jueves, 5 de diciembre de 2013

Sobre la Ley de seguridad ciudadana

"Las trabajadoras del sexo en nuestro país lo que necesitan son derechos laborales que las protejan frente a los abusos que ya sufren".
Colectivo Hetaira, frente de masas de CCOO

"Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana es en realidad una carta blanca al poder político para restringir a voluntad la libertad de expresión y para eliminar garantías jurídicas de los ciudadanos".
Luis del Pino, periodista de EsRadio

"El nuevo texto reduce el ámbito de discrecionalidad administrativa y será más garantista en la defensa de las libertades individuales"
Jorge Fernández Díaz, Ministro del Interior de España



¿Qué hago yo, en un blog sobre prostitución, hablando sobre una Ley "de seguridad ciudadana"? Pues eso debemos preguntarnos pero al revés, ¿qué hace una ley sobre la seguridad ciudadana tratando el tema de la prostitución? ¿Necesitamos los ciudadanos protección frente a las prostitutas?

Esta nueva Ley desde luego que afectará, y muy negativamente, a las prostitutas y personas de su entorno (se persigue a todo aquel que se relacione con ellas) como denuncia el Colectivo Hetaira en un manifiesto que pueden leer al final de esta entrada. Los medios han comparado esta nueva normativa con la extinta Ley "de vagos y maleantes" (por cierto, vigente más tiempo durante la etapa "democrática" que en la propia dictadura) y es que sanciona a ciertos colectivos que, se supone, debería proteger y ayudar como prostitutas y mendigos. Formalmente es un espanto, pues ha aprovechado para hacer un "tótum revolútum" mezclando materias muy dispares y que hasta ahora atañían principalmente a los Ayuntamientos (término que proviene de hay-untamientos, como bien es sabido) tales como las cundas, el botellón y la misma prostitución en medio abierto. Recuerda a las leyes de acompañamiento de los Presupuestos Generales del Estado, por su ánimo de regular determinadas materias bajo el amparo de normas legales con las que nada tienen que ver.

Pero sus consecuencias son mucho más graves y afectan a la propia libertad de los ciudadanos y a su ya muy debilitada seguridad jurídica. Al respecto he reproducido un artículo del genial periodista Luis del Pino que la denomina "Ley de patada en la boca" (en clara referencia a la "ley de patada en la puerta", la anterior Ley de seguridad ciudadana más conocida como "Ley Corcuera" por el apellido del ministro que la impulsó).

Respecto a la libertad, resulta que otorga un poder hasta ahora inédito a las administraciones públicas y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado: al parecer son ellos quienes necesitan protección frente al ciudadano, y no el ciudadano ante ellos. Se instaura el delito de opinión en España, la crítica política se castiga durísimamente bajo la excusa de que "ofende a las instituciones". ¿Y qué sucede con la alarma social provocada por las cada vez más comunes imágenes de agentes de la autoridad "extralimitándose en sus funciones" (arreando unas palizas de padre y muy señor mío, que me duelen sólo de verlas)? Pues el gobierno se ha puesto muy serio ante un problema que tanto intanquiliza a la ciudadanía y ha decidido... prohibir la grabación de los policías. Claro, porque tales grabaciones "atentan contra su honor e imagen y ponen en peligro su seguridad". Yo pensaba que lo que atentaba contra su imagen era que se produjesen estas irregularidades, no el que se hiciesen públicas, aunque por lo visto "ojos que no ven, corazón que no siente". Puta madre, cada vez vamos pareciéndonos más a ese paraíso robo-lucionario que es Venezuela. ¿Qué hay desabaestecimiento? No pasa nada, camarada, se prohíbe hablar del tema y asunto zanjado. ¡SOCIALISMO O MUERTE! (Valga la redundancia).

En lo que atañe a la seguridad jurídica, el ministro del interior ha afirmado que es una ley "proporcional y garantista de los derechos ciudadanos" (tienen el vídeo a continuación). En cuanto a la proporcionalidad yo no digo nada, miren ustedes mismos las conductas que sanciona y con qué cuantía. Treinta mil pavos por criticar al gobierno. Vamos, hay días que no los gano. Aduce que es un beneficio para el ciudadano que estas conductas no se hallen tipificadas como delitos en el código penal sino sean meramente infracciones administrativas, por lo cual no puedes acabar en la cárcel (a no ser que no las pagues, claro). Bueno, ya no es que me sepa mal la Ley en sí. Lo que realmente me toca las pelotas es que se ría de nosotros y se crea que somos imbéciles. El derecho penal es garantista, y resultaría mucho más difícil empurarnos si fuesen delitos, el problema es que aquí con la denuncia de un funcionario policial ya vas servido. Y como la única forma de demostrar tu inocencia es probar que el agente ha mentido (pues se presupone su veracidad, faltaría más) y ya no es posible hacerlo porque está prohibido grabarles... tachán, estamos jodidos.




Lo más alucinante es eso, que nos tomen el pelo afirmando que es más garantista y reduce la discrecionalidad administrativa cuando hace precisamente lo contrario, cada vez es mayor su poder sobre los ciudadanos y sus decisiones resultan ser absolutamente arbitrarias. De hecho podemos decir que esta Ley es la sentencia de muerte de la democracia en España (aunque esto era algo ya evidente, donde no hay separación de poderes no hay democracia y ahí les tienes repartiéndose los cargos del CGPJ... parecen unos piratas dividiendo el botín).

Resulta más que evidente que esta nueva norma se ha elaborado no en interés de los ciudadanos sino de la propia administración, la cual ve al ciudadano no como aquel sujeto de derecho a quien se debe sino como un enemigo (como confesó hace unos años el famoso jefe de policía de Valencia). Se pretende "atarnos corto" para acabar con la oposición a su cada vez más descarada neo-dictadura. Y ya, de paso, se arremete contra colectivos indeseables y se protegen las ilegalidades cometidas por las autoridades.

Así pues... YO APLAUDO ESTA LEY. ¿? ¿Después de todo lo que he dicho? Sí, me encanta, la apoyo al 100% y estoy encantado de que la promulguen. Porque no hace sino darme la razón y reafirmar que el propósito del poder público ha sido, es y será (miren, hablo como los políticos, qué dominio de los tiempos verbales...) machacar a la gente y complicarnos la vida. Putearnos a base de bien, dicho mal y pronto. ¿Cómo voy a quejarme de que suban impuestos y creen nuevos tributos desacelerando la economía, generando desempleo y alargando la crisis? ¿Qué tengo que objetar ante la liberación de etarras y delincuentes de la peor calaña mientras persiguen a los jueces y periodistas que investigan los casos de corrupción? ¿De qué les voy a criticar cuando se financian ilegalmente o usan sus contactos para evadir los tribunales? ES LO QUE DEBEN HACER. Si es que tenemos una clase política de primera. ¡Desagradecidos!



Madrid, 19 de noviembre de 2013 - Colectivo Hetaira

El Colectivo Hetaira desea manifestar su rechazo al anteproyecto de Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana, presentado por el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, que, entre otras muchas cosas, sancionará a quienes ofrezcan o contraten servicios sexuales cerca de los colegios. 

Un anteproyecto que no ha sido anunciado previamente y que pretende ser llevado próximamente al Consejo de Ministros.

Multar a las prostitutas es la peor iniciativa que podría tomar el Gobierno central en cuestiones de prostitución. Recordamos que en 2007 el Congreso de los Diputados se comprometió a realizar un estudio de situación sobre la prostitución, estudio que jamás se ha llegado a poner en marcha. Es decir, seguimos sin conocer a ciencia cierta qué cantidad de personas ejercen la prostitución ni en qué modalidad (calle, pisos, clubes, hoteles, etc…, quienes trabajan autónomamente, quienes lo hacen en relación a terceros…). 

Sin ir más lejos, el Instituto Nacional de Estadística (INE) solicitaba hace pocas semanas datos al Colectivo Hetaira para poder conocer el PIB de la actividad de la prostitución, según una exigencia europea al Gobierno español.

No sabemos ni aproximadamente cuántas prostitutas ejercen en nuestro país, no sabemos cuántas de estas personas trabajan cerca de colegios, ni jamás se ha presentado esta situación (cercanía a los colegios) como un “grave problema social”, pero es igual, el Gobierno las multará. Y cuando no puedan pagar semejantes cantidades pero sigan trabajando en el mismo lugar probablemente pasará lo que ya está pasando en otras ciudades que la sanción administrativa se convertirá en delito de desobediencia a la autoridad.

Entendemos, por los datos que hoy ofrecen sobre el nuevo proyecto de ley los medios de comunicación, que también serán multadas si se considerase que su presencia ocasiona “algún riesgo para la seguridad vial”, con lo que, soterradamente, estamos asistiendo a la prohibición de negociar un intercambio de servicios sexuales por dinero en la calle en cualquier circunstancia.

Esta señorita es, de acuerdo a la nueva Ley, un grave riesgo para la seguridad vial y por tanto debe ser sancionada. Todavía no he escuchado a la primera asociación de conductores quejarse por el peligro que suponen las putas en las carreteras. Pero papá Estado, que nos cuida y nos vigila, ya se ha dado cuenta de este tremendo problema que nosotros, en nuestra inconsciencia e ignorancia, ni siquiera habíamos detectado.



Ante la difícil situación que atraviesan las prostitutas (a quienes la crisis está afectando al igual que al resto de la población), el Gobierno responde criminalizándolas (a pesar de que, recordémoslo, la prostitución no es un delito) y las situará en una situación de aún mayor vulnerabilidad.

Hetaira denuncia que leyes como ésta castigan a las prostitutas que captan su clientela en la calle (y que suelen ser las más vulnerables pero también las más autónomas) y favorecen los intereses de los empresarios de los grandes clubes ya que las obligan a trabajar en esos lugares donde carecen de cualquier ley que proteja sus derechos, dado que no existe un reconocimiento de que la prostitución sea un trabajo.

Hetaira denuncia que no existen programas sociales ni ofertas de empleo realistas para que quienes deseen abandonar el ejercicio de la prostitución puedan hacerlo con tranquilidad, con cierta cobertura social que no las arrastre sin remedio a una situación de extrema pobreza.

Hetaira entiende que las trabajadoras del sexo en nuestro país lo que necesitan son derechos laborales que las protejan frente a los abusos que ya sufren. Estamos cansadas de oír hablar de “explotación sexual” sin que se sepa bien qué significa este concepto ni se ponga remedio a los abusos laborales que sufren las que trabajan en grandes clubes, dependiendo de terceros.

En cuanto a las personas que sean víctimas de trata, si este proyecto de ley llega a entrar en vigor, difícilmente considerarán a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado como “aliados” para denunciar su situación; sino todo lo contrario, para ellas serán solo aquellos que las multan por ejercer. 

Por todas estas razones en materia de prostitución (a las que sumamos nuestro rechazo a la prohibición de concentraciones y manifestación no autorizadas, así como las manifestaciones ante el Congreso de los Diputados, la participación en los escraches, etc), nos oponemos a la aprobación del anteproyecto de Ley de Seguridad Ciudadana.
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Madrid, 30 de Noviembre de 2013 - Luis del Pino

El Consejo de Ministros aprobó ayer el Anteproyecto de Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana, que constituye un ataque en toda regla a las libertades democráticas. Esa Ley, que algunos ingenuos votantes del PP aplaudieron cuando fue anunciada por primera vez, debido a las medidas restrictivas del derecho de manifestación, es en realidad una carta blanca al poder político para restringir a voluntad la libertad de expresión y para eliminar garantías jurídicas de los ciudadanos.

