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jueves, 8 de junio de 2017

2 de Junio, ¿Por qué se organizan las trabajadoras del sexo?

"Queremos poder acceder a derechos laborales y dejar de ser perseguidas"
Georgina Orellano, Secretaria General Nacional 
de AMMAR y puta feminista

"El trabajo sexual no es peligroso en sí mismo, la violencia institucional sí"
Elena Eva Reynaga‏, trabajadora sexual y Secretaria Ejecutiva de la 
Red de Mujeres Trabajadoras Sexuales de América Latina y el Caribe

"No se puede ignorar a la gente que trabaja en este mundo, la ignorancia es lo peor de todo y el peor mal de la humanidad, creo que hay que normalizar el sexo, forma parte de nuestras vidas, hay que visibilizarlo y hablarlo mucho más, no taparlo, el sexo no se puede tapar, el sexo no es malo ni es delincuente, si se acepta el sexo como algo natural en nosotros quizás el trabajo sexual en general: prostitución, pornografía, etc. No estará estigmatizado, la gente lo respetará y se crearán las medidas y leyes pertenecientes como en cualquier otro trabajo y una regularización para que no haya delincuencia como la trata, explotación sexual laboral…"
Ariadna Cases, Escort española

"No me asusta que mi hijos o padres ejerzan la prostitución, me asusta que no lo hagan en buenas condiciones (...) Ni somos victimas ni queremos que se nos vea como si lo fuéramos. ¡Queremos derechos!"
María Alba, acompañante española en Londres

"Uno de nuestros objetivos debe ser mejorar las condiciones laborales de las mujeres que ejercen la prostitución, luchando contra su estigmatización social, pero dando voz y protagonismo a las prostitutas y a las organizaciones que las representan, de manera que sean estas quienes guíen, apoyadas por las instituciones públicas, el camino y los pasos a seguir"
Diana Urrea, parlamentaria vasca de EHBildu

"Lo que necesitan las trabajadoras sexuales extranjeras son derechos y papeles, como todas, no persecución policial"
Colectivo Hetaira, asociación en defensa de los derechos de las prostitutas



Junto con la del 17 de Diciembre, la del 2 de Junio es la efeméride más importante para los activistas pro trabajo sexual. Si no sois nuevos lectores habréis visto que tengo varias entradas sobre ambas fechas, os animo a leerlas si todavía no lo habéis hecho. Y ya sé que estamos a ocho, pero yo escribo cuando puedo y no cuando quiero. Mejor, así puedo recopilar un poco lo que otros han escrito y dicho. Para empezar, ¿qué es lo que se celebra, qué se conmemora? El siguiente recuadro lo explica de manera muy sucinta (y lo dicho, si deseáis saber más ya he tratado el tema anteriormente).

Fue una multitudinaria protesta de prostitutas en la que pedían el fin de la brutalidad y abusos policiales que padecían. Al parecer eran víctimas de malos tratos por parte de las autoridades, se las enviaba a prisión, e incluso llegaron a desaparecer varias compañeras que se sospechaba podían haber sido secuestradas o asesinadas extrajudicialmente. Estamos hablando de hace 42 años, y nos encontramos con que hoy en día abusos similares siguen siendo denunciados.




Muchas trabajadoras sexuales, con años de experiencia en el sector, indican que si la prostitución estuviera reconocida como un trabajo legítimo, regulada y se contasen con derechos y garantías se podría poner coto a los abusos y la precariedad actualmente existentes en el sector, como cuenta María Teresa Godoy. Es decir, no se trata de un asunto de principios, un debate filosófico como muchas veces se mantiene (sin negarle su importancia, tengo previsto volver a tratar el tema en breve): esto va de situaciones reales, de la problemática que viven día a día personas de carne hueso.

Como estoy convencido de que una imagen vale más que mil palabras, les dejo con varios vídeos donde ellas mismas lo explican. Además me gustaría mucho que las nuevas escorts que se están iniciando en el activismo vieran que ya existe una lucha histórica, a nivel internacional. Lo digo porque alguna se cree que el mundo ha comenzado con ella y que hasta ahora las prostitutas nunca habían salido a la escena pública. Sí que lo han hecho, pero es cierto que casi no queda constancia porque ha sido de manera descontinuada y la verdad es que con poquita organización. También traigo estos vídeos porque muestran a mujeres que ejercen una prostitución más "popular", por decirlo de algún modo, ya que en ocasiones se busca desacreditar a las prostitutas que están en situación acomodada alegando que no son representativas.




Cada vez más se está empleando esta fecha para visibilizar el trabajo sexual y conseguir que se conozcan las demandas y necesidades de las prostitutas. Y es que como vengo diciendo, es complicado ayudar a alguien sin escuchar y conocer a esa persona. Resulta habitual que se piense en lo mejor para las prostitutas pero sin contar con ellas, desde "fuera" de la prostitución. Y esa es una posición lógica, tan normal que en su día yo también caí en ella. Pero las cosas no son así, por eso invitamos a aquellas personas que opinan y hablan sobre la prostitución a conocer esta fenómeno de cerca, de la mano de sus protagonistas. Lamentablemente muy a menudo comprobamos que, en realidad, no tienen el menor interés en conocer ni a las prostitutas ni a su entorno.

No todo el mundo es así (¡menos mal!), y desde hace unos años ha ido emergiendo un creciente grupo de aliados que generalmente por su actividad profesional (trabajadores sociales, antropólogas, abogadas...) o por su ideología y compromiso político (feministas, liberales y un sector de las izquierdas) se están involucrando en la defensa de los derechos de las prostitutas. Como cliente también he visto lo que ven estas personas y por eso les brindo mi apoyo e intento, aunque sea desde un humilde y casi desconocido blog, aportar mi granito de arena. Os pongo varias imágenes que conmemoran tan magna fecha.





En mi país, España, la asociación que con gran diferencia se ha involucrado más en esta lucha reivindicativa es el Colectivo Hetaira. Este grupo está conformado por profesionales (psicólogas, sociólogas, trabajadoras sociales, etc) afines al sindicato Comisiones Obreras, de ideología comunista (de hecho sus principales dirigentes vienen de allí). Lo que caracteriza a esta asociación es que sí que conoce la realidad de la calle, su contacto con las chicas es continuado y me consta que las conocen por sus nombres. Es más, han logrado ganarse la confianza de algunas hasta el punto de emplearlas de portavoces facilitándolas el acceso a los medios de comunicación, cosa que por sí solas difícilmente conseguirían (es cierto que han purgado a las que no seguían totalmente su línea, no olvidemos que al fin y al cabo se trata de una organización de extrema izquierda).

Pero aún han ido más allá. Han organizado manifestaciones e incluso una rueda de prensa en la que acusaban a las claras a miembros de la UCRIF del CNP de estar actuando ilegalmente y de que eran ellos quienes perpetraban la violencia que sufrían las chicas. A ver, esto se sabe en la calle, ¿pero que lo diga una organización que habla con políticos, que salgan titulares de prensa con la noticia? Alucinante. Realmente, y más allá de las diferencias que sostengo con Hetaira, las felicito porque sus aciertos -en mi opinión- superan con mucho a sus errores. De hecho su activismo ha ido hasta el punto de cuestionar al abolicionismo desde la teoría feminista, lo cual ha provocado que las lluevan acusaciones de estar financiadas por los proxenetas y de ser unas traidoras al movimiento feminista "oficial". Nuevamente, voy a ponerles unos vídeos para que lo vean por ustedes mismos. El primero es la lectura de un manifiesto en una concentración y el segundo una charla de Silvia García, para mí una de las mayores expertas en materia de prostitución en este país (aunque obviamente casi una completa desconocida para el público general).




Si usted no conoce el mundo de la prostitución, seguramente esto que cuentan de los abusos policiales le resulte chocante. Se ha creado una imagen de unos agentes y asociaciones de rescate "buenas" versus unos proxenetas y clientes "malos", y la verdad es que se tarda en borrar esa caricatura que tenemos en la cabeza. Y eso para alguien que sí que tiene un contacto continuado y directo con las chicas, quien no pues puede vivir engañado durante años. En su día yo ignoraba todo esto, estaba convencido de que para acabar con las "mafias" había que dotar de más recursos a la policía y que las prostitutas todo lo que querían eran abandonar el submundo de horror en el que malvivían. Que he sido (mal)educado como todos ustedes, pensando que la prostitución era lo peor de lo peor. E incluso habiendo conocido a las chicas y escuchándolas contarme cara a cara cómo los policías eran quienes se las follaban a la fuerza, quienes las insultaban y faltaban al respeto, y quienes las extorsionaban y quitaban su dinero... ¡No me lo creía! Pensaba que ese debía ser el cuento que su "chulo" (al que no veía por ninguna parte, pero me imaginaba que debía existir... ¡lo decía la propaganda!) la obligaba a decirme.

Con el tiempo, al constatar que diferentes chicas que no tenían la menor relación entre sí me contaban lo mismo e ir asistiendo a alguno de estos vergonzosos abusos en persona, las fui creyendo. Pero me consta que parten con un déficit de credibilidad enorme, al igual que yo por declararme cliente suyo (vulgo "putero", para las haters). Si usted no me cree, si piensa que me lo invento o que estoy a sueldo de los proxenetas, le invito a que conozca a pie de calle este fenómeno y refute lo que digo. Y es que, también pasados los años y gracias a que fui indagando más, verifiqué que a lo largo del mundo las trabajadores sexuales constantemente acusaban a las fuerzas del orden de chulearlas y que todas las organizaciones de defensa de los derechos de las prostitutas merecedoras de tal nombre habían mencionado esta triste situación. Es más, recientemente el ministerio de trabajo de Colombia reconoció la existencia de tales abusos por parte de las autoridades y por eso mismo está estudiando un proyecto de regulación que les ponga fin.




