martes, 25 de septiembre de 2012

Sonia Sánchez ante la prostitución

La prostitución es un negocio de trata de seres humanos, una forma de esclavitud y violencia de género en pleno siglo XXI”
Rocío Nieto, presidenta de APRAMP



Al igual que otros años aprovecho la celebración del "día internacional contra la trata de personas" para ir colgando y comentando las intervenciones que, a mi juicio, resultan de mayor interés. A pesar de la multitud de actos que se organizan (generalmente financiados con dinero público), y de los que ya me he hecho eco en anteriores entradas, he de hacer notar la existencia de un denominador común en todos ellos: la ausencia de víctimas de este delito entre los ponentes. En estas charlas, jornadas o coloquios el mundo institucional se halla abundantemente representando: encontramos a políticos, sindicalistas, policías, feministas, trabajadores sociales, periodistas... pero jamás de los jamases hallaremos a una de esas prostitutas liberadas de las que nos hablan los medios (principalmente porque lo de "liberarlas" suele ser el eufemismo de "deportarlas", o cuando menos "detenerlas").

¿Significa esto que no exista alguna "mujer prostituida" que hable contra la trata? Sí, claro que la hay. Pocas, muy poquitas, eso cierto. Pero aunque sólo hubiese una su testimonio debería tenerse muy en cuenta, y eso es lo que les traigo hoy: a la ex-prostituta Sonia Sánchez, convertida en activista anti-prostitución.

En este programa, que fue grabado el año pasado y tuve a bien en guardar porque ya no se puede encontrar en ninguna otra parte de la web (mantengo mi costumbre de ofrecerles contenido EXCLUSIVO), Sonia no se queda únicamente en la denuncia de la trata como gravísimo delito que atenta contra los derechos humanos. No, al igual que otros abolicionistas aprovecha para arremeter contra la prostitución en sí misma, entiende que la prostitución es "per se" reprobable y ha de ser social (y legalmente) rechazada. La apelación a la trata -que les recuerdo a ustedes que conlleva el recurso a la fuerza, amenazas u otras formas de coacción- es meramente instrumental, un recurso táctico. Es la justificación empleada para atacar en sí al trabajo sexual, que es su objetivo estratégico.

Evidentemente me sumo a la condena a la trata. Pero del mismo modo he de censurar a quienes, haciendo un "tótum revolútum", la mezclan con tráfico de personas y con prostitución. Son conceptos que hacen referencia a realidades muy diferentes, y considero de una vergonzosa (amén de peligrosa) irresponsabilidad meterlos en el mismo saco. Aunque bueno, así funcionan los politicastros, cerrando los ojos ante los problemas reales mientras se inventan los que les convienen y les permiten llenarse los bolsillos. ¿A quién le conviene crear alarma social ante un problema "invisible", que consume abundantes fondos públicos y permite colocar a multitud de amiguetes y paniaguados en oenejetas, fundaciones y otros entes generosamente subvencionados? NO A LOS CARADURAS.



Así pues la coincidencia de Sonia tanto con los postulados como con las estrategias abolicionistas es plena. Únicamente difiere de las feministas institucionales en su abierta crítica a las autoridades, algo comprensible pues como tantas prostitutas padeció abusos policiales (aunque al parecer ahora colabora con ellos, gana dinero impartiéndoles "cursos de capacitación"). Lo deja muy claro, la prostitución no puede considerarse una actividad laboral equiparable a cualquier otra debido al significado que ella le asigna. No importa que se halla llegado a ella por una situación de graves necesidades económicas (como fue su caso), de coacción directa (lo que les sucedería a las "víctimas de trata") o que se ejerza voluntariamente y por propia iniciativa (como tantos ejemplos que vengo mostrando): en todo caso y circunstancia es INADMISIBLE por el mensaje que manda a la sociedad de que "las mujeres están en venta", como muestra el cartel de los socialistas, y es que como dice "NINGUNA MUJER NACE PARA PUTA". Totalitarismo puro y duro, al igual que los fanáticos fundamentalistas mantiene una idea (más bien un slogan) inquebrantable que la lleva a implantar por la fuerza su concepción de la realidad.

Nosotros no decimos que "todas" las mujeres nazcan para putas o que tengan que serlo. Decimos que la prostitución debería ser una opción tan legítima y respetable como cualquier otra, que nos parece muy bien que alguien no desee ofertar/demandar servicios sexuales... pero que vaya, que a nosotros nos dejen en paz. Que no sean como el perro del hortelano, allá ellos con lo que hacen y cómo quieren ganarse el pan o vivir su sexualidad, lo que no tienen derecho alguno es a imponernos su modo de vida. ¿Que habría que evitar que acabase siendo una salida desesperada para ciertas personas en situaciones extremas? Pues claro que sí, por supuesto. Pero es que la prostitución no es necesariamente el último recurso. Ni tampoco el peor, si me permiten la opinión.

Hoy escúchenla a ella, próximamente les traeré a otra puta de similar extracción social que defiende una postura antagónica tanto en el fondo (por su asimilación de la prostitución como un trabajo, para acabar con el estigma social así como con la discriminación legal y las extralimitaciones de los agentes del orden) como en la forma (emana tranquilidad, mientras Sonia... bueno, mi apreciación personal es que suena como una desquiciada, un tanto fuera de sí). Disfruten de la entrevista, ya saben que en este blog se habla de prostitución todos y cada uno de los días de año:




martes, 24 de julio de 2012

Sofíatalcual cuenta cómo llegó al mundo de la prostitución

Otro estupendo testimonio que desmitifica este mundo mostrando que la prostitución ni es la última opción a la que se llega por la desesperación más absoluta ni se vive de manera dramática. Simplemente surge la oportunidad y se hace... aunque como es natural al principio haya temores, dudas y vergüenzas.

El relato de esta escort nos muestra que la prostitución es vivida por personas como ella de una manera natural, sin que el acostarse con diferentes personas les suponga mayor problema. Su preocupación viene por otra parte, de su entorno familiar y de la "sociedad". El eterno miedo al "qué dirán". Eso es lo que en muchos casos obliga a mantener el anonimato, aunque no hagamos nada malo somos muy conscientes de que muchas personas nos criticarán automáticamente si llegan a conocer que estamos relacionados con este mundo. No harán el menor esfuerzo por entendernos, sólo nos colgarán el sambenito así que la única opción para evitarlo es evitar que se enteren.

Lo peor de todo es que en no pocas ocasiones nosotros mismos interiorizamos este rechazo y nos sentimos mal con lo que hacemos (ejercer la prostitución o demandarla). Yo tardé mucho más tiempo que ella en sentirme bien con lo que hacía, en aceptarme. Enhorabuena, Sofía.




Soy escort, puta, prostituta, meretriz... Como querais decirlo. Así es como me gano la vida, el agua, la luz, internet, la comida... Todo esto me lo gano practicando sexo con desconocidos. ¿Por qué soy capaz de hacerlo?

