miércoles, 5 de agosto de 2015

Escuchemos a las "víctimas de trata"

"Catalogar a todas las mujeres migrantes que trabajan en bares y cantinas como víctimas de trata o explotación sexual legitima deportaciones masivas en toda la República y permite que el gobierno presuma del rescate de cientos de víctimas de trata con fines sexuales".

Gloria Muñoz Ramírez, periodista mexicana

"Cuando las supuestas rescatadas quieren o intentan hablar con sus rescatistas pasa esto: nos mandan a la policía"

Georgina Orellano, prostituta argentina



Me gustaría muchísimo seguir discutiendo con aquellos lectores que se pasan por aquí para criticarme, querría que me dijesen qué piensan de comunicados como el que la asociación AMMAR publicó el pasado 1 de Agosto.

La historia es sencilla. Al igual que sucede en España y en cualquier parte del mundo, resulta que existe una versión oficial sobre la prostitución que todos hemos escuchado por activa y por pasiva. Que si las prostitutas sólo desean ser rescatadas, que las autoridades y ONGs las ayudan de buen corazón y que lo desagradable de la prostitución es en sí el hecho de prestar servicios sexuales a cambio de remuneración. Bien, no voy a negar que haya casos así. Los he encontrado. Pero lo corriente no es eso, sino lo que cuentan desde esta organización de prostitutas: que quienes se autoproclaman como sus salvadores son quienes las perjudican, que sus problemas no vienen por parte de los clientes sino mayormente por parte de las autoridades (nótese su insistencia en el pago de coimas a la policía) y, en fin, que lo que desean no es ser rescatadas sino respetadas. Esa versión oficial no la desmiento yo sino las propias prostitutas. Eso es lo que he hallado reiteradamente y que quiero dar a conocer con el blog, si hubiese visto otra cosa lo contaría. Pero no ha sido así.

Miren, se lo digo sinceramente. Yo no necesito permiso de nadie para "irme de putas". Si sólo me interesase follar con una y con otra pues eso sería lo que haría. Claro que he follado mucho, pero es que además de ganas de meterla en adobo tengo muchas, pero muchísimas, ganas de saber. Quienes sigan este blog más o menos de continuo bien saben que no sólo hablo por mi experiencia personal sino que también me da dado por leer informes, asistir a charlas, ver documentales, conocer a las chicas en su vida diaria y también a otras personas de su entorno (clientes, vecinos, amigos, familiares, su pareja, etc), a esos expertos en la materia, a las asociaciones... que le he dedicado mucho tiempo, esfuerzo y dinero a documentarme. Lo que quería era profundizar en este tema, "ver" qué es lo que había realmente... y lo que me he encontrado pues, francamente, no me gusta nada. Ya me lo decían las chicas, que cuidado con meter la nariz. Que la curiosidad mató al gato. Que me estaba implicando mucho y sabía demasiado. Lo más prudente sería dejar las cosas como están y no buscarme problemas, pero me niego a permitir que los sinvergüenzas impongan su falsificación de la realidad que es lo que lograrán si permanecemos callados.

Grotesca representación de "víctimas de trata" empleando maniquíes. No hablan con las putas, sino que las sustituyen por muñecos. Es que no se me ocurre un peor insulto a nuestra inteligencia ni una mayor tomadura de pelo.



Lo que tiene de especial el vídeo y el comunicado de AMMAR es que están protagonizados por mujeres que han sido "rescatadas". Oficiales "víctimas de trata" que no sólo no agradecen la actuación de sus "benefactores" sino que les ponen los puntos sobre las íes: visitan a uno de los legisladores argentinos más destacados en la "lucha contra la trata", uno de aquellos que tanto presume de actuar en favor de estas mujeres, para decirle que sólo las ha perjudicado. Eso es lo que visto una y otra vez también en mi país, en España. Chicas que habían sido "liberadas" en dispositivos policiales tremendamente publicitados pero que luego resulta que no eran tan víctimas... o bueno, como dicen ellas, víctimas de sus "salvadores". Casos como la famosa Operación Afrodita que se anunció como "el mayor golpe a las redes de prostitución en España" y que el Colectivo Hetaira calificó como un montaje político, investigado y destapado por dos conocidos periodistas con una larga trayectoria en la investigación de casos de corrupción (Eduardo Inda y Esteban Urreiztieta). O como las paraguayas que trabajaban en el piso de Fernando Gárate, que salieron ellas mismas desmintiendo la información aparecida en los medios. O aquellas chicas del "código de barras", a quienes las liberaron llevándolas a los calabozos y que yo traté insistentemente que entrevistasen en los medios. ¿No les parecería fantástico, hablar en vivo y en directo con alguna de estas chicas que las autoridades han catalogado como víctimas? Pues me sucedió como a Georgina, la secretaria de AMMAR, lo que me encontré es que todos aquellos periodistas que decían ser muy bondadosos y solidarios, que querían combatir la trata y ayudar a estas víctimas... ¡eran incapaces de escucharlas! Nadie las dio voz. ¿No les resulta curioso?

