La prostitución es un tema muy controvertido, no sólo debido a su condición de tabú (lo que conlleva su ocultación a la luz pública) sino porque además refleja de manera meridiana valores y principios contrapuestos. Es por ello que los diversos enfoques existentes sobre la misma son absolutamente irreconciliables.
Soy un cliente y amigo de prostitutas que, preocupado ante el debate social generado, ha decidido romper su silencio y aportar su novedoso punto de vista.
"No todo el mundo conoce la trata. Por eso es muy importante que empecemos a contar qué es la trata" "Estamos hablando de esclavitud, de mujeres y niñas que están ejerciendo la prostitución en régimen de esclavitud extrema y no hay elección. Además el dinero no es para ellas, están enriqueciendo a una gran cantidad de actores que se lucra de este negocio. Hay mucha gente que no ve lo que hay realmente, que es una violación de derechos humanos. Nadie cuenta lo que ocurre". "Cuando tú ejerces la prostitución en régimen de esclavitud, esclavitud extrema, te vuelves loca. ¡LOCA PERDIDA!: drogas, alcohol, trabajar veinte horas, tienes que estar con todos los clientes que demanden tus servicios (...) hay unos dramas detrás durísimos". "Yo llevo trabajando diez años, entonces, bueno pues conozco mucho el tema, he tenido muchísimo apoyo pues de policía española que ha llamado a la policía colombiana, fiscalía española ha llamado a la fiscal contra la trata... por ejemplo, también me ha ayudado mucho Bibiana Aído, la ex ministra de igualdad española está en ONU mujeres y me puso en contacto con ONU mujeres de Paraguay para poder llegar a la fiscal anti-trata".
"Yo he hecho muchísimo trabajo de campo a través de fiscalía, policías y ONGs desde España que me han presentado a gente de esos países" "El trabajo de campo lo han hecho mis co-productores"
Mabel Lozano, documentalista y activista contra la trata
A pesar de que sé que estáis esperando mi reseña sobre el programa de Adela Úcar en la cuatro considero que hay temas que requieren mi antención inmediata como el que hoy nos ocupa. Sin duda abordaré el programa aunque avanzo que lo haré cuando tenga tiempo (escribir una entrada en condiciones no se hace en un momento) y que no me ha disgustado lo más mínimo. La productora cumplió al 100% lo que prometió, que fue básicamente que ellos podían hacer lo que quisieran, que harían los cortes que estimasen oportunos y que la visión que se trasladaría a la audiencia sería la de la presentadora. Si NOSOTROS (si, porque fuimos varios) no pudimos negociar con ellos otro tratamiento informativo es única y completamente responsabilidad NUESTRA. Lo avisé, y como dice el refrán "quien avisa no es traidor". Ahora, si queréis seguir sin aprender ya será VUESTRO problema. Que nadie se queje de si manipulan o dejan de manipular, dejé muy claro que había que negociar e imponer unos mínimos pero como no tenemos la menor coordinación pasa lo que pasa. Yo les doy la enhorabuena a los reporteros de Zepelin TV pues, a pesar de lo quemado que está este mundo, consiguieron una nueva hornada de pardillos. Claro, yo tuve que hacer de bombero para tratar de salvar un poco la situación pero ni así logré evitar el desastre.
Bien, no lloremos por la leche derramada y en vez de ello tratemos de aprender (a estas alturas de la película todavía aprendiendo, pero bueno, más vale tarde que nunca). Si queremos que se nos escuche tenemos que hacer las cosas por nuestra cuenta, de ahí que haya comenzado un proyecto para realizar un documental serio sobre el tema. Y la misma idea tuvo la directora y guionista que hoy nos ocupa, Mabel Lozano, que acaba de presentar un documental de 70 minutos en la Cineteca de Matadero (Madrid).
Lozano cuenta con un gran reconocimiento institucional por sus spots contra la trata, en especial por parte de la brigada contra la trata (UCRIF) con la que colabora estrechamente.
