarazadas o con bebés.

Cuando alguna puede denunciar, escapándose, pasa a ser testigo protegido, pero al llegar al juicio generalmente están ilocalizables, a causa de las amenazas y presiones que reciben durante los procesos, en los que se les acaba levantando la condición de testigo protegido y se conoce su identidad. Además la instrucción se alarga años y cuando se celebra la vista las víctimas no quieren revivir el calvario que sufrieron.

En España se cree que hay al menos 600.000 prostitutas, unas 40.000 en Catalunya, donde se mueven unos 7.000 millones € anuales con el negocio. Las españolas que se dedican en las ciudades se publicitan a través de anuncios y realizan esa actividad principalmente en pisos, mientras que en la calle y carreteras están las extranjeras, las más pobres. La trata se mantiene por ser un negocio redondo, dice la Guardia civil. 

En España ese negocio movía unos 18.000 millones anuales en 2005. Hoy esas cifras han crecido…

Otra concentración abolicionista contra la prostitución. A pesar de proclamar que actúan en favor de las prostitutas casi nunca cuentan con alguna de ellas entre sus activistas, y de hecho una parte fundamental del discurso abolicionista consiste en invalidar la voz de aquellas mujeres que discrepan de ellas.



En la magnífica sentencia de más de 600 páginas, dictada por la Audiencia Provincial de Barcelona, de la que fue ponente la Magistrada Angels Vivas, (una declarada abolicionista) y en cuyo trabajo invirtieron años tres Magistradas, se tuvo por probado que en los Clubs Saratoga y Riviera, de Castelledefels (Barcelona), los proxenetas y mal llamados “empresarios”, ingresaban de 6 a 8 millones de euros los del Saratoga y 12 anuales los del Club Riviera. En este último tenían a casi 200 mujeres, que debían prestar servicios todos los días de la semana, de 17h hasta las 4 de la madrugada y no podían descansar en la habitación que obligatoriamente pagaban a su explotador hasta que finalizara esa hora de la madrugada, porque la referida habitación la empleaban otras prostitutas durante 11h. al día… Esas Magistradas decidieron duras penas para los proxenetas, varios policías y dos abogados corruptos y cómplices. Los policías nacionales cobraban de 3 a 6.000 € mensuales por la connivencia y además recibían regalos que pedían o exigían , por ejemplo, la intervención para poner pecho a la hija de uno en la Clínica Planas (6.000 €) ó dos relojes de lujo, comprados en la Joyería Rabat de Badalona, por casi 5.000 €, relojes que fueron cambiados por otros de mayor valor, porque a criterio del policía los primeros no eran suficientemente caros. Esas Magistradas cerraron los dos macroprostíbulos.

Dice José Mª Mena, “Lamentablemente, en noviembre de 2.015 llegó la sentencia del Tribunal Supremo, dictada por cinco Magistrados, todos hombres, que revocaron la sentencia de la Audiencia y rebajaron las condenas a todos. El argumento al revocar la sentencia de las magistradas, era que las mujeres se prostituían por factores sociales, pero que eso es irrelevante ya que lo que cuenta es que “jurídicamente” están allí porque quieren. Defiendo como lo hace el ex fiscal Jefe del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, “que la industria de la prostitución está basada en la aceptación derivada generalmente de violencias precedentes, indefensión y carencias económicas y sociales. Habían aplicado las Magistrada de la APB el art. del CP que dice que se castigará al que “se lucre explotando la prostitución de otra persona aún con el consentimiento de la misma”. 

Según la Audiencia de Barcelona, las mujeres no eran libres. Su explotación era delictiva, por eso dictó una severa sentencia, que además constituía una ejemplar advertencia para otros sórdidos negociantes y sobre todo para otros funcionarios policiales eventualmente proclives a la corrupción”.

Las mujeres explotadas en esos prostíbulos no eran impelidas a acostarse con los clientes mediante la fuerza física, pero sufrían una situación de indefensión sociológica y un régimen de disciplina laboral rigurosamente coactivo, con todo lo que pudiera tener de depresivo para la dignidad personal. Debían estar presentes durante todo el tiempo de apertura al público (11 h) las alojadas pagaban 80 € por dormir y alimentarse, -no podían usar su habitación ni aunque estuvieran enfermas- y los servicios se prestaban obligatoriamente según las indicaciones del club”.

