La prostitución es un tema muy controvertido, no sólo debido a su condición de tabú (lo que conlleva su ocultación a la luz pública) sino porque además refleja de manera meridiana valores y principios contrapuestos. Es por ello que los diversos enfoques existentes sobre la misma son absolutamente irreconciliables.
Soy un cliente y amigo de prostitutas que, preocupado ante el debate social generado, ha decidido romper su silencio y aportar su novedoso punto de vista.
"Son las abolicionistas, no los clientes, quienes me ven como un pedazo de carne. Los clientes siempre me han respetado"
Anna Alba, prostituta
"Los periodistas, los policías y las feministas emplean las palabras más estigmatizantes sobre mí y mi trabajo que mis clientes nunca usarían"
Svensk Hora, prostituta
"Las feministas me han tratado (y a aquellas como yo) con menos respeto que cualquier cliente"
Juliet Brando, prostituta
"Las abolicionistas se refieren a nosotras de una manera más deplorable que el peor de los clientes"
Maria Alba, prostituta
"No se tiene que mirar mal ni a las personas que quieran cobrar ni pagar por sexo consensuado"
Little Soleil, prostituta
"Estoy orgullosa de ser una trabajadora sexual, pero desafortunadamente el estigma abunda y muy pocas trabajadoras sexuales pueden resistirlo y todavía somos tratadas como ciudadanas de segunda. Para mí, la palabra puta es un término honorable que usamos entre nosotras".
Julie Bates, prostituta
"En el trabajo social lo más importante es no dejarse llevar por los prejuicios"
Estefanía Acién González, socióloga
La anterior entrada necesitaba un desarrollo posterior, y os lo traigo. Es el comunicado de la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía del pasado 2 de Junio. Y es que a día de hoy desde las instituciones y autoridades públicas se sigue reforzando el estigma de puta. Por eso me alegro de declaraciones como la de la viceconsejera de Políticas Sociales del Gobierno Vasco, quien aseguró que "se deben superar prejuicios, y combatir la discriminación y los estereotipos negativos que padecen las personas que ejercen la prostitución". A ver si es verdad, me gustaría que se quedase en algo más que una bonita frase pero lo que tengo más que comprobado es que los políticos no tienen ni una mala palabra... ni tampoco un buen acto.
Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA)
2 de junio de 2017
Existe un estigma que actúa sobre todas las mujeres como un aviso, una amenaza que llega en forma de censura social en caso de que ocupes un espacio que no debes, a una hora inapropiada y con una postura indebida… Nos referimos al estigma “puta”. Desde tiempos inmemoriales, hasta nuestros días, actúa dentro de nosotras esa llamada al orden social que, con mayor o menor fuerza, aparece en forma de vergüenza.
Este estigma “puta” que actúa como violencia estructural y simbólica es la misma violencia que nos alcanza a todas las mujeres. ¿Pero qué pasa cuando esta violencia, censura, este estigma, sale del ámbito de lo subjetivo y lo simbólico para acomodarse en nuestro mundo material a través de leyes que penalizan estos comportamientos? Nos referimos a lo que significa el estigma puta para la puta, la trabajadora sexual. Y nos referimos concretamente a la base de las muchas vulneraciones que sufren como colectivo y como trabajadoras, nos referimos a también a la Ley Mordaza o ley de seguridad ciudadana, los planes anti prostitución y las ordenanzas, formas de criminalizar que viene a instaurar una verdadera “caza a la puta”.
Carteles como éste refuerzan el estigma asociado a las prostitutas, donde se las representa como un reservorio de enfermedades. Este tipo de propaganda justifica posteriores medidas represivas tomadas en su contra.
La lucha de las trabajadoras sexuales contra el estigma lleva tiempo ocupando, a nivel individual y colectivo, su primera línea de trabajo. La estrategia no es siempre la misma: “Yo no soy puta, trabajo de puta” es una expresión que pone de manifiesto el anhelo de liberarse de la dura carga que supone el estigma. Atiende a la necesidad que muchas mujeres que ejercen el trabajo sexual tienen por separar su vida profesional de la familiar y la social. En otros casos, el lema “yo también soy puta” o “yo soy puta” está siendo reivindicado por muchas trabajadoras movilizadas en la reclamación de sus derechos, o por colectivos que trabajan junto a ellas.
Por ello, en este día 2 de Junio, Día Internacional de las Trabajadoras del Sexo, (aniversario de la protesta de 1975 en la que más de cien prostitutas francesas ocuparon la iglesia de Saint Nizier en Lyon) nos queremos sumar a la campaña que nuestras compañeras de Genera (Barcelona) han puesto en marcha, y decimos junto a ellas: #YoTambienSoyPuta
Para asociaciones como AMMAR (Mujeres Meretrices de la Argentina) el estigma se debe combatir mostrando que detrás de la puta hay una mujer normal, normalmente madre, que lo que hace es salir adelante en la vida y cuidar de su familia. Soy de la misma opinión.
Quienes estigmatizan a las prostitutas insultándolas, volcando la rabia y el desprecio que las profesan, lo que hacen es retratarse. Muchas prostitutas, como muestro en las frases que introducen esta entrada, han comprobado que quienes se dirigen a ellas de manera despectiva son esas "feministas" que pretenden la abolición de la prostitución. Que si vasijas, que si receptáculos de semen, que si agujeros... Por poner un ejemplo reciente, aquí un caballero escribió un artículo (muy aplaudido entre estos círculos feministas abolicionistas) en los que tilda a estas prostitutas que defienden sus derechos como "coños neoliberales". Podéis verificarlo, me parece fuerte hasta a mí, pero ahí está. Como ya no pueden seguir ignorando a las prostitutas ahora lo que hacen es atacarlas tratando de desprestigiarlas. Y hay también campañas publicitarias como ésta desarrollada en Canadá, donde se representa a las prostitutas como personas afectadas psicológicamente, abusadas en la infancia y, nuevamente, como un foco de infecciones:
¡Un fuerte abrazo a todas estas valientes que combaten la desinformación, la ignorancia y el fanatismo con las palabras reales de trabajadores sexuales auténticas! A largo plazo la victoria será nuestra porque ellos necesitan mentir y nosotros simplemente mostrar las cosas como son. No tendremos los medios para desarrollar costosísimas campañas publicitarias como las suyas, pero la voz de la calle no tiene precio. ¡Adelante!
"No somos víctimas. Somos, hablando coloquialmente, putas libres".
Lucía, prostituta de Villaverde
"Sabemos lo que queremos, somos feministas porque luchamos por una sociedad en donde ninguna mujer, prostituta o no, sea discriminada. Y créannos, por desgracia, sabemos mucho de esto. Hemos querido denominarnos 'trabajadoras del sexo' porque es lo que somos. Gracias a nuestro trabajo sacamos adelante nuestras vidas y las de nuestras familias. Queremos ser partícipes de todas las decisiones que se pongan en marcha en materia de prostitución".
Fernanda Valdés, también prostituta "de polígono"
"Las prostitutas no son menores de edad, sino mujeres valientes, con poder y, sobre todo, capaces de enfrentarse a las miradas que las desprecian por ser prostitutas".
AFEMTRAS - Agrupación Feminista de Trabajadoras del Sexo
para el apoyo, crecimiento y fortalecimiento mutuo
"El 99% de mujeres prostituidas lo son por mafias, tanto en España como en Catalunya" (por tanto, ¿cómo se las va a escuchar?)
Núria Parlon, alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet
"La prostitución 'segura, simpática y con buenas condiciones higiénicas' NO existe" (así que hay que erradicarla en vez de buscar una mejora de condiciones que es imposible)
Glòria Casas Vila, socióloga y activista de la Plataforma por el Derecho a No Ser Prostituídas
"La prostitución tiene que dejar de ejercerse en la calle a través de medidas, fundamentalmente, contra los proxenetas, las mafias, el mundo de la explotación, y también poniendo en marcha políticas sociales activas a favor de estas mujeres" (vaya, ¿desde cuando las multas son "políticas sociales activas"?)
