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martes, 4 de abril de 2017

El problema de la trata

"Las prostitutas son “prostituidas” porque en general son víctimas de la trata: en España al menos el 95% lo son, según la Guardia Civil".
María Pazos Morán, empleada del Instituto de Estudios Fiscales (Gobierno de España)

"En mis años, jamás he visto trata donde yo he trabajado. No entiendo de donde sacan esas cifras".
Martina De Laterra, escort catalana

"Si queremos evitar que existan víctimas de trata, debemos cortar de raíz la prostitución"
Malin Björk, diputada sueca

"La mezcla del trabajo sexual con la trata de personas impulsa políticas prohibicionistas que nos expulsan a una mayor clandestinidad (...) Si nosotras somos víctimas de trata, la mayoría de los trabajadores (también) son víctimas de trata"
Eugenia Aravena, secretaria general de AMMAR Córdoba (Argentina)

"El trabajo sexual es diferente que la trata de personas, la trata de personas va por otros lados. Nosotras somos todas mayores de edad y por voluntad propia elegimos ejercer el trabajo sexual porque es remunerativo para nuestras familias, porque la mayoría tenemos hijos y somos jefas de hogar"
Teresa Godoy, Secretaria General de AMMAR Neuquén (Argentina)

"Las propias prostitutas no se consideran víctimas, no se creen que es un engaño lo que tienen. Pero si nosotros ya las hemos considerado víctimas, a todos los efectos son víctimas, aunque ellas no lo consideren"
José Nieto Barroso, jefe del Centro de Inteligencia y Análisis de Riesgos U.C.R.I.F Central

"Hablamos de trata cuando nos referimos a personas obligadas a ofrecer servicios sexuales"
Arola Poch, Psicóloga experta en sexualidad

"En realidad, la trata es extraer a una persona del lugar donde tiene su arraigo social, personal y cultural para que, en esa situación de máxima vulnerabilidad, poder ser explotada. Eso es la trata de seres humanos"
Beatriz Sánchez, Fiscal Delegada extranjería de Madrid



Esta es la PRIMERA de tres entradas que tengo planeadas para abordar el polémico debate en torno a la tan cacareada "trata" (en la segunda, titulada "Tratemos el tema de la trata", ampliaré la información y enlazaré varios papers científicos mientras que en la tercera llamada "¿De qué trata la trata?" desmenuzaré la definición legal de la misma para hacerla comprensible a aquellos lectores profanos en el campo jurídico). Por ello, aclaro que únicamente tiene carácter INTRODUCTORIO. Deseo plantear una problemática, que discutamos un poco en torno en ella y en base al feedback (comentarios) que reciba resolver vuestras dudas e inquietudes.

Hace mucho tenía previsto una entrada sobre el concepto de trata dado que he venido detectando un ABSOLUTO DESCONOCIMIENTO del significado de este término. Sin embargo, cuando trataba de explicarlo, veía que no conseguía hacerme entender. Y es normal, pues yo mismo durante muchos años CREÍ que sabía que era la trata y mantuve un discurso idéntico al que tantas veces escucho. Pero empecemos por el principio...

La trata de personas, a veces denominada incorrectamente "trata de blancas", es un delito sobre el que se habla mucho pero que en realidad muy pocas personas tenemos claro. La imagen social que se tiene del mismo dista mucho de su definición jurídica, pero para llegar a ese punto tenemos que  explicar el proceso de criminalización de la migración, de la prostitución y de la pobreza.



Vamos a hacer como que nunca hayamos escuchado lo de la "trata". Quiero plantear el problema desde un punto de vista estrictamente neutral, comenzando por lo que escuchamos en los medios de comunicación y siguiendo por la respuesta que dan las prostitutas en activo y las asociaciones pro derechos. De todo este debate al respecto es de donde he sacado las frases que encabezan la entrada, que considero muy representativas. Para acabar, terminaré mostrando lo que vemos aquellas personas que nos adentramos con mayor profundidad en la prostitución. Esa parte que, extrañamente, los medios omiten.

Pongamos que llegamos a casa y nos ponemos a comer. Encendemos la tele. Vemos una noticia en la que se nos habla de la desarticulación de una banda de peligrosos delincuentes que "explotan sexualmente" a una serie de mujeres, en muchos casos inmigrantes pero no siempre. Recientemente han ido apareciendo cada vez más casos protagonizados por mujeres españolas. Os pongo unos ejemplos de a qué me refiero, sacados del canal oficial de la Guardia Civil.




Ostras, vaya movida. Explotación sexual. Trata de blancas. Proxenetismo. Captación. Lover boys. Vudú. Las venden las propias familias. Redes. Clanes. Todo esto suena muy chungo, ¿que no? Además, tendrá que ser cierto porque lo dicen en la tele de continuo. Lo vemos en los telediarios, en los debates, en reportajes... ¡y es que además viene avalado por las autoridades! ¡Cómo no vamos a creer a los expertos: políticos, ONGs, miembros de los CYFSE! Esto... tiene que ser así. Y es que de acuerdo a nuestro propio sentido común pensamos que estas chicas no pueden estar ahí porque quieren sino que tienen que existir mafias tras ellas. ¿Quién, en su sano juicio, podría prostituirse? ¡Acostarse con cualquier baboso por dinero! La información que nos dan en los medios refuerza los prejuicios que tenemos, creando una imagen turbia de la prostitución. Es mejor no acercarse a ese mundo de delincuentes, explotación y horrores.

Entiendo que se piense así. De jovencito, yo también me creía estos cuentos. Y no creáis que cambié de idea de un día para otro, no... Tuve que darme de cara con la realidad muchas veces para acabar abriendo los ojos. Cuando comencé a andar con prostitutas la verdad es que no las creía. Mi primer impulso era, tal y como hacen los periodistas, pensar que no me la iban a jugar. Que yo era mucho más listo, que estaba informado y que sabía que me mentían porque los chulos las tenían aleccionadas. Además, a mí como cliente... ¡qué me iban a contar! ¡Milongas! Así pues los únicos canales válidos para informarse eran los expertos y campañas institucionales que nos hablaban de esta materia. Indudablemente quienes más iban a saber eran aquellos profesionales que trataban con las prostitutas sin tener ningún interés personal en ello (ejem... recuerdo que reproduzco la versión oficial, ya veremos si esto es realmente así). Por otra parte, los gobiernos realizaban campañas como Corazón Azul o establecían efemérides como el día europeo contra la trata para concienciarnos de un delito muy grave. Estaba claro que las autoridades estaban velando por el bienestar, la seguridad y los derechos de la gente... ¿o no?




Si tu conocimiento de la prostitución llega hasta aquí, estás todavía en el nivel 1. No has comenzado ni siquiera a indagar. No digo que estés equivocado, sino que no has tenido acceso a otras fuentes de información. Y repito por enésima vez en el blog, que la opinión que tengas sobre la prostitución va a ser el resultado directo de tus fuentes de información sobre la misma. Por eso desde este humilde blog animo a que se escuchen a las distintas partes y que se proceda a analizar lo que cuentan desde el método científico (cuestionar y poner en duda todo, seguir las evidencias hasta el final y comprobar las ideas por medio de la experimentación).

El nivel 2 encontramos a quienes han conocido la RESPUESTA que dan las prostitutas y quienes las apoyan al anterior discurso de la trata. Y es lo que le da título a esta entrada. Houston, tenemos un PROBLEMA. Porque llegan las prostitutas y cuentan que esto no es así. Que no conocen casos de trata. Que eligen ejercer la prostitución. Que lo que cuentan los medios es mentira, que no se corresponde con la realidad. Ahí está el dilema. Ambos planteamientos parecen excluyentes, si hacemos caso a lo que dicen unos entonces tenemos que negar lo que nos cuentan los otros. ¿A quiénes creemos?




Ahora es cuando me reclino sobre el sofá, sonriendo socarronamente mientras acaricio un gato a rayas. Pues, aunque TODAVÍA no le encontréis la lógica, resulta que ambas parten tienen razón. ¿Cómo? ¡Eso no es posible! O hay o no hay trata. No, pequeños. Es que, bajo el mismo concepto, hablan de realidades muy diferentes y a mí mismo me llevó AÑOS darme cuenta de ello. Efectivamente, la gran mayoría de mi tiempo como cliente lo pasé en el nivel 1 (antes de ser habitual) y 2 (cuando fui siendo más asiduo y conocí este mundo más a fondo). Posteriormente, cuando las chicas me introdujeron en su mundo llegué a darme cuenta de cuál era la intencionalidad de la criminalización de la prostitución (el nivel 3, que trataré en la segunda entrada, es donde se encuentran las activistas pro derechos más comprometidas) y no fue sino hasta hace relativamente poco, menos de dos años, que pude desentrañar el concepto jurídico de trata (nivel 4, aquí se encuentran los fiscales, comisarios y abolicionistas de mayor formación). Para este último paso tuve que dejar la calle y sentarme a estudiar documentación, sólo así supe que en realidad... toda la vida había estado con "víctimas de trata".

Pero no voy a adelantarme, sólo cuento esto para animar vuestra curiosidad. El punto de la entrada está en que la discusión habitual (de 1s y 2s) reside en quitarse la razón unos a otros. ¿Qué tenéis que decir? ¿Podéis ofrecer alguna explicación? ¿Cómo es posible que unos vean víctimas de trata donde otros ven prostitutas libres? ¿Por qué contrastan tan fuertemente las historias que nos cuentan las prostitutas con los relatos de quienes hablan en su nombre?



Lea más sobre la trata en este blog (sea consciente de que varias de estas entradas las escribí cuando todavía no sabía qué era la trata):
· ¿Existe la trata?
· Mitos de la prostitución III: la trata de blancas
· Clientes y trata
· Escuchemos a las "víctimas de trata"

jueves, 30 de marzo de 2017

Debate sobre prostitución en Podemos Salamanca

"Es muy importante escuchar a todo el mundo para abordar temas de enorme complejidad como éste, abordando múltiples perspectivas"

David Jiménez, Consejero Ciudadano de Podemos en Salamanca



Os prometí la charla de Podemos si había comentarios, ¡y vaya que habéis cumplido! Además todos vienen de trabajadoras sexuales en activo, lo cual para mí tiene un especial valor. Como lo prometido es deuda aquí os la traigo, si os gustan este tipo de entradas con conferencias puedo poner muchas más ya que he ido recopilando unas cuantas, y es que de un tiempo acá están proliferando muchísimo los actos sobre prostitución. Celebro que exista este interés, particularmente entre las formaciones políticas, porque como bien indican en el acto que he seleccionado para esta entrada los partidos tendrán que acabar tomando una posición u otra. En concreto, es previsible que el debate en Podemos sea muy intenso como ya lo fue en Izquierda Unida.

El acto se llamó "Debate abierto sobre Prostitución: Propuestas para una ley integral contra la trata" y contó con la participación de:
- David Jiménez, responsable del Área de Igualdad, Feminismos y Sexualidades de Podemos Salamanca
- Soledad Murillo, miembro del Comité Antidiscriminación de la Mujer de la ONU
- Fonsi Bonafonte, Secretaria de Mujer e Igualdad de la FeSP-UGT Castilla y León
- Blanca Rubio, miembro de la APRAMP (Asociación para la prevención, reinserción y atención a la mujer prostituida)
- Julia Aparisi, especialista en intervención contra las violencias machistas




He subrayado los cargos de quienes intervinieron en la charla para que veáis el patrón habitual de este tipo de eventos. Por lo general hablan en ellos personas caracterizadas por no ser protagonistas directos de la prostitución y que se han significado ideológicamente (como feministas e izquierdistas, para más señas). En sí no me parece mal ni lo uno ni lo otro. No hace falta ser ni trabajadora sexual ni cliente para opinar sobre la prostitución, lo que critico es que estemos excluidos de estos debates pues continuamente veo que existe un acusado desconocimiento de la realidad que vivimos. Tampoco tengo objeción alguna a que se aborde la prostitución desde una ideología, sea la que sea. A lo que me opongo es a que el fanatismo ideológico ciegue a algunas personas al punto de impedirlas variar un milímetro sus planteamientos iniciales. No deberíamos anteponer la ideología a la realidad, me parece perfecto que alguien diga que tras conocer la prostitución está en contra de ella. Pero no antes. Y es que lo primero es conocer a fondo este mundo, proceso lento y complejo. Las ideologías son útiles si nos sirven para conocer, interpretar y explicar la realidad que nos rodea, no si nos impermeabilizan a ella.

Si verdaderamente hubiese sido un "debate abierto" tendría que haber pluralidad, diversidad de opiniones, ponentes que argumenten en sentidos opuestos y poco de eso se vio. Hubo un paisano del público que aportó otro punto de vista, pero ni siquiera le contestaron. Si en una mesa tienes sólo a gente que se dan la razón unos a otros eso recuerda mucho a Intereconomía, ¿es a lo que quiere parecerse Podemos? Ojalá practiquen lo que predican y escuchen a todas las partes, pues entonces irían viendo que las cosas no están tan claras como algunas las tienen. Por eso les he invitado al blog y agradezco que varias mujeres que ejercéis la prostitución comentéis, para que puedan contactar con vosotras y conocer otras visiones de la prostitución como mínimo tan válidas como las que expresaron las respetables señoras que participaron en el debate.

martes, 21 de marzo de 2017

¡Laura Lee en España!

Es la mejor noticia del año, y puede que de la década. ¡Qué grandes los Students for liberty de Barna! Ni en mis mejores sueños podría imaginar que una activista del renombre de Laura Lee fuese a impartir una charla en España, y además la trae un grupo de ideología liberal con el que, para qué voy a disimular, simpatizo un huevo.




Os recomiendo muy encarecidamente a los que podáis (yo no asistiré, vivo muy lejos) que acudáis a esta conferencia. Para empezar, porque Laura es uno de los mayores referentes del activismo pro derechos del Mundo. Si tuviese que hacer un top 5 de las principales activistas estarían las prostitutas Laura Lee (Reino Unido), Maggie McNeill (Reino Unido), Terri-Jean Bedford (Canadá), Carol Leigh (EE.UU.) y, mi favorita entre las favoritas, Norma Jean Almodovar (EE.UU.). Todas ellas angloparlantes y... liberales. Lo que ha provocado que no sólo sean bastante desconocidas en España sino que las asociaciones pro derechos de nuestro país las veten completamente ya que están copadas por feministas radicales de izquierda (con excepción de las que todavía enlazo, como ACLAD, CATS o la APDHA). Por eso mismo es muy dudoso que vuelvan a pisar suelo patrio en bastante tiempo. No se va a presentar otra oportunidad como esta.