Aunque el tema de la policía sea central, hay muchos más problemas que sufren y sobre los que sí tenemos capacidad de acción. Para empezar el silenciamiento al que se las somete. Llevo años tratando de que los medios de comunicación cuenten con ellas, y aunque en algún programa lo han hecho normalmente se hace cuando no tienen gente y se las cuestiona todo mientras que lo que dicen las autoridades y los "expertos" se cree ciegamente. También he intentado que se pueda dar alguna charla en el ámbito académico o político, pero está comprobado que son esferas cerradas a las prostitutas. A nivel individual sí que podemos ir combatiendo los prejuicios, los mitos, los tópicos que existen sobre estas mujeres. Lo que se llama el estigma, que por su importancia trataré en una entrada aparte ya que hay una serie de vídeos y el comunicado de una asociación que considero de especial interés.

¿Cómo podemos darles a conocer la situación y las demandas de las prostitutas? Pues por vídeos de Youtube, que pueden ver desde la comodidad de sus hogares como el que les pongo a continuación. Y repito, con esto no trato de que me crean sino de que les entre el gusanillo y se pongan a investigar por su cuenta y riesgo. ¿Que no me creen ni a mí ni todos los testimonios que pongo? Perfecto, ese escepticismo es una cualidad muy valiosa. Ahora... se tiene que aplicar en todas direcciones. No sean, en cambio, completamente crédulos con quienes les cuentan otras historias. Duden, pregunten e investiguen. Si las cosas no son como se las muestro, yo me retracto.




Suelo citar mucho esa frase de Expediente X al hablar sobre prostitución: "la verdad está ahí fuera". Por mucho que se manipule, por mucho que se acalle a las prostitutas, por mucho que los gobiernos inviertan auténticas fortunas en propaganda y campañas desinformativas... La calle sigue siendo de todos (bueno, en nuestro país gracias a la Ley de Seguridad Ciudadana se ha convertido en una heroicidad lo de protestar, en vez de ser un derecho) y las prostitutas de hoy, dignas sucesoras de sus precursoras en Lyon, no dejan de protestar y reclamar a lo que legítimamente tienen derecho: a no ser discriminadas, a ser tratadas con respeto y a no sufrir abusos ni castigos por desempeñar una actividad que no perjudica a nadie.

Coloco una selección de imágenes de distintas protestas en varios lugares del mundo, vamos, que esto no son situaciones puntuales y anecdóticas. Se busca deslegitimar a las prostitutas que hablan diciendo que no son representativas, que forman parte de una ínfima minoría, que la mayoría no opinan como ellas. Bueno, pues a ver si estas de las imágenes os parecen unas pijas privilegiadas como las de Twitter.




¡Enhorabuena! Si habéis llegado aquí es porque os interesa el tema y por eso quiero premiaros con una peli que tenía guardada para la ocasión. Se llama Prostitution y es del año 1975 (exacto, el de las protestas de St. Nizier), dirigida por el francés Jean-François Davy. Es más bien un documental en el que se entrevista a varias prostitutas, ¡su lucha ya lleva muchos años! ¡Feliz aniversario!


martes, 18 de abril de 2017

El periodismo vivencial de Adela Úcar (con su reportaje sobre prostitución)

"Si quieres tratar de ser lo más objetivo posible tienes que estar dispuesto a desterrar algunas de las creencias más arraigadas e interiorizadas en ti mismo. Y esto no solamente es difícil, sino que es incómodo porque en algunos aspectos es como comenzar de cero. Puedes darte cuenta de que quizá no has vivido tan libre como tú pensabas. ¿Podemos hacer eso a todos los niveles? ¿Queremos hacer eso a todos los niveles? Yo creo que no. La objetividad no existe. Pero sí podemos aspirar a ella. Para mí darme cuenta de todo esto fue una enorme lección de humildad. La percepción de la realidad siempre depende de nosotros, de los ojos con los que la miremos y a veces nuestros prejuicios nos imposibilitan ver más allá de nuestras propias narices".
Adela Úcar, periodista "vivencial"


Creo que el principal problema que tengo a la hora de llegar a la gente es la dificultad para explicar cómo es una realidad que desconocen aquellas personas que no la ha vivido. Trato de esforzarme todo lo posible: suelo enlazar entrevistas, artículos o charlas en las que hablan personas que sí están en contacto con este fenómeno; inserto vídeos para que veáis y escuchéis directamente a esta gente; e incluso selecciono y subrayo frases textuales que reflejan lo mejor posible las vivencias, opiniones y reflexiones existentes al respecto.

Pero reconozcámoslo: es muy complicado conocer una materia, sea la que sea, sólo leyendo sobre ella. Para saber conducir tienes que ponerte al volante, o para cocinar encender los fuegos, o tratar con clientes para vender. Pues para saber de prostitución hay que estar con las prostitutas y la gente que compone su entorno, no hay otra. Ni este blog ni ninguna página web son sustitutivos de la realidad, como decían los de Expediente X: "La verdad está ahí fuera". Parece como que esté tirando piedras sobre mi propio tejado, debo ser el primer blogger que dice que no le crean. Miren, yo lo que quiero es que se conozca la prostitución tal como es, con sus luces y sus sombras, en sus diversas modalidades y en toda su amplitud (yo el primero: aquí estoy compartiendo lo que he llegado a conocer, no trato de sentar cátedra). Y ya que eso es un trabajo ímprobo, con este humilde blog pretendo facilitarles semejante tarea acercándoles una realidad en la que sí que me he adentrado. Y lo que les digo es que den un paso al frente, que se mojen, que superen sus miedos y verifiquen en la realidad aquellas asunciones que tienen sobre la prostitución. Si lo hacen y encuentran que lo que yo les digo no es cierto, ¡perfecto! Discutámoslo aquí, muéstrenme que estoy equivocado. Pero no critiquen sin saber. Tan sólo les digo que en los casi 8 años que lleva abierto el blog me han llamado muchas cosas: feo, pederasta, asqueroso, sidoso... pero jamás, ni una sola vez, mentiroso. Nada de lo que he contado aquí ha faltado jamás a la verdad, que yo sepa. Y eso es para mí motivo de orgullo.

¿Qué es lo que vemos en la prostitución? Según Adela, un reflejo de nuestros prejuicios. Efectivamente, estamos muy condicionados por la educación que hemos recibido, el ambiente en el que hemos crecido, la gente con la que nos relacionamos, los medios a través de los que informamos, etc. No obstante, nos dice que podemos ir comprendiendo de manera más objetiva una realidad si hacemos el esfuerzo de entender a sus protagonistas. A eso les invito en este blog.



A lo largo de estos años he cambiado, porque he APRENDIDO. Cuando desconocía o no veía algo (como por ejemplo lo de la trata, ya que he hablado de ese tema en la última entrada) lo que hacía era BUSCAR a quienes sí decían saber del asunto y conocer casos. No me importó reconocer que había gente que sabía más que yo, ya he contado que en mis inicios ignoraba prácticamente todo y asumía muchísimas creencias que hoy combato. Es más, si pudiese hablar en estos momentos con mi "yo" pasado probablemente hallaría tantos problemas para hacerme entender como con cualquiera de ustedes. Así que les comprendo. Entiendo que existen unos ENORMES mitos, prejuicios, estereotipos e ideas preconcebidas sobre la prostitución y que no van a cambiar de un día para otro.

Y me dirán ustedes, "ya está aquí el iluminado". Claro, nos puede contar lo que sea porque es una persona anónima tras un teclado. Quizá es un pavo con mucho tiempo libre y una imaginación desbordante. Bien, valoren todas las posibilidades. Pero no se queden en lo que piensan en un principio, porque como viene siendo mi sello habitual en el blog dejo que hablen otras personas con las cuales no tengo la menor relación. Veamos qué sucede si esto se lo cuenta otra persona:




Lo cierto es que no soy muy fan de estos programas de "periodismo vivencial". Me parecen más bien JUEGOS DE NIÑAT@S RIC@S y casi se podría decir que los considero un insulto para la inteligencia. De hecho, participé en un reportaje que protagonizó esta señorita y no puedo decir que salí defraudado porque me esperaba exactamente el producto final: un churro. Trajeron a Adela en una furgoneta, apenas nos presentamos y ya se pusieron a grabar, la mujer se veía que no creía en nada de lo que decía sino que todo era postureo, cuando la descoloqué con mis respuestas -ya que en lugar del enfrentamiento busqué el consenso y la hice llegar a conclusiones que ella no esperaba usando la lógica y el sentido común- se quedó sin palabras (obviamente no sale en el vídeo, pero espero que algún día ella misma cuente la anécdota), y volvía a repetir frases que se veía que tenía memorizadas con el evidente objetivo de provocar una respuesta fuera de lugar del entrevistado. En media hora concluyó todo, otra vez a la furgoneta y a su mundo. ¿Qué coño se va a averiguar así? Yo me chupé noches enteras en Montera y aledaños, prácticamente formaba parte del paisaje. Y después vi la trastienda que jamás ningún periodista ha mostrado: dónde viven las chicas, los lugares por los que salen, supe aquello que te cuentan no cuando les preguntas sino cuando se encuentran a gusto contigo y te quieren contar las cosas. De eso le hablé a Adela, pero ni parecía entenderme ni tampoco era una historia que encajase en el guión del programa.

