sábado, 16 de julio de 2011

Jornadas de Hetaira II: Marta González de Proyecto Esperanza

"Es innegable que la realidad (de la trata) existe, que es una grave violación de los DD.HH. y que nos tiene que preocupar y ocupar a todos (...) sobre este punto en concreto no debería haber, no hay razón, para la polémica ni el debate ni el conflicto sino que creo que es un aspecto en el que todos y todas podemos estar de acuerdo".

Marta González, especialista en la trata de personas



El reportaje de "Diario de..." me recordó que ya es hora de continuar con las charlas que organizó el pasado mes de Octubre el colectivo Hetaira. Lo habíamos dejado con la segunda ponente, la sra. González del Proyecto Esperanza de atención integral a mujeres víctimas de la trata. Quizá ella pueda ayudarnos a comprender este fenómeno de una manera más profunda.







La verdad es que yo no tengo tan claro que la trata sea un problema tan importante, o no al menos como nos lo han contado. Por eso agradezo iniciativas como la de la ONG a la que pertenece esta señora que tratan de "visibilizar esta realidad" (ya tengo ganas, pues el video que tienen en su web para que "descubramos la historia de las víctimas de trata" es una chufla de apenas un minuto de duración). Dice que lo de menos es el porcentaje de mujeres que están en situación de trata, no voy a negar que aunque sea una sola hay que actuar y tomárselo muy en serio, pero desde luego considero imprescindible cuantificarlo. No puedo aceptar eso de que lo primero de todo sea la protección a las víctimas, antes de nada hace falta CONOCER la realidad. Que no me venga con discursitos bonitos y demagógicos porque los recursos y el esfuerzo que destinemos al problema no pueden ser los mismos si es esto es algo muy común o por el contrario marginal. Sucede como con las enfermedades, no puede tener la misma consideración una que afecta a una de cada mil personas que otra cuya prevalencia sea de uno entre un millón.

Uno de los aspectos de la prostitución que más atención han reclamado es la llamada "trata de personas/mujeres/blancas". Desde unos sectores se afirma que la inmensa mayoría de quienes ejercen la prostitución padecen esta situación, mientras otros aseguran lo contrario. ¿Cómo es posible que se mantengan aseveraciones tan contradictorias?



Sabéis que a mí lo que me interesa de la prostitución es la actuación que deben desarrollar las administraciones, las políticas públicas. Por consiguiente es necesario conocer su magnitud. Cuando habla de la serie de medidas asistenciales que presta su ONG como acogida, apoyo psicológico o formación laboral habrá que saber si la población a la que nos dirigimos es de diez, cien, mil o X mujeres pues evidentemente entre todos los asuntos que requieran de intervención pública unos tendrán prioridad sobre otros y habrá que ver qué cantidad y tipo de medios (tanto económicos como humanos) requieren. Todos los recursos que absorba la lucha contra la trata no estarán disponibles para otros proyectos, ya sabéis lo que digo sobre la prostitución: lo que me asombra es que los problemas reales, digamos lo que supone el 90% de las preocupaciones de quienes ejercen esta actividad, no ocupen siquiera el 10% de la atención de los medios mientras que aquellos problemas que no les inquietan son los que cobran mayor relevancia social. Pues con la intervención pública sucede lo mismo, no podemos "matar moscas a cañonazos" ya que después nos quedaremos sin pólvora para cuando vengan los elefantes. Por poneros un ejemplo que seguro todos recordaréis, lo de las famosas vacunas de la gripe A que hubo que tirar a la basura. Desde luego que es mejor prevenir que curar, pero no podremos resolver poblemas reales que tengamos si nos gastamos la pasta (entre 28 y 92 millones de euros, la cifra real ni se sabe) en algo que NO SIRVE.

