sábado, 20 de junio de 2015

Entrevista a Silvia García

"Algunas organizaciones están más interesadas en las subvenciones que en reivindicar derechos para quienes carecen de ellos o en confundir las realidades tergiversando los datos, inventando que el 90% de las mujeres que ejercen la prostitución es trata e invisibilizando a quienes ejercen por decisión propia, como si no existieran".

"En Hetaira pensamos que la prostitución es una forma de transgresión de las mujeres, un trabajo a través del cual pueden ser independientes y mantener a sus familias".


Silvia García, socióloga, Colectivo Hetaira

Para que leáis este finde os dejo una entrevista a una de las activistas históricas del Colectivo Hetaira en Defensa de los Derechos de las Prostitutas (principal ONG pro-derechos en España, junto con Génera y el Comité de Apoyo a los Trabajadores Sexuales). Hace muchos años, cuando comencé a investigar sobre prostitución, esta chica tuvo a bien recibirme y charlamos sobre el tema. Hasta la fecha, es la persona vinculada con una asociación con quien más trato he tenido... y eso que fue cosa una tarde. Es curioso que a diferencia de las putas, las ONGs se muestran terriblemente herméticas y recelan de cualquier persona ajena (no lo digo sólo en base a mi experiencia: tanto prostitutas, como investigadores, clientes, trabajadores de locales de prostitución, empresarios y ciudadanos de a pie se han encontrado con que es muy complicado que les abran las puertas... lo cual contrasta fuertemente con la cercanía que tienen con los medios de comunicación y las instituciones públicas).

Por lo que se ve, los estudiantes llevaban preparadas las preguntas y fueron incapaces de modificarlas de acuerdo a las respuestas de la entrevistada. Silvia les decía que eso de la mayoría de "trata" (como conciben las pro-derechos la trata, vaya) no era cierto y éstos lo dieron por sentado en una pregunta posterior. Bueno, al menos se nota que Silvia sabe de lo que habla (lo cual ya es mucho decir, porque la mayoría de "expertos" sobre prostitución no tienen ni guarra) y por eso deseo darle la mayor difusión posible a su entrevista. Ojalá la entrevistasen en algún medio, aunque no lo veo muy probable..




Adrián Ortiz y Raquel Verdugo, estudiantes de periodismo de la Universidad de Sevilla, entrevistan a Silvia García, del Colectivo Hetaira.

Desde 1995 el Colectivo Hetaira lucha para que las prostitutas tengan voz y sean reconocidos sus derechos, ¿creéis que el cambio de poder que experimentará Madrid en los próximos tiempos como consecuencia de las elecciones os ayudará con vuestros objetivos? 
Estamos esperanzadas, ya que Ahora Madrid ha tenido en cuenta nuestras reivindicaciones en su programa electoral, de hecho, en su apartado sobre la aplicación de una perspectiva de DDHH y de género en las políticas municipales se encuentra “Desarrollar políticas a favor de los derechos de las prostitutas en colaboración con ellas,de forma que se garantice su integridad física, sus derechos ciudadanos, sus derechos de imagen, sus condiciones laborales y los recursos sociales necesarios para el abandono del ejercicio de la prostitución si así lo deciden.” (p. 35) Tendremos que ver en qué se concreta finalmente, nosotras estamos dispuestas a colaborar en todo lo que esté en nuestra mano, mientras no demuestren lo contrario, en la línea de lo expresado en el programa.

A pesar de las promesas vanas que muchos políticos os han hecho ¿seguís confiando en la política como motor de cambio? 
Las legislaciones así como la concesión de derechos y su protección, se derivan de las políticas que se lleven a cabo en cada momento, por tanto, es una parte importante como motor de cambio, aunque no solo es política la que hacen los políticxs profesionalizadxs o quienes salen elegidxs en cada legislatura. Es imprescindible contar con los movimientos sociales y con organizaciones sociales especializadas en las diferentes materias que se quiera tratar para acertar en el tipo de políticas y en las soluciones a los conflictos sociales. Escuchar y tener en cuenta a todas las partes implicadas nunca es un error. 