Parece que de lo que hablará será de los "Mitos sobre el trabajo sexual", y es que como suelo decir lo primero que hay que hacer con la prostitución es conocerla. Cuando las anti-prostitución proponen toda una serie de medidas punitivas es porque se basan en una lectura de la prostitución profundamente equivocada, pero en sí sus conclusiones son totalmente lógicas de acuerdo a las premisas de las que parten. Evidentemente nadie se convierte en un experto en ninguna materia tras una charla de dos horas de duración, de lo que se trata es de aproximar un tema que está de rabiosa actualidad al público general (Laura compareció en el Comité encargado de estudiar la implantación del modelo abolicionista en Irlanda del Norte, vigente desde el 2015).

La conferencia es GRATIS, pero es necesario INSCRIBIRSE.

jueves, 15 de diciembre de 2016

Información para estudiantes en Barna

Es habitual que cuando se desconoce el mundo de la prostitución se tengan numerosas dudas, estereotipos y prejuicios pero poca o ninguna capacidad para aclararlos. Soy más que consciente que el trabajo de la duración e intensidad que he hecho está al alcance de pocos y que por lo general la mayoría desean respuestas rápidas y emplear el menor tiempo posible en informarse.

Para todos aquellos estudiantes que están interesados en tener una visión del trabajo sexual desde la perspectiva de quienes lo ejercen, la asociación APROSEX tiene previsto organizar a fines de mes un encuentro donde despejar vuestras dudas. Como siempre digo, una charla no es un sustituto de la realidad sino sencillamente una herramienta para acercárosla y facilitaros la introducción a un mundo que todavía resulta muy desconocido a pesar de su proximidad y facilidad de acceso.

Si yo estuviese comenzando a indagar sobre este fenómeno, desde luego aprovecharía esta extraordinaria oportunidad de entrar en contacto con prostitutas. Evidentemente en APROSEX ni saben todo ni representan a todas las personas de este colectivo, pero sí que son capaces de trasladar una imagen bastante fidedigna del día a día de la prostitución e indudablemente conocen su oficio.

Considero que un trabajo introductorio como éste es muy necesario en los tiempos que corren, más con el boom de trabajos e investigaciones académicas orientadas a la prostitución. Lo que no deja de fascinarme es la notoria dificultad que encuentran ciertas personas en entrar en contacto con las prostitutas y acceder a sus testimonios en primera persona, si como reza el cartel es la gente de tu propio barrio. Entiendo que se desconozca lo que sucede en países lejanos, con culturas que nos son extrañas... ¿pero cómo no vas a ver lo que tienes al lado de casa?




Cada año una cantidad ingente de grupos de estudiantes, nos mandáis mails pidiendo ayuda e información sobre nuestro trabajo. Resulta absolutamente imposible reunirse con todos y cada unx de vosotrxs en privado, pero se nos ha ocurrido que podíamos juntarnos todxs un día para que, a la vez que os proponemos una pequeña charla informativa, podáis aprovechar para hacernos tantas preguntas como consideréis oportunas para ayudaros en la elaboración de vuestros trabajos, tesis, másters, grados, etc…

Nuestro espacio es reducido, por lo que hemos pensado que la mejor forma de que puedan acceder el máximo número de grupos posible es que sólo acudan dos (2) personas por cada grupo de trabajo y cada uno de ellos aportará 5 euros a la asociación Aprosex para que pueda seguir trabajando como entidad con aportaciones. Es decir, cada persona aportará 2.5 euros, que nos parece una cantidad más que razonablemente asequible para todo un grupo.

La cita será el próximo día 28 de diciembre de 10 a 13h.

Deberán ingresarse los 5 euros por grupo en la CC de Aprosex

ES94 2100 3043 45 22.00.49.65.28

Deberéis añadir el nombre de la persona o grupo por el que os interese que os conozcamos y mandar una copia del ingreso a formacion@aprosex.org. El día 27 os enviaremos la información de la ubicación escogida para este curso formativo sobre prostitución para estudiantes.

Aprovecho para recordaros que este sábado hay un acto PÚBLICO Y GRATUITO en el centro de Madrid, con representantes de cuatro asociaciones pro derechos. Sería otra fantástica oportunidad para adquirir un conocimiento elemental de los postulados de estas organizaciones, y por supuesto de conocer gente (que para mí es lo mejor de este tipo de eventos). Además, para los estudiantes es muy cómodo (es un sábado, y el encuentro de APROSEX os cae en las vacaciones de Navidad) y supone un esfuerzo mínimo (nada que ver con un trabajo de campo). Intento comunicar las charlas de las que tengo noticia, pero de algunas como la de hoy en la que trajeron a Carolina Villacampa -a mi juicio la mayor experta en trata de España- sólo soy informado una vez que ya han transcurrido. Animo a los lectores a que me comuniquen con la mayor celeridad este tipo de acontecimientos, ya que muchos los consideramos de gran interés.



jueves, 6 de octubre de 2016

Las reflexiones de la cortesana Lucila

Es un placer ver que cuando vuelvo a retomar el blog hay lectores fieles que continúan a mi lado. Es el caso de Artyom, otro de los escasísimos clientes que mantiene un blog. Además, su novia Lucila ha comenzado a realizar una serie de vídeos en los que habla del trabajo sexual, los problemas o dificultades que afronta y cómo se ve esta realidad desde dentro, en primera persona.

Existen cada vez más trabajadoras sexuales que dan sus puntos de vista, en este blog ya he sacado a docenas de ellas tanto en entrevistas escritas como en vídeos y tengo previsto sacar en breve a varias de las que están más en el candelero en estos momentos: Amarna Miller, Natalia Ferrari o María Riot. Pero he preferido empezar con Lucila por una razón muy sencilla: a ella no la va a entrevistar ningún medio convencional mainstream. Es una prostituta independiente, desconocida, no afiliada a sindicato ni asociación alguna y cuyo testimonio por tanto tendrá una difusión reducida... a no ser que vayamos difundiéndolo por la red.




En un primer vídeo nos habla del "honor de ser cortesana", de que trabajar en prostitución es una elección no sólo legítima sino también altamente productiva. Para empezar arremete contra la legitimidad que vendría a tener el Estado para decirnos qué tenemos que hacer o no pues, como auténtica cortesana, valora enormemente la libertad. Y es que eso es lo que ofrece la prostitución, LIBERTAD E INDEPENDENCIA como bien dice.

La prostitución es una actividad deseable para aquellas personas promiscuas, que disfrutan del sexo sin necesariamente establecer una relación emocional de larga duración con su pareja (que también puede darse, y es muy bonito cuando sucede), que quieren fijar por sí mismas sus ritmos y condiciones de trabajo y, sobre todo, que desean PROGRESAR en la vida. Y es que como también señala con gran acierto la prostitución lo que permite es obtener unos ingresos a los que de otra manera no podría acceder.

De hecho, cualquiera que realmente haya tratado con prostitutas de verdad y se haya sumergido en su ambiente puede comprobar que es muy frecuente que le cuenten que, como Lucila, no se esperaban que fuera una profesión tan buena. Generalmente las chicas te cuentan que tenían una imagen tremendamente distorsionada de lo que era este mundo (también me sucedía a mí), que lo concebían como lo peor, como algo completamente indeseable... y no, resulta que no tiene nada que ver con la imagen que se tiene de él. Rechazamos la prostitución porque hemos sido educados para aborrecerla, pero yo sueño con el día en el que exista una verdadera vocación y las niñas, ya desde su más tierna infancia, puedan declarar su inclinación hacia esta actividad con la misma legitimidad que quien desea dedicarse a la medicina:




Y es que esa inclinación al puterío, al fornicio y al vicio ya está ahí en muchas personas. Es una constante. La gran mayoría de putas que me he encontrado ya mantenían una vida sexual que podríamos calificar de "laxa" MUCHO ANTES de empezar a putear. Luego se les encendió la bombilla y dijeron... corcho pero si yo lo estoy dando de gratis... ¿por qué no cobro y convierto mi pasión en mi forma de mi vida?

A diferencia de lo que sostienen las feministas yo no digo que esto sea una opción buena o deseable para todos. No, hay gente que vale y otra que es mejor que no se meta. Hay mujeres que llevan el puterío en la sangre y se sienten gravemente ofendidas con declaraciones como que "ninguna mujer nace para puta" o que la prostitución degrada y humilla a las mujeres o es violencia. Sencillamente no lo ven así. Entiendo que haya gente que sí que conciba así las cosas (en mi opinión, debido a unos erróneos prejuicios) y APLAUDO que se mantengan al margen de la prostitución. Pero ahora bien, que no hagan como el perro del hortelano que ni comen ni dejan comer. Si no quieren follar, que dejen paso a los que sí queremos.

Carteles elaborados en Brasil, en los que se mandan una serie de mensajes reivindicativos. Nosotros creemos que la prostitución no es vergonzosa, sino que es una actividad totalmente honrosa y que debe valorarse adecuadamente, cuya situación legal la coloca en una posición de desprotección y vulnerabilidad inadmisible. Como digo en el blog: "el problema no es la prostitución, sino la falta de derechos".



Un aspecto en el que veo particularmente combativa a Lucila es en su crítica a "la mentira de la trata". Hará lo menos un año que tenía pendiente escribir una entrada aclarando de qué va todo esto pero, en realidad, las abolicionistas no engañan. Lo que sucede es que todos tendemos a pensar que trata es prostitución forzada Y NO ES ASÍ. La trata no tiene nada que ver con que a la chica esté "encadenada, secuestrada, drogada"... la trata se refiere a la asistencia a la migración voluntaria para realizar una actividad económica en la economía sumergida, tal como hace Lucila. Jurídicamente, es una clara víctima de trata. Y ella dirá, "pero si yo lo he elegido, si nadie me obliga, si hasta disfruto con esto". Pues DA IGUAL. Como dicen los mexicanos, nos vale madre. Su consentimiento, y recalco nuevamente que hablo desde el plano estrictamente legal (que es opuesto al más elemental sentido común), se considera irrelevante. Pero bueno, ya profundizaré en este tema en otra entrada que si no voy a liaros.

El caso es que NADIE que tenga un poco de calle puede avalar la historia de esas mujeres traídas por mafias, prostituidas a base de palizas y que únicamente logran recobrar la libertad gracias a heroicas intervenciones policiales como nos relataba esta misma semana otro periodista MANCO de "El Español". Eso no es periodismo de investigación y todos lo sabemos. Eso es coger los comunicados e informes de la policía y fusilarlos de manera inmisericorde. Si alguien hace un auténtico esfuerzo por conocer cómo funcionan las cosas de verdad, se encontrará que -tal y como dice Lucila- son las propias autoridades las que fomentan este bulo para allanar prostíbulos y extorsionar a prostitutas y empresarios. Esto es AMPLIAMENTE sabido entre todos quienes conformamos este mundillo. Son esas activistas antitrata quienes en realidad están favoreciendo la explotación y el abuso de las mujeres, si tuviesen un mínimo de empatía hacia las prostitutas las escucharían y conocerían sus auténticas demandas... pero perderían las subvenciones, claro, no me daba cuenta yo.




En otro interesante vídeo, Lucila incide nuevamente en el tema de la reciprocidad y el deseo mutuo en la prostitución. Y es que esto dista mucho de esa imagen que relata de "la mujer tirada en la cama a la que se penetra despiadadamente". Evidentemente un sexo así, tan impersonal y poco participativo, no sería del gusto de casi ningún hombre. Nos gusta ver que la chica lo pasa bien, que se halla a gusto, que nosotros la hacemos disfrutar. ES LO NORMAL. Por eso los relatos de la trata vendrían a ser absurdos aunque uno no se hubiese acercado al mundo de la prostitución, creo que con ese tipo de sexo rudo, violento y denigrante no disfruta más que gente enferma: es decir, sociópatas como políticos, policías y curas. Esa gente sí que tiene, como se vio con el caso del "Bar España", sus redes (totalmente privadas e inaccesibles para la gente corriente) de esclavos sexuales, incluidos menores. Resulta totalmente comprensible que traten de desviar la atención de sus delitos y que precisamente los más depravados sean quienes se erijan en guardianes de la moral.

Por otra parte, resulta también muy llamativa la descripción de los servicios sexuales pues en realidad no hay nada "mejor". Cada chica y cada cliente es un mundo, y lo que hacemos es intentar encontrar a aquellas personas que más se ajusten a nosotros y que comparten nuestros gustos. Realmente vamos buscando a alguien que sea compatible, que sea como se dice "nuestra media naranja" o "alma gemela". No importa que la chica atienda en un club, un apartamento o la calle. No importa que su tarifa sea más económica o exclusiva. No importa que el cliente sea joven o maduro. Lo importante es que exista compenetración y entendimiento entre ambas partes, cuando la chica está a gusto el cliente lo nota y también disfruta. Y si el cliente le inspira confianza a la chica, ella estará asimismo más dispuesta a dejarse llevar y a pasar un buen rato. Y es de esto de lo que se trata, de pasarlo bien. No tiene más complicación.


Si simpatizo en especial con gente como Artyom o Luciana es porque, como un servidor, son vistos como enemigos no sólo por sus rivales oficiales (los abolicionistas) sino también por sus supuestos aliados (las asociaciones pro trabajo sexual). Se han percatado de que las organizaciones que presuntamente estarían de su lado en realidad le hacen el caldo gordo a sus adversarios, y es de lo que nos habla Lucila en este otro interesante vídeo.

Aquellos lectores más observadores seguramente os hayáis dado cuenta de que he dejado de enlazar a asociaciones como Génera, Hetaira y APROSEX. ¡Y eso que son las principales organizaciones pro trabajo sexual en España! Si bien sigo compartiendo SU DISCURSO y algunas acciones que realizan, lo cierto es que con el transcurrir del tiempo he ido comprobando que sus hechos distan mucho de sus palabras. No tengo problema, en principio, en que sean comunistas. Realmente habría espacio para un entendimiento y colaboración más allá de las ideologías, no creo que la filiación política sea tan relevante... pero ellas sí. Las comunistas saben detectar a los suyos, y es un ANATEMA acercarse a quien no sea de su cuerda. Es como si perdiesen su "pureza" ideológica. Lucila, como liberal, entiende que la sana discusión no supone ningún inconveniente y hasta puede resultar beneficiosa. Pero es que ellas no funcionan así. Actúan como una secta, no hay siquiera posibilidad de debate, crítica o colaboración con "los de fuera". Y claro, luego pasa lo que pasa, que se alejan cada vez más de las prostitutas y estas las acaban viendo como personas ajenas a sus vidas.

La asociación AMMAR convocó hoy mismo una marcha cuyas reclamaciones suscribo. Verán que resultan muy similares a las reivindicaciones de Lucila. Otra cosa muy distinta es su actuación en el día a día, fuera de las proclamas y manifiestos públicos. Ahí es cuando se verifica su nivel real de compromiso, que a algunos nos parece francamente mejorable.