El gobierno de Rajoy vuelve a recurrir a las trampas más burdas para conseguir que su base social apoye una Ley que persigue justo lo contrario de lo que se dice. Porque lo cierto es que las restricciones al derecho de manifestación ya estaban contempladas en la Ley anterior. Con la Ley de Seguridad Ciudadana de 1992, vigente hoy en día, ya se podía multar la convocatoria de manifestaciones ilegales, por ejemplo ante las puertas del Congreso. Y, de hecho, la nueva Ley aprobada ayer por el consejo de ministros mantiene las multas ya existentes por manifestación ilegal o, en algunos casos, las reduce.

El verdadero objetivo de la Ley aprobada ayer por el gobierno de Rajoy es dar capacidad a la autoridad gubernativa para sancionar la expresión de opiniones, aunque esas opiniones no sean delito. Es una ley, por tanto, de censura política.

Así, por ejemplo, con la nueva Ley de Seguridad, si yo digo "El gobierno catalán expolia a los españoles" me pueden imponer una multa de 30.000 €, porque mi frase podría ser considerada como una ofensa al gobierno catalán y las ofensas a instituciones de las comunidades autónomas tienen la consideración de falta grave.

O si un compañero mío periodista dice que el pueblo Villaconejos de Salsagorda le parece un pueblo cochambroso y desagradable, le pueden imponer otra multa de 30.000 €, porque su frase podría ser considerada como una ofensa a una Entidad Local y las ofensas a Entidades Locales tiene también la consideración de falta grave.

O si una víctima del terrorismo dice que en el Congreso se sientan amigos de los asesinos, se le podría imponer otra multa de 30.000 €, porque su frase podría ser considerada como una ofensa a una institución del estado y las ofensas a instituciones del estado tienen también la consideración de falta grave.

O si un obispo dice que el matrimonio homosexual le parece inaceptable, le pueden imponer otra multa de 30.000 €, porque su frase podría ser considerada como un ensalzamiento de la discriminación y el ensalzar la discriminación tiene también la consideración de falta grave.

O, por poner un ejemplo real reciente, si alguien publica un libro denominado "Cásate y se sumisa", le pueden imponer otra multa 30.000 €, porque podría considerarse también un ensalzamiento de la discriminación.

O si alguien que investiga el atentado del 11-M afirma que tal o cual policía mintió, o que en el 11-M se destruyeron pruebas, le pueden imponer otra multa de 30.000 €, porque su frase podría ser considerada como una injuria a los agentes de la autoridad, y la injuria a los agentes de la autoridad tiene también la consideración de falta grave, aunque no sea constitutiva de delito de injurias.

A pesar del nombre de "seguridad ciudadana", Luis del Pino opina que le Ley de Fernández Díaz va más bien orientada a reafirmar y asegurar las potestades públicas en detrimento de las libertades ciudadanas. Para ser gráficos, yo creo que esta Ley tiene más peligro que Cartman con una porra.



O si alguien escribe en una red social que "habría que salir a la calle a protestar contra este régimen de políticos ladrones", le pueden imponer otra multa de 30.000 €, porque su frase podría ser considerada como una incitación a comportamientos de alteración de la seguridad ciudadana, y la incitación a comportamientos de alteración de la seguridad ciudadana tiene también la consideración de falta grave.

O si alguien usa una bandera con el águila de San Juan, le pueden imponer otra multa 30.000 €, porque la autoridad gubernativa puede considerar que el uso de esa bandera incita al odio y la utilización de símbolos que inciten al odio tiene también la consideración de falta grave.

Y todo eso, sin intervención judicial alguna, porque son infracciones administrativas, castigadas directamente por la autoridad gubernativa. 

En resumen: que con esta Ley lo que se hace es introducir, con la excusa de proteger la seguridad ciudadana, un mecanismo para que el Gobierno utilice como le dé la gana el mecanismo de las multas administrativas, con el fin de castigar aquellas opiniones que al poder político le parezcan inadecuadas, incorrectas, inaceptables o peligrosas, aunque esas opiniones no sean constitutivas de delito.

Se trata, por tanto, de una autentica Ley Mordaza que vulnera gravemente el derecho a la libertad de expresión y legitima aberraciones como la que acaba de cometer el Consejo Audiovisual de Cataluña, con sus amenazas de multas a periodistas.

Otra patada más del gobierno de Rajoy al estado de derecho. En este caso, en la boca de todos los ciudadanos que quieren tener derecho a opinar libremente.

Por cierto, ¿alguien de ustedes tiene alguna duda sobre cuáles opiniones serán multadas por la autoridad gubernativa y cuáles no lo serán?

martes, 3 de diciembre de 2013

¿Se debería legalizar la prostitución en España? Debate en Canal Sur

"No las escuchamos y además no las prestamos atención (a las prostitutas)"
Beatriz Díaz, periodista



A pesar de que el valor de los programas de TV para conocer el fenómeno de la prostitución sea muy limitado y la información que proporcionan resulte más que discutible, no puedo obviar el enorme impacto que tienen sobre la opinión pública. Y como yo lo que busco no es tanto mostrar lo que sé del tema sino que este conocimiento llegue a la gente, no me queda otra que hacer referencia a los documentales, debates y entrevistas que salen en los medios. Voy a tratar de agrupar por temas los argumentos que sostienen los diferentes contertulios de modo que podamos abordarlos por separado (es decir, no todo se reduce a un sí o un no sin matices, sino que existen una serie de razones que desembocan en una postura final) y, por supuesto, los comentaré como si yo estuviese allí. Seré nuevamente el "invitado número siete", como en la Noria. Los seguidores del blog ya se saben la historia, aunque la repito para los recién llegados: en septiembre del 2011 me invitaron al conocido programa de Tele5 presentado por Jordi González. A pesar de la fama que arrastraba de ser un espacio sensacionalista y frívolo, máximo exponente de la llamada "telebasura", decidí acudir porque el periodista que contactó conmigo fue muy amable, supo ganarse mi confianza y me pareció interesado en realizar un programa serio e interesante. Pero todo fue una farsa, ya que no cumplieron con nada de lo que me prometieron: dijeron mi nombre cuando les había advertido expresamente de que no lo hicieran, llenaron la pantalla con cartelitos ofensivos que no tenían nada que ver con lo que se hablaba, no trajeron a los invitados que me habían mencionado y tampoco respetaron el tema de debate que propusieron. De hecho, incluso pretendieron excluirme de él metiéndome en una entrevista no planeada que debería haber llevado Sandra Barneda pero que, debido a mi insistencia en aparecer en la mesa de debate -que era en lo que habíamos quedado-, me acabó realizando Jordi González un poco a trancas y barrancas. Como me pusieron a última hora, pues como ya he contado su intención era entrevistarme individualmente (no hubiese puesto objeción de habérmelo mencionado con anterioridad, me parece genial que quieran entrevistarme pero NO que me lleven con engaños), ya estaban sentados los seis intervinientes y yo fui "el séptimo invitado". A partir de entonces utilizo esa fórmula cuando comento algún debate televisivo, como si fuese un contertulio extra, alguien que se suma con posterioridad a la mesa (y en efecto, así es... aunque no me hayan invitado).

Me habréis oído decir docenas de veces (y las que me quedan) que a la hora de tratar el tema de la prostitución es esencial contar con las prostitutas. Y no por rollos feministas ni gaitas, sino porque es de sentido común: nadie va a conocer una realidad mejor que quien la vive. Han explicitado sus demandas de manera abierta, quien a estas alturas de la película no se haya enterado de qué es lo que quieren las putas es porque no quiere. No hablan de "dignidad", de que las "rescaten" o de que las "protejan". Lean las pancartas, léanlas, esta imagen resume toda la entrada. ¿A que no sacan esto en las televisiones?



La prostitución es uno de esos temas estrella recurrentes en los medios, cada año salen muchos programas tratando distintos aspectos: las molestias que origina, las respuestas de los poderes públicos, la lucha contra la trata o, como en esta ocasión, las medidas legislativas que deberían adoptarse. Se puede regular (que viene a entenderse como aceptar la prostitución "como un trabajo más") e integrarlo en el sistema, legalizar (término que equivale a despenalizar, correctamente empleado para el caso holandés donde los burdeles estaban prohibidos y la "legalización" supuso el fin de la "prohibición" y en cambio usado torpemente cuando se refieren a la prostitución en España ya que no se halla prohibida, no es delito, aunque la que se desarrolla en medio abierto sí sea perseguida por la administración), prohibir (con sanciones que van de las multas administrativas a las penas privativas de libertad) o abolir (término que nuevamente se emplea de manera errónea: en puridad la abolición de la prostitución equivale a acabar con las situaciones que llevarían a que las personas adoptasen esta actividad como forma de ganarse la vida, las cuales se entiende que serían la pobreza, la falta de alternativas laborales, la discriminación por razón de género, la desestructuración familiar o la falta de redes de apoyo social que eviten "caer" en la prostitución... lo que los dirigistas llaman las "condiciones objetivas", vamos. En su acepción actual, sin embargo, la abolición conlleva medidas punitivas hacia las prostitutas y su entorno de una ferocidad inhumana escudándose en un discurso redentor y benéfico). O bueno, otra opción sería dejarlo como está, en ese "limbo legal" que curiosamente no parece respaldar nadie. Desde luego la situación actual extraña a los profanos y yo considero que debe ser mantenida a toda costa puesto es la que resulta más beneficiosa para los legisladores, que son a fin de cuentas quienes tienen la sartén por el mango.

Este programa se emitió el pasado 19 de Noviembre por Canal Sur, televisión pública del gobierno andaluz:




En esta clase de programas la presentación ya te lo dice todo. Obviamente Canal Sur al ser una TV pública sigue criterios políticos (que enmascaran bajo la justificación de ofrecer un "servicio público") y tratan de mostrar una imagen muy negativa y conflictiva de este fenómeno: escándalo público, enfermedades, trata de personas, crimen organizado, mafias, extorsión, explotación... como cuentan, "situaciones que van de la mano de la prostitución". Pongamos una rápida sucesión de imágenes impactantes para que la gente no piense, que asiente los prejuicios ya formados, aderezado con una trepidante música de película policial. Hay que ir introduciendo al personal en la sordidez del mundo de la prostitución. Nos hablan de la enorme cantidad de dinero que mueve "la explotación sexual" (prostitución es un término demasiado suave y neutro), de que según las ONGs (¿cuáles?¿todas?) sólo un 2% ejercen de forma voluntaria mientras el resto viven sometidas a una espiral de abusos, violencia y extorsión y que llegan engañadas con el sueño de una vida mejor, que rápidamente se transforma en una pesadilla.

