martes, 1 de marzo de 2016

La versión oficial sobre la prostitución

A fines del pasado mes de Enero anuncié que en Barcelona tendría lugar el 6 de Febrero unas jornadas sobre prostitución y trata de mujeres y menores. En ella se citaron única y exclusivamente abolicionistas, gente que se llama a sí misma "experta" y que lo es... en DOCUMENTACIÓN sobre prostitución. Sustentan sus aseveraciones en informes, declaraciones y demás literatura sobre el tema aunque en ningún caso hablan de experiencia personal. Es gente que vive en la inopia, en su mundo surrealista en el que se sacaron una plaza vitalicia mediante oposiciones estudiando tonterías que les dan derecho a vivir del cuento a costa del contribuyente. Este tipo de personas no tienen el menor contacto con la vida real, pero sin embargo disponen de todos los medios para construir lo que llamo la "versión oficial" sobre la prostitución.

Quiero poner como ejemplo de esta concepción de la prostitución la ponencia íntegra de la abogada Montse Fernández Garrido en estas jornadas, plagada de medias verdades, alusiones a estudios sin matizar y completas invenciones (esta ya se tira al monte y asegura que hay 600 mil putas en España, pero da igual, si como abogada bien sabe que por mentir no le duele la boca). No obstante, les recomiendo que se lean el resto de ponencias si tienen tiempo y ganas. Son tan absolutamente delirantes que merecen la pena (a día de hoy no han colgado todas, pero espero que lo hagan).

Para empezar agradezco que declare cuáles han sido sus fuentes de información, toda ella es en base a lecturas, a ficción. Y obvio, cualquiera sabe que si partes de premisas erróneas tus conclusiones tendrán que estar igualmente equivocadas. Porque a diferencia de ella, yo digo que lo primero que hay que preguntarse es, ¿conozco suficientemente el mundo de la prostitución como para hablar de él?

Siempre digo que hay que escuchar a todo el mundo porque uno nunca deja de aprender. Y me ha sorprendido conocer que las fiscales que dictaron sentencia en un conocido caso eran declaradas abolicionistas. Debían haberse apartado, no existe imparcialidad. No sé si saben ustedes que quienes denunciaron fueron los dueños de los clubes que menciona, el Riviera y el Saratoga, hasta el cuello de pagar extorsiones a diferentes autoridades públicas. Al final quienes van a la cárcel son quienes denuncian, eso sí que manda un mensaje muy claro. Nuestras insignes feministas no se ponen a indagar por qué había extorsiones a macroclubs, a nadie parece ocurrírsele que si hay policías que son capaces de extorsionar a empresarios españoles que pueden pagar abogados ¿qué no les podrá estar pasando a las chicas de la calle? Pero claro, como de eso no hay documentos oficiales que uno pueda leer tranquilamente en su despacho sino que tendría que pisar asfalto...

Otro aspecto muy llamativo es su insistencia en el tema de la vulnerabilidad. No se cuestiona el origen humilde, los condicionantes económicos o incluso la falta de instrucción reglada cuando una persona trabaja de cajera, dependienta, limpiadora u otras ocupaciones humildes. Pero si ejerce la prostitución sí se invalida, se convierte automáticamente en "víctima de trata". Es cierto que la inmensa mayoría de las prostitutas provienen de la trata, debo ser el único cliente que lo reconoce... pero de una trata no agravada, de la trata voluntaria. Porque lo que se callan y evitan explicar es que de acuerdo a la Ley que ellas han impulsado se considera que una persona es víctima de trata tanto si hay coacción, amenaza, fraude o engaño (lo que sería la trata agravada) como si no lo hay (sería suficiente con que la persona e hallase en situación de vulnerabilidad: por pobreza, por haber migrado o, simplemente, por su condición de mujer). Nos encontramos con una manipulación tras otra, con el objetivo de sustituir la realidad por su ficción ideológica y dividir de manera maníquea el mundo entre los buenos (quienes combaten la prostitución, identificados con las fuerzas progresistas) y los malos (quienes la aceptan y reglamentan, que son los carcas y fachosos). Pues no, el franquismo fue abolicionista suscribiendo el Convenio para la represión de la trata de personas y de la explotación de la prostitución ajena de 1949 (instrumento legal que adoran las abolas) y traspuso el derecho internacional a la normativa interna en 1956. Lo más alucinante de los progres es su absoluto descaro para mentirle a la gente a la cara. Como el cuento famoso de la chica que se negó a trabajar en un burdel alemán... de camarera. Que era de lo que había demostrado tener experiencia. Pero bueno, ya no me caliento más y les dejo con el texto que espero que les anime al debate:

Grupo de abolicionistas protestando contra la prostitución. El abolicionismo pretende la criminalización de todo aquello que rodee a la prostituta (clientes, negocios, personas que las induzcan, trasladen o acojan) incluso aunque no exista coacción o engaño y a pesar del consentimiento de la prostituta, a la que siempre se refieren como "víctima". El peligro de estos grupos es que, aunque minúsculos y sin relevancia social, se hallan bien insertos en puestos claves de la Administración del Estado desde donde pueden hacer mucho daño.





Barcelona, a 6 de febrero de 2016

Para preparar este exposición he empleado datos oficiales (Policía, Guardia Civil, OIT, ONU, la Declaración del Parlamento Europeo del 26.2.2014, Médicos del Mundo, Oficina Internacional de Migraciones…) y los de algunas estudiosas del tema. He utilizado el libro de Gemma Lienas “Quiero ser puta”, del que he hecho un resumen, libro que recomiendo vivamente. He utilizado material de la Plataforma Catalana pel dret a no ser prostituïdes, el artículo del Ex fiscal Jefe del TSJ de Catalunya, José Mª Mena, la Sentencia redactada por la Magistrada Àngels Vivas de la APB, sobre los macroprostíbulos de Castelldefels (Barcelona) y el trabajo de investigación de la profesora Universitaria Mercedes Rivas Arjona (U. Rey Juan Carlos), en su texto “II República Española y prostitución: El camino hacia la aprobación del Decreto Abolicionista de 1935”.

Lo primero que habría que preguntarse es ¿es ético y legítimo que un ser humano compre el uso del cuerpo de otro para su satisfacción sexual? Y especialmente es ético y legítimo cuando esas personas, mujeres y menores en su mayoría, han sido engañadas y traficadas, tratadas como si de ganado se tratara?

La Declaración del Parlamento Europeo de febrero 2014, tras estudiar 43 Convenios, Resoluciones y Recomendaciones Internacionales, afirma, entre otras cosas: “En el mundo hay millones de personas, la inmensa mayoría mujeres y menores de 18 años, ejerciendo la prostitución, siendo la casi totalidad de los usuarios hombres, causa y consecuencia de la desigualdad de género. Tiene un efecto en la posición social de las mujeres y los hombres en la sociedad así como la percepción de las relaciones entre hombres y mujeres y la sexualidad.

La prostitución (sea forzada o voluntaria) es una forma de esclavitud incompatible con la dignidad de la persona y con los derechos fundamentales”.

“Transmite mensajes y normas a la sociedad, incluidos los jóvenes” La sexualidad sana está basada en el respeto mutuo, mientras que en la prostitución todos los actos íntimos se rebajan a un valor mercantil y el ser humano queda reducido a pura mercancía o instrumento a disposición del cliente”.

“La mayoría de las personas que se ejercen proceden de grupos vulnerables”.

“La mitad de los compradores saben que hay signos claros de que las personas que utilizan son menores de edad y proceden de la trata de personas”.

“Los mercados de prostitución alimentan la trata de mujeres y niñas y conducen a un aumento de la violencia contra ellas, especialmente en los países en que la industria del sexo está legalizada”.

Cada vez más jóvenes, incluso niños/as son obligados a entrar en la prostitución. Además de mediante la fuerza, mediante coacción psicológica”.

Aunque haya diferencias entre prostitución forzada y voluntaria, es obvio que ambas son una forma de violencia contra la mujer.

Considerando que el proxenetismo, que implica autorizar la explotación sexual de otros, se ha legalizado en distintos Estados miembros… se calcula que de 400.000 personas que ejercen en territorio alemán, sólo 44 están oficialmente registradas en los organismos sociales a raíz de la ley de 2002, no hay indicios de que hayan disminuido los delitos y los fiscales han observado que legalizar la prostitución ha hecho más difícil su trabajo de persecución de tráfico de seres humanos y proxenetismo”.

Manifestación por la abolición de la prostitución en Francia. De acuerdo a sus tesis sería imposible desligar la prostitución de la violencia así que hay que surprimirla... y para tan elevado fin es lícita la violencia contra las prostitutas y su entorno, pues se considera que se hace "por su propio bien".