Lo cierto es que, a estas alturas de la película, no puedo pecar ya de inocente. Voy a decir las cosas como las pienso, no creo que los responsables políticos como ese tal Gustavo Vera desconozcan lo que pasa en las calles y haya que "informarles". No son tontos, muy al contrario, se pasan de listos. Lo que sucede es que son muy cínicos. Muy jetas. Unos sinvergüenzas de cuidado. Por ejemplo, la presidenta de una conocida asociación de atención a "mujeres prostituidas" reconoció en una reciente conferencia que a las mujeres "liberadas" las tenían secuestradas: controladas las 24 horas, las quitaban la documentación y el móvil (teléfono celular) para evitar que recayesen en la prostitución. O un famoso mando policial que aseguraba que no había que hacer caso a las prostitutas porque ellas contaban que la policía las extorsionaba... que eso es lo que les habían dicho los chulos y claro, ellas por miedo o dependencia emocional de sus proxenetas iban a estar en contra de la policía. Ya hay que ser hipócrita. He conocido a chicas que han estado en "pisos de acogida" y me cuentan que son peores que la cárcel, mientras que las chicas que hablan mal de la policía lo hacen porque, sencillamente, es lo que viven a diario.

Georgina y sus compañeras mantienen la misma lucha que otras compañeras. Aquí en España asociaciones como Génera o Hetaira han organizado manifestaciones que denuncian la "violencia institucional" (es que hablar de corrupción policial es un tabú, aquí eso ni se puede mencionar). En mi blog roll podéis encontrar el de otras activistas como Maggie McNeill o Felicia Anna que comparten su crítica a las autoridades y negación de la trata entendida como prostitución forzada. He repetido innumerables veces que lo de la trata no es en sí falso, pues en puridad cualquier persona que esté realizando un trabajo en la economía sumergida (como es la prostitución) en un municipio distinto al que es originario ya es "víctima de trata", más cuando las chicas de AMMAR declaran ser madres (caen claramente en lo que los legisladores denominan una "situación de vulnerabilidad"). Al ser tenidas como tales, su consentimiento se considera "irrelevante"... pero esto no es más que una ficción jurídica para negar la evidencia. Es decir, que lo que sucede es que como la realidad es que prácticamente todas las prostitutas manifiestan ejercer la prostitución voluntariamente nuestros dirigentes emplean una argucia legal para convertir su SI en NO. Me parece un engaño de lo más rebuscado, pero lo cierto es que técnicamente Gustavo Vera tiene razón en este punto y las de AMMAR no: ellas son claramente víctimas de trata. Lo que sucede es que ellas han querido migrar, han querido prostituirse y han querido sostener a su familia... pero no han querido sufrir el acoso de los abolicionistas, ni ser extorsionadas por los policías o discriminadas por la legislación. Sus derechos están siendo lesionados en esa cruzada por combatir lo que a ellas no les supone problema alguno.





El sábado 1 de agosto la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina realizó un escrache frente a la organización La Alameda. Fueron a decirle a Gustavo Vera que no son víctimas de trata, que son trabajadoras sexuales autónomas.

“Las trabajadoras sexuales queremos tener junto a nuestros hijos acceso a una obra social, poder jubilarnos de lo que trabajamos toda la vida por elección y ser trabajadoras en blanco. De esta manera se podría perseguir lo que verdaderamente se tiene que perseguir: el proxenetismo, no se cortaría el hilo por lo más delgado que somos nosotras, cerrando nuestros lugares de trabajo y expulsándonos a la calle donde tenemos que trabajar pagándole a la policía. Ustedes creen que nos salvan? no lo hacen, nos perjudican, nos exponen a una mayor vulneración. 

