miércoles, 6 de abril de 2011

En la calle, una perspectiva antropológica de la prostitución

"La prostitución está desafiando todos los controles, todos los estereotipos y todos los estigmas que pesan sobre la sexualidad y el género diferencial entre hombres y mujeres"

Virgina, profesora antropología UAM



Una escort que ha empezado recientemente en este "business" relató ayer un episodio que muestra el desprecio que, no infrecuentemente, soportamos las personas vinculadas a la prostitución. Afortunadamente la cosa se quedó en un susto, pero he conocido numerosísimas situaciones similares (y mucho peores): insultos de los viandantes, vecinos que las arrojan agua sucia, comerciantes que las niegan el acceso a sus establecimientos, hombres ENFERMOS que buscan estar una prostituta para infectarla vengándose de un desamor, policías que las amenazan para que tengan sexo gratis con ellos o hagan prácticas que no quieren ofrecer... Sí, la prostitución tiene una cara bastante amarga, pero no es consustancial a ella sino que es la consecuencia de la DISCRIMINACIÓN Y MARGINACIÓN que sufren las prostitutas y su entorno.

Las prostitutas son "persona non grata" para una parte importante de la sociedad. Han sido perseguidas, por ejemplo, en Badostáin, Cartagena, Barcelona...



Por eso hoy os traigo un documental, elaborado con la colaboración de la Universidad Autónoma de Madrid, en el que se cuestiona la visión tradicional de la prostitución y se apuesta por su plena aceptación social. Se lo dedico a Alejandra (la chica del blog enlazado más arriba), Nereida (muy buena amiga mía, toda una personalidad en Desengaño), Carolina (prostituta activista de Hetaira) y, en general, a todas aquellas personas que han padecido este tipo de injusticias. Por la aceptación del trabajo sexual, por una vida en la que no nos tengamos que esconder.





Observen la importancia de los términos, la construcción del calificativo de "puta" tiene un objetivo muy definido: lograr el menosprecio de estas mujeres. Se da un respaldo, se legitiman toda una serie de prácticas que serían totalmente inaceptables hacia cualquier otra persona (Nere nos pone varios ejemplos: tirarlas desde huevos a agua fría, quitarlas el café, presión policial...). El ESTIGMA establece que son individuos perjudiciales, o "ni siquiera seres humanos" como se apunta. No les ven como iguales sino como deshechos, basura, auténtica escoria humana. Una vez deshumanizado el rival ya parece aceptable cualquier cosa que se le haga.

¿A qué viene todo este rechazo? Pues no es ni más ni menos que un MECANISMO DE CONTROL SOCIAL que se ejerce en cualquier sistema contra quien quebrante las reglas, y en la prostitución se rompen muchas: en primer lugar la mujer se muestra como un ser sexuado (desafío directo a su concepción tradicional como mera procreadora) y en segundo como una persona activa en la sociedad, independiente e insertada laboralmente (confrontación con el modelo de mujer cuidadora subordinada al varón). Pero además, si captan su clientela en espacios públicos, TRANSGREDEN LOS MANDATOS DE GÉNERO al mostrar su sexualidad públicamente (que es, precisamente, algo que el feminismo reivindica como acertadamente señala la profesora Virginia). De ahí que se denuncie que sólo parece molestar la prostitución visible, sin importar cómo vayan a estar en un espacio cerrado.

Las prostitutas y sus aliados reclamamos el cese de las persecucciones y otras formas de violencia que padecemos.



Uno de los tópicos que se suele escuchar sobre la prostitución es que no se puede disfrutar con ella o que niega su sexualidad a las mujeres... ¡Crítica que invariablemente viene desde fuera! Es como cuando los curas hablan del amor, ¿qué sabrán? Pues lo mismo, el sexo comercial sigue siendo sexo. Yo lo disfruto y, en la medida de lo posible, hago disfrutar a mi pareja por muy enventual que sea... y si os molestáis en mirar los blogs de varias prostitutas que tengo enlazados en el margen izquierdo del blog veréis que os cuentan lo mismo. Carolina Hernández asegura que incluso muchas veces lleva a establecer relaciones de amistad, ¿por qué tanta gente sólo quiere ver los aspectos negativos de esta actividad?

