lunes, 17 de octubre de 2011

Típicos tópicos, por Alejandra Escort

"Me han tratado mejor como escort que como pareja, y una gran parte de los hombres encantadores que he conocido, los he conocido siendo escort"

Alejandra Escort, trabajadora del sexo



Es frecuente encontrarse con personas que mantienen opiniones muy desfavorables tanto de la prostitución como de sus protagonistas, por lo general sin haberse molestado en conocer esta realidad en profundidad. Los medios de comuniciación son en buena parte los causantes por su inclinación a dar un tratamiento "morboso" a este fenómeno y adherirse al mensaje "políticamente correcto", pero los ciudadanos también compartimos responsabilidad cuando no los cuestionamos y los aceptamos acríticamente.

Por lo general, únicamente las personas que hemos vivido muy de cerca el fenómeno de la prostitución tenemos la posibilidad de cuestionar el "discurso oficial". Me encanta hablar con toda una variedad de personas relacionadas con este mundillo, desde camareras que trabajan en los bares donde las chicas se toman algo a encargadas de las habitaciones en las que se atienden, y absolutamente en todos los casos la opinión que mantienen es que la prostitución no es para nada ese mundo tan sórdido y terrible que nos tratan de vender. Para mí éstas personas son los "expertos en prostitución" y no los periodistas, políticos o técnicos de la administración que suelen dárselas de tales.

Las prostitutas y sus parejas comerciales, más comúnmente conocidos como "clientes" o "puteros", somos unos completos desconocidos para buena parte de la sociedad. Considero que el rechazo que sufrimos es en buena parte consecuencia de esta ignorancia.



Por ello reproduzco en este blog escritos de prostitutas, como el famoso "La prostituta y sus clientes" de Natalia Cervantes (que ha sido la entrada con récord de comentarios). Si verdaderamente desean conocer cómo es la prostitución nada mejor que aproximarse a sus protagonistas más directos. Es lógico, si quiero saber de cocina le preguntaré a un cocinero y si me interesa la informática contactaré con un informático, ¿pero por qué cuando se habla de prostitución se cuenta con todo el mundo excepto con nosotros? Venga abogadas, psicólogos y "expertas en género"; ¿y dónde están los vecinos, los encargados de las habitaciones, las telefonistas? Abolicionistas y regulacionistas trasladamos mensajes completamente diferentes porque los mundos (realidades) en los que nos movemos son muy distantes.

En el siguiente texto de Alejandra Escort podrán ver que denuncia esta imagen estereotipada que se tiene de nosotros. ¿Que cuáles son los tópicos que tanto la revientan? Bueno, ella los enumera sucintamente, pero como me gusta tanto acudir a fuentes directas aquí pueden apreciar cómo somos representados:

Las prostitutas son víctimas impotentes del hambre, de la enfermedad, del exilio, del maltrato de género y de la explotación sexual en sus peores extremos de esclavitud y degradación de la mujer por unos sujetos llamados Prostituidores.

El hombre que acude a la prostitución necesita espacio donde seguir imponiendo su voluntad para sentirse con todo el poder sobre la otra persona, y seguir sometiendo a las mujeres sin ningún cuestionamiento.


¿Qué dicen las "víctimas impotentes" de esta concepción que se tiene de ellas?





Esta sociedad en la que vivimos está llena de tópicos estereotipados y concretamente en este mundo es muy habitual estereotipar a la mujer que hace del sexo y del placer un medio para el beneficio económico.

Esta tarde he escuchado una canción en la radio que me ha sacado de mis casillas. Una vez más se ha recurrido al típico tópico de mujer humilde que sufrió abusos sexuales siendo niña y que las sucesivas desgracias que ha sufrido a lo largo de su vida han terminado empujándola a la prostitución. No contentos con hacer una canción usando ese estereotipo han recurrido a otro típico tópico mas que rodea a este mundo: la puta que se droga para olvidar los momentos de sexo pasados con los clientes.

Este grupo (no recuerdo el nombre) ha cogido todos los tópicos que rodean a la prostitución y los han convertido en canción: esa pobre mujer que ha sufrido abusos, maltratos y desgracias toda su vida, que no tiene cultura ni posibilidad, que se odia y se da asco a si misma y tiene que recurrir a las drogas para evadirse.

Grosera representación de las prostitutas. Según esta visión serían lo más bajo de la sociedad, escoria social, "chusma".



¡Ya está bien de tópicos! Es cierto que hay casos que son así, hay mujeres con las que la vida no tiene piedad y se ensaña de este modo pero ¿por qué se empeñan en agruparnos a todas en el mismo saco? ¿Por qué se empeñan en que una mujer que cambia sexo y placer por dinero tiene que ser desgracia y odiarse por ello?

Como ese otro típico tópico del cliente que es un cerdo y un degenerado y etc. etc. etc. Yo, en mi experiencia personal, he conocido gente realmente encantadora, he conocido hombres agradables, divertidos, que me han tratado excelentemente. He disfrutado, he pasado buenos momentos, y cuando he llegado a mi casa no me he tenido que duchar con un estropajo de esparto, ni he necesitado terapia para superar el trauma.

Por lo que respecta a nosotros, la imagen que se tiene es la del asqueroso pervertido "estilo Torrente".



Hay mujeres que libre y conscientemente eligen esto, mujeres con nivel cultural, con educación, que no han sufrido abusos, ni recurren a las drogas para evadirse. Algunas de estas mujeres puede que se decidan a empezar empujadas por ciertas situaciones y ven en ello la posibilidad de lograr cierto desahogo económico, otras que simplemente en su capacidad de libre elección deciden hacerlo y desgraciadamente habrá otras, no lo niego, que no tengan más salida que ésta.

La conclusión a la que quiero llegar con esto, es que hay casos y situaciones como mujeres y que no es justo englobar todo en un único círculo.


La casa les recomienda continuar leyendo las siguientes entradas:

· Típicos tópicos sobre la prostitución
· Contra las mentiras sobre la prostitución
· Dudas más frecuentes sobre la prostitución