Pedro Calvo Poch, político del PP que dimitió tras ser imputado
Vamos a seguir escuchando lo que dicen las chicas porque, vaya, no deja de sorprenderme que tanta gente opine sobre la prostitución sin haberse sentado a hablar con ellas. Obviamente no puedo ir a buscarles a sus casas y llevarles a rastras a que conozcan a las chicas, pero sí acercarles artículos periodísticos o vídeos en los que las chicas expresan de manera directa sus demandas, necesidades y reivindicaciones. Y es que, como quiero que quede claro, la auténtica división de planteamientos en torno a la prostitución está entre quienes las escuchan y quienes suplantan su voz: si conoces a las chicas en persona, las respetas y te interesas en conocer su día a día no te queda más remedio que hacerte "pro derechos", o regulacionista o "pro prostitución" como también nos llaman. Y a la inversa: si estas mujeres te caen mal, incluso te dan asco y en consecuencia no pierdes tu valioso tiempo en reunirte con ellas pero en cambio te encanta rodearte de "biutiful pipol" de la alta suziedad como comisarios de policía, fiscales, abogados, presidentas de oenejetas, actrices, presentadoras de TV y políticos entonces es normal que seas abolicionista, también conocidos como "anti prostitución" o (como yo les he bautizado) "pro violencia".
Exacto. Más allá de lo que unos u otros pensemos sobre la prostitución, hay que reconocer que las prostitutas tienen voz propia. No es admisible actuar sin al menos haberlas escuchado.
El primer artículo del que quiero hablar, que reproduzco íntegramente debido a su interés, hace referencia a la oleada de multas que comenzaron a sufrir las chicas tras la entrada en vigor de la Ley de Seguridad Ciudadana. Como verán ustedes (en un medio de primer orden y totalmente oficialista como El País, no me tachéis de antisistema), los periodistas que recogen los testimonios de estas mujeres atestiguan que ellas aseguran ejercer libremente, que la policía las acosa a multas e incluso las trata con vejaciones. Yo ya cuento de partida con que hay gente que no me va a creer por ser un repelente putero. Pero bueno, un RESPETABLE periodista de un RESPETABLE periódico de izquierdas ya es otra cosa, ¿verdad? En cuanto al testimonio de las chicas, pues si sale una chica independiente como Natalia Ferrari que cobra el servicio a 250 pavos siempre hay quien sale con lo de "no es representativa, así que soy de palo tengo orejas de pescado". Me lo acaba de decir un lector del blog, no falla, y estoy de acuerdo: el duro pa vosotros, habrá que escuchar a las chicas que ejercen una prostitución más humile y... a ver, uy, a ver... ¡coño si las que cobran 20 nos cuentan lo mismo!
Luego viene la hipocresía de siempre, con un inspector de policía asegurando que si son víctimas de trata no se las multa y eso no nos cuadra. No puedes decir que son víctimas y a la vez multarlas, eso es muy cantoso. Lo peor de todo es cuando ves que las propias autoridades se lo toman a chufla y no se creen ni ellas mismas lo que dicen, no puede ser que un jefe de policía diga que si un agente abusa de una prostituta ella debe denunciar en comisaría ¡es que es absurdo, sabe que no es que no pase nada, es que todo va a empeorar! O la propia presidenta de APRAMP, Rocío Nieto, que se permite el lujo de CRITICAR a las chicas porque no confíen en la policía cuando deberían hacerlo. A ver, eso sólo puede decirlo alguien o bien muy ignorante (y no es el caso) o muy cínico.
Una constante, sea el país que sea y en una época u otra, es la demanda de poner fin a la violencia policial. Sin embargo si la Ley le da más poder a la policía pues lo que tendremos es... más abusos contra las chicas.
Como respuestas a los abusos de esta normativa, las chicas fueron organizadas (porque la verdad sea dicha, todo lo montó Hetaira) en torno a una asociación llamada AFEMTRAS (si no les gusta Diagonal les dejo el enlace a la misma noticia en el ABC). Lo mejor de todo es que, gracias a haber creado una asociación, pudieron ser escuchadas tanto por los medios como por la administración. ¿Y qué dijeron? Pues, oh sorpresa, lo mismito que le hemos escuchado a Natalia: que quería combatir el estigma (ni ellas son unas sucias ni sus clientes unos maltratadores) y que defienden la prostitución desde el feminismo. Y es que, como dice este otro artículo que les recomiendo leer encarecidamente "LAS PROSTITUTAS QUIEREN SER ESCUCHADAS". Si les echan un vistazo a sus reivindicaciones, son de lo más comedidas, sensatas y constructivas. Y es que si las hiciesen caso la prostitución dejaría de dar tanto que hablar, es más, cuando hablan demuestran tener tantísimo sentido común que creo que gobernarían infinitamente mejor que toda la gente que dirige el país o que pretende hacerlo.
Manifestación de prostitutas en la céntrica calle Montera, núcleo del putiferio madrileño. Es tan curioso como desolador que tengamos que pedir algo tan elemental como... RESPETO. Y hacerlo con la cara tapada porque sabemos que no nos lo van a conceder.
· Las trabajadoras sexuales del polígono madrileño de Marconi critican la "oleada de sanciones" que han sufrido desde la entrada en vigor de la norma
JAVIER GUZMÁN, EL PAÍS - Madrid 31 JUL 2015
“En una noche un solo agente nos multó a 30 compañeras basándose en la Ley Mordaza”, afirma Carmina, una prostituta de 35 años. “El policía me dijo que tenía que volver a la comisaría con 50 actas levantadas”, sostiene la mujer, que trabaja habitualmente en el polígono de Marconi, en el distrito madrileño de Villaverde: “Cuando llegó nos dijo que ya tenía 27, y allí nos multó a tres más”.
La mujer se abanica, un poco tensa. Afirma que le gustaría poder hablar sin un nombre inventado y mostrando su rostro, pero afirma que tiene miedo: “Hasta ahora había presión, aunque no habíamos recibido multas hasta la aplicación de la Ley Mordaza”, explica Carmina. Esta mujer ejerce la prostitución para mantener a su madre y a sus sobrinos. En el acta figura que está denunciada por una falta de obstrucción de la vía pública, aunque ella defiende que estaba en un solar, y que el agente la sacó a la calzada para pedirle la documentación. Este documento no señala cuál será la cantidad que la Delegación del Gobierno demandará a Carmina. Según la Ley de Seguridad Ciudadana, la falta está penada con entre 100 y 600 euros.
La prostituta critica que fue tratada con vejaciones por parte de un agente de la Brigada de Extranjería: “A una compañera llegó a decirle literalmente que si esto no le gustaba se fuera a su puto país”. Un portavoz de la Jefatura Superior de Policía de Madrid indica que no les consta que haya un repunte de multas, aunque no se puede verificar hasta la publicación del informe de faltas la Delegación del Gobierno que, según el agente, tardará unos meses. También señala que si las mujeres han recibido vejaciones deberían denunciarlo en comisaría.
“Estas multas empeoran sus condiciones de vida. Tienen que buscar otro sitio, se alejan más de la ciudad y es mucho más peligroso para ellas”, afirma Silvia García, de 36 años, trabajadora social del Colectivo Hetaira. Esta asociación da apoyo a estas mujeres en los problemas cotidianos en el ejercicio de su trabajo como dar asesoría jurídica o mediar conflictos con comerciantes y vecinos. La meta de este colectivo es que ellas se organicen por sí mismas. “La Ley de Seguridad Ciudadana está regulando la prostitución de manera soslayada mediante la criminalización”, critica la trabajadora social.
“No somos víctimas. Somos, hablando coloquialmente, putas libres”, afirma Lucía —también es un nombre ficticio— de 40 años. Esta prostituta asegura que en el polígono de Marconi el 90% de las trabajadoras sexuales no están controladas por ninguna mafia y trabajan por voluntad propia.“Trata y prostitución no es lo mismo. El que equipara ambas cosas consigue invisibilizarnos”, añade Lucía, que es puntualizada por su compañera Sonia, de 34 años: “Nosotras pertenecemos al oficio más antiguo del mundo, que es la prostitución, no la trata de personas”.
Las prostitutas libres de Marconi reclaman la legalización del trabajo sexual y la eliminación de los estigmas que pesan sobre sus vidas cotidianas. “La situación de ahora nos permite tener el negocio pero no que tengas clientes. Nos hemos visto severamente afectadas por nuestras multas y las de nuestros clientes”, protesta Lucía. Estas mujeres demandan un lugar donde puedan trabajar sin molestar a nadie y en el que no sean molestadas. “Los clientes suelen ser muy respetuosos con nosotras, si hay algún malcriado nos negamos a ir con él, somos libres. Pero esta nueva situación nos da miedo. Solo queremos la normalización de la profesión para tener derechos. Somos trabajadoras del sexo”, sentencia Lucía.