El repudio a la prostitución hemos de verlo en su contexto, dentro de un occidente cristiano que ha relacionado la sexualidad con el pecado (y más si se realizaba de una manera promiscua). Para mostrar la irracionalidad del estigma que soporta quien trabaja con su coño yo voy más allá que Nereida en su comparación con el fotógrafo (que también vende sus servicios): me gusta referirme al desprecio existente en las sociedades católicas medievales al trabajo manual. Ya sabéis, la nobleza consideraba vil dedicarse a actividades artesanales o comerciales (no digamos ya agrícolas), lo que estimuló el trasvase del poder económico hacia la burguesía. ¿Qué sucedía? La PUTA MORALINA determinaba qué actividades eran "dignas" con lo cual se desperdiciaban muchísimos recursos y las sociedades se hallaban en una situación de infrautilización de su riqueza. La situación con la que hoy nos encontramos no es tan diferente. La prostitución es una actividad por la que muchas personas estamos dispuestas a pagar y que mejora tanto nuestro bienestar como el de la persona que nos oferta su servicio. Únicamente en la perturbada mente de los socialistas, dispuestos a igualarnos a todos en la pobreza, cabe su prohibición.

¿Que nos miran por encima del hombro, con desprecio? ¿Que tratan de insultarnos? ¿Que se creen mejores que nosotros? Ésta es nuestra respuesta: QUE OS DEN.



Dentro de un Estado liberal, democrático, de derecho y con vocación social habría que respetar las decisiones personales de los ciudadanos tal y como dice el profesor Pablo; y trabajar para ampliar al máximo posible los derechos y la protección de los profesionales del sexo. Estoy convencido de que si esta actividad estuviese amparada por el derecho no se producirían algunos de los abusos que he venido denunciando en este blog, se mejoraría la situación global de estas personas y se avanzaría en la aceptación social del colectivo de trabajadores sexuales ya que irían dejando de ser vitos como "bichos raros" (como sucedió, por ejemplo, con los homosexuales). Para ello, por supuesto, habría que reconocer a las prostitutas como interlocutoras válidas y dejar de concebirlas de manera paternalista como "esas mujeres pobrecitas o como víctimas".

25 comentarios:

Anónimo dijo...

Extraordinaria entrada.
Gracias.
@ladelcabaret

asturiano dijo...

El "paradigma" del estigma de puta es una aportación teórica importante y a tener en cuenta en cualquier análisis del fenómeno de la prostitución que se pretenda hacer, de esto no cabe duda. Pero una vez dicho esto, el peligro está en pretender --como de hecho están haciendo cada vez más personas que provienen de la antropología social y cultural-- que con dicha categoría de análisis se puede explicar todo lo "malo" o lo equivocado que hay en la prostitución. Yo no creo que el 'estigma de puta' explique todo de la prostitución; ni siquiera que explique lo más importante.
Pienso, por el contrario, que en la prostitución [entendida esta como un contexto o un "lugar" en el que se producen relaciones entre las personas y en el que se generan y producen significados que atañen a la ética y a la construcción de identidades sociales], las relaciones que establecen hombres y mujeres (en el caso de la prostitución femenina) no son --por lo general-- y no pueden ser las de mejor calidad posible ni mucho menos. Por ejemplo: la ética sexual sobre la que se fundan la mayoría de relaciones que se dan en la prostitución es bastante o muy cuestionable en bastantes o muchos aspectos.

Lo que me parece increíble es que cada vez más antropólogas/os (incluso profesoras en la Universidad) se estén apuntando al carro de una visión tan parcial y sesgada de la prostitución como la expresada en este enunciado:

""La prostitución está desafiando todos los controles, todos los estereotipos y todos los estigmas que pesan sobre la sexualidad y el género diferencial entre hombres y mujeres."

Un planteamiento como este --que con anterioridad ya había sido expresado por Dolores Juliano-- nos conduce hacia una concepción reificadora de las relaciones entre las personas y creo que ello es un síntoma de la miseria moral (el relativismo y la crisis de valores) cada vez más generalizado y patente en nuestra sociedad.

svpam dijo...

Pues sí, el adjetivo "puta" se lanza a toda la que se atreva a sacar los pies del tiesto.

¿Qué se le dice a una chica que lleva un escote demasiado sugerente o la falda más corta de lo establecido?

¿Y a la que sale con un hombre poco tiempo después de haber roto con otro (aunque la hayan dejado a ella)?

Lo peor no es esto; sino los hombres que se niegan categóricamente a respetar a una mujer sexuada, alegando que no la quieren como pareja, porque no son "decentes". Es decir, hay hombres que diferencian entre la mujer que "respetan" (la madre, la esposa) a la que premian con su cariño, su afecto en público, su orgullo, y otra a la que no (la puta) a la que sólo dan sexo, a la que ven de forma subrrepticia, a la que jamás saludarían por la calle ni irían con ella del brazo.
Y estos hombres tienen más o menos mi edad.

asturiano dijo...