Silvia García enfatiza "la necesidad de escuchar y tener en cuenta a todas las partes implicadas" en cualquier asunto político, como la prostitución.



¿Creéis que las asociaciones que lucháis para mejorar la vida de las personas que ejercen la prostitución deberíais tener mayor unidad? ¿Se podrían organizar plataformas locales de asociaciones? 
Sí, se podría si hubiera voluntad, pero algunas organizaciones están más interesadas en las subvenciones que en reivindicar derechos para quienes carecen de ellos o en confundir las realidades tergiversando los datos, inventando que el 90% de las mujeres que ejercen la prostitución es trata e invisibilizando a quienes ejercen por decisión propia, como si no existieran.Y, de esta forma, es complicado llegar a acuerdos mínimos. 

Karolina Hernández declaró en unas jornadas que cuando llegó a Hetaira estaba desilusionada con las asociaciones porque no sentía que defendieran sus derechos ¿Hay compromiso sincero dentro de las asociaciones para ayudar a las trabajadoras del sexo? Hetaira y las organizaciones que forman parte de la Plataforma estatal por los derechos delas trabajadoras del sexo estamos comprometidas con las personas que ejercen la prostitución, por ello intentamos ser un altavoz de sus reivindicaciones y justamente la petición de derechos laborales y sociales es lo que hizo a Karolina quedarse a trabajar junto a nosotras y ser una más del Colectivo Hetaira.

Varias asociaciones feministas nos han respondido que no tratan ‘el tema de la prostitución’, ¿Creéis que existe un debate real y profundo sobre prostitución dentro del feminismo? 
La prostitución es el eterno tema de debate en multitud de organizaciones, grupos y partidos políticos, sobre el que nos dicen siempre que necesitan seguir debatiendo o que no es un tema prioritario en sus respectivas organizaciones o agendas. Y, sin embargo, mientras se debate, que entendemos que es algo necesario, cuando finalizan los mismos, muchas veces no obtenemos respuestas.Es un tema desconocido que suele resultar lejano para la población general, en el que siempre suelen ser reiterativos los estereotipos, un tema que no genera votos, sino que es controvertido y finalmente no se toma ninguna decisión, ni ninguna medida positiva hacia las mujeres que ejercen la prostitución. De manera, pueden seguir desprotegidas y sin instrumentos legales para enfrentarse a los abusos durante décadas.

El debate que enfrenta a las feministas en torno a la prostitución tiene consecuencias concretas en la vida de personas reales. Mientras unas y otras discuten, las prostitutas se ven forzadas a vivir al margen de la sociedad.



Hetaira ha declarado que lucha por la normalización del trabajo sexual,¿por qué os desvinculáis de la posición regularista? 
Porque no nos representa, no estamos de acuerdo con las regulaciones estatales impuestas, sino que reivindicamos derechos laborales y sociales para quienes ejercen la prostitución, defendemos un modelo laboral, nos definimos proderechos. Y las medidas que se lleven a cabo sobre prostitución, deben contar con la opinión de las interesadas. 

¿Son los medios de comunicación una herramienta de ayuda a vuestra causa, o de simplificación y banalización de la situación? 
Depende, la mayoría de las veces se tiende a jugar con los estereotipos o no se contrastan las cifras que se ofrecen ni se cita la fuente de donde la obtienen, tienden a confundir realidades diferentes, meten en el mismo saco la trata, la prostitución voluntaria, utilizan el término explotación sexual como sinónimo de prostitución… suele ser caótico. Pero en otras ocasiones nos llevamos gratas sorpresas, se desea contar con la voz de las protagonistas, se hacen eco de nuestras reivindicaciones y quieren contar con la opinión del Colectivo como parte de los agentes sociales implicados.

Si exceptuáramos a ese gran número de personas víctimas de la trata, ¿sería la prostitución una actividad ejercida con libertad? 
La prostitución es una estrategia de supervivencia económica. Es una decisión que suele tomarse por dinero, porque compensa el tiempo de dedicación con la cuantía que se obtiene.Muchas de ellas, la mayoría, han tenido otros trabajos, pero que tampoco estaban exentos de precariedad, un montón de horas de trabajo, por ejemplo en el trabajo doméstico, en los cuidados, como dependientas… por un salario mísero. Donde no encontramos la libertad es en las condiciones de trabajo porque no están reconocidos sus derechos, en tanto que trabajadoras. Y puede ser aún peor, ya que en muchas ciudades españolas son perseguidas y criminalizadas por las normativas municipales vigentes cuando la prostitución no es ilegal en nuestro país.

