domingo, 6 de diciembre de 2009

Una perspectiva contracorriente del cliente de prostitución

He traducido (un tanto libremente, como es mi estilo) la última entrada del blog de Laura Agustín. En ella se intenta dismitificar la visión predominante sobre el cliente de prostitutas de acuerdo a la experiencia personal de una prostituta, Susan Davis, y de un sociólogo, Chris Atchison.



Trabajadoras del sexo e investigadores defienden a los clientes de la prostitución

Para quienes odian la prostitución los hombres que adquieren servicios sexuales aparecen como monstruos, inadaptados, explotadores, violadores, disfuncionales o locos (sin embargo no analizan el fenómeno de las mujeres que compran sexo porque no se ajusta a su teoría de género). No obstante, si ustedes se toman la molestia de acudir a cualquier reunión donde esté presente alguna trabajadora del sexo, podrán escuchar otra historia según la cual aquellos hombres que solicitan sus servicios son bastante normales y no pagan para "ejercer violencia contra ellas" o "humillarlas", sino por toda otra clase de razones. En este artículo tenemos la oportunidad de acceder a una visión diferente, la que nos ofrecen una prostituta y un investigador social:



Las trabajadoras del sexo defienden a los clientes

Shadi Elien, Straight.com, 26 November 2009



La veterana trabajadora sel sexo Susan Davis quiere que la gente sepa que "los clientes no son los monstruos que se pintan. Me gusta lo que hago". Así lo contó Davis al Georgia Straight: "creo que los chicos (los clientes) son lo mejor, muchos de ellos son mis amigos. A algunos los conozco desde hace 18 años. ¿Cómo no vas a implicarte emocionalmente?"

Davis, que ha estado ejerciendo la prostitución durante 23 años, insistió en que la estabilidad y la seguridad para los trabajadores del sexo sólo puede llegar de la mano de la descriminalización de la prostitución. La organización FIRST, de feministas pro-derechos, promovió un foro sobre la materia el pasado 23 de Noviembre. Davis, que era una de las ponentes, sugirió que los clientes pueden de hecho convertirse en sus aliados ayudando a atajar cierto tipo de abusos. "Creo que los clientes son nuestro mejor recurso para combatir la explotación, el tráfico y la prostitución de menores" declaró Davis, quien pertenece a la Cooperativa de Profesionales de la Industria del Sexo de la Costa Oeste.

Muestra clara de la imagen social que se tiene de nosotros. En vez de argumentos se recurre a la caricatura fácil, cuyo objetivo no es otro que degradarnos. En esta imagen todo está orientado a tal fin: el hombre avergonzado mirando hacia arriba, el pulgar opresor, incluso las flechitas. Es evidente, no sólo no nos consideran sus iguales sino que trabajan activamente para que no lo seamos NUNCA.



Otro ponente, el sociólogo e investigador Chris Atchison, respaldó las afirmaciones de Davis. Mostró los resultados de un extenso estudio llamado "La voz del cliente", que documenta la relación entre usuarios y trabajadores del sexo en Canadá. "Quería entender cómo estos hombres se comportan como clientes y cómo son sus relaciones con las trabajadoras sexuales", dijo Atchison a la audiencia. Continúo explicando "quería saber si un modelo de intervención pública como el sueco está garantizado por alguna evidencia empírica".

Los hombres con quien habló estaban buscando compañía, no únicamente sexo, e incluso amistad con las trabajadoras del sexo. Añadió que buscaban tener relaciones seguras y respetuosas. También comentó que muchos clientes veían a la misma chica durante meses e incluso años, y que el 79% dijo que deseaban ver la prostitución descriminalizada y regulada.

"No estoy aquí para presentar una imagen del cliente de prostitutas como una persona maravillosa o decir que todos son geniales", dijo. Su investigación también mostró que entre el uno y el dos por ciento de clientes habían sido muy agresivos con las prostitutas. Según Atchison es a éstos individuos a quienes la ley debería perseguir.

16 comentarios:

Anónimo dijo...

que pena qu elos enlaces esten en ingles

buen articulo

www.siempredeputas.es

asturiano dijo...

