martes, 5 de noviembre de 2013

Reflexiones sobre la prostitución (carta de una prostituta a las feministas)

La supuesta ventaja que contamos quienes defendemos la libertad de las personas para solicitar u ofertar servicios de prostitución al contar con los testimonios de los actores implicados queda neutralizada mediante la estrategia contraria que se centra es desoír, descalificar y finalmente negar esas voces si es imposible acallarlas. Lo corriente es que nos ignoren, que hagan como si no existimos. Las propias feministas pro-derechos suelen denunciar que a estas mujeres las silencian, que en las noticias, reportajes, conferencias, estudios o comisiones que supuestamente tratan de indagar sobre esta realidad no se da espacio a aquellas personas que, en principio, más tendrían que decir sobre prostitución. Esto ya es una tradición, la manera de diferenciar la orientación de cualquier trabajo sobre prostitución es saber si ha contado con la participación de prostitutas pues las posiciones que mantienen van invariablemente en el mismo sentido.

El siguiente paso, cuando superando las dificultades llegan a dar a conocer sus vivencias y opiniones, es la descalificación mediante el rechazo. No son prostitutas. Escuché a abolicionistas asegurar, con total convicción, que aquellas que escribían en internet (por ejemplo, las que tengo enlazadas en el blogroll) sencillamente... no existían. Que eran hombres quienes estaban detrás del teclado, que había gente a sueldo de la patronal de los burdeles (ANELA, su demonio) muy bien pagada y que trabajaba a tiempo completo haciendo estas cosas, que eso era cosa de los proxenetas. ¿Cómo iba una puta a abrir un blog? Hacían que la simple idea resultase ridícula. Marien, la pionera en esto y cuyo ejemplo resultó decisivo para que yo comenzase mi propio blog como complemento del suyo, comentaba que la gente la escribía que menudos cuentos largaba, que alguien la debía escribir las entradas porque era imposible que una puta fuese capaz de semejante esfuerzo intelectual. Además, nos decían, las experiencias de las prostitutas resultaban ser opuestas a las que estas páginas transmitían. Obviamente eran montaje, las putas no tenían ni el tiempo, ni la libertad, ni la capacidad para hacer un blog. Y si fuesen capaces nos dirían otras cosas.

Finalmente, ¿qué sucede cuando, afrontando el peso del estigma y las consecuencias que conlleva el dar la cara, las prostitutas han salido en persona desmintiendo las tesis de los "expertos" en prostitución? Lalala, no veo, no oigo. O siguen sin ser putas, o están locas, alienadas, o son una exigua minoría nada representativa... el caso es que les resbala tooodo lo que digan. Yo ya he dicho que prestaría credibilidad a las aseveraciones feministas que hablan sobre mujeres engañadas y forzadas, víctimas de trata, que sufren toda serie de problemas psicológicos y remordimientos mientras maldicen su miserable existencia de la que quieren escapar con que hubiese conocido a UNA chica en semejante situación. UNA. No pido más. Me la presentan y me convierto, ahí les dejo el reto. Pero ellos no, que si una no es puta sino madame, que la otra una escort de alto standing y una frívola, la de más allá ha quedado majara por tanta violencia machista que ha recibido (ergo se refuerza su tesis)... ¿y cuando salen unas cuantas en manifestaciones, como las de Barna? Vuelta a empezar, estrategia del silenciamiento. Ni un abolicionista a hablado una sola vez acerca de las movilizaciones sociales de las meretrices. No es una exageración, como esto queda por escrito pueden buscar lo que quieran y desmentirme si no estoy en lo correcto.

Aquí he dado numerosos ejemplos de qué opinan y cómo dicen vivir la prostitución mujeres como Pia Covre, Natalia Cervantes o Samantha Mar entre muchas otras (hay muchos más artículos y entrevistas, buscadlos en el archivo si os interesan). Aceptemos que la gran mayoría no escribe ni sale en los medios y no sabemos qué piensan, o que incluso podrían estar engañándonos. Hay que barajar todas las opciones. Pero vaya, que son unas cuantas y es difícil que todas mientan, más cuando no se conocen entre ellas y han ejercido en diferentes modalidades de prostitución, en países muy diversos. Aunque hablan de ellas mismas, no "de las mujeres" como hacen las feministas, aseguran que sus experiencias son compartidas por sus compañeras. Yo personalmente concedo gran verosimilitud a sus palabras porque personalmente las he escuchado decir lo que luego he leído por escrito. Reflexiones como la que hoy les traigo, rescatada de un comentario en una página (lamentablemente no guardé el enlace, y no he podido volver a encontrar dónde estaba publicado) y escrito por una supuesta prostituta.