Sin embargo, en ese fugaz encuentro me dí cuenta de que tonta no era. Que a pesar de hacer y decir lo que los jefes la habían dicho que hiciese y dijese, ella no comulgaba con ruedas de molino. Y aquí está la prueba. ¡Menuda crítica más devastadora hace! Tanto a sus prejuicios como a la manipulación de los medios. Escuchad cómo habla de las barreras a la libre información: los límites de tiempo, de espacio, de opinión, la "chicharra" o preferencia del morbo sobre un conocimiento objetivo y desapasionado... Vaya, era algo que ya suponía pero agradezco semejante confesión de parte.

Es habitual que se considere que los clientes de prostitución poco o nada podemos conocer de este fenómeno pues la relación que mantendríamos con las chicas serían muy limitada, puramente mercantil, y tan mediatizada por el dinero que en ningún caso las prostitutas confiarían en nosotros sino que nos dirían solamente lo que queremos oír. Lo que sucede es que ese primer contacto abre las puertas a una relación que puede ir mucho más allá de lo económico. Hay chicas que conozco desde hace años y que, sin exagerar un pelo, puedo llamar mis amigas.



Estoy con ella, creo que la Adela de hoy es "diferente y mejor que la de antes"... como Cliente X es también una versión cada vez más avanzada y perfeccionada de la anterior (bueno, de joven tenía mejor tipo a decir verdad). Y como ella, sus compañeras Samantha Villar y Meritxell Martorell se acercaron a la prostitución y se sorprendieron: Samantha hasta el punto de escribir un libro y asegurar que, de no ser por el "qué dirán", se habría prostituido. Eso es lo que me da fuerzas y me alienta a seguir. Ver que es difícil, pero POSIBLE. La propia Adela se percató del fondo del problema: "quién eres influye en la forma que tienes de entender el mundo". Exacto. Por eso en general los periolistos no se comen un colín y las chicas les dan malas contestaciones, NO VIVEN EN EL MISMO MUNDO. Porque en este planeta existen muchos mundos, como afortunadamente ha conseguido entender Adela. Es fácil decir que una se solidariza con otras personas, pero no tiene nada que ver con convivir con esa gente y afrontar su día a día. Hay que enfrentarse al mundo real y, sobre todo, a esa comodidad que proporcionan los prejuicios. Porque es cierto, hace falta mucha humildad para pararse y reconocer que quizá uno estaba equivocado. Y es que las ideas que tenía esta mujer sobre la gente del vertedero, de los sadomasoquistas o de las putas pues eran las propias de una pija que vivía en su burbuja. Que conste que lo digo sin acritud, pero a las claras y estoy convencido de que si Adela me leyese me daría la razón. De hecho, me gustaría poder felicitarla porque semejante crecimiento y superación personal habla muy bien de ella.

Como nos cuenta, DESPUÉS de conocer sobre el terreno una realidad se puso a pensar y a preguntarse sobre la concordancia de sus ideas con lo que estaba viendo. ¡Qué maravilla! Es la combinación perfecta. Hay que experimentar, pero también reflexionar. Y Adela, que es ya toda una mujer hecha y derecha, a estas alturas de la película va y dice lo mismo que yo me dije: "has estado perdiendo el tiempo". ¡Coño, pero si la crítica más dura se la hace ella misma! Así es, de eso debería haber tratado el programa "En la caja": no de reforzar los prejuicios existentes sino de cuestionarlos con objetividad, "tal y como son con independencia de la propia manera de sentir y de pensar". ¿Se puede conseguir tal grado de independencia? Pues por lo visto no entre la clase periodística actual, pero Adela ha comenzado a intentarlo y se ha abierto un nuevo mundo ante ella. ¿A qué prejuicios me refiero? Pues vean el programa. Lo he dejado para el final porque pensé que era mejor que supiesen PRIMERO qué es lo que ella opina AHORA.




No voy a comentar a fondo el programa porque lo cierto es que no merece la pena, es el pestiño habitual de "qué degradante es la prostitución, qué submundo más horrible y qué pobrecitas son las putas"; pero cuando le dicen algo que NO ENTIENDE -como le sucede con la del polígono (que a mi juicio es la que más sabía y más claras tenía las cosas)- la tacha casi de tontita, de una persona manejable que no sabe por qué dice lo que dice. Pues sí, ella sabe que pagando impuestos LEGALMENTE ganaría más dinero. ¿Sorprendida? No, Adela, me consta que sabes lo que se cuece. Querías conocer las cosas, ¿no es cierto? Pues por suerte o desgracia, topaste conmigo y te dí una lección de realidad. Y no se trata de que me creas o dejes de creerme, sino de que (porque ahí me cortaron la frase, hay que ver estos periolistos...) tú misma investigues. Y es curioso que quienes respalden ese regulación sean las propias chicas, pero no pijas de alto standing sino las callejeras. Mujeres curtidas al Sol y al viento. Seguramente ella te hablase de lo mismo que yo te hablé y que, ¡oh, sorpresa!, salió en los medios al día siguiente de nuestro encuentro. Ya sabemos que trabajabas atada de pies y manos, sujeta a grandes limitaciones, pero lo mismo que hablaste en la charla de cómo se cayeron tus prejuicios frente a otros temas hubiese agradecido algunas palabras sobre lo de la prostitución. Porque estoy convencidísimo de que esa mujer dio razones de peso, pero tan incómodas que decidisteis no sacarlas. Que no pasa nada, desde el primer momento dijisteis cómo iban a ser las cosas, que ibas a hacer lo que os saliese de las narices básicamente. Pero vaya, no habría estado de más advertirle a los espectadores ¿no? Algo así como "Advertencia: sólo sacamos aquella parte de la historia que queremos, la información que proporcionamos está severamente sesgada. Aconsejamos un consumo responsable". A ver, si se hace con el tabaco y el alcohol... y la desinformación me parece muchísimo más peligrosa.

No sé si soy yo o también os da a vosotros la impresión de que detrás de sus juicios de valor y esa indignación impostada Adela en realidad no hacía más que interpretar un papel. Ya lo pensaba yo entonces y tras ver su charla en TEDx, lo creo aún más. Aunque también puede ser que sencillamente fuese presa de esos prejuicios que la cegaban y que se evidencian a lo largo de todo el programa, pero particularmente -a mi entender- cuando habla con la "chica obligada" y conmigo.

Representación típica de la prostitución. Una mujer (o bueno, parte de ella) mostrando cachas que se dirige a un vehículo. Si nos quedamos en esto, probablemente tengamos una imagen negativa del fenómeno, más si venimos de un entorno donde la sexualidad explícita es mal vista. Lo que pretendo es que ahondemos y sepamos las historias que hay detrás de esas imágenes que pueden impactar mucho pero que no explican nada.



Trato de explicarle que sí que es posible conocer la vida de las chicas si uno lo intenta, pues son personas como cualquiera de nosotros. Hay chicas con las que nunca me he atendido pero sin embargo he pasado mucho tiempo, muchas veces la prostitución consiste en pasar largos tiempos muertos entre clientes y las chicas pueden agradecer tener con quién pasar el rato. Como os he dicho, mi experiencia proviene mayoritariamente de prostitución de calle pero lo mismo que he hecho yo lo han experimentado otras personas por si queréis contrastar experiencias y ampliar información: por ejemplo la antropóloga Regina de Paula Medeiros también en medio abierto, el antropólogo José Luis Solana en clubes o el sociólogo José López Riopedre en pisos. Que las chicas no muerden y son mucho más accesibles de lo que parece en principio. Bueno, salvo para las abolicionistas que parece que las tengan miedo. Y yo además puedo incluir la experiencia de estar con chicas en entornos distintos del de trabajo, que si eres majo te llevan a sus casas y puedes conocer a su familia. De hecho creo que me acaba de venir la idea para la próxima entrada...

Por último hablemos de la chica obligada. He conocido casos como el suyo pero hace falta explicarlos, es cierto que hay mujeres que muy frecuentemente son captadas por otras que ya están trabajando en prostitución (y que según la definición de trata son "captadoras", es decir, TRATANTES. Buena parte de las personas detenidas en operativos policiales son prostitutas que han traído a otras... pero bueno, esa ya es otra historia de la que seguiré hablando otro día). Entonces se le ofrece a esa mujer la oportunidad de venir a prostituirse y, como no tiene los medios para hacerlo, se le paga el pasaje dejando claro desde el minuto uno que ha de reintegrar ese dinero (conducta que no tiene nada de malo, pero que en nuestro país es delito). Llega aquí y el dueño del club, al que ya se le habrá volado alguna chica sin pagar (porque también he conocido algún caso de tías listas que se vienen y luego se van a trabajar a otro sitio para no pagar el viaje), la retiene el pasaporte y se queda con lo que gana HASTA QUE PAGUE ESA DEUDA. Que en ese caso es de 1.800 bolos, que se saca perfectamente en DOS SEMANAS. No es que se quede con todo lo que gane en tres meses como entiende Adela. No, es que se queda con lo del viaje y luego lo que se saque la chica es para ella hasta los tres meses que es cuando tiene que volver a Paraguay porque viajó como turista y supuestamente en España no está trabajando. El trato viene a ser: pagas el viaje (obvio, tú eres la que viajas y la que quieres trabajar aquí) y el resto son ganancias tuyas. El beneficio del dueño del club es tener ocupada la habitación de la chica durante esos tres meses, que ella tiene que pagar a mayores del viaje (de ahí se sacan los abolicionistas lo de que la deuda "siempre aumenta"). Normalmente con el primer servicio del día se paga "la casa" (habitación y manutención) y el resto ya le queda para la chica. A la chica ni la raptaron, ni la pegaron, ni la engañaron... la dijeron nada más que hiciese su trabajo, que tuvo que realizar tan obligada como el que carga sacos, friega escaleras o pone copas todo el día. Quizá suene duro como lo estoy diciendo, pero la vida es así y no se regala el dinero. Que Adela entreviste a millones de trabajadores precarios a ver si nos gustan nuestros trabajos.