Con todo el respeto:

svpam, sin conocer con exactitud el problema que puede estar subyaciendo al momento (o época) de malas y problemáticas relaciones entre la generalidad de los chicos y las chicas, permíteme decirte lo siguiente:

Yo puedo entender un poco (aunque no lo justifico) el que muchos a chicos jóvenes les moleste el que las muchachas de sus edades vistan y se adornen de una manera claramente provocativa, es decir exhibiendo sus 'encantos femeninos'.
Has de entender lo siguiente: Por un lado: la mayoría de las chicas jóvenes o una gran parte de ellas tratan de mostrarse físicamente atractivas, van arregladas..., y una parte de estas incluso exhiben descaradamente sus atractivos de belleza, pero por otro: la generalidad de todas esas mujeres jóvenes pasan mucho de los chicos (al menos de los de sus edades); apenas muestran ningún interés por ellos; no desean su compañía prácticamente nunca, etc. La mayoría de las chicas jóvenes prefieren relacionarse y entretenerse unas con otras; priorizan su formación o sus trabajos (precarios muchas veces)...
Dada esta tesitura tan contradictoria, creo que muchos chicos jóvenes (aparte de pasarlo mal y sufrir algo) están cada vez más hartos de tanto mensaje contradictorio, y entonces [algunos de ellos] a las chicas que perciban ellos que exhiban más sus 'encantos femeninos' las atacarán, las despreciarán, o incluso las "odiarán" por la simple razón de que ellos se están sintiendo atacados por la mayoría de las mujeres jóvenes, aunque ello sea de una manera sibilina y "silenciosa", y la generalidad de las chicas jóvenes (seguramente) no se dé cuenta de este hecho...
Por esto quizás algunos hombres jóvenes empiezan ahora a valorar el que las chicas de sus edades se vistan con moderación, de una manera sobria y que se adornen poco, esto es: que no destaquen su feminidad. Estas chicas probablemente para esos varones jóvenes representen mujeres más accesibles (en el buen sentido de la palabra): mujeres con las que es más fácil el trato, pues se sabe mejor de que van.

Saludos.

Cliente X dijo...

A la del cabaret, bienvenida. Ya he visto y respondido tu mensaje al correo.

Bueno, asturiano, cuando tantos (y tan bien sustentados) testimonios se van sumando al mío podrías ser tú el que se fuese cuestionando la visión que tiene sobre la prostitución. A mí personalmente me parece muy limitada y moralista. Por supuesto que alabo ese "relativismo" y "falta de valores" (yo lo entiendo como PLURALIDAD de los mismos) que tan continuadamente criticas.

El estigma de puta se extiende, efectivamente, a toda aquella mujer que rompa el modelo de sexualidad subordinada al que pretenden limitarla. Por eso entiendo que la lucha por la dignificación y aceptación social de la prostitución es una tarea que incumbre no sólo a las más directamente afectadas sino a toda persona que desee una sociedad más igualitaria (que no igualitarista, eso es lo que quiere asturiano: socialismo del puro, duro y rancio).

asturiano dijo...

Pues no, Cliente X, no. Me mantengo en mi posición y no por ello considero que me esté acercando al socialismo más puro, duro y rancio.
Sólo trato de usar el coco y pensar bien las cosas. Intento ser honesto intelectualmente conmigo mismo: si cogéis cualquiera de los muchos testimonios de 'prostitutas', ya existentes porque han sido publicados --desde los que, por ejemplo, aparecen en "Una Vida de Puta" (Claude Jaget, 1977) hasta cualquiera de los más recientemente publicados [en castellano] comprobaréis que en todos ellos, cuando las personas (mujeres, transgéneros) que ejercen prostitución hablan sobre los clientes y sobre el aspecto de la demanda, siempre hacen comentarios críticos (a veces mezclados con ironía y sarcasmo) sobre los hombres y sobre sus demandas hacia las mujeres --incluídas ellas.
Es decir: en los propios testimonios de las prostitutas aparece por sistema la crítica al aspecto de la demanda; aunque ello sea junto con bastantes cuestiones más. Y a mí lo que me preocupa y me fastidia es que este hecho se pretenda ignorar y se oculte en el discurso pro-derechos y pro-"trabajo sexual", que es de hecho lo que se está haciendo.
Si no me crees, puedo darte algunas referencias como ejemplo: examina el libro de Raquel Osborne, "Las prostitutas: una voz propia", o el de G. Pheterson, o los testimonios que aparecen en el Isabel Holgado, "Prostituciones: diálogos sobre el sexo de pago", o en él relato de vida de Carla Corso, o en el de Lidia, la Sra. Ríus, o en el de 'Alejandra Duque', o en el de 'Miriam' (antiguo blog 'yo puta'), o en los que aparecen en la investigación de Álvaro Colomer, o en el de bastantes más mujeres cuyos breves testimonios han aparecido en diversas publicaciones de corte periodístico a lo largo de toda la pasada década (suplementos semanales, revistas femeninas como "Mujer de Hoy", periódicos, revistas de CC. Sociales...).
En todos esos testimonios cuando se aborda el tema 'Clientes', aparecen elementos de crítica (y no referidos propiamente al ejercicio de violencia por parte de algunos que formarían el grupo minoritario, sino a cosas más de fondo, culturales, o relativas a la idiosincrasia masculina y a la praxis masculina de pagar a otra persona por una relación sexual).