Me gustaría poder acceder a esa investigación sobre los hombres clientes de ese sociólogo, Chris Atchson y su equipo. Pero me imagino, que aparte de desmitificar y tirar por los suelos la imagen negativa y tópica que se tiene sobre los hombres que son clientes de prostitución como hombres violentos, explotadores, o monstruos, ese estudio no aporte otras verdades sobre los hombres y nuestras masculinidades, ya que, posiblemente, sesgará en la dirección 'pro-trabajo sexual'.

En cualquier caso, bienvenido sea el mismo.

M.N. (Marien) dijo...

"otras verdades sobre los hombres y nuestras masculinidades"

¿A qué otras "verdades" te refieres? y "cómo cristalizamos las masculinidades"

Acabo de llegar de las Jornadas Feministas de Granada y ahora sería muy largo, pero resulta que hay multitud de feminismos y resulta que hay feministas que atacan a otras. Hay feministas que consideran que lo más importante es una cosa y otras otra. La consigna en la inauguración fue, "por favor respetar todas las posiciones y escucharos"

¿Queé quiero decir con eso?
Que al final de cuentas cada uno habla por su experiencia, por su historia de vida y por cómo cada uno considera que deberian ser las cosas. Pero resulta que lo que es bueno para uno, no necesariamente tiene que ser bueno para los demás. Lo que yo dije es que dejemónos de tanto feminismo y masculinidad. (Había mujeres que reinvidicaban su masculinidad) y seamos simplemente personas, e intentar ser felices sin hacer daño a los demás.

Por lo que veo, en esta investigación se refleja practicamente lo mismo que he vivido y vivo yo. Y es lo que siempre digo: las relaciones que se establecen- una vez se ha efectuado el pago (que es el acceso)- pueden ser igual de buenas o igual de nefastas que cualquier otra relación que se establezca entre hombres y mujeres, mejor dicho entre personas, en cualquier otro ámbito. De todas las relaciones se puede aprender, de todas se puede sacar algo positivo, unas enriquecen otras nos constriñen y nos limitan, unas nos hacen felices y nos proporcionan bienestar y otras sacan lo peor de nosotros.

asturiano dijo...

Montse, sólo dos cosas:

1ª)sigue sin ser explicado el fenómeno de porqué el noventa y muchos por ciento de las personas que acuden a la prostitución en calidad de clientes somos los hombres. Este fenómeno es muy factible que tenga que ver algo con las masculinidades y con los modelos de 'ser hombre'. El género sigue estando ahí por mucho que queramos obviarlo.

2ª) Es muy posible que, al menos para una parte importante de los hombres que se relacionan recurrente o habitualmente con mujeres en contextos de prostitución, dicha práctica resulte nociva desde un punto de vista psicológico. Una práctica poco adaptativa para los tiempos actuales, que favorece en nosotros unas ideas bastante restringidas y sesgadas acerca de las mujeres, etc. y que seguramente repercute en nuestra forma de situarnos en el mundo en relación al otro sexo (posiblemente más para mal que para bien). Esta idea ya la sugería en un escrito de 1919, la teórica feminista y revolucionaria, Alexandra Kollontay; argumentándola muy sucintamente (eso sí). Hoy por hoy yo aún no he leído nada que "refute" por completo lo que decía en ese ensayo esta autora en relación a los efectos de demandar prostitución (por parte de los hombres).
Puede que ahora, las cosas estén cambiando algo, y que cada vez más varones que consumen sexo de pago tengan unas relaciones más o menos positivas y/o constructivas con las mujeres en general, pero no estoy seguro de ello. Hacen falta más estudios y mientras tanto poca cosa podremos afirmar en relación a este problema.

M.N. (Marien) dijo...

Ay!!! Asturiano , que ya te lo he explicado muchas veces. Lo que no entiendo es porqué no "me crees" o "no me entiendes en cuenta".
Las mujeres no necesitamos pagar porque chaqueando los dedos tenemos un montón de hombres detrás y podemos elegir al que más nos convenga. Esto es algo que puedes constatarlo en cualquier sitio dónde se reunan hombres y mujeres,como pubs, discotecas etc. Si no fuera porque vale un dinero te diria que hicieras una prueba poniendo un anuncio en cualquiera de las páginas de contactos (match, meetic,adult friend etc) uno diciendo que eres hombre y otro que eres mujer. (Algo que yo si que he hecho)