No obstante, y dicho esto, considero que quizá la política más sensata dada la correlación desfavorable de fuerzas sería no airear estas discrepancias y tratarlas de amigas aunque en realidad no lo sean. Y eso por dos motivos fundamentales. El primero es que NO TODO LO QUE HACEN ES MALO. Denuncian ciertos abusos reales (como lo de las coimas policiales), se manifiestan a favor de una aceptación social de la prostitución y rechazan medidas coactivas intervencionistas impuestas por los poderes públicos. Hay puntos que nos alejan, pero también otros que nos unen y sería en base a estos que podríamos tratar de colaborar. Por otra parte, los abolicionistas tratan sus conflictos internos (que los tienen) con mucha mayor discreción y una imagen de unidad (aunque no sea tan real como no gustaría) siempre es positiva. No digo que se engañe, está bien contar las cosas como son, pero digámoslo diplomáticamente: "hay aspectos de la organización AMMAR con los que no termino de estar de acuerdo o que considero que podrían llevarse de otra manera". No creo que sean topos, enemigos inflitrados. Más bien pienso que son izquierdistas a los que todavía les falta un tiempo para desintoxicarse por completo y aceptar que la doctrina que defiende los intereses populares es el liberalismo, no el socialismo. No es un proceso sencillo, os lo digo yo que pasé por el mismo.

No hace falta ser un experto para saber que la inmensa mayoría de las prostitutas detestan el socialismo, y por eso mismo creo que les caen tan mal a las feministas. Daos cuenta de que son el modelo opuesto de mujer. La puta es independiente, vive de su trabajo. La feminista es una mantenida del Estado, vive a base de subvenciones sin aportar nada de valor a la sociedad. La puta es una mujer alegre, vital, que disfruta de la vida. La feminista es una amargada, que sólo sabe relacionarse con otras rancias como ella y que le da la espalda a la realidad para refugiarse en trasnochadas ideologías. La puta adora el sexo, el dinero y a los hombres. La feminista es alérgica a todo ello, desearía vivir en un mundo donde nada de eso existiese. La puta hace muchas cosas, pero no tiene voz. La feminista no hace nada y, sin embargo, tiene a su disposición los medios para hacerse escuchar. Las putas son tías agradables y las feministas unas pedorras. Por eso nos gustan las putas y aborrecemos a las feministas.

martes, 27 de septiembre de 2016

Preguntas a un joven putero español

"El consumo masivo de prostitución existente en España es un síntoma de que algo está fallando, de que hay una cierta infelicidad en muchas personas (...) Cada vez más jóvenes pagan por tener sexo, habitualmente se centra la atención en las causas que llevan a la mujer a prostituirse pero no se reflexiona sobre por qué hay tanta consumición cuando estamos en un momento de bastante libertad y apertura en las relaciones sexuales"
Águeda Gómez, profesora titular de Sociología del Campus de Ourense

"Yo creo que (los clientes jóvenes) son menos conscientes de la situación en la que están estas mujeres, que ni siquiera se lo plantean, y que se está convirtiendo en el ocio del siglo XXI"
Rocío Mora, coordinadora asociación APRAMP



Tras cinco meses estoy de nuevo por aquí. Increíble, jamás hubo un parón tan largo en el blog, ¿verdad? A veces cinco días ya era mucho sin publicar... Estuve por escribir una entrada dando alguna explicación pero casi mejor ser discreto, si en el futuro veo que se puede hablar del tema que motivó esta interrupción (pues no ha dejado de estar presente) comprobaréis cómo estuvo más que justificada. En fin, a lo que vamos.

La semana pasada me escribió un periodista interesado en "realizar un reportaje de los clientes de la prostitución, al parecer cada vez más jóvenes", pues el periódico el Mundo publicó un artículo al respecto que ha sido bastante compartido. El tema parece tan relevante que incluso originó un EDITORIAL en este diario (ya sé que en otros tiempos lo habría copiado y analizado aquí, ahora lo enlazo y a correr... no puede ser de otra manera, a ellos les pagan por esto y a mí no).

Me cuenta que trabaja para un medio online llamado Sin Filtros y que está buscando lo que considera "personas más o menos entendidas en la materia, voces autorizadas", es decir, las asociaciones y "expertos" de toda la vida de quienes ya conocéis sobradamente mi opinión. Y luego ya, también, pues si eso para complementar añade a "los jóvenes que eligen pagar por sexo, sin darle muchas más vueltas", y también a "las prostitutas que ven este fenómeno a diario".

La juventud de los clientes de prostitución es un asunto ya abordado con anterioridad. Es frecuente que, al preguntarles sus motivaciones, estos chicos empleen un razonamiento de rentabilidad económica... al igual que hacemos todos en la mayoría de decisiones que tomamos en la vida. ¿Qué tiene de extraño?



No es la primera vez que se hace un reportaje como éste. Hace ya OCHO AÑOS el periódico El País ya informaba sobre este hecho. Más recientemente trató el tema el ABC y una web llamada madrilanea, realizada por estudiantes de periodismo, que a mi juicio es la que ha realizado un mejor trabajo. ¿Qué impresión tiene uno al leer estas noticias? Bueno, pues como me dice el periodista que por una parte los jóvenes vemos como normal una conducta que al parecer no debería serlo y por otra que la juventud es un factor que conlleva como una mayor despreocupación, indiferencia o ausencia de reflexión sobre un fenómeno que tendría un lado oculto muy serio. Por eso he elegido esas dos frases para encabezar la entrada, vienen a reflejar lo que nos cuentan los medios de comunicación.

Sobre el primer punto, pues es cierto que las costumbres y usos sociales van cambiando... a mejor, yo creo. Este escándalo porque la chavalería se vaya de picos pardos recuerda a quienes también ponían el grito en el cielo cuando cada vez más parejas se divorciaban, o dejaban de ir a misa, o se tenían más sexo prematrimonial. Estoy firmemente convencido que el irse de putas es otra muestra más de progreso, de modernidad, de avance social. Las sociedades contemporáneas vamos dejando atrás miedos y tabúes absurdos para, cada vez más, vivir la vida del modo que queremos. Obviamente esto horroriza a dirigistas y moralistas pero qué se le va a hacer, ya no controláis tanto nuestras vidas. No, que me expliquen por qué tendría que ser anormal irse de putas. Es algo tan anormal como el divorcio en el mundo que conocieron mis abuelos. Lo legal para nosotros era ilegal para ellos, y eso creó la conciencia de que los jóvenes de ahora se separaban por comodidad, porque era lo fácil, por falta de compromiso... ¿les suena? Y no, resulta que nos hemos dado cuenta de que LA LIBERTAD es muy importante para nuestras vidas y no nos gusta tenernos que encadenar a una persona. Pues en esa misma lógica se inserta el consumo de prostitución.

La otra constante es asegurar que no nos damos cuenta de lo que sucede a nuestro alrededor, que somos unos frívolos e inconscientes. A ver, hay de todo. La diferencia fundamental no se halla en la edad sino en el interés que ponga la persona, generalmente los clientes ocasionales no suelen implicarse demasiado y suelen asumir lo que dicen los medios ya que la prostitución tiene un peso muy poco significativo en sus vidas. Sin embargo los clientes frecuentes sí nos implicamos más en este mundo y buscamos conocerlo a fondo pues, lógicamente, nos resulta preocupante la información que nos llega desde los medios así que tratamos de contrastarla... Y ahí es donde comenzamos a ver que no cuadran las cosas, vamos haciéndonos preguntas y llegamos a meter las narices más de lo que sería prudente.

Como veis, los medios nos han bombardeado con este tipo de noticias. Se busca siempre dar la imagen lo más escabrosa posible de la prostitución: clientes dominadores ("yo pago, yo mando"... aunque ninguno lo dice ya se encargar de ponerlo ellos), riesgo constante del VIH, mujeres forzadas... 



Lo cierto es que agradezco que, por una vez (aunque espero que sirva de precedente), se nos tenga en cuenta a los clientes ya que hasta ahora únicamente se nos conocía a través de esos "expertos" que eran quienes hablaban por nosotros, tratando de analizar nuestro comportamiento y motivaciones de acuerdo a su lógica. Varios medios han entrevistado a presuntas conocedoras de esta materia como Helena Malero o Beatriz Ranea, aunque un artículo del 2003 (miren si ha llovido) ya hacía referencia al trabajo (subvencionado, por supuesto) de María José Barahona y Luis Mariano García. Estos dos investigadores de la Universidad Complutense fueron los primeros en España en estudiar a los clientes de prostitución (así como yo soy el primero en estudiar a quienes nos estudian).

Hasta ahora, la figura del cliente siempre ha sido explicada desde lo que se llama la "sociología de la desviación". Se nos trata como si estuviésemos enfermos, tuviésemos problemas o nos pasase algo "raro". Tranquilos que es habitual, muchos otros grupos sociales han sido vistos en un principio del mismo modo (por ejemplo, homosexuales o las mismas prostitutas) hasta que finalmente la sociedad se dio cuenta de que el problema no estaba en la gente diferente sino en la intolerancia.

Más de lo mismo. Los clientes somos sin duda la figura con peor prensa de toda la prostitución y es que, piénsenlo, mientras hay entrevistas en profundidad y programas en los que salen desde portavoces de ONGs a inspectores de policía, pasando por fiscales, abogados, trabajadores sociales, psicólogos, sociólogos, antropólogos, escritores, periodistas... es muy difícil que alguna vez se escuche a las propias prostitutas. Complicado pero posible. ¿Pero y a los clientes? Se pasa de nosotros como de la mierda, se busca como mucho una frase impactante y a correr.



Sé perfectamente que lo que yo diga no va a tener mucho peso, incluso probablemente que se me ignore por completo ya que me salgo del concepto estereotipado del cliente. Bueno, si alguien está interesado en acercarse a nosotros desde voces más autorizadas (gente de bien, respetable, con estudios) lo que puedo recomendarles son dos trabajos. Uno sería la investigación de José López Riopedre, "Una aproximación etnográfica a la prostitución: cuando las trabajadoras sexuales hablan de los clientes", cuya principal aportación sería la de componer una figura del cliente a través de las prostitutas. Por otra parte tendríamos a la autora más de moda hoy en día, Águeda Gómez Suárez, quien ha escrito un libro llamado "El putero español" (lo de español supongo que subraya lo rancio y trasnochado que es irse de putas). En él viene a realizar una tipología de clientes que también ha descrito en su estudio "La prostitución femenina en España. Construyendo un perfil del cliente", elaborado junto a Rosa María Verdugo Matés. Como en muchos estudios, se prima la ideología y los prejuicios sobre la realidad. Si os interesan este tipo de trabajos comentármelo porque he encontrado 20 más (la inmensa mayoría en inglés).

A pesar de que mi experiencia con los periodistas ha sido francamente mejorable y de que los hechos demuestran que su interés por informar objetivamente es nulo, teniendo las conclusiones tomadas de antemano pues siguen un guión establecido (como se dice, "la realidad no te va a arruinar una buena historia"), he decidido darle un voto de confianza a este periodista. Me mandó una larga serie de cuestiones que, por su interés, reproduzco y contesto aquí. Así quien quiera saber qué opina un "joven putero español" (titulo así la entrada tanto en referencia al trabajo de Águeda Gómez como homenaje a ese libro de Aznar, "Cartas a un joven español"... y es que creo que ni lo de irse de putas ni sentirse español es algo de lo que uno deba avergonzarse) puede hacerlo, si bien en un oculto y desconocido blog perdido en las profundidades de Internet. Pero bueno, aquí está. Es mi legado para la posteridad.

El conocido chef Robin Food ejemplificando, en este estupendo vídeo viral, la normalidad con la que los clientes solemos ver el puterío. Y es que es alegría, fornicio, desenfreno... ¡VIVA RUSIA!



1. Parece que el sexo de pago es cada vez más habitual entre los jóvenes y los clientes de las prostitutas comienzan a cambiar de perfil en los últimos años ¿A qué crees que se debe? ¿Es una opción más de ocio? ¿se tienen ahora menos prejuicios? ¿está menos estigmatizado ir de putas? ¿Se trata de comprar un servicio como el que contrata cualquier otro? ¿Está al mismo nivel irse de copas que irse de putas?

Pues se debe a que nos gustan los chochos más que un lápiz a un tonto. Creo que lo has dicho muy bien, la prostitución ha ido perdiendo cada vez más esa imagen de sordidez y marginalidad con la que habitualmente ha venido estando asociada así que en estos momentos es vista por cada vez más gente como una actividad tan legítima y aceptable como cualquier otra.

Lo que está bien o mal visto en una sociedad va variando, es una construcción cultural. La carga moral negativa asociada a la prostitución aún persiste, pero pese a los esfuerzos de quienes desean mantenerla se va desmoronando irremediablemente. Por suerte cada vez vamos pensando más por nosotros mismos y no como nos dicen los de arriba que debemos pensar.

2. ¿Crees, como declaran algunos expertos en el reportaje de El Mundo, que los que acuden a prostitutas tienen un déficit emocional? ¿que se trata de chavales que buscan sentirse más valorados, por tener una gratificación "psicológica" o que  prefieren no establecer relaciones de verdad, ahorrándose todo lo que eso conlleva?

Si desconociese completamente este mundo, como parece que es el caso de tales "expertos", probablemente pensaría así. ¿Crees que tantos MILLONES de clientes tienen un "déficit emocional"? ¿O que las prostitutas no tienen vida más allá de su trabajo? Hay tantos motivos para ir de putas como puteros en el Mundo. Cuando uno va de putas lo que pretende es disfrutar, pasarlo bien. Hay gente que valora tener múltiples parejas sexuales, o ahorrarse las preocupaciones de una amante/pareja, o sencillamente -como es mi caso- porque las chicas le tratan bien y no le da mayor importancia a gastarse el dinero ya que no me lo voy a llevar al cementerio. Carpe Diem.

Lo que más bien creo es que poca gente se para a escucharnos antes de ponerse a sacar sus conclusiones que, invariablemente, buscan los "problemas" que tenemos. Que no. Que a nadie se le cuestiona por gastarse la pasta en viajes, en ropa, en restaurantes, en coches, en mazarse... ¿Por qué con nosotros es diferentes? Te pules los euros en aquello que más te gusta. No es más que una cuestión de ELECCIÓN PERSONAL. ¿O me meto yo en lo que hacen los demás?

Un putero declarado como Chester Brown aportaba en su libro "Pagando por ello" varias motivaciones para ir de putas. Una de ellas sería esa ausencia de compromisos, complicaciones o responsabilidad que conlleva una pareja convencional.