Cuando asisto a charlas sobre prostitución suelo tener la sensación como de que me teleportasen a otro mundo o quizá a otro plano de existencia: parece como si hablasen de una realidad paralela, de cosas que poco o nada tienen que ver con mi experiencia. ¿Cómo puede ser así? ¿Cómo es que estas ONGs ven lo que yo no veo y en cambio no perciben lo que yo sí? ¿Por qué les preocupa tanto la trata y tan poco las condiciones de trabajo de las chicas, la violencia institucional que sufren o solucionar sus demandas reales? ¿Será todo un cuento chino como lo de la gripe porcina para embolsarse los euros del contribuyente? No digo que lo de la trata sea un fraude, que la vida da muchas sorpresas y pudiera llegar el día que conociese un sólo caso que me llevase a comerme mis palabras, pero desde luego me parece que se le da mucha mayor importancia de la que merece. Es algo de lo que todo el mundo habla pero nadie ha visto... debe ser como las meigas, que no hay constancia de su existencia pero se dice que "haberlas, haylas". Pues más o menos eso es lo que creo que son las "víctimas de la trata": una especie de meigas, gamusinos o reyes magos; hay quienes creen en ellos a pies juntillas sin la menor evidencia empírica, de hecho cuando se trata de comprobar su existencia lo que se demuestra es su inexistencia. Igualito que ese rollo de las mujeres prostituidas.

Marta González señaló que uno de los aspectos que influyen en que las chicas no denuncien es su "desconfianza" (eufemismo por profunda aversión) hacia las autoridades. Pero "amos a vé", hija mía, ¿cómo coño van a esperar nada de quienes las persiguen día sí día también, las agreden, las detienen y las deportan? Eso por no volver a la matraca de siempre, lo del cobro del "impuesto robolucionario" (hasta la fecha las únicas "redes mafiosas" de proxenetas de las que tengo constancia son las de los propios policías). Todavía ni una sóla chica me ha contado que haya sido traida bajo engaño o amenaza, en cambio las denuncias sobre las actuaciones de los agentes del orden son constantes. A esto me refiero con lo de que hay que determinar qué asuntos requieren nuestra más inmediata atención.



Tras esta dura crítica llegan las alabanzas. En primer lugar me ha gustado cómo ha descrito la actuación de la administración. Que se emplea un discurso de defensa de los DD.HH. pero que eso es pura palabrería porque se siguen centrando en la lucha contra la inmigración irregular por lo que claro, a ver qué chica decide denunciar un abuso si tiene tanto miedo de las autoridades como de su "tratante". También me ha parecido muy correcta la descripción de la situación de la chica subsahariana a la cual la prostitución la ofreció "mayor libertad, mayor capacidad de decisión sobre su vida" y que lo último que deseaba era volver a su tierra donde la tratarían como a una paria. Sin embargo la deportaron. Por cierto, ¿qué es una deportación sino trasladar a una persona a la fuerza y contra de su voluntad? ¿No coincide esto con la definición de trata?

Para terminar quiero apuntar un defecto que detecto en ciertas personas provenientes del mundo del derecho que es su falta de contacto con la realidad, su creencia de que es el mundo el que se tiene que asjustar a las normas (cuando es al revés) lo que les hace vivir en una especie de "burbuja". La aplicación de la ley dice tanto como la propia ley, y si están siendo los funcionarios policiales los que están realmente diciendo quién es víctima o no es porque es lo que se pretendía desde el principio. Toda la legislación en torno a la prostitución a lo que está orientada es a darle mayor poder de control a la policía. La posibilidad de deportarlas, la "espada de Damocles" como dice ella, tiene como finalidad amedrentarlas y someterlas. Lo mismo que la definición actual de proxenetismo, que permite amenazarlas con detener a su novio o cualquier familiar que viva con ellas o al que envíen dinero. La falta de regulación, el "vacío legal" existente, no es casual sino que conlleva que pueda ser cubierto mediante órdenes policiales internas que establezcan todo tipo de regulaciones "de desarrollo" (pero un desarrollo contra legem, aunque qué importa porque... ¿quién va a reclamar?) como determinación de zonas de trabajo, distribución de turnos, controles sanitarios... ¿Por qué no habla de esto, Dña. María? ¿Porque lo desconoce, lo calla, o lo encubre?



Para saber más:

· Entrevista digital a Marta González en El País
· Jornadas de Hetaira I: Cristina Garaizábal habla sobre la trata
· Identificación de la explotación sexual
· Corazón azul, otra efectista campaña contra la "trata"
· ¿Existe la trata?
· Testimonios de la trata
· Antonio Salas: el año que trafiqué con mujeres

jueves, 14 de julio de 2011

Música: me llaman calle

"(Para que se normalice la prostitución) Necesitamos no sólo canciones, también son (necesarios) cambios políticos".