Además al hombre se le ha estimulado más culturalmente y socialmente para que no se reprima sexualmente y en cambio si que se tiene que reprimir en según que emociones. Por ejemplo, en no llorar, esto genera confusiones y frustraciones amedida que pasa la vida y hay que afrontar según que situaciones.
Respecto a la mujer pasa al revés, se tiene que reprimir sexualmente y no reprimir sus emociones (puede llorar, estar hístérica cuando tiene la regla etc. (entiende que lo simplifique, ahora).
No sé que pasaría si los hombres no pudiesen recurrir a la prostitución, a mi los juegos de ciencia ficción no me van. pero el caso es que como existen la utilizan para canalizar las frustraciones que se generan en todos los ámbitos. Ciertamente, también pueden hacer esa autocrítica constructiva que tanto comentamos. Pero de verdad, Pienso que no hay que reprochar por esto. No en balde nosotras damos un poco de "calor humano" y no son pocas las veces que ayudamos porque damos referencias, del mismo modo que al que no se comporta le mandamos a la mierda y seguro que algo "piensa".


Las mujeres, ay las mujeres!!!! lo que también he dicho otras veces. No pagamos a los hombres pero nos gastamos el dinero. (muchísimo más que los hombres en prostitución) en productos cósmeticos y tratamientos de belleza para llamar la atención de los hombres Y para los que me digan que no mezcle. No mezclo, pongo en relación, las mujeres también tienen frustraciones que canalizan de otra manera. Es decir, también hay que hacer una autocrítica en porqué caemos en esta dinámica.
Y además parece que copiamos todo lo malo, porque los hombres cada vez consumen más productos de belleza y las mujeres cada vez más pagan por sexo (las despedidas de soltera cada vez son más canallas) y no te olvides que tienen amantes (pero llevan las relaciones en secreto)

M.N. (Marien) dijo...

Sigo:
Respecto a esto:
"Una práctica poco adaptativa para los tiempos actuales, que favorece en nosotros unas ideas bastante restringidas y sesgadas acerca de las mujeres, etc. y que seguramente repercute en nuestra forma de situarnos en el mundo en relación al otro sexo (posiblemente más para mal que para bien)"

Como ya te he dicho no necesariamente, porque cada vez hay más hombres que se preocupan porque nosotras estemos bien y a gusto con ellos y preguntan. Esto es algo que he ido notando a lo largo de los años.(Esto en el plano sexual) y en el plano afectivo-emocional o como quieras decirle, sencillamente quieren decir lo que sienten (por los motivos que sean) sin sentirse juzgados ni haciendo las cosa por un compromiso adquirido en un dia que era válido, pero como la vida es dinámica con el tiempo se ve de otra manera...
Y también se preocupan por nosotras, por nuestras cosas, hasta el punto que surge amistad, aprecio y cariño, o cómo quieras lamarlo.


Confia un poco en lo que te digo, que aunque todavía no sea una filosófa y una pensadora/intelectual reconocida sé lo que he vivido y he reflexionado mucho...

Finalmente, de la misma manera que te digo esto, también soy muy prudente en considerar que estas afirmaciones sean válidas para todos las relaciones en prostituciones que se dan en el mundo.Sólo la considero válido aquí en España y en culturas "occidentales".

Pienso, por ejemplo, que los varones de un país como Camboya, no tratan igual a las mujeres, aunque no me cabe duda que las mujeres, en esos contextos también desarrollan sus estrategias para "torear" estas situaciones. Las variables cultura y etnografía también se han de tener en cuenta en las maneras de relacionarse.

La respuesta que te doy es que "depende" y depende de muchas variables... que espero que a lo largo de los diferentes debates vayan surgiendo.

asturiano dijo...

"Además al hombre se le ha estimulado más culturalmente y socialmente para que no se reprima sexualmente y en cambio si que se tiene que reprimir en según que emociones. Por ejemplo, en no llorar, esto genera confusiones y frustraciones amedida que pasa la vida y hay que afrontar según que situaciones.
Respecto a la mujer pasa al revés, se tiene que reprimir sexualmente y no reprimir sus emociones (puede llorar, estar hístérica cuando tiene la regla etc. (entiende que lo simplifique, ahora)."


Aquí tú misma lo estás reconociendo. pues estos, precisamente, son algunos de los rasgos que constituyen los modelos de masculinidad y feminidad que es preciso cambiar si queremos avanzar y evolucionar.