3. En tu caso ¿cómo comenzaste? ¿curiosidad? ¿necesidad? ¿búsqueda de nuevas experiencias? ¿o fue precisamente por pasar un buen rato, sin más?

Fue porque pasaba por una mala etapa, lo había dejado con una chica y estaba "de bajón". La verdad es que ANTES de conocer el mundo de la prostitución lo rechazaba profundamente ya que, influido por los medios y una educación desinformadora, tenía una imagen muy negativa del mismo: enfermedades, mafias, gente desagradable... para mí era un "submundo" que había que evitar a toda costa. Necesité involucrarme más a fondo y conocer este fenómeno desde dentro para darme cuenta de que la visión que tenía de la prostitución no se ajustaba a la realidad.

4. Ahora se ha convertido en algo habitual  ¿te enriquece personalmente? ¿ha cambiado en algo tu vida? ¿de alguna forma, lo recomiendas? ¿qué tiene de positivo, al margen de pasar un  buen rato?

Creo que irme de putas es de las mejores decisiones que he tomado en la vida. Es más, si acaso lamento no haber ido más veces y comenzado antes... He tenido experiencias memorables (dentro y fuera de las habitaciones), conocido a gente fantástica, mi vida no habría sido la misma de no haber dado ese paso. Este mismo blog es muestra de ello. Mucha gente se piensa que nuestra interacción con las chicas se limita a pagarlas y a echar un polvete rápido... y efectivamente, así es la prostitución para un primerizo. Pero cuando te vas adentrando y descubriendo este mundo te das cuenta de lo que te puede ofrecer: conoces a las chicas, sus historias, sus familias... conoces a las camareras, a los tarjeteros, a los dueños, a otros clientes... Hay un aspecto humano, social, que resulta ignorado por el público general. Y según mi vinculación e interés por sumergirme más y más en la prostitución fue aumentando llegué a conocer a las diferentes asociaciones que trabajan en este ámbito, los estudios e investigaciones académicas, a esos "expertos" que tanto hablan pero que tanto miedo tienen a pisar la calle... Yo "paso un buen rato" echando un polvo, pero también mostrando las incongruencias de un reportaje hecho por periodistas torpones, leyendo informes y documentos sobre el tema o escuchando las charlas que periódicamente imparten abogados, sociólogos, antropólogos y demás gente a la que se da más crédito que a las propias prostitutas... personas que, por cierto, también me resulta muy agradable conocer y con quienes seguramente no habría mantenido el menor contacto si no me hubiese metido en puterío.

Más allá de mi vivencia personal como cliente (o putero, como dice ahora Carmena) me interesa el tema como un problema social, por la trascendencia que tiene y la aparente dificultad tanto para conocerlo como para desarrollar políticas públicas que permitan abordar este fenómeno de la mejor manera posible.

Resulta complicado encontrar imágenes de clientes, mucho más si son jóvenes. Pero es la realidad, muchos chicos van de putas. Esto causa extrañeza porque tradicionalmente se ha asociado al putero con la imagen del cincuentón o sesentón barrigudo y medio calvo. ¿Por qué los jóvenes tendríamos que renunciar a los placeres de la vida?



5. ¿Recuerdas tus primeras sensaciones cuando estuviste con una prostituta por primera vez? ¿Notaste algo en ella? ¿se sorprendió?

Por supuesto. Al principio tuve muchos nervios, como cualquiera que se enfrenta a una situación nueva por primera vez. Me parecía muy raro eso de acostarme con alguien a quien no conocía de nada. No sabía que iba a pasar, bueno, pensaba que iba a hacer todo lo posible por largarme en cuanto hubiese pagado... ¿Has visto la escena de Torrente en la que lleva al chaval joven a un puticlub y le dan una torta y le mandan p`abajo? Pues así me imaginaba yo que sería la cosa, un full. Y no, me sorprendí porque la chica me trató con una naturalidad, una cercanía y una amabilidad impresionantes. Era una chica joven (pero mayor que yo) que se portó conmigo como si fuese su novio de toda la vida: me besó, consiguió que me relajase y me pidió el teléfono para seguir en contacto. Yo estaba flipando pepinillos. ¡Me esperaba lo peor y lo que encontré fue una tía muy agradable y enrollada!

No digo que siempre sea así, también he de reconocer que he tenido experiencias negativas. Pero haciendo un balance general, el saldo resulta claramente positivo.

6. ¿Crees que la relación que establece un chaval joven con una prostituta es distinta a la que se produce con una persona más mayor? ¿Piden algo especial los jóvenes? ¿Buscan experiencias más "extremas"?

Las chicas suelen decir que los jóvenes "follamos mucho" mientras que la gente de más edad seguramente se tome las cosas con más calma porque no tienen las hormonas tan a flor de piel y además su situación económica les permite contratar servicios de mayor duración. Pero también dicen que muchos viejitos están ya vueltos de todo y son precisamente quienes piden atenciones "especiales". Quizá la diferencia de la relación estribe más en otras características distintas de la edad: por ejemplo si el cliente es frecuente u ocasional, si va solo o en grupo, si está soltero o casado... Yo creo que lo importante es tratar bien a la persona, independientemente de las circunstancias de la chica o del cliente. Si ambos estáis bien y os sentís a gusto, pasaréis un buen rato. En base a mi experiencia te aseguro que si lo que deseas es tener una atención realmente espectacular con una de estas mujeres y pasar un momento inolvidable lo que tienes que hacer es ser normal, darle buena impresión y conseguir que te tenga verdaderas ganas de follar. Entonces no le pedirás tú las cosas a la chica... ella te lo hará por sí misma... y vas a ver lo que es bueno de verdad, jaja.

Como decía Robin Food, muchos niños fantasean con el puterío. Tener mucho sexo, variado y de calidad ha sido, es, y será un sueño para casi todos los hombres... y cada vez más también para las mujeres (tema que tengo pendiente abordar el blog).



7. ¿Por qué crees que aumentan los consumidores jóvenes de prostitución en un momento en el que sobra oferta, con aplicaciones móviles que facilitan las cosas?

Realmente parece paradójico, si cada vez es más sencillo conocer chicas (ergo follar)... ¿cómo es que se va de putas? Mientras varios teóricos (a los que sé que has entrevistado) sostienen enrevesadas tesis teorías, la realidad es muy simple... ¡porque la demanda de sexo ha aumentado aún más de lo que lo ha hecho la oferta! Cada vez follamos más, creo que fue Woody Allen quien dijo que aunque el sexo sin amor fuese una experiencia vacía, como experiencia vacía es una de las mejores. Y encima resulta que muchas veces comienzas por por el sexo y acabas conociendo a la persona, con lo que ganas muchas más cosas que puede ofrecerte.

El que la prostitución sea accesible (cualquiera sabe dónde encontrarla, está a la vista), económica y de calidad (puedes encontrar a mujeres despampanantes, lo que llamamos "pivones") son los factores que creo que en estos momentos alientan más la demanda. Además, hay que considerar que el sexo dentro y fuera de la prostitución no son incompatibles: muchos clientes le damos a todos los palos y es normal tener novia, follamiga y además irse de putas. Como se dice, "en la variedad está el gusto". ¿O no recomiendan los médicos una dieta "variada y equilibrada"?

8. ¿Existe relación entre el consumo de prostitución (entre jóvenes o no) y el machismo, tal y como cree Beatriz? En tu caso, has encontrado buenas amigas prostitutas...

Dependerá del caso y de a quién le preguntes. Si haces una lectura desde un feminismo ideologizado que desprecia la realidad, indudablemente. Yo considero que el machismo consiste en discriminar y hacer de menos a la mujer, y de acuerdo a este concepto la prostitución que conozco es lo menos machista que puede existir. Las relaciones entre clientes y prostitutas son normales, hay respeto y buen rollo, cada uno se preocupa por el bienestar de la otra parte... Es más, parece como si se olvidase que las prostitutas por lo general ganan mucho más que sus clientes y que el pago que realiza el cliente tiene lugar ANTES del encuentro sexual, lo que muestra quién tiene en realidad el control de la situación.

Pero más allá de esa lectura en clave de poder que pretende enfrentarnos, lo que existe es un INTERÉS MUTUO por ambas partes. Cuando la chica es te trata bien, tú quieres volver. Y viceversa, cuando el cliente es agradable con la chica ella también desea verle nuevamente. Yo he repetido muchas veces con las mismas chicas, es bastante habitual que se establezcan lazos entre ellas y nosotros que trascienden lo puramente económico... incluso se hacen amistades como indicas. Creo que esa idea de que los que vamos de putas somos machistas irredentos estilo "Torrente" pertenece más al mundo de la fantasía que al de la realidad e invitaría a quienes siguen creyendo tales cosas que dejen sus miedos a un lado y conozcan la prostitución más directamente. Si te fijas, tales explicaciones siempre provienen de feministas que "teorizan", "elucubran" y "reflexionan" sobre la prostitución desde la comodidad de sus despachos y son incapaces de dejar la moqueta para pisar el asfalto.

Sencillo y palmario argumento el que se expone en este meme de Paquirrín. La decisión de irse de putas puede estar simplemente basada en un cálculo económico racional. Aunque no suene elegante, no es mal negocio que te la chupen por lo que te cuestan un par de cubatas.



9. ¿Te preocupa todo lo relacionado con la trata cuando estás con alguna prostituta? (esto te lo pregunto porque tú estás interesado en el tema). ¿Te irías con una chica a la que sabes positivamente que están forzando a prostituirse?

Por supuesto que me preocupa, ¡es que es de lo que más se habla! Es más, resulta habitual encontrarse ambos términos ligados: "trata y prostitución". Al principio, cuando no había indagado nada, equiparaba trata con prostitución forzada... un error de auténtico novato. Entonces pensaba que la mayoría de estas mujeres estaban siendo obligadas, buscaba el menor indicio para corroborarlo y pensaba que si me decían lo contrario es que me mentían.

Luego me fui dando cuenta de que en realidad ninguna de las chicas estaba siendo prostituida a la fuerza así que me pregunté cómo era posible que lo que seguía oyendo en los medios y lo que veía día a día fuese tan contradictorio... Supuse que el problema era mío porque, o bien todavía conocía pocas prostitutas o no había sido suficientemente hábil para adentrarme en su mundo. ¿Cómo iba a ser de otra manera con las historias que contaban semana tras semana los "expertos" en prostitución, que incluían a intrépidos periodistas y avezados policías? No, indudablemente yo era todavía un amateur a quien le quedaba mucho por aprender.

Lo curioso es que, cuanto más me metía en esto, más rechinaba la versión oficial. Las historias y testimonios que obtenía de las chicas, y lo que yo mismo veía, desmentían abiertamente esa imagen de esclavas sexuales siendo prostituidas en contra de su voluntad. Y eso que hice todo lo posible por encontrarlas: durante años estuve conociendo a fondo la prostitución callejera, que es donde se supone que me encontraría este fenómeno. Estuve mucho con mujeres muy jóvenes, que no hablaban el idioma (en un principio, porque lo aprendían echando ostias), recién llegadas a España. Incluso llegué a conocer a chicas que fueron rescatadas en operativos policiales, y ni lo que decían antes ni DESPUÉS de haber sido "liberadas" se correspondía con lo que machaconamente repetían todas las televisiones. Es más, fui conociendo a varios profesionales (trabajadores sociales e investigadores universitarios) y asociaciones que igualmente desmentían el relato mainstream. Llegó un punto en el que creía que esas historias eran fruto del desconocimiento o de la mala fe, aunque el estar con las prostitutas a pie de calle me llevó a encontrar otra explicación mucho más sencilla... y preocupante.

Breve reportaje del periodista Manuel Enrique Ordóñez Álvarez, en el que además de entrevistar a Lola y Miguel -vecinos del barrio que cuentan los gravísimos problemas que les ocasionan las prostitutas- habla con un joven demandante de prostitución (quien además parece extranjero... ¿rumano?). No sé, a mí me parece que el problema viene de quien no acepta que las chicas se pongan a varios cientos de metros sin causarles mayor inconveniente o de quien se dedica a molestarlas y acosarlas.



Pero no cejé en mi empeño. Si yo no podía ver a estas "víctimas invisibles" como se las llama, tendría que aprender de quienes sí eran capaces de detectarlas. Así que comencé a ir a charlas sobre "trata" y a leer abundante documentación al respecto. Y vaya... acabé dándome cuenta de lo que era la trata, y que, efectivamente la práctica totalidad de las chicas que había conocido eran víctimas de trata... de acuerdo a la definición que se hace de la misma. Ninguna persona normal concebiría la trata como un delito, el código penal español la tipifica apenas desde una fecha tan reciente como el 2010 en consonancia con las delirantes políticas de restricción de la migración de la UE. Sencillamente estamos hablando de la asistencia a la migración, la prostitución forzada se recoge en otro artículo del código penal.

Y yo, tanto por principios como por experiencia personal, soy favorable a la libre circulación de personas (así como de mercancías y capitales). Pienso que debería derogarse el 177bis del Código Penal y que todas las conductas NO COACTIVAS asociadas a la prostitución (trata y proxenetismo) deberían estar despenalizadas en consonancia con las recomendaciones de Amnistía Internacional. Pero no soy un ingenuo, obviamente sé que eso no va a suceder.

10. ¿Crees que debería regularse la prostitución?

Creo que debe CONOCERSE la prostitución. Me parece increíble que ante esta cuestión lo primero sea apostar por un modelo normativo y posteriormente justificarlo. No, veamos, en primer lugar hay que saber de qué estamos hablando y qué CONSECUENCIAS tendrán los diversos marcos legales. Es más, te pregunto... ¿es que la prostitución no está ya regulada? Las "regulaciones" lo que vienen a establecer es un control fiscal, sanitario y de orden público y... ¿Existe algún sistema de recaudación sobre la prostitución? ¿Qué sucede si una chica enferma? ¿Las zonas y horarios para ejercer esta actividad son casuales?

Existen diferentes modelos regulatorios y prácticamente ninguno cuenta con las propias prostitutas. Si se llegase a tomar esta decisión, debería regularse atendiendo a las necesidades e intereses de estas mujeres como postula el Colectivo Hetaira. Y eso comienza escuchándolas. Sólo entrando en este mundo puede uno saber cuáles son sus preocupaciones, qué problemas reales afrontan, cómo podría mejorarse su situación... Te aseguro que lo que uno encuentra no es lo que se imagina. La regulación de la prostitución presenta grandes problemas porque quienes establecen la legislación son las autoridades, quienes por su parte también tienen sus intereses particulares al respecto.

Hoy en día la prostitución forma parte del ocio adolescente y es habitual que se vaya a tomar una copa "y lo que surja" a uno de estos garitos. Es lógico, el sexo vende. ¿Qué tiene de malo? Ambas partes consiguen lo que quieren.