Bueno, lo que dicen no es del todo falso, sólo que cuentan media verdad. Lo cierto es la violencia que sufren las personas que ejercen la prostitución. Pero omiten el origen de esos abusos. Es como si yo le pego una paliza a alguien y luego pongo el grito en el cielo y voy escandalizando a la gente hablando de la inseguridad y lamentando que el tipo haya quedado hecho un Cristo. Hombre, pues no dejo de tener razón, sólo que ese arranque de compasión justo tras haberle machacado resultaría un tanto sospechoso. Habrá quien crea en el arrepentimiento, no digo yo que no se dé, pero el cinismo descarado me parece una explicación más convincente. Yo sé que eso de decirle a la gente que piense un poco no vale de mucho pero vamos a intentarlo. Pásense ustedes por las zonas de prostitución y de verdad les costará ser testigos de agresiones o actos vandálicos. Pero los periodistas las emiten de continuo como si se produjesen cada diez minutos, ataques bien claros que se producen justo en el momento que les estaban grabando. Hmmm. ¿No podría eso estar preparado? ¿Y quién puede cometer una agresión sin temor a represalia alguna, incluso pudiendo regocijarse de ella? Es más, ¿quién provee en muchas ocasiones a los periodistas de este "material"? Blanco, en botella y con placa.

Si existe una razón fundamental para "legalizar" la prostitución es que las instituciones dejen de tratar a las prostitutas como delincuentes, pues como atestigua esta pancarta la PRINCIPAL queja de la inmensa mayoría de prostitutas es la violencia policial que padecen. Cuando veo el tratamiento que tiene la prostitución en los medios alucino, casi siempre se habla de asuntos que a las prostitutas las traen sin cuidado y en cambio se omiten aquellos que realmente las interesan. ¿Es que los periodistas desconocen este mundo por completo? ¿O, como me malicio, reciben instrucciones desde arriba para desinformar al personal?



Las preguntas que plantean, y que me gustaría que mis lectores respondiesen, son si la regularización acabaría con la explotación y la trata (que son conceptos bien diferenciados, pero para entendernos hablan de la prostitución forzosa), si pondría esta regularización fin al negocio negro que acompaña a la prostitución y si de este modo las prostitutas dejarían de estar estigmatizadas. En primer lugar voy a reflejar las opiniones vertidas en el debate, luego daré la mía y finalmente espero leer la vuestra. Además relacionan el tema con la cuestión de si "vale todo" para salir de la crisis como queriendo vincular la regulación de la prostitución como una de estas vías "poco éticas" de obtener fondos y sanear las cuentas públicas, asumiendo que hay ciertas "líneas rojas" -como dicen los políticos- que no podemos traspasar: aunque fuesen muy apetecibles estos ingresos provenientes de gravar la prostitución, no es admisible hacerlo porque es algo muy feo, reprobable, totalmente inaceptable. Ahí es donde quiero llegar porque ya les digo que todo ese arranque de escrúpulos frente a la prostitución contrasta fuertemente con el comportamiento habitualmente mostrado por nuestros gobernantes. No sé ustedes, pero un servidor no tiene la impresión de que la clase política española sea precisamente un dechado de honestidad y moralidad.

Se trataron los siguientes TEMAS:

- Protección de la mujer:
La excusa número uno para justificar la intervención del poder público es la de la defensa de aquellos colectivos considerados débiles, necesitados de "protección social". Como nos dice Charo Fernández Cotta, entienden "que si esas mujeres tuvieran alternativas no se prostituirían" (yo opino que si la prostitución no se hallase tan estigmatizada y en esta situación de anormalidad legal, habría muchas más prostitutas). Esta motivación debería llevar a regular ("legalizar") la prostitución, precisamente para que estas personas pudiesen "beneficiarse" de las "garantías y beneficios" (joder, que yo tenga que decir esto... se me revuelve el estómago) de nuestro "Estado de Bienestar". Del mismo modo que se cuida a colectivos débiles -como discapacitados, pensionistas o familias numerosas- habría que hacer algo por un grupo considerado particularmente vulnerable o, como dicen los cursis, "en riesgo de exclusión social". Los propios trabajadores están "protegidos", gracias al derecho laboral, de los excesos de los empresaurios. Esto es la teoría. Yo veo las cosas de otra manera. Considero que el poder público hace más fuerte al fuerte y más débil al débil: ¿cómo se trata a un grupo tan "desprotegido socialmente" como los inmigrantes indocumentados? ¿de qué grado de "bienestar público" gozan los vagabundos? ¿las autoridades realmente pretenden proteger a estas personas o parece más bien que quieren protegerse de ellos?

En este punto, Jaime Bretón lo bordó. Realmente estuvo soberbio, metió la pata de continuo pero con una seguridad y aplomo tales que parecía que tuviese razón. Por sus opiniones me parecía primero de izquierdas, pero al rato le vi demasiado listo como para serlo (ni sabía quién era antes de este debate, la verdad). El hombre va y establece, porque sí, que son mujeres de baja formación, de bajo nivel social y económico, y que por tanto se hallan en una situación de vulnerabilidad. Coooño, pues entonces denlas una paguita, no las frían a multas, ¿no? Ese discurso salvacionista parece la rehostia porque suena como si se preocupase por las mujeres cuando es lo contrario, las estigmatiza y sirve para alejarse de ellas. Las desposee de su autodeterminación, "hacen esto porque se ven abocadas a ello, o en el peor caso porque las obligan". ¿Las ha preguntado usted? ¿Y si no es así, si resulta que QUIEREN ESTAR EN ESTO? Da igual, entonces se tiene una justificación para ir en contra de la prostitución, que es lo mismo que decir contra las prostitutas, bajo el pretexto de estar ayudándolas. Puro maquiavelismo de izquierdas (ergo del PP). Javier Aroca sí señaló que esa correlación entre prostitución y necesidad de la mujer no era siempre cierto, pues había prostitutas vocacionales que lo hacían por considerar esta actividad su mejor alternativa: un trabajo cómodo donde podían hacer mucho dinero y muy rápido. Sean escorts de alto standing, putas de puticlub o chicas callejeras, esa es la razón principal que me han dado a mí que tienen para ejercer la prostitución: ganar un buen dinero sin matarse a currar. Lo mismo que los políticos. Sólo que ellas no perjudican a nadie.

Pero lo mejor llega cuando él mismo comienza a contradecirse. Va y establece que, ya que hay una subordinación y una sumisión en caso de que un empresario contrate a una chica (cosa que NO puede hacer porque el Código Penal lo tipifica como delito de proxenetismo), no se puede hacer un contrato. ¡Tío, te quiero! ¡Es eso lo que vamos a hacer! Como no estamos en una situación "de tú a tú", de igualdad, no hagamos contratos. No quiero tener que cotizar para poder trabajar. Y si un policía me para, no quiero tener que obedecerle porque no me hallo en igualdad respecto a él sino en una situación de subordinación y sometimiento. A usted, que fue edil, y se acostumbró a mandar "a tó quisqui" es curiosísimo que de repente le importen tanto las libertades individuales, se nos ha vuelto un anarcocapi. Ana García Lozano le responde muy fugazmente que esa situación tan horrible que señala es la que se produce en cualquier trabajo, el Estatuto de los Trabajadores RECONOCE que entre trabajador y empresario existe una relación de dependencia y subordinación y nadie se rasga las vestiduras. Precisamente para proteger al trabajador, en teoría (muy en teoría), está el derecho laboral. ¿Entonces cuál es el problema? Si hay ese empresario malísimo que las explota, hagamos con las chicas como con el resto de trabajadores protegiéndolas, ¿no? Es que se me escapa su razonamiento, dice que están tan machacadas y ahí que es donde debería actuar el poder público se inhibe.

Las prostitutas se han mostrado por lo general muy rebeldes e insumisas, próximas en sus tesis a ese "liberalismo salvaje" que tanto repudia la progrez. Desean hacer con su cuerpo lo que quieren y quedarse ellas con el fruto de su trabajo, sin ningún tipo de intermediario o explotador que "por su bien" las "cuide" quedándose parte de sus ingresos. No desean que nadie las chulee, e idealmente yo respaldaría un modelo totalmente despenalizador: sin regulación de ninguna clase, ni controles, pago de tributos ni registros o censos. Libertad plena, intromisión cero, inhibición completa de los poderes públicos. Pero eso es una utopía, así que me quedo con la mejor de las opciones posibles, el mal menor: que las chicas sean chuleadas por la administración (al igual que cualquier otro contribuyente) pero que al menos puedan tener garantizada una mínima protección frente al sector público expoliador, que en estos momentos les es negada. Eso es lo que yo creo que podría traer esa "legalización" de la prostitución, y por tanto la apoyo.



El contrato "de igual a igual" es el mercantil, el de autónomos, vaya. Esa es la regulación que pretende ANELA (patronal de los empresarios) y me parece una vía de las posibles (pero no la única). Si aceptamos lo que dice, que no se puede ejercer la prostitución sin un jefe, sin hallarse sometido a un tercero, no veo por qué no podría hacerse un contrato laboral. Es decir, yo puedo poner un bar y contratar camareros. Ok. Abrir una tienda de ropa y coger dependientas. Correcto. Pero si mi idea es tener un puticlub con prostitutas... eso ya no, eso es delito. ¿En base a qué? A que no se puede, y además es imposible. Po vale.

Pues ahora nos dice que ya no es sólo con el empresario, sino que es con quien no está en igualdad es con el cliente y por eso no se puede hacer un contrato. Coño, parece más interesado en que no se haga el contrato (que establece derechos y obligaciones) que en la defensa de la mujer. Esa mujer que dice que  llega a la prostitución por la pobreza, por las drogas, por desarraigo familiar... ¿Son tan débiles y las excluimos aún más, no permitiendo que se integren en la sociedad? Es que es un planteamiento que no entiendo, es como si alguien tiene hambre y por su bien le quitas su comida. Se ponen a prostituirse digamos como última opción y en vez de ponérselo más fácil les das más problemas. Ah, claro, que eres un político. Disculpa.

Si yo estoy de acuerdo en que "la mujer que se dedica a esto está muy indefensa". Como dije antes, esa es la primera parte: están indefensas por no tener papeles, por enfrentarse al poder coactivo del Estado y administraciones subordinadas, por no poder justificar sus ingresos y vivir con el temor diario de que la policía confisque sus ahorros y mande presos a sus familiares... pero de la postura del señor Bretón se parece inferir que quiere que sigan estando en esta situación de indefensión. Precisamente quienes apuestan por la regulación de la prostitución quieren acabar con los padecimientos de las prostitutas... y quienes están en contra parece como si desearan mantenerlos.

Cotta establece uno de los principales dogmas abolicionistas, que es el que la persona que paga ejerce un abuso, poder sobre la otra. Por tanto debemos proteger a la prostituta del cliente. Aceptando ese razonamiento, ¿también defendemos al panadero, a la peluquera, al taxista de sus clientes? Es la doble vara, los argumentos en contra de la prostitución pierden toda su validez al extrapolarse a otras actividades. En cualquier intercambio las partes tienen algo que la otra necesita. La puta quiere el dinero, pero el cliente quiere el servicio (y si no lo quiere, ella se lo hace querer, que esa es la habilidad de una buena vendedora). Ana entiende que no hay subordinación porque ve la relación de igual a igual, como efectivamente sucede, y Tasso en base a su experiencia nos cuenta lo que tantas otras prostitutas han afirmado en este blog: que el cliente no manda tanto, que la prostituta no está totalmente sumisa sino que es muy lista y acaba haciendo lo que ella quiere. Y es que yo niego la mayor. Tanto con los empresarios como con los clientes, las chicas hacen lo que quieren. En este negocio ha habido tradicionalmente una escasez crónica de mano de obra, lo cual se refleja en los altos emolumentos percibidos y en la gran proporción de trabajadoras extranjeras. Si una chica está en un club y no le gusta, se pira. Si no quiere estar con un cliente, ¡a tomar pol culo! ¡Cuántas veces habré visto eso! Con la crisis la situación ha empeorado y hay mucho menos trabajo, de todos modos no existe una situación de subordinación ni siquiera comparable con la de muchos otros sectores. Si empleásemos la misma vara de medir que usamos con la prostitución al resto del mundo laboral, creo que no "legalizaríamos" ni la mitad de trabajos que hay. Como dijo Javier Aroca, vamos a compararlo con quienes recogen melones a las seis de la mañana. Lo que caracteriza a la prostitución no es que sea un trabajo particularmente penoso o desagradable, de hecho es lo contrario, sino la cantidad de dinero en B que mueve y lo bien que le viene a algunos. Ahí es donde hay que poner el punto de mira. ¿Subordinación? Sí, la hay. Se habla del empresario, del cliente... pero ni una palabra acerca de la administración o de la policía, ¿y a quienes vemos siempre alrededor de estas mujeres, allanando sus lugares de trabajo y controlándolas? Pues claro que hay situación de inferioridad, pero es frente a las autoridades. Y eso es lo que no quieren que cambie, y que una regulación podría modificar.