Manu chao, cantautor comprometido con las trabajadoras sexuales



Hoy es un día de celebración. El blog lleva dos años de vida, ya tiene 90 seguidores y ha superado las cien mil visitas (100.400 en estos momentos, contabilizadas tan sólo en el último año). Para una ocasión tan especial voy a sacar de la nevera una de las mejores canciones que tenía guardadas, que prácticamente se ha convertido un himno para los partidarios de la normalización del trabajo sexual: me llaman Calle, de Manu Chao.

Forma parte de la banda sonora de "Princesas", película de Fernando León de Aranoa que relata las vivencias de dos prostitutas callejeras. No está exenta de errores y estereotipos, pero si comprendemos que hay que hacer ciertas concesiones al cine comercial podemos concluir que en general es una buena película que trata con una inusual humanidad a las prostitutas. Generalmente la prostitución es muy maltratada en el cine, y aquí no es que se aborde este mundo con benevolencia (al contrario), pero al menos se hace el esfuerzo de acercarse al mismo y tratar de entenderlo. Uno de los personajes secundarios, una yonki que a mí me pareció de lo más entrañable, creo que decía algo así como "esto es lo que hay", pues eso digo yo: que dentro de lo que son las películas sobre el puterío esto es de lo más salvable.

Esta canción fue galardonada con un Goya en el 2005, que Manu tuvo a bien regalar al Colectivo Hetaira. En la imagen se encuentra con Marga Carreras (prostituta del Raval y activista de Génera), quien recogió el premio dedicándoselo "a todas las princesas, a todas las hetairas, que cada día hemos de enfrentarnos a la incomprensión y al vacío social". El gran aporte de "Princesas" fue ponerle una cara, una historia, una vida a estas personas (fotografía obtenida de la web oficial de Manu Chao).



La letra es muy emotiva, se nota hecha desde el cariño y eso se siente y se agradece. Tampoco hay que ponerse muy tiquismiquis buscando la punta a todo, pero a mí me parece que cae en al algunos topicazos que hemos de evitar como esa imagen de la puta soñadora, deseosa de que llegue su príncipe azul y la retire. He hallado casos así, chicas que habían comenzado muy pronto y no conocían otro tipo de vida, no voy a negarlo... no obstante no es lo corriente. También refleja un poco el sufrimiento, o diría yo el hastío, de tener que salir día tras día a la calle. Eso es muy cierto, es algo que me han comentado en numerosas ocasiones chicas que estaban hartas del puterío. ¿Es ésto un argumento contra la prostitución? Pues sí, en tanto la reconozcamos como cualquier otro curro. Porque anda que no hay gente que está "hasta los huevos", en palabras del Ilmo. Presidente del Congreso.

Os dejo con dos videos, el primero se grabó con imágenes de auténticas prostitutas callejeras (y eso le da un sabor especial, me parece realmente soberbio) mientras el segundo contiene fragmentos del filme y una estrofa extra (la que viene entre corchetes). Yo de ustedes me veía ambos, merecen la pena:






ME LLAMAN CALLE - MANU CHAO

Me llaman calle,
pisando baldosas,
la revoltosa y tan perdida.
Me llaman calle,
calle de noche,
calle de día.
Me llaman calle,
hoy tan cansada,
hoy tan vacía,
como maquinita
por la gran ciudad.

Me llaman calle,
me subo a tu coche,
me llaman calle de malegría.
calle dolida,
calle cansada de tanto amar.

Voy calle abajo,
voy calle arriba,
no me rebajo ni por la vida.
Me llaman calle y ése es mi orgullo,

yo sé que un día llegará,
yo sé que un día vendrá mi suerte,
un día me vendrá a buscar
a la salida un hombre bueno
pa toa la vida y sin pagar
mi corazón no es de alquilá.


Me llaman calle,
me llaman calle
calle sufrida,
calle tristeza
de tanto amar.
Me llaman calle,
calle más calle.

[Me llaman calle,
siempre atrevida.
Me llaman calle
de esquina a esquina.
Me llaman calle,
bala perdida,
asi me disparó la vida.
Me llaman calle
del desengaño
calle fracaso, calle perdida.]


Me llaman calle,
la sin futuro.
Me llaman calle,
la sin salida.

Me llaman calle,
calle más calle,
la que mujeres de la vida.
Suben pa bajo,
bajan pa arriba,
como maquinita por la gran ciudad.