11. ¿Qué opinas de la normativa de algunos ayuntamientos que multan a los clientes?

Si te soy sincero, y sobre todo para aumentar tu desconcierto, si estuviese al frente de un Hay-untamiento seguramente haría lo mismo (tranquilos, a la gente como yo la purgan de los partidos políticos). De acuerdo a los intereses de los consistorios no me cabe la menor duda de que lo mejor que pueden hacer es eso... al igual que muchas otras cosas que hacen (y aquí mejor me callo).

Por otra parte, tengo que recordar que fue el propio Ruiz Gallardón quien afirmó que este tipo de ordenanzas municipales eran INCONSTITUCIONALES porque la regulación (o prohibición) de la prostitución excedía las competencias que tienen atribuidos los Hay-untamientos. Y vaya, lo dijo el ex alcalde la la principal ciudad de España, el ex ministro de Justicia, que me parece a mí que alguna noción de derecho debe tener...

Si conociésemos mejor la prostitución, principalmente de la mano de sus propias protagonistas, entenderíamos las motivaciones que tienen y objetivos que persiguen estos consistorios. Acuérdate que empezaron en ciudades como Barcelona o Alcalá de Henares, que precisamente se distinguían por algo... Las asociaciones que trabajan con prostitutas han indicado que este tipo de medidas afectan negativamente a las propias mujeres, y yo me pregunto si más allá de sus bienintencionadas declaraciones pudiese ser posible que en realidad esas ordenanzas municipales tuviesen un objetivo no declarado. Como siempre, la única respuesta válida nos la da el trabajo sobre el terreno.

12. ¿Se ha puesto "de moda" ir de putas? ¿Percibes eso?

¿Tú lo crees? ¿Es algo que está bien visto, de lo que se presuma? ¿O por el contrario existe una implacable ofensiva mediática criminalizando la prostitución en general y al cliente (vulgo "putero") en particular? Depende del ambiente en el que te muevas está mejor o peor visto, si son compañeros de trabajo varones pues es más probable que lo acepten o incluso que habléis abiertamente del tema. Pero no es algo que puedas sacar en la cena de Nochebuena con la familia

Lo que percibo es que mientras la sociedad civil va hacia una aceptación y normalización de la prostitución, los poderes públicos siguen el camino contrario criminalizándola y subvencionando campañas cada vez más agresivas en su contra. Mira, mientras si le preguntas a la gente resulta que 4 de cada 5 personas aceptarían la prostitución como una actividad laboral más y serían partidarias de esa regulación de la que me hablabas, la proporción en la clase dirigente se invierte y tan sólo 1 de cada 5 diputados (si llega) se pronuncia en el mismo sentido. ¿No te resulta curioso? ¿Encuentras alguna explicación a semejante actitud? La clase política más inmersa en asuntos de corrupción de la historia de España, que son capaces de desgastarse políticamente tomando medidas tan impopulares como subir impuestos, congelar pensiones, bajarle el sueldo a los funcionarios... y en cambio les vuelve de repente la vergüenza y el pudor cuando se trata la prostitución. Financian sedes y campañas electorales ilegalmente, les roban a los parados, cobran comisiones por obra pública... pero luego no quieren ni un sucio euro de un lucrativo sector en el que trabajan muchas mujeres extranjeras, buena parte en situación irregular (aunque ahora menos que antes). A su vez, los empresarios del ramo están deseando que se regule para pagar los correspondientes impuestos de los que -legalmente- hoy están exentos. No conozco ningún otro sector económico en el que los empresarios quieran pagar impuestos pero los políticos no estén dispuestos a gravar sus ganancias. ¿No te resulta también a ti extraño?

Como es habitual en mis entradas, me gusta que exista polémica y que mis lectores conozcan puntos de vista alternativos. Así que les ofrezco este vídeo realizado por Águeda Gómez Suárez que además viene a resumirles en 15 minutitos lo que dice en su libro o en el estudio que les he enlazado más arriba (ya sé que ver vídeos de Youtube siempre es más cómodo que ponerse a leer).

viernes, 22 de abril de 2016

Hablando de prostitución en RNE

Como anuncié la semana pasada, me llamaron de Radio Nacional de España para participar en una tertulia sobre prostitución. Todo salió a pedir de boca, incluso ante la dificultad que tuvieron para encontrar más participantes solicitaron mi colaboración y tuve el inmenso placer de compartir mesa con amigos: Ariadna (prostituta), Lorenzo (abogado) y Eladio (trabajador social) que ofrecieron sus puntos de vista para conformar uno de los mejores programas sobre prostitución que jamás se han realizado en este país. Se habló con conocimiento, seriedad y rigor pero también de forma amena y desenfadada, tratando acercar al oyente a una realidad oculta y por lo tanto sobre la que pesan numerosos mitos y leyendas que hemos tratado de confrontar desde nuestra experiencia.

El programa (espacio "En voz alta", de "El canto del grillo") se emitió a las 3 de la madrugada la pasada noche del jueves al viernes (día 15). Hasta el momento, ha tenido una excelente acogida y todo el mundo me ha dicho que le ha encantado. Quiero darle las gracias a la presentadora, Eva Cordón, y a todo su equipo por su amabilidad y por brindarnos esta oportunidad única. Desde luego no es nada habitual que se trate el tema de la prostitución charlando con sus protagonistas, se suele hablar mucho sobre nosotros pero muy poco con nosotros.

A pesar de todo lo que pueda escribir en este blog, la repercusión que tiene un programa de radio es infinitamente superior y también sé que quienes me leen desean escucharme. Ahora podéis hacerlo, espero vuestros comentarios (no os cortéis, sabéis que no hay ninguna censura y que agradezco todo lo que me haga mejorar).

Podéis descargar el audio en la web del programa o escucharlo directamente a través de este enlace.

lunes, 4 de abril de 2016

Beatriz Gimeno en la Carlos III

No es la primera vez que "la Gimeno" va a la UC3M pero sí la primera que me entero del evento a tiempo como para informarles. Para quien no sepa quién es, pues una feminista muy vinculada a grupos de extrema izquierda que se considera una "experta" en prostitución. Lo curioso es que siempre habla sola, evitando tener a alguien enfrente que pueda rebatir sus argumentos o aportar otra visión. Y es que, como he manifestado varias veces en el blog cuando se ha hablado de ella, NO CUENTA MENTIRAS. Es como la policía, que en sí engañar no engaña... pero cuenta medias verdades, omite, "se come" partes que considero muy importantes ya que cambian por completo el sentido de sus enunciados. No obstante, es una voz imprescindible en el debate actual sobre la prostitución en España y, al igual que les digo que hay que escuchar directamente a las prostitutas, también estoy firmemente convencido de que es imprescindible oír en persona a quienes hablan de ellas.

Mañana mismo se les presentará esta oportunidad, GRATIS Y SIN NECESIDAD DE INSCRIBIRSE. El Colectivo Rise-Up de la Universidad Pública Carlos III de Madrid ha organizado una charla de esta señora este martes, 5 de Abril, a las 17h en la Sala Buero Vallejo del Campus de Getafe de la UC3M (C/ Madrid, 126, Getafe).

No se pierdan la oportunidad de escuchar el debate unipersonal de Beatriz Gimeno. Las feministas son muy dadas a tratar este tema, pero siempre desde la abstracción. Se hace muy evidente para cualquiera que conozca el mundo de primera mano que la experiencia empírica de estas señoras en la materia es nula.




Beatriz Gimeno tratará de dar algunas respuestas a cuestiones tan complejas como ¿son las prostitutas libres o no? ¿se encuentran constreñidas por el patriarcado? ¿es su labor trabajo o explotación? ¿qué repercusiones tiene su actividad sobre el resto de las mujeres? a la vez que expondrá puntos de fuga y nuevos argumentos a un debate que, por ahora, está colapsado.

Desde los años 60 las feministas discuten acerca de si la prostitución debe regularse, prohibirse, combatirse o dejarse como está. Sobre esta cuestión se han escrito miles de libros y artículos, no hay una sola feminista que no tenga su opinión al respecto y el debate en el interior del movimiento feminista ha alcanzado altos niveles de virulencia teórica. Pocos asuntos como el de la prostitución, tan importante para el feminismo y a la vez tan complejo, necesitan de un verdadero debate, porque de lo contrario se corre el riesgo de que finalmente no sean los argumentos feministas los tenidos en cuenta a la hora de darle a la cuestión una solución política.

lunes, 28 de marzo de 2016

Congreso Internacional sobre Trata y Prostitución en la URJC

Hoy os traigo otra estupenda noticia. Ya sé que casi no publico entradas y las que escribo son sobre congresos y charlas, pero hijos es que no me sobra el tiempo. En fin, resulta que los próximos días 31 de marzo y 1 de abril (jueves y viernes) se realiza en la Universidad Rey Juan Carlos un congreso sobre Trata y prostitución que tiene muy buena pinta.

Tendrá lugar en el SALÓN DE ACTOS (EDIFICIO BIBLIOTECA) de la FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES del CAMPUS VICÁLVARO de la UNIVERSIDAD REY JUAN CARLOS, sito en el Paseo Artilleros, S/N de MADRID. Para quienes no sepáis como llegar os dejo un plano, está muy bien conectado tanto por la RENFE (líneas C-1, C-2, C-7) como por el METRO (línea 9).

Durante este congreso se abordará el escabroso tema de la trata, gravísimo (y muy penalizado) delito. Durante muchos años las feministas y las autoridades en materia de migración estuvieron luchando para que fuese recogido en el Código Penal, pues aunque parezca inconcebible con anterioridad no existían mecanismos legales para perseguir la trata en sí (se hacía a través de otros delitos conexos como el tráfico de personas o, en el caso de la trata con fines de explotación sexual, el proxenetismo).


PROGRAMA

JUEVES 31 DE MARZO 2016

Mañana:

8.30 -9.00 h: Recepción y acreditación

9.00 – 9.30 h: Apertura e inauguración (Modera: Laura Nuño)

· Laura Nuño, Directora del Congreso y del Observatorio de Igualdad de Género, URJC.
· Pilar Laguna, Decana de Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, URJC.
· Esther Escolano, Subdirectora general de Estudios y Cooperación del IMIO.

9.30 – 10.00 h: Conferencia inaugural (Modera: Laura Nuño):

· Ana de Miguel Álvarez, Observatorio de Igualdad de Género, URJC.

10.00 – 12.00 h: Mesa 1 – Trata de mujeres con fines de explotación sexual (Modera: Rut Bermejo).

· Carmen Miguel, Women’s Link
· José Antonio Moreno, Consejo Económico y Social Europeo, Grupo de Estudio sobre agenda europea de migración.
· Rocío Nieto, APRAMP
· José Nieto, Centro de Inteligencia y Análisis de Riesgos de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras.

12.00 – 12.30 h: Pausa

12.30 – 14.30 h: Mesa 2 – Prostitución de mujeres (Modera: Cecilia Rosado).

· Beatriz Ranea, Universidad Complutense de Madrid.
· Águeda Gómez, Universidad de Vigo
· Pilar Aguilar, analista y crítica de cine.
· Octavio Salazar, Universidad de Córdoba.

Tarde:

16.00-19:00 h: Comunicaciones académicas (Moderan: Lidia F. Montes y Carmen Galdón)

Representación de víctimas de la "trata de personas" según la ONG ANESVAD. Nótese su extrema juventud, su sexo femenino, su diverso origen étnico y las pinturas de guerra.



VIERNES 1 DE ABRIL DE 2016

Mañana:

10.00-12.00 h: Mesa 3 – Marco legal de prevención, protección y estrategias de salida (Modera: Magaly Thill)

· Comisión de Igualdad del Parlamento Europeo.
· Grégoire Thery, Mouvement du Nid, CAP, Francia.
· Miriam Benterrak. Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género.
· Ana Buñuel, Directora General de Igualdad entre Mujeres y Hombres,  Ayuntamiento de Madrid.

12.30-14.00: Mesa 4 – Propuestas y recomendaciones (Modera: Laura Nuño)

· Graciela Atencio, Feminicidio.net.
· Beatriz Sagrado, Médicos del Mundo.
· Charo Carracedo, Plataforma para la Abolición de la Prostitución.
· Rita Alarcón, Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres.

Este cartel representa a una víctima de trata envasada como si fuera una pechuga de pollo. El mensaje es muy claro: "si pagas a una prostituta, estás financiando la trata de personas". Estos dos fenómenos se hallan tan intrínsecamente unidos, que no se puede abordar uno con independencia del otro.



Tarde:

16:30 h-17:15 h: Proyección película “Chicas nuevas 24 horas”.

17:15-18:45 h: Comunicaciones académicas (Modera: Sonia Núñez).

18:45-19:00 h: Conclusiones y cierre.

· Laura Nuño, Directora Observatorio de Igualdad de Género, URJC.

Gracias a los esfuerzos de las autoridades públicas, la ciudadanía ha podido disfrutar de diversas campañas que nos muestran la realidad y crudeza de la trata como esta exposición de maniquís. El realismo y el rigor de tales eventos resulta asombroso.

lunes, 29 de febrero de 2016

Entrevistas a Natalia Ferrari

"La gente que habla sobre prostitución, no tiene ni puta idea de lo que dice (...) Cuando reúno en mi cabeza a todas las putas que conozco encuentro en común dos cosas: fuerza e inconformismo. Frente a las adversidades ninguna se quedó paralizada. De nuestros propios errores, hemos sido capaces de construir la realidad que consideramos justa. Para nosotras y por nosotras. No quisimos lo que otros nos daban porque no era suficiente. Tampoco nos creímos lo que se supone que nos merecemos. Aprendimos a seleccionar clientes, y a educarlos para tener con ellos las relaciones que queremos. A decir que no y a tomar decisiones más inteligentes. A empoderarnos con nuestros cuerpos y seguir nuestros instintos".

"Creo que se comete un atentado contra nuestros derechos cuando se pone en duda el poder de decisión de las mujeres sobre nosotras mismas".

"La sociedad estigmatiza a las putas por unos valores enfermizos y yo no voy a adaptarme a una sociedad enferma. Quiero que mi ejemplo forme parte de un cambio hacia el progreso. Que se normalice la profesión y que nosotras empecemos a ser vistas como mujeres con los mismos derechos y estatus social que cualquiera que no es puta".

"Cuando las putas empezamos a hablar por nosotras mismas invalidamos el discurso de todos aquellos que creen que pueden hablar en nuestro nombre. Esos falsos rescatistas con mensajes paternalistas y salvadores de nuestras almas muy preocupados por el uso que hacemos de nuestras vaginas. Si yo, y todo un colectivo de prostitutas, te decimos mirándote a los ojos y con voz firme que estamos orgullosas de ser putas, tus teorías abolicionistas se van al carajo".

