miércoles, 22 de diciembre de 2010

¿Existe la trata?

"Hay que diferenciar muy bien la prostitución que se ejerce por decisión individual de la que se ejerce bajo engaño o coacción. Nos preocupa la alarma social que se está creando con el tráfico de mujeres con fines de explotación sexual, porque creemos que las políticas que se han ido desarrollando con respecto a este asunto lo que han hecho ha sido crear la imagen de que todas las prostitutas inmigrantes vienen siempre engañadas y coaccionadas por mafias y ésta es una idea falsa. Por lo que nosotros conocemos no es así, y es una idea que sólo sirve para estigmatizar aun más a estas mujeres"

Cristina Garaizábal, portavoz del Colectivo Hetaira



Hace un par de samanas publiqué una entrada en la que expuse la posición que mantenía Cristina Garaizábal sobre la trata de seres humanos con fines de explotación sexual (TSHES dede ahora), tanto desde Hetaira como desde otras organizaciones pro-derechos (Génera, CATS, LICIT, etc) se asegura que a pesar de lo grave y preocupante que resulta este fenómeno -QUE EN NINGÚN MOMENTO NIEGAN- realmente no tiene la magnitud que suele creerse. De hecho dicen que lo general es que las personas que se dedican a la prostitución han optado esta decisión voluntariamente, que las mujeres víctimas de TSHES son una minoría (pero repito, de la que no hay que desentenderse) y que la imagen que se da de la prostitución desde las posiciones abolicionistas no se corresponde con la realidad.

Lo que sucede es que, periódicamente, salen noticias tremendamente sensacionalistas como la de la joven prostituida en un pueblecito de Extremadura que refuerzan los estereotipos existentes. Noticia, por cierto, muy extraña y que le hace sospechar a uno. ¿Que una niña bien, de 14 años, se fugue con un rumano sin dejar pistas? ¿Que la prostituya contra su voluntad en un pueblecito de cuatro mil habitantes de la región más pobre de España? ¿Que no haya más chicas? Todo eso suena raro, raro, rrraro... De sobra es sabido que las prostitutas se agrupan en zonas, ¿cómo iba a haber una sola? ¿Y cómo contactaban con los clientes? ¿Apenas cobraba 30 euros una menor, guapa, con el riesgo que suponía? Todo huele a chamusquina, como ya sucedió con la Operación Afrodita que resultó no ser más que un montaje policial.

Los principales periódicos españoles se hacen eco hoy de la situación de trata y explotación sexual vivida por una joven madrileña, quien al parecer abandonó el hogar paterno engañada y después fue prostituida a la fuerza. Todavía es pronto para hacer valoraciones, pero me parece ciertamente extraño... No niego de plano que no puedan darse casos como éste, pero desde luego serían excepcionales.



Ya he dicho varias veces en el blog, pero lo repito para los recién llegados, que en un principio un servidor compartía las ideas abolicionistas. ¿Por qué? Pues por pura ignorancia, básicamente. Yo era (y sigo siendo) una buena persona, a quien preocupan las diferentes problemáticas sociales y la prostitución tenía para mí un INDUDABLE componente de violencia de género, dominación y humillación. ¿Cómo podía una mujer vender lo más íntimo de su ser, su sexualidad? ¿Cómo podía alguien ser tan mezquino para aprovecharse de su situación de vulnerabilidad? ¿Cómo podíamos nosotros, como sociedad, consentir semejantes abusos? Todo eran dogmas de fe, que no podía (y lo que es peor, ni quería) contrastar. Hasta que por esas vueltas que da la vida acabé probando el fruto prohibido... y comencé a abrir los ojos y salir de la letargia en la que me había sumido la propaganda progre.

Nos dicen que la trata y tráfico de mujeres constituye uno de los grandes problemas ante los que hemos de luchar... ¿pero son las cosas como nos las están contando? ¿Hasta qué punto tienen legitimidad nuestros gobernantes para destinar el dinero de nuestros impuestos para combatir un problema que no es percibido absolutamente por nadie? ¿Por qué no tenemos más que vagas representaciones y montajes de video sobre este tema?