Me llaman calle,
me llaman calle,
calle sufrida
calle tristeza de tanto amar.
Me llaman calle,
calle más calle.

Me llaman siempre
y a cualquier hora,
me llaman guapa
siempre a deshora,
me llaman puta,
también princesa,
me llaman calle sin nobleza.

Me llaman calle,
calle sufrida,
calle perdida de tanto amar.

Me llaman calle,
me llaman calle,
calle sufrida,
calle tristeza de tanto amar.

(A la Puri, a la Carmen, Carolina, Bibiana, Nereida, Marta, Marga,
Heidi, Marcela, Jenny, Tatiana, Rudy, Mónica, María, María...)

Me llaman calle, (¡Carolina!)
me llaman calle,
calle sufrida,
calle tristeza de tanto amar.

Me llaman calle, (¡Carolina!)
me llaman calle, (¡Tatiana!)
calle sufrida,
calle tristeza de tanto amar. (¡A la Puri!)

Me llaman calle, (¡Carolina!)
me llaman calle, (¡Tatiana!)
calle sufrida,
calle tristeza de tanto amar...



BONUS TRACK: 5 razones

Para aquellos que os hayáis molestado en llegar al final de la entrada os quiero recompensar con otra de la banda sonora de Princesas, 5 razones.


martes, 12 de julio de 2011

Diario de...: tráfico de mujeres (con Cliente X como "el putero")

“Yo tengo muchas ganas de irme para allá”

Prostituta paraguaya



Por fin, aquí está el prometido y tan esperado reportaje que grabé para “Diario de…” presentado por Mercedes Milá. No supe sino hasta más tarde que tenía que ver con el tráfico de mujeres… de hecho no me preguntaron NADA sobre el tema. En lo que se interesaron fue en los foros de internet (el reportero me vino con un folio impreso en el que se leía la reseña que había hecho de una experiencia un conocido mío, “Jaral del Monte” -Omiso en fororelax- en el foro de putalocura), en visitar un polígono y un club para tener algo que mostrar, y un poco en cómo vivía yo eso de ser un “putero” y qué pensaba de la gente que, como ellos, no lo eran. De hecho resulta un tanto decepcionante que estén hablando continuamente de “guayas” y cuando sacan al putero (servidor) éste se vaya con rumanas… De haberlo sabido habría ido a un club con paraguayas, si vienen muchísimas, no me habría supuesto la menor molestia. Para mí que se lo llevaban poco preparado y que básicamente querían cubrir unos cuantos minutos de reportaje, porque ni siquiera sabían muy bien lo que querían más que grabarme “negociando” un poco con las chicas.

Las campañas contra el tráfico de mujeres, como ésta que les muestro, van desde lo absurdo a lo grotesco, pasando por lo ofensivo. Pero me agradan porque considero que su intento de manipulación resulta contraproducente, provocando que cada vez más personas vayan descubriendo el timo de la "trata".



Como comprobaréis rápidamente, la visión que traslada de la prostitución no es muy favorable. ¿Por qué accedí entonces a colaborar? Pues por la HONRADEZ del periodista que habló conmigo, no me engañó en nada y me dejó las cosas bien claras en todo momento. Accedió a mis condiciones y me explicó qué postura tenían en su programa, advirtiéndome del sesgo que tendría el reportaje. Bien. Sé que hay mucha gente que simplemente no puede tragar la prostitución. No hay manera, es superior a sus fuerzas, han crecido con una visión muy negativa de la misma y muy difícilmente van a poder cambiar de opinión. Pero al menos quería humanizar un poquito la figura del putero, cosa que creo que conseguí (ya me dirán uds) al mostrar que somos personas completamente normales (como se aprecia cuando vamos a Villaverde) que queremos vivir y dejar vivir. Oiga, me parece perfecto que uno se gaste 200 pavos –o los que quiera- en tabaco, juego, chuches, viajes, fiesta o ropa. ¿Por qué nos lo recriminan a los que nos lo fundimos en putas? ¿Por qué tiene que decir que a pesar de las campañas no abandonamos este vicio? ¿He pedido acaso ayuda a alguien para “dejarlo”? Por cierto, tampoco me preguntaron absolutamente nada sobre las iniciativas de la administración para “concienciar” o “disuadir” al cliente. En eso sí que me habría gustado dar mi opinión.

