María Pazos Morán, empleada del Instituto de Estudios Fiscales (Gobierno de España)
"En mis años, jamás he visto trata donde yo he trabajado. No entiendo de donde sacan esas cifras".
Martina De Laterra, escort catalana
"Si queremos evitar que existan víctimas de trata, debemos cortar de raíz la prostitución"
Malin Björk, diputada sueca
"La mezcla del trabajo sexual con la trata de personas impulsa políticas prohibicionistas que nos expulsan a una mayor clandestinidad (...) Si nosotras somos víctimas de trata, la mayoría de los trabajadores (también) son víctimas de trata"
Eugenia Aravena, secretaria general de AMMAR Córdoba (Argentina)
"El trabajo sexual es diferente que la trata de personas, la trata de personas va por otros lados. Nosotras somos todas mayores de edad y por voluntad propia elegimos ejercer el trabajo sexual porque es remunerativo para nuestras familias, porque la mayoría tenemos hijos y somos jefas de hogar"
Teresa Godoy, Secretaria General de AMMAR Neuquén (Argentina)
José Nieto Barroso, jefe del Centro de Inteligencia y Análisis de Riesgos U.C.R.I.F Central
"Hablamos de trata cuando nos referimos a personas obligadas a ofrecer servicios sexuales"
Arola Poch, Psicóloga experta en sexualidad
"En realidad, la trata es extraer a una persona del lugar donde tiene su arraigo social, personal y cultural para que, en esa situación de máxima vulnerabilidad, poder ser explotada. Eso es la trata de seres humanos"
Beatriz Sánchez, Fiscal Delegada extranjería de Madrid
Esta es la PRIMERA de tres entradas que tengo planeadas para abordar el polémico debate en torno a la tan cacareada "trata" (en la segunda, titulada "Tratemos el tema de la trata", ampliaré la información y enlazaré varios papers científicos mientras que en la tercera llamada "¿De qué trata la trata?" desmenuzaré la definición legal de la misma para hacerla comprensible a aquellos lectores profanos en el campo jurídico). Por ello, aclaro que únicamente tiene carácter INTRODUCTORIO. Deseo plantear una problemática, que discutamos un poco en torno en ella y en base al feedback (comentarios) que reciba resolver vuestras dudas e inquietudes.
Hace mucho tenía previsto una entrada sobre el concepto de trata dado que he venido detectando un ABSOLUTO DESCONOCIMIENTO del significado de este término. Sin embargo, cuando trataba de explicarlo, veía que no conseguía hacerme entender. Y es normal, pues yo mismo durante muchos años CREÍ que sabía que era la trata y mantuve un discurso idéntico al que tantas veces escucho. Pero empecemos por el principio...
La trata de personas, a veces denominada incorrectamente "trata de blancas", es un delito sobre el que se habla mucho pero que en realidad muy pocas personas tenemos claro. La imagen social que se tiene del mismo dista mucho de su definición jurídica, pero para llegar a ese punto tenemos que explicar el proceso de criminalización de la migración, de la prostitución y de la pobreza.
Vamos a hacer como que nunca hayamos escuchado lo de la "trata". Quiero plantear el problema desde un punto de vista estrictamente neutral, comenzando por lo que escuchamos en los medios de comunicación y siguiendo por la respuesta que dan las prostitutas en activo y las asociaciones pro derechos. De todo este debate al respecto es de donde he sacado las frases que encabezan la entrada, que considero muy representativas. Para acabar, terminaré mostrando lo que vemos aquellas personas que nos adentramos con mayor profundidad en la prostitución. Esa parte que, extrañamente, los medios omiten.
Pongamos que llegamos a casa y nos ponemos a comer. Encendemos la tele. Vemos una noticia en la que se nos habla de la desarticulación de una banda de peligrosos delincuentes que "explotan sexualmente" a una serie de mujeres, en muchos casos inmigrantes pero no siempre. Recientemente han ido apareciendo cada vez más casos protagonizados por mujeres españolas. Os pongo unos ejemplos de a qué me refiero, sacados del canal oficial de la Guardia Civil.
Ostras, vaya movida. Explotación sexual. Trata de blancas. Proxenetismo. Captación. Lover boys. Vudú. Las venden las propias familias. Redes. Clanes. Todo esto suena muy chungo, ¿que no? Además, tendrá que ser cierto porque lo dicen en la tele de continuo. Lo vemos en los telediarios, en los debates, en reportajes... ¡y es que además viene avalado por las autoridades! ¡Cómo no vamos a creer a los expertos: políticos, ONGs, miembros de los CYFSE! Esto... tiene que ser así. Y es que de acuerdo a nuestro propio sentido común pensamos que estas chicas no pueden estar ahí porque quieren sino que tienen que existir mafias tras ellas. ¿Quién, en su sano juicio, podría prostituirse? ¡Acostarse con cualquier baboso por dinero! La información que nos dan en los medios refuerza los prejuicios que tenemos, creando una imagen turbia de la prostitución. Es mejor no acercarse a ese mundo de delincuentes, explotación y horrores.