Los datos demuestran que el crimen organizado es una pieza clave allí donde el proxenetismo es legal.

Hay una tendencia mundial a trivializar la prostitución y considerarla una actividad “normal”, con fines de diversión. También a considerarla un trabajo, cuando las prostitutas son las más vulnerables desde el punto de vista social, económico, físico, psíquico, emocional y familiar y corren más riesgo de sufrir violencia y daños que en cualquier otra actividad.

Las prostitutas tienen más probabilidades de sufrir traumas sexuales, físicos y mentales, ser adictas al alcohol y a las drogas, perder el respeto por sí mismas y presentar un mayor índice de mortalidad que la población media. 

La prostitución tiene consecuencias físicas y psíquicas devastadoras y duraderas, incluso después de haber cesado la actividad.

Los usuarios de servicios sexuales muestran a hombres que tienen una imagen degradante de la mujer, por lo que sugiere que las autoridades prohíban comprar servicios sexuales y que vaya acompañada de una campaña de sensibilización de los hombres

La prostitución alimenta el tráfico de mujeres y menores vulnerables, constituyendo las mujeres y las menores de 18 años el 96% de las víctimas”

Por otro lado datos del Parlamento Europeo de 2005 afirman que: El volumen del negocio del sexo es superior a la suma conjunta de todos los presupuestos militares del mundo.

Representa entre el 2 y el 14% del PIB de algunos países (OIT) Es un negocio mundial casi de la misma magnitud del tráfico de armas y el tráfico de drogas.

Es un problema de género: el 90% de las prostitutas son mujeres, el 3% hombres y el 7% transexuales. Los proxenetas y clientes son fundamentalmente hombres (Médicos del mundo).

Sabemos que al menos el 90% de las mujeres provienen de la trata y que en su inmensa mayoría en España son extranjeras: Brasil, Colombia, Rumanía, países del este, la antigua URSS, Nigeria y China.

Los carteles abolicionistas suelen ser muy emotivos. La trata (human traffiking) ciertamente es esclavitud... pero causada por los gobiernos, al invalidar el consentimiento de estas personas. Es decir, primero crean un entorno legal tremendamente hostil hacia la prostitución para, acto seguido, quejarse de la violencia que ellos mismos provocaron. Es un plan tan maquiavélico, brillante y efectivo que todavía no he salido de mi asombro.



Pagan a sus captadores: de 2 a 6.000 € las sudamericanas, de 4 a 10.000 las europeas , 20.000 asiáticas y de 40 a 60.000 africanas (UCRIF, policía nacional)

Generalmente los mafiosos prometen unas expectativas de trabajo y mejora social que en realidad esconde la prostitución obligatoria como única fórmula para pagar la deuda contraída por las mafias. Y luego ya no pueden escapar…

Las africanas llegan a Catalunya después de una penosa travesía a pié por África, luego en coche, bus y patera, en donde en ocasiones son violadas por varios tipos y llegan a la península embarazadas o con bebés.

Cuando alguna puede denunciar, escapándose, pasa a ser testigo protegido, pero al llegar al juicio generalmente están ilocalizables, a causa de las amenazas y presiones que reciben durante los procesos, en los que se les acaba levantando la condición de testigo protegido y se conoce su identidad. Además la instrucción se alarga años y cuando se celebra la vista las víctimas no quieren revivir el calvario que sufrieron.

En España se cree que hay al menos 600.000 prostitutas, unas 40.000 en Catalunya, donde se mueven unos 7.000 millones € anuales con el negocio. Las españolas que se dedican en las ciudades se publicitan a través de anuncios y realizan esa actividad principalmente en pisos, mientras que en la calle y carreteras están las extranjeras, las más pobres. La trata se mantiene por ser un negocio redondo, dice la Guardia civil. 

En España ese negocio movía unos 18.000 millones anuales en 2005. Hoy esas cifras han crecido…

Otra concentración abolicionista contra la prostitución. A pesar de proclamar que actúan en favor de las prostitutas casi nunca cuentan con alguna de ellas entre sus activistas, y de hecho una parte fundamental del discurso abolicionista consiste en invalidar la voz de aquellas mujeres que discrepan de ellas.