Si no quieren o no tienen tiempo para leer, el vídeo les explica brevemente de qué va toda esta problemática.
También pongo el artículo en el que se cuenta la constitución de esta asociación "de putas libres". Es interesante porque ellas expresan qué las llevó a organizarse y qué es lo que pretenden.
Prostitutas del polígono Marconi, en el madrileño distrito de Villarde, han constituido la Agrupación Feminista de Trabajadoras del Sexo, para el apoyo, crecimiento y fortalecimiento mutuo (AFEMTRAS) con el objetivo de representarse y luchar contra la discriminación que sufren. «Ante el abandono institucional y para evitar seguir siendo las eternas olvidadas, las trabajadoras del sexo del Polígono de Villaverde nos hemos organizado en la Agrupación Feminista de Trabajadoras del Sexo», han indicado durante su presentación en la sede del colectivo Hetaira. «Somos prostitutas que ejercemos el trabajo sexual porque así lo decidimos. No somos víctimas de trata, sino prostitutas por decisión propia», ha comenzado una de sus portavoces, Fernanda Valdés.
Entre la problemática a la que se enfrentan y que ha llevado a estas mujeres a organizarse están las «leyes absurdas que les hacen la vida más complicada», refiriéndose en este caso a la Ley de Seguridad Ciudadana, los controles de migración con grandes despliegues policiales, la multitud de controles de alcoholemia en los lugares donde ejercen, o la degradación de las zonas de trabajo. «Todo con la intención de impedirnos trabajar», ha afirmado.
Con el nombre elegido quieren destacar que las prostitutas no «son menores de edad sino mujeres valientes, con poder y, sobre todo, capaces de enfrentarse a las miradas que las desprecian por ser prostitutas». «A veces se les olvida que nosotras también somos ciudadanas. Y no queremos serlo de segunda categoría», han dicho las asociadas.
«Sabemos lo que queremos, somos feministas porque luchamos por una sociedad en donde ninguna mujer, prostituta o no, sea discriminada. Y créannos, por desgracia, sabemos mucho de esto. Hemos querido denominarnos 'trabajadoras del sexo' porque es lo que somos. Gracias a nuestro trabajo sacamos adelante nuestras vidas y las de nuestras familias. Queremos ser partícipes de todas las decisiones que se pongan en marcha en materia de prostitución», ha declarado Fernanda Valdés.
Reivindicaciones AFEMTRAS comienza su actividad política exigiendo al Gobierno central la derogación inmediata de la Ley de Seguridad Ciudadana que, entre otras cosas, «impide que puedan acordar servicios sexuales con los clientes, pues sobre ambas partes pesa la posibilidad de ser multadas». Así mismo, dicen estar «cansadas de que se las culpabilice de todos los males del barrio», por lo que desde la agrupación se ofrecen a negociar con el vecindario y el empresariado de la zona de Villaverde «convencidas de que el entendimiento es posible». Su deseo es «trabajar en lugares donde el ambiente sea de civismo y tolerancia, donde se respeten los momentos de descanso». «Algunos comerciantes se quejan de que somos las responsables de que sus negocios no funcionen. Es falso. Somos nosotras las primeras interesadas en trabajar en espacios tranquilos, limpios y no peligrosos», han manifestado.
AFEMTRAS ha presentado para ello un compromiso con el vecindario que recoge desde «el fundamental respeto a quienes viven en la zona como hacia las empresas, ya que según recoge la declaración sus intereses pasan por la cordialidad».
Asimismo, quieren proponer soluciones a la degradación que según ellas sufre el polígono y que padecen. «Exigimos, de entrada, papeleras y cubos de basura, que ahora no existen y nos comprometen a tomar medidas de limpieza porque cuidar el espacio es una responsabilidad compartida», han señalado.
«Nos asocian a la delincuencia y a la decadencia de la zona sin considerar que realizamos un trabajo honesto y ya es tiempo que debamos de ser las primeras interesadas en mantener un buen ambiente», ha proseguido Patssy Martínez, otra de las portavoces. De manera expresa, entre sus demandas reclaman una negociación de espacios para la creación de zonas «donde trabajar sin molestar ni ser molestadas, dotadas de una infraestructura acorde con las necesidades de nuestro trabajo».
En su día ya salieron a la calle a protestar. Así contaron la noticia en la Sexta y de la mano del colectivo Hetaira.
Y para acabar, y ya para nota, el comunicado de Hetaira. Es una ONG que media entre la sociedad y las chicas, es decir, una fuente secundaria. Pero por lo menos me consta que hablan con ellas (he estado presente muchas veces cuando se dirigen a ellas POR SU NOMBRE para darlas condones, informarlas de cambios normativos o, sencillamente, preguntarles cómo les va) y hacen un análisis muy acertado de las cosas. Seguramente se pregunten por qué no saqué esta entrada hará unos seis meses que es cuando tocaba... pues por falta de tiempo, ahora he visto que podría volver a cuadrar y la he metido. Y es que aún tengo muchos temas de los que hablar, a ver si me pongo al día.
NOTA DE PRENSA COLECTIVO HETAIRA
Madrid, 28 de julio de 2015
A la Delegada de Gobierno, Concepción Dancausa, se le ha olvidado un pequeño detalle al anunciar el 24 de julio “que se utilizará la nueva ley para acabar con este modo de explotación de las mujeres”. Y es que las propias trabajadoras del sexo, esas que dice que sufren explotación, también están siendo multadas por el Cuerpo Nacional de Policía utilizando la Ley Orgánica de “Protección” de la Seguridad Ciudadana. Dancausa ha dejado muy claros los objetivos de la intervención policial “controlar, erradicar y combatir la prostitución”. Todo ello sin contar con las protagonistas, sin interesarse por sus necesidades, sin ofrecer alternativas. Ha tenido en cuenta la opinión de empresarios y vecinos/as, ignorando el punto de vista de las trabajadoras del sexo y poniendo en marcha una potente maquinaria represiva y punitiva contra ellas.
De esta manera, se hace efectiva la criminalización y penalización del colectivo de personas que ejercen la prostitución en los espacios públicos, situación que venimos previendo y denunciando desde que conocimos las primeras noticias de esta ley infame. Desde el Gobierno se vendió como una Ley que “solo” penalizaría al cliente, sin embargo, las trabajadoras del sexo que captan su clientela en los espacios públicos han comenzado a ser multadas desde la semana pasada. El acta de denuncia a una de las mujeres que ejercen en el Polígono de Villaverde venía motivada por “no obedecer de forma reiterada los mandatos de los funcionarios policiales para que no ofrezca servicios sexuales en la calle xxxxxx, vía pública con peligro para la seguridad vial”.
Desde el Colectivo Hetaira denunciamos la violencia institucional contra quienes ejercen la prostitución en las vías públicas, amparada por la Ley de Seguridad Ciudadana. Se traduce en persecución y acoso, que lejos de solucionar ningún problema social, de convivencia, o de seguridad ciudadana, empeora más, si cabe, las condiciones en las que se ejerce esta actividad. Contribuye al aumento de la vulnerabilidad porque, antes o después, las mujeres buscarán lugares más alejados y, desde ya, deben negociar las condiciones del servicio sexual de manera más rápida y clandestina, lo que supone la pérdida de control en la negociación del preservativo, el precio, las prácticas, etc.
También denunciamos los abusos que comenten algunos mandos policiales hacia las mujeres. Situaciones que, desgraciadamente, son más habituales de lo que debieran y que están aumentando preocupantemente a raíz del anuncio y de la puesta en marcha de la ley. Insultos, amenazas, vejaciones, chantajes… que contribuyen al clima de inseguridad e indefensión y, por tanto, incrementa la vulnerabilidad ante cualquier otro tipo de violencia. Esta Ley de “Protección” de la Seguridad Ciudadana hace efectiva la prohibición de la prostitución en el espacio público, favoreciendo solamente los intereses de los empresarios de los locales, donde las mujeres carecen de cualquier ley que proteja sus derechos, dado que no existe un reconocimiento de la prostitución como trabajo.