Siempre he sido una chica guapa y mona. Durante una época quise dedicarme al mundo de la moda porque me atraía mucho: vestidos, zapatos y maquillaje. Me gustaba y aún me gusta. Pero sabía que aunque fuese mona no daba "la talla". Menos de 1.70 es ser bajita en el mundo de la moda y a mí me faltan 5 centímetros para eso.

No desesperé y, con esfuerzo, consigues alguna cosilla, algunas fotos. Pero ya sabía que aunque me gustara la moda y fuese guapa no iba a vivir de ese mundo.

Un día, en un casting me ofrecieron hacer fotos desnuda. En realidad creo que lo preguntan siempre, pero aquella vez no fue tanto parte de la entrevista como algo que me propusieron después. La idea era hacer una "sesión privada" conmigo en poses sugerentes y sin nada.

No me gustó la idea. No quería que un amigo (o hermano!) me viera en internet abierta de piernas y con una piruleta en la boca... Pero una compañera de casting me dijo "estos tíos se creen que nos chupamos los dedos, para esto ya me saco mis euros extra en un sitio más discreto".

Hablé con ella tomando un café y me contó sobre el piso en el que trabajaba. Me picó la curiosidad y fuí con esa chica por la tarde. Aún me acuerdo del tembleque de piernas que me entró jajaja

El sitio estaba bien, era luminoso, había 3 chicas más y la encargada era un encanto. Estuve en ese piso cerca de 1 mes. No me fuí por nada malo, sino porque no es buena idea prostituirse en tu ciudad.Tuve suerte, pero sé que podría haberme encontrado con un amigo de mi padre de cliente... Porque llegué a verlos :-S

Ese mes me lo tomé en serio, pero sin llegar a tomármelo en serio. Digamos que era puntual, amable con los clientes, eficiente en la limpieza y echaba días y horas; pero me lo tomaba como un hobby, me sacaba un poco de dinero para mantenerme independizada en mi pequeño piso. Necesitaba el dinero pero no como para que la decisión fuese eso o no tener comida. Siempre podía ir a comer a casa de mis padres... Aunque sabía que mis padres tampoco podían permitirse mantenernos mucho tiempo a mi hermano y a mí.

Aún no sé por qué lo hice. Creo que, como algún cliente me ha dicho como "piropo", algunas chicas tenemos esta vocación. No me sentía mal por follar con hombres de la edad de mi padre... Simplemente era capaz de hacerlo.

Después de ese mes me mudé a otra ciudad y lo más extraño es que no llegué a plantearme trabajar de camarera, actriz, secretaria... Directamente pensé en trabajar de escort.

Soy la que soy. Soy escort. Soy puta. No quiero serlo siempre pero sé que nunca dejaré de serlo, porque yo soy como soy.

Besitos!

miércoles, 11 de julio de 2012

La sexta columna: Esclavas sexuales en España, ¿y tú qué miras?

El 90% de las mujeres que ejercen la prostitución en España están obligadas, no denuncian por miedo a las mafias”.
Prostitución es negocio, es violencia, es miedo, es coacción, es terror, es comercio global de seres humanos, es pobreza y –sobre todo- es injusticia”.
La Sexta, canal de TV también conocido como "LA SECTA"

Hay mujeres engañadas pero es un fenómeno que, si se da, es muy minoritario. ¿Por qué? Porque eso sólo puede llevarse a cabo mediante el ejercicio de formas de violencia y de secuestro, y esto se da muy poco (...) pero lo que se deduce de la prensa y de otros medios de comunicación de que esto es la tónica general, es falso”.
Jose Luis Solana Ruiz, profesor de antropología y doctor en filosofía

El enfoque trafiquista obedece a una manifiesta, consciente y malintencionada tergiversación de la realidad”.
José López Riopedre, sociólogo, abogado y detective



Sigo incitando la polémica sobre la trata con el reportaje que la Sexta emitió el pasado mes de Abril sobre esclavitud sexual, trata de mujeres y redes mafiosas. Entre todos los que he visto hasta la fecha, y son muchos, es el que más se ajusta a los planteamientos abolicionistas no sólo por lo que nos cuenta (submundo de mafias, maltratos y amenazas) sino por cómo lo hace, acudiendo a toda una serie de "expertos" que transmiten una visión de los hechos monolítica y unidireccional. Esto es pura versión oficial, es como tratar de informarse sobre las investigaciones del 11 M por medio de la SER. Contamos con el testimonio de todas aquellas personas que declaran trabajar a favor de las "mujeres prostituidas": policías, trabajadoras sociales, fiscales y periodistas... Sólo se da voz a una presunta víctima de la explotación sexual, Irina, obligada a prostituirse en la Montera mientras veía pasar a los policías.

Fieles al rigor y seriedad que caracterizan a esta cadena, los reporteros de "La sexta columna" hacen un recorrido en profundidad de la prostitución en España recreando la trayectoria que seguirían las víctimas de la trata desde sus respectivos países al nuestro. No se pierdan la introducción a los diferentes países (Rumanía, Nigeria, Brasil, China... con "gong" incluido, jajaja, es brutal) ni el cuento ilustrado que se han currado. Yo es que no me lo puedo de creer.

Además han obtenido "en exclusiva" una serie de documentos como el contrato vudú que ya sacó Salas en su día (escrito en castellano, cuando las nigerianas hablan inglés y otras lenguas locales como el Yoruba). En la versión completa del programa, de unos 45 min de duración, también sale el reconocido cliente de prostitutas Torbe de quien se pretende dar una imagen de tío frívolo y pervertido. Pero la que les traigo, porque es la única que he podido colgar en el blog, ha sido recortada hasta quedar en media hora:




Lo que nos cuenta el documental es que España se ha convertido en un "paraíso de la prostitución" debido a tres factores: primero, una legislación permisiva; segundo, el carácter eminentemente putero de los varones españoles, a quienes no nos importa irnos a la cama con auténticas esclavas sexuales; y tercero la falta de planes de ayuda y reinserción social para las víctimas. El primer punto se solucionaría endureciendo la Ley, imponiendo penas de prisión cada vez mayores a los tratantes. Habría que otorgar más medios y atribuciones a la policía, que se encargaría de perseguir el delito implacablemente. El segundo castigando a los cómplices necesarios de este delito, los clientes, tan degenerados que estaríamos exigiendo perversiones cada vez mayores como menores, mujeres embarazadas o que sepamos que están obligadas. Para acabar, las ayudas a las prostitutas deberían ser canalizadas por las ONGs especializadas, que necesitarían ser sostenidas por unos poderes públicos concienciados frente a esta lacra. En lo esencial, éste es el programa abolicionista.