Ahora, tú puedes seguir auto-engañándote y haciendo lo que te da la gana.

Anónimo dijo...

De Asturiano:

Luciana [albanesa, 29 años; ejerce la prostitución eventualmente --año 2008--]:
"Sí es verdad que las mujeres ahora están más disponibles que antes, pero también los hombres lo quieren más rápido y seguro. No quieren irse sin nada. En el sexo ahora todo el mundo va a la búsqueda del placer rápido. No sólo en el sexo, pasa en todo, más drogas, más locuras, comida rápida, consumo de cosas, parece que queremos estar todo el día viviendo experiencias fuertes y fáciles, que no cuesten esfuerzo. Por eso creo que también aumenta el consumo de drogas, la gente quiere experimentar subidones..."
Lilith [brasileña, alrededor de 30 años, ejerciendo prostitución en espacios cerrados desde hace 10 años --año 2008--]:
"Sí puede ser que también busquen en nosotras algunos valores... A ver, en general, a veces, especialmente en Sudamérica, parece que busquen que los reafirmen como machos, y que sean mujeres muy femeninas. Claro, ahora como las mujeres se parecen cada vez más a los hombres, el hombre un poco como que pierde su papel clásico, ¿no? El del macho que protege a la mujer vulnerable, como por ejemplo. Si tú vas a abrir una botella, tú coges y la abres, pero las latinas, aunque puedan abrirla, pues le dicen: hazme el favor, que no puedo... ¿sabes? Les das la oportunidad de que se sientan hombres, que él crea que controla... Y eso no quiere decir que nosotras seamos débiles, es otra manera de tratarlos para conseguir lo que queremos. Sí, yo creo que los hombres ya no se sienten el héroe de la película. Están como desubicados, porque el cambio ha sido brutal, brutal... Y no creo que sea una cuestión de realizar su dominio contra las mujeres, sino de sentirse hombres útiles. [...] Nosotras somo profesionales y entonces sabemos hacerle sentir bien en su papel de hombre. Que se sienta valorado. Pero eso no quiere decir que él me esté explotando, porque yo sé realmente de que va el juego. Más bien es al revés, que nosotras lo explotemos a él. Creo que quizás tienen más interés por las inmigrantes, sobre todo las latinas, porque sabemos hacerles importantes... porque sabemos que eso les da bienestar y eso es lo que buscamos. Si se sienten bien yo podré sacar de él lo que quiera. Es un juego, yo represento el papel de necesitada. [...] Es que ser femenina no es ser débil ni pobrecita. Yo creo que son recursos que usamos para conseguir lo que queremos..."
[Ambos testimonios están extraídos de: HOLGADO FERNÁNDEZ, Isabel (ed.): "Prostituciones: diálogos sobre sexo de pago". Icaria : Barcelona, 2008]

A continuación dejo un enlace a un testimonio de un prostituto español especializado en mujeres, una muestra también bastante representativa de como, las personas que se dedican a la prostitución suelen vivenciar su "trabajo" con los clientes y como les consideran a ellos.

http://www.laverdad.es/murcia/20110401/local/region/entrevista-gigolo-puto-201104012001.html

Ven ustedes como con el "paradigma" del 'estigma de puta' no se explica todo de un fenómeno como la prostitución.
Saludos.

Rogelio Putero dijo...

Me han gustado mucho los tres fragmentos.

Lo que tiene que hacer nuestra amiga Carolina en los debates a los que acuda es mostrarse mucho más visceral con aquellos/as que sueltan una retahíla de tópicos y estigmatizan a ellas y los clientes.

Alejandra dijo...