Natalia Ferrari Diaz, "prostituta independiente que no vive una doble vida"



Esta entrada es una continuación de la anterior, de hecho pensaba incluir una de las entrevistas en ella pero como tienen mucha miga he preferido tratarlas aparte. Como tantas y tantas veces digo, tenemos -como sociedad- asumidas una serie de creencias y conceptos sobre la prostitución que difícilmente cuestionamos sencillamente porque resulta muy, ¡pero MUY! difícil que algún medio se digne a entrevistar a alguien involucrado directamente en este fenómeno. Es algo así como, ¡qué atrevidos, entrevistan a una puta! (ni me planteo que entrevisten a un cliente, eso a día de hoy es impensable).

He reconocido, y no me avergüenza decirlo, que si no hubiese accedido a la prostitución como cliente (lo que me permitió ir conociendo a muchas de estas mujeres) es muy probable que compartiese los prejuicios que tanta gente tiene sobre la prostitución. De hecho, todas esas ideas que los periodistas manifiestan a Natalia como que el cliente hace lo que quiere, que ellas detestan su trabajo y que es imposible que puedan disfrutar con sus clientes yo las creía a pies juntillas. A ver, que ni las putas ni los puteros somos marcianos. Hemos nacido y crecido en una sociedad en la que desde pequeñitos se nos educa en una aversión hacia la prostitución. Por eso mismo entiendo que la gente no nos crea en un primer momento, hace falta un tiempo (y una buena dosis de voluntad y humildad) para que nuestras manipuladas mentes llenas de ficción comiencen a ver la realidad.

Sin embargo la realidad es tozuda y a fuerza de andar con putas tuve que ir dejando de lado mis prejuicios. No es un proceso rápido ni sencillo, a nadie nos gusta reconocer que hemos estado equivocados. Así que tómense su tiempo, lean, pregunten, repregunten e investiguen por su cuenta. Desde este blog sólo pretendo ofrecerles instrumentos e información para que, QUIEN QUIERA, pueda conocer mejor este fenómeno. Y lo que les traigo en esta ocasión no es una, ni dos, sino TRES entrevistas a Natalia Ferrari, una auténtica revelación que les va a contar de primera mano qué es "ser puta". Luego piensen lo que quieran, pero escúchenla (o léanla) porque mucha gente se IMAGINA lo que es la prostitución y opina en base a esa ficción en vez de molestarse en conocerla. Y no, lo siento mucho pero desconocer un tema no te autoriza a inventártelo. Un fuerte aplauso para Natalia que lo está haciendo fenomenal.

Natalia nos ofrece, a lo largo de estas entrevistas, una visión muy interesante y totalmente contracorriente de la prostitución. Para ella la prostitución es sinónimo de libertad, es la actividad que le permite satisfacer no sólo sus necesidades económicas sino también hacerlo con la autonomía que necesita a la vez que la permite disponer del tiempo para desarrollar sus proyectos personales. Este hecho, que constaté a lo largo de los años con muchas chicas que conocí, fue el que me llevó a subtitular el blog como "espacio sexual liberado". La prostitución para muchas personas supone una liberación tanto sexual como económica y laboral. Y no os lo digo yo, os lo dicen las propias chicas que trabajan de putas. No hago más que contar lo que las escucho a ellas.



Escribe: Gabriela Wiener

Vive en Barcelona hace una década, tiene una web personal con su nombre y publica textos para acabar con los estigmas que rodean a la prostitución. Es prostituta y feminista.

Hace unos días leí una entrevista a una joven prostituta que podía ser una entrevista más a una trabajadora sexual  anónima más pero no lo era. Devoré sus respuestas y le compré casi todo lo que decía, entre otras cosas que era “puta y feminista”, que estaba mejor trabajando  como puta que en un McDonalds y algún brillante descargo al periodista: “¿Tú vendes tu culo porque estás sentado en tu silla de la oficina? Todo el mundo usa su cuerpo para trabajar, el problema es santificar el coño”. No solo era lo que decía, sino cómo lo decía.

Hace mucho que no veía hablar con semejante contundencia no ya a una puta sino a nadie en lo absoluto. Natalia Ferrari (23) es una prostituta independiente que trabaja en Barcelona, acaba de ser portada en Interviú y dice sentirse parte de una nueva generación de trabajadoras del sexo, que habla claro (el problema no es la prostitución sino la trata, por ejemplo), utilizan las redes para hacer activismo por los derechos femeninos y están a favor de la regulación y de que se reconozca también la realidad de quienes, como ellas, trabajan en esto por elección y hasta por placer. También es la autora de 10 consejos para ser un buen putero. En su web www.nataliaferrari.com ofrece una “girlfiend experience”, como la película de Soderbergh, por 350 euros por dos horas y 1,200 toda la noche. Me quedo con una parte del apartado “Dudas habituales”: Cliente: Quiero que me hagas el sexo oral sin preservativos. Natalia: Qué bien. Yo quiero ser dueña de una fábrica de chocolate blanco vegano y que no me produzca gastos. El mundo es cruel”.

¿Cuándo decides que no vas a ser una puta cualquiera y articulas un discurso político?
Cuando me doy cuenta de que tengo que tomar decisiones para crear mi marca personal. Sé que cada acción comunica algo distinto y como vengo de un pasado en el activismo –a los 18 años empecé a hacer activismo por los derechos animales y eso marcó un antes y un después para mí– sentí que era importante tomar decisiones que aporten un valor a lo que me importa y ayuden a marcar una diferencia. Cuando me hago puta me toca directamente toda la problemática social relacionada con la profesión y me parece necesario hacer algo al respecto.

Hay la idea de que nadie es vocacionalmente puta y de que se hace por dinero.
Esto es algo que solo se le cuestiona a las putas, el resto de trabajadores del mundo, al parecer, no lo hacen por  necesidades económicas. Todos en algún momento de nuestra vida aceptamos y mantenemos un trabajo que no nos interesa solo por el dinero. Sí, las putas también. Si llevas  tiempo y sigues siendo puta, quizá es porque lo estás eligiendo activamente. Yo necesitaba un trabajo porque, lamentablemente, me cobran por la comida, el agua y el techo. La prostitución fue el que mejor se adaptó a mis intereses y el que más facilidades me daba para mantener el estilo de vida que deseo.

¿Cómo son las nuevas putas?
Existen putas en la historia que han hablado con orgullo de su profesión. Ahora hay más facilidad para visibilizarnos como individuos. Con las redes sociales hoy las putas tienen Twitter o incluso blogs. Siento que hay muchas prostitutas jóvenes que eligen prostituirse porque es la mejor opción, tienen entornos abiertos en su vida y no cargan con vergüenza su trabajo.

¿Hay que ser clase media y tener un nivel cultural para empoderarse como puta?
Hay que saber lo que una quiere. En occidente, no supone una condena para el resto de tu vida no tener estudios o ser pobre. En mi caso, dejé el instituto a los 13 años, y aún así no he parado de aprender sobre aquello que me interesaba o que creía necesario para alcanzar mis objetivos. Si quieres tener éxito, fórmate. Si no puedes sola, pide ayuda.

Cartel que forma parte de una campaña para la normalización o aceptación social de la prostitución. Al igual que Natalia, muchas de sus compañeras y colectivos que las apoyan recalcan las bondades del trabajo sexual e indican que se compara muy ventajosamente (tanto en términos de ganancia económica como autonomía personal) con respecto a otras actividades.



Te reivindicas como feminista pero supongo que hay feministas que no te tragan.
No entro en esos debates. La crítica de cierto sector feminista mantiene que la prostitución es un sistema de explotación del hombre sobre la mujer. Eso es muy simplista. Invisibiliza a los hombres que se prostituyen, ignora la existencia de clientes mujeres y parejas, arrebata el poder de decisión de las prostitutas, demoniza a los clientes. Niega la capacidad del ser humano para evolucionar. El matrimonio también  fue históricamente una institución desigualitaria y en muchos lugares aún lo es. ¿Abolimos el matrimonio o educamos a la gente a que se relacione de una forma sana?

¿Por qué una chica joven querría ser una prostituta orgullosa?
¿Por qué no? Estás en contacto con tu sexualidad y tienes pleno control del uso de tu energía y tiempo. Es un trabajo con el que puedes vivir perfectamente trabajando poco y te permite desarrollar otros proyectos paralelamente.

¿Qué es lo primero que debe aceptar un cliente?
El principio básico del respeto es aceptar que ella tiene el control. Por otra parte, el componente emocional es muy variado y depende de la conexión mutua que se cree en el encuentro.

Tienes un filtro tan riguroso con los clientes que la prostitución contigo se parece más a ligar que a pagar. ¿Qué opinas?
No estoy de acuerdo. Mis filtros no buscan que el cliente me seduzca. Simplemente me interesa tener la seguridad de que esa persona entiende y acepta mis condiciones básicas. Si siento que cualquiera de esas premisas no se cumplen, ese  humano y yo no nos vamos a entender. Esto es mejor saberlo antes de que él esté dentro de mi habitación.

¿Qué más se puede hacer para que las reinvidicaciones no caigan en saco roto? ¿Un partido político de putas?
No creo que sea efectivo crear un partido político de putas, pero sí crear grupos que influencien a los partidos que ya existen. Organizarse y hacer demandas claras  según las necesidades determinadas. Pero parece que antes hay que perder el miedo a ser reconocida socialmente como una trabajadora sexual.

Para Natalia tiene mucha importancia "perder el miedo a ser reconocida como puta", lo que se conoce como "salir del armario". Alabo su valentía, aunque pienso que todavía pocas personas pueden hacer lo mismo ya que las consecuencias de hacerlo son muy negativas. No es una cuestión de vergüenza sino de supervivencia social.



por Alberto Gayo

Natalia es puta y es feminista. No sufra, ahora lo explicará. No le gustan las prisas y sí los mordiscos en el cuello. Habla de una profesión que ha elegido libremente, de sus clientes, de sus tarifas… y también de la trata y la explotación de mujeres.

Decir que es puta, vegana y feminista  suena fuerte. Explíquese, por favor.
Soy feminista por sentido común. No se debería discriminar a nadie según su sexo, género u orientación sexual; y reconozco que la lucha feminista ha construido un mundo más justo para todos. Soy vegana desde que me di cuenta de que no es necesario comer animales para estar sanos y que hacerlo supone hacer daño a otros. Y la prostitución también es una cuestión de tener más información. Trabajar para otros me hacía muy infeliz. La prostitución salió como una opción natural. Me apetecía probarlo y las condiciones eran atractivas. Soy muy crítica, cuestiono lo establecido y no me gusta seguir a la manada.

A muchos las palabras puta y feminista les provoca rechazo.
Es que hay que usarlas con naturalidad y orgullo. La gente no se escandaliza cuando hablo de prostitución porque lo hago con cercanía y con el mismo tono que usaría si fuera recepcionista. El componente negativo se origina de la desinformación y cuando se permite que otros hablen en nuestro nombre desde los prejuicios y la moralidad. Si te digo que soy puta, sin vergüenza, te hablo de lo genial que es para mí, todo el lado dramático que la sociedad tiene asumido sobre este trabajo empieza a ponerse en duda. Es igual con el feminismo: el rechazo social se debe a no entender cómo nos beneficia a todos.

¿Es mejor este oficio que otros? 
Trabajé en un McDonald’s cuando cumplí 16 años y solo duré tres días. Me quedé horrorizada por la cantidad de comida que tiraban a la basura y el ritmo brutal que había. Mi sueldo era bastante menos de 1.000 euros.

¿Recuerda su primer trabajo de puta?
Fue una cita de una hora por 100 euros. Antes de llegar el cliente yo estaba nerviosa y todas mis inseguridades se multiplicaron por mil. Pero todo sucedió con muchísima cercanía y respeto. Sentí como el cliente demostraba en todo momento que yo tenía la posición de control en la relación. 

Si la oyesen los comensales de  al lado, podrían pensar que vende su cuerpo... 
Decir eso es un mal uso de la lengua. Cuando compras algo eso se vuelve tu propiedad, lo adquieres. Las putas no cedemos los derechos de nuestro cuerpo. ¿Tú vendes tus manos cuando tecleas un artículo para interviú? ¿Vendes tu culo porque estás sentado en una silla de su oficina? Todo el mundo usa su cuerpo para trabajar, el problema es cuando creemos que el cuerpo hace referencia solo a los genitales y hay una tendencia de santificar los coños. Como si fuera algo que solo debe tocar nuestro príncipe azul. Yo puedo disfrutar teniendo sexo con desconocidos que me respetan. Incluso si no disfrutara, no es asunto de nadie. Mi cuerpo es exclusivamente mío. 

El problema es que muchas mujeres son obligadas a ejercer la prostitución explotadas por mafias.
Si hay amenazas, violencia, retención de la documentación forzando a alguien a una actividad comercial, esa persona es víctima de trata. La explotación sexual no es la única que existe, aunque sí sea la más visible. Existe trata en el sector textil, hostelero o rural. La trata de personas es una forma de esclavitud no necesariamente sexual. La diferencia con mi trabajo está en el consenso. Si accede libremente, sin coacción ni amenazas, a cambio de sus propias condiciones, esa persona está trabajando. Lo otro es trata.

¿Dar su identidad es un signo de desafío, de valentía, de ingenuidad...?
¿Por qué las putas tenemos que crearnos una realidad paralela y no compartir lo que vivimos? Lo único que se consigue así es que otros hablen por nosotras y reafirmar la teoría de que estamos haciendo algo malo. 

¿Cuántas prostitutas independientes como usted trabajan en España? 
A diferencia del sector abolicionista, yo no me veo capaz de soltar cifras sin un resguardo de organismos oficiales. Desde luego que conozco a muchas prostitutas independientes y putas que trabajan en agencias que también se lo montan muy bien y están contentas.

¿Encuentra fácilmente el placer con desconocidos?
A menudo sí, en diferentes intensidades y conexiones. Cuanto más follas, más te conoces y resulta sencillo encontrar placer. Siempre he sido muy sexual, si no lo fuera no podría aguantar este trabajo. 

Ha escrito que “se comete un atentado contra nuestros derechos cuando se pone en duda el poder de decisión de las mujeres sobre nosotras mismas. (…)  Si estoy cometiendo un atentado es contra el amor romántico y la Iglesia”. ¿Quién se enfada más cuando habla usted así, la Iglesia o algunas feministas?
Quien ha mostrado más rechazo ha sido cierto sector feminista. No por mi crítica al amor romántico. Lo que molesta es cuando me declaro empoderada con mi trabajo.  Algunas personas no pueden entender que el hombre no es siempre quien marca las reglas. Tienen demasiado interiorizado que la mujer es un ser débil al uso del macho, y las putas estamos demostrando que no es así. Por alguna razón sus cerebros entran en cortocircuito cuando escuchan esas cosas. Hay mujeres que disfrutamos follando, que nos gusta exhibirnos y que llevamos el control. No quiero que la imagen de la prostitución la creen otros. Y hay una nueva generación de prostitutas que se siente cansada del estigma.