Esta será una de las primeras de todas las veces que donde se presente Gustavo Vera, vamos a estar nosotras, no nos importa si no nos quiere recibir ni escuchar, pero las trabajadoras sexuales que él dice que rescató le estamos diciendo a la sociedad en general que verdaderamente de quien nos tienen que rescatar es de Gustavo Vera. ¿Qué se siente a hablar por otras? Nosotras no somos ningunas tontas, muchas de nosotras, gracias al trabajo sexual hemos terminado nuestros estudios secundarios y universitarios y elegimos y volveríamos a elegir ser trabajadoras sexuales. No queremos otro trabajo. Si quisiéramos trabajar en una fábrica podríamos hacerlo pero no queremos. Tenemos la posibilidad de ser secretarias, trabajadoras administrativas, pero no queremos. 

Las mayores atrocidades que se han cometido en la historia de la humanidad se han hecho respaldándose en una "buena causa". Se han empleado religiones, ideologías o identidades nacionales y raciales para perpetrar auténticas barbaridades. Sostengo que lo de la lucha contra la trata no es sino otro de estos infames episodios en los que una minoría de iluminados quieren imponer sus locuras personales al resto de la humanidad empleando todo el sadismo del que son capaces (y es mucho, se lo aseguro). En la imagen, Gustavo Vera, ese digno sucesor de Torquemada.



Elegimos trabajar de esto, queremos y luchamos por mejores condiciones de trabajo, queremos ser trabajadoras en blanco y poder tener los beneficios de acceder a una vivienda propia, queremos poder acceder a créditos y poder manejar tarjetas como cualquier trabajador. Miren si pedimos gran cosa, pedimos los mismos derechos que tienen ustedes que están acá en la puerta. Gracias por acompañarnos y escucharnos. Tenemos bronca, tenemos bronca porque todas nosotras somos mamás y detrás nuestro hay una familia. 

Quizás ustedes creen que lo que hacen cerrando los lugares es una buena política pero en realidad en la práctica es una mala política. Deberían hablar con nosotras antes de hacer una cacería de brujas, no queremos que nos rescaten, queremos que nos respeten. Así como ustedes tienen una organización que defiende a las víctimas de trata, nosotras tenemos una organización que defiende a las mujeres trabajadoras sexuales. Podemos tener un montón de diferencias y no coincidir pero de lo que tenemos certeza es que ustedes nos son nuestros enemigos, el enemigo es más poderoso. El enemigo nuestro es el que ustedes llamaron para que venga acá con tres patrulleros. Ese es el enemigo que se llena con la famosa caja chica del negocio de la prostitución, de la droga, de los abortos clandestinos. Es lamentable que ustedes le sean funcionales al mismo. 

Tres audiencias le pedimos a Gustavo Vera, jamás nos recibió. Lo tuvimos que venir a buscar acá a su organización de base. No le íbamos a tirar huevos, le íbamos a decir que nos reciba, que escuche a la otra parte, que escuche a las supuestas víctimas que no somos víctimas, que en todo caso somos víctimas de un estado ausente y cuando el Estado está presente a través de criminalización y persecución policial se genera todo tipo de mercado y de quiosquitos, ¿alrededor de quién?, de la trabajadora sexual. Lamentamos pincharle el globo de su fiesta pero creo que ahí adentro la pasaron muy lindo. Ojala que algún día podamos hacer una marcha juntos en contra de las comisarías que cobran coimas a nuestras compañeras. 

Una de las prostitutas del escrache, manifestando lo que claramente piensan de sus "salvadores": que hay que salvarles de ellos. El abolicionismo y la "lucha contra la trata" suponen un ataque hacia las trabajadoras sexuales libres y autónomas, pero empleando un lenguaje y justificaciones tan aparentemente bondadosos como falsos. 



Ojala que algún día nuestra lucha se unifique y entiendan que hay mujeres que sí decidimos, queremos y vamos a seguir eligiendo este trabajo. También podemos hablar alguna vez sobre qué trabajador elige verdaderamente qué trabajo hacer, podemos hablar, debatir y reflexionar si la empleada doméstica quiere ser realmente eso, podemos debatir sobre el sector de los albañiles y nos vamos a dar cuenta que estamos condicionados por un contexto socioeconómico y político y ahí los trabajadores nos tenemos que unir, no dividir. Cuando nos dividimos como está pasando acá, se hace más fuerte el de afuera, cuando ustedes y nosotras podemos hacer muchas cosas por abolir la explotación sexual y la corrupción policial. 