El TS tenía varias posibilidades de interpretar la ley aplicable. Pudo hacerlo con la Audiencia de Barcelona, pero en una deplorable frialdad tecnócrata, prefirió revocarla, dando al traste con tan ejemplar condena. Reconocía el Tribunal que en la mayoría de los casos, las mujeres que se hallaban con ese modus vivendi, comerciar con su propio cuerpo, proceden de medios marginales en extremo, preferentemente del llamado Tercer Mundo. Reconocía que procedían de un medio movidas por una necesidad de carácter socioeconómico, lo que las hacía especialmente vulnerables. Reconocía la disciplina empresarial y los pormenores de su rigor, pero no hubo acciones violentas… es decir, habían acudido al club de forma voluntaria. Quiere decir el Supremo que no estaban en los burdeles voluntariamente según criterios sociales, económicos y psicológicos, pero sí de forma jurídicamente voluntaria, por tanto no eran explotadas y por tanto los explotadores no delinquían, salvo por delitos menores de sobornos a policías corruptos.” “Con esa escandalosa suplantación de la realidad verdadera por la realidad jurídica, el TS escandaliza a los vecinos de Castelldefels y a la mayoría de policías honestos, incentiva las peores prácticas empresariales, desbarata los esfuerzos contra una de las formas más odiosas de violencia contra la mujer y desprotege a las mujeres más desvalidas del Tercer mundo, pese a reconocerlas especialmente vulnerables” (artículo publicado en El País (Catalunya) el 17.11.2015).

Todo esto significa que hay una criminalización de la pobreza y la pobreza tiene cara de mujer (dice la OIT que el 70% de los pobres del mundo son mujeres, así como el 70% de los analfabetos, mientras que tan sólo perciben ellas el 1% de los bienes, incluidos los de consumo y sin embargo trabajan 2/3 partes de todo el trabajo realizado).

Hay también otros que se benefician del negocio de la prostitución: Los periódicos que facturan millones de euros anuales por los anuncios que insertan. El País y los muy conservadores ABC y El Mundo facturan cada año 5 millones de euros cada uno por esos anuncios. También los otros diarios admiten y se benefician de esa publicidad, aunque desconocemos lo que ganan con ellos. Tan sólo 20 minutos y Público se niegan a incluir en sus diarios anuncios de prostitución.

“Señala un informe de Médicos del Mundo que “común a todas las personas que ejercen la prostitución, es la violencia que sufren durante el ejercicio de esa actividad, no sólo por el tipo de actos a que se les obliga con ocasión de los contactos sexuales, sino también por las agresiones físicas que les provocan con no poca frecuencia los clientes o los proxenetas”.

La mayoría de las prostitutas sufren de ansiedad, falta de autoestima y depresión, además de que muchas de ellas consumen drogas y alcohol. Y un gran número de ellas fue violada por familiares directos en su infancia o por su marido cuando lo tuvieron.

La mortalidad de las mujeres que se dedican a la prostitución es 40 veces más elevada que en cualquier otro “oficio”, tienen 18 veces más probabilidades de ser asesinadas, más del 71% de ellas padecen abusos físicos, el 63% al 68% han sido violadas y el 68% padecen el síndrome de estrés post-traumático (según el estudio transnacional más importante que se ha realizado sobre el tema Melissa Farley, 2003. “Prostitución. Trafficking and Traumatic Stress”) y (Whisper Prostitution: Rechearch and education).

Las concentraciones pro derechos suelen ser mucho más coloridas y festivas, además de estar protagonizadas claramente por las propias prostitutas. Reclaman, como pueden leer en una de las pancartas, que las dejen decidir. Pero de acuerdo al abolicionismo el consentimiento de estas mujeres es irrelevante.



La prostitución es una actividad de alto riesgo en lo que se refiere a violencia, coacción y enfermedades. 

En países en donde está legalizada, hay programas de instrucciones iguales a las que se proponen en situaciones de crisis con rehenes. Sólo en la profesión militar esas negociaciones son vistas como necesarias para poder desarrollar el trabajo con normalidad

Se considera que unos 200 millones de mujeres y menores en el mundo están forzadas a vivir en una situación de esclavitud sexual (ONU). Y se calcula que cada año unos 4 millones de personas son víctimas de las redes internacionales de tráfico de seres humanos, cuyo destino es la prostitución (Médicos del Mundo). 

Más de 200.000 mujeres procedentes de los países del este entran cada año en los circuitos de la prostitución. Un proxeneta puede obtener al menos 100.000 dólares al año de cada prostituta (unos 15 millones de ptas.)

Según la Oficina Internacional de Migraciones más de 500.000 personas entran cada año en la Unión Europea, a través de las redes de tráfico de seres humanos con fines de explotación sexual. Y según la OIT, el 75% de las personas obligadas a trabajar en los países industrializados lo hacen en ese sector.

Todos los estudios demuestran que si existen alternativas laborales mínimamente aceptables, la inmensa mayoría de las mujeres prostituidas querrían dejar la prostitución. Ninguna quiere la prostitución para sus hijas.