En este sentido, el consumo de prostitución es muy posible que esté ralentizando el desarrollo personal de una buena parte de los varones que recurren a ella con asiduidad. Tengo la sospecha de que tales varones se infantilizan (en relación al otro sexo) con su práctica de consumir prostitución (entre otras diversas prácticas).

M.N. (Marien) dijo...

"Aquí tú misma lo estás reconociendo. pues estos, precisamente, son algunos de los rasgos que constituyen los modelos de masculinidad y feminidad que es preciso cambiar si queremos avanzar y evolucionar"

Claro Asturiano. Pero en lo que discrepo contigo y con muchas de las teorías que corren por ahí, es en considerar que al recurrir a la prostitución se frena el avance y la evolución y sea nocivo.

Puede si o puede que no...depende y depende basicamente de la naturaleza y la actitud de cada persona, de sus prejuicios, de si es flexible o no, de si respeta, de si tiene empatía , de sus prioridades...es que son muchas cosas.

Desde mi mi punto de vista el matrimonio ( un ámbito que se considera ideal para las relaciones hombres-mujeres) se tendría que criticar como mínimo, de igual manera ya que es fuente de muchísimas de las frustraciones y de los vacios que se generan tanto en hombres como en mujeres.

Desde luego y en las medida de mis posibilidades, no voy a parar de criticarlo porque los mismos argumentos que se esgrimen para criticar la prostitución sirven para criticar el matrimonio.

Ahora (para variar) no me puedo entretener, pero dejo el mensaje -una vez más, para los que todavía no me conocen-
para que se medite sobre ello.


Hasta otro ratito.

asturiano dijo...

Con ánimo constructivo:

"Claro Asturiano. Pero en lo que discrepo contigo y con muchas de las teorías que corren por ahí, es en considerar que al recurrir a la prostitución se frena el avance y la evolución y sea nocivo.

Puede si o puede que no...depende y depende basicamente de la naturaleza y la actitud de cada persona, de sus prejuicios, de si es flexible o no, de si respeta, de si tiene empatía , de sus prioridades...es que son muchas cosas."

No estoy de acuerdo. Según mi parecer el 'contrato de prostitución' no da margen para tanta flexibilidad como tú pretendes... Para empezar el pago en dinero y la consideración por parte de los hombres que son clientes de que la mujer oferente está ahí para realizarles un servicio (de naturaleza sexual o sexo-afectiva) ya puede condicionar bastante... Digamos que, si hiciéramos un cómputo total -por ejemplo anual- de las relaciones sexuales o "sexo-afectivas" pagadas que acontecen entre hombres y mujeres en nuestra sociedad, estoy seguro de que la mayor proporción de las mismas se ajustan a unos 'sexual scripts' más o menos pre-establecidos y que varían en pequeñas cosas. Los tiempos que duran las relaciones suelen ser más o menos siempre los mismos, las prácticas sexuales que se realizan, normalmente a petición o sugerencia del hombre cliente (sea cliente habitual o esporádico) suelen variar poco y ser unas bastante identificables; las banalidades o problemas que les cuentan los varones clientes a las mujeres oferentes suelen parecerse mucho unas a otras.

En fín: lo que quiero decir es que a mí no me parece válido que, a partir de tu experiencia personal de los últimos años, que ha consistido en ir seleccionando a determinados hombres como clientes, y más en general, en ir especializándote en un tipo de 'trabajo sexual' en lugar de en otros (los que más frecuentemente se dan en nuestra sociedad), tú generalices a partir de esa experiencia de los últimos años y pretendas defender una idea de las "bondades" y nulo carácter nocivo que tiene la práctica masculina de demandar y consumir prostitución en nuestra sociedad. Tú además, en los últimos años, te has movido en un tipo de prostitución de muy elevada tarifa, con hombres, probablemente, de perfiles sociológicos bastante determinados (varones de mediana edad, casados, con una mentalidad burguesa en lo que respecta a la idea de familia y al matrimonio, catalanes...).
Me da la impresión de que tú aquí caes en el mismo error (sociológico) en el que cae Cliente X, consistente en generalizar a partir de unas experiencias con el fenómeno muy particulares.

Cliente X dijo...

Sabía que esta entrada iba a suscitar comentarios por parte de Asturiano, he visto que el tema de las relaciones entre cliente y la prostituta (y sus implicaciones) le resulta de especial interés.

