viernes, 6 de noviembre de 2009

Festejo del fin del muro de la ignominia y de la vergüenza

"La libertad es y será siempre el eje central de toda nuestra acción política".

Esperanza Fuencisla Aguirre y Gil de Biedma



La presidenta del Partido Popular de Madrid conmemoró ayer el vigésimo aniversario de la caida del muro de Berlín, que representaba la opresión a la que estuvo sometida la tercera parte de la humanidad. En un memorable discurso deploró que esta siniestra situación fuese aceptada por una inmensa mayoría, empezando por unos acobardados dirigentes políticos.

Quiso rendir un sentido homenaje a todos aquellos que, viviendo sojuzgados, no quisieron resignarse a su suerte aun a pesar de ser perseguidos y asesinados por defender la libertad. La sangre y la valentía de estos ciudadanos rebeldes fue esencial para conseguir la derrota de las sanguinarias tiranías comunistas.

Asimismo mostró su admiración por aquellos dirigentes políticos inconformistas comprometidos con la libertad que lucharon a su lado ateponiendo sus ideas y principios democráticos a sus intereses políticos inmediatos. Ellos son los auténticos campeones de la política, los verdaderos estadistas cuyo nombre quedará grabado ideleblemente en los libros de historia y en la mente de millones de ciudadanos agradecidos que en cambio despreciarán a aquellos oportunistas que accedieron a la función pública albergando mezquinos intereses particulares.

La libertad, tarde o temprano, logra abrirse paso a través de los más anchos muros (físicos o ideológicos, como los sociales). Por ella merece la pena arriesgarlo todo, enfrentarse a los más poderosos enemigos y a las más severas sanciones. Lucho hoy para tener un mañana sin barreras.



Desde este blog quiero reafirmar mi más incondicional COMPROMISO CON LA LIBERTAD Y LA DEMOCRACIA LIBERAL, el motor de mi actividad política son precisamente mis PRINCIPIOS Y VALORES, y tengo muy claro que el germen del totalitarismo social-fascista dista mucho de ser erradicado de nuestras sociedades. Como estaréis ya hartos de oirme considero que el abolicionismo no es sino otro de los muchos tentáculos con los que se pretende estrangular al sistema liberal, y probablemente sea uno de los más peligrosos ya que pocos lo hemos advertido todavía.

Seguiré defendiendo la prostitución contra viento y marea, frente a toda crítica, toda represalia, sean cuales sean las consecuencias puesto que al hacerlo estoy protegiendo un determinado modelo de sociedad. Muchas personas dieron su vida para sacudirse el yugo de la "falsa moral comunista" (ver vídeo) y no puedo fallarlas.