En vez de ocultarse, algunas putas se muestran a cara descubierta y reivindican su derecho a expresar por ellas mismas lo que es la prostitución. Su actitud resulta excepcional, pero no su mensaje: al igual que Natalia he encontrado a cientos de prostitutas que vivían el trabajo sexual con comodidad aunque preferían vivir tranquilas en vez de tratar de cambiar una sociedad que bien saben que no las comprende.



De ese empoderamiento habla también la periodista Samanta Villar, que ha escrito un libro sobre prostitutas voluntarias.  ¿Cuál es su contribución?
Hablar a cara descubierta. Poco tiempo después de empezar a prostituirme leí lo que decían medios sobre cómo funciona mi trabajo y la clase de individuos que somos las putas y los clientes. Quedé alarmada y me sentí muy triste. Mi realidad no estaba para nada representada y eso no me pareció justo. 

¿Qué le diría a los colectivos y partidos que quieren abolir la prostitución o castigar al cliente?
Qué no es una estrategia efectiva. Hay personas que quieren prostituirse y otras quieren consumir prostitución. Esto puede suceder sin hacer daño a otros. Reuníos con putas, escuchad cuáles son sus inquietudes y atendedlas desde el marco social y legal. El discurso abolicionista contribuye a marginar la prostitución, hay estudios que demuestran que penalizarla lo único que hace es invisibilizarla y poner a sus protagonistas en más riesgos. Lo que se debería hacer es aceptar que este trabajo es una buena opción para mucha gente. Podemos crear sistemas de apoyo y ayudar para que los más vulnerables tomen decisiones inteligentes, pero no desde el paternalismo.

¿Que le guste follar es premisa indispensable para ser puta independiente?
No, para ser puta independiente tienes que saber qué es lo quieres y cómo vas a conseguirlo. Luego, que te guste lo que haces es fundamental si lo quieres mantener a largo plazo.

Sus tarifas están en la web. Desde  250 euros por 90 minutos a  1.200 por una noche entera. ¿Son precios de mercado?
Son precios neutros. Hay un gran sector que cobra menos y otro que cobra mucho más.

Es autora del Decálogo para ser un buen putero. ¿Qué clientes tiene?
Las sociedades cambian. Muchísimas personas se imaginan a un putero y les viene a la mente Torrente, en referencia al machismo y la objetivación, a alguien que solo busca un par de tetas bonitas. Desde luego que hay personas así, pero yo jamás he tenido un cliente con ese perfil. Alguien que busca una mamada rápida no vendrá conmigo y tampoco quien quiere pasar una velada con una mujer del catálogo de Victoria’s Secret.

Confiesa que empezó a masturbarse muy pronto, que alucinaba con Fred Astaire, Woody Allen y Tchaikovsky.
También declaro mi amor incondicional por el chocolate blanco vegano. Quiero que las personas que se pongan en contacto conmigo lo hagan por cómo soy y no simplemente porque encuentren que mis tetas son atractivas. Mis tetas no van a determinar la calidad del encuentro, mi personalidad sí.

Además de que le mordisqueen el cuello, ¿tiene algo más que le vuelva loca?
Me gusta el sentido del humor y la gente con discurso de progreso. Lo que más me pone es la gente que detecta fallos y ejecuta soluciones. Este trabajo me ha enseñado que el físico importa poquito. Puedes ser la persona más hermosa del mundo, pero si eres un imbécil, tu belleza física carece de impacto.

Ante las preguntas de los periodistas Natalia ha demostrado no arredarse y tener las ideas muy claras. Ojalá la invitasen a algún programa de TV aunque creo yo que mucha gente hará todo lo posible por boicotearla. No es mi caso, aquí recopilo las tres entrevistas que, hasta donde conozco, le han hecho los medios.




Por CHUCK 

Hoy vamos a entrevistar a una puta, y el uso de este sustantivo no conlleva ningún tipo de descalificativo machista ni irrespetuoso hacia esta milenaria profesión ya que para empezar es así como se define ella misma. Natalia Ferrari Diaz no es es un pseudónimo sino el nombre que figura en el pasaporte de esta prostituta de 23 años que ejerce en Barcelona desde hace solo dos años. Natalia rebosa sensualidad e inteligencia pero si hemos querido hablar con ella es sobre todo porque es de las pocas prostitutas de su edad que no oculta su identidad. Para defender la profesión que ha elegido libremente, allá donde vaya ella se presenta como puta, hablando claro, sin tapujos y a mucha honra. Y es que hablar con ella supone todo un desafío intelectual, en el cual vas a tener que desaprender muchos de los conceptos y prejuicios con los que te han educado.

Nos citamos con esta valiente muchacha a las 19:00 en una vinoteca del barrio del Born para compartir una botella de vino blanco. La conversación resulta tan interesante que cuando consultamos el reloj, hemos pasado cuatro horas charlando de putiferio, activismo y pornofilia. Invita esta casa porque además de extraordinariamente seductora resulta que es admiradora de Orgasmatrix. Me convence tanto su discurso que me planteo si sacar 250€ del cajero, su tarifa mínima, y pegarnos un revolcón de hora y media para probar en primera persona su servicio de girlfriend experience. Pero una vez valorado el estado de mi economía, acabo decantándome por dirigirme a casa y repasar los nuevos posts de Pinjed.

Vamos a empezar por el principio, en el momento de tu vida decides dedicarte a esto y el porqué.
Un día me doy cuenta que estoy gastando mi vida en un trabajo que no aporta nada a las temáticas sociales que me preocupan y tampoco ayuda en mi crecimiento personal. Cobro el salario mínimo trabajando 6 días a la semana casi a tiempo completo. Después de esta revelación analicé el mercado laboral y noté que lo único que tenía para ofrecerme era más de lo mismo. No me daba la gana resignarme a que ese fuera mi estilo de vida. No sé muy bien cuando empecé a considerar la prostitución como una alternativa mejor, recuerdo sentirlo como una opción muy natural. Siempre he tenido una admiración por todo lo que se sale de la normativa y por las mujeres que se empoderan de su vida y su sexualidad. Desde muy pequeña identificaba a las putas o actrices porno como mujeres fuertes e independientes, y de alguna forma, sentí que pertenecía a ese grupo. Estuve un tiempo pensando sobre ello, sobre cómo hacerlo de la mejor forma posible. Tenía mis inseguridades pero todo se aclaró cuando descubro que una amiga lleva un año trabajando como puta. Conocer su experiencia y cómo se siente me reafirma mis ideas sobre autonomía y empoderamiento. En ese momento queda claro que puedo montármelo como yo quiero y eso es lo que más me atrae.

¿Cómo consiguiste tu primer cliente?
Mi primer cliente lo consigo publicando un anuncio en internet en una página cualquiera de contactos. Recuerdo estar muy nerviosa esos días y agobiarme por la cantidad de llamadas que recibía así que decidí apagar el teléfono. La primera cita la concreté por correo. Sobre el encuentro lo más importante a destacar es mi sentimiento final de “joder, ¿por qué no he empezado a trabajar de puta antes?”

Pues las feministas abolicionistas y algunos políticos dicen que nadie elige prostituirse libremente y que se trata de un tipo de represión machista.
Decir que nadie lo elige libremente es una estrategia comunicativa. Tienen que decir que estamos coaccionadas por fuerzas malignas, porque si no fuera así, se estarían poniendo en contra de un grupo de mujeres que eligen sobre su propio cuerpo, diciéndoles lo que pueden y no pueden hacer y hacer eso, no es muy feminista. Pese a que empatizo con las preocupaciones sobre la prostitución no estoy de acuerdo con sus estrategias y creo que fallan, y mucho, al negar realidades como la mía y las de todo un colectivo de prostitutas que hablan en primera persona de lo mucho que disfrutamos con nuestro trabajo. Como ejemplos están las organizaciones APROSEX o Prostitutas Indignadas, ambas en Barcelona y con portavoces prostitutas que dan la cara por sus derechos.

Hablar de la prostitución como un “tipo de represión machista” es seguir con el tan cansino discurso de que todos los clientes son monstruos y que todas las putas somos víctimas. Las relaciones desigualitarias entre hombres y mujeres existen en parejas, matrimonios, polvos de una noche, y sí, también entre putas y clientes pero bajo ninguna circunstancia es algo intrínseco de la prostitución. Solo un reflejo de la sociedad y las identidades de cada participante en la relación. Si tienes una postura abolicionista y no quieres ver relaciones de poder injustas lo mejor que puedes hacer es educar a la gente. Yo misma y la mayoría de putas que conozco tenemos un claro mensaje feminista y no aceptamos faltas de respeto de ningún hombre. Se deja claro desde el primer momento que las condiciones las marcamos nosotras y solo serán nuestros clientes quienes están de acuerdo con ellas.

La fortaleza del mensaje de Natalia es que dice que es puta es con la frente bien alta. Su valentía se ve subrayada por su juventud y la contundencia de sus palabras. Creo que hasta la persona más contraria a la prostitución debe plantearse tras leer estas entrevistas si el problema está en sí en esta actividad... o en los prejuicios sobre ella.



Se dice que estás cometiendo un atentado contra los derechos de la mujer ya que fomentas la trata y el patriarcado.
Creo que se comete un atentado contra nuestros derechos cuando se pone en duda el poder de decisión de las mujeres sobre nosotras mismas. Las putas decidimos sobre nuestros cuerpos y experimentamos con nuestra sexualidad según intereses propios y no culturales. Parece que molesta que las mujeres (y hablo de mujeres excluyendo a los hombres porque la prostitución masculina no genera ni de lejos la misma controversia) ya no nos creemos el cuento de que debemos entregar la vagina solo al “amor de nuestras vidas”. Las putas cobramos por algo que socialmente se entiende que debería ser gratis. Si estoy cometiendo un atentado contra alguien es contra el amor romántico y la iglesia.

Muy interesante pero, ¿no preferías cambiar de oficio si ganaras lo mismo trabajando como camarera?
Me encanta mi trabajo, y la principal razón no es el dinero que gano sino la autonomía. No podría trabajar para intereses de terceros aceptando las condiciones que establece otro sobre el uso de mi tiempo y energía. La principal ventaja de ser prostituta independiente es ser tu propia jefa y hacer verdaderamente lo que tú quieres. Claro que si tuviera la opción de no trabajar de nada, lo haría. Seguro que cualquiera que me lee estará de acuerdo conmigo que en lugar de trabajar preferiría gastar su tiempo en otras cosas, pero vivimos en un sistema que nos demanda dinero para acceder a ciertas comodidades. Resulta que si trabajas siendo puta puedes conseguir dinero rápido e invertir tu tiempo de forma hedonista.

¿Aceptas a cualquier cliente, por feo, sucio y desagradable que sea? ¿Qué metodología aplicas para saber si te interesa aceptar al cliente?
Es muy importante para mí que la persona que esté interesada en una cita conmigo sepa quién y cómo soy. Así me aseguro que existe una compatibilidad de carácter y que queremos experimentar el mismo tipo de encuentro. Eso es lo que determina o no si acepto a un cliente y se suele ver con facilidad mediante correos o una llamada de teléfono. Nunca voy a juzgar a una persona por su apariencia física. Puedes tener la belleza de un Adonis, pero si te comportas como un gilipollas, eso es todo lo que serás y tu atractivo disminuirá a cero. En cuanto a la higiene personal, es de protocolo que el clientes se ducha antes, aunque los seres humanos, antes de un encuentro sexual y siempre que tengamos oportunidad de hacerlo, solemos procurar estar limpitos por esto de las normativas sociales y el respeto hacia el otro. Los puteros no son una subespecie aparte.

Pero vamos a ver, ¿no se ha de tener mucho estómago para meterte en la boca la polla de según quién?
Cuando alguien hace preguntas de este tipo siempre le animo a que analice qué carajo visualiza como hombre que va de putas y por qué tiene esa imagen. Dicho eso, mis clientes son personas que pueden ser más o menos guapos, igual que yo y que tú. La belleza es muy subjetiva y a mi personalmente lo que más me pone de mi trabajo es el contexto y no un par de ojos bonitos. Hago muchos filtros para asegurarme que no estoy con personas que tienen una identidad que encuentro desagradable. Creo que en esos casos debería tener estómago y mucha paciencia, y realmente, no quiero que mi trabajo se convierta en algo que me cueste hacer. Quiero que se mantenga como algo divertido, con relaciones humanas cercanas. Si siento que tengo que poner muchos esfuerzo mental para que la cita sea placentera para ambos, es un claro indicador de que esa persona y yo no nos vamos a entender, y en esos casos, no acepto la cita.

Lejos de lo que se cree, las prostitutas no se encuentran inermes ante sus clientes sino que como señala Natalia imponen sus condiciones. ¿Y pagamos por estar con una tía así, segura de sí misma y que sabe lo que quiere? Pues claro, porque lo que a ella le gusta es también lo que a nosotros nos gusta. Para disfrutar de la prostitución uno debe cambiar el chip con el que hemos educado, el contexto de prostitución no significa que tengas que decir, hacer ni actuar de manera diferente a como lo harías con cualquier persona. Y has de dejarte llevar, si haces lo posible por agradar a la chica y ella hará lo mismo para que tú también te encuentres genial. Pero si vas como un cafre tendrás también lo que te mereces...



¿O sea que disfrutas cada una de tus relaciones sexuales?
A distintos niveles, claro, pero sí. Para mantener este trabajo tienes que tener un deseo sexual alto y a mi me gusta mucho follar. Por otro lado me apetece puntualizar que en 1:30h no solo hay sexo. Una parte muy grande del encuentro se ocupa conectando con la otra persona y compartiendo un espacio de tranquilidad y cariño. Dado que como dije antes, mis clientes son personas que verdaderamente quieren estar conmigo, nos solemos entender con facilidad y “disfrutar” suele surgir de forma natural. Normalmente mucho rato de la cita se centra en compartir historias y opiniones con alguien que te comprende o que al menos tiene una gran predisposición para hacerlo. En cuanto al sexo, para sorpresa de muchos, los puteros tienen una sensibilidad y respeto máximo por mi cuerpo. Les importa qué cosas me gustan y cuales no.