Los datos que nos dan son escalofriantes, entre 150 a 400 mil mujeres prostituidas. Si aceptamos la cifra más baja, de 135 mil, 100 mil de ellas estarían "manejadas y controladas por las mafias". Aseguran que el 90% del negocio de la prostitución lo controlan redes criminales organizadas que engañan a las mujeres, que éstas no dan el paso de prostituirse de manera voluntaria. Ellas serían sus prisioneras, incapaces de escapar de un infierno de explotación, enfermedades y violencia que únicamente llegaría a su fin cuando mueren o acaban volviéndose inservibles, momento en el que nuevas mujeres entran a alimentar este despiadado engranaje.

Su existencia sería un auténtico infierno, malvivirían en unas condiciones inhumanas teniendo que realizar "35 servicios diarios, cuando no son más", y sin la menor posibilidad de rechazar al cliente o elegir qué prácticas sexuales ofertar. Si el cliente está dispuesto a pagar y a asumir el riesgo tendrían que exponerse a realizar sexo sin protección para mayor lucro del chulo. No pueden escapar pues están siendo vigiladas las 24 horas, ni rebelarse ya que las han amenazado con tomar represalias contra su familia. Este infame negocio estaría controlado por el crimen organizado, y las prostitutas sometidas por medio del terror y el chantaje. Finalmente, para completar este cuadro desolador, se asegura que estas mujeres acaban con un trauma semejante a las personas que han sido torturadas.

Los abolicionistas aseguran que en España "se compran y venden seres humanos", relatándonos historias absolutamente escalofriantes acerca de las mafias. Todo esto es verídico, en muchas ocasiones se tacha de exagerado o tremendista al discurso abolicionista y he constatado que no exageran un pelo. Nos cuentan las cosas tal y como son, porque ellos conocen la realidad de las mafias mejor que nadie.



Por supuesto estos estremecedores testimonios jamás nos los relatarán las prostitutas, atormentadas por las constantes amenazas. Sólo cuando se las libera y se oculta su identidad nos cuentan verdaderamente la realidad de su situación como es el caso de Irina. Lo que nos da idea del grado de crueldad de estas organizaciones criminales es el paradójicamente bajo nivel de denuncias, de 83 por más de cien mil esclavas. Esto no demuestra que no existe delito, sino el grado de coacción al que son sometidas para no delatarles. La consecuencia lógica es que tendremos que desestimar lo que estas mujeres nos digan, pues por mucho que aparenten ser libres en realidad están obligadas, y acercarnos al mundo de la prostitución a través de profesionales como fiscales, policías, periodistas u ONGs. Las prostitutas no son unas interlocutoras válidas,  por temor no nos van a decir lo que saben, que además es muy poco porque no conocen a sus opresores (pues a mi me lo cuentan, vaya que sí).

¿Y qué métodos se emplearían para doblegar su voluntad?  Pues desde las más directas como palizas, violaciones y robos con el fin de anular a la persona como denuncia Mabel Lozano o un control muy próximo hasta el punto de estar encima en ellas en todo momento, "con un látigo encima" nos dice el periodista Javier Barroso; a otras más sutiles, así el inspector jefe de la UCRIF, Don Fernando Alonso, nos relata cómo las someten a continuas vejaciones para que "tengan un miedo tan cerval que no necesiten ya un control", que crean ver a sus controladores aunque no estén presentes. También nos indican que la organización "es fácil que tome represalias en sus países de origen". Pero de todos los testimonios el mejor indudablemente es el de la fiscal delegada de extranjería, Doña Beatriz Sánchez, quien con un indisimulado orgullo nos relata las técnicas de tortura empleadas para "meterlas el terror en las venas".

Sin embargo, y  a pesar de todo este suplicio que sufrirían, las prostitutas no confiarían en quienes han de rescatarlas. Llama la atención que reconozcan que en las últimas personas en quienes confían es en los policías, hecho que puede evidenciar cualquiera que se acerque al mundo de la prostitución particularmente en la calle donde está la "verdadera crueldad". Según nos cuentan, tenemos a una serie de chulos malos malísimos que las dan más palos que a una estera pero a quienes ellas, por temor, nunca delatan. Es más, estos desalmados hacen lo posible para fomentar la desconfianza de las chicas frente a las autoridades y ellas que son unas crédulas, unas ignorantes y unas tontainas van y les hacen caso. El chulo las pega, las dice que no vayan a la policía y ellas le creen. No es que recelen de las autoridades por su experiencia, porque hayan tenido problemas con la policía, qué va, sino es porque se lo han dicho los chulos. Jajaja, es que es alucinante, lo mejor que he oído en mi vida (bueno, eso y lo de que para salir de la crisis hacen falta medidas de "estímulo económico" que suponen un incremento del gasto público).

 
A lo largo y ancho de todo el mundo, las autoridades gubernamentales impulsan costosas y llamativas campañas contra "la trata". Pero no existen ni muchas denuncias ni parece haber una gran presión social para combatir este delito. ¿Qué motivaciones podrían tener entonces para emprender este tipo de iniciativas?



Para quienes conocen un poco del mundo de la prostitución, no hace falta que sea en profundidad, la imagen que se traslada de él en este documental resulta totalmente irreal. Gracias al blog he ido conociendo a una serie de académicos que han estudiado esta realidad y aseveran muy indignados que toda esta historia sobre la trata, las mafias y mujeres obligadas no es la norma. Que han entrado en contacto con numerosas prostitutas, por diferentes vías, y casi en todos los casos hallaban que ejercían la prostitución por decisión personal (en concreto López Riopedre ha trabajado con el colectivo de brasileñas y Dina Siegel con el de mujeres del este de Europa, los dos grupos con más "víctimas"). No niegan que pueda darse algún caso de engaño/coacción, pero sería anecdótico. Y no se limitan a preguntar a las chicas, sino que las conocen bien, llegan a establecer lazos de amistad y su contacto con ellas se prolonga durante meses e incluso años. Es lo mismo que he hecho yo y a idénticas conclusiones he llegado.

¿Pero por qué existe entonces un grupo tan nutrido de abolicionistas que afirma lo contrario? Es más, no hablamos únicamente de miembros de ONGs o asociaciones, sino de personas que trabajan para la administración como una fiscal (la señora Sánchez es la responsable de empapelar a "cabeza de cerdo") y un inspector jefe del CNP. ¿Es por ignorancia, por desconocimiento, como afirman los más cándidos? ¿Será por mezquinos intereses económicos, como cada vez apuntan más activistas pro derechos incluyendo a muchas prostitutas? Yo voy más allá, lo que yo planteo es que han construido este discursito de la trata para:
· UNO: lograr que socialmente exista un rechazo generalizado hacia la prostitución, que impida cualquier muestra de simpatía abierta hacia las prostitutas y su entorno a la vez que desalienta las investigaciones y estudios acerca de esta realidad.
· DOS: negar cualquier regulación legal de la prostitución que pueda suponer el reconocimiento de derechos para un colectivo de trabajadoras que se hallan sometidas a la más absoluta arbitrariedad por parte de la administración. La Ley ha servido históricamente para limitar la acción de los poderes públicos: este año estamos conmemorando el 2º aniversario de la primera Constitución española, nacida para poner coto a las ilimitadas prerrogativas regias; del mismo modo esperamos que una norma legal pueda frenar las extralimitaciones de las autoridades.
· TRES: encubrir sus propios delitos. Así de crudamente lo digo, cuando uno habla con las chicas le dan una versión de los hechos muy diferente que paso a relatar con más detenimiento ya que quiero explicarles a ustedes por qué no existe buena relación entre las prostitutas y las fuerzas del orden.