Sólo iba a escribir un comentario con la intención de disculparme contigo. Ya sabes por qué. Te he llamado pero no me has cogido el móvil. Las varias llamadas con número desconocido que tendrás son mías. Te iba a mandar un sms pero casi he preferido hacerlo públicamente.
I´m sorry very much, me he liado y se me ha ido el santo al cielo.
No puedo dejar pasar la ocasión sin hacer referencia a los comentarios del asturiano. Ya he leído algunos comentarios suyos en otros blog y en un principio iba a pasar. Ya se cuál es su opinión en cuanto a la prostitución y no creo que merezca la pena darle más vueltas. Pero en esta entrada me ha dado la impresión de que no es sólo contra la prostitución.
Asturiano, demuestras conocer muy poco a la juventud. Las mujeres jóvenes no pasamos de los hombres, de lo que pasamos es de atarnos con 20 años a un hombre. Y no es cuestión de dar prioridad a nuestra formación o a nuestro trabajo, es que ahora podemos formarnos y trabajar igual que los hombres. Y no se a que hombres jóvenes conocerás tu pero a la multitud de hombres jóvenes que yo conozco les gusta que las chicas se arreglen y se adornen sin llegar a odiarlas por ello.
Creo que te has ido mucho del tema que plantea svpam. La palabra puta no sólo se utiliza para calificar a la mujer que se dedica al sexo de pago si no que está llena de connotaciones negativas que se le atribuyen a toda aquella que mujer, que como dice svpam, saca los pies del tiesto.

asturiano dijo...

Para Rogelio:

Los dos profesores de antropología, el profesor de derecho y la profesora de antropología que aparecen como expertos en ese reportaje, a mi entender no saben casi nada de prostitución; no saben de lo que están hablando. Puede que tengan una leve idea formada acerca del 'estigma de puta', pero del resto de lo que es la prostitución se nota que no saben nada. Para mí está claro que ninguno de estos señores/as ha sido cliente de prostitución, ni tampoco 'prostituto/a'. Por otra parte a nivel de formación en filosofía moral (ética) o en ideas sobre la libertad se nota también que estos "expertos" son unos ignorantes. El antropólogo joven y el profesor de derecho tienen una concepción demasiado "individualista" y por ello errónea de la libertad. Esto se ve claro cuando el profesor de derecho se refiere a que los planes de vida de las personas que están en prostitución son sólo algo que les pertenece a ellas y que no afecta a los demás (al resto de la sociedad) o algo así. Esta afirmación es de una simpleza tremenda y es equivocada. La prostitución es un fenómeno que tiene una importante dimensión de práctica social, es un ente que "crea" sociedad, que nos habla de los roles sociales de algunas personas o colectivos; que nos habla, asímismo de papeles sociales asociados al género; que nos habla de cuáles son los valores (y las normas) en torno a la sexualidad y a las relaciones entre los sexos [o entre las personas, hablando mas en general] en una sociedad en un determinado momento. La prostitucion [femenina]es una de las maneras en que se estructuran las relaciones entre hombres y mujeres y esto tiene una importante carga simbolica que genera unas dinàmicas de relaciòn entre los sexos en lugar de otras.
Ese profesor de derecho deberia conocer los trabajos del sociòlogo Pierre Bordieu, asi como testimonios autobiogràficos de personas relacionadas con la prostitucion tan importantes como pueden ser el de la Sra. Rìus. [entiendo que tal es su deber al ser el acadèmico en la Universidad].

Cliente X dijo...

Uffff, asturiano, eres completamente inasequible al desaliento. Dale que dale. Bueno, permíteme responder a mis otros lectores y luego ya te dedico un mensaje a tí sólo (y así tampoco aburro a los demás).

Alejandra, muchísimas gracias, eres muy considerada. Ya me habías dicho cual era la "política de la empresa" así que ya me busqué la vida por mi parte. Era un sábado así que no me faltaban planes. Pero el detalle se agradece, tranquila que no pasa nada. Ya quedaremos antes o después.

Y Rogelio, estoy totalmente de acuerdo. Estoy harto de ver a las abolicionistas comernos el terreno, tendríamos que tener a alguien con un mínimo de garra, un "dobermann", una especie de Rubalcaba o Cascos que se ponga a dar tortas hasta quedarse solo. Nada de conciliación, ni entendimiento, ni gaitas; hay que saltar directamente a la yugular. Que se enteren de con quién se juegan los cuertos.

asturiano dijo...

Con ánimo constructivo:

Alejandra,
si le he respondido a svpam lo que le he respondido es porque he leído bastantes más textos escritos por ella a propósito de las relaciones chicos-chicas, y creo saber un poco de que pie cojea ella.
Sobre el tema del 'estigma de puta' pienso mucho como ella o como tú, y tengo igual de bien que vosotras asimilado esta clase de análisis (en parte porque me he molestado en estudiar y reflexionar sobre el tema desde hace años ya).