Se supone que una prostituta está a la merced de los deseos y caprichos del cliente. ¿Tu sexualidad no debería ser irrelevante para tus clientes?
La sociedad supone muchas estupideces con respecto a las putas. La experiencia que yo ofrezco está definida según mis preferencias. Si un ser humano quiere algo distinto, busca a una puta distinta. El hombre no impone sus deseos a las putas, elige a una que puede aportarle lo que él quiere. Desde luego que existen personas que no tienen en consideración los gustos de sus parejas sexuales. Estos especímenes están en cualquier tipo de relación íntima posible y es un problema de educación sexual/emocional por parte de todos los implicados. Con las relaciones entre putas y clientes todo es más fácil. Existe una jerarquía de poder en donde somos nosotras las que tenemos el control de la situación. Esto se da por hecho, no es muy difícil, sólo se trata de ser amable con tu pareja. Las prostitutas no somos una categoría inferior de mujeres. Tenemos tanta sensibilidad y derecho a disfrutar como cualquiera que no sea puta. Sólo hace falta tener un poco de sentido común para darte cuenta de esto. Los individuos autoritarios y dominantes que creen que tienen derecho sobre mí por su dinero o por la posesión de un pene se identifican con facilidad y no entran a mi cama.

Veamos, defiendes que la prostitución no es más que una transacción comercial como cualquier otra y que lo que diferencia a una masajista de una puta es básicamente el contacto con los genitales. Si es así, ¿cómo justificas ganar 300€ la hora? ¿No está sobrevalorado?
No, creo que está infravalorado. Las putas ejercemos un trabajo fundamental para la paz mental de muchos. Guardamos muchos secretos porque prometemos un grado de discreción que en otros entornos quizás no tendrían. Por otro lado, hay que valorar los riesgos a los que nos exponemos. Hay muchas mujeres que llevan muy mal el estigma y sienten que si su entorno se enterara se les arruinaría la vida. También hay que tener en cuenta el riesgo de ETS. Aquí nadie viene con una analítica hecha en un máximo de 21 días.

Personalmente yo con esos precios sería muy exigente en cuanto a prácticas sexuales. ¿Ofreces servicios deliciosos como por ejemplo la lluvia dorada o el sexo anal?
Realizo prácticas que son deliciosas bajo mi criterio. Recuerdo que hace tiempo un hombre me preguntó si durante el sexo podría darle puñetazos en los huevos. Física y mentalmente podría haberlo hecho. Podría haberle dicho que sí, pero no disfruto en absoluto con eso y aunque humanamente me resultaría posible hacerlo, no me parece justo prometer una calidad de servicio que quizás no puedo entregar porque debería estar fingiendo. Esto es aplicable a los ejemplos que señalas.

Entonces ¿qué aportas que no pueda ofrecer la pareja sexual de tu cliente?
Un espacio de tranquilidad y cariño para que disfrute sin presiones. Nadie espera que seas un amante maravilloso y me enamores con tu habilidoso pene. No hay compromisos y el momento que pasamos juntos es sólo nuestro. No interfiere en la vida del otro. Las putas no juzgamos, somos cercanas y empáticas. Es un contacto humano que no tiene por donde amargarte. Siempre lo defino como un chute de dopamina. No defino el servicio mediante las prácticas sexuales.

¿Realmente disfrutas follando con tus clientes, o la gran suma de dinero que obtienes es lo que te hace olvidar y compensar lo que estás haciendo?
Cuando estoy mucho tiempo sin trabajar lo echo de menos. Follar con desconocidos de esta manera es una preferencia sexual. Desde que tengo 11 años tengo impulsos sexuales pero follé por primera vez a los 18 con quien era mi pareja. No me gusta ligar, no me apasiona la idea de ser la novia de alguien, no quiero tener relaciones a largo plazo. Al menos no en este momento de mi vida. Las relaciones con mis clientes me aportan mucho a diferentes niveles. Es el trabajo ideal para mí.
Sobre el comentario de “la gran suma de dinero que obtienes”: Otra de las estupideces que asume la sociedad sobre las putas es que estamos forradas y que con eso compensamos y justificamos todo. Muchas putas somos mileuristas y estamos conformes con eso porque nos permite acceder a las comodidades que consideramos justas para nosotras y además, al trabajar poco, tenemos mucho tiempo para dedicarnos a proyectos personales sin rendirle cuentas a nadie.

Muchos deben pensar que dices disfrutar porque es lo que todos tus clientes quieren oír.
Su incredibilidad es un reflejo de sus prejuicios sobre las putas. Hay mujeres a las que nos gusta follar con desconocidos que nos pagan, que aceptan nuestras condiciones y luego no se involucran de forma activa en nuestra vida.

Por desgracia hay quienes consideran que el que estemos involucrados en la prostitución nos hace merecedores de su desprecio. Al igual que Natalia también deseo acabar con esta discriminación tan injusta como inaguantable que sufrimos.



Entonces también te debes dejar llevar, es decir, que si surge en medio de la relación podemos acabar haciendo algo que no hayamos acordado de antemano o alargar el fornicio.
Claro, pueden crearse momentos con clientes en donde las cosas se vuelven tan intensas que nos dejamos llevar y sucedan situaciones que no teníamos previstas. No somos máquinas y cuesta frenar el deseo. Pero esto no es la norma y queda entre mis clientes y yo.

Respeto tu opción sexual pero opino que cuando se establece una relación sentimental profunda con una persona, en la cama se alcanza un clímax inalcanzable mediante la relación esporádica o la prostitución. ¿No te interesan este tipo de relaciones sexuales?
Estoy de acuerdo en que pueden nacer vínculos dentro de relaciones afectivas que intensifiquen el placer durante el sexo. La cuestión es que alcanzar eso requiere mucho trabajo. No descarto la posibilidad de intimar a ese nivel con alguien si lo creo oportuno, pero no tengo el deseo o la predisposición en este momento de mi vida. Por otro lado siento que el escenario que planteas y la prostitución son completamente compatibles y pueden convivir entre sí en armonía. Todo depende del momento de mi vida en el que me encuentre.

¿Las altas tarifas de las prostitutas de lujo suponen un filtro de calidad en los clientes? Es decir, para que solo aparezca gente selecta, que se lo pueda permitir.
Muchas veces el estatus económico de alguien nos ayuda a hacernos una idea del tipo de cultura y educación al que ha sido expuesto. Otras veces esto no te dice realmente nada y solo pone en evidencia tus prejuicios. La prostitución de lujo no es simplemente una forma de filtrar personalidades, también experiencias. Hay putas que solo quieren follar con hombres que las saquen a cenar, les regalen cosas bonitas y con quienes puedan tener conversaciones interesantísimas y por eso determinan que su tarifa mínima es 1.500 euros por pasar toda una noche juntos. No les da la gana hacerlo por menos y saben que existen hombres que lo pueden pagar así que van a por ellos.

¿No es esa una postura clasista?
Ser clasista es discriminar a alguien en función de su clase. Reconocer que las clases existen y que hay diferencias entre unas y otras no supone una discriminación. No se las defiende ni se considera justo mantenerlas, solo se puntualiza que están ahí. Hay personas que pueden comprarse un iPhone y hay otras que no. Dentro de las clases están los individuos y cada uno se hace a sí mismo como mejor puede. En mi caso, tengo muchos clientes que son empresarios y muchos otros que son empleados con un salario básico. Lo que determina que prefieran ir con una puta que cobra 300€ en lugar de ir con una que cobra 70€ es su identidad y no necesariamente sus posibilidades económicas.

Tengo entendido que la chupas con condón. ¿No te exigen tus clientes una felación a pelo?
Un cliente no me exige absolutamente nada. Los señores con una actitud prepotente que insisten en que haga algo que yo no quiero hacer no llegan a ser mis clientes. Estas cosas se informan antes de concretar la cita. Todo hombre que considere que las mamadas a pelo son importantes para él se va a molestar lo suficiente en averiguar si la puta lo hace o no. Como he dicho antes, es más fácil encontrar a alguien que ofrezca lo que tú buscas que intentar convencer a una persona que claramente te comunica que no lo hace.

Las chicas siempre nos ofrecen alternativas, y creedme, como profesionales que son es buena idea hacerles caso. Cuando uno va de putas lo que quiere es disfrutar, pasarlo bien, y cada chica tiene sus preferencias o gustos así que la labor del cliente es descubrirlos e ir probando chicas hasta encontrar aquella/s con la/s que esté a gusto. Personalmente, nunca hablo de prácticas sexuales y me ha dado muy buen resultado. Cuando la chica está a gusto y sin presiones y hace lo que quiere te encuentras con que sus gustos y los tuyos suelen coincidir... y hasta aquí puedo contar, jeje.



Y para prevenir el contagio del cliente, ¿también utilizáis campo de latex en el cunilingus?
Si me lo piden, claro. Nunca nadie lo ha hecho. Hacer mamadas con condón no es únicamente por una cuestión de seguridad, también es preferencia sexual. Fuera de mi trabajo hace tiempo que no hago felaciones a pelo en relaciones esporádicas. Por la misma regla creo que quienes hacen cunnilingus sin protección es porque ellos también disfrutan con la experiencia y lo prefieren así y quien no, no lo hace. No existe ninguna obligación en ese sentido, la idea es que estemos todos cómodos.

¿Recibes chicas?
Lamentablemente demasiado pocas y quienes se animan a hacerlo por primera vez suelen hacerlo acompañadas por sus parejas.

Y en cuanto al riesgo de ser agredida por un cliente, ¿no es éste un oficio peligroso?
Las putas tenemos medidas de seguridad. Conozco chicas que tienen instalado sistema de cámaras en el piso donde trabajan. Puede ser un trabajo peligroso si no tienes cuidado. Hay situaciones de riesgo que se pueden evitar con mucha facilidad. Jamás acudo a domicilios, no trabajo en la calle ni subo a coches de desconocidos. Si alguien me transmite un mínimo de inseguridad, no quedo con esa persona. El piso donde recibo es un edificio de viviendas y es muy iluso asumir que estoy completamente sola.

Recuerdo que hace unos años había una escort que tenía una cuenta de Twitter muy interesante, en la cual explicaba sus anécdotas, a la vez que defendía su oficio, como bien haces tú. De repente dejó de tuitear y dijo que un cliente le había arreado tal paliza, que estaba viva de milagro. Después de eso dijo que abandonaba la prostitución y regresaba a sus estudios universitarios. Y es que hay mucho tarado por ahí. ¿No tienes miedo de eso?
Tengo más miedo cuando voy en el el metro que cuando estoy con un cliente. Desde luego no hay herramientas mágicas para evitar una situación como la que describes, pero es que no las hay para ningún contexto. Se toman todas las precauciones que vemos posibles en cada cita y honestamente, las únicas veces que me he sentido violentada por hombres ha sido por parejas afectivas, jamás con un cliente. Soy consciente de que existen personas que son basura y que quieren hacer daño pero mientras te escribo esto pienso en mis clientes y el aprecio que les tengo a tantos de ellos que es impensable para mi que alguno me lastimara de esa manera. ¿Puede pasar? Cierto. También puede que mañana en el metro alguien te de una patada en la boca porque no le gusta tu cara.

¿No sería más cómodo para ti utilizar un pseudónimo y no dar la cara?
Sería algo completamente contrario a mi identidad y ahí caería en una incomodidad y amargura infinita. Desde el primer momento supe que no iba a tener una doble vida. La sociedad estigmatiza a las putas por unos valores enfermizos y yo no voy a adaptarme a una sociedad enferma. Quiero que mi ejemplo forme parte de un cambio hacia el progreso. Que se normalice la profesión y que nosotras empecemos a ser vistas como mujeres con los mismos derechos y estatus social que cualquiera que no es puta.

¿Crees que con ello están aportando tu granito de arena para corregir una injusticia social?
Desde luego. Cuando las putas empezamos a hablar por nosotras mismas invalidamos el discurso de todos aquellos que creen que pueden hablar en nuestro nombre. Esos falsos rescatistas con mensajes paternalistas y salvadores de nuestras almas muy preocupados por el uso que hacemos de nuestras vaginas. Si yo, y todo un colectivo de prostitutas, te decimos mirándote a los ojos y con voz firme que estamos orgullosas de ser putas, tus teorías abolicionistas se van al carajo y pasan a ser aplicables solo a algunos casos puntuales y no a toda una profesión.

Creo que es todo un acierto apropiarse del término puta (bitch) y darle un significado positivo. Para mí una puta no es nada malo, no es un insulto. Me gustan las putas. Quiero a las putas. ¡Vivan las putas, cagoendié!



Pues a pesar ser también trabajadoras sexuales, las pornostars que ejercen la prostitución suelen ocultarlo. Y las que no ejercen quieren dejar muy claro que son oficios distintos y que ellas no se prostituyen, dando la impresión de que un oficio es más digno que otro. ¿Crees que socialmente está más respetado el trabajo de pornostar? ¿Por qué?
Creo que trabajar en el porno está menos estigmatizado que ser prostituta porque lo segundo suele asociarse casi de forma instantánea con un submundo oscuro de abusos y hay pocos casos que demuestran que esto no es así. Si te fijas en reportajes o debates muchas veces ni están presentes prostitutas mientras se habla de ellas. En cambio la pornografía con el tiempo se ha vuelto más transparente gracias a personajes que han hecho públicas sus vivencias. Cuando Sasha Grey, Stoya o, sin ir más lejos Amarna Miller, empiezan a compartir características de sus identidades e inquietudes personales más allá de su trabajo, se alejan inevitablemente del retrato de mujer objeto, sucia y estúpida que no vale para nada más.

Cualquier tipo de trabajo sexual está mal visto porque choca con valores cristianos que representan un uso genital específico y restrictivo. El problema en la prostitución existe cuando las propias putas se creen esa historia, como el ejemplo que pones de actrices que se prostituyen pero lo ocultan porque creen que eso les perjudicará la imagen. Creo que debemos reapropiarnos con orgullo de la palabra puta y desactivar el insulto. Cuando le das una connotación positiva fuerzas a la gente a que se replantee sus ideas.

¿Es cierto que también quieres dedicarte al porno? ¿Por qué? ¿Qué tipo de porno te gustaría hacer?
No diría que quiero dedicarme pero sí explorar. Siento que me permite indagar en un tipo de sexualidad diferente, me apetece exhibirme. Productoras como X-Confessions, Lucie Blush, BlackMind Studios, Abby Winters o Four Chambers son algunas de las que están en mi lista, y si todo sale bien, este Octubre grabo con una de ellas. Quiero formar parte de proyectos que aporten un valor al mundo y provoquen saliéndose de la normativa.

En todo este rato que hemos pasado juntos, tu teléfono no ha parado de sonar. Debes estar amasando una fortuna. ¿Cuántos clientes recibes al mes?
Los justos y necesarios para mantener un estilo de vida cómodo en el que poder dedicarme a mí misma y trabajar en proyectos a largo plazo en los que firmemente creo pero no me dan ni un duro y requieren atención.

¿Aplicarás descuento a los lectores de esta entrevista?
No, les cobraré más :)