Los regulacionistas o pro derechos nos quejamos continuamente de que desde las instituciones no se nos escucha, de que sólo le dan voz (y aún más importante, financiación) a los abolicionistas, de que las políticas que se implementan bajo sus principios perjudican a las personas que se declara pretender ayudar... y no vemos que no es una equivocación de nuestras autoridades, sino lo que han buscado desde el primer momento. No es que las abolicionistas sean particularmente hábiles y por eso hayan logrado el respaldo institucional, lo que sucede es que su discurso resulta idóneo para justificar las intervenciones públicas: frente al problema de unas mafias criminales, de unas mujeres desvalidas y de unos clientes depravados vendría al rescate el bondadoso sector público. Los "buenos" contra los "malos", es la imagen que trata de dar el reportaje. ¿Ah, sí? Veamos quién es quién.

En las escasas ocasiones en las que las prostitutas, luchando contra viento y marea, logran hacerse escuchar desmontan por completo las afirmaciones abolicionistas. En esta imagen varias meretrices francesas protestan, el año pasado, ante el anuncio de la Asamblea Nacional de penalizar a sus clientes a la vez que reclaman derechos. Como vengo repitiendo insistentemente y se aprecia en el documental, el abolicionismo precisa acallar las voces disidentes.



Resulta que cuando las prostitutas hablan sus quejas acerca de sus autoproclamados "salvadores" son constantes. Por ejemplo acerca de las actuaciones policiales, como dice el documental "un uniforme equivale un corrupto" pero no porque se lo hayan dicho esas invisibles e inexistentes mafias sino porque lo experimentan DÍA A DÍA. ¿Ustedes de verdad pueden creerse que tantas prostitutas, durante tantos años, no confíen en los agentes simplemente porque se lo dicen esos chulos que las curran? Vamos, es de cajón, si alguien me hace daño lo último que hago es creerle. Nooo, amigos míos, es que todos estos abusos y maltratos sí que los sufren pero es por parte de esas personas que salen en el documental. ¿Sabéis qué miro, periolistos de la Secta? A los auténticos mafiosos, que es a quienes habéis sacado y trato de desenmascarar.

Tienen la desvergüenza de decirnos lo que ellos hacen, bien sabido es que la mejor manera de encubrir el delito es colgarle a otro el muerto. Por ejemplo, es completamente cierto que las amenazan, que las tratan como basura (Ana Fábregas, de Génera, ha relatado públicamente la chulería y prepotencia de los agentes) o que "las obligan a alojarse en un determinado lugar". En muchos casos la amenaza consiste en decirlas que si no les pagan el canon semanal les contarán a sus familiares que ejercen la prostitución en España, y a las que les tienen aquí las intimidan con llevarles a la cárcel. Conozco muchos casos de chicas con hermanos, tías, cuñados, etc acusados y hasta condenados por "proxenetas". Apreciarán ustedes que se nos dice que muchas veces las vende su propia familia o el novio. ¿Y saben por qué es? Porque, efectivamente, la chica convive con su novio y/o familia. Entonces llega la policía y la chantajea como en tantas ocasiones han denunciado las propias trabajadoras sexuales cuando tienen oportunidad, amenazan con que o pagan o acusan de proxenetismo a todo aquel que vive con ellas. En muchos casos el dominio de la policía es tal que las obligan a vivir en determinadas pensiones para tenerlas controladas, si no aceptan vivir donde las digan, trabajar los días y a las horas que las impongan y por supuesto a pagarles el canon de rigor, no las dejan ejercer la prostitución. Me río cuando oigo eso de que la prostitución no está regulada. No lo está por medio de una norma escrita, sobre el papel, pero en la realidad se encuentra regulada al milímetro.

¿Les parece a ustedes creible la historia de Irina, "prostituida" en la Montera? Para empezar, menudos huevos tendría que tener un mafioso para tratar de burlar a la policía (si las cosas fuesen como deberían ser) en el centro de Madrid, con docenas de policías -muchos secretas- y cámaras. Y no es un delito que se pueda cometer puntualmente y te aporte un gran botín como un robo a un banco o un desfalco de fondos públicos, no, tienes que estar ahí y chulear durante meses e incluso años (hay chicas que llevan 5, 6 y hasta 7 años en esta calle... no seguidos, claro, digo desde que empezaron) ganando de a 20 en 20 euros. Además, la policía no se limita a pasar por delante sino que para muy frecuentemente a hablar con las chicas y a pedirlas los "papeles" (en ese momento es cuando les entregan el "canon"). ¿Estoy diciendo que Irina es un fraude? Pues como todo en el abolicionismo. Falso, pero muy útil.

La relación entre los agentes de la autoridad y las trabajadoras sexuales siempre ha sido conflictiva. Pero ellas no cometen ningún delito, ¿por qué creen que han de pedirlas continuamente "los papeles" incluso cuando son rumanas (comunitarias) y no pueden infringir la Ley de Extranjería? ¿Creen que episodios como el de Ginés Giménez (Operación Bloque en Coslada) son anecdóticos o por el contrario podrían constatar la veracidad de mis denuncias?



En Montera lo que sí han podido ver ustedes han sido varias manifestaciones montadas por el Colectivo Hetaira, en las que las prostitutas al parecer logran vencer el miedo a sus "chulos" y se lanzan, pancarta en ristre, a declarar que ni nadie las obliga a trabajar en prostitución ni están de acuerdo con las políticas públicas que lleva a cabo el consistorio madrileño. Desde luego Hetaira no representa a todas las prostitutas (más bien a una minoría), pero desde luego son unas cuantas. La Sexta no se ha puesto en contacto con ninguna de ellas. Y nuevamente, qué curioso, que allá donde las prostitutas logran organizarse y hacerse oir (ya sea en Francia, Alemania, Australia, Perú, Argentina, Estados Unidos, etc), invariablemente se muestran contrarias a las tesis abolicionistas. Y su principal reclamo es detener los excesos y extorsiones policiales, en cualquier punto del globo.