La prostitución es un fenómeno muy complejo en el que se deben tener en cuenta a todas las partes implicadas, especialmente a quienes ejercen la prostitución. Las trabajadoras del sexo no necesitan políticas que las criminalicen y empeoren sus condiciones de vida, las trabajadoras del sexo requieren políticas valientes con perspectiva de derechos humanos, que escuchen sus necesidades y que se les dote de los derechos de ciudadanía que actualmente les son negados.
"Catalogar a todas las mujeres migrantes que trabajan en bares y cantinas como víctimas de trata o explotación sexual legitima deportaciones masivas en toda la República y permite que el gobierno presuma del rescate de cientos de víctimas de trata con fines sexuales".
Gloria Muñoz Ramírez, periodista mexicana
"Cuando las supuestas rescatadas quieren o intentan hablar con sus rescatistas pasa esto: nos mandan a la policía"
Georgina Orellano, prostituta argentina
Me gustaría muchísimo seguir discutiendo con aquellos lectores que se pasan por aquí para criticarme, querría que me dijesen qué piensan de comunicados como el que la asociación AMMAR publicó el pasado 1 de Agosto.
La historia es sencilla. Al igual que sucede en España y en cualquier parte del mundo, resulta que existe una versión oficial sobre la prostitución que todos hemos escuchado por activa y por pasiva. Que si las prostitutas sólo desean ser rescatadas, que las autoridades y ONGs las ayudan de buen corazón y que lo desagradable de la prostitución es en sí el hecho de prestar servicios sexuales a cambio de remuneración. Bien, no voy a negar que haya casos así. Los he encontrado. Pero lo corriente no es eso, sino lo que cuentan desde esta organización de prostitutas: que quienes se autoproclaman como sus salvadores son quienes las perjudican, que sus problemas no vienen por parte de los clientes sino mayormente por parte de las autoridades (nótese su insistencia en el pago de coimas a la policía) y, en fin, que lo que desean no es ser rescatadas sino respetadas. Esa versión oficial no la desmiento yo sino las propias prostitutas. Eso es lo que he hallado reiteradamente y que quiero dar a conocer con el blog, si hubiese visto otra cosa lo contaría. Pero no ha sido así.
Miren, se lo digo sinceramente. Yo no necesito permiso de nadie para "irme de putas". Si sólo me interesase follar con una y con otra pues eso sería lo que haría. Claro que he follado mucho, pero es que además de ganas de meterla en adobo tengo muchas, pero muchísimas, ganas de saber. Quienes sigan este blog más o menos de continuo bien saben que no sólo hablo por mi experiencia personal sino que también me da dado por leer informes, asistir a charlas, ver documentales, conocer a las chicas en su vida diaria y también a otras personas de su entorno (clientes, vecinos, amigos, familiares, su pareja, etc), a esos expertos en la materia, a las asociaciones... que le he dedicado mucho tiempo, esfuerzo y dinero a documentarme. Lo que quería era profundizar en este tema, "ver" qué es lo que había realmente... y lo que me he encontrado pues, francamente, no me gusta nada. Ya me lo decían las chicas, que cuidado con meter la nariz. Que la curiosidad mató al gato. Que me estaba implicando mucho y sabía demasiado. Lo más prudente sería dejar las cosas como están y no buscarme problemas, pero me niego a permitir que los sinvergüenzas impongan su falsificación de la realidad que es lo que lograrán si permanecemos callados.
Grotesca representación de "víctimas de trata" empleando maniquíes. No hablan con las putas, sino que las sustituyen por muñecos. Es que no se me ocurre un peor insulto a nuestra inteligencia ni una mayor tomadura de pelo.
Lo que tiene de especial el vídeo y el comunicado de AMMAR es que están protagonizados por mujeres que han sido "rescatadas". Oficiales "víctimas de trata" que no sólo no agradecen la actuación de sus "benefactores" sino que les ponen los puntos sobre las íes: visitan a uno de los legisladores argentinos más destacados en la "lucha contra la trata", uno de aquellos que tanto presume de actuar en favor de estas mujeres, para decirle que sólo las ha perjudicado.Eso es lo que visto una y otra vez también en mi país, en España. Chicas que habían sido "liberadas" en dispositivos policiales tremendamente publicitados pero que luego resulta que no eran tan víctimas... o bueno, como dicen ellas, víctimas de sus "salvadores". Casos como la famosa Operación Afrodita que se anunció como "el mayor golpe a las redes de prostitución en España" y que el Colectivo Hetaira calificó como un montaje político, investigado y destapado por dos conocidos periodistas con una larga trayectoria en la investigación de casos de corrupción (Eduardo Inda y Esteban Urreiztieta). O como las paraguayas que trabajaban en el piso de Fernando Gárate, que salieron ellas mismas desmintiendo la información aparecida en los medios. O aquellas chicas del "código de barras", a quienes las liberaron llevándolas a los calabozos y que yo traté insistentemente que entrevistasen en los medios. ¿No les parecería fantástico, hablar en vivo y en directo con alguna de estas chicas que las autoridades han catalogado como víctimas? Pues me sucedió como a Georgina, la secretaria de AMMAR, lo que me encontré es que todos aquellos periodistas que decían ser muy bondadosos y solidarios, que querían combatir la trata y ayudar a estas víctimas... ¡eran incapaces de escucharlas! Nadie las dio voz. ¿No les resulta curioso?
Lo cierto es que, a estas alturas de la película, no puedo pecar ya de inocente. Voy a decir las cosas como las pienso, no creo que los responsables políticos como ese tal Gustavo Vera desconozcan lo que pasa en las calles y haya que "informarles". No son tontos, muy al contrario, se pasan de listos. Lo que sucede es que son muy cínicos. Muy jetas. Unos sinvergüenzas de cuidado. Por ejemplo, la presidenta de una conocida asociación de atención a "mujeres prostituidas" reconoció en una reciente conferencia que a las mujeres "liberadas" las tenían secuestradas: controladas las 24 horas, las quitaban la documentación y el móvil (teléfono celular) para evitar que recayesen en la prostitución. O un famoso mando policial que aseguraba que no había que hacer caso a las prostitutas porque ellas contaban que la policía las extorsionaba... que eso es lo que les habían dicho los chulos y claro, ellas por miedo o dependencia emocional de sus proxenetas iban a estar en contra de la policía. Ya hay que ser hipócrita. He conocido a chicas que han estado en "pisos de acogida" y me cuentan que son peores que la cárcel, mientras que las chicas que hablan mal de la policía lo hacen porque, sencillamente, es lo que viven a diario.
Georgina y sus compañeras mantienen la misma lucha que otras compañeras. Aquí en España asociaciones como Génera o Hetaira han organizado manifestaciones que denuncian la "violencia institucional" (es que hablar de corrupción policial es un tabú, aquí eso ni se puede mencionar). En mi blog roll podéis encontrar el de otras activistas como Maggie McNeill o Felicia Anna que comparten su crítica a las autoridades y negación de la trata entendida como prostitución forzada. He repetido innumerables veces que lo de la trata no es en sí falso, pues en puridad cualquier persona que esté realizando un trabajo en la economía sumergida (como es la prostitución) en un municipio distinto al que es originario ya es "víctima de trata", más cuando las chicas de AMMAR declaran ser madres (caen claramente en lo que los legisladores denominan una "situación de vulnerabilidad"). Al ser tenidas como tales, su consentimiento se considera "irrelevante"... pero esto no es más que una ficción jurídica para negar la evidencia. Es decir, que lo que sucede es que como la realidad es que prácticamente todas las prostitutas manifiestan ejercer la prostitución voluntariamente nuestros dirigentes emplean una argucia legal para convertir su SI en NO. Me parece un engaño de lo más rebuscado, pero lo cierto es que técnicamente Gustavo Vera tiene razón en este punto y las de AMMAR no: ellas son claramente víctimas de trata. Lo que sucede es que ellas han querido migrar, han querido prostituirse y han querido sostener a su familia... pero no han querido sufrir el acoso de los abolicionistas, ni ser extorsionadas por los policías o discriminadas por la legislación. Sus derechos están siendo lesionados en esa cruzada por combatir lo que a ellas no les supone problema alguno.
El sábado 1 de agosto la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina realizó un escrache frente a la organización La Alameda. Fueron a decirle a Gustavo Vera que no son víctimas de trata, que son trabajadoras sexuales autónomas.