Lo primero que me llama la atención de su trabajo es el tremendo apoyo institucional con el que cuenta, el despliegue de medios tanto técnicos como humanos y la gran cantidad de celebridades y cargos públicos que han asistido a la presentación o incluso colaborado en el documental. Esto no es una crítica, en absoluto, sino un halago. ¿Quién conocen ustedes que tenga acceso a una ministra como Bibiana Aído, a una presidenta de Comunidad Autónoma como Cristina Cifuentes y a una Delegada del Gobierno como Concepción Dancausa? Mabel Lozano se mueve a un nivel al que muy poca gente tiene acceso. La verdad es que me agrada ver que la clase política en su conjunto, sin diferencias partidistas, apoye su causa. Lo digo muy en serio, creo que se retratan y que la ciudadanía debería preguntarse cómo es posible que mientras discrepen en otros temas en éste exista una unanimidad absoluta. Algo de lo que Mabel suele hablar es de "seguir el rastro del dinero", y vaya, no puedo estar más de acuerdo con ella.
Este documental se basa en entrevistas a víctimas de distintos países con el fin de "generar reflexión". Lozano asegura que "todo son ganancias para quienes las explotan" y, quienes conocemos este mundo de primera mano porque hemos empatizado con las chicas y nos han contado cara a cara sus historias, no podemos sino ratificar sus afirmaciones. Los proxenetas no tienen ningún gasto, sólo beneficios. Realmente es un negocio (más bien delito) redondo.
No he visto el documental y no puedo por tanto dar mi opinión sobre el mismo. Tan sólo he tenido acceso a fragmentos y a las entrevistas a Mabel que reproduzco aquí. Espero que gracias a ellas y a la información de la propia web puedan hacerse una idea del contenido. Lo que nos relata es el tremendo volumen y rentabilidad de un negocio ilegal, en el que se "compran y se venden" personas. Pero como no me gusta hablar por los demás os pido de verdad que la escuchéis a ella, que ha concedido numerosas entrevistas en los medios y, a diferencia de las víctimas por quienes habla, sí ha tenido oportunidad de expresarse. La entrevista más reciente de la que tengo noticia es la de EsRadio, emisora a la que la he propuesto hablar con "víctimas de la trata" dado el aparente interés que muestra la directora del programa EsSexo en esta materia. Mabel asegura que es importantísimo visibilizar a estas víctimas, algo con lo que no puedo menos que coincidir. Y Ayanta confiesa su dificultad para contactar con ellas, deficiencia que yo puedo suplir. Pues venga, adelante, lo que estas "víctimas" no tienen es acceso a los medios a diferencia de estas dos mujeres tan comprometidas. ¿No estamos con ellas, no queremos que tengan "voz"? A ver si es verdad y queremos oírlas. Pero como va a ser que no, entonces me he permitido añadir unos vídeos al final de la entrada.
Lo que sí puedo contarles, pues de dominio público, es la larga trayectoria profesional de la señora Lozano. Chicas Nuevas 24 Horas es el último trabajo de la directora sobre este tema. Mabel Lozano es autora también de cortos como "Voces contra la trata" o "Escúchame" y de spots publicitarios como el que le encargó la Policía Nacional. Ella cuenta que su interés por la trata surgió hace una década durante una visita a Proyecto Esperanza, donde conoció a una mujer que había sido prostituida con más de 800 hombres llamada Irina (Svetlana Deminovich). Desde entonces su compromiso contra la trata no dejó de aumentar y su trabajo se ha visto recompensado con unas dos docenas de galardones por su dedicación a la defensa de los derechos de las mujeres. No sé si la ciudadanía estará "sensibilizada", de lo que no me cabe la menor duda es de que sí que cuenta con toda la atención y simpatía de las autoridades.
La directora de Chicas Nuevas denuncia que el tema de la trata y la prostitución se suele abordar desde "el morbo y el sensacionalismo", pero ella para variar comienza su documental con una escena que deja en bragas al reportaje más amarillista. Además me gustaría que comparasen los testimonios que aporta -con voces forzadamente inocentes, casi como de retrasadas- con los que han elaborado las propias prostitutas y que cuelgo al final de la entrada. Es para preguntarse cómo es posible que vea a esas víctimas... pero no a las otras.