En lo que se cebaron fue en lo del sexo sin protección, lo poco que hablé de ello SALIÓ TODO supongo que por el morbo). Lo de la chica que me ofrece dos precios (en la vida me había pasado... uno nunca deja de ver cosas nuevas) y lo que se comenta en los foros. Y eso habría que matizarlo: cuando respondo a su pregunta de qué es lo que se comenta en ellos de las chicas, también digo (pero no sale, claro) que es algo muy orientativo porque ellas no son maquinitas y no tratan a todos igual (aunque las hay más predispuestas, y hay chalets o pisos donde ciertas prácticas son corrientes). Dicen que si los foros se tienen muy en cuenta a la hora de escoger una chica u otra… ¡mi opinión es la contraria! Hombre, habrá casos y casos, pero yo los miro de pascuas a ramos y hace AÑOS que no he vuelto a escribir una sola reseña. No, para mí la clave es en primer lugar la “pinta” que me dé la chica, y después la charla que tenga con ella. A diferencia de lo que sale en el reportaje, en la REALIDAD (señores, no se crean todo lo que ven por tv) no soy de decir a la chica lo que vamos a no vamos a hacer porque me gusta que las cosas vayan surgiendo. Sucedió que estábamos comentando mitos y realidades del trabajo sexual (nuevamente, algo que no sacaron esta vez con la excusa de que se escuchaba mal) y ahí salieron un poco las aventurillas como lo de estar con varias chicas a la vez o lo de mirarse en espejos. Como está cortado se saca de contexto, lo que estaba tratando no era de conseguir un tipo de servicio en concreto sino de crear un ambiente distendido y relajado que es lo mejor para que las cosas vayan bien.

Según nuestros dirigentes el tráfico de personas es la "esclavitud moderna", un grave problema que consecuentemente ha de absorber sustanciosos recursos públicos. Pero la verdad es que yo no he podido detectarlo, ni en una sola ocasión... ¿Y ustedes, conocen algún caso? ¿Y confían en sus gobernantes, creen que les cuentan la verdad? ¿O cabe la posibilidad de que no sea más que un cuento chino y lo que quieran es llevarse la pasta como ha sucedido en tantos ayuntamientos?



En sí el programa lo que busca es mostrar la "realidad" del tráfico de personas, negocio lucrativo donde los haya (lo cual ven muy mal como progres que son, y yo muy bien porque si hay algo que da dinero es porque la sociedad lo demanda... de todas maneras la afirmación que hacen es totalmente infundada, pero bien orientada para crear la animadversión de los espectadores: recuerden lo que les digo siempre, para la izquierda NO IMPORTA QUE ALGO SEA FALSO SI PRODUCE CONSECUENCIAS CIERTAS). Por eso el equipo viajó a Paraguay, supuesto foco de "esclavas sexuales", donde había sido detenido un empresario español (Marcos Montoya) imputado por el delito de TRATA DE SERES HUMANOS. Así es como comienza el documental, disfrutémoslo:









¿Les ha gustado? A mí sí. Estamos viendo en qué consisten estas terribles mafias, en malvados empresarios que cometen el terrible delito de... OFRECER EMPLEO. Si lo que hay que premiar no es crear trabajo sino parados, como hace nuestro gobierno que en eso es campeón mundial. No había engaño, empleo de la fuerza ni ningún tipo de coacción, requisitos necesarios para que hablemos de TRATA. En la grabación lo que se ve es cómo comunica las condiciones de trabajo QUE SON LAS NORMALES EN CUALQUIER CLUB DE ESPAÑA, y que se ofrece a pagarla el viaje con la condición de que lo devuelva. ¿No es razonable? ¿Dónde está el problema?

En este documental podemos ver cómo actúa una red de captación de mujeres, como las que "esclavizan a 27 millones de personas en el mundo". Lo que me gustaría es tener el testimonio de una de estas mujeres liberadas, después de que la hayan dejado sin trabajo. Qué agradecida debe estar a sus "salvadores".



