lunes, 2 de febrero de 2015

¿Qué hay tras la "red de prostitución de menores"?

Hace unos días escribí una entrada en la que diserté sobre este tema, que está dando mucho de que hablar en los medios. Trataré de arrojar un poquito más de luz gracias a diferentes programas de TV y entrevistas de radio en las que nos exponen distintas versiones de los hechos, porque lo que yo quiero más que nada es que los lectores vean que existen profundas contradicciones, aspectos muy controvertidos, que las cosas no están nada claras y que haría mucha falta que se realizase una auténtica labor periodística al respecto.

En primer lugar, recordemos la versión oficial que reconoce que no hubo coacción, engaño o uso de drogas que permitiese hablar de vicio en el consentimiento (aunque al ser menores se las presupone falta de madurez). El director general de la policía, Ignacio Cosidó, asimismo alerta a los padres para que aten corto a sus hijas adolescentes. Vaya, parece que la policía considera que quien origina la prostitución son las prostitutas... curioso:



Pasemos ahora al programa de La Mañana, en TVE 1, presentado por la siempre polémica Mariló Montero. En él los tertulianos coinciden en mantener una postura unánime de rechazo y condena hacia la prostitución, si bien observamos que mientras la señora rubia (lo siento, no sé como se llama, nunca veo este espacio) tiene una fijación en culpabilizar a los clientes y "proxenetas", alabar la actuación policial y proclamar la "inocencia" de las menores resulta que Mariló no puede evitar señalar a estas chicas cuando, al leer el sumario, aprecia que ellas solicitaron que no se informase a su familia sobre lo que hacían. Las llama "piezas". "Qué piezas tienen en su casa". Bueno, yo creo que menuda arpía tiene TVE en su plantilla. Sólo con verle la cara a esta señora se da cuenta uno de que es alguien de la más baja catadura moral, que se cree con derecho a juzgar a los demás y a discriminar a quienes considera inferiores. Es de lo peor, y por lo tanto no me extraña lo más mínimo que trabaje para el gobierno.

Vamos a verlo y paso a comentarlo:



Como es costumbre volvemos a ver que se habla de una realidad sin contar para nada con sus protagonistas. No es ya que no estén las chicas, los clientes o las "mamis". Ni los abogados defensores, ni una asociación, ni un portavoz. Nada. Y lo también muy habitual es que se alimente el morbo insertando las consabidas imágenes de archivo de prostitutas callejeras. ¿Qué tipo de periodismo BASURA hace Televisión Española? Yo alucino. Al menos hay cosas que muestran que, al espectador atento y observador (me temo que no abundan demasiado), pueden plantearle interrogantes.

Para empezar, ahora se dice que lo que existían eran 400 FOTOGRAFÍAS, no prostitutas. Me parece inaudito que entre 5 personas pudiesen llevar a 400. Ya las cosas comienzan a aclararse, aunque por supuesto ningún medio realizará rectificación alguna. De eso podemos olvidarnos. Además, en los WhatsApp del principio se ve que le preguntaban a una de las chicas si podría trabajar el día siguiente y ella dice que no, que tiene la regla. ¿Dónde está la explotación, la coacción, el abuso? De hecho es uno de los trabajos más libres que existe: se trabaja cuando uno quiere y puede, sin horarios, ni reglas, ni compromisos. 

Ya existen campañas alertando a los padres de las correrías, jueguecitos y "secretos" que les pueden ocultar sus retoños. Como ven, no es un fenómeno propio de países subdesarrollados (el cartel es del Reino Unido). Y es que existen numerosos indicios que pueden descubrir a quien se prostituye, especialmente si carece de experiencia. Últimamente esto se está llenando de principiantes, que se publicitan dando información que podría traerles complicaciones: que si alquilo habitaciones, que si agencia, que si me llevo a una amiga para trabajar... MUY MAL. Todo eso está perseguido, hay que ir con cuidado. La misma red desarticulada dio claras muestras de poca picardía, de ser unos completos novatos.



En escasos minutos, asistimos a una completa muestra de prejuicios aderezados con comentarios moralistas. Comienzan dando a entender que a "estas crías" las tenían que convencer, captar, inducir a la prostitución con algún tipo de engaño. Mariló no se explica cómo lo hacen, cómo puede ser que logren que unas jóvenes se acuesten con adultos. Y plaf, resulta que invitan al periodista Ricardo Fernández, que ha investigado este caso, y les dice que "las niñas no son del todo inocentes". Que eran niñas a las que nadie extorsionaba, las hicieron una propuesta para que ganaran dinero (lo de "realizar masajes" no era mentira, empezaban con el masaje y a la que quería la proponían ganarse un "extra") y ellas lo aceptaban sin ningún tipo de extorsión o coacción. Es más, llega a añadir que "las niñas pedían servicios a las mamis". ¡Es decir, que ellas eran las que se ofrecían! ¡Que buscaban a los clientes! ¡Inaudito, increíble, escandaloso!

