miércoles, 11 de julio de 2012

La sexta columna: Esclavas sexuales en España, ¿y tú qué miras?

El 90% de las mujeres que ejercen la prostitución en España están obligadas, no denuncian por miedo a las mafias”.
Prostitución es negocio, es violencia, es miedo, es coacción, es terror, es comercio global de seres humanos, es pobreza y –sobre todo- es injusticia”.
La Sexta, canal de TV también conocido como "LA SECTA"

Hay mujeres engañadas pero es un fenómeno que, si se da, es muy minoritario. ¿Por qué? Porque eso sólo puede llevarse a cabo mediante el ejercicio de formas de violencia y de secuestro, y esto se da muy poco (...) pero lo que se deduce de la prensa y de otros medios de comunicación de que esto es la tónica general, es falso”.
Jose Luis Solana Ruiz, profesor de antropología y doctor en filosofía

El enfoque trafiquista obedece a una manifiesta, consciente y malintencionada tergiversación de la realidad”.
José López Riopedre, sociólogo, abogado y detective



Sigo incitando la polémica sobre la trata con el reportaje que la Sexta emitió el pasado mes de Abril sobre esclavitud sexual, trata de mujeres y redes mafiosas. Entre todos los que he visto hasta la fecha, y son muchos, es el que más se ajusta a los planteamientos abolicionistas no sólo por lo que nos cuenta (submundo de mafias, maltratos y amenazas) sino por cómo lo hace, acudiendo a toda una serie de "expertos" que transmiten una visión de los hechos monolítica y unidireccional. Esto es pura versión oficial, es como tratar de informarse sobre las investigaciones del 11 M por medio de la SER. Contamos con el testimonio de todas aquellas personas que declaran trabajar a favor de las "mujeres prostituidas": policías, trabajadoras sociales, fiscales y periodistas... Sólo se da voz a una presunta víctima de la explotación sexual, Irina, obligada a prostituirse en la Montera mientras veía pasar a los policías.

Fieles al rigor y seriedad que caracterizan a esta cadena, los reporteros de "La sexta columna" hacen un recorrido en profundidad de la prostitución en España recreando la trayectoria que seguirían las víctimas de la trata desde sus respectivos países al nuestro. No se pierdan la introducción a los diferentes países (Rumanía, Nigeria, Brasil, China... con "gong" incluido, jajaja, es brutal) ni el cuento ilustrado que se han currado. Yo es que no me lo puedo de creer.

Además han obtenido "en exclusiva" una serie de documentos como el contrato vudú que ya sacó Salas en su día (escrito en castellano, cuando las nigerianas hablan inglés y otras lenguas locales como el Yoruba). En la versión completa del programa, de unos 45 min de duración, también sale el reconocido cliente de prostitutas Torbe de quien se pretende dar una imagen de tío frívolo y pervertido. Pero la que les traigo, porque es la única que he podido colgar en el blog, ha sido recortada hasta quedar en media hora:




Lo que nos cuenta el documental es que España se ha convertido en un "paraíso de la prostitución" debido a tres factores: primero, una legislación permisiva; segundo, el carácter eminentemente putero de los varones españoles, a quienes no nos importa irnos a la cama con auténticas esclavas sexuales; y tercero la falta de planes de ayuda y reinserción social para las víctimas. El primer punto se solucionaría endureciendo la Ley, imponiendo penas de prisión cada vez mayores a los tratantes. Habría que otorgar más medios y atribuciones a la policía, que se encargaría de perseguir el delito implacablemente. El segundo castigando a los cómplices necesarios de este delito, los clientes, tan degenerados que estaríamos exigiendo perversiones cada vez mayores como menores, mujeres embarazadas o que sepamos que están obligadas. Para acabar, las ayudas a las prostitutas deberían ser canalizadas por las ONGs especializadas, que necesitarían ser sostenidas por unos poderes públicos concienciados frente a esta lacra. En lo esencial, éste es el programa abolicionista.

Los datos que nos dan son escalofriantes, entre 150 a 400 mil mujeres prostituidas. Si aceptamos la cifra más baja, de 135 mil, 100 mil de ellas estarían "manejadas y controladas por las mafias". Aseguran que el 90% del negocio de la prostitución lo controlan redes criminales organizadas que engañan a las mujeres, que éstas no dan el paso de prostituirse de manera voluntaria. Ellas serían sus prisioneras, incapaces de escapar de un infierno de explotación, enfermedades y violencia que únicamente llegaría a su fin cuando mueren o acaban volviéndose inservibles, momento en el que nuevas mujeres entran a alimentar este despiadado engranaje.