Así que hoy, que tenía tiempo (me ha llevado toda la mañana, espero que sepas valorarlo), me he puesto a elaborar una extensa respuesta que espero le satisfaga. Es una recompensa por haber sido un lector tan fiel a este blog:
http://barriorojo-esl.blogspot.com/2009/12/las-relaciones-cliente-prostituta-una.html

M.N. (Marien) dijo...

Ibán,
te expongo cuestiones para su reflexión:

Veamos, o sea... según tu, yo generalizo, y tu cuando expones tus tesis basadas unicamente en lo que lees y poco más no generalizas ¿no?

Es decir mi experiencia personal tanto como prostituta como por la observación y recogida de testimonios de miles de personas a lo largo de mi vida en relaciones convencionles y aceptadas socialmente tiene menos credibilidad y es menos válido que lo que está escrito por ahí.

¿no crees que se tendría que tener en cuenta que cómo la prostitución es algo que está estigmatizado ya lleva a que se busque todo lo negativo y perjudical y nada positivo y beneficioso para seguir estigmatizandola y que no sea algo deseable?
Mientras que en las relaciones que se dan en la sacrosanta institución del matrimonio y familia todos son beneficios (si hasta se han hecho estudios que dicen que las personas casadas son más felices y viven más que los solteros)

(sigo)

M.N. (Marien) dijo...

(continuación)
Aplicando solamente el raciocinio, sin prejuicios ni idealizaciones ¿no te resulta sospechoso?

ainssssss!!! ¡qué cruz señor! qué cruz!

Menos mal que ahora sin quererlo, en una asignatura que tengo de conflictos familiares están saliendo todo lo que es "perjudical" en las relaciones que se establecen en el matrimonio,
lástima que quede relegado al ámbito académico porque a ver quién es el valiente que se atreve a cuestionarlo en público.


¿te has planteado por ejemplo que las relaciones sexuales en el contexto de la pareja convencional también "son más o menos pre-establecidos y que varían en pequeñas cosas?
Porque yo si que lo he podido constatarlo. (por lo que me ha explicado mucha gente, no sólo tres o cuatro amigos)

Respecto a esto:
" normalmente a petición o sugerencia del hombre cliente (sea cliente habitual o esporádico) suelen variar poco y ser unas bastante identificables
las banalidades o problemas que les cuentan los varones clientes a las mujeres oferentes suelen parecerse mucho unas a otras"

Te has planteado que Esto también se da en las relaciones socialmente aceptadas. Pues ya te lo confirmo, tal y como te estoy diciendo constantemente -y no me crees-
Ya me lo dirás si con el tiempo te vas relacionando con más mujeres
Y te desmiento una cosa,
No es cierto que la tarifa marque como se desarrollan las relaciones, como ya te he comentado hay un factor humano, de relaciones humanas, que nada tiene que ver con la tarifa. Los hombres que no pueden pagar tarifas más elevadas también creen en la familia, también se casaron enamorados, o porque tocaba.. Tienen las mismas dudas, respectoa la sexualidad y al afecto, no saben definir el amor, son igual de bien educados o mal educados, son igual de respetuosos o de estúpidos etc.etc.que los que se gastan un pastón. Cuando trabajaba en tarifas económicas también el tipo de relaciones era el mismo que tengo ahora. La única diferencia es la puramente económica,(antes tenía que hacer más servicios para ganar el mismo dinero), lo cuál, es lo que me ha permitido conocer a tanta gente y tan heterogénea
En definitiva, todo lo que me comentas se puede aplicar perfectamente a las relaciones aceptadas socialmente - ya lo irás viendo si aplicas la misma inquietud observando a tu alrededor.
Todos mis comentarios se basan no solamente en mi experiencia en toda clase de modalidades de prostitución, sino en todo lo que he podido observar a lo largo de mi vida desde que tengo uso de razón y en mis relaciones con los hombres antes de ejercer la prostitución (Tuve bastantes novios y rolletes después de separada, la última hace diez años antes de ponerme a estudiar)
Y también te aclaro otro punto, jamás he dicho "nulo carácter nocivo". Repásalo
Lo que yo afirmo es que las relaciones entre hombre y mujeres que se dan en el ámbito de prostitución pueden ser tan beneficiosas o perjudiciales como lo son las aceptadas socialmente por el componente que tiene de relaciones humanas.
(en todo caso lo que si he hecho algunas veces es obviar el carácter nocivo porque eso ya lo dicen la mayoría de las teorías). Mi obligación y responsabilidad es dar a conocer como mínimo lo que no se conoce.