Esperamos que la próxima vez estemos todos sentados alrededor de una mesa discutiendo estas cosas. No queremos acordar en un 100% porque es imposible pero acordemos en algo. No sigan cortando el hilo por lo más delgado, no sigan hablando por las putas. Acá estamos algunas de las que trabajamos en Recoleta, pero a nivel nacional hay más de 80.000 trabajadoras sexuales que la están pasando peor, que seguramente cuando nosotras estamos hablando, hay una compañera en San Juan, donde un artículo contravencional la lleva presa de 21 a 30 días por el hecho de ofrecer servicios sexuales en la vía pública. Miren si no tenemos tantas cosas por hacer a nivel nacional. 

Piensen que nosotras somos como ustedes, como las compañeras acá que son docentes, como el compañero que es abogado, bueno, nosotras somos trabajadoras sexuales, con la diferencia que nuestro trabajo no está reconocido. Hay muchísimo estigma, discriminación y prejuicios en relación a si está bien o no que explotemos nuestros genitales. Dejemos los prejuicios de lado y pongámonos de acuerdo en que tanto La Alameda como Ammar estamos en contra de la explotación laboral en cualquier mercado de trabajo y que juntos podemos denunciar, pero estamos en desacuerdo que nos hagan cámaras ocultas porque eso es violencia. 

Las prostitutas, en cualquier país del mundo, señalan insistentemente que su principal problema son los abusos policiales (es lo que me han contado las chicas aquí y yo mismo he presenciado). Que esos personajillos que dicen ayudarlas son unos mentirosos y ni se dignan a escucharlas. O también lo de que es descarado que mientras se proclama actuar en su provecho en realidad se las perjudique. Cuando las autoridades las catalogan de víctimas de trata lo que están haciendo no es protegerlas sino invalidar sus palabras, yo creo que precisamente eso es violencia contra la mujer. ¿Se imaginan que yo dijese que me da igual lo que diga una puta, que me considero con el derecho de hacer con ella lo que me de la gana? Bueno, pues exactamente así es como están actuando nuestras autoridades.



Muchas de nosotras tenemos una doble vida y nuestras familias no saben a qué nos dedicamos porque tenemos miedo a que ellos nos discriminen, a que discriminen a nuestros hijos en el colegio. Hacer cámaras ocultas, exponiendo los rostros de nuestras compañeras en los programas de televisión es violencia. No hace falta hacer cámaras ocultas. Los escarches que ustedes hacen en los lugares de trabajo de nuestras compañeras también es violencia. Cuando ustedes están ahí las compañeras nos llaman a la organización diciendo no puedo salir porque mis hijos no saben. Esa violencia la podemos dejar de lado cuando dejemos de lado los prejuicios. 

Ammar es una organización que tiene 20 años, estamos dentro de la Central de Trabajadores, ustedes pueden ir y los recibimos cuando quieran. Nos sentamos a hablar, sin cámaras ocultas porque nosotras no somos la policía, ustedes tampoco apliquen esa mala política porque no los lleva a nada. Lleva a que a una compañera los hijos no le hablen porque se enteraron por televisión que ejercía la prostitución en un bar y frente a eso qué hacemos, qué contención dan ustedes?. 

Hablen con nosotras que somos las verdaderas protagonistas y les podemos hacer un mapeo de los lugares donde sí hay explotación. Por qué no escrachamos las comisarías que les cobran coimas a las compañeras en vez de escrachar un departamento privado donde las compañeras ofrecen servicios sexuales?. No hagan una cacería de brujas. Muchas gracias, nos vamos, nos vamos a trabajar ahora. Estamos orgullosas de ser trabajadoras sexuales, de ser putas y no le tenemos que pedir perdón a nadie por ofrecer un servicio sexual. Muchas gracias, no les queríamos pinchar el globo, pero queríamos que nos escuchen. Hicimos todo, fuimos a la legislatura, fuimos cuando se presentó la comisión de trata donde él es el presidente, pedimos la palabra para que él nos reciba y hasta el día de hoy seguimos esperando. Así vamos a seguir, hablando con todas las organizaciones que creen que la prostitución no es trabajo porque si hay alguien que tiene el poder de la primera persona, esas somos nosotras. Muy buenas noches” 

Georgina Orellano, secretaria general de Ammar Sede de La Alameda, 1 de agosto de 2015

8 comentarios:

Gaboto dijo...