Desde Hetaira se han criticado fuertemente las normas que criminalizan la prostitución. En esta ingeniosa convocatoria se parodia la famosa frase "Madrid me mata" (que da título a una web y también se llamó así una revista de los 80).



¿Existe machismo dentro de la prostitución? 
¿Y dónde no existe el machismo? El patriarcado está por todas partes, las mujeres hacemos frente al patriarcado de muchas maneras, en Hetaira pensamos que la prostitución es una forma de transgresión de las mujeres, un trabajo a través del cual pueden ser independientes y mantener a sus familias. Sin embargo, eso no quita que sea una actividad verdaderamente dura, donde pueden darse situaciones de violencia delas que hay que prevenirse, como el resto de las mujeres, especialmente quienes trabajan con hombres (acoso, que no te quieran pagar, agresiones verbales y físicas, etc…)

¿Tienen más derechos o cobran más los trabajadores del sexo masculino que las trabajadoras? 
Derechos los mismos que las mujeres, es decir, ninguno, ya que la prostitución no está reconocida como un trabajo, por tanto no puede haber derechos ni para ellas ni para ellos.En cuanto a cobrar más, tampoco, depende del tipo de cliente o clienta a quien se dirija y el nivel económico donde se muevas, no detectamos una brecha salarial como la que sí existe en otras profesiones.

¿Cómo se regula el ejercicio de la prostitución en clubes de alterne? 
No existe el reconocimiento de la relación laboral entre trabajadora y empresario, ni puede existir porque entonces los empresarios podrían ser acusados de proxenetas. Sin embargo, algunas de ellas están dadas de alta como camareras pero no es esa la tarea que desempeñan o no solo… y luego, los propios empresarios son quienes ponen las condiciones de trabajo a las mujeres. Muchas veces también se escudan en que ellas simplemente tienen una habitación alquilada y el empresario ni entra ni sale para saber qué es lo que hace la mujer dentro dela habitación, que les pagan un fijo por el alquiler de la habitación y la manutención y el resto es para ellas. Pero eso no es cierto, las mujeres pagan,además de la habitación, un porcentaje por los servicios sexuales que realicen.

Pegatina de Hetaira, subvencionada por la CAM, en la que insta a las prostitutas a cuidarse tanto a sí mismas como al espacio público. Un aspecto que valoro mucho de esta asociación es que trate de solucionar problemas reales ya que se halla en un contacto directo y continuo con las prostitutas. 



¿Qué requisitos tienen que cumplir los empresarios? 
Ninguno en especial, por eso nosotras reivindicamos que las licencias no se deben entregar a personas con antecedentes penales, por ejemplo

¿Qué controles se establecen? 
Deberíais preguntarle a algún empresario de club de alterne, porque por lo que sabemos,exceptuando alguna supervisión de Inspección de Trabajo, en caso de que lleguen hasta los clubes, no hay mucho más. Nosotras pensamos que los controles que se deberían llevar a cabo deberían ir dirigidos a que se cumplan las condiciones laborales de las trabajadoras, nunca a restar su autonomía, como ocurre con los controles sanitarios obligatorios en algunos clubes.

¿Existe un perfil de trabajadoras del sexo? 
Hablar de perfiles es lo que finalmente hace que estereotipemos a las prostitutas… Lo cierto es que la diversidad es enorme en cuanto a edades,procedencias, historias de vida… Se puede hablar de unas características comunes en un número importante de mujeres a las que atendemos, como haber emprendido un proyecto migratorio, franja de edad de 25 a 50 años, cargas familiares… Sin embargo, lo que todas las trabajadoras del sexo tienen en común, sea cuál sea su estatus, procedencia, o situación, es que sufren el estigma social y la hipocresía moral que existe hacia el ejercicio de la prostitución.