Ibán dijo...

1ª Parte:

-Montse, con el respeto que creo que te tengo. Has escrito entre otras cosas:

"...te has planteado por ejemplo que las relaciones sexuales en el contexto de la pareja convencional también "son más o menos pre-establecidos y que varían en pequeñas cosas?"

Montse, yo no pongo en duda que en la pareja convencional, las relaciones sexuales suelan ser -en una gran porción o en la mayoría- de los casos algo pobre, de corta duración según nos dice alguna encuesta; que se convierte con frecuencia en rutina o que se instrumentaliza y se pervierte; o algo que está ausente por la incomunicación y la falta de deseo de uno o los dos miembros; etc.

Pero es que creo que tú aún no me has entendido: yo no me baso para mi crítica a la mayoría de las relaciones hombres-mujeres en contextos de prostitución, en que las relaciones de pareja convencionales son mejores o preferibles, y que por ello hay que defender esta otra institución social y atacar entonces a la prostitución.

Yo creo que más bien -desde hace ya algún tiempo- lo que hago es criticar aisladamente la prostitución en aquellos aspectos que he ido pensando que pueden ser criticados, pensando para ello en un modelo ideal de sexualidad y sexo-afectividad más auténticamente libre y menos problemático (y también despersonalizado) para los varones sobre todo (aunque también para las mujeres).
Está claro, por ejemplo que hay una brutal descompensación entre el excesivo interés que todavía -a fecha de hoy- tienen muchos varones por el sexo indiferenciado (con bastantes mujeres) y desprovisto de afecto, del que tienen o pueden tener las mujeres. De esta manera, muchos hombres -jóvenes y menos jóvenes- no dudan en pagar para conseguir ello si es necesario. Al mismo tiempo a los hombres se nos sigue presionando culturalmente, e incluso en el seno de la familia, mucho más que a las mujeres, y de manera distinta a ellas, con la historia de que para poder madurar y empezar a ser adultos hemos de tener relaciones sexuales con una mujer. [Esto ocurrió en mi caso, sin ir más lejos, y me perjudicó bastante.)] El tener sexo no es tan importante y está por demostrar que sea algo imprescindible para que un/a joven pueda ser una persona adulta y responsable.

Luego está el tema de crearles artificialmente a una buena parte de los hombres que en un momento dado comienzan a pagar por sexo o 'sexo-afecto' de pago, dicha necesidad. A veces me pregunto si algunas de las causas (socio-culturales) que subyacen a esto no tendrán que ver con que la sociedad en el fondo sigue funcionando con las categorías de una 'naturaleza masculina' para los hombres frente a una 'naturaleza femenina' para las mujeres; unas "naturalezas" que son difíciles de modificar y que para evitar conflicto social, es mejor entonces que los varones acudan a 'una prostituta'. De esta manera, según la creencia de "la sociedad", se evita que los hombres violen o ejerzan alguna otra forma de violencia sobre las mujeres (las de sus entornos o las demás); o simplemente se consigue que dejen de molestar tanto y de ser tan cansinos, exigentes,... con sus esposas.


Sigue...

asturiano dijo...

2ª Parte:

-Y con respecto a esto otro que afirmas hacia el final:

"Lo que yo afirmo es que las relaciones entre hombre y mujeres que se dan en el ámbito de prostitución pueden ser tan beneficiosas o perjudiciales como lo son las aceptadas socialmente por el componente que tiene de relaciones humanas.
(en todo caso lo que si he hecho algunas veces es obviar el carácter nocivo porque eso ya lo dicen la mayoría de las teorías). Mi obligación y responsabilidad es dar a conocer como mínimo lo que no se conoce."

Yo a esto te digo, que no me parece del todo cierto que la mayoría de las teorías conocidas por nosotrxs (tú, Cliente X, Ana Luisa, Marta, Paula Vip, y demás personas que hemos debatido en tu blog; o Cristina Garaizábal, Dolores Juliano, Raquel Osborne, Ruth Mestre y tantxs otrxs) se suelen referir al carácter nocivo que puede conllevar el uso de la prostitución para los hombres.Esta clase de planteamientos -yo al menos- sólo los he encontrado en unos pocos autorxs. Autorxs como Bruckner y Finkielkraut (de manera más o menos indirecta), poco sospechosos de estar alineados con el abolicionismo normativo, Rafael López Insausti y David Baringo, Clara Guilló Girard; Mª José Barahona (abolicionista) o la autora clásica, Alexandra Kollontay.