Cliente X dijo...

Bueno, ahora ya voy contigo Asturiano. Antes de entrar a discutir los testimonios que muestras, quiero hacerte una pregunta ¿crees que toda la prostitución es así? Me habrás oído decir que no hay una prostitución, sino una variedad de ellas. Que su significado y las vivencias que comporta no son iguales para todas las personas. Así que no necesariamente estos profesores o estas profesionales que dan una opinión diferente a la tuya han de estar equivocados, sino que pueden estar hablando de una realidad diferente a la que tú conoces. ¿Me aceptas este primer punto?

Porque verás, no dudo de que a ti el haber consumido sexo de pago te haya resultado frustrante (como otras relaciones que has tenido con mujeres fuera de la prostitución, por otra parte). Lo que cuestiono es que tus sentimientos sean extrapolables a todas las demás personas.

Mira, estás afirmando que el hecho de que haya un pago de por medio lastra toda la relación subsiguiente y eso es uno de los mitos que me he esforzado en desmontar. No tiene que ser así. El factor clave en una relación de prostitución es, como decía Robert Putnam sobre el éxito de la democracia, LA CONFIANZA. Tú consigue que la chica esté a gusto contigo, que se olvide de que es un trabajo, que se lo pase bien y te aseguro que la “dinámica de la relación” no tendrá nada que envidiar a la de una pareja convencional. Y al revés, llévate mal con una novia y será más gélida que la más distante de las prostitutas.

En su día escribí una entrada tratando este asunto a fondo, espero que la recuerdes. Repásala si te hace falta. Además he añadido multitud de testimonios, como el Natalia, en los que se ofrece una visión distinta a la que tú nos aportas. Es cierto que hay críticas a la demanda, o más bien, a CIERTA demanda (en el libro que citas de Osborne, Carla Corso arremete contra una tipología muy concreta de clientes). Porque en otras ocasiones verás que la justifican (como Nereida, cuando dice que su cliente tiene a la mujer enferma) o incluso afirman abiertamente que disfrutan con su actividad. Y esto te lo dirán si te tomas la molestia de hablar con ellas y te cogen un mínimo de confianza.

Yo quiero mostrar el mundo de la prostitución desde todas las perspectivas posibles, incluyendo tantas críticas y objeciones como puedan ser formuladas. Por eso me tomo muy en serio lo que dices. Pero que sepas que ya te he contestado y que existen experiencias que desmienten tus afirmaciones.

Así que por favor te pido que entiendas que existen distintas sensibilidades y formas de ver las cosas, no te creas en posesión en la verdad. Digamos que tú tienes una verdad, la de una vivencia triste y limitada de la prostitución, que es la que has experimentado. Pues quizás en el entorno de pisos de una ciudad pequeña que es lo que has conocido, sintiéndote frustrado a diario por no poder mantener una relación de noviazgo “normal” como ha sido tu sueño durante años, puedas sentirte así. Pero no todos estamos en tu situación, ¿eso puede verlo o no? Tu verdad no es LA verdad. Es una más que por supuesto ha de ser respetada, pero no te da derecho a decir que los demás no tienen ni idea. Trata de comprendernos como nosotros hacemos contigo. Un saludo y deja de coquetear con el socialismo que ya te están saliendo unos ramalazos autoritarios muy preocupantes…

asturiano dijo...

"Pues quizás en el entorno de pisos de una ciudad pequeña que es lo que has conocido, sintiéndote frustrado a diario por no poder mantener una relación de noviazgo “normal” como ha sido tu sueño durante años, puedas sentirte así."

Leer esto es lo que me faltaba por escuchar. ¿Te parece poco poblada una ciudad que se acerca a los 300.000 habitantes como es la ciudad en la que vivo para un país como España?
Por otro lado: ¿De donde sacas tú que yo he estado deseando una relación de noviazgo con alguna chica durante años? Jamás he insinuado ni he dicho nada parecido.

danny dijo...

QURIDO CLIENTE X, INSISTO QUE LA PROSTITUCION ES NESESARIA MUY NESESARIA PARA EL MUNDO LA GENTE INGENUAMENTE IGNORA LOS PROBLEMAS SOCIALES A QU E SE ENFRENTARIAN SI PRETENDIERAN BORRARLA DE LA FAZ DEL LA TIERRA, POR ESO EN EL SISTEMA FUTURO DE GOBIERNO PERFECTO OSEA LA HOLOCRACIA, TAMBIEN TIENE CABIDA LA PROSTITUCION,

DANNY dijo...