A continuación, y como resultado de mis recientes experiencias en las que comprobaba que el mundo de la prostitución no tenía nada que ver con la imagen preconcebida que tenía de él, fui aproximándome a las tesis de los pro-derechos ya que se adecuaban a lo que yo veía. Las prostitutas no eran unas personas esclavizadas, sometidas, que estuviesen clamando ayuda para que las sacasen del submundo del que deseaban salir... no, lo cierto es que sucedía precisamente al contrario: gozaban de una libertad y autonomía envidiables, sabían disfrutar de la vida y aborrecían a aquellos "iluminados" que creían saber mejor que ellas mismas lo que necesitaban. Claro, suponía que todo el monte no podía ser orégano, que igual que había prostitutas voluntarias (que eran las que, CASUALMENTE, siempre me encontraba) tendría que haber otras forzadas... ¿no era eso lo que salía siempre en los periódicos e informativos de TV? Además era razonable suponerlo: frente al sectarismo de los abolicionistas que aseguraban que ninguna persona podía aceptar prostituirse (por lo cual para hacerlo tendría que ser obligada a ello por otra), los pro-derechos no se cerraban en banda sino que tenían una postura abierta, plural e integradora que admitía la existencia de la trata y la explotación sexual, al tiempo que sostenían que la realidad era más compleja y diversa y que no podíamos apresurarnos condenando la prostitución en su conjunto. Tenía sentido, así que pasé a comulgar con sus planteamientos.

Pasando el tiempo y llegando no ya a conocer en profundidad la prostitución, sino a VIVIRLA (algunas de mis mejores amistades pertenecen a este mundillo: prostitutas, encargados de pisos, otros clientes...) pasé a reconsiderar nuevamente mi posición. Las afirmaciones abolicionistas no es que fuesen falsas, es que resultaban COMPLETAMENTE ABSURDAS... todavía no he conocido, no sólo directamente sino tampoco de manera indirecta (a través de un tercero), a una sóla mujer víctima de la trata y engañada u obligada para ejercer la prostitución (o como dicen las abolicionistas "ser prostituida"). En su propia propaganda no podían mostrar a una sóla de estas "víctimas", sino que todo eran caricaturas, fantasías, MENTIRAS que de lo irreales que eran me parecían vergonzosas.

Así se representa, desde la progresía, a una mujer tratada. Indudablemente la imagen resulta impactante, que es lo que pretenden... ¿qué importa que conozcamos realmente la magnitud y realidad de este fenómeno si lo que verdaderamente interesa es que nos sobresaltemos y las diferentes administraciones les suelten la pasta para que sigan viviendo del momio? Mi opinión es que los auténticos proxenetas, quienes se lucran vergonzosamente de la prostitución y hacen un negocio de ella, son las "oenejetas" que se dedican a solucionar problemas inexistentes.



Una amiga, que ejerce la prostitución, me escribió hace poco "con todo el rodaje que tengo todavía no he conocido a ninguna que lo haga obligada. Si me dijeras que el 95 % son las que lo hacen de forma libre quizás sí que me lo creería". Ni ellas ni nosotros JAMÁS hemos encontrado una mujer explotada, torturada o esclavizada. Así que ahora pasé a preguntarme, ¿existe realmente la trata y la esclavitud sexual? ¿por qué ciertos sectores cuentan mentiras tan descaradas, qué interés pueden tener en ello? ¿qué hacen las asociaciones pro-derechos que no denuncian esta manipulación? Podría suceder que se encontrasen en la situación de la menor prostituida: solas, apartadas en pueblecitos perdidos e incomunicadas... pero no es esto lo que nos cuentan las abolicionistas.

Por lo que yo sé puedo asegurar, y de nuevo soy consciente de que es algo que me hará sumamente impopular, que todo eso de la trata y la esclavitud sexual no es más que un cuento chino. El debate sobre las cifras, el porcentaje de las que ejercen voluntaria u obligatoriamente, es totalmente estéril. Las abolicionistas no están interesadas en conocer la verdad, sino en crear alarma social, una situación de pánico moral y rechazo frontal a la prostitución. Buscan reforzar los prejuicios e invisibilizar este fenómeno porque son plenamente conscientes de que engañan, como Zapatero, y como él su única salida es la huida hacia adelante y la radicalización cada vez más extrema: no les cabe otra que seguir la conocida fórmula de “sostenella y no enmendalla”.