¿Que no conocen el comportamiento de las autoridades en España? Claro que en sus países la policía es corrupta, porque en esencia el poder equivale a corrupción. Pero allí son ciudadanas, me cuentan que la policía en sus países de origen las trata adecuadamente (allí no putean, no lo harían ni locas), con respeto, pero aquí en España somos muy racistas y la policía ni te cuento. Las tratan como a escoria, y a diferencia de a un cliente o un viandante con quien se pueden encarar, enfrentarse a un policía trae consecuencias (y aun así, algunas lo hacen). Lo que me dicen es que la policía de aquí es peor, que son unos chulos, unos engreídos y prepotentes. El punto positivo es que aquí la prostitución no es delito, en Rumanía a la prostituta la puede caer hasta un año de prisión y la policía no se toma ni la molestia de negociar con las chicas: cada vez que las pilla las quita todo el dinero. Actúan peor que el más infame de los proxenetas. Aquí no es que sean unos santos, suelen tenerlas encerradas tres días según llegan para suavizarlas y son ellos quienes se guardan sus pasaportes (en el caso de las extracomunitarias), amenazándolas con no permitirlas renovar sus permisos de residencia. Pero esto como no lo pueden hacer con las rumanas recurren a inventarse ese cuento de los proxenetas.
Ahí tienen ustedes a quienes vigilan, controlan y amenazan a las chicas y la respuesta de por qué no se regula la prostitución. La policía en la actualidad actúa con una discrecionalidad tremenda y por supuesto no quiere ver recortadas sus atribuciones mediante normativa alguna, los políticos encuentran en la prostitución una fuente de ingresos estupenda y no sujeta a control alguno ya que oficialmente no están recibiendo ningún ingreso por la misma y además pueden aumentar la presión fiscal a placer, y finalmente la legión de paniaguados de las oenejetas tiene un lucrativo negocio fuera del cual se morirían de hambre. Es la cuadratura del círculo, otorgar derechos a las trabajadoras del sexo sería contrario al establishment. La falta de regulación posibilita todo tipo de abusos, hemos de ser conscientes de que todo lo que beneficie a las autoridades establecidas perjudica a la sociedad civil y viceversa.

jueves, 28 de junio de 2012

Cliente X responde a preguntas sobre la prostitución

A principios de mes me escribió un chico con una enorme inquietud por conocer ciertos aspectos concernientes a mis vivencias en el mundo de la prostitución. Como considero que pueden interesarle a alguien más, reproduzco aquí las cuestiones que me formuló y la contestación que le dí (os dejo una buena lectura para el fin de semana).



- ¿Cual es la mujer más joven que has visto en este mundillo? ¿Y la más mayor?

La edad de las prostitutas en España suele estar en la horquilla de los 20-40 años. Es difícil encontrar una menor de edad, y cuando hay una siempre es extranjera (generalmente rumana), ejerciendo en la calle (ni pisos ni clubs quieren problemas) y la falta poco para alcanzar la mayoría edad. Me han contado que sí que habría un par de pisos en Madrid con chicas menores, pero no puedo comprobarlo ya que el acceso a los mismos estaría muy restringido.

La meretriz más joven que he hallado tenía 15 años, en B/Manga (Colombia). Al parecer se podían encontrar chicas incluso de 12 años, varias me comentaron que comenzaron en torno a esa edad (12-14) y lo creo, algunas que ví en el centro de Bucaramanga y Bogotá aparentaban ser realmente jóvenes, unas niñas, pero no averigué su edad. En clubs y pisos de allá tampoco detecté menores, de nuevo únicamente se las podía encontrar en la calle.

Aunque a muchas personas las escandaliza el fenómeno de la prostitución infantil, para mí la realmente preocupante es la de señoras mayores. Una chica joven va a tener muchos clientes, podrá poner los límites que quiera (las prácticas sexuales que desea ofertar) y ganará un buen dinero. A una mujer mayor, a no ser que sea una escort de alto standing con una cartera de clientes fidelizados a lo largo de los años, la sucede lo contrario. La diferencia es realmente pasmosa, mientras una jovencita llegaba a sacarse 1.000 pavos en una noche (incluso con crisis, ahora que están tan mal las cosas pongamos aún unos 400-500, que no deja de ser un buen dinero) una señora mayor puede irse a casa habiendo hecho un servicio de 20 euros... o ninguno. Las prostitutas de calle más mayores son unas mileuristas más, según me han contado raro es que pasen de los 1.500-1.800 al mes.

Mientras las chicas jóvenes te dicen su edad, las mayores por razones obvias no lo hacen (y no voy a preguntárselo, queda muy feo). En la zona de Desengaño/Ballesta que es donde se ponen las señoras más veteranas yo creo que alguna debe pasar de los 60. De todas formas es difícil que lleguen a esa edad trabajando en prostitución, suelen retirarse antes (por ejemplo porque se casan con un cliente) o se reciclan convirtiéndose en encargadas de un negocio.



-¿Alguna vez has visto una agresión a una prostituta por parte de un cliente o un chulo?

Con los clientes he llegado a ver broncas, gritos, escándalos, pero agresiones físicas no. A la inversa sí, sí que he visto que lleguen a pegar a un cliente para robarle o deshacerse de él. Y entre las propias chicas también ha habido peleas, por cuestión del reparto de la zona o porque una bajaba la tarifa. Esas son las riñas más chungas porque hay palos en ambas direcciones, sin embargo no he conocido al primer cliente que se atreva a levantarle la mano a una chica... aunque sí a robarla. Según varias de ellas los marroquís son los más problemáticos (otras no tienen problemas con ellos, que conste), generalmente por ladrones y dicen que pueden ponerse violentos. Lo mismo puede suceder con un cliente drogado o bebido, si bien no es frecuente.

A pesar de la imagen conflictiva que se suele tener de la prostitución, es bastante raro que se produzcan "malos rollos". En este blog he publicado entrevistas a prostitutas que confiesen no haber tenido un sólo altercado en años, claro que eso depende del tipo de prostitución del que hablemos. Algunas chicas son amigas de lo ajeno y, por consiguiente, suelen tener problemas.
Tampoco he presenciado ninguna agresión por parte de los chulos, no parece que les haga falta. Su mera presencia ya hace que muchas chicas tiemblen (las novatas, las más veteranas saben disimular el miedo). Me han contado que las han llegado a violar amenazándolas con su arma reglamentaria, pero evidentemente es algo que no he presenciado.

De lo que sí he sido testigo es de enfrentamientos entre algunos viandantes/vecinos con las chicas. Las han insultado, arrojado agua sucia (y dicen que lejía en otras ocasiones), desperdicios... y todo ello sin la menor provocación. O bueno, quizá porque consideren que su mera presencia ya constituye una afrenta.



- En el caso anterior ¿lo vio alguien mas? ¿Intervino alguien para evitarlo (tu, otro cliente, otras chicas)?

Si hay algún problema en las habitaciones depende del encargado. En algunos casos se ponen del lado de la mujer y sacan al que da problemas, en otros se desentienden y dicen que arreglen sus asuntos fuera porque no se hacen responsables de lo que hagan las chicas (hay sitios que llegan a avisar mediante carteles al cliente de que ha de vigilar sus pertenencias).

Cuando interviene la policía suele ser a favor de las chicas. En casos de conflicto con un cliente, es éste quien se come el marrón (recordad el caso del senador Casimiro Curbelo, que fue a denunciar haber sido agredido en una sauna y acabó siendo detenido) y cuando se trata de un conflicto con los vecinos les dicen que no se puede hacer nada y pasan del tema.