CLIENTE X AMIGO,

EL ARGUMENTO TUYO QUE MAS ME IMPRESIONA Y HE ADMIRADO ES AQUELLO
DE DENUNCIAR COMO CIERTOS SECTORES SOCIO-CULTURALES, PRETENDEN RE-EDUCAR AL PUTERO, ESTO ES FASCISMO PURO Y DURO Y VA CONTRA LOS DERECHOS HUMANOS. POR CIERTO CLIENTE X TE RECOMIENDO QUE LEAS LOS ARTICULOS SOBRE EL SISTEMA DE GOBIERNO FUTURO LA HOLOCRACIA EN EL QUE SE DARA CABIDA A TODOS SIN LOS VICIOS DE LA PRETENDIDA DEMOCHORRICRACIA CAPITALISTA INHUMANA.. O LAS UTOPIAS MAL CONCEBIDAS DEL COMUNISMO..O EL AUTORITARISMO DEL FASCISMO..
LOS PODRAS LEER N ELA PAGINA PUTALOCURA DE TITO TORBE EN SL BLOG CONTRAPERIODISMOMATRIX
SALUDOS COLEGAS JOJOJO.....

Lilith dijo...

Creo que prácticamente ya todo esta dicho, y es bien cierto todo lo que escribes sobre la discriminación, pero desgraciadamente los clientes son los primeros en discriminar, alaban, fomentan, usan la prostitución pero primero se cortan un brazo antes de que la hija, la madre, la hermana trabajen de putas. Cuantos clientes no destrozan a las prostitutas en las "reseñas", de los foros de prostitución, que si son mamonas, que si están operadas, que no la chupa sin condón, etc. Y se recomiendan a las chicas y se dan consejos unos a otros de lo mas macho, no te enamores de las putas, no le pagues si es mamona, pagale hasta después de que te la cojas para que se "porte bien", etc, etc.

Y es que la partición entre las buenas/las malas esta tan arraigada que llevara décadas el que la prostitución se vea como un trabajo normal. Por otra parte es cierto que la prostitución da un cierto poder económico (siempre y cuando no estén metidas las mafias, ya sea traficando, padroteando o cobrandoles uso de suelo), pero no es tampoco del todo subersiva, que a fin de cuentas ser puta es para complacer a otro, y si te gusta el cliente o no el que paga manda, sobre todo si necesitas dinero, urgentemente, por otra parte la sociedad es hipócrita, pues mucha gente considera que la prostitución es necesaria para "calmar" las calenturas de los hombres, un mal necesario dicen de la prostitución algunos, otros comparan a las prostitutas con barrenderos o el drenaje de aguas negras(frase de un foro de prostitución) incluso entre los mismos clientes asiduos muchas de estas ideas persisten.

Y respecto a los testimonios, creo que hay de todo tipo, que muestran que al hablar de prostitución realmente se habla de prostituciones, y todos los testimonios son igual de validos, yo por ejemplo fui puta pero nunca le propondría a mis familiares mujeres que le entren.Cada prostituta hablara según lo que vivió, lo que sintió, generalmente las chicas que tienen blogs hablan de las cosas padres de ser puta, buen dinero, fotos bonitas, orgasmos de poca madre, cero enfermedades, textos donde los clientes son súper amantes, y no escriben del todo la realidad, ya que los blogs son parte de su negocio.Y ser prostituta es vender también fantasía.

asturiano dijo...

Hola Lilith. Me ha gustado mucho tu último comentario; pienso que está escrito desde el conocimiento y una gran franqueza por tu parte...

Me gustaría matizar (añadir), no obstante, una cosa que dices:

"Y es que la partición entre las buenas/las malas esta tan arraigada que llevara décadas el que la prostitución se vea como un trabajo normal."

-No sólo esa dualidad entre "las buenas" y las "malas mujeres" es un impedimento para que la prostitución sea considerada socialmente como un 'trabajo normal'; creo sinceramente que el hecho (dato objetivo) de que la inmensa mayoría de la clientela de prostitución la constituyamos los varones es otro impedimeno para la normalización de la prostitución como un trabajo legítimo. Este dato nos debe hacer sospechar acerca de cosas como la legitimidad moral de la mayoría de los actos de demanda de relaciones sexuales pagadas en los que podemos pensar. El día ("hipotética") en que la demanda de prostitución se reparta más o menos por igual entre hombres y mujeres (por ejemplo: un 60% de hombres clientes y un 40% de mujeres clientas) entonces quizás podremos empezar a plantearnos en serio la prostitución como trabajo.

Cliente X dijo...