Las trabajadoras sexuales denuncian sufrir violencia, por supuesto. Pero por parte de quienes no las reconocen ni como trabajadoras, ni como ciudadanas e incluso ni como personas. Es decir, las autoridades políticas y la cohorte de paniaguados que les hacen la cama. No existe una sola asociación DE PROSTITUTAS que no reclame la necesidad del reconocimiento del trabajo sexual.



- Prostitución voluntaria y trata:
La eterna discusión, es que no hay debate en el que no salga. Bretón nos sale con los porcentajes, siempre repetidos y nunca confirmados, del 90-95% forzadas. Eso le lleva a asumir que la prostitución equivale a esclavitud sexual porque la que se ejercería de manera voluntaria sería muy minoritaria. Como nadie le rebate el porcentaje o sencillamente pregunta ¿FORZADAS A QUÉ?, porque da a entender que están obligadas a ejercer la prostitución cuando no es así, pues se lleva de calle el debate. Vale, Valerie Tasso contesta eso de que no se puede coger una parte por el todo, que no toda la prostitución es trata pero eso no invalida su argumento de que LA INMENSA MAYORÍA sí lo sería. Si yo no supiese nada del mundo de la prostitución y tuviese que opinar en base a lo que he visto en este programa, respaldaría a Bretón. Más cuando Valerie nos la compara con la política, pues sí, política ES corrupción así que yo creo que un mundo con MENOS política sería un mundo MEJOR. Por tanto, si la prostitución equivale a trata entonces habría que hacer todo lo posible para que existiese menos prostitución. Jaque mate.

Absolutamente nadie cuestiona la veracidad de las historias de la trata que nos transmiten las autoridades, y mucho menos desvela qué intereses tendrían para sostener semejante bulo. Desde luego en ninguna TV, y mucho menos en una adicta al poder como Canal Sur, van a dar voz a periodistas como Eduardo Inda o investigadores como Jose Luis López que han indagado en este tipo de casos. Pero si es que no hay oposición. "Nadie esta a favor de la trata de personas", "eso no es prostitución", "sólo se nos muestra la trata"... entonces, SÍ que hay trata, ¿correcto? Es increíble, deberían ser ellos quienes estuviesen a la defensiva justificándose y disculpándose pero logran tomar el control y hacen pasar la mentira como si fuese verdad. ¿Y qué va ladrando Valerie de que la mujer que se prostituye libremente nunca va a hablar? ¡Pero si son las únicas que hablan! Todas, absolutamente todas las que he escuchado se prostituyen libremente, y son CIENTOS. Si las que no hablan son las de la "trata". Y de hecho, las cuatro que lo hacen se han revelado como unos FRAUDES totales. Valerie da la imagen de esa puta de lujo alejada de la realidad, porque lo está. ¿Cómo que no está de acuerdo con el 90%? ¿En base a tu experiencia? Ya, como andas con pijas como tú le viene a decir el Bretón... NADIE contesta a las cifras oficiales y a las fuentes policiales. Respect my authority. ¿Cómo vamos a dudar de lo que nos dice el gobierno? ¿Qué significan ante eso las "muchísimas" prostitutas que la Tasso dice conocer? NADA. Al menos Bea muestra más sensatez al indicar que si ni se conoce cuántas prostitutas hay, cómo se va a saber cuántas están forzadas.

El punto clave que hay que desmontar aquí es el de las "fuentes" de donde proviene la información. Bretón es que tiene toda la razón del Mundo en decir lo que dice porque se sostiene en las asociaciones que trabajan en esto y en la policía que trata de continuo con estas mujeres. El problema es que difícilmente vas a conocer toda la historia si sólo escuchas una versión de los hechos. Como dice Bea, hay que escuchar a las prostitutas que son la primerísima fuente que he tenido yo para conocer la prostitución. Hay mucha gente que pretende conocer este mundo en función de lo que les dice la policía y yo, bueno, señalo que hay una enorme divergencia entre la visión que nos trasladan otros actores del mundo de la prostitución (las chicas, sus familiares, dueños de clubs, clientes...) y la suya. A mí el tema de la trata me resultaba muy preocupante al principio, por todo lo que había oído al respecto. Luego todavía más, porque no lo veía pese a que "sabía" que lo debía tener delante. Y coño, cuando descubrí lo que había detrás ya ni os cuento. Obvio que "es una de las grandes preocupaciones de las policías del mundo". Del mismo modo que la policía es una de las grandes preocupaciones para las prostitutas. Yo también tengo "fuentes" que avalen mis palabras, en este punto en concreto suelo recomendar siempre el mismo informe, el elaborado por la Contraloría de Bogotá sobre la prostitución. Este órgano es un ente autónomo de control, vigilancia e investigación de la gestión de los recursos públicos en los entes estatales. Quienes vigilan a los vigilantes, vamos. Y como pueden leer en el mismo los tres principales problemas que detectó fueron "la violencia de algunos miembros de la policía (88.6%), el "impuesto" de algunos agentes de la policía (60%), y el maltrato de ladrones y "ñeros" (54.2%)".

Tradicionalmente los partidarios del reconocimiento de la prostitución como un trabajo pretenden desvincularla de la trata de personas, mientras que quienes se oponen aducen que ambas realidades son equivalentes, "sin prostitución, no hay trata" dicen. Yo no puedo menos que darles la razón. Sin prostitución no hay trata, es evidente. Porque tampoco con prostitución la hay, sencillamente no hay trata tal y como nos cuentan. La trata entendida como el traslado forzoso de una persona en contra de su voluntad usando el rapto, la privación de libertad y la tortura es más conocida en nuestras sociedades como "deportación" y la han sufrido muchas personas, entre ellas un buen número de prostitutas. "Legalizar" la prostitución supondría una forma de protegerlas frente a la auténtica trata de las deportaciones. Pero miren, esto es como aquella famosa viñeta de "El roto" en la que un político le decía a otro: ¿Está claro lo que debe hacerse? Bien, entonces que no se haga. Pues eso.



Bueno, tengo que confesaros aquí y ahora que eso que dicen es totalmente correcto. Lo que yo me he encontrado es que entre ese 90-98% de prostitutas están forzadas, obligadas CLARÍSIMAMENTE. Cierto. Decir lo contrario es cerrar los ojos a la realidad. Ahora bien, a lo que se hallan coaccionadas no es a ejercer la prostitución sino a pagar para poder hacerlo. ¿? ¿De qué hablo? Pues de que ellas, como todo hijo de vecino, tienen que colaborar SÍ O SÍ a mantener las cargas públicas, que menuda carga que son. Vamos a ver. A un taxista nadie le obliga a conducir. Pero para hacerlo, ha de pagar una licencia que vale un pico. Tiene que pagar por trabajar. Al gitano del rastro, nadie le obliga a ir los domingos a vender bragas. Pero ha de tener un permiso municipal, que le cuesta una pasta. Al dueño de un bar nadie le dice que abra o se quede durmiendo en casa, pero más le vale hacer dinero porque Hacienda no perdona. Coño, ésta es la sociedad en la que vivimos, TODOS estamos explotados por delincuentes organizados llamados autoridades públicas. ¿Qué tiene de raro que a las putas la policía las exija dinero para dejarlas trabajar, o si trabajan en clubes y pisos les cobren a los propietarios? Nada, si es natural, tenemos que currar para mantener a estos parásitos. Éste es el mundo en que vivimos. Como me dicen cuando me quejo, "si no te gusta, emigra". ¿Pero a dónde? ¿Me voy a vivir con Bob Esponja al fondo del mar? Díganme dónde los poderes públicos van a servir al ciudadano en vez de servirse de él y yo hago las maletas mañana mismo.

Obviamente esto explica la versión de los hechos que dan los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, tan preocupados por "la trata". Traducción, por seguirse llenando la barriga a costa del esfuerzo de los borricos que les pagamos sus suculentos sueldos. Si pueden escuchar a quien quieran, faltaría más, pero no creo que lo que te cuenten las propias redes mafiosas tenga mucho crédito. Todo lo que nos cuentan es cierto, pero al revés. Ciertamente "un grupo de desaprensivos trata a estas mujeres como mercancía", apenas "una minoría muy minoritaria lo hace libremente" (se les escapan muy pocas), y buscan "cada vez mujeres más jóvenes" porque las menores, al igual que las inmigrantes, son mucho más vulnerables y fáciles de coaccionar. Con el tema de la prostitución infantil (que no hablamos de niñas de 10 y 11 años, sino de 16 y 17) a la gente se le ponen los pelos de punta, y a la policía se le hace la boca agua. Si una chica menor se prostituye se halla en la desprotección más absoluta, se la pueden llevar en cualquier momento y como saben que siempre va a ganar dinero la dejan sin nada. Pero nada de nada. Es que eso es muy jodido, haber trabajado toda la noche, levantarte mil pavos y que llegue la policía y te los quite sin más ni más. Imaginaos las juergas que deben correrse en las comisarías a costa de las putas, brutales. Con ellas la policía ni se molesta en negociar una cuota, canon o tasa por uso de la calle: van tras ellas de cabeza así que se ven obligadas bien a gastarse el dinero en cuanto lo ganan (por eso a las menores las veréis quemando la pasta en las tragaperras, no pueden justificar el dinero ganado en prostitución pero sí el obtenido por una ganancia en el juego), bien a confiar su dinero a otra persona (algo poco recomendable y muy arriesgado, estos "proxenetas" se quedan con una parte sustancial de las ganancias de las chicas pero porque las prestan un servicio y es evitar que pierdan todo a manos de la policía), bien a esconderlo en refugios de fortuna para llevárselo de golpe cuando crean que se presenta la mejor oportunidad (he visto todo tipo de escondites: en camas, macetas, papeleras... una chica le compró a un vecino en una ocasión la llave de su buzón para emplearlo como taquilla, lo cual la sirvió bien hasta que la policía se enteró de la jugada: reventaron el buzón y la sacaron los tres mil pavos que tenía metidos) o bien ir sobre seguro y dejar el dinero en casa después de cada servicio (ésta es la forma más segura... de dejar de trabajar en la calle, pues si no le reportas beneficios a las autoridades ni de coña te van a permitir seguir trabajando).