Se aprecia que Montoya quiere ver "con sus propios ojos" que es la chica la que quiere ir a trabajar, conociendo perfectamente las condiciones del trato: que se paga sólo el hospedaje, que con cada servicio hay que abonar aparte el coste de "las sábanas" (limpieza de la habitación, preservativo, etc... es un sablazo pero generalmente lo paga el cliente, como se observa cuando entro con la rumana) y que es ella la que va devolviendo el préstamo según pueda. Una chica avispada lo tiene pagado, y lo podéis ver en el video, en unas dos semanas. En eso consiste la famosa "esclavitud", en pagar un billete de avión y gastos anejos (provocados por la propia administración). Ahora, los españolitos de a pié con hipotecas a 30 y 40 años debemos ser muy libres... o con gobiernos que no nos podemos quitar ni con agua caliente. De eso sí que somos esclavos, de nuestra casta política que nos come a impuestos. QUIERO QUE ME SALVEN DE LOS POLÍTICOS. Pagamos y pagamos y nuestra deuda sí que es eterna, nunca nos libramos de los impuestos. Y no podemos elegir si hacerlo o no, estamos totalmente obligados. Pero bueno, ¿quién es la mafia aquí?

La chica puede salir a lo largo del día, llamar a quien quiera,hacer lo que la dé la gana... pero Cantarero indica como si acabase de descubrir la pólvora que eso no son hoteles, que las chicas están sometidas a un horario (como cualquier trabajo, a ver), y que si salen por la noche tienen que pagar una "multa" (porque abandonan su "puesto de trabajo"). Es decir, que no son simples huéspedes sino EMPLEADAS dependientes de un empresario. ¡¡¡Pues claro, si es que está cantao, si es que por eso mismo tendría que estar regulada!!! Pero hoy por hoy se tienen que buscar esas "argucias" no porque los empresarios sean muy malos y no quieran darlas de alta en la Seguridad Social, sino porque no es posible. Si yo digo que voy a poner un negocio en el que tenga "putas trabajando para mí", como dice la Milá, no es que nos parezca mejor o peor sino que es delito. Clac, clac, a prisión. Cantarero, dilo, NO ES POSIBLE HACER UN CONTRATO DE TRABAJO A UNA PROSTITUTA. Y creo que seguirá así durante muchos años por lo último que menciona, el problema fiscal. Como sabéis quienes me venís leyendo creo que es el principal escollo que impide regular la prostitución: si se pagasen impuestos legalmente el sector público se vendría abajo. De hecho si de algo siento vergüenza (o rabia, más bien) como putero, es por saber que una parte tan importante de lo que me gasto acaba en manos de las mafias (las administraciones públicas). De todas maneras te lo quitan igual, hagas lo que hagas: si lo gastas porque lo gastas, si lo ahorras porque lo ahorras, si lo inviertes porque lo inviertes... coño ya, estoy hasta los mismísimos de esta puta banda mafiosa, parasitaria y gangsteril llamada GOBIERNO.

Frente a todas estas campañas institucionales tenemos, como siempre, la voz de las propias prostitutas. ¿Qué nos dicen? Que para acabar con el tráfico, se descriminalice el trabajo sexual. Es decir, que para acabar con los problemas pongamos menos barreras. MENOS INTERVENCIÓN PÚBLICA (oooh siii). Si la legislación no fuese tan restrictiva no habría necesidad de recurrir a estrategias que encarecen el viaje y causan toda serie de molestias (como lo de tener que pasar por turista o religiosa).



Si al menos nuestros gobernantes hiciesen bien las cosas se entendería que recibiesen una remuneración por ello, ¿pero por crear más problemas? ¿por evitar que haya empleo? ¿por meter a un empresario en la cárcel para tratar de sacarle hasta los empastes? (soy de la opinión de Montoya, esto ha sido una encerrona). A ver, que no se me malinterprete, si realmente existiese trata entendiendo que engañan a una persona para realizar algo que no quiere se debería perseguir. Pero no parece ser el caso, de hecho como me dijo el propio periodista que hizo el reportaje "muchas de ellas están DESEANDO venirse". Y los poderes públicos, en lugar de trabajar para mejorar el bienestar de la ciudadanía favoreciendo o al menos permitiendo que exista esta movilidad de factores productivos (enviamos capital y recibimos mano de obra), lo que hacen es poner trabas e impedimentos. Para ellos genial, montan un operativo policial, detienen a X personas (que les pagan el sueldo, por cierto) y se cuelgan la medallita. Y lo mismo sucede con las feministas que viven del cuento, quienes rápidamente se ponen en marcha para captar ayudas y subvenciones. Miren, que no. Que no me creo su buena voluntad, si así fuese estoy dispuesto a llegar a un trato: de acuerdo, permitamos que todas las mujeres que quieren salir de la prostitución puedan hacerlo, implementemos programas de ayuda y reinserción. PERO hagamos lo mismo para todas aquellas que quieren entrar, paguémoslas el viaje y dejémoslas tranquilas sin hacer redadas policiales ni pongamos impedimento alguno para que hagan lo que las salga del chocho. Ya veríamos el saldo final... pero no va a suceder porque lo que estos intervencionistas no soportan es la libertad de las personas para hacer lo que las venga en gana.