Su existencia sería un auténtico infierno, malvivirían en unas condiciones inhumanas teniendo que realizar "35 servicios diarios, cuando no son más", y sin la menor posibilidad de rechazar al cliente o elegir qué prácticas sexuales ofertar. Si el cliente está dispuesto a pagar y a asumir el riesgo tendrían que exponerse a realizar sexo sin protección para mayor lucro del chulo. No pueden escapar pues están siendo vigiladas las 24 horas, ni rebelarse ya que las han amenazado con tomar represalias contra su familia. Este infame negocio estaría controlado por el crimen organizado, y las prostitutas sometidas por medio del terror y el chantaje. Finalmente, para completar este cuadro desolador, se asegura que estas mujeres acaban con un trauma semejante a las personas que han sido torturadas.

Los abolicionistas aseguran que en España "se compran y venden seres humanos", relatándonos historias absolutamente escalofriantes acerca de las mafias. Todo esto es verídico, en muchas ocasiones se tacha de exagerado o tremendista al discurso abolicionista y he constatado que no exageran un pelo. Nos cuentan las cosas tal y como son, porque ellos conocen la realidad de las mafias mejor que nadie.



Por supuesto estos estremecedores testimonios jamás nos los relatarán las prostitutas, atormentadas por las constantes amenazas. Sólo cuando se las libera y se oculta su identidad nos cuentan verdaderamente la realidad de su situación como es el caso de Irina. Lo que nos da idea del grado de crueldad de estas organizaciones criminales es el paradójicamente bajo nivel de denuncias, de 83 por más de cien mil esclavas. Esto no demuestra que no existe delito, sino el grado de coacción al que son sometidas para no delatarles. La consecuencia lógica es que tendremos que desestimar lo que estas mujeres nos digan, pues por mucho que aparenten ser libres en realidad están obligadas, y acercarnos al mundo de la prostitución a través de profesionales como fiscales, policías, periodistas u ONGs. Las prostitutas no son unas interlocutoras válidas,  por temor no nos van a decir lo que saben, que además es muy poco porque no conocen a sus opresores (pues a mi me lo cuentan, vaya que sí).

¿Y qué métodos se emplearían para doblegar su voluntad?  Pues desde las más directas como palizas, violaciones y robos con el fin de anular a la persona como denuncia Mabel Lozano o un control muy próximo hasta el punto de estar encima en ellas en todo momento, "con un látigo encima" nos dice el periodista Javier Barroso; a otras más sutiles, así el inspector jefe de la UCRIF, Don Fernando Alonso, nos relata cómo las someten a continuas vejaciones para que "tengan un miedo tan cerval que no necesiten ya un control", que crean ver a sus controladores aunque no estén presentes. También nos indican que la organización "es fácil que tome represalias en sus países de origen". Pero de todos los testimonios el mejor indudablemente es el de la fiscal delegada de extranjería, Doña Beatriz Sánchez, quien con un indisimulado orgullo nos relata las técnicas de tortura empleadas para "meterlas el terror en las venas".

Sin embargo, y  a pesar de todo este suplicio que sufrirían, las prostitutas no confiarían en quienes han de rescatarlas. Llama la atención que reconozcan que en las últimas personas en quienes confían es en los policías, hecho que puede evidenciar cualquiera que se acerque al mundo de la prostitución particularmente en la calle donde está la "verdadera crueldad". Según nos cuentan, tenemos a una serie de chulos malos malísimos que las dan más palos que a una estera pero a quienes ellas, por temor, nunca delatan. Es más, estos desalmados hacen lo posible para fomentar la desconfianza de las chicas frente a las autoridades y ellas que son unas crédulas, unas ignorantes y unas tontainas van y les hacen caso. El chulo las pega, las dice que no vayan a la policía y ellas le creen. No es que recelen de las autoridades por su experiencia, porque hayan tenido problemas con la policía, qué va, sino es porque se lo han dicho los chulos. Jajaja, es que es alucinante, lo mejor que he oído en mi vida (bueno, eso y lo de que para salir de la crisis hacen falta medidas de "estímulo económico" que suponen un incremento del gasto público).

 
A lo largo y ancho de todo el mundo, las autoridades gubernamentales impulsan costosas y llamativas campañas contra "la trata". Pero no existen ni muchas denuncias ni parece haber una gran presión social para combatir este delito. ¿Qué motivaciones podrían tener entonces para emprender este tipo de iniciativas?



