jueves, 25 de febrero de 2010

Rafa Méndez, el pijiprogre que bajó de la moqueta a la calle

Algo que no puedo aguantar son los pseudoreportajes que realiza toda esta pandilla de niños ricos de la Cuatro, creen saber y no tienen ni puta idea. No hacen más que ver los toros desde la barrera, confirmando de este modo los viejos tópicos y prejuicios que mantenían.

Ya habían pasado con anterioridad por las zonas de prostitución, mostrando sólo lo más superficial y evidenciando estar totalmente desvinculados de la realidad de este fenómeno. Los reportajes más que investigar pretendían impactar en el público, al fin y al cabo es la tele. Pero bueno, habían respetado a las chicas y las dieron voz; se adentraron muy poco en este mundillo mas lo poco que hicieron, no lo hicieron mal.

El bailarín Rafa Méndez nos invita a "conocer", muy de puntillas, ciertos temas que tienen por común denominador el puro morbo. Los programas como el que dirige, por sus propias características y propósito, son muy limitados y como mucho pueden proporcionar un conocimiento introductorio sobre una materia.



Sin embargo en esta ocasión ofrecen el "drama humano" de dos mujeres, madre e hija, que ejercen la prostitución en la misma zona (algo que yo he visto varias veces, y ni a mí me parece reprobable ni ellas lo vivían de una manera traumática). Tratan de crear una imagen muy triste de la prostitución, añadiendo que la madre trató de suicidarse dos veces, una de las cuales fue en su propio país de origen. ¿Qué tiene eso que ver con la prostitución? Pues lo mismo que los culos con las témporas, el caso es juntar todo aquello mal visto y asociarlo con la prostitución, como hicieron en Dinamarca pidiendo que, para favorecer el desarrollo sostenible, no se pagase por sexo.

Todavía encuentro más reprobable el haber grabado a los chaperos de Sol sin su consentimiento. Lo de grabar con cámara oculta en primer lugar me parece una especie de juego de niños ricos, algo así como "mira mamá como viven los probres; chusma, chusma, ¡puh!"; pero lo que es más grave es que es una falta completa de respeto a la privacidad de estos chicos. ¿Y si no querían salir? Claro, a ellos que les den mierda, que son putos baratos. Espero que le pongan una demanda bien gorda a la Cuatro, si quieren un reportaje que se lo curren y consigan la confianza necesaria como para grabarles a cara descubierta, como hicieron con madre e hija o con la prostituta de lujo.

En este blog he mantenido que mientras sigamos tratando la prostitución como algo oculto, obsceno y despreciable va a ser imposible que nos acerquemos a ella y por tanto llegar a entenderla. Yo puedo contar muchas cosas en mis entradas, aunque nada puede sustituir a la experiencia directa, la cual recomiendo encarecidamente. Vayan y hablen con las chicas, invítenlas a un café, mantengan una relación de larga duración con ellas y no los contactos relámpago de los niños de bien de la televisión del régimen.

Samantha Villar, otra de las niñas de papá de la Cuatro, buzoneando. ¡Qué vergüenza ajena, los principitos jugando a méndigos (no, mendigos no, méndigos que todavía es peor)! Me gustaría verla repartiendo de tres, y encartada. Y además de por la ciudad haciendo pueblos, subiendo cuestas y aguantando calor en verano y frío en invierno. Pero cómo se os ve el plumero...