Así que aquí tenéis mi versión, que es la "tercera vía". Ni digo que prostitución y trata sean equivalentes, ni que son cosas diferentes. Sino que la trata es un camelo que se emplea para extorsionar a las prostitutas y justificar el no reconocimiento de derechos laborales, que supondrían la protección jurídica y seguridad legal de este colectivo. Cierto, Bretón, 9 de cada 10 están forzadas. Pero yo pienso que deberían de dejar de estarlo. Si no se pudiese multar a las prostitutas que ejercen en medio abierto, si gozasen del estatus legal de trabajadoras, si gracias a él pudiesen regularizar su situación en España, si al equipararse la prostitución con cualquier trabajo pudiesen ejercer las chicas de 16 años... si todo esto ocurriese, las "mafias" no tendrían poder legal alguno sobre ellas. Probablemente seguirían abusando debido a la fuerte inercia del sector público, pero al menos serían muy conscientes de que ya lo harían totalmente fuera de la legalidad y es de esperar que esos excesos irían remitiendo en cuanto las chicas fuesen confiando más en el sistema y empleasen los mecanismos institucionales que se les brindarían. No me baso en la teoría, sino nuevamente en la práctica: ¿qué queja tienen las prostitutas de alto nivel, las escorts, de la policía? NINGUNA. Algunas, como Paula VIP, incluso consideran que las defienden. Pues esa es mi idea, poner los recursos públicos al servicio de la ciudadanía. Un plan muy aventurado, sin duda, pero también esperanzador. ¿No creen?

Voy a ver si a fuerza de machacar con el mismo mensaje se acaba quedando de una vez por todas. Aún suponiendo que existiese la "trata", hemos de diferenciar entre ella y la prostitución. La estrategia de mezclar ambas corresponde a la intención de desprestigiar el trabajo sexual voluntario, libre y legítimo.



- Prejuicios:

En el plano social, lo que más daño nos hace son los prejuicios. ¿De qué hablo? Pues de creencias, ampliamente aceptadas, pero totalmente infundadas y muy a menudo falsas. Esta serie de mitos se hallan particularmente arraigados entre personas que desconocen un fenómeno, al carecer de conocimientos reales sencillamente se los inventan. Más que inventárselos, adoptan aquellos que más se ajustan a su visión predeterminada de las cosas. El máximo exponente de estos prejuicios es la señora Cotta, quien puedo decir claramente que NO TIENE NI PUTA IDEA. Expresa la visión de la prostitución de quien nunca ha tenido contacto con ella. El problema al tratar con esta gente es que, dado que han llegado a un "conocimiento" sin base empírica alguna, no existe manera material de demostrarles lo contrario. Da lo mismo las evidencias que les pongas, es un asunto... cómo diría yo... de fe. O crees o no crees.

Estos prejuicios, como toda mentira, para sostenerse necesitan más mentiras. Pongamos que las prostitutas son víctimas que necesitan ser rescatadas. Vale. Entonces vamos a sacarlas de la prostitución y... oh, sorpresa, no quieren. Nos dicen que las dejemos tranquilas y las Biblias que las regalamos las usan para alimentar sus hogueras (jajaja, esta historia es real, ¡monjas dando Biblias a las putas! ¡Precisamente lo que necesitan... para hacer fuego, jajaja!). Pues debe ser que están muy asustadas por sus proxenetas porque si no lo dejarían. O que están alienadas por la vida de sufrimiento y pecado que llevan. O que son personas sin ninguna formación, incapaces de reflexionar sobre su existencia, que caminan directas hacia la perdición. Todo es buscar nuevas explicaciones para no ver la realidad. Yo con esa gente he perdido el ánimo de discutir. Mira, si las putas dicen A es A, y si que B pues es B. Y si te piden que te pires, pues te piras. ¿Acaso voy yo a rescatar monjas de sus conventos?

Aroca nos dice que hay muchos preconceptos (prejuicios) que nos inhabilitan a la hora de razonar de lo que estamos hablando, juicios morales y religiosos sobre una actividad que no tiene que tener ningún juicio ni moral ni religioso y que deberíamos afrontar este problema desde una óptica cívica. Bien, esa es su opinión. Pero no todo el mundo la comparte, los colectivistas de todo signo (como los grupos de izquierda que respaldan a Cotta y a Bretón) también parten de juicios morales QUE SON COMPLETAMENTE LEGÍTIMOS. Cada uno puede pensar lo que quiera, faltaría más. Y expresarlo. Ahora bien, con lo que ya no estoy de acuerdo es con el siguiente paso, que es el imponer coactivamente tus convicciones a los demás. Pero un intervencionista sea de derechas o de izquierdas por su puesto que va a tratar de hacerlo, eso no es reprochable, va en su naturaleza.

Todo lo que puedo hacer, para quien tenga la paciencia de leerme, es evidenciar lo absurdo de estas valoraciones morales cuando las vemos en perspectiva (a toro pasado). La idea de que el cuerpo sea un "templo sagrado" con el que no se puede negociar (mercantilizar, dicen los comunistas, primos hermanos de la Cotta) me recuerda a aquel concepto medieval de que los trabajos manuales envilecían. Hoy en día parece una idea desfasada, aunque en ciertos círculos elitistas (a los que sospecho que pertenece doña Charo) sí se entiende que una persona que trabaja en determinadas actividades "no cualificadas" (reponedor, camarero, etc) es menos "digna" que otra. Sobre este concepto de dignidad hablaré a continuación. Espero que la mayoría de nosotros entienda que una persona no es menos que otra por realizar un trabajo más duro, que se merece el mismo respeto y que en todo caso a quien habría que recriminar es a quien le desprecia. Pues esto que acabo de explicar en abstracto, ahora lo aplicamos al caso concreto de la prostitución.

Lejos de estar calladas, las prostitutas han manifestado sus deseos de que su dignidad se vea reconocida así como sus derechos. Cuando se niega el status de trabajo a la prostitución no se está protegiendo a las prostitutas ni dignificándolas, sino degradándolas aún más y se contribuye a que permanezcan en una situación de vulnerabilidad, indefensión y desprotección.



- Dignidad:
He separado este tema del de los prejuicios aunque se halla muy ligado a él. El argumento de que la prostitución "va en contra de la dignidad de la persona" es irrebatible pues, como señala muy acertadamente Valerie, "la cuestión de la dignidad es personal". Tenemos enfrentadas a personas que dicen que SÍ es indigna y otras que afirman que NO lo es. Un diálogo de besugos, porque ambos tienen razón. Para unos es indigna y para otros no lo es, así de claro. No faltará el que me tache de relativista, pues sí, y a mucha honra. Yo creo que el valor que hay que proteger es la libertad, y como dice la Tasso si a alguien le apetece prostituirse que lo haga, no vamos a impedirlo en base a un valor moral supremo que unos iluminados se han sacado de la manga. De hecho, comparto su opinión (en este punto estuvo soberbia) de que antes de nada habría que hacer un revalorización moral de quienes se prostituyen. Porque cuando dicen que la prostitución es indigna, afirman a su vez que las putas no tienen dignidad. Que son unas no-personas. Y esa es la base ideológica justificativa de los abusos que sufren. Por cierto, la posición de Bretón es igualmente magnífica, que da igual que se legalice que algunos las van a seguir estigmatizando. Pues sí, entonces habrá que combatir esas posturas discriminatorias, ¿no? Para defender la igualdad y garantizar el respeto hacia cualquier persona independientemente de su etnia, religión, sexo, ocupación, etc es para lo que se supone que están los poderes públicos, ¿no es así? Poniendo un caso concreto, el que nos cuenta Bea sobre la asociación que no es aceptada en un vecindario, ¿por qué no se implementan campañas de TOLERANCIA SOCIAL orientadas hacia ciertos vecinos que incurren en comportamientos claramente discriminatorios hacia las prostitutas? Si eso se hiciese, comenzaría a creer en la bondad del sector público.

Bretón da una contestación muy interesante, que es que la dignidad está reglada, que es algo objetivo. Respuesta totalmente propia de un colectivista, no se trata de mi valoración personal, sino de lo que establece la Ley (y cualquiera que sepa un mínimo de derecho es consciente de que éste no es en absoluto neutro, sino que refleja una concepción particular de la vida, por eso las leyes no son las mismas ni en todos los sitios ni en todas las épocas). No estoy de acuerdo, sino que en palabras de Tasso "la dignidad es lo que en tu escala de valores piensas que es la dignidad". Wouw, de verdad que ahí estuvo tremenda. Pero aceptémoslo. Hay un concepto unívoco y universal de dignidad. ¿Sabéis cual es? Pues no, no está en la entrepierna, sino que la dignidad supone RESPETAR las decisiones de las personas. Son quienes no aceptan la prostitución quienes atacan la dignidad de las prostitutas. La dignidad no se "da", porque ya viene de serie, la tienen todas las personas por el hecho de serlo. En lo que debemos trabajar es para que se las RECONOZCA esta dignidad que ciertas personas y nuestras instituciones públicas les niegan.

Por último, Aroca da en el clavo cuando apunta que si no tienen dignidad no la tendrán en una actividad tanto regularizada como en una sin regularizar. Bueno, se supone que regularizarla sería avalarla, dar el visto bueno a la prostitución. El argumento de la indignidad de la prostitución sirve básicamente de bloqueo, para evitar cualquier tipo de avance en el debate, es el "no porque no" de toda la vida.

En muchos países del mundo las putas han salido a las calles exigiendo "respeto total al trabajo sexual". QUE SE RESPETE SU DECISIÓN. Eso es para mí la dignidad, aceptarlas y no ponerlas la pierna encima como hacen los abolicionistas.



- Salud:
Otro de los puntos calientes al hablar de prostitución, y es que como dice Valerie "se asocia siempre la prostituta con la enfermedad genital". ¿Por qué? Pues leed más arriba, por los prejuicios. Yo estaba convencido al principio de que las putas debían tener de todo, que ir de putas casi equivalía a una condena a muerte. Os lo juro. Vivía en una puta fantasía, como Cotta.

Pero luego la realidad es que, tal y como afirma Tasso, se cuidan mucho en tema y es más seguro tener sexo con una prostituta que con una desconocida. Yo conozco casos de gente con ETS y han sido muy pocos los contagiados por andar con putas (aunque me pasó una vez, y la entrada en la que lo conté resultó ser la más leída del blog durante mucho tiempo). En teoría es verdad que imponen el preservativo... al menos, si no te conocen. Yo he tenido mucho, pero mucho sexo a pelo con putas. Y es verdad que hay chicas que aprovechan y cobran más, o saben que eso fideliza al cliente como señala Bea. Sí, pero no lo hacen con todos. No porque no las conviene, no las sale a cuenta enfermar por unos euros de más. Prácticamente en todos los sitios que he estado, ya sean pisos, clubs, o calles y polígonos, las chicas tenían que pasar periódicamente exámenes médicos obligatorios y si no estaban bien NO LAS DEJABAN TRABAJAR. Las "retiraban", ahí sí, como si fuesen productos. Esto por una parte es positivo porque, por la cuenta que las trae, no van a incurrir alegremente en prácticas de riesgo. Claro que algunas follan sin gomita CON QUIEN QUIEREN, y no siempre es el cliente quien se lo pide sino que también parte de ellas la iniciativa. Me ha pasado con varias chicas, que nos besábamos y tal, y ellas directamente me empujaban hacia ellas sabiendo que no había goma, o que incluso mientras follábamos me quitaron el condón. Eso sí, normalmente quieren que saques la leche fuera (pero no siempre).