Paso a poneros toda una serie de videos que he ido recopilando, a ver si detectáis el denominador común... qué curioso que no tengamos ni un sólo testimonio directo, sino solamente el mismo tópico repetido machaconamente una vez tras otra. Y por supuesto aderezado con sentimentalismos y cifras escandalosas que puedan aterrarnos. Anda ya, esto no se lo puede tragar nadie mínimamente inteligente (por eso los progres se lo creen a pies juntillas):

El Proyecto Esperanza es una de las principales iniciativas que combaten la trata de mujeres en España. Barajan unas cifras enormes, 2'4 millones de víctimas en el mundo... lo cual contrasta con la experiencia de las prostitutas que aseguran no conocer a ninguna. Por eso hace tiempo elaboré la hipótesis "de los dos circuitos": que por una parte se desarrollase la prostitución voluntaria y por otra la forzada. Sin embargo cada día que pasa estoy más convencido de que lo de la trata no es más que una inmensa PATRAÑA.



Este es otro anuncio que supuestamente "muestra los horrores del tráfico de seres humanos". Pues yo sólo veo fotos de niños y música, oiga. No hay mas que afirmaciones gratuitas sin respaldo alguno, aunque el mensaje quda claro: NOSOTROS SOMOS LOS SALVADORES. Menudo miedo me dan.



Éste es mi favorito, refleja a la perfección el estereotipo sobre la trata: la mujer totalmente pasiva que pasa de vivir un sueño a una pesadilla. Evidentemente esto no es más que un cuento.



Seguimos con la colección, pero esta vez la cifra de personas traficadas es de 1 millón. Dan cifras redondas para alarmar, ¿qué les importa que sea cierto o no si consiguen resultados (y, sobre todo, subvenciones)? ¿Hay pruebas o nuevamente tenemos delante nuestro propaganda y más propaganda que muestra como víctimas a personas que no lo son?



Bueno, vamos recortando las cifas. Ahora nos quedamos con entre 800 y 900 mil víctimas. Y otra vez no hay pruebas, pero sí música lenta e imágenes fijas. ¿Ya se van dando cuenta de la técnica de manipulación?



Más de lo mismo, música e imágenes efectistas en este video que forma parte de la Campaña Comunicativa de Prevencion ante la Trata de Personas dirigida a los Adolescentes de la Ciudad de Quito. Al menos nos sive para saber qué es lo que hay dentro de la mente de un abolicionista: prejuicios, dogmas e ideas INMUTABLES.




Otro ejemplo más, estos spots se los debemos a la Organización Internacional para las Migraciones. Desconozco la situación exacta en centroamérica y México, sin embargo las personas que vienen de allí a aquí lo hacen mediante redes familiares, siendo precisamente las autoridades quienes las esclavizan, secuestran y deportan.



Otra forma de hacer llegar este mensaje es reclutando a conocidos artistas para que apadrinen la causa. En este comercial vemos a la actriz y cantante Natalia Oreiro revelándonos la verdad, que "miles de personas son engañadas con promesas de empleo falsas, inclusive secuestradas...". No las vemos, pero su palabra debe resultarnos prueba más que suficiente.



En España tenemos a la ex Miss España Mabel Lozano haciéndose la progre y la solidaria, pero en realidad SECUESTRANDO la voz real de las prostitutas. Nos encontramos con un topicazo detrás tras otro, lo cual como siempre sólo convencerá a los ya convencidos mientras que a quienes conocemos la realidad no hace más que indignarnos.



Cómo veía antriormente "la trata":

· Música: trata de blancas (muerte en vida)
· Identificación de la explotación sexual

10 comentarios:

svpam dijo...

Ahora entiendo por qué guardas con tanto celo tu identidad. Ayer estuve en la cena de Medicina, y en la fiesta de después (En la cena no, porque me senté con gente muy muy allegada), muchos con los que me llevaba más o menos, me daban de lado.