Quienes sí lo han visto nos tramiten una visión dantesca del fenómeno de la trata de seres humanos con fines de explotación sexual. Mabel va recogiendo una serie de testimonios sobrecogedores tanto de víctimas como de expertos en la materia que no nos dejan insensibles.
Una mujer con aspecto de ejecutiva habla ante un auditorio del que promete va a ser un negocio redondo. Se pretende que, más allá de las apariencias, nos demos cuenta de que tras la aparente voluntariedad de las prostitutas lo que hay son esclavas sexuales y que quienes pagan por sexo contribuyen a sostener esta situación.
Quizá el mejor resumen del filme lo he leído en El Mundo. Se relata todo el proceso, paso a paso, desde que una mujer es "captada" con ofertas de empleo en apariencia legítimas y que no tienen nada que ver con la prostitución para acabar forzándola a ejercer la prostitución contra su voluntad. Creo que esa es la imagen más corriente que se tiene de la "trata". Sin embargo, incluso estudios tan claramente tendenciosos y sesgados como el elaborado por la Federación de Mujeres Progresistas reconocen que la inmensa mayoría de las prostitutas son perfectamente conocedoras de la actividad que van a desempeñar, que no se consideran víctimas a si mismas y que no ha existido ni uso de la fuerza (trata coactiva) ni del engaño (trata fraudulenta) para que ejercieran la prostitución. Sí que entienden que debido a que vienen de países de escasos recursos, suelen tener familiares a su cargo, han sido criadas en entornos que califican de "machistas" y, sobre todo, son mujeres inmigrantes (algunas incluso en situación administrativa irregular) sí que existe un "abuso de una situación de vulnerabilidad" lo que permite seguir hablando de trata (trata voluntaria, pero trata al fin y al cabo). Si estas distinciones les resultan confusas no se preocupen, en breve publicaré una entrada explicando detalladamente qué es la trata y qué tipos hay.
En este vídeo escuchamos el testimonio de una mujer que, al parecer, fue salvada a tiempo y que no llegó a ser prostituida. Es llamativo que cuente que vino con su prima, que esperaban a que cumpliese los 18 para que se prostituyera y que declare "que no quería esa cosa para mí" (es decir, que todavía no tiene experiencia en este mundo). Declara que su prima se acostó con 40 hombres en una noche (recuerden que huimos del morbo y el sensacionalismo), récord que haría estremecerse a la misma Mesalina (siendo serios, eso no se lo cree nadie: ni las más guerreras pasan de 12-15 servicios y eso ya hace mucho que no se hace, de hecho lo más habitual es que se quejen por la falta de clientes). Por cierto, no dejen de advertir la multitud de organizaciones que lo financian (Unicef, Onu, Unión Europeda...)
La promoción del filme ha sido estupenda, apareciendo en los programas de mayor audiencia como el de Ana Rosa. Además, si buscan en Twitter, verán como el día de la presentación (4 de Septiembre, en la sala Azcona de la Cineteca Matadero en Legazpi) fue una especie de pasarela de modelos con una larga serie de personalidades y famosos posando frente al cartel de la película. Me parece genial que sean tan comprometidos y que escuchen a las víctimas de trata que les hablan desde una pantalla, quizá alguno se anime a contactar conmigo y ya que "la esclavitud está a la vuelta de la esquina" desee conocer en persona a alguna de ellas. ¿Creen que sucederá? Jajaja, ni hartos de vino Don Simón. Qué fácil es ser solidario cuando no se requiere ningún esfuerzo. Apuesto a que la mayoría de quienes se creen a pies juntillas (o fingen creerlo, porque mira que hay que ser panoli) el cuento de Mabel Lozano no han mantenido en la vida una charla de diez minutos con ninguna prostituta. Pero luego irán dándonos lecciones a los demás sobre esta "esclavitud invisible". Ya. Y de los problemas auténticos, visibles y diarios de las putas no tienen ni idea. A ver si con los vídeos que dejo a continuación comienzan a hacerse una idea.