- Cierto es que muchas se dedican a eso voluntariamente, pero ¿alguna vez sospechaste de que alguien estuviese en contra de su voluntad? me refiero a alguien obligada por otras personas, no a las que se vean en esa situación por necesidades económicas, que supongo también habrá bastantes.

Al principio lo sospechaba, es más, lo creía siempre. No hacían falta pruebas, era un axioma: si era puta tenía que estar obligada (prostitución=esclavitud sexual). Y toda prueba que se me presentase en contra de ello debía ser falsa: si me daban su teléfono era porque el chulo debía haberlas dicho que lo hiciesen para no levantar sospechas, si las veía por la calle fuera del trabajo no era porque pudiesen ir libremente a donde quisieran sino porque debían estar haciendo algún recado para las mafias que las controlaban, si parecían estar disfrutando conmigo en la habitación se debía sin duda a que las forzaban a fingir...

Ante mi estupor, lo que pude constatar a lo largo de los años es que absolutamente todas las prostitutas que fui conociendo habían ingresado en la prostitución y se mantenían en ella de manera voluntaria. Jamás encontré una sola forzada a prostituirse mediante coacción física, aunque sí obligada a compartir sus ganancias con la "mafia" que controlaba su zona de trabajo (fenómeno del que curiosamente nadie, menos un servidor, habla). Que yo no las halla encontrado no significa que no existan, aunque al parecer son casos anecdóticos. La socióloga Marta Casal realizó una intensísima investigación entrevistando a más de cien mujeres y únicamente una de ellas, colombiana, había sido traida a España mediante engaños. La ONG murciana CATS ha afirmado que ha hallado el caso de una nigeriana obligada a prostituirse. Hace unas semanas estuve en una charla sobre la trata de mujeres con fines de explotación sexual y una trabajadora social contó cómo ha conocido a nueve mujeres forzadas... a lo largo de 5 años. Considero verosímiles estas cifras y experiencias, de existir mujeres ejerciendo la prostitución en contra de su voluntad (que repito, personalmente no he conocido un sólo caso) su peso en el total sería mínimo: como asegura el abogado D. Carlos Orbañanos, que ha llevado numerosos casos de proxenetismo y prostitución, podría darse un caso cada mil o así.



- ¿Conoces alguna chica que, dedicándose a ello voluntariamente, lo haya tenido que dejar por la perdida de clientes ocasionada por la crisis?

Que dejarlo no, pero que trabaje menos sí... todas. Y que rebaje sus tarifas también. Y que haya decidido emigrar (a Holanda, a Dinamarca, a Alemania...) porque aquí el trabajo está terrible. La crisis ha sido particularmente devastadora en el mundo de la prostitución, pues es un sector en el que se exige que el pago siempre sea al contado y cuya demanda es extremadamente elástica, es ocio en estado puro, se gasta lo que sobra: antes se paga la hipoteca, el cole de los chavales o se llena la nevera. De lo primero en lo que se recorta es en irse de putas, es un gasto prescindible.



- ¿Alguna vez una señorita de ese mundillo a roto a llorar y te ha confiado sus penas?

Eso es muy peliculero, sus penas -y alegrías- te las van contando en el día a día de una manera normal sin necesidad de que las dé un arrebato. Claro que me han confesado sus problemas, que son múltiples y variados: desde los típicos de amores, a los económicos como que las habían cortado la luz por no pagar (y era cierto, que yo iba mucho a su piso) o que los chulos las habían robado todo lo que llevaban ahorrado, pasando por los que tienen con las autoridades como cuando detienen a sus familiares acusándoles de proxenetismo o con clientes que se quitan la goma en medio del servicio o acuerdan un precio y cuando van a entrar ofrecen menos. Pero esto te lo cuentan con naturalidad, y no tienes que andar preguntando sino simplemente escucharlas. Si uno va ganándose su confianza, hace que se encuentren bien y que le aprecien, las chicas irán contando su vida sin mayor problema. De hecho soy conocido porque me gustaba pasar mucho tiempo con las chicas y hablar con casi todas.

Pero eso de que vivan deprimidas de continuo, deseando salir de esta vida y aborreciendo la prostitución casi no existe. Digo casi porque algún caso me he encontrado, recuerdo una chica joven y muy bonita pero que era un mueble en la cama. Me costó mucho congeniar con ella, era muy reservada, y cuando se fue soltando conmigo lo que me dijo (pero sin llorar ni escenitas, lo hizo seriamente) fue que si estaba en esto es porque no había aprendido a hacer otra cosa pero que no era lo que la gustaba, estar con un tío y con otro y otro... Se la notaba, puteaba lo justo para ir tirando (era difícil verla en la calle, como mucho trabajaba cuatro horas al día y había épocas en las que simplemente acudía a llamadas de clientes conocidos) y como ya dije no era precisamente muy apasionada en la cama...

En cambio de lo que uno es testigo muchas veces es de lo bien que se lo pasan, sí que me han contado historias entre risas o estando muy alegres en numerosas ocasiones. Para que te vayan diciendo las cosas con naturalidad has de demostrarlas que eres alguien con quien se puede contar, no se puede ir como los reporteros de la tele haciendo preguntas directas e incómodas... para pescar hay que tener paciencia, no mostrar abiertamente que se quiere saber sobre la prostitución sino trabajar constemente para ganarse una red de informantes. Luego esas confidencias van cayendo solas: una chica te dice un día que tiene que pagar para que la dejen trabajar, otra te cuenta que ha tenido un problema con una chula, la de más allá que Fulanita y Perenganita son menores... y a partir de ahí ya las tiras de la lengua y te cuentan cómo va todo. Pero eso no es fruto de un repentino arranque sino del trabajo constante que uno ha llevado a cabo durante meses e incluso años. Es preciso pasarse mucho tiempo con ellas, no vale con darse unos paseos como hacen las oenejetas, incluso he tenido que "soportarlas" un poco pues si uno quiere que las chicas le cuenten cosas interesantes también ha de tener paciencia para aguantar las irrelevantes.



- ¿Es cierto el tópico cineasta de que las prostitutas nunca besan? ¿Te has encontrado con algún caso así?

Las putas son mujeres, y como tales son muy diversas. A unas las gusta besar y otras lo detestan: las hay que si se encuentran cómodas y les gusta el cliente le besan, en cambio otras consideran el hecho de besarse muy personal y no lo harían jamás con un cliente. Finalmente están las que trabajan en sitios donde expresamente se ofertan los besos como práctica sexual y han de hacerlo de manera indiscriminada. El mundo del puterio es muy amplio y variado, hay de todo. Las hay que no besarían ni a su padre y las que lo harían hasta con un perro.

Yo ahora estoy entrando siempre con una chica a la que beso como si fuera una novia, pero es cierto que he estado con otras a las que jamás he besado. Todo depende de lo a gusto que estés con la persona y cómo se tome la chica el trabajo sexual. También me ha sucedido que me coma la boca una chica que no me gustaba, o que la niegue yo el beso a ella.