La empresa que defiendes jamás logrará ningún éxito. Con personas tan crueles que marginan a otros/as, nunca habrá apoyo para las prostitutas ni para los clientes.

asturiano dijo...

Bueno, sin duda -como tú bien apuntas- un fenómeno como este de la 'trata de mujeres con fines de explotación sexual' es algo que está sobredimensionando en nuestras sociedades. Hace aproximadamente un siglo, cuando Emma Goldman escribía su famoso artículo denunciando tal distorsión hipócrita de dicha realidad por parte del poder político constituído y del movimiento abolicionista(en su tiempo eran las oleadas de mujeres que supuestamente eran "traficadas" desde Europa a EE.UU., país en el que luego se quedaban a ejercer prostitución) sucedía algo parecido ahora...
Sin embargo, yo no me atrevería a tanto como lo que tú afirmas aquí. Me parece que tú puedes estar incurriendo en una generalización errónea al afirmar que un fenómeno como éste de la 'trata con fines de explotación sexual' o 'prostitución forzada' es algo inexistente en nuestro país. Yo sí me creo, por ejemplo, que algunas de esas Ongs de las que tú mencionas aquí, durante los últimos 10 o 12 años se han encontrado con mujeres realizando prostitución contra su voluntad (obligadas por tercerxs), y en situaciones de privación de libertad, estando sometidas bajo engasños amenazas o coacciones, o padeciendo situaciones claras de violencia.
En este mismo sentido, considero que esta aseveración:

"Las prostitutas no eran unas personas esclavizadas, sometidas, que estuviesen clamando ayuda para que las sacasen del submundo del que deseaban salir... no, lo cierto es que sucedía precisamente al contrario: Las prostitutas no eran unas personas esclavizadas, sometidas, que estuviesen clamando ayuda para que las sacasen del submundo del que deseaban salir... no, lo cierto es que sucedía precisamente al contrario: gozaban de una libertad y autonomía envidiables, sabían disfrutar de la vida ya y..."

es bastante cuestionable, pues tú aquí cometes un error teórico-metodológico comentado por la propia Gail Pheterson al comienzo de su libro "El Prisma de la Prostitución" consistente en usar la categoría 'Prostituta' como variable independiente sobre la que investigar. Haciendo esto es como tú te atreves a concluir que Las prostitutas ... gozaban de una libertad y autonomía envidiables, sabían disfrutar de la vida y". Una generalización como ésta tampoco es válida.

Un saludo

Rogelio Putero dijo...

Te felicito por la entrada, cliente. Está muy currada.

Has seleccionado diez anuncios abolicionistas sobre la trata, y EN NINGUNO DE ELLOS HAY TESTIMONIOS DIRECTOS. Ni siquiera con el rostro tapado, para preservar su identidad. Muy sospechoso. Por cierto, ya te dije en un correo privado que a mí también me han censurado en un blog abolicionista, je, je…

Una cosa, ¿de verdad que no te consta en ningún sitio la existencia de una mujer víctima de la trata entrevistada o relatando su dramática experiencia? En noticias como lo de La Jonquera o ciertos clubes de carretera luego chapados sí había testimonios de chicas engañadas. Eran artículos de prensa, aparecían sus iniciales… no digo que sean mentira, que en Falsimedia todo es posible, pero…

Respecto a que no exista trata de blancas… yo tengo un recorrido puteril más corto que el tuyo, y siempre he ido a sitios de sobra conocidos, igual sólo es una pequeña parte de este macromundo. Pero usando el sentido común, la prostitución es un negocio muy lucrativo, y por ello como las mafias no encontrarán un número de “voluntarias” suficientemente grande que deseen ejercer para sus negocios (no perdamos el norte, Cliente, que la prostitución es horrible para aquella que no desea hacerlo, mucho peor que limpiar letrinas o recolectar aceitunas horas y horas) es creíble que se aprovechen de mujeres muy desesperadas ofrenciéndolas un contrato de trabajo inexistente. También es cierto que a base de años y años de campañas advirtiendo del peligro, debería ser prácticamente nulo el caso de mujeres que picaran el anzuelo, mejor entrar de ilegal en Occidente antes de depender de un extraño…

Hay un caso que no mencionas, y creo que se debería englobar en el de la Trata, aunque “técnicamente” se pueda discrepar, es el de la trama de la segunda temporada de “Matrioshki”. Mujeres que quieren trabajar como meretrices en Bélgica, por necesidades de la vida, y saben a lo que van, pero que allí no perciben un duro y son retenidas contra su voluntad, incluso violadas por sus “protectores”.