En la magnífica sentencia de más de 600 páginas, dictada por la Audiencia Provincial de Barcelona, de la que fue ponente la Magistrada Angels Vivas, (una declarada abolicionista) y en cuyo trabajo invirtieron años tres Magistradas, se tuvo por probado que en los Clubs Saratoga y Riviera, de Castelledefels (Barcelona), los proxenetas y mal llamados “empresarios”, ingresaban de 6 a 8 millones de euros los del Saratoga y 12 anuales los del Club Riviera. En este último tenían a casi 200 mujeres, que debían prestar servicios todos los días de la semana, de 17h hasta las 4 de la madrugada y no podían descansar en la habitación que obligatoriamente pagaban a su explotador hasta que finalizara esa hora de la madrugada, porque la referida habitación la empleaban otras prostitutas durante 11h. al día… Esas Magistradas decidieron duras penas para los proxenetas, varios policías y dos abogados corruptos y cómplices. Los policías nacionales cobraban de 3 a 6.000 € mensuales por la connivencia y además recibían regalos que pedían o exigían , por ejemplo, la intervención para poner pecho a la hija de uno en la Clínica Planas (6.000 €) ó dos relojes de lujo, comprados en la Joyería Rabat de Badalona, por casi 5.000 €, relojes que fueron cambiados por otros de mayor valor, porque a criterio del policía los primeros no eran suficientemente caros. Esas Magistradas cerraron los dos macroprostíbulos.

Dice José Mª Mena, “Lamentablemente, en noviembre de 2.015 llegó la sentencia del Tribunal Supremo, dictada por cinco Magistrados, todos hombres, que revocaron la sentencia de la Audiencia y rebajaron las condenas a todos. El argumento al revocar la sentencia de las magistradas, era que las mujeres se prostituían por factores sociales, pero que eso es irrelevante ya que lo que cuenta es que “jurídicamente” están allí porque quieren. Defiendo como lo hace el ex fiscal Jefe del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, “que la industria de la prostitución está basada en la aceptación derivada generalmente de violencias precedentes, indefensión y carencias económicas y sociales. Habían aplicado las Magistrada de la APB el art. del CP que dice que se castigará al que “se lucre explotando la prostitución de otra persona aún con el consentimiento de la misma”. 

Según la Audiencia de Barcelona, las mujeres no eran libres. Su explotación era delictiva, por eso dictó una severa sentencia, que además constituía una ejemplar advertencia para otros sórdidos negociantes y sobre todo para otros funcionarios policiales eventualmente proclives a la corrupción”.

Las mujeres explotadas en esos prostíbulos no eran impelidas a acostarse con los clientes mediante la fuerza física, pero sufrían una situación de indefensión sociológica y un régimen de disciplina laboral rigurosamente coactivo, con todo lo que pudiera tener de depresivo para la dignidad personal. Debían estar presentes durante todo el tiempo de apertura al público (11 h) las alojadas pagaban 80 € por dormir y alimentarse, -no podían usar su habitación ni aunque estuvieran enfermas- y los servicios se prestaban obligatoriamente según las indicaciones del club”.

El TS tenía varias posibilidades de interpretar la ley aplicable. Pudo hacerlo con la Audiencia de Barcelona, pero en una deplorable frialdad tecnócrata, prefirió revocarla, dando al traste con tan ejemplar condena. Reconocía el Tribunal que en la mayoría de los casos, las mujeres que se hallaban con ese modus vivendi, comerciar con su propio cuerpo, proceden de medios marginales en extremo, preferentemente del llamado Tercer Mundo. Reconocía que procedían de un medio movidas por una necesidad de carácter socioeconómico, lo que las hacía especialmente vulnerables. Reconocía la disciplina empresarial y los pormenores de su rigor, pero no hubo acciones violentas… es decir, habían acudido al club de forma voluntaria. Quiere decir el Supremo que no estaban en los burdeles voluntariamente según criterios sociales, económicos y psicológicos, pero sí de forma jurídicamente voluntaria, por tanto no eran explotadas y por tanto los explotadores no delinquían, salvo por delitos menores de sobornos a policías corruptos.” “Con esa escandalosa suplantación de la realidad verdadera por la realidad jurídica, el TS escandaliza a los vecinos de Castelldefels y a la mayoría de policías honestos, incentiva las peores prácticas empresariales, desbarata los esfuerzos contra una de las formas más odiosas de violencia contra la mujer y desprotege a las mujeres más desvalidas del Tercer mundo, pese a reconocerlas especialmente vulnerables” (artículo publicado en El País (Catalunya) el 17.11.2015).