Para quienes conocen un poco del mundo de la prostitución, no hace falta que sea en profundidad, la imagen que se traslada de él en este documental resulta totalmente irreal. Gracias al blog he ido conociendo a una serie de académicos que han estudiado esta realidad y aseveran muy indignados que toda esta historia sobre la trata, las mafias y mujeres obligadas no es la norma. Que han entrado en contacto con numerosas prostitutas, por diferentes vías, y casi en todos los casos hallaban que ejercían la prostitución por decisión personal (en concreto López Riopedre ha trabajado con el colectivo de brasileñas y Dina Siegel con el de mujeres del este de Europa, los dos grupos con más "víctimas"). No niegan que pueda darse algún caso de engaño/coacción, pero sería anecdótico. Y no se limitan a preguntar a las chicas, sino que las conocen bien, llegan a establecer lazos de amistad y su contacto con ellas se prolonga durante meses e incluso años. Es lo mismo que he hecho yo y a idénticas conclusiones he llegado.

¿Pero por qué existe entonces un grupo tan nutrido de abolicionistas que afirma lo contrario? Es más, no hablamos únicamente de miembros de ONGs o asociaciones, sino de personas que trabajan para la administración como una fiscal (la señora Sánchez es la responsable de empapelar a "cabeza de cerdo") y un inspector jefe del CNP. ¿Es por ignorancia, por desconocimiento, como afirman los más cándidos? ¿Será por mezquinos intereses económicos, como cada vez apuntan más activistas pro derechos incluyendo a muchas prostitutas? Yo voy más allá, lo que yo planteo es que han construido este discursito de la trata para:
· UNO: lograr que socialmente exista un rechazo generalizado hacia la prostitución, que impida cualquier muestra de simpatía abierta hacia las prostitutas y su entorno a la vez que desalienta las investigaciones y estudios acerca de esta realidad.
· DOS: negar cualquier regulación legal de la prostitución que pueda suponer el reconocimiento de derechos para un colectivo de trabajadoras que se hallan sometidas a la más absoluta arbitrariedad por parte de la administración. La Ley ha servido históricamente para limitar la acción de los poderes públicos: este año estamos conmemorando el 2º aniversario de la primera Constitución española, nacida para poner coto a las ilimitadas prerrogativas regias; del mismo modo esperamos que una norma legal pueda frenar las extralimitaciones de las autoridades.
· TRES: encubrir sus propios delitos. Así de crudamente lo digo, cuando uno habla con las chicas le dan una versión de los hechos muy diferente que paso a relatar con más detenimiento ya que quiero explicarles a ustedes por qué no existe buena relación entre las prostitutas y las fuerzas del orden.

Los regulacionistas o pro derechos nos quejamos continuamente de que desde las instituciones no se nos escucha, de que sólo le dan voz (y aún más importante, financiación) a los abolicionistas, de que las políticas que se implementan bajo sus principios perjudican a las personas que se declara pretender ayudar... y no vemos que no es una equivocación de nuestras autoridades, sino lo que han buscado desde el primer momento. No es que las abolicionistas sean particularmente hábiles y por eso hayan logrado el respaldo institucional, lo que sucede es que su discurso resulta idóneo para justificar las intervenciones públicas: frente al problema de unas mafias criminales, de unas mujeres desvalidas y de unos clientes depravados vendría al rescate el bondadoso sector público. Los "buenos" contra los "malos", es la imagen que trata de dar el reportaje. ¿Ah, sí? Veamos quién es quién.

En las escasas ocasiones en las que las prostitutas, luchando contra viento y marea, logran hacerse escuchar desmontan por completo las afirmaciones abolicionistas. En esta imagen varias meretrices francesas protestan, el año pasado, ante el anuncio de la Asamblea Nacional de penalizar a sus clientes a la vez que reclaman derechos. Como vengo repitiendo insistentemente y se aprecia en el documental, el abolicionismo precisa acallar las voces disidentes.