Coméntame, porfa.

David dijo...

me gustaría conocer blogs pro abolicionistas, tanto de hombres como de mujeres. Por favor, facilitadme las direcciones a: david.serrano.u@gmail.com o también podéis escribid sus direcciones en este post.

Sobre el tema de Existe la trata? yo lo que conozco son los horarios de 24 horas disponible, falta de sueño, jornadas interminables, y obligación de permanecer un tiempo determinado en el club. También el pago de un canon por ejercer en el local... etc etc.. .eso sí lo he conocido y lo conozco. Como también he conocido el obligar a las chicas a ver películas X, o vestir de una determinada manera en el club. Prohibirles tener relaciones de amistad con los clientes.

Pero trata como tal no he conocido.

Sobre experiencias personales. Yo siempre he adorado a las meretrices y siempre he estado a favor de la prostitución. Las prostitutas me parecen mujeres en un stand social superior al resto de mujeres.

Cliente X dijo...

Gracias por vuestros comentarios, paso a responderos brevemente:

· SVPAM, es cierto que los prejuicios todavía pesan demasiado, que quienes apostamos por modos de vida alternativos somos mal vistos y que vamos a sufrir el rechazo y desprecio social. Pero hay que abrirse camino, aquellas personas que se han molestado en conocernos nos valoran y comprenden como dices que sucede con tus amigos más íntimos.

Hace poco que hablé sobre el estigma que padecemos, si quieres retomo el tema. Ánimo, tus verdaderos amigos estarán contigo y con los que te marginan es mejor que ni malgastes el tiempo. Ellos se lo pierden. Por cierto, el reportaje de Telecinco ya está listo y lo emitirán ahora en Enero, salgo a cara descubierta durante unos 4 minutos... contra esta absurda discriminación que sufrimos, ¡terapia de choque!. Jajaja.



· Asturiano, acepto tus críticas. Porque ellos sean unos exagerados no podemos hacer lo mismo, me sabría muy mal que realmente alguna persona estuviese pasando por esta situación y yo fuese afirmando alegremente que eso no puede suceder. Por otra parte también es cierto que no existe una única categoría de "prostituta", bajo ese nombre se encuentran una serie de realidades muy diversas, hay tantas maneras de vivir la prostitución como personas que la ejercen... pero para entendernos me he permitido generalizar.

Cliente X dijo...

· A ROGELIO, lo que sucede en algunos clubes es que no se las informa sobre las condiciones de trabajo, o debido a la fuerte competencia existente se ven más o menos compelidas a realizar ciertas prácticas que no deseaban en principio ofertar o a atender a determinados clientes que no serían del todo de su agrado.

Pero lo que es trata, prostitución forzada, como sale en Matrioshki (primera temporada)... no tengo noticia. No me cabe la menor duda de que si no hubiese personas dispuestas a ello las obligarían a prestar estos servicios por las malas, como han hecho con los controladores aéreos. Para eso se atribuyen el "monopolio legítimo de la violencia". Antiguamente tenían los llamados "asientos de negros o de esclavos", que les permitían monopolizar el tráfico de personas para su explotación en todo tipo de tareas... si las mafias son muy antiguas, muy poderosas y muy despiadadas...

Sobre casos concretos de mujeres víctimas de la TSHES sí que hay algo en internet, porque en la vida real no he encontrado nada (afortunadamente, añado). El más conocido es el caso de Somaly Mam, fundadora de AFESIP, y de las pocas ex prostitutas a las que las abolicionistas dan cancha... aunque sólo para lo que quieren, porque lo que ella dice no se ajusta exactamente a su discurso. Otro es el de Marita Verón, una chica argentina que supuestamente fue secuestrada y obligada a prostituirse en España. Puedes buscar más sobre ella en la red. Y finalmente parece ser que hubo una red en Chile, liderada por Anita Alvarado, que engañaba a mujeres chilenas para que fuesen prostituidas en Japón.