Todo esto significa que hay una criminalización de la pobreza y la pobreza tiene cara de mujer (dice la OIT que el 70% de los pobres del mundo son mujeres, así como el 70% de los analfabetos, mientras que tan sólo perciben ellas el 1% de los bienes, incluidos los de consumo y sin embargo trabajan 2/3 partes de todo el trabajo realizado).

Hay también otros que se benefician del negocio de la prostitución: Los periódicos que facturan millones de euros anuales por los anuncios que insertan. El País y los muy conservadores ABC y El Mundo facturan cada año 5 millones de euros cada uno por esos anuncios. También los otros diarios admiten y se benefician de esa publicidad, aunque desconocemos lo que ganan con ellos. Tan sólo 20 minutos y Público se niegan a incluir en sus diarios anuncios de prostitución.

“Señala un informe de Médicos del Mundo que “común a todas las personas que ejercen la prostitución, es la violencia que sufren durante el ejercicio de esa actividad, no sólo por el tipo de actos a que se les obliga con ocasión de los contactos sexuales, sino también por las agresiones físicas que les provocan con no poca frecuencia los clientes o los proxenetas”.

La mayoría de las prostitutas sufren de ansiedad, falta de autoestima y depresión, además de que muchas de ellas consumen drogas y alcohol. Y un gran número de ellas fue violada por familiares directos en su infancia o por su marido cuando lo tuvieron.

La mortalidad de las mujeres que se dedican a la prostitución es 40 veces más elevada que en cualquier otro “oficio”, tienen 18 veces más probabilidades de ser asesinadas, más del 71% de ellas padecen abusos físicos, el 63% al 68% han sido violadas y el 68% padecen el síndrome de estrés post-traumático (según el estudio transnacional más importante que se ha realizado sobre el tema Melissa Farley, 2003. “Prostitución. Trafficking and Traumatic Stress”) y (Whisper Prostitution: Rechearch and education).

Las concentraciones pro derechos suelen ser mucho más coloridas y festivas, además de estar protagonizadas claramente por las propias prostitutas. Reclaman, como pueden leer en una de las pancartas, que las dejen decidir. Pero de acuerdo al abolicionismo el consentimiento de estas mujeres es irrelevante.



La prostitución es una actividad de alto riesgo en lo que se refiere a violencia, coacción y enfermedades. 

En países en donde está legalizada, hay programas de instrucciones iguales a las que se proponen en situaciones de crisis con rehenes. Sólo en la profesión militar esas negociaciones son vistas como necesarias para poder desarrollar el trabajo con normalidad

Se considera que unos 200 millones de mujeres y menores en el mundo están forzadas a vivir en una situación de esclavitud sexual (ONU). Y se calcula que cada año unos 4 millones de personas son víctimas de las redes internacionales de tráfico de seres humanos, cuyo destino es la prostitución (Médicos del Mundo). 

Más de 200.000 mujeres procedentes de los países del este entran cada año en los circuitos de la prostitución. Un proxeneta puede obtener al menos 100.000 dólares al año de cada prostituta (unos 15 millones de ptas.)

Según la Oficina Internacional de Migraciones más de 500.000 personas entran cada año en la Unión Europea, a través de las redes de tráfico de seres humanos con fines de explotación sexual. Y según la OIT, el 75% de las personas obligadas a trabajar en los países industrializados lo hacen en ese sector.

Todos los estudios demuestran que si existen alternativas laborales mínimamente aceptables, la inmensa mayoría de las mujeres prostituidas querrían dejar la prostitución. Ninguna quiere la prostitución para sus hijas.

La mayoría de las mujeres que han podido salir de la prostitución y muchas de las que todavía están, cuentan haber sufrido numerosos episodios de tortura, humillación, violaciones, vejaciones. Muchas cuentan que han llegado a la prostitución después de haber sido preparadas con abusos sexuales, violaciones y palizas por parte de los proxenetas que así las “ablandan” para el “trabajo” que les espera.


El colectivo Hetaira es un frente de masas de CCOO de clarísimas simpatías feministas e izquierdistas y, sin embargo, no apuesta por la criminalización abolicionista pues ha comprobado que, en la realidad, perjudican a las chicas. A pesar de que desde la versión oficial quieran delimitar una línea política entre partidarios y detractores de determinadas medidas, no es lo que sucede. Muy al contrario, varias de las personalidades más conservadoras en España (Ana Botella, Cristina Cifuentes, Alberto Ruiz Gallardón, Xavier Trías o Felip Puig) apoyan decididamente el abolicionismo. 