Su documental volverá a proyectarse del 17 al 24 de septiembre en los cines Zoco de Majadahonda. Además, el 23 de este mes con motivo del Día Internacional contra la Trata con fines de explotación sexual, podréis ver la exposición Chicas Nuevas 24 Horas en Casa América (Plaza de Cibeles, s/n. Madrid). Os animo a que acudáis a la exposición, ya que es gratuita y constituye una oportunidad única para conocer de primera mano la versión oficial que dan las autoridades sobre la trata. El largometraje ha sido producido por Mafalda Entertainment, Aleph Media, 7Arte Vital, Hangar Films, Puatarara Films, con la coproducción de TVE, y cuenta con la colaboración de Canal Extremadura y la ayuda de Ibermedia. Lo apoyan Acción Cultural Española, Chime For Change, Consejo General de la Abogacía, Fundación Abogacía, Fundación ICCO, CHS Alternativo, Comunidad de Madrid, Air Europa y ONU Mujeres. Si os es imposible acudir, podéis ver en la web las partes más significativas del documental (tranquilos, que no va a perder dinero, cuando algo está subvencionado no hay posibilidad de incurrir en pérdidas: es un negocio de lo más rentable. Seamos solidarios, pero con la pasta por delante).
Ahora, como lo prometido es deuda, veamos una breve selección de "víctimas de trata":
Comenzamos en República Dominicana donde nos relatan sus problemas con las autoridades: los abusos, las palizas, los robos a los que las someten. El gobierno planea que las "cuiden" aquellos a quienes ellas califican de "insoportables" y denuncian que son los primeros que las atropellan. Pero Mabel Lozano no ha dudado en recurrir a la policía como fuente básica de información sobre este tema. ¿Qué hubiese sucedido si se hubiese aproximado en primer lugar a las chicas en vez de acudir a los intermediarios (policía, ONGs, fiscalía) que quizá puedan estar dándola una visión parcial y deformada de la realidad?
Las chicas nigerianas como éstas en Barcelona (España) son tenidas como víctimas de trata de libro. Bien, veamos cómo se actúa con ellas. Los agentes les hablan con brusquedad ("déjeme la documentación") y es patente que no existe ni el menor conocimiento de su realidad ni tampoco ninguna empatía hacia ellas (fíjense la falta de tacto en las preguntas: ¿de donde eres, cuanto llevas, cuantos años tienes...?). Para conocer el mundo de la prostitución hace falta, en palabras de la Lozano, MUCHO CURRO. Pero mucho, mucho. Hay que formar parte de su ambiente, de su vida, incluso diría ser prácticamente una de ellas. Si las chicas se esconden en los matorrales de la policía, está claro que demasiada confianza no es que les tengan. Y encima va el tío soso y dice que no las victimiza dos veces cuando las mete en un furgón y se las lleva a comisaría. Joder, ¿a ningún periodista se le ocurre volver a contactar con las chicas después de que salgan de dependencias policiales a que le cuenten cómo ha ido el paseo? Coño, pues eso es lo que hay que hacer. Buscadlas cuando no estén los policías, interesaros por ellas, por cómo están, por cómo las va la noche y dejad que sean ellas mismas que os cuenten sus problemas y preocupaciones. Y ya veréis qué sorpresa, vais a flipar más que con el documental. Y encima, en vivo y en directo. Aunque claro, entiendo que una butaca sea más cómoda que un bordillo... pero ese es el precio que hay que pagar si verdaderamente se está dispuesto a escuchar a las chicas.
Uno de los vídeos que rápidamente se ha convertido en uno de mis favoritos es el de estas prostitutas argentinas que escrachan a un activista anti-trata, el político Gustavo Vera. Es un vídeo largo pero merece la pena lo que cuentan, vean cómo aunque cambiemos de país los problemas y situaciones que denuncian padecer las chicas son idénticos. Me he centrado en países de habla hispana porque son los que también ha tratado Mabel, pero también te lo cuentan las chicas de cualquier país. De especial interés resulta que estas chicas hayan sido catalogadas como "víctimas de trata" pero que aseguren que "aquí no hay trata" y desdigan al legislador denunciando que no sólo no las rescató sino que las expuso a una mayor vulnerabilidad. Vaya, si parece que estas víctimas sí que hablan. Y que no están tan indefensas ni son tan tontitas como las que nos muestra Mabel.