“Las trabajadoras sexuales queremos tener junto a nuestros hijos acceso a una obra social, poder jubilarnos de lo que trabajamos toda la vida por elección y ser trabajadoras en blanco. De esta manera se podría perseguir lo que verdaderamente se tiene que perseguir: el proxenetismo, no se cortaría el hilo por lo más delgado que somos nosotras, cerrando nuestros lugares de trabajo y expulsándonos a la calle donde tenemos que trabajar pagándole a la policía. Ustedes creen que nos salvan? no lo hacen, nos perjudican, nos exponen a una mayor vulneración.
Esta será una de las primeras de todas las veces que donde se presente Gustavo Vera, vamos a estar nosotras, no nos importa si no nos quiere recibir ni escuchar, pero las trabajadoras sexuales que él dice que rescató le estamos diciendo a la sociedad en general que verdaderamente de quien nos tienen que rescatar es de Gustavo Vera. ¿Qué se siente a hablar por otras? Nosotras no somos ningunas tontas, muchas de nosotras, gracias al trabajo sexual hemos terminado nuestros estudios secundarios y universitarios y elegimos y volveríamos a elegir ser trabajadoras sexuales. No queremos otro trabajo. Si quisiéramos trabajar en una fábrica podríamos hacerlo pero no queremos. Tenemos la posibilidad de ser secretarias, trabajadoras administrativas, pero no queremos.
Las mayores atrocidades que se han cometido en la historia de la humanidad se han hecho respaldándose en una "buena causa". Se han empleado religiones, ideologías o identidades nacionales y raciales para perpetrar auténticas barbaridades. Sostengo que lo de la lucha contra la trata no es sino otro de estos infames episodios en los que una minoría de iluminados quieren imponer sus locuras personales al resto de la humanidad empleando todo el sadismo del que son capaces (y es mucho, se lo aseguro). En la imagen, Gustavo Vera, ese digno sucesor de Torquemada.
Elegimos trabajar de esto, queremos y luchamos por mejores condiciones de trabajo, queremos ser trabajadoras en blanco y poder tener los beneficios de acceder a una vivienda propia, queremos poder acceder a créditos y poder manejar tarjetas como cualquier trabajador. Miren si pedimos gran cosa, pedimos los mismos derechos que tienen ustedes que están acá en la puerta. Gracias por acompañarnos y escucharnos. Tenemos bronca, tenemos bronca porque todas nosotras somos mamás y detrás nuestro hay una familia.
Quizás ustedes creen que lo que hacen cerrando los lugares es una buena política pero en realidad en la práctica es una mala política. Deberían hablar con nosotras antes de hacer una cacería de brujas, no queremos que nos rescaten, queremos que nos respeten. Así como ustedes tienen una organización que defiende a las víctimas de trata, nosotras tenemos una organización que defiende a las mujeres trabajadoras sexuales. Podemos tener un montón de diferencias y no coincidir pero de lo que tenemos certeza es que ustedes nos son nuestros enemigos, el enemigo es más poderoso. El enemigo nuestro es el que ustedes llamaron para que venga acá con tres patrulleros. Ese es el enemigo que se llena con la famosa caja chica del negocio de la prostitución, de la droga, de los abortos clandestinos. Es lamentable que ustedes le sean funcionales al mismo.
Tres audiencias le pedimos a Gustavo Vera, jamás nos recibió. Lo tuvimos que venir a buscar acá a su organización de base. No le íbamos a tirar huevos, le íbamos a decir que nos reciba, que escuche a la otra parte, que escuche a las supuestas víctimas que no somos víctimas, que en todo caso somos víctimas de un estado ausente y cuando el Estado está presente a través de criminalización y persecución policial se genera todo tipo de mercado y de quiosquitos, ¿alrededor de quién?, de la trabajadora sexual. Lamentamos pincharle el globo de su fiesta pero creo que ahí adentro la pasaron muy lindo. Ojala que algún día podamos hacer una marcha juntos en contra de las comisarías que cobran coimas a nuestras compañeras.
Una de las prostitutas del escrache, manifestando lo que claramente piensan de sus "salvadores": que hay que salvarles de ellos. El abolicionismo y la "lucha contra la trata" suponen un ataque hacia las trabajadoras sexuales libres y autónomas, pero empleando un lenguaje y justificaciones tan aparentemente bondadosos como falsos.
Ojala que algún día nuestra lucha se unifique y entiendan que hay mujeres que sí decidimos, queremos y vamos a seguir eligiendo este trabajo. También podemos hablar alguna vez sobre qué trabajador elige verdaderamente qué trabajo hacer, podemos hablar, debatir y reflexionar si la empleada doméstica quiere ser realmente eso, podemos debatir sobre el sector de los albañiles y nos vamos a dar cuenta que estamos condicionados por un contexto socioeconómico y político y ahí los trabajadores nos tenemos que unir, no dividir. Cuando nos dividimos como está pasando acá, se hace más fuerte el de afuera, cuando ustedes y nosotras podemos hacer muchas cosas por abolir la explotación sexual y la corrupción policial.
Esperamos que la próxima vez estemos todos sentados alrededor de una mesa discutiendo estas cosas. No queremos acordar en un 100% porque es imposible pero acordemos en algo. No sigan cortando el hilo por lo más delgado, no sigan hablando por las putas. Acá estamos algunas de las que trabajamos en Recoleta, pero a nivel nacional hay más de 80.000 trabajadoras sexuales que la están pasando peor, que seguramente cuando nosotras estamos hablando, hay una compañera en San Juan, donde un artículo contravencional la lleva presa de 21 a 30 días por el hecho de ofrecer servicios sexuales en la vía pública. Miren si no tenemos tantas cosas por hacer a nivel nacional.
Piensen que nosotras somos como ustedes, como las compañeras acá que son docentes, como el compañero que es abogado, bueno, nosotras somos trabajadoras sexuales, con la diferencia que nuestro trabajo no está reconocido. Hay muchísimo estigma, discriminación y prejuicios en relación a si está bien o no que explotemos nuestros genitales. Dejemos los prejuicios de lado y pongámonos de acuerdo en que tanto La Alameda como Ammar estamos en contra de la explotación laboral en cualquier mercado de trabajo y que juntos podemos denunciar, pero estamos en desacuerdo que nos hagan cámaras ocultas porque eso es violencia.
Las prostitutas, en cualquier país del mundo, señalan insistentemente que su principal problema son los abusos policiales (es lo que me han contado las chicas aquí y yo mismo he presenciado). Que esos personajillos que dicen ayudarlas son unos mentirosos y ni se dignan a escucharlas. O también lo de que es descarado que mientras se proclama actuar en su provecho en realidad se las perjudique. Cuando las autoridades las catalogan de víctimas de trata lo que están haciendo no es protegerlas sino invalidar sus palabras, yo creo que precisamente eso es violencia contra la mujer. ¿Se imaginan que yo dijese que me da igual lo que diga una puta, que me considero con el derecho de hacer con ella lo que me de la gana? Bueno, pues exactamente así es como están actuando nuestras autoridades.
Muchas de nosotras tenemos una doble vida y nuestras familias no saben a qué nos dedicamos porque tenemos miedo a que ellos nos discriminen, a que discriminen a nuestros hijos en el colegio. Hacer cámaras ocultas, exponiendo los rostros de nuestras compañeras en los programas de televisión es violencia. No hace falta hacer cámaras ocultas. Los escarches que ustedes hacen en los lugares de trabajo de nuestras compañeras también es violencia. Cuando ustedes están ahí las compañeras nos llaman a la organización diciendo no puedo salir porque mis hijos no saben. Esa violencia la podemos dejar de lado cuando dejemos de lado los prejuicios.
Ammar es una organización que tiene 20 años, estamos dentro de la Central de Trabajadores, ustedes pueden ir y los recibimos cuando quieran. Nos sentamos a hablar, sin cámaras ocultas porque nosotras no somos la policía, ustedes tampoco apliquen esa mala política porque no los lleva a nada. Lleva a que a una compañera los hijos no le hablen porque se enteraron por televisión que ejercía la prostitución en un bar y frente a eso qué hacemos, qué contención dan ustedes?.