La conocida presentadora Samantha Villar afirma en su programa que no es lo mismo vivirlo que contarlo, el problema es que como en realidad no lo viven, pues no saben contarlo. No suelo ver nada de la Cuatro (por higiene mental, básicamente), pero el mes pasado supe que esta chica había ido a "vivir el porno" con Torbe, decepcionando profundamente a la audiencia. No es el hábito de vestiduras, las fugaces incursiones fuera del portal de vuestra casa, lo que lleva a conocer la realidad; sino el hábito de la costumbre, el hacer vuestro ese mundillo que investigáis. Las buenas investigaciones duran años, no noches o apenas horas como estos reportajes relámpago. ¿Cuántas personas que ejercen la prostitución conocéis? ¿De cuántas sois amigos o al menos os lleváis con ellas? ¿Cuánto tiempo pasáis juntos? Hay gente que se considera "informada" sobre un tema por ver unos minutos de TV, lo que yo ofrezco en este blog es compartir la rica experiencia de un cliente y AMIGO de prostitutas, básicamente es la misma diferencia que aprender una lección por una charla de cafetería o por la de un buen catedrático. De todas formas entiendo que la imagen llega mucho más que las palabras, así hasta que yo haga mi propio reportaje (como siempre, unos tienen el pan y otros los dientes) lo que hoy por hoy se "sabe" de prostitución en España es esto. Les advierto de que estos vídeos pueden herir su sensibilidad, pero no por tratar de la prostitución, sino por su alto contenido en caspa progre.




"Rafita" (no, no es el famoso niño delincuente aunque su conducta no sea mucho más ética) Méndez, todo estirado, intentando escandalizar a sus mojigatos espectadores con sensiblería barata. Es Telebasura en estado puro, con secuencias lentas, música romanticona y abrazo final de despedida incluido.




Cuando se habla de prostitución en el centro siempre se tiene en la cabeza a las chicas, a pesar de que existen unos pocos chicos. En la primera parte habla con ellos y les pregunta frente a la cámara, todo bien hasta ahí porque consienten (llevad una cámara a la Montera y veréis cómo reaccionan las chicas...). Pero usar una cámara oculta es JUGAR SUCIO, como el cliente que se quita el condón o roba a la chica. Las cosas han de hacerse a las claras, si no eres capaz entonces te aguantas, lo que es intolerable es que nos graben como a monos de feria.

10 comentarios:

asturiano dijo...

Bueno, comento un poco por partes:

-También yo ví el otro día este documento que criticas en el que el bailarín Rafa Méndez trató de acercarse a la realidad de la prostitución.

-La crítica que tú dirijes en esta entrada a esa manera de acercarse a la realidad de la prostitución y sobre todo a sus principales protagonistas (mujeres oferentes, clientes...) la acepto en parte: me parece muy criticable como a tí algunos métodos: el recurrir a la cámara oculta con los hombres oferentes ('prostitutos') de la Plaza del Sol, o el explotar algo el dramatismo en algunos momentos (como el que el bailarín tuvo con esa madre y esa hija), o la banal y superficial recogida de opiniones a gente de la calle sobre la base de preguntas del estilo de si ellos se prostituirían y cosas por el estilo...

-No obstante, en defensa de Rafa Méndez, decirte que esta persona dio muestras de ser bastante tolerante y poco o nada estigmatizador con la mayoría de las personas con las que interactuó en dicho progama; y, sobre todo, creo que trató de ser empático con todas esas personas.
Rafa Méndez creo que es alguien inteligente, y seguramente con bastante mundo como para que le critiquemos su actitud.

-Algo distinto es el enfoque y guión de estos programas en el que él hace de guía que nos enseña diferentes realidades sociales ocultas o que son más o menos un tabú. Pero la responsabilidad de que ello sea así no la tiene él en mayor parte (sino que es de los guionistas y de los documentalistas).

M.N. (Marien) dijo...

Gracias por esta aportación tenía previsto escribir también sobre ello ya que ¡casualidades!¿? de la vida, conozco a todas las chicas que salieron directa o indirectamente.

Yo la critica también la hago a este tipo de programas que sólo buscan ratios de espectadores, aunque los presentadores también tienen parte de responsabilidad, por aceptar hacer este tipo de trabajos.

asturiano dijo...

Con ánimo constructivo:

Otra cosa que me llama la atención es que califiques a lxs presentadorxs y/o reporterxs desinformadx y con ausencia de criterio,de este tipo de programas como "niñxs de papá". Sobre todo cuando quien les califica a ellos así es un joven que acude dos veces como mínimo a la semana a pagar a mujeres oferentes en medio abierto con el dinero que, desde fuera de Madrid, le envía su familia por el hecho de su condición de estudiante universitario... ¿No sería este tu caso?, ¿no estarías siendo tú tan "niñx de papá" como estxs presentadores de programas sensacionalistas?, ¿Acaso justificarías tú ese dinero familiar gastado con el argumento de que es un dinero que tu familia está invirtiendo en que tú investigues el fenómeno de la prostitución o algo por el estilo?
¿Me equivoco en algo al cuestionarte esto?