Resulta que cuando las prostitutas hablan sus quejas acerca de sus autoproclamados "salvadores" son constantes. Por ejemplo acerca de las actuaciones policiales, como dice el documental "un uniforme equivale un corrupto" pero no porque se lo hayan dicho esas invisibles e inexistentes mafias sino porque lo experimentan DÍA A DÍA. ¿Ustedes de verdad pueden creerse que tantas prostitutas, durante tantos años, no confíen en los agentes simplemente porque se lo dicen esos chulos que las curran? Vamos, es de cajón, si alguien me hace daño lo último que hago es creerle. Nooo, amigos míos, es que todos estos abusos y maltratos sí que los sufren pero es por parte de esas personas que salen en el documental. ¿Sabéis qué miro, periolistos de la Secta? A los auténticos mafiosos, que es a quienes habéis sacado y trato de desenmascarar.

Tienen la desvergüenza de decirnos lo que ellos hacen, bien sabido es que la mejor manera de encubrir el delito es colgarle a otro el muerto. Por ejemplo, es completamente cierto que las amenazan, que las tratan como basura (Ana Fábregas, de Génera, ha relatado públicamente la chulería y prepotencia de los agentes) o que "las obligan a alojarse en un determinado lugar". En muchos casos la amenaza consiste en decirlas que si no les pagan el canon semanal les contarán a sus familiares que ejercen la prostitución en España, y a las que les tienen aquí las intimidan con llevarles a la cárcel. Conozco muchos casos de chicas con hermanos, tías, cuñados, etc acusados y hasta condenados por "proxenetas". Apreciarán ustedes que se nos dice que muchas veces las vende su propia familia o el novio. ¿Y saben por qué es? Porque, efectivamente, la chica convive con su novio y/o familia. Entonces llega la policía y la chantajea como en tantas ocasiones han denunciado las propias trabajadoras sexuales cuando tienen oportunidad, amenazan con que o pagan o acusan de proxenetismo a todo aquel que vive con ellas. En muchos casos el dominio de la policía es tal que las obligan a vivir en determinadas pensiones para tenerlas controladas, si no aceptan vivir donde las digan, trabajar los días y a las horas que las impongan y por supuesto a pagarles el canon de rigor, no las dejan ejercer la prostitución. Me río cuando oigo eso de que la prostitución no está regulada. No lo está por medio de una norma escrita, sobre el papel, pero en la realidad se encuentra regulada al milímetro.

¿Les parece a ustedes creible la historia de Irina, "prostituida" en la Montera? Para empezar, menudos huevos tendría que tener un mafioso para tratar de burlar a la policía (si las cosas fuesen como deberían ser) en el centro de Madrid, con docenas de policías -muchos secretas- y cámaras. Y no es un delito que se pueda cometer puntualmente y te aporte un gran botín como un robo a un banco o un desfalco de fondos públicos, no, tienes que estar ahí y chulear durante meses e incluso años (hay chicas que llevan 5, 6 y hasta 7 años en esta calle... no seguidos, claro, digo desde que empezaron) ganando de a 20 en 20 euros. Además, la policía no se limita a pasar por delante sino que para muy frecuentemente a hablar con las chicas y a pedirlas los "papeles" (en ese momento es cuando les entregan el "canon"). ¿Estoy diciendo que Irina es un fraude? Pues como todo en el abolicionismo. Falso, pero muy útil.

La relación entre los agentes de la autoridad y las trabajadoras sexuales siempre ha sido conflictiva. Pero ellas no cometen ningún delito, ¿por qué creen que han de pedirlas continuamente "los papeles" incluso cuando son rumanas (comunitarias) y no pueden infringir la Ley de Extranjería? ¿Creen que episodios como el de Ginés Giménez (Operación Bloque en Coslada) son anecdóticos o por el contrario podrían constatar la veracidad de mis denuncias?



En Montera lo que sí han podido ver ustedes han sido varias manifestaciones montadas por el Colectivo Hetaira, en las que las prostitutas al parecer logran vencer el miedo a sus "chulos" y se lanzan, pancarta en ristre, a declarar que ni nadie las obliga a trabajar en prostitución ni están de acuerdo con las políticas públicas que lleva a cabo el consistorio madrileño. Desde luego Hetaira no representa a todas las prostitutas (más bien a una minoría), pero desde luego son unas cuantas. La Sexta no se ha puesto en contacto con ninguna de ellas. Y nuevamente, qué curioso, que allá donde las prostitutas logran organizarse y hacerse oir (ya sea en Francia, Alemania, Australia, Perú, Argentina, Estados Unidos, etc), invariablemente se muestran contrarias a las tesis abolicionistas. Y su principal reclamo es detener los excesos y extorsiones policiales, en cualquier punto del globo.