· A DAVID, pues son cosas diferentes. También sé de pisos 24 horas, pero es sobre todo de chicas a las que la compensa vivir allí porque así se hacen más dinero. Entre cliente y cliente pueden hacer lo que quieran: ver tv, navegar por internet, salir a dar una vuelta... Lo de estar obligadas a cumplir un horario pasa mucho en los clubs, y es una exigencia normal para cualquier empleado, por eso lo lógico sería regular y otorgar derechos laborales. Ya que dependen del empresario y están sujetas a su poder de dirección, que él también tenga una serie de obligaciones con ellas (que de hecho suele tenerlas: en su mayoría los empresarios de este sector no son unos déspotas, sino que se preocupan por las chicas y tratan de ayudarlas en la medida de sus posibilidades).

Tienes muchos blogs abolicionistas: el de Ángeles Álvarez, el de Bibiana Aído, el de Lourdes Muñoz Santamaría, Las Linces, Prostitución y feminismo... Sólo que no creo que te hagan mucho caso, jeje.

Rogelio Putero dijo...

El problema de la trata y el conflicto de los controladores aéreos es se parecen como un huevo a una castaña.

Equiparar a la mafia que opere en la prostitucion con la gestión que haga un gobierno en una crisis no tiene por donde sotenerse. Menos mal que no te hago caso.


Gracias por el resto de la info.

Cliente X dijo...

Ojalá nunca llegues a conocer cómo opera la mafia, Rogelio. Yo desearía no saberlo.

Espoir dijo...

Convengo con Asturiano que la premisa «las prostitutas eran unas personas esclavizadas y sometidas» es tan poco válida como «las prostitutas no eran unas personas esclavizadas y sometidas».

Me gustaría que hubiera usted asistido a este juicio y hubiera escuchado las gravaciones que yo escuché.

http://elpais.com/diario/2010/11/16/sociedad/1289862004_850215.html

Ah, y soy partidaria de la regularización. Pero que a usted le guste consumir prostitución no redime automáticamente la maldad que pueda contener el fenómeno.

Cliente X dijo...

Los pro-derechos solemos distinguir entre prostitución forzada -a la que denominamos eslcavitud sexual- y la voluntaria. Obviamente condenamos firmemente la primera.

Sin embargo, hace ya tiempo que fui planteándome por qué se trataba no ya de magnificar un fenómeno que podía ser minoritario como la prostitución forzosa sino, directamente, de sacárselo de la manga. Se lo inventaban. Y es que se hablaba de chicas y zonas que yo conocía, de las que los medios decían que estaban sometidas a control, a vigilancia, al dominio de las mafias...

y coño, era cierto. Si es que muchas chicas me lo han contado y hasta las he visto pagar. Pero es que la historia no es exactamente como la cuentan. No es que las obliguen a prostituirse, que ellas no quieran y lo hagan engañadas o coaccionadas.

No, ellas vienen sabiendo que van a putear. Y es una ocupación que en sí no las desagrada. Lo que las jode es que la policía las obligue a pasar controles médicos, las asigne turnos que no pueden exceder o las cobre por el uso de la vía pública. Eso es lo que no se cuenta y se trata de disfrazar con la historia de la trata. Y yo, que conozco a las chicas, sus historias y la realidad de la calle, vengo a relatarlo aquí.

¿Escalofriante lo que has escuchado en un juicio? Ven a la calle a que te cuenten cómo las detienen si no pagan, cómo las violan en las comisarías, cómo las extorsionan para que digan en los juicios lo que la policía quiere. Usted conocerá la versión oficial. Yo me sé la de detrás de las bambalinas.

Te paso un par de enlaces en este mismo blog:
http://barriorojo-esl.blogspot.com.es/2010/09/los-abusos-policiales-en-la.html
http://barriorojo-esl.blogspot.com.es/2012/10/angelica-villon-defiende-el-trabajo.html

Para que empieces a escuchar a las propias prostitutas, venga.