Ellas afirman que los clientes las hacen sentir como un objeto, que para ellos son una mercancía “Te he comprado, de modo que puedo hacer contigo lo que quiera y tú vas a hacer lo que yo te diga” (El Periódico de Catalunya. Antonio Baquero). Es decir, las ven como cosas a su servicio, en la medida que han pagado y que durante ese rato les pertenecen. A eso se le llama COSIFICACION, tratar al otro como a un objeto. Y a ello hay que agregar la conducta de los traficantes que compran y venden mujeres como si fuesen ganado.

Ellas dicen que para ejercer la prostitución se disocian: dejan su cuerpo tumbado y salen fuera de él para no sentir ni sufrir. Ese fenómeno sólo se conoce en situaciones de peligro o sufrimiento extremo.

En cuanto a los puteros. Afirman los informes con los que contamos que en España hay un 39% de hombres que utilizan habitualmente la prostitución. Por el contrario Suecia ha bajado del 8% desde que una ley prohíbe esta práctica.

Muchos de nuestros jóvenes utilizan la prostitución como algo lúdico, tras una noche de fiesta, sin pensar en las víctimas. Y en Catalunya en donde hay tantos macroprostíbulos, sobre todo en el Alt Empordá, entran miles de muchachos franceses, ya que en su país está prohibida.

Uno de los efectos más inmediatos y evidentes de las regulaciones (en cualquier sentido) de la prostitución es el control que las autoridades ejercen sobre las prostitutas. Se teme que los clientes puedan abusar de las chicas pero... ¿no podrían hacerlo con mayor motivo los agentes, ya que además de hombres gozan de condición de autoridad pública y por tanto su posibilidad de perpetrar cualquier tipo de abuso es mayor? Es más, si dejamos el ámbito de la especulación y conocemos la realidad... ¿cuáles son las quejas de las chicas? ¿De qué nos hablan ellas? ¿A quiénes acusan de provocar la violencia que padecen?



Queremos ser como Suecia, en que se penaliza a las mafias y proxenetas, a los puteros y no a las mujeres prostituidas. A éstas se las ayuda para salir de este entorno y se las considera víctimas de violencia machista, como hizo la II República española.

Hay leyes prohibiendo la prostitución , además de en Suecia, en Francia, Noruega, Islandia, Irlanda, Canadá, mientras que hay países que la han reglamentado (Alemania, Holanda, Austria la conservadora y neoliberal Suiza, donde en varios cantones las mujeres han obtenido el voto en 1.990, Nueva Zelanda y algunos estados de Australia) estos últimos han despenalizado el proxenetismo y considerado la prostitución como un trabajo normal.

Un ejemplo de la regularización o legalización, como un trabajo “normalizado”:

Noticia en un diario de febrero de 2.005: Una alemana perderá su derecho al paro por no querer trabajar en un burdel, ya que la prostitución se considera una actividad laboral”. Una joven, técnica informática, al quedar en paro trabajó en un bar como camarera. Volvió a quedar en paro y la llamaron para trabajar en un burdel. Al negarse, se quedaba sin prestación por desempleo, ya que la legislación de 2.002 establece que “… cualquier mujer, menor de 55 años, que lleve más de un año en el paro, está obligada a aceptar cualquier empleo, incluída la prostitución, si no quiere perder las prestaciones por desempleo”

Recordar que en estos momentos estamos con las mismas disquisiciones y debates que se tuvieron durante los años de la II República y que mientras los progresistas, feministas, socialistas, comunistas, anarquistas y republicanos decidieron luchar por la abolición, hoy en muchas ciudades se propone regularizarla, justo lo que hizo el franquismo. Y hoy se propone además cobrar impuestos, lo que se suprimió por la República en 1932.

Los republicanos, valedores de una perspectiva modernizadora, rechazarán la prostitución reglamentada. (Hubo un notable aumento de la prostitución desde el verano del 31) Hasta entonces se empadronaba a las prostitutas y en 1932 se suprimió cualquier impuesto sobre la actividad. En el camino hacia el abolicionismo en enero de 1.932 varios Diputados exigían la abolición con la máxima celeridad. En verano del 35 se aprobó el Decreto que puso fin a la prostitución reglamentada. El preámbulo de la ley se especifican las bases fundamentales de la lucha. Y el deseo del Gobierno de incorporarse al movimiento abolicionista que imperaba desde hacía años en los países más avanzados. Queda suprimida toda forma de ese medio de vida , que pasa a ser ilícito. Y se prohibirá toda clase de publicidad que de manera más o menos encubierta tienda a favorecer el comercio sexual.

