martes, 21 de julio de 2009

Callejeros: meretrices

"Sobre la prostitución sabemos relativamente poco (...) Todavía no tenemos un panorama claro de este problema (...) Habría que trabajar y desmentir una serie de tópicos, prejuicios y errores respecto a la realidad, que a veces fundamentan algunas posiciones.
El hecho de que la prostitución sea material sensible en los sistemas de valores sociales y personales, confieren a su análisis dificultades que requieren una especial atención (...)
El más importante principio deontológico consiste en no suplantar la voz de las propias interesadas, no interpretar sus vivencias más allá de cómo ellas la expresan, no intervenir en lo que no nos piden. Son personas adultas capaces de saber qué es lo que quieren y de interpretar la dignidad desde ellas mismas".

Ignasi María Pons Antón, sociólogo.



Tal vez debí haber comenzado con una entrada como esta. No quiero ir demasiado deprisa, este blog tiene la intención de acercar el Mundo de la prostitución al gran público, público que necesita una introducción sencilla y directa a esta realidad.

Aunque he ilustrado con profusión mis anteriores posts soy plenamente consciente de la molestia que supone leer grandes cantidades de texto para el internauta medio. Así que, siguiendo el viejo y sabio dicho de que "una imagen vale más que mil palabras", he decidido recurrir a varios documentales que tratan sobre la prostitución.

El primero de ellos es el titulado "Meretrices", de la Cuatro (sí, algo bueno tiene esta cadena, "Callejeros" es la excepción que confirma la regla). Tiene sus más y sus menos, pero al menos se acerca a varios sectores implicados (prostitutas, clientes, vecinos, asociaciones...) y creo que, a grandes rasgos, ofrece una imagen bastante cercana a la realidad pues podemos escuchar en primera persona a sus protagonistas, aunque es necesario puntualizar ciertas cuestiones. Como señala el profesor Pons no debemos suplantar su voz, dejemos que hablen:

Parte 1

Parte 2

Parte 3

Parte 4

Parte 5


La primera objeción que se puede realizar al reportaje es que existen dos momentos, cuando el "proxeneta" del polígono le espeta que "son muchas preguntas" y la chica española le pregunta si es necesario que conteste a una cuestión sobre su novio, en los que se evidencia que los reporteros han obtenido esos testimonios previo pago. Bien, esto es normal, y de hecho me alegro por ellas ya que se han llevado un dinerillo extra. En algunos casos las chicas cuentan las películas que quiera oír el reportero (una me decía que si la pagaban era capaz de cantarles hasta la traviata), mas en este caso han sido relativamente francas. Es evidente que un modelo de preguntas tan directas, cerradas en algunos casos, ponen al entrevistado a la defensiva y no es la mejor manera de aproximarse a la realidad, si bien me hago cargo de que en la TV cuenta cada segundo y tienen que ir al grano.

Uno de los primeros aspectos de los que hablan es de su necesidad de ocultar su actividad laboral, es el famoso "estigma" que las persigue como su sombra. Temen ser rechazadas por la sociedad, no tener ni siquiera la oportunidad de explicarse. Desde este blog quiero ofrecer esa oportunidad, quiero que se nos empiece a considerar como cualquier otra persona y no como algo extravagante o fuera de la normalidad. Probablemente muchos de ustedes no hayan escuchado anteriormente durante tanto tiempo a las meretrices, hoy ya lo han hecho y éste un paso importante.

Quiero recalcar especialmente la seriedad del reportaje en cuanto a que todas las personas entrevistadas se desenvuelven efectivamente en el entorno de la prostitución, de hecho he reconocido a varias conocidas mías en él. Una de ellas es amiga (o era, antes de tener una discusión tonta) de mi mejor amiga allí, otra es “María” (lógicamente utilizo su nombre de trabajo), buena chica, me atendí unas cuantas veces con ella. Tiene una hermana más maja que las pesetas, que ahora debe estar en Rumanía con su familia disfrutando de su dinero y de un muy merecido descanso. De otras no hablo porque lo que puedo decir no es bueno, en concreto una de las que salen es chula.