- ¿Alguna vez has pagado y has renunciado al sexo por la pura necesidad de contacto humano mas que sexo?

No creo que sea tan sencillo hacer esa separación. A ver, al principio estaba claro que lo que buscaba era pura y exclusivamente sexo pero según uno va conociendo a las chicas, cogiendo confianza e intimando con ellas van surgiendo más cosas. Se convierten en amiguitas, la relación trasciende lo puramente comercial. Pero, al menos en mi caso, esto se ha dado de manera natural y no porque andase desesperado por encontrar compañía, por sentirme solo.

Sucede que me encuentro bien con las chicas, valoro su compañía y por eso ando con ellas (o andaba, que de hace un tiempo para acá he tenido que volverme mucho más discreto y cauteloso en mis relaciones con las chicas por motivos ajenos a mi voluntad). Con varias de ellas he pasado mucho tiempo sin necesidad de pagar nada, de hecho en algunos casos eran ellas las que me buscaban y las que podría decirse que parecían más necesitadas de "contacto humano". En muchas ocasiones lo que realmente deseaba no era ni compañía ni sexo, sino ganarme la confianza de las chicas para que me fuesen contando más cosas de su mundo. Quería saber más sobre ellas, como respondí en otra pregunta estaba obsesionado porque según iba conociendo con mayor profundidad el fenómeno de la prostitución, más alucinante me resultaba el contraste existente entre lo que se decía de él (en los medios, desde las instituciones, las asociaciones que atendían prostitutas) y lo que veía y me contaban las chicas. No es que fuesen historias diferentes, es que no tenían nada que ver.

Cuando he pagado a una prostituta por "compañía" ha sido generalmente para ayudarla porque era una chica con la que no deseaba atenderme, pero que era buena y atenta conmigo así que consideraba que era necesario tener algún detalle con ella. Es decir, sí que he pagado y renunciado al sexo pero no porque me sintiese solo.



- ¿La extorsión policial se puede cuantificar ? Es decir, ¿cada cuanto suelen extorsionarlas y cuánto suelen pedir?

Hace poco puse un video donde la portavoz de una asociación la cuantificaba en un 90%, cifra que doy por buena para el ámbito de la prostitución callejera. Además existe un informe de la contraloría de Bogotá que encuesta a las prostitutas y cuyo hallazgo más sorprendente fue encontrar que la PRINCIPAL preocupación de las chicas es la serie de abusos, extorsiones y chantajes que sufren por parte de las autoridades.

Como mostró el caso Coslada, el pago a la policía está sistematizado y perfectamente organizado. En Alcalá, Montera y Villaverde funciona igual, consiste en una cuota, tasa o "canon" -como ellos la denominan- de periodicidad SEMANAL. Los pisos donde se atienden también están sujetos al pago de una "licencia" (asimismo completamente ilegal) cada mes. Las chicas pagan en función de la zona en la que trabajen y de las posibilidades de trabajo que tengan (una joven y recién llegada pagará más que una chica más mayor y que lleve más tiempo). En Villaverde el canon estaba el verano pasado en torno a los 200-300 euros semanales. En la Montera está entre 400 y 500. Claro que en ocasiones la chica no paga directamente a la policía sino que se encarga de ello la "chula", una señora que hace de intermediaria y que protege los intereses de varias prostitutas. Como este tributo fijo puede perjudicar en exceso a una chica que no haya hecho dinero esa semana en concreto, lo que hace la chula es ir al 50% con las chicas a cambio de encargarse de todas las gestiones que faciliten su trabajo (no sólo la negociación con la policía, sino también de conseguirlas alojamiento, ropa y manutención, asistencia legal, etc). Es sencillo identificarlas, son señoras mayores que se sientan entre las chicas o tras ellas, gordas y ya con una edad, nunca se atienden y visten de chándal. En la Montera las más conocidas son la Dita, la Petrutsa y la Ionica (otra, la Giorgiana, lleva presa en Valdemoro desde fines de marzo). Las chicas con chula están mejor ya que así la policía no las molesta y pueden ganar más dinero; es decir, que lejos de la creencia que se tiene de que una chica chuleada va a estar más explotada lo cierto es que se encuentra más protegida (no va a ser detenida, no van a pedirla más dinero del acordado ni a abusar de ella...). Una chica sin chula se expone mucho más a la arbitrariedad policial.



- ¿Cual es a tu parecer la práctica mas obscena, rara o extraña que has visto?

La anteriormente mencionada, el pago semanal a la policía (con o sin intermediarios). Ah, ¿de índole sexual te refieres? Pues no sé, las chicas son normalitas... con ellas no he hecho nada que no hubiese hecho con una novia. Lo más "raro" podrían ser besos con lengua, sexo a pelo, o francés hasta el final... ya ves tú que sexo más "extremo". Me han contado cosas como que el cliente lleve el uniforme escolar de su hija para que se lo pongan o también se solicita bastante la lluvia dorada (que las chica les orine encima), pero eso lo se de oídas, nunca lo he visto.

Te aseguro que el sexo con prostitutas, al menos en mi caso, no es particularmente creativo. La gran "sorpresa" que me llevé es que, a diferencia de lo que creía, en su trabajo pueden lleguar a mojarse, a disfrutar, a tocarse y a correrse (si bien no es frecuente). Ver la cara de placer de una mujer es de lo que más me gusta. Si la agradas y consigues que esté cómoda, es ella la que te va a pedir cosas a tí: puede ser que la chupes el coñito, que la aprietes bien fuerte los senos o se los muerdas (a una la gustaba duro de verdad, llegué a tener miedo de lastimarla), que la folles sin goma...



- ¿Es habitual el que los clientes acudan siempre a la misma chica o suelen ir variando? en el segundo caso, y según tu experiencia personal, ¿cu.anto tiempo te suele seguir interesando la misma "profesional del sexo"?

Depende. Hay clientes que se enganchan a la misma chica y otros que varían mucho, eso va en función de cada uno. También de la época, yo he estado repitiendo mucho con la misma en un periodo y en otro cambiando constantemente.

Si la chica te gusta te vas a interesar por ella siempre, aunque haya dejado de trabajar. Mantienes el contacto con ella incluso cuando ha regresado a su país de origen.

En mi caso una chica me interesa en tanto en cuanto se porte bien conmigo. No hay plazo definido, depende de cómo se vayan dando las cosas. Si te puedo decir que con algunas he mantenido relaciones más largas que con muchas amistades y parejas.



-¿En algún caso has visto a alguna mujer armada? ¿Qué tipo de arma, pistola, cuchillo, gas pimienta, taser...?

Navajas automáticas, en Colombia. Muchas chicas de la calle en Colombia las llevaban (es un arma prohibida aquí en España), y era un canteo porque a más de una se le cayó al desvestirse. Aquí jamás he visto a ninguna con arma alguna, en un piso de Ballesta tienen un spray de pimienta de esos pero del año ochocientos, debe haberles caducado ya.

