jueves, 31 de julio de 2014

Un cliente excepcional

No es raro escuchar que los clientes no podemos conocer verdaderamente la situación de las prostitutas, que no nos interesa qué las pasa y, además, tampoco van a contarnos nada porque ni confían en nosotros ni tampoco sus "chulos" se lo permitirían. Por eso, a quienes habría que hacer caso es a aquellos iluminados que debido a una desconocida ciencia infusa sí conocen su realidad.

Esto no es así, en absoluto. Precisamente quienes pueden conocer mejor  la prostitución son aquellas personas que están en contacto directo con ella, que saben moverse por este mundo, que gracias al tiempo que pasan con las chicas pueden ganarse su confianza... Sí, nosotros, los clientes.

La relación que se entabla entre una prostituta y su cliente puede ir más allá de lo meramente comercial, permitiendo al cliente ir profundizando en el conocimiento de esta realidad a un nivel que pocas personas pueden alcanzar.



Pero claro, que esto se lo diga yo no tiene mérito alguno. No, no se lo voy a decir yo. Se lo va a contar Marta de Lago. ¿Quién es esta mujer? Pues una escort y periodista que ha escrito una breve pero interesante entrada relatando su relación especial con un cliente. En este caso no creo que puedan tener dudas sobre su autoría, pues deja su correo electrónico E INCLUSO SU TELÉFONO PERSONAL (algo muy poco prudente, por cierto) para que la contacten.

No digo que sea la situación corriente porque lo cierto es que no lo es. Resulta excepcional. Como que un cliente tenga tanto interés (casi apasionamiento, diría yo) como para abrir un blog y continuarlo durante los cinco años que lleva cumplidos éste. Pero sucede. Lo mismo que le ha pasado a Marta con uno de sus clientes, me ha ido sucediendo a lo largo de los años con varias chicas. Se requiere dedicación, paciencia, estar ahí cuando se requiere, SABER ESCUCHAR (con lo fácil que es, y qué poco se hace), demostrar ser un tío legal, íntegro, honrado, con quien se pueda contar. Y el "milagro", que no es tal sino fruto del trabajo constante, acaba sucediendo. Las chicas te abren sus puertas y vas accediendo a aquello que muchos otros tienen vetado. Ya no eres alguien de fuera, sino que conformas su grupo de pares. Eso es lo que los periodistas que salen por la tele o conferenciantes que dan charlas sobre este tema no han conseguido y ni tan siquiera parecen intentar.

Creo que ése es el aspecto que le da un mayor valor a este blog, como dice Marta, "haber pasado la línea". ¿Están dispuestos a cruzarla conmigo?



11 abril, 2014 por amantemarta


Lo reconozco, tengo un cliente diferente, alguien que ha pasado esa línea.

No sé muy bien por qué es él y no otro. Quizá por sus ojos, que invitan a confiar, por el tiempo que hemos pasado juntos, porque también confía en mí, por la empatía, por el cariño, por la escritura y la lectura, porque la vida es así.

Ese cliente conoce mi nombre y mi realidad en general… sabe quién soy y eso, no tiene precio. Nadie puede poner precio a sobrepasar esa línea entre la escort y la información de la persona que hay detrás. Eso no cuesta equis euros la hora, no se puede medir en euros, realmente, el sistema de medida sería en emociones.

Ese cliente es la excepción que me permito, es el bombón hipercalórico en plena dieta, la “K” que resume el “qué” en un informal mensaje de Whatsapp, o la llamada a un ex por Navidad. Es una excepción no buscada, que simplemente ha llegado así, porque sí y porque me gusta que así sea.

Desde que comencé a ser escort, supe que existía un más allá a la sordidez que nos venden (y compramos) de este mundo. Que detrás del sexo de pago hay personas, con sus vidas, con su cotidianidad, con sus emociones, con… todo lo que tenemos tú y yo. Es por eso, que no es difícil encontrarte con personas que te interesan, a las que interesas y que se vaya formando un vínculo especial.

Supongo que habrá gente a la que le pueda horrorizar la idea de “pasar la línea”, lo respeto, pero sigo siendo fiel a mi sexto sentido y él ha marcado que se dé esta situación.



Para continuar leyendo:
· Las relaciones cliente-prostituta, una visión personal desde dentro
· Una perspectiva contracorriente del cliente de prostitución