A veces tendemos a ver la paja en el ojo ajeno y no somos capaces de ver la viga en el nuestro.

M.N. (Marien) dijo...

La critica de Paula vip:

http://elblogdepaula.com/2010/02/todo-por-la-pasta/

Marta dijo...

¿Pero este hombre no es bailarín? ¡Pues que baile y haga coreografías!

El reportaje es uno más de tantos, con el mismo tufo, pero es que tienen muchos consumidores. Mira, han descubierto un filón. La pregunta es cuál es su finalidad...

Cliente X dijo...

Hombre, asturiano, a veces hay que echar jeta al asunto, pero para decir que me voy de putas para investigar… Lo hago porque me gusta, podría gastar este dinero en ropa, tabaco, salir de fiesta o mil cosas que la gente no consideraría reprobable, pero parece que haya que justificar este tipo de gasto. Es cierto que, dada mi condición actual de estudiante, es un dinero que no me he ganado; aunque mi familia sí lo considere así. Ellos dicen que mi trabajo es ser estudiante, y la verdad es que paso tantas o más horas en la facultad que cualquier currante: entro a las 10 am y no salgo hasta las 9 y media de la noche; yo no me tomo esto en broma. Además desde los 18 años he estado trabajando, hasta que empecé a estudiar esta carrera. Todas sus diversiones de progres las estuve chupando yo no unas pocas semanas, sino años.

Y ni siquiera ahora, que mi situación económica es bastante cómoda, tampoco creas que incurro en gastos excesivos o que llevo un tren de vida de la ostia. Iré de putas, vale, pero como sabes no estoy en los sitios de más prestigio, sino en la puta calle, con chicas a las que la mayoría de estos niñatos ricos en su vida real ni se acercarían. Soy amigo de yonkis, de ladronas y de putas; la clase de gente que no querrían ver no ya en su calle, sino ni siquiera sobre la faz de la Tierra. Yo soy un chico de la calle y estoy con las mujeres de la calle, las que son como yo. Y no creas, a veces tengo un cierto complejo de “niño de papá” por no estar currando, cuando toda mi vida he estado acostumbrando a ello, teniendo un concepto bajísimo de los universitarios como gente muy floja (idea que por cierto sigo manteniendo) y siendo yo el primero que criticaba a quienes se rascaban la barriga mientras otros nos doblábamos.

En cuanto a este tipo de programas, Marta, se juega con el desconocimiento, con mostrar sólo una parte de la prostitución, los tres minutos suficientes como para conseguir que la gente ya no quiera saber más, que se crea todos los tópicos que nos embuten. Así que no sé cómo puedes decir que te parece un tío tolerante y que no las estigmatiza. Vamos a ver, “se hace” el bueno, el caballero andante que incluso abraza a unas putas callejeras, pero siempre quedan claras las distancias. El diálogo es entre un reportero y unas putas/os, cada uno a su lado. Juntos, pero no revueltos. Cada uno seguirá su vida, ellas/os las de pobres desgraciados obligados a “venderse” (término que me repatea profundamente) y él la de un respetado reportero que nunca pagaría por sexo, pero que quiere mostrar a la pudorosa sociedad de qué va el rollo.

Pero bueno, el morbo de hacerse pasar por lo que no son, para quedar como intrépidos y gallardos periodistas de investigación está ahí y Antena 3 nos va a deleitar con otro nuevo reality sobre vagabundos, entre quienes se encuentran señoritos como Marichalar o Miguel Temprano (el capullo que grabó con cámara oculta a las chicas de Montera y festejó el cierre del sex shop “ya no es pecado”). Sólo meten la punta del pie en el agua y creen que han nadado. No sé qué me jode más, si que vayan de aventureros, que den una imagen falseada de la realidad o que estén cobrando una pasta por esto y encima digan que están “trabajando”.