De lo que suelen ir armadas es de ingenio, que es lo mejor para salir airoso de situaciones complicadas...



- ¿Has iniciado a alguien en la prostitución? (cliente o chica) ¿Cómo fue para usted la iniciación? ¿Y para la otra persona?

Sí, ambos casos. He llevado a un chico de putas por primera vez y también fui con una ex novia a varios chochales que conocía porque necesitaba dinero. Para mí es un orgullo haberme convertido en "perro viejo" y contribuir a la pervivencia del puterío, y en el caso de las otras personas su iniciación fue típica. El chico dijo que había sido una mierda, porque cuando uno es nuevo e inexperto suelen torearle (la chica quiso que se corriese solamente con una paja, cuando acabó el tiempo le dijo que tenía que terminar se hubiese corrido o no... jajaja, es que esto no es tan fácil, amigo). La chica estuvo encantada, sacó en una noche el dinero que necesitaba para pagar el alquiler y las facturas de todo un mes y me comentó que los clientes habían sido muy atentos y considerados con ella. Así es el mundo del puterío: con la puta nueva todo son atenciones y consideraciones, al putero novel le tangan de mala manera.

Como dice el viejo y sabio refrán, quien tiene un coño tiene un tesoro.



-¿Alguna vez has ido con algún amigo y habéis realizado la practica sexual en la misma habitación al mismo tiempo? (ya sea con chicas diferentes o con la misma.)

Voy de putas solo, y cuando lo hago en compañía cada uno sube con su chica. Únicamente una vez decidimos, un amigo y yo, contratar conjuntamente los servicios de una meretriz. No me gustó la experiencia ya que si estás a solas con la chica hay más intimidad y lo pasas mejor, además ella cobra tanto de tí como del otro. Pagas lo mismo y tienes que compartirla, no me parece un buen negocio.



- ¿Alguna vez se ha sentido alguna prostituta ofendida por alguna práctica que usted quisiera realizar? ¿Podrías detallarme la situación y su reacción?

Ofendida no creo, pero sí han rechazado muchas de mis proposiciones. A ver, la chica pone sus límites que no siempre son los mismos. Cuando está a gusto contigo o quiere agradarte (por ejemplo porque lleva poco tiempo y todavía no tiene clientes fijos) será permisiva, te va a decir que sí casi a todo. Pero si habéis discutido o ha tenido un mal día vas a tener una experiencia lamentable, puedes estar seguro. He estado con chicas que no me dejaban encender la luz, que me querían poner dos condones o pretendían usar el preservativo hasta para hacerme una paja. Claro, no es que yo quisiese hacer nada fuera de lo normal, es que lo que pretendían hacer no tiene nombre. Pero en esos casos no te queda más que aguantar y pasar por el aro, ya has pagado y no hay reembolso posible así que tienes que hacerlo lo mejor que puedas (comenzando por crear buen rollo, porque si te cabreas entonces desde luego no te vas a correr) y escarmentar para la próxima.

Cuando he tratado de ir más allá de los topes que se pone la chica, por ejemplo metiéndola los dedos cuando juego con su coño, simplemente dice "no" (o ni eso, hace un sonido de desaprobación como "Hmm-Hmm": eso no te lo permito) y paras automáticamente. Eso es como la fruta, no significa que no te la puedas comer sino que aún no está madura. Si sigues entrando con la chica, la tratas bien y te coge confianza sí que podrás ir haciéndola más cosas. Para poder degustarla bien hace falta que la pongas a punto.



- ¿Alguna vez has realizado un trío o una orgía? ¿Están dispuestas las chicas a cooperar? Y en ese caso, ¿se le derrumbo el mito? ¿Cómo lo calificaría?

Ya comenté antes lo del trío. También hice otro pero para una película porno, y con dos chicas he estado unas pocas veces. La verdad es que me resulta una práctica un tanto aparatosa, no le cojo la gracia. En esto soy un tanto tradicional, creo que tres son multitud.

No sé a qué mito te refieres... ¿de que es algo más excitante? Es que no todos nos ponemos con las mismas cosas.



- ¿Hay un precio definido en el mercado sexual según la practicas o cada chica pone su precio? (La pregunta anterior era sobre chicas de nivel socioeconómico bajo o medio, no una prostituta de lujo) ¿sobre cuanto suele oscilar cada práctica?

No es tanto por prácticas sino por el tiempo. Las chicas cobran servicios sexuales por 15, 30, 45, 60 min... o por horas, en el caso de las más afortunadas. En la calle hay un "mínimo" de 20 más la habitación que a veces se queda en 15 si la chica necesita el dinero o incluso de 10 en el caso de las africanas o las yonkis. Prefiero no regatear porque eso luego se nota en el servicio, por 5 euros de rebaja te expones a que la chica haga el mínimo de lo mínimo. Por si no lo he dicho suficientes veces lo repetiré una vez más, pórtate con la chica (paga bien, respeta sus límites, sé amable...) y por lo general ella te tratará bien.

En clubs suele ser igual, hay una tarifa mínima que se negocia a la baja si hay pocos clientes y al alza si la chica está muy cotizada o si por la razón que sea cree que puede sacar provecho (cliente que muestra tener pasta, estar borracho o ser extranjero). Si el cliente desea un extra puede negociarlo, aunque eso depende de cada persona. Hay chicas que realizarán ciertas prácticas por mero gusto, otras sólo a cambio de una comprensación económica y finalmente otras que no están dispuestas a llevarlas a cabo por considerarlas desagradables, peligrosas para su salud o porque sencillamente no les da la gana.

En pisos, chalets y agencias sí que he visto esa tarificación por prácticas. Viene un precio para el servicio normal y se van añadiendo "suplementos" por el francés hasta el final, el beso blanco, el griego... Los precios dependen del nivel del sitio, son muy variables, puedo darte una horquilla de 30-90 euros por servicio que sería lo que cobrarían en la mayoría de los sitios. Hasta 400 es lo que podríamos considerar una prostitución para clases acomodadas, y a partir de ahí ya vendría la de lujo.



- Y, por último, ¿has encontrado alguna vez a una prostituta novel? Es decir, una chica que fuese inexperta y estuviese comenzando con la profesión, y al igual que antes ¿como se enfrentó a la situación ella?

Sí, claro, varias veces. Para mí es lo mejor, un verdadero regalo del cielo. Cuando una chica comienza te encuentras con la sorprendente situación de que eres tú el que es más experto que ella, así que la llevas por donde quieres. Son muy dulces, tienen el miedo natural de quien comienza en esto pero si eres amable cogen confianza rápidamente y puedes pasarlo en grande con ellas. Las chicas dicen que cuando empiezan "están muy tontas", en referencia a que carecen de iniciativa y no saben imponerse a los clientes. Eso es una bendición si uno sabe cómo aprovechar la oportunidad...