Hablen con nosotras que somos las verdaderas protagonistas y les podemos hacer un mapeo de los lugares donde sí hay explotación. Por qué no escrachamos las comisarías que les cobran coimas a las compañeras en vez de escrachar un departamento privado donde las compañeras ofrecen servicios sexuales?. No hagan una cacería de brujas. Muchas gracias, nos vamos, nos vamos a trabajar ahora. Estamos orgullosas de ser trabajadoras sexuales, de ser putas y no le tenemos que pedir perdón a nadie por ofrecer un servicio sexual. Muchas gracias, no les queríamos pinchar el globo, pero queríamos que nos escuchen. Hicimos todo, fuimos a la legislatura, fuimos cuando se presentó la comisión de trata donde él es el presidente, pedimos la palabra para que él nos reciba y hasta el día de hoy seguimos esperando. Así vamos a seguir, hablando con todas las organizaciones que creen que la prostitución no es trabajo porque si hay alguien que tiene el poder de la primera persona, esas somos nosotras. Muy buenas noches”
Georgina Orellano, secretaria general de Ammar Sede de La Alameda, 1 de agosto de 2015
Mañana se celebra el 40º aniversario del día de los trabajadores sexuales, como bien sabéis mis lectores porque suelo escribir todos los años una entrada al respecto. Para los nuevos, que sepáis que el 2 de Junio de 1975 en Lyon (Francia) un nutrido grupo de prostitutas ocuparon la Iglesia de St. Nizier para protestar por la situación de violencia y hostigamiento policial que sufrían. En esos momentos la administración gala perseguía el rufianismo, es decir, vivir de las ganancias de quien se prostituyese. Esto, que puede parecer una buena idea a primera vista al concebirse como una medida que proteja a estas personas y evite que nadie se aproveche de ellas, resultó ser tremendamente contraproducente ya que las situó en una situación de aislamiento y vulnerabilidad de la que algunos desaprensivos sacaron partido.
Resulta que los maridos, novios, compañeros, etc de las chicas fueron catalogados inmediatamente de "rufianes" (también conocidos como "proxenetas", "chulos" o "padrotes") así que las prostitutas se vieron obligadas bien a prescindir de ellos, bien a llegar a "acuerdos" (mordidas) con las autoridades para que les dejasen en paz. Pero no quedó ahí la cosa. Una interpretación estricta de la Ley permitía perseguir a toda aquella persona que obtuviese algún beneficio de la prostitución aunque no perjudicase en nada a las prostitutas. Así se persiguió a los hosteleros que las alquilaban las habitaciones donde trabajaban y vivían, a los comerciantes donde hacían sus compras e incluso a otras prostitutas que trabajaban con ellas. Se proclamaba actuar en beneficio de estas personas, pero la policía estaba constantemente encima de ellas y no las dejaba en paz. La única forma real de poder ejercer la prostitución era hacerlo en solitario y que fuese el cliente quien dispusiese el lugar de encuentro (su vehículo o domicilio particular). Evidentemente ir con un desconocido a no sabes dónde y sin que nadie esté al tanto es una situación peligrosa, y sucedió lo previsible: varias trabajadoras sexuales aparecieron muertas. La policía no hizo el menor esfuerzo por resolver estos crímenes (las malas lenguas incluso aseguran que fueron ellos quienes las asesinaron, por deberles dinero de las extorsiones o por ser confidentes que ya no resultaban de utilidad), es más, las autoridades procedieron a reprimirlas con más dureza, multándolas y deteniéndolas.
Cuando la prostitución en sí no está penalizada pero en cambio sí lo está su entorno (clientes, proxenetas...) o las actividades relacionadas (anunciarse, alquilarlas habitaciones...), se crea una especie de prohibicionismo encubierto que otorga un tremendo poder y discrecionalidad a las autoridades, en particular a las fuerzas que controlan el orden público. Actualmente las asociaciones de prostitutas y sus aliados proponemos un marco regulatorio similar al de Nueva Zelanda, que conllevaría una despenalización plena al tratar al negocio del sexo como cualquier otra actividad económica sin someterla a restricciones especiales.
Ante un deterioro semejante de la situación, y con la perspectiva de que siguiese empeorando, estas mujeres decidieron ocupar la mencionada iglesia (las autoridades religiosas locales dieron su consentimiento, sabían lo que pasaba y las apoyaron) con el objetivo de dar a conocer su problemática a los medios, a la sociedad y a los legisladores. Toda Francia e estremeció, un grupo de prostitutas se había organizado y protestaba contando una versión de los hechos muy distinta de la oficial. Pues así permanecieron ocho días hasta que, con nocturnidad y alevosía, los cuerpos de seguridad ingresaron a la fuerza en el templo y las desalojaron a porrazos hiriendo de gravedad a muchas de ellas. Posteriormente, otras trabajadoras sexuales de Europa establecieron el día 2 de Junio en conmemoración a estas compañeras que decidieron enfrentarse a las autoridades políticas y policiales, cansadas ya de ser marginadas y discriminadas.
Esta actitud de heroísmo marcó todo un precedente del que estamos muy orgullosos, pero también comprobamos con gran tristeza que las cosas no han cambiado nada cuatro décadas después. Los mismos que explotan y tratan a estas mujeres con violencia son los que imponen la "verdad oficial" en los medios, las prostitutas siguen sin ver reconocidos sus derechos más elementales y la sociedad sigue ignorando la realidad de la prostitución (y, por tanto, la desprecia). Y esto es algo que tiene consecuencias, como el asesinato de la joven compañera Nancy en Hungría.
Estupendo cartel que expone los principales motivos por los que debemos combatir la violencia que se ejerce, generalmente desde las instituciones públicas, hacia las prostitutas. La otra gran efeméride del trabajo sexual es la del 17 de Diciembre, también he tratado sobre ella en varias ocasiones.
A este hecho es al que hace referencia el siguiente comunicado de la Asociación de Trabajadoras Sexuales Húngaras (lo he dejado en inglés original, aunque el subrayado es mío) denunciando la responsabilidad no sólo del asesino, sino también de los políticos que han creado un marco legal que condena a las prostitutas a la soledad, al estigma y a la discriminación. Se afirma que el odio hacia estas mujeres, que son excluidas no sólo por putas sino también por motivos migratorios y étnicos, es visible en las políticas públicas que implementan nuestros gobernantes.
Asimismo se condena el tratamiento mediático de la noticia, ¿por qué no hablan de la situación legal de la prostitución, de la persecución que sufren estas mujeres y de las gravosos multas que la administración las impone? Esta asociación opina, y comparto su criterio completamente, que Nancy fue víctima un marco regulatorio que la situó en la desprotección que aprovechó su asesino (cuya responsabilidad individual queda fuera de toda duda). Es más, incluso el propio Tribunal Supremo canadiense reconoció al año pasado que este tipo de disposiciones legales contra el proxenetismo (sin distinguir que hubiese o no consentimiento, como es el caso de España en la actualidad) no beneficiaban sino que perjudicaban a las prostitutas. Así que, honrando la lucha de las heroínas del 2 de Junio y la memoria de Nancy, me sumo a la petición de esta asociación por una actitud social respetuosa y una legislación no represiva. Lo malo de la prostitución no es la actividad en sí misma, sino cómo nos tratan otros por hacer lo que hacemos.
The Association of Hungarian Sex Workers (SZEXE): Controversial regulation, police brutality, hatred of society and forced isolation bring sex workers into difficult situations. Instead of persecuting them, their exploiters should be traced. An answer to the media reaction to the recent murder of a 19 year old Hungarian sex worker. The Association of Hungarian Sex Workers (SZEXE) on behalf of the Hungarian sex workers community condemns the victim-blaming articles and reports published in the media that followed the death of Nancy, a Hungarian sex worker who was murdered in a flat in Akácfa street in Budapest, Hungary. This kind of materials in the media focused on assumed client of Nancy instead of examining state regulation that coerces sex workers into isolation, exile and personal stigmatization, police violence, as well as discrimination and hatred of Hungarian society against sex workers.
Como señala esta asociación, la actuación de las autoridades suele agravar los problemas que ya tienen de por sí las prostitutas. En el cartel fotografiado arriba se va aún más allá y se exige que se detenga "el sistemático asesinato" de las prostitutas, quienes deberían protegerse no sólo de violadores y asesinos sino también (y parece que en primer lugar) de la policía.