Es lo que comenté en la entrada pasada, pero hacía falta que lo respaldase el testimonio de alguien "externo" a este mundo. Incluso la mismísima policía está diciendo que ninguna era forzada, que no estaban bajo efecto de drogas y eran totalmente conscientes de lo que hacían. En vez de demonizar la prostitución, seamos un poquito más cautos y sensatos porque en primer lugar es necesario preguntarse QUÉ SENTIDO TIENE PERSEGUIR UN ACTO DE MUTUO CONSENTIMIENTO, donde ninguna de las partes se considera perjudicada y tampoco se ven afectados terceros.

Deseamos que la prostitución se normalice porque somos normales, a pesar de carteles institucionales como éste que denigran a quienes ejercen el trabajo sexual mostrándolos como objetos sin voluntad, manoseados por multitud de hombres. Resulta que muchos de los padres no sospechaban nada, PORQUE ESTAS CHICAS ERAN TOTALMENTE NORMALES. Incluso vivían en el domicilio paterno, con el plus de control que ello supone. 



Pero no, en vez de eso lo que hacen es dar la vuelta a la tortilla y un signo evidente de voluntariedad, como es el que ellas les pedían a los intermediarios que las consiguiesen más trabajo, lo transforman en una muestra de "dependencia". Yo alucino. Claro que resulta difícil aceptar que sean las menores quienes se ofreciesen, porque va en contra de las creencias sexistas en las que hemos socializados. Pero ahí está, y contradice al mensaje oficial que reproduce la rubia de que "sin clientes, esto no existiría". Que no, que en la prostitución no es necesariamente el cliente el que busca a las chicas. Ni las chicas a los clientes. Se dan multitud de situaciones, pero indistintamente de quien haya tomado la iniciativa siempre hablamos de un trato voluntario, consentido y pactado. ¿Tan difícil es de entender?

Cuando se trata de menores, la cosa se complica pues la legislación establece que son víctimas en todo caso y circunstancia. Como asegura Mariló, "no se acepta el consentimiento", y la rubia añade que "a los 16, 17, años es un menor y es una niña". Bueno, técnicamente es así, siempre lo he reconocido y es evidente que cualquiera que mantenga relaciones de pago con una menor está cometiendo un delito tipificado en el código penal. Estando clara la situación actual, yo pregunto: ¿refleja la Ley una realidad o una ficción? Aunque debemos cumplir las leyes, también podemos discutirlas y yo me pregunto si la normativa existente es la que más beneficia a quienes dice proteger cuando no sólo ellas no denunciaban, sino que manifestaron su deseo expreso de realizar esa actividad y además la operación policial y la subsiguiente repercusión mediática han comprometido la privacidad de estas personas, quienes no deseaban que familiares, allegados y otros conocidos supiesen su ocupación real.
Es corriente que en la prostitución se trate de responsabilizar al cliente, hay una fijación con nosotros. Se nos culpabiliza de fomentar la prostitución, de ser unos hipócritas (por tratar de pasar desapercibidos, para que no nos asesinen socialmente) y de no tener escrúpulos. Por todo ello hay quienes consideran, como se aprecia en estos programas, que deberíamos pagar penalmente por lo que hacemos. Este cartel de Singapur busca infundir miedo debido a las largas condenas impuestas a quienes mantengan relaciones sexuales con prostitutas menores de edad.



Parece como si cualquiera que desease "sacar" a las chicas de la prostitución realmente estuviese ayudándolas, mientras que quien las induce a ello (como las "captadoras"), las mantiene en el oficio (los clientes) o lo fomenta (contrariando la versión oficial, como hago yo) las perjudicaría, sería su enemigo. Pero no, eso no es lo que nos encontramos. Más bien es exactamente al contrario, las mismas abolicionistas declaran que resulta "paradójico" que las chicas vayan en busca de sus "explotadores" mientras huyen de sus "salvadoras". ¿Pero por qué no se hace caso de lo que manifiestan las chicas y, en cambio, se esfuerzan tanto en invalidar sus testimonios? Sucede siempre, se dice que si tienen chulos, que si están amenazadas, que drogadas, que sufren trastornos psicológicos, que están locas o que directamente mienten. Bueno, ¿y eso les pasa siempre, a todas? ¿No será que quienes atacan a la prostitución tratan de justificar sus prejuicios buscando las más delirantes explicaciones para negar toda evidencia en su contra?

Otro asunto aparte es el del doble rasero aplicado a la prostitución. En diversas ocupaciones de la llamada "economía informal" se pueden encontrar a menores, bien es conocido que existen algunos sectores que por tratarse de negocios familiares, hostelería, venta al por menor, cuidado de personas o trabajos no cualificados se emplean menores. Normalmente son trabajos eventuales, a tiempo parcial, que permiten a los jóvenes sacarse unas perrillas (como decíamos en su día) y no andar dependiendo de los padres. Bueno, pues esto que no se ve mal sino incluso como algo positivo resulta que cuando se trata de prostitución es el peor de los horrores. Y eso que, según parece, una de las chicas era sobrina de una de las "captadoras". ¿Creen ustedes que siendo su tía la metería en algo malo? Los medios tratan de mostrarlo como síntoma de la falta de escrúpulos de los integrantes de la "red", pero yo no opino lo mismo. No, porque me he encontrado con casos similares de chicas que entran en este mundo por la tía, la hermana, la prima, la cuñada... Y os aseguro que estaban muy a gusto. ¿Que no me creéis porque soy un malvado putero? Vale, INVESTIGADLO. Que yo tampoco podía creérmelo, hasta que lo vi por mi mismo.