Todo mi respeto a las personas que más dificultades tienen para salir adelante en este sistema injusto y discriminador, también por las que se prostituyen.

Y usted diga lo que quiera, mareé la perdiz, y cámbieme de tema, yo insisto:

LA RELACIÓN QUE SE ESTABLECE CON UNA PERSONA QUE SE PROSTITUYE NUNCA SERÁ UNA RELACIÓN IGUALITARIA. LAS RELACIONES IGUALITARIAS SE ESTABLECEN ENTRE PERSONAS QUE DECIDEN RELACIONARSE EN IGUALDAD. SI USTED PAGA A UNA PERSONA PARA TENER RELACIONES SEXUALES ESTÁ UTILIZANDO A ESA PERSONA COMO A UN OBJETO, NO SE RELACIONA CON UNA PERSONA QUE CONSIDERE IGUAL A USTED.

INSISTO: EJERZA USTED LA PROSTITUCIÓN, PROSTITÚYASE, FOLLE CON ELEMENTOS VERDADERAMENTE DESAGRADABLES Y VOMITIVOS (COMO SON LA CLIENTELA PUTERA) Y LUEGO DÍGANOS QUAN A FAVOR ESTÁ DE LA PROSTITUCIÓN.

ES FÁCIL HABLAR DESDE FUERA, Y CON EL PRIVILEGIO DE SER UN HOMBRE EN ESTA SOCIEDAD MACHISTA, PERO CUANDO ES TU OJETE EL QUE SE SUBASTA LA COSA DE LA EMPATÍA ROZA CON LA REALIDAD DE LAS QUE TRABAJAN CON SU CUERPO.

SALUD E IGUALDAD

(se lo dice un hombre que no abusa de la posición que la sociedad se empeña en darme)

Gaboto

Cliente X dijo...

Bien, hum, tanto que dices opinar desde fuera y eso es lo que hace ud. Mire, le estoy repitiendo por activa y por pasiva que eso de que la relación en prostitución no es igualitaria es una invención suya. Sé que es algo que le reconforta creer, porque así piensa que ud es mejor q los demás, y además de estar equivocado significaría que habría perdido muchos años de su vida.

Siento ser yo quien le de la noticia, pero si es lo q cree de verdad le han estado tomando el pelo.

Yo ando con estas chicas también fuera de contextos de prostitución. He ido muchas veces a comer con ellas, a ver pelis, a conciertos, a ver escaparates... sales con ellas como con cualquier amistad. Esa idea que tienes de que sólo se folla y además con gente desagradable es la que tienes porque seguramente seas así. Mira, te explico cómo va esto. Si hay un tipo como ud, agresivo, vomitivo, indeseable... ¿sabes que hacen ellas? Pasan de él. Ah, claro. Ahora entiendo. Como te deben hacer el vacío por eso hablas así de ellas. Bueno, lo siento. Es verdad que hay gente que no folla ni pagando y mira, aquí tenemos a uno de ellos.

Las chicas deciden con quién atenderse y cómo hacerlo. A poco, pero A MUY POCO que supieses sobre prostitución verías que son ellas quienes ponen las normas, los límites. No se "subastan sus ojetes". Esa manera tan despectiva de referirte a ellas lo que denota es que las detestas. Ya se ve que eres un pobre amargado.

Pues qué le voy a decir. Que siga siendo muy feliz con su ignorancia y desconocimiento. Pero que si en algún momento quiere saber de prostitución y escuchar a las prostitutas siempre será bien recibido en este blog. Reciba un muy cordial saludo.

Astur-leonés dijo...


Buenas,

Puedo entender la respuesta que le ofreces a Gaboto. Seguramente hay bastante verdad en buena parte de eso que le dices -basándote en tu propia experiencia personal con las mujeres que ejercían prostitución de calle que tú conociste. Sin embargo, que la siguiente aseveración es algo atrevida por tu parte:

"Las chicas deciden con quién atenderse y cómo hacerlo. A poco, pero A MUY POCO que supieses sobre prostitución verías que son ellas quienes ponen las normas, los límites."