viernes, 8 de julio de 2011

Comunicado de AMMAR contra la discriminación y por el reconocimiento de derechos

Lo que queremos es que nos dejen trabajar en paz. Aquí en Matagalpa se está desarrollando una persecución contra nosotras, nos están cerrando nuestros centros de trabajo, nos detienen, y como si fuésemos delincuentes nos lanzan a las tinas de las camionetas policiales”

Fanny Torres Rodríguez, trabajadora sexual nicaragüense



El mes pasado se celebró el Día Internacional de las Trabajadoras Sexuales, y consecuentemente publiqué una entrada al respecto contando un poco la génesis de esta efeméride. Si recuerdan ustedes este colectivo denunciaba las discriminaciones sociales, normas legales y excesos policiales que hacían su trabajo más duro de lo que ya era.

Pues bien, continuando en este sentido quiero dar a conocer la carta abierta que AMMAR, la Asociación de Mujeres Trabajadoras Sexuales de Argentina, difundió en la conmemoración de esta fecha el año pasado. Como de costumbre señalan como, a pesar de la retórica que emplean los responsables políticos, sus principales problemas son causados por los poderes públicos (bienvenidas al liberalismo) y que son sus agentes -soldados y policías- los que las persiguen, extorsionan e incluso asesinan (desconocía los sucesos del prostíbulo La Catalana de San Julián, ved el texto para saber a qué me refiero). Vaya, otro testimonio que viene a darme la razón. Y ya van unos cuantos...

En esencia la lucha por los derechos de los y las trabajadores sexuales es la lucha por la ampliación de los derechos humanos a un conjunto de personas que son permanentemente discriminadas por parte de la sociedad civil, la mayoría de la clase política y la práctica totalidad de las fuerzas del orden público.



En la entrada anteriormente mencionada y enlazada vemos cómo son exactamente los mismos problemas los que preocupan a las prostitutas que se manifestaron en el Perú. Del mismo modo, Wendy Flores -abogada del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos "Cenidh"- señala que, al ser mal vistas las prostitutas socialmente, son discriminadas, subvaloradas, y denigradas. En sus declaraciones a "El Nuevo Diario" manifiesta: “con anterioridad hemos tenido denuncias contra agentes policiales por detenciones infundadas (esto es, ilegales), por maltratos, y hasta por abusos y violaciones contra miembros de este grupo”.

Sé que me repito más que el chorizo, pero como veo que los problemas auténticos son silenciados y en cambio se magnifican (cuando no se inventan, como el caso de la Operación Afrodita) otros que no tienen nada que ver con la realidad de las cosas, me encuentro ante la obligación de tratar de equilibrar la balanza. Hace mucho que dejé de creer que los abolicionistas albergasen un deseo verdadero de ayudar a las prostitutas (como la izquierda a los trabajadores) precisamente al percatarme no sólo de que sus actuaciones las perjudicaban, sino además de que casi todo lo que contaban no era cierto. Pregúntense ustedes por qué únicamente las asociaciones pro derechos como AMMAR, Génera (al denunciar la arbitraria e irregular aplicación de la ordenanza cívica en Barna) o Hetaira (condenando el caso Coslada y expresando que tenía constancia de que existían casos similares en la CAM, pero muy prudentemente no señalando a nadie...) informan de los abusos en los que incurren las autoridades. Jamás he visto, y les reto a ustedes a que me muestren lo contrario, que a ningún abolicionista le preocupe este problema. Y eso que las escasísimas ex prostitutas que respaldan sus tesis (Somaly Mam y Sonia Sánchez) lo señalan como el aspecto que las causó mayores molestias mientras desempeñaron el trabajo sexual.