Aunque sí es cierto que son necesarios estudios e hipótesis rigurosamente fundamentadas que investiguen este aspecto, ya que de lo que disponemos son, sobre todo, de análisis argumentativos con un alto componente especulativo.
[Si quieres puedes leer lo último que comento en la última entrada dejada en este mismo blog.]

M.N. (Marien) dijo...

Bueno Asturiano veo que vale la pena debatir para matizar o clarificar:

"Yo creo que más bien -desde hace ya algún tiempo- lo que hago es criticar aisladamente la prostitución en aquellos aspectos que he ido pensando que pueden ser criticados, pensando para ello en un modelo ideal de sexualidad y sexo-afectividad más auténticamente libre y menos problemático (y también despersonalizado) para los varones sobre todo (aunque también para las mujeres)"

En esto estoy totalmente de acuerdo contigo, pero....hay un pero, es que también hay que criticar lo que pasa en las relaciones socialmente aceptadas y que tantos vacíos y frustraciones provoca. y en este sentido una conducta "desviada" puede ser perfectamente asumible e incluso positiva , por cuanto pudiera resultar una conducta innovadora de la que se podrían derivar diferentes ventajas futuras para la sociedad y porque su inexistencia, la inexistencia de "conducta desviada", solamente demostraríaun excesivo y patológico control social.

Critica los aspectos negativos de la prostitución pero sin perder de vista lo que pasa an las relaciones aceptadas socialmente
y teniendo en cuanta las diferentes realidades.

Cliente X dijo...

Dale que dale… en esta ocasión no tengo mucho más que añadir a lo de Marien, es normal encontrarse críticas a la prostitución que podrían formularse frente al matrimonio, pero sólo se cargan las tintas contra la primera porque está muy mal considerada. Para mí hay mucha más esclavitud, esclavitud, interés, falsedad y mierda de todo tipo en muchas de las relaciones convencionales que son aceptadas sin rechistar.

Con respecto a lo que comentas de los estudios… me acuerdo de un libro que tuve que leer sobre comportamiento electoral que, entre los factores que indicaba para valorar el grado de integración social de una persona, estaba el que tuviese pareja estable ya que suponía que éstas personas estaban más integradas en la comunidad. ¿Qué coño tiene eso que ver? ¿No puede haber parejas asociales o solterxs sociabilísimos? Según ciertos enfoques no, o tienes pareja o eres un “bicho raro”. En eso me ocurrió como a Asturiano, no en el sentido de que tuviese relaciones, pero sí que fui muy presionado para “echarme novia”, tanto por mi familia como por mi entorno social. Parece que es una obligación, que hay que tener novia como si fuese la última playstation. Anda y que les den por el ojo que no ve…

Luego Marien te aclara la irrelevancia de la tarifa, el precio más que indicativo de los servicios o belleza de la chica yo lo veo como una “barrera” a la clientela. Si pones 20 euros vas a tener un tipo de hombres, con 50 otros y con 200 otros… Eso no significa que unos sean mejores o peores, sino simplemente que el mercado está segmentado y tú te acoplas a uno de los nichos que hay en él. Es como comprar una marca conocida o marcas blancas, a menudo el fabricante es el mismo, pero tú lo que pagas es el envase, la marca, el decir he comprado X. Para mí esas características insustanciales no tienen valor, pero indudablemente otros sí las apreciarán, de lo contrario no existirían los centros comerciales del Corte Inglés o los supermercados Sánchez Romero…

La idea final que quiero transmitir en estas dos entradas en las que he hablado de las relaciones cliente-prostituta la ha sintetizado a la perfección nuestra querida Marien: “las relaciones entre hombre y mujeres que se dan en el ámbito de prostitución pueden ser tan beneficiosas o perjudiciales como lo son las aceptadas socialmente”. O viceversa. Porque parece como si tuviésemos que justificarnos, que poner al nivel la prostitución con las relaciones normalizadas.



Cliente X, la opinión diferente