Violence and exclusion of sex workers are usually driven by misogyny, homophobia, transphobia, and hatred against Roma. The fight against those is the common task that has to be done together by the other social movements, broad strata of the society, the media and decision-makers. That is why the Association asks the media to give equal representation to the affected sex workers and use respectful language when referring to sex workers, among them Nancy. Nancy was working in an apartment, in the isolated conditions that are similar to those of other fellow sex workers, isolated, in almost complete absence of police protection and social services. There are approximately 15,000 sex workers in Hungary. All of them have various reasons to do sex work: A lot of them are single mothers who otherwise would not be able to provide the right conditions for their children. A lot of them choose sex work as they usually face discrimination based on their skin color, gender identity, sexual orientation etc. A lot of people do sex work due to flexible nature of this kind of work and high income. However, in spite of diverse backgrounds they are all the victims to police violence, the inertia of decision-makers, the penalties deriving from legal anomalies and social stereotypes.
¿No resulta evidente que una chica que trabaje en una actividad ilícita (o, cuando menos, no reconocida laboralmente y que ha de ocultar a su entorno familiar), que lo haga sola y sin apoyo de nadie (por eso de que el rufianismo/proxenetismo sea delito) y que encima lleve encima grandes cantidades de efectivo resulta una VÍCTIMA IDEAL para quienquiera abusar de ella, más si llevan placa y cuentan con respaldo legal? La legislación de casi todos los países es horriblemente hostil hacia las prostitutas, pero no porque pretenda perjudicarlas sino porque su objetivo es beneficiar a sus explotadores, a los chulos, a quienes hacen caja a su costa como se aprecia en esta foto donde un par de estos delincuentes detienen a una meretriz e intervienen sus pertenencias.
The safety of sex workers operating in apartments is mostly threatened by the controversial regulation, according to which the only way for a self-employed entrepreneur sex worker to work legally is to work alone in the property owned by them. If there are more than one sex workers working together - which in turn would increase their security - they may face 3 years of imprisonment for promoting prostitution. Also, sex workers cannot list the costs of the real estate rentals among its deductible expenses unlike other entrepreneurs. This controversial situation has created such semi-illegal solutions in which sex workers have to work in hiding, being left alone because of the lack of assistance from the police or social services, or being exploited on different levels and being forced to tolerate ongoing intimidation, vulnerability and high risks on everyday basis. The access to police protection and confiding in police are negatively affected by police specifically targeting and punishing them: 26.125 sex workers were fined in 2012, the fines imposed on them were more than 1 billion HUF (32,6 million EUR). It also happened several times that a single person got more than 10 million HUF (more than 32,6 thousand EUR) penalty. The Association of Hungarian Sex Workers is calling on decision makers and law enforcement bodies that instead of spending huge amounts of taxpayers’ money on persecution and prosecution of sex workers they allocate this money on tracing those persons who exploit sex workers, and treat them violently. SZEXE urges the state to give sex workers real legal protection, so that the cases of murders of sex workers similar to the one with Nancy do not happen in the future.
La asociación de trabajadores sexuales húngaros (SZEXE): una regulación controvertida, la brutalidad policial, el odio de la sociedad y el aislamiento forzado abocan a los trabajadores sexuales a situaciones complicadas. En vez de perseguirles, habría que ir a por sus explotadores. Ésta es una respuesta a la reacción de los medios al reciente asesinato de una trabajadora sexual húngara de 19 años.
La asociación de trabajadores sexuales húngaros (SZEXE) en nombre de la comunidad de trabajadores sexuales húngaros condena los artículos que culpabilizan a la víctima y las declaraciones publicadas en los medios tras el fallecimiento de Nancy, una trabajadora sexual húngara que fue asesinada en un apartamento de la calle Akácfa en Budapest, Hungría. Este tipo de materiales en los medios se centran en el presunto cliente de Nancy en lugar de examinar la regulación estatal que fuerza a los trabajadores sexuales a la soledad, al exilio y a la estigmatización personal, a la violencia policial, así como a la discriminación y al odio de la sociedad húngara hacia los trabajadores sexuales.
La violencia y la exclusión de los trabajadores sexuales están normalmente guiados por la misoginia, la homofobia, la transfobia y el odio hacia los gitanos. Combatir estas discriminaciones en la tarea común que debe ser realizadaconjuntamente por los movimientos sociales, amplias capas de la sociedad, los medios y los dirigentes políticos. Es por ello que la asociación pide a los medios que den idéntica representación a las trabajadoras sexuales afectadas y empleen un lenguaje respetuoso cuando se refieran a ellas, entre quienes se encuentra Nancy.
Nancy estaba trabajando en un apartamento, en las condiciones de aislamiento que son comunes a otros trabajadores sexuales: aislados, en una casi completa ausencia de protección policial y servicios sociales.
Hay aproximadamente unos 15.000 trabajadores sexuales en Hungría. Todos tienen diferentes motivos para desempeñar esta actividad: muchas son madres solteras que de otro modo no podría proporcionar las condiciones adecuadas a sus hijos. Otros muchos escogen el trabajo sexual ya que normalmente son discriminados por su color de piel, identidad de género, orientación sexual, etc.Mucha gente realiza el trabajo sexual debido a la flexibilidad de este tipo de trabajo y a sus altos ingresos. De todas formas, a pesar de sus distintos antecedentes todos ellos son víctimas de la violencia policial, de la inercia de las políticas públicas, de las sanciones legales y de los estereotipos sociales. La seguridad de los trabajadores sexuales que atienden en domicilios privados se ve amenazada en su mayor parte por la controvertida regulación, de acuerdo a la cual la única forma para que un trabajador sexual autónomo pueda ejercer legalmente es hacerlo solo en un domicilio de su propiedad. Si hay más de un trabajador sexual ejerciendo de manera conjunta -lo cual mejoraría su seguridad- pueden enfrentarse hasta a tres años de cárcel por promover la prostitución. Además, los trabajadores sexuales no pueden deducir los costes del alquiler de su declaración como otros empresarios. Esta controvertida situación ha creado soluciones semi-ilegales en las que los trabajadores sexuales tienen que trabajar ocultos, abandonados a su suerte por la falta de asistencia de la policía o los servicios sociales, o siendo explotados a diferentes niveles y siendo forzados a tolerar regularmente intimidación, vulnerabilidad y altos riesgos en su día a día.
El acceso a la protección policial y la confianza en la policía se ven negativamente afectados por la actitud policial de acosarles y castigarles: 26.125 trabajadores sexuales fueron multados en el 2012, imponiéndoles multas de más de un billón de HUF (32,6 millones de EUR). También sucedió en varias ocasiones que una sola persona fue sancionada con más de 10 millones de HUF (más de 32,6 mil de EUR). La asociación de trabajadores sexuales de Hungría pide a los políticos y a los cuerpos de seguridad del Estado que, en lugar de gastar enormes cantidades del dinero de los contribuyentes en perseguir y penalizar a los trabajadores sexuales, empleen este dinero en averiguar quiénes son las personas que explotan a los trabajadores sexuales y les tratan de manera violenta. SZEXE insta al Estado a que otorgue a los trabajadores sexuales auténtica protección legal, para que así los casos de asesinatos de trabajadoras sexuales como el de Nancy no vuelvan a suceder en el futuro.
"The demonstration is a pet project and a long time wish of mine, to show the people that most of us aren't forced at all, but we choose to do this job by ourselves. To show that we do not agree with these closures, and it certainly doesn't help the victims of trafficking and forced prostitution. Claims that were mostly based on false statistics and gut feelings". "La manifestación es un proyecto largamente acariciado por mí, para mostrar a la gente que la mayor parte de nosotras no estamos forzadas en absoluto, sino que hemos decidido por nosotras mismas hacer este trabajo. Para mostrar que no estamos de acuerdo con estos cierres y que ello no ayuda ciertamente a las víctimas de trata y de prostitución forzada. Afirmaciones que estuvieron en su mayor parte basadas en falsas estadísticas y corazonadas".
Felicia Anna, prostituta rumana del barrio rojo e impulsora de la manifestación.
El pasado jueves día 9 tuvo lugar en Ámsterdam una histórica manifestación de prostitutas, reclamando el cese del cierre de los famosos escaparates que se viene produciendo desde la aprobación del Proyecto 1012, que pretende “limpiar” la zona de la prostitución. De acuerdo a las autoridades, al acabar con los espacios donde se ejerce la prostitución se estaría combatiendo la criminalidad, la prostitución forzada y el tráfico de seres humanos. Pero según la plataforma de prostitutas PROUD, la auténtica intención del consistorio sería hacer negocios inmobiliarios. Denuncian que ni se han encontrado organizaciones criminales ni se ha llegado a probar que ni una sóla de las trabajadoras sexuales haya sido forzada, víctima de abuso o explotada de ningún modo.