Cliente X, hay que joderse.

Marta dijo...

Clientito X, ¡que se te ha ido la olla! Que yo no he dicho que este hombre (Ráfa Méndez) no estigmatice a los entrevistados, que a mí el reportaje y el papel del bailarín metido a reportero intrépido me dan ganas de vomitar. Creo que eso lo había comentado Asturiano.

Se produce toda esta basura porque a la gente le encanta consumirla y conmocionarse un ratito. Devoradores de miserias ajenas: se les revuelven las entrañas, se sorprenden, se retuercen, se emocionan, proclaman una crisis de valores que acecha mientras cenan y esperan ansiosos el próximo reportaje de tele-realidad. A lo mejor hasta cae alguna lagrimilla. Al día siguiente, como nuevos: igual que entra, sale. Y son audiencia y se hace caja. Es lo que hay.

Cliente X dijo...

Sí, perdona, se me fue la pelota (ooooiva!), ese comentario era de asturiano.

No sé yo si realmente se produce lo que a la gente le gusta, porque realmente no existe competencia. Nadie ha producido un programa sobre prostitución realmente desde dentro, como el que haría yo. Para mí que hacen esto porque son muy limitaditos y no llegan a más.

Cliente X dijo...

Y gracias por el diminutivo cariñoso, martita :-)

asturiano dijo...

"Ellos dicen que mi trabajo es ser estudiante, y la verdad es que paso tantas o más horas en la facultad que cualquier currante: entro a las 10 am y no salgo hasta las 9 y media de la noche; yo no me tomo esto en broma. Además desde los 18 años he estado trabajando, hasta que empecé a estudiar esta carrera."

Para mí esta justificación que me ofreces es más que suficiente. No pretendía juzgarte moralmente; he sido un poco estúpido. Perdona.


-De esto otro que dices:

"teniendo un concepto bajísimo de los universitarios como gente muy floja (idea que por cierto sigo manteniendo) y siendo yo el primero que criticaba a quienes se rascaban la barriga mientras otros nos doblábamos."

Nada, sólo matizar que entre los universitarios, creo que hay de todo: hay más gente que como tú se lo toma como un trabajo.
Supongo que en otros niveles de la educación reglada pasa algo parecido.
Mira, como sabes, yo ahora estoy estudiando un ciclo formativo de grado superior (CFGS), y con total sinceridad te digo lo siguiente:
- Aunque yo lo mismo que tú procuro tomarme la asistencia a estas clases como un trabajo, estoy muy asustado con lo que estoy viendo. La mayoría de la gente tratan de que se reduzca la duración de las clases (que tienen estipulados los 50/55 minutos de duración); muchxs negocian cada día con el profesorado la cantidad de materia que se va a dictar en cada clase,y acaban saliéndose con la suya; el hablar la gente en pequeños grupúsculos y en voz alta en las clases (como si nos encontrásemos en una cafetería) es lo normal y se acepta de un modo "natural", ello hace que el profesorado (3 profesoras que me imparten 4 módulos) para conseguir dictar los apuntes o realizar cualquier actividad de clase, se las vea y se las deseé, etc. Y el profesorado acaba por aceptar el statu quo y fingir que no pasa nada. En este ciclo que estoy cursando la relación educando-educador se asemeja mucho a una relación de clientelismo idéntica a la que se daría entre los trabajadores de una empresa de servicios y sus clientes: una relación en la que el cliente parece tener siempre la razón, y los trabajadores de la misma (el profesorado) han de aceptar un montón de condiciones de su clientela (lxs alumnos) si quieren llevar a término su venta (la impartición de los módulos o asignaturas que componen dicho ciclo formativo). Aquí la democracia está realmente pervertida. Para mí esto resulta inaudito (aunque se trate de gente joven -entre 18 y 21/22 años, la mayoría creo).

Muchas gracias por permitirme expresarme y un saludo.