El conocido como Operativo Sodoma fue una iniciativa llevada a cabo por la Policía Nacional del Perú contra la prostitución y proxenetismo que sólo condujo a precarizar aún más la situación de personas trabajadoras, inocentes y que no habían hecho daño a nadie (como aquí el "Operativo Lumis" en Barcelona). Invariablemente las intervenciones públicas en materia de prostitución perjudican a aquellas personas a quienes manifiestan proteger (prohibición de anuncios en la prensa, operaciones y redadas policiales, campañas institucionales...) ¿No están ustedes hartos de unos políticos que, aparte de salirnos carísimos, nos povocan tantas molestias?




La Plata, 2 de Junio del 2010



En este 2 de junio, en el que conmemoramos una vez más el “Día Internacional de la Trabajadora Sexual”, se recuerda a aquel grupo de trabajadoras sexuales francesas que en el año 1975 hicieron oír su voz por primera vez, reclamando el reconocimiento de sus derechos, iguales a los de todo hombre o mujer.

Es un día que nos permite recordar la lucha de todas las compañeras que pelean y pelearon por los derechos y dignidad de los/as trabajadores/as.

Conmemoramos la valentía de aquellas cinco pupilas del prostíbulo La Catalana de San Julián, que repudiaron los asesinatos de lo que se llamó “la Patagonia Rebelde”, quienes al grito de: "¡Asesinos. Cabrones. No nos acostamos con asesinos!", se negaron a atender a los soldados, arriesgando su vida al solidarizándose con la lucha de los huelguistas.

Recordamos también la hidalguía de SANDRA CABRERA, quien se enfrentó a la mafia policial en Santa Fe, siendo cobardemente asesinada con un tiro en la nuca, por denunciar la complicidad policial en la explotación infantil, y reclamar el fin de la persecución y las coimas que los uniformados hacían y exigían de nuestras/os compañeras/os.

Es por la heroica lucha de ellas y de tantos otros que en este día tomamos su bandera y
reclamamos una vez más por nuestros derechos. Porque nuestro trabajo, el que como personas mayores realizamos de forma voluntaria, queremos sea respetado como tal y equiparado en cuanto a derechos con el empleo de cualquier otro trabajador.

Deben los gobernantes recordar que:

Gracias a nuestro trabajo, en nuestras casas se come.
Gracias a nuestro trabajo nuestros hijos van a la escuela.
Gracias a nuestro trabajo podemos sostener un hogar y vivir dignamente.
Gracias a nuestro trabajo podemos cumplir con el pago de impuestos.
Gracias a nuestro trabajo, podemos soñar con un futuro para los nuestros.

La Organización Internacional del Trabajo nos ha reconocido como trabajadoras, la Organización Mundial para la Salud ha recomendado la reglamentación de nuestras labores, el Estado argentino ha firmado diversos convenios e incluso ha aprobado el decreto 1086/05 “Un plan contra la discriminación”, en el cual en diversos puntos nos han reconocido el derecho a gozar de una jubilación, de circular sin ser perseguidas por la policía, y la posibilidad de asociarnos.

Es hora de que la Provincia de Buenos Aires actualice sus leyes acompañando a los tiempos que corren, que se una al proceso de cambio iniciado por Capital Federal, Entre Ríos y recientemente la provincia de Santa Fé, derogando los artículos inconstitucionales contenidos en el Código Contravencional.

Gracias a la libertad de asociarnos, hemos podido hacer realidad el sueño de crear “AMMAR”, una Asociación Civil que con su lucha ha disminuido sensiblemente el acoso policial y ha conseguido la creación de un centro de salud para la atención Integral de los/as trabajadores/as sexuales y del resto de los vecinos de la región. Estos pequeños logros son solo el inicio de nuestra lucha por un real reconocimiento.

Porque no queremos más compañeras muertas.
No queremos más crímenes sin resolver.
No queremos más proxenetas que nos exploten.
No queremos más policías corruptos que pretendan coimearnos.

Exigimos la derogación del artículo 68 del código contravencional,
por discriminarnos, por no permitirnos trabajar en libertad y por ser utilizado como herramienta para la persecución y hostigamiento de las/os trabajadoras/es sexuales, siendo excusa para el ilegítimo accionar de una parte de las fuerzas de seguridad.

Hoy las trabajadoras, como aquél 2 de junio de 1975, alzamos nuestra voz para pedir una vez más por nuestros derechos, hoy festejamos diciendo NO AL CODIGO DE FALTAS QUE NOS DISCRIMINA!!!!!