De hecho, señalan que las actuaciones llevadas a cabo por la administración lo que han conseguido es empeorar la situación de las prostitutas. La consecuencia del cierre de sus locales sería que una parte de las chicas se pusieran a ejercer la prostitución de manera ilegal mientras otras se habrían visto obligadas a marcharse a otros países. Con el fin de poner fin a esta política de acoso y derribo, la prostituta y activista Felicia Anna decidió organizar esta movilización (aquí pueden leer la traducción al español de la convocatoria) y elaborar el siguiente manifiesto dirigido al alcalde, D. Eberhard van der Laan:
Nosotras, las trabajadoras sexuales del Barrio Rojo de Amsterdam apoyamos la manifestación contra el cierre de las ventanas de prostitutas en Amsterdam.
Estamos cansadas de todas esas personas que dicen que saben que estamos siendo “forzadas” y que necesitan “rescatarnos”. Estamos cansadas de la gente que siempre habla de nosotras pero nunca con nosotras. Estamos cansadas de políticos, policías y medios de comunicación que nos tratan con desconfianza, suspicacia y represión. El trabajo sexual es trabajo. Necesitamos lugares de trabajo seguros. Reclamamos apoyo por parte de las autoridades gubernamentales y locales. Queremos ser tomadas en serio y queremos implicarnos en vuestros planes.
Por favor, dejad de cerrar nuestras ventanas. Sólo reclamamos los mismos derechos que tiene todo el mundo. Por tanto, apoyamos esta protesta y la lista de peticiones de PROUD para detener el cierre de más ventanas.
Las trabajadoras sexuales del Barrio Rojo de Amsterdam y los que las apoyan.
La manifestación fue todo un éxito y ha sido recogida por multitud de medios de comunicación a lo largo de todo el Mundo. Como muestra les dejo este artículo, en el que de manera breve se cuenta lo que ha pasado:
Cientos de prostitutas se han manifestado en Ámsterdam para protestar contra el intento de reforma del barrio rojo, que pretende cerrar la mitad de los escaparates.
La intención de la alcaldía es reducir el tráfico de drogas y blanqueo de dinero en el barrio, según apunta la prensa holandesa. Alrededor de 115 vitrinas han echado ya el cierre, tras la puesta en marcha de la "Propuesta 2012", nombre del proyecto para transformar el centro de Ámsterdam.
Las prostitutas consideran que este tipo de propuestas les privan de un trabajo que es legal en Holanda desde el año 2000. Durante la manifestación taparon las ventanas de los escaparates, con mensajes como "Nos estás robando el trabajo" dirigidos al alcalde de Ámsterdam Eberhard van der Laan.
Hay aproximadamente 7.000 personas dedicadas a la prostitución en Ámsterdam, de las cuales un 75% proviene de Europa del Este.
Añado una selección de imágenes, que hablan por sí mismas. Les mando desde aquí todo mi cariño, apoyo y mejores deseos porque, como declara la propia Felicia, han entrado en guerra con el alcalde. ¡Por fin un grupo de prostitutas que cae del guindo y se da cuenta de que a los políticos no se les piden las cosas, sino que hay que arrancarles las concesiones a la fuerza! Esperemos que gracias a la visibilización y la repercusión mediática logren que el hay-untamiento dé marcha atrás. Lo tienen complicado pero, desde luego, han obtenido un triunfo indiscutible al conseguir que sus reivindicaciones vayan siendo conocidas.
Acabo de enterarme de que el grupo llamado "Prostitutas indignadas" (que, por lo que sé, es básicamente la Asociación Génera) ha emitido un comunicado en forma de carta abierta denunciando la "violencia institucional" que padecen a manos del Ayuntamiento. Vaya, sin saberlo justo un día después de producirse el hecho que mencionan escribí una entrada relatando estos encontronazos entre las prostitutas y la administración local. Vienen a decir lo mismo que yo, que bajo las proclamas de los políticos no hay buenas intenciones sino el mísero interés de llevárselo crudito... y, no obstante, mi comunicación, coordinación y cooperación con este grupo con el que supuestamente comparto el análisis de la situación es nulo. Las veo quejarse mucho (por Internet) pero luego no parece que busquen, ni conmigo ni con nadie, algún tipo de colaboración para hacer algo al respecto.
Bueno, yo por el momento no puedo hacer más que reproducir su escrito para que se sepa qué problemas identifican y qué soluciones proponen. También aprovecho para desearlas suerte en su lucha y a ustedes les invito a visitar su blog, que tuve enlazado mucho tiempo en mi blog roll pero que eliminé tras comprobar que no se actualizaba: llevaba más de un año sin ninguna entrada hasta este comunicado.
Una reclamación constante de los movimientos de trabajadores sexuales organizados en todo el Mundo es tener un papel activo en el diseño de las políticas públicas que les afectan.
Esta carta está dirigida a los diferentes grupos políticos municipales y a las personas que se han designado como candidatas para ser alcaldes de la Ciudad de Barcelona.
Tenemos a nuestro lado a movimientos sociales y feministas, a entidades sociales de referencia y a personas clave en la defensa de los Derechos Humanos. El jueves 19 de marzo sufrimos un nuevo cierre a una de nuestras casas. Vinieron con una orden judicial pero sin aviso previo de precinto. Vinieron a tapiar la puerta de calle Robadors, 25.
La finca entera fue comprada recientemente y es propiedad del Ayuntamiento, junto con otras fincas de la calle. En este espacio era bien conocido que nos reuníamos las integrantes del colectivo de Putas Indignadas. Este es un golpe a los movimientos sociales de protesta, a la capacidad de organizarse de la ciudadanía. Es un golpe que pretende callar lo que todo el mundo sabe: que el Ayuntamiento de Barcelona especula con nuestros barrios y vende nuestra ciudad.
El Ayuntamiento combina sus políticas policiales represivas en el Raval con sus planes educativos de “reinserción” – que ofrecen precariedad y servicios sociales a cambio de la redención de multas- y además se ha dedicado a comprar fincas del barrio con el objetivo de desahuciar y “limpiar”. Estas políticas no están destinadas únicamente a las trabajadoras sexuales, pretenden preparar el centro de la ciudad para turistas, especuladores y “vecinos dignos”. Nosotras no somos las primeras desahuciadas, tampoco seremos las últimas.
A pesar de los esfuerzos de las trabajadoras sexuales por ser escuchadas por los responsables políticos, la única respuesta que encuentran constantemente por parte de éstos es la represión pura y dura. En la imagen, una prostituta siendo "engrilletada" en México.
La vulneración de nuestros derechos es constante pese a que hemos ofrecido nuestra ayuda como colectivo para encontrar mejoras reales de la convivencia en nuestros barrios, pese a que somos quienes conocemos mejor las realidades de exclusión y la trata.
Tanto el Alcalde, Xavier Trias, la Regidora de Dona i Drets Civils, Francina Vila y la Regidora de Ciutat Vella, Mercé Homs no buscan soluciones, buscan negocios. Buscan marear a la ciudadanía con actos y discursos que nunca mejoran nuestras vidas. La participación ciudadana de esta ciudad está muerta porque la han corrompido.
Se llenan de palabras sobre “convivencias”, “planes de atención” y “lucha contra la trata” cuando en realidad hablan desde los despachos. Mientras tanto, sigue habiendo violencia hacia nosotras – trabajadoras libres- y aún peor hacia las mujeres víctimas de trata que son multadas y coaccionadas, mientras no se les da la seguridad necesaria para ellas y sus familias, mientras se les niega asilo a aquellas que no tienen papeles, mientras a las palabras políticas se las lleva el viento.
Por eso pedimos un compromiso de los grupos municipales que se presentan a las próximas elecciones para defender nuestros derechos fundamentales: • Que se comprometan a cesar las políticas represivas hacia las personas que ejercen prostitución. • Que se comprometan a negociar con nosotras espacios de trabajo mejorando la convivencia y la vida vecinal en nuestros barrios. • Que se defiendan los derechos y la seguridad de las compañeras en trata. Os pedimos apoyo porque no es posible continuar en silencio, siendo cómplice de los abusos.
Prostitutas Indignadas Marzo de 2015
#PutasConCasaYa