Con toda seguridad, la figura que representa como ninguna otra el paradigma de putero de menores es el conocido personaje Herbert the Pervert de "Family Guy". Un viejo verde, pervertido, que persigue a los niños. Mucha gente tiene una imagen de los clientes de prostitutas bastante próxima a esta caricatura.



También, y me repito porque ya hablé del tema, está el asunto de "la plusvalía". La rubia se indigna, vaya canallas que ganan dinero con esto. ¿Y? Me parece un negocio tremendamente transparente, pues sabes cuánto va para el empresario y cuánto para ti. De hecho, un 60-40 es una buena proporción porque lo normal es al 50%. Yo mismo realizo trabajos para una empresa y únicamente me quedo con aproximadamente la mitad de lo que facturo (y en otras la proporción era menor, como del 33 y hasta sólo del 25%). No es comprensible que las reglas que se aplican a la prostitución sean no sólo diferentes sino absolutamente contrarias a las que se aplicarían a cualquier otro sector económico. Es una anormalidad que a quien perjudica en primer lugar es a las prostitutas: en base a mi experiencia puedo decir que no van a dejar la prostitución pero tras esta primera "visita" de la policía la ejercerán en circunstancias mucho peores. Por ejemplo, las ganancias vendrían a ser ahora del 50-30-20. 50 la policía, nueva dueña del negocio; 30 la chica y 20 la mami. ¿O es que no se han dado cuenta de que tras este operativo nadie ha acabado preso? Es más, lo normal cuando te detienen es que se agoten las 72 horas (que es lo que suele suceder cuando eres inocente, como hicieron con "el pequeño Nicolás") pero a estos en 24 horas les habían tomado declaración y puesto en la calle. No me voy a extender con el rollo de la policía porque ya lo he tratado de manera muy extensa, sólo quiero que entiendan de una vez por todas por qué existen tantísimos negocios que "se lucran de la prostitución ajena" cuando es un delito y por qué, además, suelen hallarse en las proximidades de dependencias policiales.

Otro gran acosador de menores es el mítico Pedobear. Estos personajes de ficción refuerzan la imagen de unos hombres con instintos primarios, cuasi animales, que acosan a unas inocentes niñas que en ningún momento estarían interesadas en mantener contactos sexuales. ¿Verdaderamente esto es lo que sucede? ¿Una menor no puede tener pulsiones sexuales, no es capaz de ser ella quien le proponga al adulto mantener relaciones? Por políticamente incorrecta que sea, la realidad es la realidad.



En claro contraste con la información que proporcionan los periodistas invitados por TVE, hallamos la entrevista que en Aragón Radio realizan a Rocío Mora, coordinadora de Apramp. En ella, se nos habla de una realidad "espeluznante", "algo muy atroz", de una "prostitución forzosa". Asegura que quienes son prostituidas o bien no sabían lo que iban a hacer o, las que lo sabían, nunca en las condiciones que lo acabarían haciendo (por consiguiente, siempre acaba habiendo engaño). Según ella, no es que estas estuviesen forzadas, sino que "nunca en 30 años nos hemos encontrado con una prostituta que ejerza libremente" y respecto a la voluntariedad concuerda en despreciar el testimonio de las chicas porque "las niñas ni siquiera tienen claras muchas cosas". Sean conscientes de que ésta es la "organización especializada" que las está atendiendo.

La postura de APRAMP vendría a quedar reflejada en campañas publicitarias como ésta, contra la prostitución infantil (aprecien que se parodia el término sex work ligándolo a las menores, childs):



Tenemos claro que existen dos posturas enfrentadas, con una visión contrapuesta de los hechos. He contactado con diversos medios, tratando de fomentar el debate y de que se conozca otra versión de la historia pero el resultado no podía ser otro que el esperado: pasan de mí como de la mierda. Además, en España no existe en serio una sola asociación dispuesta a dar la cara. ¿Entienden ahora el por qué haya dejado desatendido el blog? Es una especie de lucha absurda, destinada al fracaso, no tengo a nadie de mi parte ni manera de influir en la opinión pública. Soy como un loco gritándole a la pared.

A pesar de todo, estoy muy lejos de darme por vencido y es por noticias como ésta. Se están cometiendo flagrantes injusticias, que son totalmente inadmisibles. Como dice Mora, es una clara vulneración de derechos... cierto, lo que hacéis vosotras. No tenéis en cuenta sus decisiones, mentís, inculcáis odio en la población llamando "cómplices" a los clientes, reforzáis el estigma que pesa sobre ellas al afirmar que "tienen claras infecciones de transmisión sexual que necesitan de ser curadas" (extremo al que ningún medio ha llegado) y las revictimizáis sometiéndolas a un proceso de "reinserción" totalmente traumático. ¿Por qué no se dice que, de todas las personas implicadas, únicamente las menores se hallan PRIVADAS DE LIBERTAD?