viernes, 3 de abril de 2015

La fiesta del pene

Del mismo modo que en España celebramos la Semana Santa con procesiones en las que paseamos distintas representaciones religiosas, en la ciudad de Kawasaki (Japón) existe un festival en el que lo que sacan a hombros son enormes penes. Es el llamado Kanamara Matsuri (Festival del falo de metal), que precisamente se celebra dentro de dos días coincidiendo con nuestro Domingo de Resurrección. Tiene lugar siempre el primer domingo de Abril de 11 a 16 hrs.

La leyenda dice un demonio se enamoró de la bella hija de un hospedero, a quien nunca pudo conquistar. Cuando el demonio supo que estaba comprometida y se casaría, se introdujo en ella para evitar que consumase el matrimonio: cuando el marido la penetró, el demonio mordió el miembro del marido, castrándole. Lo mismo le sucedió al siguiente hombre que intentó acostarse con la viuda Entonces la mujer acudió a un herrero quien forjó un falo de hierro, cuando lo metió en su vagina el demonio mordió el aparato rompiéndose los dientes y tuvo que huir. Finalmente el herrero y la joven acabaron casándose y vivieron felices.


El festejo gira en torno a los genitales masculinos, los cuales traerían prosperidad, fertilidad y protección contra enfermedades venéreas. Por esa razón parece ser que es frecuentado por prostitutas, aunque como podemos ver asiste gente de toda clase: familias con hijos y también mucho extranjero. Para mi, lo verdaderamente importante es que muestra que las tradiciones no son más que una construcción cultural más o menos arbitraria y que tiene tanto sentido pasear un Cristo como una polla. Mucha gente aquí se escandaliza con la prostitución, en particular la callejera, aduciendo la protección de la infancia... ¿pero qué daño hace ver putas en los arcenes de las carreteras? ¿Por qué estaría mal visto, o al menos causa extrañeza, un evento sobre la pija y vemos totalmente normal llevar a los niños a que vean figuras de madera que sangran y están siendo golpeadas? Vamos, es que me parece absurdo, yo prefiero ver putas que esos pasos tan masoquistas en los que hay cruces, coronas de espino y látigos. Que desde luego cada uno tiene sus gustos, pero vamos, que de sacar a hombros algo mejor que sea una puta o una verga que dan alegría.




Aquí veis a las costaleras llevando el paso, ¿qué dirían las feminazis andróginas si hiciésemos aquí algo semejante?



Con la figura en el suelo podéis comparar su tamaño con el de la gente. Parece que tocarla debe dar suerte, y que por estas fechas en Kawasaki tiene que hacer buen tiempo.



Los turistas no pueden evitan hacer el mongui. Qué feliz se ve esta chica sentada sobre semejante tranca...



A la fiesta acuden familias, incluso los niños pequeños no tienen reparos en colgarse de los penes. Si desde pequeños nos enseñasen a naturalizar el sexo en vez de convertirlo en un tabú, crearíamos una sociedad mucho más abierta y tolerante. Por eso me parece una barbaridad eso de hay que combatir la prostitución para proteger a los menores, no, contra lo que hay que luchar es contra los prejuicios, la intolerancia y la discriminación. Creo que algo falla cuando preferimos que nuestros hijos vean imágenes de dolor y angustia como las que rememoran la Pasión de Cristo a algo tan normal como un pene o una puta.