Esta afirmación tan categórica quizás no se pueda sostener: las chicas no siempre puede que dispongan de esa libertad para decidir. A veces la necesidad económica les puede obligar a realizar pases con sujetos que realmente les pueden producir repulsión o rechazo. Esto posiblemente suceda en la mayoría de ámbitos de prostitución, en la mayoría de las tipologías de prostitución, incluida la prostitución de calle.

Por otro lado si tú o algunos otros hombres os entendéis especialmente bien con chicas que se encuentran en prostitución, ello pudiera deberse a vuestra inteligencia creativa, así como a características de personalidad que vosotros compartís con ellas.

Cliente X dijo...

Hola, Astur. Si hace unos 10 años, cuando todavía estaba comenzando a conocer el mundo de la prostitución, me hubiesen preguntado cuál creía que debía ser el mayor problema que tenían las prostitutas indudablemente hubiese respondido que superar el rechazo de acostarse con tipos con los que ellas no quisieran. Eso es normal pensarlo, es lógico. Pero para eso pongo vídeos como éste, para que las escuchéis. Es cierto, hay tipos repulsivos especialmente en lo tocante a su higiene personal. Pero o bien las chicas no les atienden (de verdad, que es que yo he visto a muchas putas rechazar clientes, que no lo digo por hacer más bonito esto sino porque es la pura verdad), o lo hacen tan mal que ellos luego no vuelven o cuando suben ellas toman el control y les hacen correrse con el menor esfuerzo posible (por ejemplo, haciéndoles pajas).

Tu escucha lo que dicen las chicas tanto en el vídeo de esta entrada como en los enlaces que le paso a Gaboto. A una chica lo que la jode muchísimo, Y DE ESO CASI NUNCA SE HABLA, es trabajar toda la noche para que a las cuatro de la mañana llegue la policía y la quite su dinero. Porque de lo malo, a un cliente desagradable con no prestarle caso ya no te molesta. Es verdad que si a la chica la faltan clientes o necesita el dinero de manera desesperada tendrá que bajar el listón. Pero dentro de lo que cabe tiene una cierta capacidad de elección. Sin embargo una chica NO PUEDE enfrentarse a la policía, es totalmente imposible. ¿Lo entiendes? Además es algo que puede aumentar su vulnerabilidad. Porque si a una chica la dejan sin dinero hasta para coger el metro, tendrá que hacérselo ahí si CON CUALQUIERA para comer o tan siquiera volver a casa. Mira, yo no hablo siempre bien de los clientes. Yo conocí algunos que sabían que en Villaverde las chicas pagaban todos los jueves. Y como sabían el día de pago, pues era justo cuando se pasaban porque si las chicas andaban mal de pelas para la policía entonces era cuando podían presionarlas un poco más para que hiciesen lo que ellos querían.

En otro caso, una chica estuvo toda loca porque había usado el buzón de unos vecinos para guardar los 3 mil euros que había ahorrado a lo largo de la semana, y los agentes -que se las saben todas- se los levantaron. Bueno, pues yo de ser cabrón podría haber usado la desesperación de la chica para buscar un provecho propio (pidiendo rebaja o prácticas que ella no desease ofrecer). Pero ponte en su lugar, la frustración que se siente cuando te quitan lo que es tuyo. Ahora bien, aunque indudablemente el cliente que sacase tajada de esa vulnerabilidad de la chica sería un desalmado... ¿no lo serían mucho más los policías que robaron a la chica? Eso es lo que quiero que veáis con declaraciones como las de Georgina Orellano.

Que no digo que la prostitución sea un mundo espléndido, de hecho creo que resulta mucho más duro de lo que uno se imagina desde fuera. PERO NO POR LOS MOTIVOS QUE SE SUELE CREER. A una chica tener muchos clientes le resulta positivo, porque puede elegir, puede ganar más dinero y trabajar menos horas o tomarse más vacaciones. Incluso conocí a chicas que subieron sus tarifas antes de la crisis gracias a la afluencia de clientes que tenían. ¿Pero tú has escuchado alguna vez a estas chicas? Yo no he oído todavía a la primera quejarse de por qué los hombres acuden a ellas, que vaya falta de empatía y que vaya tíos asquerosos. De lo que se quejan es de la falta de clientes, de que si los tíos ya no nos gastamos el dinero y que parece que nos hayamos vuelto maricones que no vamos a follarlas. Lo digo de manera directa y descarnada, usando el lenguaje que emplean.