Todas las dudas y sospechas son aceptadas, es un texto anónimo y nada nos garantiza que quien lo haya escrito sea quien dice ser. También podría ser que, aunque fuese cierto, su autora no resultase representativa de lo que es la generalidad de las prostitutas. Y por supuesto, caben todas las críticas a su punto de vista que cierto lector del blog calificará de egocéntircas, individualistas, insolidarias, patriarcales y machistas (es que ya me se de memoria la cantinela). Pero bueno, oiga, ahí está. Resulta "extrañamente" coincidente con las declaraciones de prostitutas que han salido públicamente diciendo cosas similares, y la sencillez y estilo directo del texto me hacen creer en su autenticidad. Las chicas con las que he hablado me han trasladado mensajes muy similares, y eso que hay algunos que no comparto (como que dan por hecho esa mayor necesidad sexual de los hombres como algo biológico y yo tiendo a creer que lo que sucede es que culturalmente la mujer ha sido más reprimida). Yo dejo su "carta a las feministas" y espero que suscite el debate sereno, constructivo y reflexivo.



REFLEXIONES SOBRE LA PROSTITUCIÓN 
(CARTA DE UNA PROSTITUTA A LAS FEMINISTAS)

Me llamo Marta, tengo 24 años, soy española y me dedico a la prostitución porque me da la gana. Estoy harta de las feministas que ni comen ni dejan comer. Señoras dejen tranquilas a las de mi gremio y ocúpense de sus cosas, de sus hijos, de sus maridos o de cualquier otra cosa que personalmente les ataña, y dejen a los demás que hagamos o nos dediquemos a lo que nos de la gana. Señoras feministas, muchas como yo, por no decir la gran mayoría estamos hartas de que se crean ustedes las representantes de las mujeres en España, le aseguro que nada mas lejos de la realidad, en España hace ya muchos años que la constitución garantiza el derecho de igualdad entre hombres y mujeres por lo que si ya no cabe el machismo en nuestra sociedad, tampoco hay espacio ya para el feminismo que es exactamente lo mismo. El motivo de este escrito es por la guerra estúpida que ustedes llevan desde hace años contra la prostitución y por ello les expongo las siguientes reflexiones:.

Las feministas tratan de deslegitimar la prostitución proclamando que la decisión de prostituirse no es libre sino que se halla condicionada por las circunstancias. Bien, ¿y qué decisión es completamente libre en esta vida? Yo viviría en una mansión con piscina, pero me veo forzado a no hacerlo. Tengo que salir a trabajar en una hora, y preferiría quedarme en casa, ¿alguien va a venir a rescatarme? Es más, habría que plantearse si las razones que llevan a rechazar a priori la prostitución (pues las prostitutas declaran reiteradamente que aunque no hubiesen decidido entrar, lo que sí deciden es quedarse) no son más bien culturales, educativas, de "mala imagen" de la prostitución y no corresponden con el ejercicio real de esta actividad.



1º. Ustedes dicen que las que estamos en esto es por que no nos queda mas remedio, ¿de verdad lo creen así? Pues les aseguro que tanto yo como muchas otras que conozco estamos en esto por que así lo hemos decidido, unas por el dinero fácil, otras por que nos gusta, y si, claro que las hay de las que no tienen otra cosa, al igual que hay montones de hombres trabajando en oficios que no les agradan. ¿O creen ustedes que todos los albañiles o mineros (por poner un ejemplo) están encantados de su trabajo? Es mas, si ustedes están convencidas de que las mujeres se meten a la prostitución porque no les queda mas remedio, ¿si la prostitución se prohibiera, que vamos ha hacer entonces para poder sobrevivir, si esa es nuestra ultima opción?