Como siempre, Asturiano, te vas por las ramas. El punto clave al que no me has respondido es si aceptas o no que puede haber DISTINTAS SENSIBILIDADES sobre el trabajo sexual. No me parece respetuoso airear aquí tus historias personales, pero me has contado alguna anécdota de cómo tratastes de entablar amistad (con vistas a más) con "chicas obreras" (sic), de lo cual salistes muy mal. Básicamente por asocial y por PESAO. Y creo que tú mismo te has dado cuenta, ¿no es así?

Gracias por tu comentario, Lilith. No te falta razón, todavía hay muchísima hipocresía y ciertos clientes actúan como has descrito. Desde luego la consideración actual de la prostitución no va a cambiar de un día para otro, pero tengo la esperanza de que pueda hacerlo a medio-largo plazo. Si no, no habría abierto este blog.

Con respecto a que se vende fantasía, sí, pero también ten en cuenta que estas chicas que tienen blog no necesitan acuciantemente el dinero y pueden permitirse (y lo han hecho) rechazar clientes o cantarle las cuarenta a quien no se porte con ellas (lo hacen hasta las chicas de la calle, con mucha más razón las de "alto standing"). Yo creo en la veracidad de sus comentarios, sobre todo porque eso mismo te lo cuentan informalmente, cuando estás con ellas en plan más de amigo que de cliente.

Y nada, danny, veo que te emociona tanto la prostitución como la holocracia. Lo celebro, porque si hay algo que rivaliza con mi aficción por las mujeres es mi gusto por la política. Recibid todos un saludo.

asturiano dijo...

Si de lo que se trata es de hablar de "sensibilidades", ¿qué me dices tú de la posibilidad real de tener sexo los hombres que pagan como clientes en la prostitución con una persona que haya sido abusada sexualmente en algún momento de su vida?

Porque esta posibilidad es real y el hombre que paga por una relación sexual a alguien en principio desconocido (una mujer, un transgénero...) no lo va a poder saber. Me consta que en la 'prostitución femenina' hay mujeres (chicas, mujeres maduras) que han sido abusadas en algún momento de su biografía, aunque sean las menos. Yo personalmente tengo una conocida que estuvo en prostitución y que ahora --con el paso de los años-- estoy casi seguro de que fue abusada en algún momento de su vida y que tal experiencia le ha afectado de un modo trascendente. Personas a las que les haya pasado eso hay algunas en la prostitución ejercida "voluntariamente", aunque sean las menos. Las mujeres que están en prostitución difícilmente le van a contar nunca a un cliente este tipo de cosas: ellas por contra, gesticularán con sonrisas, permanecerán en silencio, harán su papel de 'servidoras sexuales' o "afectivas".

Cliente X dijo...

Qué demagogia, hijo. ¿Y no hay posibilidades de que te encuentres a una mujer que en algún momento haya sido abusada FUERA de la prostitución? Yo tuve una novia que sí lo fue. Qué pasa, ¿la tratamos como una apestada, eso la marca de por vida?

¿No tienes miedo de comprarte unos pantalones que hayan sido fabricados en países que no respeten los derechos humanos? ¿Y de que en una terraza te ponga una cerveza alguien que esté trabajando sin contrato laboral, más horas de las que debería por convenio? ¿Cómo puedes estar seguro DE NADA, asturiano? Yo sólo digo que, aunque todos hayamos atravesado etapas mejores y peores a lo largo de la vida (que por supuesto te pueden marcar), tú puedes contribuir a que al menos ese día de esa mujer a la que pagas sea mejor.

Si en cambio no quieres arriesgarte a nada, no hagas nada.

asturiano dijo...

Por favor, te ruego que no me interpretes de manera sesgada. Los problemas que tú me pones de ejemplo creo que no eliminan la importancia del problema que yo te señalo. Lo que trato de decir es que a mí juicio, el acto de demandar prostitución (relaciones sexuales a cambio de dinero) por parte de los hombres es casi siempre un acto que yo llamaría 'imprudente' [como mínimo]: por el capricho o los deseos del que paga no se justifica el acceso sexual a personas cuyo concepto de la sexualidad, forma de vivenciar ésta, etc. el cliente desconoce. Tener relaciones sexuales o "afectivas" con alguien a cambio de dinero no es comparable a pagar por otros productos o servicios. Me parece a mí que la sexualidad no es ningún juego banal (al menos para la inmensa mayoría de los ciudadanos y las ciudadanas.

Cliente X dijo...

PRECISAMENTE a eso me refiero cuando hablo de la "liberación" que conlleva para muchas personas la prostitución, al permitir que nos sacudamos el yugo de esta moral tradicional que pretende sacralizar la sexualidad.

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