Si tan malo es el lucro, el aprovecharse de la necesidad ajena y tener que trabajar para pagar una deuda no sé qué hacemos que no prohibimos la banca. Y las hipotecas no son a dos semanas, son a veinte años. Vete tú a llorarle al banco con que no te gusta tu trabajo y menos que te quiten la mitad del sueldo todos los meses, eso me parece mucho más delictivo que lo que le hicieron a esta mujer aunque no voy a quitarle dramatismo al asunto, está claro que esa chica jamás se había prostituido y probablemente no conociese a más varón que su marido, por ello le haya sido tan complicado comenzar. Para mí el principal error es de quien decidió traer a una chica con su perfil, cuando hay miles que están deseando venir para hacer exactamente lo mismo que ya están haciendo en sus países. No es la primera que conozco en semejante situación, sólo que hacen dos cosas: o pasar el mal trago, pagar la deuda y buscarse otro trabajo; o escaparse. Si es que lo dije, la que no vale pues no se queda en esto, es como cualquier trabajo que requiere de unas aptitudes. Pero vamos, que desde ya recomiendo que aquella persona que no soporte la promiscuidad, que tenga una visión conservadora de la sexualidad (por moral religiosa o feminista) o que sencillamente no disfrute del sexo, que se mantenga alejada de la prostitución. Se va a ahorrar malos tragos ella misma y también se los evitará a los demás.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Jornadas feministas sobre el trabajo sexual

Los próximos días 16 y 17 de diciembre, coincidiendo con el Día Internacional Contra las Violencias hacia las personas Trabajadoras del Sexo, la asociación de defensa de los derechos de las mujeres Génera organiza las jornadas feministas europeas "Alianzas y Trabajo Sexual". El Centre de Cultura Contemporánea Barcelona acogerá este encuentro, que se divide en dos partes: la primera es abierta (día 16) e incluye conferencias y debates mientras que la segunda (día 17) está restringida a trabajadoras sexuales y aliadas activistas y se llevará a cabo mediante talleres participativos.

Para asistir a ambas partes es necesario inscribirse, y aunque el plazo máximo era hasta hoy día 11 espero que quienes deseáis asistir aún podáis hacerlo. Escribid a los organizadores (jornada17d@genera.org.es) a ver si quedan plazas libres. Existen tres tipos de entrada: gratuita para trabajadoras sexuales, general (12 €) para toda aquella persona que quiera asistir al evento del día 16 y donación (25 €) si quieres colaborar de manera especial ayudando a financiar a las organizaciones responsables del evento. Sin embargo la entrada a la jornada del día 17 se halla restringida únicamente a aquellas personas que Génera (es decir, Clarisa Velocci) considere oportuno invitar personalmente. No están abiertas al público y por tanto no considero ni que se debieran publicitar. Hasta en cosas tan elementales los abolicionistas muestran ser más inteligentes que los pro derechos.

El 17 de Diciembre, al que ya he dedicado múltiples entradas, es el día internacional contra la violencia hacia las prostitutas. Pero de eso no se hablará en las jornadas, al menos no en las del día 16. ¿Cómo es posible que se realicen jornadas sobre la prostitución obviando las auténticas preocupaciones de las chicas? Si yo tuviese la oportunidad de organizar un evento semejante la primera mesa estaría dedicada a mostrar cuáles están siendo las quejas y los problemas que las propias chicas trasmiten. Si no empezamos por conocer la realidad, difícilmente podremos transformarla en el sentido adecuado...


Según se anuncia, las tres mesas de debate (que cuentan con un plantel de lujo, es la primera vez que activistas como Georgina Orellano o académicas como Petra Östergen visitan nuestro país) abordarán el modelo de regulación del trabajo sexual apoyándose solamente en movimientos antisistema de extrema izquierda, la importancia de formar un frente ideologizado y excluyente de militantes feministas que anteponga sus propios problemas teóricos a los reales de las trabajadoras sexuales, y tratarán de justificar la existencia de una prostitución voluntaria contraponiéndola con la trata (la cual asimilan -demostrando desconocer por completo este concepto- con prostitución forzada).

Este movimiento domesticado que aparenta oponerse a la predominante corriente abolicionista en España está conformado por las entidades Calala, Genera, Xtalk, Aprosex y Oblatas; y cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Barcelona. Para más información podéis visitar la web del evento.

En aquellos países en los que las prostitutas han conseguido organizarse y pelear por sus derechos mandan mensajes reivindicativos muy sugerentes como éste. En cambio, aquí el movimiento pro derechos está mediatizado por una serie de feministas, sindicalistas y activistas que más que dar voz, acallan a las trabajadoras sexuales. Pero en fin, es lo que hay... y ya parece mucho porque institucional y mediáticamente el panorama es aún más desolador, siendo la perspectiva abolicionista la que prevalece por completo.




16 de Diciembre
MAÑANA
10:00 - 11:00 Recepción y Cuenta Cuentos

11:00 - 11:30 Bienvenida
                       Clarisa Velocci - GENERA
                       Paula Ezkerra - Putas Indignadas

11:30 13:30 Ni abolicionismo ni regulación neoliberal: construyendo un modelo no capitalista de regulación del trabajo sexual
                       Petra Östergren
                       Thierry Schaffauser
                       Montse Neira Rodríguez
Moderadora:  Anna Saliente

13:30 - 15:00 Comida (no provista por la organización)

TARDE
15:00 - 15:15 Proyección - Campaña 17 de diciembre

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viernes, 27 de noviembre de 2015

En Barna se pretende regular "el trabajo sexual voluntario"

Las noticias sobre prostitución están a la orden del día y la verdad es que no me da tiempo a comentarlas todas, ni tampoco a hacerlo con la profundidad y el rigor necesarios. Pero bueno, iré haciendo lo que buenamente pueda.

Han saltado dos noticiones, respectivos cada uno a las dos principales ciudades españolas y que tienen la peculiaridad de ir en sentido contrario. El primero, que es del que hablaré hoy, es el anuncio por parte del consistorio de la ciudad condal de que eliminará las multas y dotará de un marco legal a la prostitución voluntaria.

Todo parte de una propuesta de la concejala de Ciutadans Marilén Barceló, quien busca "garantizar derechos sociales a las prostitutas, impulsar los programas de prevención de la prostitución, y que ésta se ejerza sólo en locales legalizados, no en el espacio público". Es decir, combina un ligero barniz regulacionista-proderechos que encubre una clarísima intencionalidad reglamentarista. Se trata de sacar a las chicas de la calle independientemente de su voluntad y se concibe la prostitución no como un trabajo sino como un mal que, si bien no se puede erradicar, por lo menos hay que mitigar.

Manifestación en el Raval. La ordenanza de "convivencia" (y su posterior endurecimiento) que permitía multar a las prostitutas originó un profundo malestar en el colectivo, llegando a denunciar las chicas la existencia de abusos, amenazas y violencia por parte de las autoridades como puede apreciarse en la imagen. Ellas no quieren que se regule. Quieren que no se prohíba, que no se las castigue, que no sean criminalizadas.



Como bien sabréis quienes seguís el blog, la noticia es incorrecta pues ya mencioné en su día que los Ayuntamientos no tienen capacidad normativa para "regular o legalizar" la prostitución. Queda clarísimamente fuera de sus competencias porque aquellos asuntos que atañen a Derechos y Libertades fundamentales sólo pueden abordarse mediante una Ley Orgánica de las Cortes Generales. Lo que sí podría hacer el Ayuntamiento es conceder autorizaciones para locales donde ejercer la prostitución (como ya viene siendo habitual), en los que se vigile que causen molestias, su horario de apertura y cierre, las condiciones higiénicas y de seguridad... siguiendo la conocida ordenanza de Bilbao que fue la precursora en este reglamentarismo de corte clásico.

Lo cierto es que yo lo veo como un brindis al Sol porque esa regulación sobre "lugares de pública concurrencia en los que se ejerza la prostitución" ya existe, y si se quiere evitar que tenga lugar en la vía pública pues habrá que sancionar las conductas no autorizadas. Es decir, que nos quedamos como estábamos. Que me expliquen cómo van a sacarlas de la calle si las chicas no quieren.

A propuesta de Ciudadanos, el Ayuntamiento de Barna encabezado por Dña Ada Colau dice por una parte que no multará a las prostitutas pero que tampoco permitirá la prostitución en la calle. Bravo. ¿Cómo se come eso? Las normativas que castigaban a las prostitutas precisamente lo hacían por ejercer la prostitución en espacios públicos, visibles, porque se entendía que su mera presencia ya generaba suficientes molestias e inconvenientes como para resultar "incompatible" con la convivencia. A mí las chicas no me parecen incívicas, al contrario, son muy amables. Los asquerosos, capullos y sinvergüenzas no son ellas.



