sábado, 12 de septiembre de 2009

Música: mucha policía, poca diversión

De todas las acciones posibles que los poderes públicos pueden adoptar frente al fenómeno de la prostitución la peor, con diferencia, es la represión directa. Ciertamente es eficaz, consigue el objetivo que se propone de "erradicar" puntualmente la prostitución, pero asimismo es tremendamente ineficiente. Se necesita la dedicación exclusiva de unos efectivos que se desvían de su auténtico fin, desprotegiendo de esta manera al ciudadano. Además, la prostitución sale nuevamente a flote tan pronto desaparece la presencia policial. Pero lo que me hace más gracia es que es una medida que, más que ser de utilidad a quien la aplica, resulta claramente contraproducente pues demuestra la INCAPACIDAD manifiesta del gobernante de turno para dar respuesta a una demanda social. ¿Qué piensa el ciudadano corriente al ver que ha tenido lugar una "macrorredada" o que los policías han inundado una calle para impedir la presencia -temporal, obviamente- de prostitutas? ¡Menudo alcalde más inútil y chapuza que tiene montar todo este escándalo! La decisión de emplear las fuerzas de orden público en esta tarea provoca un fortísimo desgaste político.

Esto por una parte, por hablar de las consecuencias para los responsables políticos (que es lo que les interesa, a los demás nos pueden dar mucho pol culo). Las que tienen para clientes y prostitutas son mucho más graves. En general el cliente promedio si no puede picar en un sitio irá a otro (clubes, pisos, agencias...), pero yo estoy con la calle A MUERTE. Soy capaz de buscarlas, de esperarlas, de patearme calles arriba y abajo para encontrarlas. Me recorro los restaurantes donde comen, los hostales donde duermen, los locales de ocio que frecuentan... para mí no sólo no es un problema, supone una emoción más, me gusta "complicarme" así la vida. A esto le encuentro mucho más aliciente que simplemente llegar y besar el santo, para mí la prostitución no es sólo la relación sexual en sí misma (sin negar su importancia) sino también la subversión de las reglas sociales establecidas que conlleva.

Lógicamente las grandes perjudicadas son ellas, resulta que un gobierno supuestamente comprometido con la igualdad y los derechos de la mujer en la práctica lo que hace es joder de mala manera (yo las jodo de la buena, jeje) a las chicas que ejercen la prostitución. Bueno, pues a todas ellas las dedico la siguiente canción que trata precisamente de la represión policial y de los políticos que tienen el dinero, el poder y la ley; y en base a ellos deciden nuestro futuro.



MUCHA POLICÍA, POCA DIVERSIÓN - ESKORBUTO

Mucha policía, poca diversión.
¡Un error, un error!
Mucha policía, poca diversión.
¡Represión, represión!
Mucha policía, poca diversión.
¡Un error, un error!
¿Quién tiene el dinero? ¿Quién?
¿Quién tiene el poder?
¿Quién tiene el futuro? ¿Quién?
¿Quién lleva la ley?

Mucha policía, poca diversión.
¡Un error, un error!
Mucha policía, poca diversión.
¡Represión, represión!
Mucha policía, poca diversión.
¡Un error, un error!

Mucha policía, poca diversión.
¡Un error, un error!
Mucha policía, poca diversión.
¡Represión, represión!
Mucha policía, poca diversión.
¡Un error, un error!
¿Quién tiene el dinero? ¿Quién?
¿Quién tiene el poder?
¿Quién tiene el futuro? ¿Quién?
¿Quién lleva la ley?
Mucha policía, poca diversión.
¡Un error, un error!
Mucha policía, poca diversión.
¡Represión, represión!
Mucha policía, poca diversión.
¡Un error, un error!

Mucha policía, poca diversión.
¡Un error, un error!
¡Represión, un error!


Cuando hay madera no hay fiesta. Se puede decir más alto (difícilmente) pero no más claro.