2º Estoy harta de que se le ponga genero a la prostitución (al igual que es absurdo ponérselo a la violencia), por eso me quema el que cuando ustedes hablan de prostitución se refieran exclusivamente a la mujer, entérense de una vez, la prostitución en España también es ejercida por muchísimos hombres, y ahora mas con el tema de la crisis. Hay muchísimas mujeres, y cada vez más, que pagan por los servicios sexuales de hombres. ¿Cómo califican ustedes a esas mujeres que pagan por sexo?


Resulta sumamente curioso cómo el fenómeno de la prostitución masculina, aún minoritario pero en claro aumento (a esto le llamo yo liberación de la mujer, mira cómo se lo pasa la señora, jejeje), es obviado por las feministas. Tratan de relacionar prostitución con machismo, con falta de libertad sexual y retroceso de la igualdad pero... ¿y si significa precisamente lo contrario? Porque yo donde hay más prostitución veo MÁS feminismo (del igualitario, no del rancio hembrismo), MÁS libertad sexual y MÁS igualdad.



3º A casi nadie le parece bien que la prostitución se ejerza en la calle y eso se entiende pues tiene bastante lógica, pero no me parece nada correcto el empeño que tienen ustedes las feministas de acabar con los anuncios de prostitución en la prensa o similares, porque si se prohíbe esa publicidad, no nos quedara mas remedio que el salir a la calle a ofrecernos.

4º Soy mujer, pero ante todo soy persona, y como tal no considero justo que se criminalice al hombre por consumir prostitución, pues entiendo que para el hombre el sexo puede llegar a ser una necesidad tan básica como el comer (de ahí que el 80% de los matrimonios se acabe rompiendo por falta de sexo) y contra eso a veces nada se puede hacer. Además, habría que criminalizar también a las mujeres que hagan uso de gigoló o de prostitutos. Apliquen esto, ¿Qué fue primero el huevo o la gallina? Pues con la prostitución ocurre lo mismo, si no hubiera putas no habría puteros. Igualmente, si no hubiera vendedores de drogas, ¿no habría drogadictos?

Soberbia reflexión de "Marta": la autora de este escrito da la vuelta a una de los más conocidos eslóganes feministas y se da cuenta de que si lo que se quiere es acabar con los puteros... pues también habría que acabar con las putas. Claro, es lo que las feministas llaman "el sistema prostitucional". El feminismo colectivista cae víctima de sus propias contradicciones, teniendo que hacer auténticos malabarismos dialécticos para justificar su lucha contra la prostitución. Por eso busca enmascarar su lucha contra las putas como su "protección", su hostigamiento como medidas contra los clientes  o necesita cerrarles la boca a las prostitutas. Nadie con buena voluntad y una mínima inteligencia puede creer seriamente que estas feministas deseen algo bueno para las putas, más cuando conoces a las putas y a las propias feministas.



5º Seguro que muchas de ustedes, como mujeres a las que también les aflorara los deseos sexuales (aunque sea de vez en cuando) recurrirán a la masturbación y quizás o casi seguro que recurrirán a la pornografía bien mediante revistas o a través de películas. ¿Verdad que si? Pues no sean ignorantes, cada vez que una mujer adquiere una película porno o revista, comprándola o bajándosela de Internet, con ello esta consumiendo prostitución pues todas las actrices, actores que salen en esos medios cobran por ofrecer sexo, y a eso, el cobrar por sexo en casi todo el mundo se le llama PROSTITUCIÓN.

Si se hiciera un referéndum en España sobre la prostitución, no les quepa la menor duda de que la inmensa mayoría de cuidadanos de ambos géneros estaríamos a favor de la legalización. Así pues, si no tienen ustedes soluciones que aportar, déjense de prohibiciones, y de otras tantas tonterías, preocúpense exclusivamente de aquellas mujeres que estén siendo obligadas o coaccionadas para ejercer la prostitución y por supuesto de proteger a las menores de edad. Y si de verdad les preocupamos las mujeres que nos dedicamos a esto, pidan al gobierno que legisle al respecto, para que podamos cotizar para que, pagando los impuestos que nos corresponda (como el resto de ciudadanos que obtiene beneficios de su profesión o trabajo) podamos acceder el día de mañana a una pensión digna con la que podamos sobrevivir cuando nos jubilemos.