La mayor polémica reside en la derogación de la actual ordenanza municipal del Hay-untamiento que, efectivamente, sanciona a las prostitutas y de la que un informe del Observatorio del sistema penal y derechos humanos de la Universidad de Barcelona, dice que vulnera al menos veinticinco derechos elementales de las prostitutas. Ahí está la clave. ¿Se suprimirá o no la ordenanza (que ya de por sí es claramente inconstitucional, aunque como nadie la recurre...)? Actualmente la reglamentación en locales cerrados se combina con la prohibición en la calle, si no sancionan a las chicas significa que permiten la prostitución callejera... ¿es eso lo que pretenden?

Según parece es la opinión de la concejala de feminismo (ya, es lo que tiene un gobierno progre, gansadas de espanto), Dña Laura Pérez, quien considera que la actual ordenanza ha sido ineficaz e incluso dañina porque criminalizaba a las prostitutas. Tanto su partido, Barcelona en Comú, como ERC y las CUP han apoyado la iniciativa de Ciudadanos. Los colectivos pro-derechos han celebrado esta noticia, sin embargo yo me muestro más cauto. A la vez, Pérez anunciaba la creación de "una mesa interinstitucional, una mesa técnica para desplegar un protocolo de actuación contra el tráfico de seres humanos en la ciudad" en la que participarán el consistorio, los cuerpos policiales, la Fiscalía, la judicatura, la Delegación del Gobierno y entidades (SICAR.CAT, la Fundación APIP-ACAM, GENERA, Creu oja y EXIL) para detectar mafias y proteger y atender a las víctimas. Mal vamos si la solución la van a dar los mismos que causan los problemas. Una persona verdaderamente progresista con quien se tendría que reunir no es con autoridades públicas sino con las propias chicas porque de otro modo jamás va a enterarse de lo que realmente está pasando. Y si no se conoce un problema, difícilmente se va a solucionar. Porque si se quiere luchar contra las mafias precisamente lo último que ha de hacerse es "reforzar la actuación policial", ÚNICO PUNTO en el que todas las formaciones han coincidido. Lo que siempre digo, los políticos o son malos (los del PP, PSOE, CiU) o tontos (C's, Podemos, CUP). Es materialmente imposible que a una buena persona con inteligencia la dejen meterse en política.

Prostitutas vinculadas a la organización AMMAR en Argentina, pidiendo menos criminalización y más derechos. Una regulación que favoreciese a las prostitutas debería ir en este sentido. ¿Es eso lo que propone el consistorio de Barna? ¿O por el contrario desean mantener controladas a las putas, pues las consideran un grupo de personas "peligrosas"?



Por otra parte, los partidos tradicionales (los de la corrupción) se posicionaron en contra de la medida y es que estoy convencido de que saben lo que se juegan y sí que conocen el tema mucho mejor. Francina Vila (CiU) se escudó en la conocida media verdad de que únicamente una minoría de prostitutas en los países donde está legalizada se ciñen a la legalidad... y es que, claro, depende de que la Ley esté diseñada para excluir a prácticamente todas las prostitutas como en Holanda o que sea un modelo menos restrictivo como el de Nueva Zelanda (del que curiosamente nadie habla aquí).

Desde el PSC, Carmen Andrés expresó por su parte que había que erradicar la prostitución porque "está ligada a la exclusión, a la pobreza, a la falta de oportunidades", que nunca podía ser voluntaria, que "es un espacio de profunda desigualdad" y con el que por tanto hay que mantener una postura de "tolerancia cero". Es decir, se aluden elevados motivos morales para condenar a la indefensión y a la más absoluta desprotección a estas personas. Me parece coherente, una perfecta izquierdista. De todos los políticos, creo que es la que lo ha hecho mejor: es la más sectaria, la más alejada de la realidad, la que más perjudica a la ciudadanía. Un aplauso para ella.

Y los del PP pues siguen tocando el violín al son de la izquierda, pa variar. La concejal Ángeles Esteller rehusó hablar de los efectos reales de la normativa y llevó el debate al ámbito teórico al afirmar que la prostitución denigra a las personas y nunca puede ser considerada un trabajo. Es decir, que no porque no. Formalmente porque sus prejuicios y estrechez de miras la impiden comprender que otras personas sí consideren la prostitución un trabajo y no se sientan denigradas... Pero quién sabe si con su justificación esté ocultando sus motivaciones reales.

Emblema del grupo catalán que, bajo la excusa de defender el derecho a no ser prostituidas (nadie las obliga a ello), propugna que las prostitutas no deben tener reconocido ningún derecho. Sin embargo en su ansia por atacar la prostitución han señalado algunas verdades irrefutables como que el Ayuntamiento no tiene determinadas competencias o que las regulaciones de la prostitución nunca tienen como objetivo mejorar la situación de vida real de las prostitutas y no cuentan con ellas. En otras cosas se columpian y sueltan las típicas memeces abolas, pero eso es algo que a estas alturas de la película no creo que escandalice a nadie.



Para finalizar quiero hacer mención especial al comunicado elaborado por la Plataforma Catalana pel Dret a No Ser Prostituïdes, que enlazo y les aconsejo encarecidamente que lean pues expresa de manera brillante las motivaciones DESDE LA IZQUIERDA POLÍTICA para oponerse a una medida que ha sido precisamente respaldada por grupos políticos de izquierda. Ya sabéis que yo no me caso con nadie y que reconozco el buen trabajo venga de donde venga, pues desde esta Plataforma se asegura que el abolicionismo lucha por abolir la reglamentación de la prostitución que es precisamente lo que ven venir. Que se va a ejercer un control sanitario, policial y administrativo sobre las chicas (bueno, como si ahora no lo hubiera) y eso no incide en un beneficio de las prostitutas. 

Si realmente lo que quisieran fuese dejar de multar a las prostitutas, que parece ser en lo que están de acuerdo, lo que anunciarían serían sencillamente la derogación de la ordenanza avanzando hacia un modelo de "despenalización". Y es que a los abolicionistas no les falta razón, como señalaba la conocida activista por los derechos de las trabajadoras sexuales Pia Covre, históricamente las regulaciones se hicieron para favorecer los intereses de las administraciones públicas y nunca de las prostitutas. Yo también me opongo a una regulación que no tenga en cuenta los intereses y demandas de las principales interesadas, las chicas.

Un par de prostitutas en el Polígono Guadalhorce (Málaga) reivindicando una regulación de la prostitución y su reconocimiento como actividad laboral. Si las escuchamos, es lo que quieren. Y es que una legislación que atendiese a sus reclamaciones podría resultar muy beneficiosa y solventar auténticos problemas. Pero, como siempre, eso no va a pasar. Los que podrían hacerla no quieren, y los que quieren no pueden. El cuento de nunca acabar.



Para seguir leyendo:
· La regulación que no queremos
· Prostitutas contra Trias

martes, 24 de noviembre de 2015

Natalia Ferrari, una joven con las ideas muy claras


Qué suerte. Justo estoy en plena discusión con mi nueva amiga la abolicionista que dice que no escucha a los puteros (¿entonces cómo sabe lo que decimos? Ah, bendita propaganda que evita que nos cuestionemos las cosas...) y me sale esta entrevista en la que una chica que ejerce la prostitución explica con los mismos argumentos "neoliberales" (la libertad es un concepto capitalista, es maaala) sus razones para prostituirse y por qué no está de acuerdo con la visión que la sociedad tiene de ella y de la actividad que realiza. A ver qué respuesta me da para invalidar su testimonio.

No me entretengo más porque el texto es un poco largo y Natalia, que así se llama la muchacha, se explica perfectamente. Únicamente le fallan algo determinados conceptos complejos (como explotación sexual y trata) pero es algo totalmente excusable ya que no es una estudiosa de la materia y habla de acuerdo a lo que sería una "percepción intuitiva" de tales términos, como por otra parte hace la mayoría de la gente, incluyendo a prostitutas y activistas laboralistas.




Barcelona ha aprobado la elaboración de una normativa que regule la prostitución voluntaria. Cada vez más mujeres dan la cara para reclamar sus derechos, cansadas de que otros hablen por ellas.

Por Álvaro Rigal, 23.11.2015



"Prostituta independiente que no lleva una vida secreta. No sigo las normas sociales. Un poco cavernícola. Siempre hago lo que quiero". Así se presenta Natalia Ferrari Díaz (Tandil, Argentina, 1992) en su perfil de Twitter. Residente en Barcelona desde hace una década, mantiene una web personal y publica regularmente textos divulgativos para acabar con los estigmas que rodean a la prostitución. Natalia recibe en pisos, va a hoteles y habla con naturalidad de la profesión que ha elegido, de su pensamiento feminista y de la necesidad de diferenciar entre prostitución y trata.

PREGUNTA. Tú reinvidicas el uso de la palabra 'puta'.
RESPUESTA. Para mí es algo muy natural. Me doy cuenta de que puede tener una connotación negativa, pero yo lo vivo en primera persona y no estoy de acuerdo. No creo que debamos adaptarnos a las ideas de la sociedad porque sí, deberíamos cambiar las cosas que no nos parezcan justas o correctas. Igual que en su momento se hizo con la palabra 'maricón' o 'bollera', el colectivo se empezó a apropiar de ellas para desactivar el insulto: "Sí, soy un maricón, ¿y qué?". Pues sí, soy una puta, ¿y qué?