Lilith dijo...

Es difícil que sea una relación igualitaria, incluso la relación es realmente sólo comercial. No hay nada más que un intercambio de dinero por sexo. Hay tantos foros de putas donde los clientes muestran una cara terrible de este negocio, machismo, arrogancia, ver a las chicas que contratan para abajo, etc.

Puede haber respeto, puede haber clientes que las vean como trabajadoras, seres humanos etc. Pero muchísimos clientes concideran a las putas mujeres de segunda o de tercera aunque se acuesten con ellas. Por todo lo que culturalmente se piensa de las prostitutas.

No digo que sea imposible, pero es difícil realmente que muchos clientes vean asquerosa chicas como sus iguales.

Astur-leonés dijo...

Estoy de acuerdo. Creo que es bastante o muy difícil que en la prostitución se den relaciones sexuales más o menos igualitarias.
Creo que el sexo o el afecto que buscan los hombres en las mujeres que se encuentran en prostitución es problemático debido a que o bien los hombres esperan y buscan una autenticidad y un disfrute real en esa mujer a la que pagan por un contacto sexual, o sino lo que buscan es sacar un verdadero rendimiento de la "sexoservidora" a la que pagan cantidades de dinero notables (casi siempre que no se trata de prostitución en medio abierto); de esta esperan obtener una satisfacción sexual que sea percibida por ellos al menos como suficiente, es decir lo que buscan estos hombres es satisfacer sus deseos sexuales de manera egoísta.
En ninguno de estos dos casos se establecerían relaciones sexuales que no sean problemáticas, decepcionantes, o como queramos llamarlo. Esas, por definición, tampoco son relaciones igualitarias.
En alguna ocasión dije en este blog que en las relaciones de naturaleza prostitucional, POR LO GENERAL, hay siempre una de las partes que pierde algo o renuncia a algo -que podrá ser más o menos importante para la vida de esa persona- al relacionarse sexualmente de esa manera con otra persona.

Cliente X dijo...

En un comentario reciente Amazona cuenta lo siguiente:


"Por otro lado es cierto que existen hombres muy primitivos que nos ven como un objeto de usar y tirar pero son solo un mínima minoría (...) Por el contrario la mayoría son hombres encantadores que suelen intentar (a veces de forma que ralla lo cómico) que también nosotras nos corramos".

¿A que atribuís la discordancia entre el testimonio de una prostituta real y vuestras opiniones?

En el caso de Lilith menciona el tema de los foros, precisamente hace mucho que no los frecuento porque hay mucho anormal que sólo entra a montarla (lo que se conoce como TROLL) y que dudo que tan siquiera sea cliente, o al menos lo haga de manera habitual, de estas mujeres.

Astur, en base a tu experiencia como cliente ¿fue eso lo que vivistes?

Por otra parte el tema de buscar el igualitarismo a toda costa me parece muy peligroso porque es un concepto que acaba teniendo un carácter totalmente subjetivo. Y como dice Marien, una prostituta que todos conocéis, las relaciones no igualitarias también pueden existir (y en su opinión son más corrientes) en las relaciones de pareja convencionales. ¿Qué hacemos? ¿Prohibimos que hombres y mujeres se relacionen para evitar toda desigualdad? Me parece que eso es del todo absurdo. Conque exista consentimiento, para mi ya cualquier relación es legítima. Se puede buscar desigualdad por todas partes: en la diferencia de edad, en la nacionalidad, en el atractivo físico, en carencias emocionales, en la presión social, en la posición económica... sería un no parar. Dejemos que cada persona decida en qué tipo de relaciones involucrarse, no impongamos nuestro criterio a los demás "por su propio bien".

Astur-leonés dijo...


Vale, tu respuesta me parece bien, no obstante, aclarar que yo no pretendo imponer ningún criterio a los demás "por su propio bien", lo que se intenta (lo que he intentado yo) es analizar críticamente la prostitución en base a algún criterio de corte ético.