La parte negativa es que, existiendo ya estos controles, no hace falta una regularización como propone Ana. Lo he dicho muchas veces, la prostitución ya se haya regulada, y además de manera muy estricta. Lo que hace falta es que se reconozco formalmente, "de iure", las prácticas que ya se realizan "de facto". Todas ellas son razonables: existencia de listados de prostitutas, controles venéreos, obligaciones fiscales... no me opongo en sí a las medidas, propias del reglamentarismo decimonónico, sino a que se lleven a cabo sin el respaldo legal necesario. Soy uno de esos idealistas imbéciles que todavía creen que los poderes públicos deben respetar la legalidad que ellos mismos establecen, aunque cada vez voy creyéndolo más imposible. Si se quisiera hacer, entonces sí que habría que LEGALIZAR estas actuaciones que lleva a cabo la administración, porque es lo que está FUERA DE LA LEY.

- Pragmatismo
Supuestamente parece como si se enfrentasen partidarios y detractores de la legalización de la prostitución  pero, en el fondo, ambos sectores transmiten la idea de que la prostitución es un fenómeno no deseable. Sólo que para unos, (García Lozano y Tasso) habría que tomar una postura valiente y afrontar el problema en vez de "taparse los ojos", mientras que para otros (Cotta y Bretón) la esencia misma de la prostitución fuese tan negativa que jamás debe ser tolerada, como dice Jaime "es una cuestión de principios". Se equipara con lo peor, con delitos atroces como el asesinato, el robo o la esclavitud.

No, es que la prostitución no es algo que haya que erradicar o combatir. ¿Por qué? ¿Qué daño causa? Cuando se persigue un delito, es porque alguien ha sido perjudicado: una persona que ha sido asesinada, robada o esclavizada. Pero en la prostitución, que por definición es voluntaria, ¿qué bien jurídico protegemos? Como dije antes, lo que debe desaparecer no es la prostitución. Con lo que hay que acabar es con los prejuicios, la intolerancia (hija de los anteriores) y los abusos que comete la administración amparándose en la situación de alegalidad que ella misma ha fomentado.

Más allá de las elevadas tertulias televisivas, pocas personas parecen interesarse en las demandas reales de las prostitutas. Son sencillas, quieren ganarse la vida y que el gobierno no las dé demasiados problemas. En teoría, sería extremadamente fácil satisfacerlas, pero no se hace. Es necesario indagar sobre qué es lo que provoca esta "falta de voluntad política" que condena a las prostitutas a llevar una vida donde no pueden ni protestar dando la cara.



- Significado de la prostitución:
"Producto, producto, producto". Y "mercancía". Y "cuerpo". Los antiprostitución emplean términos tan impactantes como vacíos para enmascarar sus propios prejuicios. Nos enfrentamos, como con el caso de la dignidad, a otro argumento cuya finalidad última es acabar con toda discusión.

La prostitución suele ser caracterizada como una institución que denigra a la mujer, que refleja la dominación machista (una pepera como Cotta dando argumentos propios del ala dura del PCE, atentos), que vulnera la igualdad de sexos y que convierte el cuerpo de quien se prostituye en un "objeto sexual". Como compendio de tales males, no es posible darle el visto bueno que supondría una regularización. Hay que reflexionar sobre qué significa y los valores que promueve. ¡Cuántas conversaciones habré tenido al respecto en el blog!

Considero que ningún tercero ha de meterse a valorar en lo que dos partes pacten libremente. Me parece genial que quien crea que la prostitución es eso no la consuma. Va a ser mejor para todos. Para él, que se va a sentir bien. Y también para la chica que no tendrá que aguantar a semejante petardo. Pero otros no van necesariamente a compartir su visión de las cosas y pueden disfrutar de algo que a ellos les parece detestable. Recordad a esas feministas que van diciendo que el matrimonio implica sometimiento Y HAY QUE PROHIBIRLO. O que la penetración sería un símbolo de humillación y sumisión de la mujer, así que TODAS BOLLERAS. Es de locos. Menudas ansias por obligar a los demás a vivir según una norma, ¿que a te va bien sin ir de putas, sin casarte o haciendo la tijera? ME ALEGRO. Haz lo que quieras y déjame hacer lo que quiera. Vive y deja vivir, es mi lema.

En cambio el de los colectivistas es el contrario, ni comer ni dejar comer. O peor, con toda la hipocresía comer y decirle al otro que no coma: "haz lo que yo digo, no hagas lo que yo hago". El Bretón tiene cara de ser más putero que Berlusconi, es que se le nota (entre nosotros nos reconocemos). Si yo creo que no hay institución más feminista que la de la prostitución, ¿no hablan tanto de la incorporación de la mujer al trabajo y les interesa que se halle presente en el mundo de la política, de la cultura, de la universidad? Pues mira, es cierto, en la prostitución la gran mayoría son mujeres. ¿Y ahora no les gusta? ¿En qué quedamos? Si no llegan a la cuota, malo, ¿y si la pasan también?

Lo del "producto" es el mantra que hay que repetir hasta la saciedad porque produce una reacción adversa, al igual que la "dignidad" o la "trata". Pero como Valerie responde, ella ofrece un servicio, un saber hacer. Nadie se lleva su cuerpo, si es un producto ¿pierde ella alguna parte de su cuerpo? ¿Dónde se lo queda el cliente?

Resulta imposible el entendimiento entre dos personas que hablan un idioma distinto, ¿no es cierto? Es eso lo que ocurre cuando hablamos de prostitución, mientras unos tratan a las prostitutas como "objetos", "mercancías" y "productos" (por tanto seres inanimados, sin voluntad decisoria alguna) para otros nos merecen la consideración de trabajadoras que deben ser escuchadas y a quienes deben respetarse sus legítimas decisiones.


 - Legalización

Estamos en el meollo, ya tenemos una situación en la que hemos llegado al acuerdo de que no estamos de acuerdo. Pues entonces, a partir de aquí, cada uno busca las soluciones por su cuenta. He dejado este tema para el final porque es la consecuencia de los anteriores puntos, si partes de una perspectiva de la prostitución determinada pues acabarás promoviendo medidas en consonancia con esa visión.

Para Cotta, que seguiría el modelo abolicionista más clásico, la solución sería "de tipo cultural y social y económico". Una transformación de la sociedad. Pero como no va a ir en el camino que ella desea, de hecho sigue el contrario (ya saben, cada vez más consumo de prostitución y por individuos cada vez más jóvenes), pues habría que enderezarnos con medidas correctoras de "ingeniería social". Ese discurso suyo comunista me encanta: "me parece una depravación que en una sociedad libre haya gente que tiene que pagar". El dinero es maaalo, malo, por eso nos hacen un favor y se lo quedan ellos. No, oiga, PRECISAMENTE una sociedad libre se caracteriza porque puedes elegir a qué quieres dedicar tu renta, y nadie te dice ni a qué te tienes que dedicar ni en qué emplear tu tiempo de ocio. Ya estoy harto de lo de la doble vara, otra vez lo tenemos aquí. Pagar por sexo es malo. Pero... ¿pagar por un corte de pelo? ¿Y para que te limpien la casa? ¿Y por un masaje? En cambio los podres públicos quieren que paguemos por escuchar música o ver pelis que se ponen a disposición de cualquiera. ¿Es eso más moral?

Ya he confesado que de todos los invitados mi favorito es Bretón porque el tío le echa un morro de espanto, se pone a dar hostias y se queda sólo y además maneja argumentos de peso. Sabe de lo que habla, está mucho más preparado que el resto. Es un maestro a la hora de darle la vuelta a las cosas (se nota que ha sido político), fíjense:  "uno no puede hacer lo que quiere, no puede ser esclavo, el ESTADO debe impedirte ser esclavo". Menuda pasada, yo es que habría sido incapaz de justificar la coerción pública, y el tío lo consigue. ¿Cómo? Inventando un problema para luego solucionarlo. Yo quiero prostituirme y digo que estoy en mi libertad de hacerlo. Entonces va él y me dice que no, porque el Estado me debe proteger de mis propias decisiones. Me esclaviza en mi propio bien. Es el puto amo.

Legalmente es cierto que altas instancias políticas están en contra de la legalización de la prostitución (le falta explicar el por qué), pero también otras se hallan a favor, como el Tribunal de Estrasburgo. De todos modos no soy particularmente partidario de los "argumentos de autoridad" porque también fue cierto que la OMS consideró hasta los años 90 la homosexualidad una enfermedad. En cuanto a las "legalizaciones" pues sí, han sido un fracaso. Más que nada porque desde el principio se buscaba que lo fuesen, es decir, que paradójicamente han resultado ser exitosas pues han conseguido el objetivo que se proponían. En Holanda es cierto que apenas una ínfima fracción de las prostitutas se han acogido a la legalidad pero no porque las demás no quieran, sino porque no pueden. La orientación de la Ley Holandesa tenía como objetivo precarizar todavía más la situación de las prostitutas y dar más instrumentos a la administración para explotarlas, lo cual logró totalmente. Por eso muchas prostitutas, como Pia Covre, están en contra de estas legalizaciones. No porque se opongan a ellas por principio, sino porque saben que donde el Estado mete mano empeora todo. Creo que hemos de ser muy conscientes del riesgo real pero que, aún así, no podemos renunciar al objetivo de una regulación SIEMPRE QUE SE AJUSTE A NUESTROS INTERESES, al menos en su mayor parte.

Además de los gobiernos, las asociaciones de mujeres (financiadas por los anteriores) se oponen a la legalización. Bien, yo la lectura que hago es... ¿Por qué? Vemos que la sociedad apoya de manera aplastante esa legalización, 4 de cada 5 encuestados, pero los políticos en masa están en contra. Los mismos que están contra ley de huelga, contra las listas abiertas, contra una circunscripción única, contra la despolitización de la justicia, en contra de que se investigue el 11m, contra la independencia informativa y por el control de las televisiones públicas... ¿Cómo van a legislar en contra de sus propios intereses? Por un lado va la ciudadanía, y por cierto también las asociaciones de prostitutas que se ha olvidado mencionar (interesadamente). Por otro los políticos y sus títeres.

Quiero hacer notar que, mientras las preguntas de los debates eran capciosas y pretendían vincular la legalización de la prostitución al "todo vale", los televidentes estuvieron a la altura y le dieron la vuelta a la tortilla: también 4 de cada 5 dijeron que no valía todo para salir de la crisis. Lo cual nos puede hacer pensar que quienes si creen que vale todo son quienes no desean legalizar la prostitución. Y eso quedó más que reflejado en la postura de Bretón, un político de los pies a la cabeza (con todo lo bueno y lo malo que tiene esta acepción). Por cierto, yo voté en ese sentido minoritario, de que NO debía legalizarse la prostitución y que SÍ valía todo para salir de la crisis. Porque sé de lo que va la fiesta.

García Lozano afirma que en España no existe un modelo regulatorio claro y vaya que si existe. La prostitución esta contemplada en el marco regulatorio español en el Código Penal y en las ordenanzas de carácter policial, formalmente es un país abolicionista signatario del tratado de Lake Sucess.

Por su parte, el modelo sueco que siempre sale a relucir, es el que resulta ser más pernicioso para las prostitutas como he reflejado en las entradas en las que he hablado de él. En muchas ocasiones el cliente es el mayor aliado de la prostituta y atacarle a él es dañarla a ella. No se hace por ignorancia sino con pleno conocimiento de causa.