Es cierto que en la calle tienen la libertad de llegar e irse cuando las dé la gana, hasta cierto punto. No pueden pisar el horario de otras, por lo que ya comenté en otra entrada sobre la policía. Por ello veréis que las de la tarde siempre trabajan en ese horario, igual que las de la noche o las de la mañana. A grandes rasgos hay tres turnos: mañana (10:00), tarde (15:00) y noche (23:00). Cuando la chica anda apurada exprime su horario todo lo posible, si anda más holgada se lo toma con más clama.

En cuanto a sus emolumentos, suelen exagerar ante los desconocidos. No digo que algunas de las que más trabajan en algún mes especialmente bueno no puedan acercarse a esos 20 mil euros (la mitad ya estaría muy bien), pero no es la norma. Anteriormente las que trabajaban bien se sacaban en torno a unos 400 € diarios (con excepciones, por ejemplo una buena amiga mía recuerda un día fantástico en el que se hizo 2 mil) y en cambio ahora, tras las cámaras y la crisis, confiesan ganar apenas la mitad. Un día malo pueden no llegar a 100, o incluso pasarse toda la noche para hacer tan sólo un par de servicios. Y eso es cierto, os lo aseguro yo que suelo alternar en la Montera y las chicas ahora llegan a exasperarse ante la falta de trabajo. Llego a estar acompañándolas dos y hasta tres horas antes de que tengan un cliente. Así que si podéis dadlas trabajo, como digo siempre "hay que apoyar al sector". Lo siento, Zapatero no lo subvenciona, pero pensad en la buena acción que estaréis realizando. Estáis dedicando vuestro dinero a apoyar un fin social, mucho mejor que los fondos de cohesión, el 0,7% u otras ayudas al desarrollo que no van a las personas sino a gobiernos corruptos. Aquí sabéis que apoyáis a mujeres trabajadoras.

Algunas chicas dilapidan prácticamente todo lo que sacan, viven al día. En concreto una de las que hablan, y no voy a señalar cual pero ella sabe bien quién es, se lo funde casi todo en el bingo. No es ningún reproche, me parece genial que se lo gasten en lo que quieran (para eso es su dinero, como yo quemo el mío en mujeres), lo digo para borrar esa imagen victimista que se tiene de ellas. Soy liberal, creo que cada uno nos labramos nuestro futuro, y si una persona se engancha a un vicio, llámese juego, alcohol o coca, ha de responder por las consecuencias. Yo podría haber jugado con el dinero que me he gastado en esto, haberlo invertido en montar un negocio por ejemplo y no lo hice (mejor casi ni pienso en lo que me he gastado brrr... pero bueno, que me quiten lo bailao).

Llegamos al último punto, el cliente. No salen muchos, pero a mí me han llamado poderosamente la atención. El de la silla de ruedas es uno de aquellos que justificarían la "utilidad social" de la prostitución. Se encuentra en una situación en la que evidentemente le resultaría muy complicado mantener relaciones sexo-afectivas fuera de la prostitución, a la cual acude como "un desahogo". Bien, no es el mejor tipo de usuario pero tampoco el peor. El otro que canta la ostia es el "chulo" de las rumanas (sobra decir que también es su camello). Me sorprende encontrar una confesión así en TV. Es normal que los clientes habituales (dice que la conoció porque "iba mucho de putitas") acabemos haciendo amistad e incluso convirtiéndonos en pareja de las chicas, en algunos casos hasta llegando a vivir de ellas. Este último caso no es frecuente, se ciñe más bien a las chicas con alguna fuerte dependencia como podemos ver. Lamentablemente lo que dice es cierto, en concreto esta chica que muestra el documental no podría desenvolverse por su cuenta y si él no estuviese podrían venir otros peores, por malos que sean los españoles no admiten comparación con los rumanos (lo dicen las propias chicas).

Esto es todo, me quedaron otro par de puntos que tratar pero son de importancia menor. Espero sus dudas y comentarios.