La mayoría de las mujeres que han podido salir de la prostitución y muchas de las que todavía están, cuentan haber sufrido numerosos episodios de tortura, humillación, violaciones, vejaciones. Muchas cuentan que han llegado a la prostitución después de haber sido preparadas con abusos sexuales, violaciones y palizas por parte de los proxenetas que así las “ablandan” para el “trabajo” que les espera.


El colectivo Hetaira es un frente de masas de CCOO de clarísimas simpatías feministas e izquierdistas y, sin embargo, no apuesta por la criminalización abolicionista pues ha comprobado que, en la realidad, perjudican a las chicas. A pesar de que desde la versión oficial quieran delimitar una línea política entre partidarios y detractores de determinadas medidas, no es lo que sucede. Muy al contrario, varias de las personalidades más conservadoras en España (Ana Botella, Cristina Cifuentes, Alberto Ruiz Gallardón, Xavier Trías o Felip Puig) apoyan decididamente el abolicionismo. 



Ellas afirman que los clientes las hacen sentir como un objeto, que para ellos son una mercancía “Te he comprado, de modo que puedo hacer contigo lo que quiera y tú vas a hacer lo que yo te diga” (El Periódico de Catalunya. Antonio Baquero). Es decir, las ven como cosas a su servicio, en la medida que han pagado y que durante ese rato les pertenecen. A eso se le llama COSIFICACION, tratar al otro como a un objeto. Y a ello hay que agregar la conducta de los traficantes que compran y venden mujeres como si fuesen ganado.

Ellas dicen que para ejercer la prostitución se disocian: dejan su cuerpo tumbado y salen fuera de él para no sentir ni sufrir. Ese fenómeno sólo se conoce en situaciones de peligro o sufrimiento extremo.

En cuanto a los puteros. Afirman los informes con los que contamos que en España hay un 39% de hombres que utilizan habitualmente la prostitución. Por el contrario Suecia ha bajado del 8% desde que una ley prohíbe esta práctica.

Muchos de nuestros jóvenes utilizan la prostitución como algo lúdico, tras una noche de fiesta, sin pensar en las víctimas. Y en Catalunya en donde hay tantos macroprostíbulos, sobre todo en el Alt Empordá, entran miles de muchachos franceses, ya que en su país está prohibida.

Uno de los efectos más inmediatos y evidentes de las regulaciones (en cualquier sentido) de la prostitución es el control que las autoridades ejercen sobre las prostitutas. Se teme que los clientes puedan abusar de las chicas pero... ¿no podrían hacerlo con mayor motivo los agentes, ya que además de hombres gozan de condición de autoridad pública y por tanto su posibilidad de perpetrar cualquier tipo de abuso es mayor? Es más, si dejamos el ámbito de la especulación y conocemos la realidad... ¿cuáles son las quejas de las chicas? ¿De qué nos hablan ellas? ¿A quiénes acusan de provocar la violencia que padecen?



Queremos ser como Suecia, en que se penaliza a las mafias y proxenetas, a los puteros y no a las mujeres prostituidas. A éstas se las ayuda para salir de este entorno y se las considera víctimas de violencia machista, como hizo la II República española.

Hay leyes prohibiendo la prostitución , además de en Suecia, en Francia, Noruega, Islandia, Irlanda, Canadá, mientras que hay países que la han reglamentado (Alemania, Holanda, Austria la conservadora y neoliberal Suiza, donde en varios cantones las mujeres han obtenido el voto en 1.990, Nueva Zelanda y algunos estados de Australia) estos últimos han despenalizado el proxenetismo y considerado la prostitución como un trabajo normal.

Un ejemplo de la regularización o legalización, como un trabajo “normalizado”:

Noticia en un diario de febrero de 2.005: Una alemana perderá su derecho al paro por no querer trabajar en un burdel, ya que la prostitución se considera una actividad laboral”. Una joven, técnica informática, al quedar en paro trabajó en un bar como camarera. Volvió a quedar en paro y la llamaron para trabajar en un burdel. Al negarse, se quedaba sin prestación por desempleo, ya que la legislación de 2.002 establece que “… cualquier mujer, menor de 55 años, que lleve más de un año en el paro, está obligada a aceptar cualquier empleo, incluída la prostitución, si no quiere perder las prestaciones por desempleo”

Recordar que en estos momentos estamos con las mismas disquisiciones y debates que se tuvieron durante los años de la II República y que mientras los progresistas, feministas, socialistas, comunistas, anarquistas y republicanos decidieron luchar por la abolición, hoy en muchas ciudades se propone regularizarla, justo lo que hizo el franquismo. Y hoy se propone además cobrar impuestos, lo que se suprimió por la República en 1932.