P. Natalia Ferrari es tu nombre real. Una parte importante de lo que tú haces es dar tu nombre real, dar la cara... ¿Por qué es importante eso para ti?
R. Creo que hay que quitar todo el secretismo y toda la vergüenza que la gente añade a la prostitución. No reconozco que forme parte de mi realidad y no me da la gana de que otro me la añada. En el momento en que empecé a considerar la prostitución, me di cuenta de que la mayoría no mostraba la cara, es muy común ponerse un nombre falso, y no pude evitar preguntarme por qué.

P. Bueno, "la mayoría"... prácticamente todas, ¿no?
R. Cada vez hay menos, pero la mayoría aún sí. Depende de a quién preguntes, te van a recomendar que no des la cara, y el nombre menos. Lo entiendo, pero me parece estúpido, ¿por qué me tengo que inventar un nombre falso? Te dicen que te va a condicionar en tu futuro, pero yo creo que puedo crear mis propias oportunidades a pesar de que otras personas me vayan a cerrar puertas. Se abrirán otras.

P. Te defines como feminista. Ya sabes que hay un sector grande del feminismo que considera que la prostitución es incompatible con la igualdad. ¿Eso cómo lo ves?
R. Creo que es ridículo, significa seguir asumiendo que el hombre tiene control sobre la mujer incluso cuando la mujer te está diciendo que no. Cada vez empiezan a salir más putas como yo (porque hay otras, no soy la única que tiene este discurso), que demuestran que en las relaciones de prostitución la que tiene el control es la puta. Es que es así. No viene un hombre y te tira billetes y tú dices 'sí, señor'... Claro que hay casos que sí, pero también existe eso en otro tipo de trabajos. Hay putas que están desafiando esos roles de género, porque son ellas las que asumen el control: que el hombre está de acuerdo, perfecto; que no está de acuerdo, que se busque otra. Además, esos roles también existen en otras profesiones y en otro tipo de relaciones íntimas: matrimonios, parejas, rollos de una noche, profesor-alumna, jefe-empleada... ese tipo de relaciones de poder no son intrínsecas de la prostitución.

P. Hay muchas mujeres que luchan contra la trata y la explotación que suelen decir que todas las putas son víctimas, que ninguna lo hace libremente, o que se autoengañan porque no tienen otra opción.
R. Eso es negar una realidad que existe. No tengo conmigo estadísticas de cuántas son las que están explotadas, pero es muy común que la gente se las invente. Empatizo con las preocupaciones que tiene ese sector del feminismo, yo tampoco quiero una sociedad donde haya relaciones desigualitarias, pero no puedes condenar la profesión en sí misma.

**********NOTA DEL ENTREVISTADOR**********
Por la propia naturaleza de la actividad, resulta prácticamente imposible obtener estadísticas fiables sobre el número de mujeres que ejercen la prostitución y el porcentaje de ellas que son explotadas. El informe de la ONU sobre trata de personas hacia Europa con fines de explotación sexual concluye que una de cada siete mujeres prostituidas en Europa es víctima de trata.
**********NOTA DEL AUTOR DEL BLOG**********
A pesar de que, efectivamente, no existen estadísticas fiables hay que resaltar dos cifras. En el sector abolicionista han hecho fortuna las estimaciones del Instituto de la Mujer y de la investigadora Maria José Barahona Gomariz que ofrecen un rango aproximado de 300-400 mil prostitutas en toda España. Por otra parte, investigaciones regionales (no hay ninguna a nivel nacional) por parte de equipos más afines a las tesis pro derechos ofrecen un cálculo más conservador: entre 80 y 160 mil prostitutas. En mi opinión la cifra de unas 120 mil para todo el territorio nacional sería un cálculo bastante aproximado.
En cuanto al concepto de explotación sexual, si lo usamos como hace APRAMP como sinónimo de prostitución, el porcentaje de víctimas sería -por definición- del 100%. Si viniese a definir a aquellas personas que ejercer la prostitución con beneficio para un tercero (piso, club, agencia, etc) probablemente rondaría el 80%. Y si le diésemos el significado más socialmente aceptado, de equipararlo con prostitución forzada, su prevalencia sería residual. Probablemente del 0,01% como asegura el abogado Carlos Orbañanos.
Finalmente, aclarar cómo define la ONU la trata. Para esta organización cualquier inmigrante irregular (por tanto NO COMUNITARIA) que ejerza la prostitución es víctima de Trata de Seres Humanos con Fines de Explotación Sexual. No se entiende la trata como la existencia de coacción o falta de libertad, sino como la vulnerabilidad surgida de su situación administrativa irregular. De acuerdo a mi criterio la apreciación de la ONU es correcta, en Europa aproximadamente un 15% de las prostitutas (cuando se redactó el informe, antes eran más y ahora menos) residían y "trabajaban" de manera ilegal.

La joven Natalia considera que "hay que quitar todo el secretismo y toda la vergüenza que la gente añade a la prostitución", porque no forma parte consustancial de ella sino que este "estigma" vendría a ser una construcción cultural y, por consiguiente, artificial. Por ello comienza dando la cara, algo que todavía no hacen muchas de sus compañeras. Alabo su valentía pero la advierto que existe una fina línea que distingue al valiente del temerario. Vivimos en la sociedad en la que vivimos y determinadas decisiones no tienen vuelta atrás así que hay que meditarlas mucho antes de tomarlas. Es mi consejo como cliente, activista y, desde ahora, también como admirador de esta chica.



P. ¿Crees que en el discurso público se diferencia adecuadamente la prostitución de la trata?
R. No, no lo creo. Aunque cada vez más, a raíz de que lo han hecho las organizaciones de prostitutas, pero creo que está muy metido en la cabeza de la gente. Es ese sector el que se ha encargado de decir que las putas somos todas víctimas, que estamos explotadas y blablabla. Por eso la gente tiene una imagen de la prostitución como sufrimiento, como mujeres que no valen para otra cosa. Yo valgo para lo que a mí me dé la gana.

P. Bien, pero asumiendo que hay prostitución libre y que hay prostitución bajo explotación, ¿eso cómo lo sabe el cliente?
Creo que si alguien está en una situación de abuso y explotación, en el momento en que tú intimas con esa persona en una habitación lo puedes llegar a percibir. Le diría a la gente que vaya a putas independientes. Existen portales de contacto para prostitutas independientes o de agencias, en todas las ciudades grandes, y esos portales se comprometen, dentro de lo que pueden, a controlar que nadie las está forzando. Lo malo de esos foros es que se genera la sensación de que si no muestras una actitud sumisa y complaciente, vas a tener menos clientes.

P. ¿A ti te pasaba eso al empezar?
R. Me pasó con el tema de los servicios sexuales. Veía que muchas hacían sexo anal y felaciones sin condón. Pensé, "si no hago esto no voy a trabajar". ¡Claro que vas a trabajar! Vas a trabajar con los clientes que tú quieras y disfruten de las mismas cosas que tú. El problema es que la gente que empieza a prostituirse no hace un estudio previo, ya que suelen partir de una situación de necesidad importante y lo hacen de forma precipitada.

P. Se dice que es un error poner como ejemplo a putas voluntarias como tú porque proporcionalmente son muy pocas. Y que las asociaciones no son interlocutores sociales relevantes porque no son representativas de la realidad de la prostitución. Que si se muestra a gente que está bien, se banaliza el problema de la explotación.
R. Es completamente ridículo. Volvemos a lo de antes, "hay miles de víctimas"... muéstrame un documento.

P. Que la trata existe y que hay miles de víctimas por toda España es una realidad evidente.
R. Pero es que la trata y la prostitución son dos cosas distintas. Si yo te ato una cadena al pie y te obligo a cocinar, tú no eres un cocinero y tu situación no es representativa de esa profesión. Si no dejas que las asociaciones sean portavoces, estás negando la realidad de esas mujeres, y estás negando sus derechos sociales y laborales, estás fomentando el estigma, estás animando a que tengan una doble vida y que vivan con la sensación de que están haciendo algo horrible y de que nadie las va a querer y de que no van a tener oportunidades en su vida. Tienes que dejar que esas asociaciones eduquen a los clientes, eduquen a las putas... y que contra la trata se luche legalmente, porque es otra cosa.

P. Tú ahora tienes un discurso muy construido sobre la prostitución y el feminismo, ¿cuáles han sido tus referentes en ese sentido?
R. Más que referentes... Siempre tuve un interés a salirme de la norma, la idea de la mujer fuerte y con libertad sexual. Es algo que siempre tuve en mí, empecé a masturbarme desde que era muy joven y siempre lo vi como algo natural, nunca como algo malo. Cuando empecé a considerar la prostitución como una posibilidad, descubrí que una amiga mía se estaba prostituyendo desde hacía un año. Y conocer su experiencia personal fue lo que más me ayudó a forjar las ideas que tengo ahora.

P. ¿Realmente se puede decir que la prostitución es un trabajo como otro cualquiera? En general no se considera un trabajo digno, no es un trabajo que la gente quiera para sus hijas. Nadie lo pone al mismo nivel que... no sé, que ser dependienta en Zara.
R. ¿Y eso sí es un trabajo que quieres para tus hijas? Yo quiero que mis hijas, o cualquier persona a la que tenga aprecio, hagan lo que quieran con su vida y hagan las cosas que les llenen y les hagan sentir bien. Es importante reconocer que hay un sector de personas que se sienten a gusto con este trabajo. Yo no me siento a gusto siendo dependienta de Bershka, ¿por qué debería?