Los activistas proderechos consideran que lo que hace indeseable, peligrosa y violenta la prostitución no es la actividad de follar por dinero en sí, sino el marco legal existente. Reniegan del abolicionismo pues han comprobado, empíricamente, que en vez de ayudar a las mujeres en situación de prostitución lo que hace es perjudicarlas. Y todo esto también está documentado, pero es curioso que los abolicionistas nunca mencionen estos estudios e informes. Para ellos sencillamente no existen, la versión oficial jamás ha sido cuestionada.



El Decreto del 28 de junio de 1935 no responderá a un sistema abolicionista puro, sino que compartirá elementos de los tres sistemas tradicionales a la hora de hacer frente a la prostitución: el prohibicionismo, el reglamentarismo y el abolicionismo.

Carácter prohibicionista: reconocimiento de la prostitución como modo ilícito de vida. El abolicionismo no entiende la prostitución como algo ilegal, sino sólo la explotación y el proxenetismo que cabrían ser perseguidos por la justicia. Reglamentarista: Ordenar el tratamiento obligatorio y hospitalización forzosa para las mujeres enfermas y la vigilancia médica periódica para evitar transmisión venérea. Abolicionista: Declaración taxativa de poner fin a la reglamentación y su deseo de incorporarse a los movimientos abolicionistas, la prohibición de todo tipo de publicidad, la asistencia gratuita a las mujeres sin recursos, la utilización de un lenguaje humanitario y para instruir a la enferma para que se someta libremente a la profilaxis necesaria para su curación.

A modo de resumen: en este periodo se suavizará el sesgo misógino que caracterizaba la reglamentación: se eliminará la regulación de las casas de prostitución, sobre los requisitos para su conformación, sobre los deberes de las amas o madames, sobre los impuestos a pagar y sobre la prohibición de las prostitutas de frecuentar los espacios públicos, amén de prohibirse la inscripción forzosa en el registro de prostitutas.

Se editaron carteles que insistían en el autocontrol y la continencia masculina, hecho que resquebrajaba el sistema de “doble moral” sustentados del reglamentarismo.

Antes de aprobarse el Decreto de 1.935 ya se había establecido la libertad de las prostitutas para abandonar burdeles, se tomaron medidas para luchar contra la llamada trata de blancas, reformado el CP de 1870 para adecuarlo a las normas internacionales y se habían establecido leyes para hacer de la emigración un acto libre, se había legislado para que no cayeran en la prostitución artistas y camareras de espectáculos públicos, se habían puesto carteles en las estaciones de trenes a fin de evitar caer en redes mafiosas a muchachitas inexpertas, se había levantado la mano en la obligación de la inscripción en el registro de prostitutas, se había suprimido el Real patronato para la represión de Trata de Blancas por un organismo más profesional, se había suprimido el impuesto sobre la actividad (abril de 1.932) se había aprobado la ley del divorcio que contemplaba el contagio venéreo como una causa justificada para la disolución del matrimonio… Derrotada la República en la Guerra Civil española, el reglamentarismo se volvería a implantar en España por Decreto de 27 de marzo de 1941

Y por último, quiero acabar asumiendo como propia una frase del Comandante Ernesto Che Guevara: “Me jode tener que luchar por lo evidente” y lo evidente es que los proxenetas deben sufrir severos castigos, también deben ser castigados los puteros, porque la prostitución es una ESCLAVITUD para las mujeres y los menores.

* Montse FERNÁNDEZ GARRIDO

Abogada y mediadora de Familia. Profesora en el Master de Dº de Familia de la UB.

Activista y dirigente feminista desde 1976.

Representante feminista en Congresos nacionales s internacionales (p.e. en París, Londres, Ginebra (ONU), Nairobi y Berlín, de 1981 a 2000).

Hija y nieta de luchadores de izquierdas, republicanos, gravemente represaliados por el franquismo.

Nieta de maquis granadino (9 años en el monte) y posterior exilio con los hombres de su partida en Casablanca y Bruselas.