Los republicanos, valedores de una perspectiva modernizadora, rechazarán la prostitución reglamentada. (Hubo un notable aumento de la prostitución desde el verano del 31) Hasta entonces se empadronaba a las prostitutas y en 1932 se suprimió cualquier impuesto sobre la actividad. En el camino hacia el abolicionismo en enero de 1.932 varios Diputados exigían la abolición con la máxima celeridad. En verano del 35 se aprobó el Decreto que puso fin a la prostitución reglamentada. El preámbulo de la ley se especifican las bases fundamentales de la lucha. Y el deseo del Gobierno de incorporarse al movimiento abolicionista que imperaba desde hacía años en los países más avanzados. Queda suprimida toda forma de ese medio de vida , que pasa a ser ilícito. Y se prohibirá toda clase de publicidad que de manera más o menos encubierta tienda a favorecer el comercio sexual.

Los activistas proderechos consideran que lo que hace indeseable, peligrosa y violenta la prostitución no es la actividad de follar por dinero en sí, sino el marco legal existente. Reniegan del abolicionismo pues han comprobado, empíricamente, que en vez de ayudar a las mujeres en situación de prostitución lo que hace es perjudicarlas. Y todo esto también está documentado, pero es curioso que los abolicionistas nunca mencionen estos estudios e informes. Para ellos sencillamente no existen, la versión oficial jamás ha sido cuestionada.



El Decreto del 28 de junio de 1935 no responderá a un sistema abolicionista puro, sino que compartirá elementos de los tres sistemas tradicionales a la hora de hacer frente a la prostitución: el prohibicionismo, el reglamentarismo y el abolicionismo.

Carácter prohibicionista: reconocimiento de la prostitución como modo ilícito de vida. El abolicionismo no entiende la prostitución como algo ilegal, sino sólo la explotación y el proxenetismo que cabrían ser perseguidos por la justicia. Reglamentarista: Ordenar el tratamiento obligatorio y hospitalización forzosa para las mujeres enfermas y la vigilancia médica periódica para evitar transmisión venérea. Abolicionista: Declaración taxativa de poner fin a la reglamentación y su deseo de incorporarse a los movimientos abolicionistas, la prohibición de todo tipo de publicidad, la asistencia gratuita a las mujeres sin recursos, la utilización de un lenguaje humanitario y para instruir a la enferma para que se someta libremente a la profilaxis necesaria para su curación.

A modo de resumen: en este periodo se suavizará el sesgo misógino que caracterizaba la reglamentación: se eliminará la regulación de las casas de prostitución, sobre los requisitos para su conformación, sobre los deberes de las amas o madames, sobre los impuestos a pagar y sobre la prohibición de las prostitutas de frecuentar los espacios públicos, amén de prohibirse la inscripción forzosa en el registro de prostitutas.

Se editaron carteles que insistían en el autocontrol y la continencia masculina, hecho que resquebrajaba el sistema de “doble moral” sustentados del reglamentarismo.

Antes de aprobarse el Decreto de 1.935 ya se había establecido la libertad de las prostitutas para abandonar burdeles, se tomaron medidas para luchar contra la llamada trata de blancas, reformado el CP de 1870 para adecuarlo a las normas internacionales y se habían establecido leyes para hacer de la emigración un acto libre, se había legislado para que no cayeran en la prostitución artistas y camareras de espectáculos públicos, se habían puesto carteles en las estaciones de trenes a fin de evitar caer en redes mafiosas a muchachitas inexpertas, se había levantado la mano en la obligación de la inscripción en el registro de prostitutas, se había suprimido el Real patronato para la represión de Trata de Blancas por un organismo más profesional, se había suprimido el impuesto sobre la actividad (abril de 1.932) se había aprobado la ley del divorcio que contemplaba el contagio venéreo como una causa justificada para la disolución del matrimonio… Derrotada la República en la Guerra Civil española, el reglamentarismo se volvería a implantar en España por Decreto de 27 de marzo de 1941

Y por último, quiero acabar asumiendo como propia una frase del Comandante Ernesto Che Guevara: “Me jode tener que luchar por lo evidente” y lo evidente es que los proxenetas deben sufrir severos castigos, también deben ser castigados los puteros, porque la prostitución es una ESCLAVITUD para las mujeres y los menores.

* Montse FERNÁNDEZ GARRIDO

Abogada y mediadora de Familia. Profesora en el Master de Dº de Familia de la UB.

Activista y dirigente feminista desde 1976.

Representante feminista en Congresos nacionales s internacionales (p.e. en París, Londres, Ginebra (ONU), Nairobi y Berlín, de 1981 a 2000).

Hija y nieta de luchadores de izquierdas, republicanos, gravemente represaliados por el franquismo.

Nieta de maquis granadino (9 años en el monte) y posterior exilio con los hombres de su partida en Casablanca y Bruselas.