¿Que no conocen el comportamiento de las autoridades en España? Claro que en sus países la policía es corrupta, porque en esencia el poder equivale a corrupción. Pero allí son ciudadanas, me cuentan que la policía en sus países de origen las trata adecuadamente (allí no putean, no lo harían ni locas), con respeto, pero aquí en España somos muy racistas y la policía ni te cuento. Las tratan como a escoria, y a diferencia de a un cliente o un viandante con quien se pueden encarar, enfrentarse a un policía trae consecuencias (y aun así, algunas lo hacen). Lo que me dicen es que la policía de aquí es peor, que son unos chulos, unos engreídos y prepotentes. El punto positivo es que aquí la prostitución no es delito, en Rumanía a la prostituta la puede caer hasta un año de prisión y la policía no se toma ni la molestia de negociar con las chicas: cada vez que las pilla las quita todo el dinero. Actúan peor que el más infame de los proxenetas. Aquí no es que sean unos santos, suelen tenerlas encerradas tres días según llegan para suavizarlas y son ellos quienes se guardan sus pasaportes (en el caso de las extracomunitarias), amenazándolas con no permitirlas renovar sus permisos de residencia. Pero esto como no lo pueden hacer con las rumanas recurren a inventarse ese cuento de los proxenetas.
Ahí tienen ustedes a quienes vigilan, controlan y amenazan a las chicas y la respuesta de por qué no se regula la prostitución. La policía en la actualidad actúa con una discrecionalidad tremenda y por supuesto no quiere ver recortadas sus atribuciones mediante normativa alguna, los políticos encuentran en la prostitución una fuente de ingresos estupenda y no sujeta a control alguno ya que oficialmente no están recibiendo ningún ingreso por la misma y además pueden aumentar la presión fiscal a placer, y finalmente la legión de paniaguados de las oenejetas tiene un lucrativo negocio fuera del cual se morirían de hambre. Es la cuadratura del círculo, otorgar derechos a las trabajadoras del sexo sería contrario al establishment. La falta de regulación posibilita todo tipo de abusos, hemos de ser conscientes de que todo lo que beneficie a las autoridades establecidas perjudica a la sociedad civil y viceversa.

3 comentarios:

svpam dijo...

T'as quedao a gustico con el post, ¿eh? Madre mía, parece los 20 primeros minutos de una clase cualquiera en mi facu.

Te escribo para quejarme de La Secta, que cada día se empeña en superar a Intereconomía en cuanto a parcialidad.

Los chupi-guays revolucionarios con camisetas del Che compradas al más puro estilo capitalista y suntuosos smartphones ven muy mal a las prostitutas; de hecho, es uno de sus argumentos contra el Eurovegas (que ojo, si los casinos implican el fin de la ley antitabaco, me posiciono EN CONTRA. Coño, mira que querer eliminar una de las dos cosas buenas que hizo Zapatero en sus casi 8 años de gobierno...).

Cliente X dijo...

Jajaja, ¿por qué dices eso? ¿a tus profes se les va mucho la pelota o qué? ¿o es por el rollo cojonudo que he metido? Ya sabes que me gusta explicarme con detalle...

Desde luego el que los sectores más fanatizados, rancios y sectarios de la sociedad sean tan contrarios a la prostitución dice mucho a nuestro favor. Es que es un problema de TOLERANCIA, es un extrañísimo caso en el que lo más radical de la derecha y la izquierda unen sus fuerzas más allá de cualquier diferencia: fíjate que la Secta saca a un directivo de la (sin)Razón asegurando que no publican anuncios de contactos no porque hayan constatado la existencia de mafias detrás de ellos, sino porque la policía se lo ha dicho. Quizá deberían hablar con las chicas a ver qué les comentan ellas sobre las actuaciones de las autoridades...

moscú dijo...

Cliente X, en llamar La(sin)Razón a ese diario carca me parece perfecto, estoy totalmente de acuerdo contigo. De todas formas, hay diarios de la derecha que sí emiten anuncios de prostitución, está el muy monárquico, derechista y católico ABC.

Por lo demás, pienso que la prostitución podría analizarse desde otro punto de vista como tú, eso sí, ¿no me negarás que alguna explotación o mafia hay, cosa que tu niegas?

Y no te equivoques, quien más es contraria a la prostitución de siempre ha sido la derecha tradicional, bajo el confesionalismo católico, solo hay que irse al franquismo. En la izquierda se alegan causas distintas, como son la libertad de la persona y el combate contra las mafias y la trata de personas.