Los políticos hablan mucho de las prostitutas, pero ellas también hablan de ellos. No parece que les tengan mucho cariño, no... Y es que, con permiso de los periodistas y los policías, no creo que nadie haya hecho tanto daño a las putas como la casta política. Esa MIERDA QUE GOBIERNA.



- Consecuencias de la legalización
Esto ya es el final del final. ¿Qué hay después de la legalización? ¿A qué nos conduciría?

Pues lógicamente unos aseguran que se mejoraría la situación actual y otros que se empeoraría. García Lozano saca el sempiterno tema de la cotización y el combate de la economía sumergida, vaya, descubrió la pólvora. Si eso es lo que se conseguiría, ¿por qué no se hace? Eso es lo que deberías averiguar, guapa. A ver quién se beneficia de ese mercado negro. Este argumento me gusta porque a poco espabilada que sea cualquier persona le debe hacer sospechar: pero bueno, si el gobierno busca pasta hasta debajo de las piedras. ¿Y la prostitución ni la toca? Aquí hay gato encerrado...

Beatriz se centra en las prostitutas, como si le importaran a alguien. En fin, efectivamente son mujeres que NO HAN COTIZADO (¡pavor, terror!) y que por lo tanto no tendrán SS, ni jubilación, ni sanidad, no están protegidas en caso de accidentes... dice que el hecho de que las mujeres estén desprotegidas es un abuso extra. Bueno, querida Bea, lamento desilusionarte pero es precisamente ésto lo que menos desean. Quieren dinero, aquí y ahora, no gilichorradas que les salen carísimas y que no saben si podrán disfrutar. ¿Que tienen que ir al médico? Pam, sacan el taco. ¿El día de mañana? Bueno, a los 30 años ya tienen casa, coche y un negocio montado. Como dijo Valerie son lo suficientemente listas como para saber que lo de la protección social es el timo del toco-mocho. No obstante están dispuestas, como mencioné con anterioridad, a pagar una parte de lo que ganan para no perderlo todo. Es que es muy fuerte, hay chicas que he conocido que han trabajado durante años y han acabado como llegaron, con una mano delante y otra detrás. Javier dispara en la misma dirección, que si tendrían una serie de seguros y garantías obligatorios (y costosísimos). Ni los tienen ni los quieren, pero como la alternativa a no pagar es que te lo quiten pues... mejor que te dejen algo. Digo yo.

Valerie lleva mucho tiempo en prostitución y a veces se le nota pero en otras ocasiones parece ajena al tema. ¿Defiende que regulando podría reducirse el consumo? ¿He oído bien? Vamos a ver, si la prostitución no es algo negativo, que se supone que es la postura que abanderas, ¿por qué querer disminuir su demanda? No, no se consume más prostitución porque esté prohibida. Se acude más a ella porque es el resultado de una mayor libertad sexual, y en cuanto más libertad haya, más prostitución habrá (eso les espanta a los liberticidas).

Y va Bretón y les desmonta a todos, es que los destruye, me voy a hacer fan suyo. Vuelve con lo de la dignidad, "lo que se está vendiendo es la dignidad de la mujer". Haces bien en recordárselo, que lo sepan, eso es intolerable. Me recuerda al Mas hablando de la "dignitat de Catalunya". Yo es que cuando oigo a alguien pronunciar esa palabra ya casi me sale como acto reflejo llamarle canalla. Esa dignidad, ahí perdida en las nubes, que ni se sabe lo que es ni nadie la ha pedido pero es taan fundamental que es preferible al contrato de trabajo y al alta en la SS. No se retiren, que aún hay más. Y es que es él quien nos descubre a nosotros, la legalización sería una cobertura legal para hacer la trata. El otro gran espantajo, la trata. Cagoendié, mira que se sabe bien la lección. ¿Pero no hemos quedado en que el noventaypico ya son víctimas de trata? ¿Entonces en qué se puede empeorar? Desde luego hace falta que repitan los mismos dogmas porque todavía nadie me ha sabido explicar cómo el reconocimiento de derechos y la legalización de una actividad pueden favorecer su clandestinidad.

Y no es que ya fuese contraproducente una legalización, además es imposible. No, porque ahí tenemos el ejemplo de Holanda (explica que las extracomunitarias no pueden darse de alta y las tremendas barreras legales que existen, eso sumado a las continuas razzias contra las zonas de prostitución), cuya "legislación liberal" estaba claramente enfocada a "salvar a las víctimas de trata". Resultado: las coacciones y extorsiones aumentaron. Todavía mejor, dice que como no tienen papeles no pueden hacerlas un contrato, jajaja. ¡Por eso mismo, para que los tengan! Es que se notaaa, se ve que éste si sabe de lo que va la fiesta y quiere que las chicas sean machacadas y cuando el poli de turno la diga, oivá, no tienes papeles... bueno, pues dos mil euritos o te llevamos a comisaría. Es que hay que tener contentos a los perros para que obedezcan.

Para acabar, vuelvo a darles la razón cuando señalan la consecuencia más directa, la "desaparición de las barreras legales que hace que caigan las éticas y las sociales". Es decir, que si no aplicas coacción, mano dura, la gente va a desmadrarse y ser libre. Que si se abre la mano y se legaliza, habrá más putas porque esta actividad será vista como un trabajo más. Por supuesto. Yo lo he dicho más veces, no lucho tanto por la prostitución como por la libertad. Del mismo modo que ellos no combaten en sí la prostitución sino a las personas que la practican y su derecho a ser libres.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Pia Covre: Nada sobre nosotras sin nosotras

"Nos movilizamos contra las decisiones y políticas del Gobierno y de las Administraciones locales.

Las feministas (...) pretenden deslegitimar continuamente al movimiento pro-derechos inventando falsedades.

Las normas y políticas llevadas a cabo por muchos Gobiernos constituyen una violación de los derechos humanos.

Much@s trabajador@s sexuales quisieran mayor respeto de su libre elección y ser reconocidos como trabajador@s.

Pedimos políticas que nos liberen de la violencia política y también la violencia institucional".

Pia Covre, secretaria del CDCP (Comité por los Derechos Civiles de las Prostitutas)



En la muy comentada entrada sobre el documental "Muerte de una Puta" tuvo una relevancia destacada la aparición de Pia Covre, cuyas opiniones y argumentos fueron muy discutidos y duramente criticados.

No deseo dejar a medias a mis lectores. La señora Covre se ha caracterizado por una larga trayectoria en defensa de los derechos de las prostitutas, cuya situación presume de conocer bien por haber ejercido la prostitución durante muchos años. Y aprovechando que ha visitado España y dado conferencias que han sido traducidas, he creído que nada más oportuno que traeros una de ellas para que sepáis qué es exactamente lo que dice, ya que se había objetado que sus planteamientos eran muy superficiales, poco reflexionados e incluso subjetivos y por tanto no extrapolables a la generalidad de las prostitutas.

De acuerdo, reto aceptado, aquí os traigo una intervención en la que explica detalladamente qué defiende y por qué lo hace. Se llama "Nada sobre nosotras sin nosotras" pues constituye una queja al hecho de que las decisiones políticas que se toman respecto a la prostitución nunca tienen en cuenta a las prostitutas y por tanto resultan fallidas (en su perspectiva, claro, porque yo pienso que son un éxito... ya que su objetivo no es el oficialmente declarado). También nos dice cuáles considera que son los principales problemas y dificultades que tienen las prostitutas. O cómo valora las actuaciones de las administraciones públicas. Y podréis deducir por qué feministas y gobernantes hacen tan poco caso a estas mujeres.

Quizá ya hayáis escuchado a alguien decir cosas muy similares...




Madrid, viernes, 25 de marzo de 2011 - Pia Covre



Intervención de Pia Covre (del Comitato per i Diritti Civili delle Prostitute- Onlus) en un máster en la Universidad Rey Juan Carlos en Alcorcón.

En mi discurso intentaré formar un cuadro de la situación sobre las políticas aplicadas en Italia -de verdad, no sólo en Italia parece que en España pasa algo similar – con respecto al trabajo sexual y a la lucha contra la trata de seres humanos. Actualmente, se unen estos dos fenómenos como si se tratara de un solo fenómeno. Sin embargo, la causa de la trata no es el trabajo sexual, sino las políticas inherentes a la migración que inducen y alimentan la trata. Lo que está pasando últimamente es que se está implementando una mezcla de los modelos abolicionista y prohibicionista. Sin duda la ideología abolicionista es la gran influencia, no sólo a la hora de decidir reglamentar o prohibir, sino a la hora de que socialmente la prostitución se vea como pecaminosa y algo indigno que no se puede tolerar.

Se habla de tráfico de seres humanos para la explotación sexual, como si fuera el único sector en el que explotan a los inmigrantes, fingiendo no ver que existen muchas otras formas de trabajo explotado y forzoso en la agricultura, en el trabajo doméstico, en la construcción y otros sectores. La trata de seres humanos constituye una violación grave, que justamente requiere el empeño de toda la sociedad para eliminarla; sin embargo hoy en día vemos que la lucha contra la trata se realiza fundamentalmente a través de la lucha contra la prostitución. Este modo de obrar quiere hacer ver como “víctimas” a trabajadoras y trabajadores sexuales; y, en algunos países, hasta se criminaliza a sus clientes. Hablo, a menudo, de las trabajadoras, en femenino, porque constituyen la mayoría, pero les ruego que tengan en cuenta que hoy en día hay trabajadores de ambos sexos y personas transexuales y me refiero también a ellos. Sin embargo, la presencia de mujeres es preponderante. Y en este fenómeno de migración de mujeres y menores de edad se determina el perfil de la “víctima potencial”, que se construye sobre la falta de “voluntad” por su parte. Se supone que toda migrante es una víctima, desprovista de su propia voluntad de emigrar o viajar y del mismo modo se niega deliberadamente la autodeterminación de quien elige libremente el trabajo sexual.

Normalmente en la prensa cuando se aborda la prostitución se hace desde una perspectiva “trafiquista”. Raras veces se nos reconoce la libertad de elección, incluso a las trabajadoras autóctonas, y por lo general se tiende a presentarnos como discapacitadas psíquicas o desviadas (este concepto se utiliza con mayor frecuencia para las personas transexuales) incapaces de administrar la propia vida. Se niega nuestra voluntad y, por supuesto como consecuencia directa, se nos niega la dignidad de trabajadoras y trabajadores. Y esto no es un detalle secundario... en efecto, en Europa más del 60% de los trabajadores sexuales son migrantes. Y en países como España e Italia este porcentaje es mayor.

Genial proclama en la que se juega con el significado del término lust (ansia, deseo) para referirse a que lo que más demandan las prostitutas es tener de una vez los derechos que las autoridades políticas les niegan de manera reiterada. Miren, cuando uno se aproxima por primera vez a la prostitución piensa en sexo. Pero cuando uno lleva ya muchos años y tiene los cojones pelaos, ve las cosas de manera diferente. No es una cuestión de sexualidad sino de un enorme colectivo al que, con enorme cinismo, se le niegan sus derechos más elementales escudándose en su protección. A lo largo de su brillante exposición, Pia Covre nos explica cuáles son las consecuencias prácticas de que las prostitutas se hallen marginadas social y legalmente.