P. Podemos decir que es un trabajo como otro cualquiera, pero las cifras de agresiones a prostitutas son terroríficas. Y los ejemplos de personas a las que la prostitución les ha dejado secuelas psíquicas también.
R. ¿Estamos hablando de trata o de prostitutas independientes? Habrá que analizar en qué contexto sucede eso. ¿Estamos hablando de pisos, estamos hablando de clubes de carretera? ¿Quién es ese cliente? Seguramente sea alguien que cree que tiene derecho a maltratar a la mujer y ve que la puta es un sujeto indefenso que no puede ir a ningún lado a quejarse y se aprovecha de la situación. Seguramente ese hombre tenga relaciones similares con otras mujeres en su vida. Personalmente, no he tenido nunca ningún problema... Las putas que conozco han sido agredidas por parejas o exparejas, pero solo en casos excepcionales por un cliente.

**********NOTA DEL ENTREVISTADOR**********
La semana pasada, el Ayuntamiento de Barcelona aprobó elaborar una normativa que regule la prostitución voluntaria, con los votos a favor de Barcelona en Comú, Ciudadanos, ERC y CUP. Mientras tanto, las prostitutas del barrio del Raval han anunciado su intención de constituirse en cooperativa. En Madrid, la agrupación Afemtras de la colonia Marconi también reclama derechos laborales y ha mantenido contactos con el ayuntamiento.
**********NOTA DEL AUTOR DEL BLOG**********
El sector abolicionista ha emitido un comunicado contrario a tal regulación y, lo cierto, es que legalmente no les falta razón y sus argumentos (exclusivamente desde el punto de vista del derecho) son impecables e irrefutables. Un Ayuntamiento no tiene competencia normativa para entrar a regular una materia que afecte a Derechos y Libertades Fundamentales, sino que es materia de Ley Orgánica que única y exclusivamente atañe al Gobierno central (no entro al debate de si deberían tener esta competencia o no las CC.AA., sino que explico la situación tal y como es de acuerdo a la Constitución del 78). Por otra parte también citan el Convenio de la ONU de 1949 para la represión de la trata de seres humanos y de la explotación de la prostitución ajena, ratificado por el Gobierno del Generalísimo en 1962 y que formalmente todavía vincula a España. Este argumento legal impediría que tan siquiera las Cortes Generales regulasen la prostitución, pero está más cogido por los pelos ya que si bien España forma parte de los firmantes del Tratado también es cierto que debería denunciarlo y salirse del mismo pues entra en abierto conflicto con la Constitución (lo cual es lógico al tratarse de una decisión tomada por el régimen pre-constitucional, que como es bien sabido no tuvo un origen democrático y su actuación hacia los derechos humanos resultó abiertamente lesiva).

Como tantas otras prostitutas, Natalia sostiene un discurso que choca frontalmente con la retórica feminista que concibe a todas las prostitutas como víctimas, sin capacidad de decidir, sometidas a chulos y puteros sin escrúpulos. Su juventud y belleza aportan un toque particularmente irreverente a sus palabras.



P. Es habitual escuchar que si una chica se mete a puta es porque viene de entornos difíciles, de familias desestructuradas... ¿Es tu caso?
R. Bueno, ¿quién tiene una adolescencia fácil? ¿Qué es una vida estructurada? Vine a España desde Argentina cuando tenía 11 años. En mi caso personal, nunca he tenido vínculo afectivo con mi familia.

P. ¿Te fuiste de casa pronto?
R. A los 18, en cuanto legalmente pude, pero a los 14 ya quería hacerlo. El tema es que cuando dices estas cosas refuerzas los mitos de la gente: "No ha tenido una vida fácil y eso la ha llevado a tomar decisiones drásticas". Creo que el hecho de no haber tenido un entorno del todo maravilloso cuando era pequeña me ha hecho ser una persona más crítica y cuestionar más las cosas, crear mi propia identidad. 

P. ¿Qué trabajos has tenido?
R. A los 16 años empecé a trabajar en el McDonald's y duré tres días. Luego estuve también de teleoperadora y tampoco duré mucho, era insoportable. A los 17 empecé a trabajar en un museo... ¿sabes esta gente que te dice que no toques los cuadros? Eso lo hice durante unos tres años. Estaba de martes a domingo, prácticamente a jornada completa, todo el día de pie dando vueltas en una sala.

P. ¿Por qué entre las opciones laborales a tu alcance ahora has optado por esta?
R. ¡Porque es la mejor! Primero por la autonomía: no me gusta trabajar para otros, soy muy independiente y me gusta poder hacer las cosas a mi ritmo y en los momentos que quiero. En ese sentido es el trabajo ideal. Cuando quiero, me voy donde sea. Y cuando vuelvo sigo teniendo trabajo. Luego, trabajas poco y cobras mucho. Eso también es muy importante. Tengo autonomía, tengo independencia económica y me deja tiempo libre para hacer otras cosas. Además, es algo que disfruto, me gusta tener relaciones con desconocidos en ese contexto y con mis condiciones.

P. ¿Cómo te ha cambiado este trabajo en estos dos años?
R. Me ha hecho más segura de mí misma, más reflexiva... y he aprendido mucho, cuando empecé no trabajaba de la misma forma que trabajo ahora. No tenía información, tomaba decisiones reactivas y creía que tenía que hacer lo que hacían las demás.

P. En el texto que escribiste describiendo tus relaciones con los clientes había comentarios de gente que no se creía que todo fuera así de agradable. ¿Por qué crees que a la gente le cuesta creerse tu experiencia?
R. Choca demasiado con la moralidad y con los valores que tienen, porque no entienden que haya personas que vivan de otra manera, igual que nadie se cree que si tú eres puta o eres actriz porno, puedas tener una pareja estable. Choca mucho con la visión que ellos tienen de la vida y hay gente a la que eso le molesta.

P. Voy a citar un comentario de los muchos similares que te dejan: "Algo ha fallado en tu educación para preferir comer pollas de camioneros a tener una familia".
R. Hay tantas cosas mal en ese comentario... ¿por qué tienen que ser desagradables los camioneros? Hago lo que quiero hacer, es como si dijera: "¿Qué ha fallado en tu educación para creer que alguien que chupa pollas a camioneros no puede tener una familia estable?"

P. ¿Conoces a otras putas jóvenes? ¿Ha cambiado la forma de hacer este trabajo entre las nuevas generaciones?
R. Sí, porque ahora hay más herramientas para buscar información y montártelo por tu cuenta. Las que conozco son personas que han tomado la decisión de forma consciente, no porque hayan caído en el “agujero negro de la prostitución”. Han decidido que es una opción mejor que otras.

P. ¿Y cómo las conoces? Porque, corrígeme si me equivoco, la prostitución como la ejerces tú es una profesión solitaria, no tienes compañeros de trabajo.
R. Depende. Es bastante común que las prostitutas independientes alquilen habitaciones en pisos y en cada habitación trabaje una. Eso ya te genera relación. También por haberme acercado a asociaciones. Estar activa en redes sociales diciendo que soy puta también ayuda, aunque lo de estar en redes no es algo que necesite personalmente.

P. ¿Crees que puede ocurrir con las putas un proceso parecido al que ha ocurrido en los últimos años con las actrices porno? En el sentido de que antes era un trabajo oculto, considerado denigrante, y a raíz de figuras como Sasha Grey, Stoya, o aquí en España, Amarna Miller, se ve que son personas independientes, con inquietudes, que no se esconden.
R. Totalmente. He analizado mucho por qué el porno antes era algo horrible y ahora no lo es tanto. Es por figuras como ellas, por el trabajo que han hecho de visibilizar y profundizar en su persona: "No soy solo alguien que hace porno. Soy todas estas cosas y elijo hacer porno porque me da la gana". Creo que con la prostitución también puede pasar, porque las putas jóvenes empiezan a no querer tener una doble vida, quieren hablar en primera persona, no que hablen otros por ellas.

P. ¿Tú conoces casos de mujeres que llevan doble vida?
R. Sí. Y lo pasan muy mal, viven con mucho miedo, con paranoia.

La principal novedad de este tipo de entrevistas es, en mi opinión, mostrar la cercanía, la naturalidad, la completa normalidad de las personas que ejercen la prostitución. Tenemos a una chica corriente charlando en una cafetería, aportando sus experiencias y unos razonamientos de una lógica aplastante. ¿Quién ve en ella a una mujer traumatizada, necesitada de rescate? Entrevistas como esta resultan totalmente demoledoras para el discurso oficial sobre la prostitución.



P. ¿Qué características o aptitudes hay que tener para dedicarse a esto con éxito?
R. Necesitas ser una persona empática, con habilidades sociales. También no tener prejuicios con el sexo, conocerte a ti misma y ser honesta contigo misma. Y sobre todo, tener una estrategia, tomar decisiones proactivas e inteligentes. Hay que tener un poco de mentalidad emprendedora.

P. ¿Los principios fueron difíciles? En tu blog contaste que el primer cliente fue muy bien.
R. Fue difícil antes de empezar, estaba en plan "puede pasar esto, puede pasar esto otro...". Puse el anuncio y me empezó a llamar muchísima gente. Sentía bastante inseguridad y pasaron días antes de empezar realmente a trabajar. Lo difícil fue superar mis miedos.

P. Un eufemismo que se suele utilizar al hablar de prostitución es "vender su cuerpo". ¿Tú vendes tu cuerpo?
R. Primero, ¿qué es exactamente el cuerpo? ¿El coño? Porque todo el mundo trabaja con su cuerpo. ¿El obrero vende su cuerpo cuando está trabajando en una obra? Ahí nadie hace ese tipo de discurso. Mi cuerpo no son los genitales, mi cuerpo es toda yo, y uso mi cuerpo y mi cabeza en el trabajo como cualquier otra persona. No lo vendo, es una herramienta.