Entiendo que se piense así. De jovencito, yo también me creía estos cuentos. Y no creáis que cambié de idea de un día para otro, no... Tuve que darme de cara con la realidad muchas veces para acabar abriendo los ojos. Cuando comencé a andar con prostitutas la verdad es que no las creía. Mi primer impulso era, tal y como hacen los periodistas, pensar que no me la iban a jugar. Que yo era mucho más listo, que estaba informado y que sabía que me mentían porque los chulos las tenían aleccionadas. Además, a mí como cliente... ¡qué me iban a contar! ¡Milongas! Así pues los únicos canales válidos para informarse eran los expertos y campañas institucionales que nos hablaban de esta materia. Indudablemente quienes más iban a saber eran aquellos profesionales que trataban con las prostitutas sin tener ningún interés personal en ello (ejem... recuerdo que reproduzco la versión oficial, ya veremos si esto es realmente así). Por otra parte, los gobiernos realizaban campañas como Corazón Azul o establecían efemérides como el día europeo contra la trata para concienciarnos de un delito muy grave. Estaba claro que las autoridades estaban velando por el bienestar, la seguridad y los derechos de la gente... ¿o no?
Si tu conocimiento de la prostitución llega hasta aquí, estás todavía en el nivel 1. No has comenzado ni siquiera a indagar. No digo que estés equivocado, sino que no has tenido acceso a otras fuentes de información. Y repito por enésima vez en el blog, que la opinión que tengas sobre la prostitución va a ser el resultado directo de tus fuentes de información sobre la misma. Por eso desde este humilde blog animo a que se escuchen a las distintas partes y que se proceda a analizar lo que cuentan desde el método científico (cuestionar y poner en duda todo, seguir las evidencias hasta el final y comprobar las ideas por medio de la experimentación).
El nivel 2 encontramos a quienes han conocido la RESPUESTA que dan las prostitutas y quienes las apoyan al anterior discurso de la trata. Y es lo que le da título a esta entrada. Houston, tenemos un PROBLEMA. Porque llegan las prostitutas y cuentan que esto no es así. Que no conocen casos de trata. Que eligen ejercer la prostitución. Que lo que cuentan los medios es mentira, que no se corresponde con la realidad. Ahí está el dilema. Ambos planteamientos parecen excluyentes, si hacemos caso a lo que dicen unos entonces tenemos que negar lo que nos cuentan los otros. ¿A quiénes creemos?
Ahora es cuando me reclino sobre el sofá, sonriendo socarronamente mientras acaricio un gato a rayas. Pues, aunque TODAVÍA no le encontréis la lógica, resulta que ambas parten tienen razón. ¿Cómo? ¡Eso no es posible! O hay o no hay trata. No, pequeños. Es que, bajo el mismo concepto, hablan de realidades muy diferentes y a mí mismo me llevó AÑOS darme cuenta de ello. Efectivamente, la gran mayoría de mi tiempo como cliente lo pasé en el nivel 1 (antes de ser habitual) y 2 (cuando fui siendo más asiduo y conocí este mundo más a fondo). Posteriormente, cuando las chicas me introdujeron en su mundo llegué a darme cuenta de cuál era la intencionalidad de la criminalización de la prostitución (el nivel 3, que trataré en la segunda entrada, es donde se encuentran las activistas pro derechos más comprometidas) y no fue sino hasta hace relativamente poco, menos de dos años, que pude desentrañar el concepto jurídico de trata (nivel 4, aquí se encuentran los fiscales, comisarios y abolicionistas de mayor formación). Para este último paso tuve que dejar la calle y sentarme a estudiar documentación, sólo así supe que en realidad... toda la vida había estado con "víctimas de trata".
Pero no voy a adelantarme, sólo cuento esto para animar vuestra curiosidad. El punto de la entrada está en que la discusión habitual (de 1s y 2s) reside en quitarse la razón unos a otros. ¿Qué tenéis que decir? ¿Podéis ofrecer alguna explicación? ¿Cómo es posible que unos vean víctimas de trata donde otros ven prostitutas libres? ¿Por qué contrastan tan fuertemente las historias que nos cuentan las prostitutas con los relatos de quienes hablan en su nombre?
Lea más sobre la trata en este blog (sea consciente de que varias de estas entradas las escribí cuando todavía no sabía qué era la trata):
· ¿Existe la trata?
· Mitos de la prostitución III: la trata de blancas
· Clientes y trata
· Escuchemos a las "víctimas de trata"