Quisiera subrayar que en muchos países es indispensable para obtener los derechos de ciudadanía que las personas extranjeras sean TRABAJADORAS. Quien no puede acceder a un trabajo regularizado se ve obligado a confiarse en los que organizan el trabajo negro, explotado, clandestino y, incluso, el trabajo sexual. Delito de entrada y de residencia ilegales, continuas redadas policiales a la caza de inmigrantes "sin papeles", muchas de ellas son mujeres. Así pasa en España también. En Italia el Ministerio de Interior promulgó el Decreto sobre la Seguridad (Decreto Ley N º 125, 24-7 - 2008), con el que se autoriza a los alcaldes a emitir ordenanzas contra la prostitución callejera, con sanciones para cualquier persona que se suponga esté allí para vender o comprar sexo y el decreto ley de la ministra de Igualdad de Oportunidades, Carfagna -que debería reemplazar la ley de prostituciones- refleja en parte las ordenanzas e instaura una orientación muy represiva, todo ello añadiéndose a las nuevas normas sobre la inmigración. (El decreto ley aprobado por el Consejo de Ministros en el otoño de 2008 ahora se ha estancado después de los escándalos de políticos con las escort girls). Al decreto sobre la seguridad (convertido en ley en el mes de agosto de 2009) siguió inmediatamente toda una serie de ordenanzas contra la prostitución, emitidas por los alcaldes, que incluyen multas para las prostitutas y sus clientes. Con pocas variaciones, las ordenanzas pretenden impedir en el territorio, dependiente de cada ayuntamiento, la prostitución en la calle y “llamará al orden” a aquellas personas de quienes se sospeche que puedan dedicarse a la prostitución. Desde agosto de 2008, la ola de represión ha sido llevada a cabo por la policía nacional, los carabinieri y también por la policía municipal, los guardias de las finanzas, etc...:

· redadas en las calles;
· identificaciones con fichajes y fotos de señalización (no sólo para las extranjeras);
· persecuciones en las afueras de las ciudades para atrapar a quienes intentan escapar (se verificó algún accidente trágico en el que una mujer murió atropellada por un coche mientras huía);
· redadas en los clubes nocturnos para "desanimar" a quienes han buscado estos puestos alternativos de trabajo;
· intensificación de las redadas en los apartamentos (donde las Fuerzas del Orden entran sin orden judicial, hacen registros, secuestran condones y teléfonos móviles…) donde se ficha a las mujeres y se denuncia a los dueños por proxenetismo.
· lucha contra los periódicos y los sitios web donde se publican anuncios de contactos. Se denuncian algunos periódicos y se cierran sitios web, con la acusación para los gestores de explotar y favorecer la prostitución Como afirma el Colectivo Hetaira en un comunicado de prensa esta semana: “La prohibición de los anuncios en los medios escritos se trata de una medida demagógica, fácil y barata para el Gobierno pero totalmente ineficaz para la protección de las víctimas de trata que ejercen de forma coaccionada la prostitución. La trata con fines de prostitución es un delito y, como tal, no se anuncia masivamente en la prensa. Por el contrario quienes sí se anuncian son aquellas trabajadoras del sexo que ejercen por voluntad propia y que ven cómo medidas como éstas recortan su derecho a ofertar su trabajo. Su prohibición, por lo tanto, implicaría obligarlas a lanzarse a la calle a buscar clientela o a refugiarse en los clubes donde tendrían que someterse a las imposiciones de los empresarios”.

Tras las "prácticas criminalizadoras" de la prostitución hay muchas mujeres, con nombre y apellidos, que sufren sus consecuencias. Las redadas policiales en búsqueda de "víctimas de trata", detenciones de "proxenetas" o la prohibición de publicitar la "explotación sexual" son medidas que Pia ataca por considerar contraproducentes, y altamente lesivas para las prostitutas. Leyéndola parece como si lo malo de la prostitución no fuese nada de esta actividad en sí misma, sino las actuaciones que llevan a cabo los poderes públicos. No es la primera vez que se ha planteado semejante tesis en este blog, ¿verdad?



L@s trabajador@s del sexo:

· Hemos luchado y siempre nos hemos opuesto con tenacidad a las leyes que limitan la libertad y la autonomía de las trabajadoras sexuales y cuyo objetivo es poner bajo el control y el dominio de otros el trabajo sexual.
· Nos movilizamos contra las decisiones y políticas del Gobierno y de las Administraciones locales.
· Creemos que las ordenanzas de los alcaldes son inconstitucionales y hemos presentado recursos a los tribunales regionales.
· Y en el 2010 presentamos un recurso al Consejo de Estado -también ahora que el alcalde de Roma ha presentado una nueva ordenanza. Así como sucede aquí en España: “Esta ordenanza contra la que hoy nos posicionamos es contraria a la Carta Europea de Salvaguarda de los Derechos Humanos en la Ciudad, en la que se establece que: la ciudad es un espacio colectivo que pertenece a todos sus habitantes, que tienen derecho a encontrar las condiciones para su realización política, social y ecológica, asumiendo deberes de solidaridad”, tal como dice la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA).

En Italia, los colectivos de trabajadoras y trabajadores sexuales y personas transexuales con los proyectos de unidad de la calle, las asociaciones de la red de asistencia a las víctimas de la trata y a quienes se ocupan de inmigración y de menores de edad (por lo que respecta a los abusos y a la explotación) hemos preparado un documento firmado por más de 100 instituciones y asociaciones y enviado a los ministros y parlamentarios. Hemos querido tomar posición contra las prácticas prohibicionistas que criminalizan a trabajador@s sexuales, víctimas de trata e incluso a clientes.

El documento De víctima a ciudadan@ -ampliamente compartida por las asociaciones- pone de relieve:

· la preocupación por el aumento de vulnerabilidad de las personas más débiles y de su mayor exposición a la violencia;
· subraya que hay una clara violación de los derechos humanos de las personas víctimas de la trata;
· las nuevas políticas ponen en tela de juicio las buenas prácticas, de modo particular las buenas prácticas para combatir la trata y apoyar a las víctimas, que se han demostrado eficaces y que ahora se consideran un modelo que hay que imitar en Europa.



Las trabajadoras del sexo tienen voz, mas no interesa escucharlas. De hecho parece como si a las autoridades, que aseguran desear siempre lo mejor para ellas, lo que quisiesen fuese silenciarlas. No sorprende porque aquello que reivindican choca frontalmente con el mensaje  que nos hacen llegar las instituciones públicas y los medios adictos al poder: en la primera imagen, las pancartas rezan "Clientes penalizados equivale a prostitutas asesinadas" y "El trabajo sexual es trabajo". En la segunda, el mensaje que encabeza la manifestación dice "Orgullosas de ser putas". Tienen razón, pero su estrategia está totalmente equivocada y por eso fracasa. Es cierto que nadie sabe de prostitución más que las prostitutas. Pero del mismo modo, nadie sabe de política más que los políticos. Y son sus motivaciones las que las prostitutas no han desvelado (porque no las conocen, y en muchos casos ni llegan a sospechar). Hace falta mostrar ambas perspectivas, no sólo decirle a la gente por qué las prostitutas desean una regulación sino también (y en mi opinión, sobre todo) la razón de que nuestros gobernantes de opongan a ella.



Se realizaron también seminarios y manifestaciones civiles para sensibilizar a los políticos sobre la peligrosa desviación a la que puede conducir la elección de represión generalizada y la falta de políticas sociales de apoyo. Para esta protesta dieron un gran soporte algunos colectivos de jóvenes feministas pertenecientes a los grupos de lucha contra el trabajo precario y contra la violencia, un soplo de frescura y de "hermandad" que nos hace esperar un feminismo mejor que el "abolicionista " o "putófobo", que nos considera sólo víctimas.

La criminalización de la prostitución y de la migración hace que se "victimice” por partida doble a las víctimas de trata, ocultas, invisibles. La invisibilidad y la simplificación para aplicar las expulsiones pueden hacer ineficaces los instrumentos legislativos para combatir la trata de personas y apoyar y proteger a las víctimas. Éstas son consecuencia de la vieja ideología feminista, las feministas que llegaron al poder, abrazadas al abolicionismo y que pretenden deslegitimar continuamente al movimiento pro-derechos inventando falsedades cada día: sobre las cifras, por ejemplo. Su discurso es de una "moralina" cargante y tienen la última palabra a la hora de influir en los argumentos institucionales, tanto a nivel nacional como internacional.

La exclusión del acceso a la asistencia, a las curas médicas y a la protección social -que proceden de normas y políticas levadas a cabo por muchos Gobiernos- constituyen una violación de los derechos humanos, principalmente para las víctimas de la trata de los seres humanos y también para l@s trabajador@s sexuales migrantes. Denunciamos falta de indicadores claros para detectar a víctimas de trata de seres humanos en varios países. Sospechamos que se está expulsando del país en toda Europa a muchas mujeres sin que hayan contado con protección.

En 2008, TAMPEP (constituida por asociaciones pro derechos en diferentes países europeos) desarrolló un mapeo del trabajo sexual en 25 países de Europa y analizó el fenómeno y sus contextos nacionales. Estudió las leyes, observó las políticas aplicadas y examinó la accesibilidad a los servicios de salud y las buenas prácticas como modelo aplicable. Los resultados se pueden leer en los informes de los sitios: www.tampep.eu y www.services4sexworkers.eu, SEX WORK IN EUROPE, SEX WORK MIGRATION HEALTH, WORK SAFE IN SEX WORK, Services 4 SexWorkers – Internet Directory. La investigación realizada por la red TAMPEP nos da una visión general de las prácticas en Europa bastante desoladora y una larga lista de recomendaciones inherentes al respeto de los derechos de trabajador@s sexuales: acceso a las curas médicas y a los servicios de salud, respeto de los derechos humanos de los migrantes.

Es necesario salvaguardar los derechos de quienes hacen trabajo sexual y de quienes se prostituyen; hacen falta más oportunidades para una mayor integración social. Es preciso hacer frente a las redes criminales que explotan a las personas, y no a las redes de sostén (como sucede cuando se aplica el delito de proxenetismo hasta las mismas trabajadoras que se unen para autodefenderse). Se debería permitir un modelo cooperativista de organización de este trabajo. Much@s trabajador@s sexuales quisieran mayor respeto de su libre elección y ser reconocidos como trabajador@ss. Personas que no desean cambiar de actividad y no consideran aceptable esta línea prohibicionista, que quiere convertirlas en criminales. Es hora de cambiar las posturas ante el trabajo sexual, cualquiera que sea el territorio en el que una persona decide ejercer su actividad (en casa o en la calle o en otro lugar), porque en el trabajo sexual los territorios son principalmente nuestros cuerpos, con los que nos exponemos en el mercado del sexo comercial.

Nuestros cuerpos en los que otras personas pueden ejercer el poder de la explotación, exactamente como en las fábricas, peor que en las fábricas, cuerpos de mujeres, transexuales, extranjeras y autóctonas sobre los que se ejerce la violencia genérica, racista e incluso institucional. Pedimos políticas que nos liberen de la violencia política, violencia que es generada por el sistema social de las desigualdades en la que se fundan la violencia genérica, y también la violencia institucional, consecuencia de las leyes prohibicionistas sobre la migración y la prostitución.

¡Nada sobre NOSOTRAS sin NOSOTRAS!



Más de Pia Covre en este blog:
· Entrevista a Pia Covre, prostituta y activista