P. ¿Qué es lo que tú ofreces?
R. Un servicio íntimo con conexión sexual y humana. Dos personas iguales que quieren compartir un momento agradable sin presiones y sin culpa. Se produce un contexto de cercanía, teniendo claro que soy una persona, no una cosa para que te la folles.

P. Haces muchas referencias a que proporcionas "un espacio seguro". ¿Podrías desarrollar un poco ese concepto?
R. Seguro a nivel de seguridad emocional. Me he dado cuenta de que cuando las personas estamos en un entorno donde no las van a juzgar y no tienen la presión de elevarse a la categoría de grandes folladores, se relajan mucho más.

P. Tú defiendes que el cliente tiene que preocuparse por tu bienestar. Esto no es "el cliente siempre tiene la razón". ¿Esto todo el mundo lo entiende?
R. No, hago muchos filtros porque soy consciente de que no todas las personas que acuden a la prostitución tienen esta idea de las relaciones. 

P. Pero no me refiero solo a respetar las normas que tú estableces, que eso cualquiera lo puede entender, sino al hecho de que el que ha pagado, además tiene que preocuparse de que tú estés bien.
R. Con eso simplemente me refiero a cosas básicas entre seres humanos, como por ejemplo: si tú me estás haciendo algo que a mí no me gusta, lo dejas de hacer.

P. Hablemos del filtro de clientes. He notado que antes tenías en la web el teléfono y ahora lo has quitado. ¿Qué ha pasado ahí?
R. Que llevo dos años trabajando y me he dado cuenta de que me llama mucho idiota. Tengo poca paciencia con cierto tipo de gente. Cuando pones tu teléfono en internet te llama mucha gente que solo ve tus fotos, el teléfono y te dicen: "¿Puedes quedar ahora?". No leen tus condiciones, es muy instantáneo. Ahora pido que me contacten por escrito y eso es muy diferente: se piden citas para dentro de unos días, y a mí me gusta esa planificación y la posibilidad de conocer más al posible cliente.

P. Pero después hablas por teléfono, ¿no?
R. Sí, el primer contacto es por correo pero luego te pediré hablar antes de la cita. Quiero escuchar tu voz y asegurarme de que lo tenemos todo claro.

P. ¿Cómo transcurren esas llamadas? ¿Cuánto duran?
R. Pues muy poco, he ido aprendiendo a leer rápido a las personas por la forma en la que hablan, pocas veces me equivoco. Y cuando me he equivocado, ya tenía dudas de antes.

P. ¿Y de qué habláis?
R. Doy pie a que compartan lo que para ellos sea importante. Si alguien quiere algo especial me lo dice y veré si me apetece o no. Para mí es importante fijar el día y la hora, que tengan claro que va a ser todo con preservativo y que tengan claras las tarifas.

P. ¿Tus tarifas son las normales del mercado? [Como se puede ver en su web, la tarifa estándar de Natalia son 250 euros por una hora y media. Los precios suben si se incluye en la cita salir a comer o acompañamiento a cualquier evento. Una noche entera son 1.200 euros]
R. Bueno, lo que ofrezco no es del todo común. Y las que hacen cosas así cobran incluso más, porque es un contexto más íntimo y más cercano, no es quedar con cualquiera que te pague. Las tarifas normales para las prostitutas independientes están en 70 euros por media hora y 100 por una hora.

P. Al final las tarifas son el principal filtro, ¿no? La gente que paga ese dinero es de un determinado nivel socio-económico, que en principio limita las posibilidades de que te entre algún cafre.
R. Sí, es un filtro más, y también el hecho de que mi tarifa mínima sea una hora y media, cuando para la mayoría es media hora.

P. ¿Has pensado en ir hacia un tipo de trabajo para clientes con mucho dinero que contratan para irse de viaje, de fin de semana...?
R. Lo he pensado, pero ahora mismo no me interesa mucho. Solo lo haría con personas de mucha confianza porque, ¿qué pasa si me caes mal? A mí me gusta tener mi espacio y mi tiempo, no quiero hacer servicios que me condicionen tanto.

Es frecuente que se desoiga o patologize a las prostitutas. Se han construido las más estrambóticas y rebuscadas explicaciones para dar respuesta a la motivación que tienen las personas que ofertan servicios sexuales. Y, sin embargo, la explicación es muy sencilla: una elección racional, de naturaleza económica, entre las distintas oportunidades a su alcance en un mercado de trabajo extremadamente precario. Hay casos y casos, cierto, y tampoco podemos negar la influencia de otros condicionantes sociales, culturales e incluso legales (como por ejemplo ser una actividad refugio para personas indocumentadas que no podrían acceder a trabajos en la economía formal). Pero en general es ésta la explicación. Así que acabar con la prostitución significaría cerrar una salida laboral a muchas personas que hallan en la prostitución una ocupación más deseable que el resto de las existentes a su alcance (obviamente a todos nos gustaría que nos colocasen en un consejo de administración de una eléctrica para aburrirnos mientras nos forramos, en el Congreso para jugar al Candy Crush o en la ONU para no dar palo al agua, pero la gente corriente no vive del papo como los abolos).



P. ¿Tienes una rutina? Trabajas siempre el mismo número de días a la semana, siempre los mismos días...
R. Hay que asumir que es un trabajo inestable, no te van a venir siempre clientes cuando tú quieras. Pero sí que es importante para mí tener al menos un día libre, que suelen ser los lunes. Cuando más citas tengo es a la hora de comer entre semana. Y no trabajo los días de regla.

P. ¿Tienes siempre un número parecido de citas al mes?
R. Cambia, depende mucho de mi predisposición. Depende de si estoy dedicando tiempo a otros proyectos, o de cuánto dinero necesite ese mes.

P. ¿Cuánto ganas de media al mes?
R. Me parece irrelevante hablar de cifras, e incluso invasivo. Está claro que es una profesión rentable pero depende de cómo te lo montes.

P. ¿Tienes un perfil definido de cliente?
R. Por edad suelen ser de veintimuchos para arriba. Me doy cuenta de que me escriben muchas personas que es la primera vez que tienen contacto con una prostituta y a muchos les preocupa asegurarse de que no estoy explotada y se sienten más tranquilos sabiendo que no hago las cosas forzada.

P. ¿Te ha llamado alguna chica alguna vez?
R. Muy pocas, pero sí.

P. ¿Por qué has publicado un texto de "consejos para ser un buen putero"?
R. Porque después de dos años me he dado cuenta de que es necesario educar a los clientes. Y también para contrarrestar las cosas públicas que hay sobre la prostitución, porque es muy común que algunos clientes escriban experiencias que han tenido con las putas. Desde el anonimato es normal que digan barbaridades. Entonces, si tú no sabes nada sobre la prostitución y te encuentras eso, ¿qué vas a pensar?. Es normal que haya gente que piense "ninguna mujer quiere eso". El problema es que mis clientes no son así, pero no escriben en foros. O escriben en foros de esa manera porque eso es lo que creen que tienen que hacer. Me parece injusto que el retrato de la prostitución lo creen personas que puntúan mi cara del 1 al 10.

P. ¿Has pensado en hacer otro texto con consejos para putas?
R. Sí, de hecho me escriben muchas personas diciendo: "Quiero empezar a prostituirme, cómo lo hago”. De entrada digo que se hagan muchas preguntas: qué es lo que quieres, por qué quieres ser puta... conócete a ti misma, sé muy honesta para descubrir qué quieres. A partir de ahí, haz una estrategia para conseguirlo.

P. Por muchos filtros que hagas, es un trabajo que sigue siendo una situación de riesgo. ¿Qué precauciones tomas?
R. Todas las putas tenemos códigos de seguridad. No estar trabajando en el piso sola, o hacer una llamada antes de empezar a trabajar, delante del cliente, en la que informas a alguien de la hora a la que acabas y le dices que le llamarás al terminar. Nunca me ha pasado nada.

P. ¿Estarías a favor de una regulación específica para la prostitución?
R. Sí, quiero una regulación que acepte que nosotras existimos y que acepte las demandas de cada uno de los tipos de prostitución. No es lo mismo la puta independiente que la que está trabajando para una agencia o lo que sea. Hace falta una regulación que reconozca las particularidades de la profesión, y eso ahora no existe.

P. Hay estudios que dicen que si en un país se regulariza la prostitución, eso atrae a las mafias de la trata. Sin embargo, cuando en un país la ley multa al cliente, las mafias prefieren no ir allí.
R. Sí, he leído sobre eso. Pero vamos a ser lógicos: si está legalizada, hay unas normas que hay que cumplir, tú no puedes tener un burdel con personas esclavizadas. Si monto una tienda de ropa, eso tiene que estar regulado, no puedo tener a gente contra su voluntad. ¿Por qué con la prostitución es distinto?

P. ¿Tienes pensado seguir dedicándote a esto en el futuro?
R. Siento que es un trabajo al que puedo dedicarme siempre que quiera. No me lo planteo en ese sentido, cuando no quiera hacerlo no lo haré. Estoy trabajando también en otros proyectos: ahora me estoy involucrando más con el tema de la pornografía, pero me interesa hacerlo con productoras independientes y proyectos pequeños en los que pueda formar parte de la creación y no solo de la escena. Quiero hacer contenido propio y rentabilizarlo por mi cuenta. También quiero seguir escribiendo en medios de comunicación, creo que eso puede ser una herramienta muy poderosa para concienciar.