Breve pero intenso vídeo en México donde son las propias prostitutas quienes afirman que los operativos policíacos contra el tráfico de personas son sólo una fachada para encubrir la llamada "limpieza social". ¿Es posible que mientras se declara ayudar a las prostitutas se implementen medidas represivas que la administración desea ocultar y para ello necesita desplegar toda su propaganda? En una reciente charla del Colectivo Hetaira se afirmó que los gobiernos tienen una "agenda oculta" y que sus actuaciones en vez de beneficiar a las prostitutas, las perjudicaban. ¿Lo de la trata podría no ser más que una mascarada para tapar la realidad? ¿Pero entonces qué es lo que está sucediendo?
Ya sé que este vídeo lo habré colgado una media docena de veces pero es que hace falta verlo. Es imprescindible. Y además, ahora resulta particularmente oportuno porque estamos hablando principalmente de chicas paraguayas. Bueno, pues este grupo de chicas que trabajaban en Navarra (España) tiene una historia muy interesante que contarnos. Oficialmente son otras víctimas de trata de las que casi a diario la policía presume haber liberado. Pero... no parecen estar muy de acuerdo. Es más, cuentan que lo que dice la prensa es "todo mentira" y que de lo único que les han liberado los uniformados es de su dinero. Y, por supuesto, hablan como chicas normales en vez de como retardeds.
Si, tras ver todo esto, se quedan con más ganas de Mabel Lozano aquí les traigo varias entrevistas. Me encantaría que viese los vídeos que he colgado y que me dijese, mirándome a la cara, qué le parecen. Bueno, yo no soy un famoso ni un periodista o un político así que lo que yo diga para ella tendrá la misma importancia que lo que les pasa a las prostitutas de verdad: nada. Lo que yo no voy a hacer bajo ninguna circunstancia es suplantar la voz de los protagonistas de una realidad, así que escuchen directamente y sin intermediarios, lo que nos tiene que contar esta señora:
Los rescatadores de putas se erigen como sus únicos y necesarios intermediarios. Aseguran que llegar a las víctimas es "dificilísimo" y por eso tienen que dar ellos a conocer esta realidad. Además es curioso que absolutamente siempre hayan accedido a ellas a través de las ONGs y la policía, cuando de sobra es conocida la desconfianza -e incluso tensiones y enfrentamientos- entre estas instituciones y las chicas.
Desde el título, el documental rezuma amarillismo y sensiblería barata. Es enervante ver que esta gente no tiene ni idea y se cree que sabe, de Mabel Lozano se puede decir que es como el maestro Ciruela que no sabía leer y puso escuela ¿que cada 24 horas renuevas? No, lo que hay son pisos abiertos 24 horas que llames a la hora que llames atienden al público. Esto, que se ve como una especie de situación abusiva, en realidad resulta muy interesante para las chicas ya que van haciendo su vida normal y cuando llega algún cliente las llaman. No necesitan estar cumpliendo un horario como en un club, esperando a los clientes mientras no pueden hacer otra cosa que escuchar música o entretenerse con el móvil. Por hacer un paralelismo que a más de uno horrorizará pero que resulta muy ilustrativo, están "de guardia".
Quienes seguís el blog sabéis que siempre digo que lo fundamental a la hora de conocer el mundo de la prostitución son las fuentes de información. Si yo únicamente contase con la versión que nos trasladan las autoridades, como hace Dña Mabel, indudablemente pensaría como ella (ya he contado cómo compartía su punto de vista antes de conocer la prostitución desde dentro). A pesar de la convicción con la que expone sus argumentos no parece haberse dado cuenta de contradicciones en las que incurre como que, si las víctimas son tan fácilmente reemplazables ¿cómo es que ponen tanto empeño en no dejarlas escapar en vez de ir a por unas nuevas, que se podrían conseguir en apenas 24 horas? Cualquiera que conozca mínimamente locales de prostitución sabe que hay chicas que trabajan en ellos durante años y que hacen una vida totalmente normal fuera de los mismos.
Una de las noticias que levantan mayor revuelo cuando se habla sobre la prostitución es el tema de los menores. Si ya el sexo venal resulta polémico de por sí, cuando lo ejercen personas muy jóvenes se desatan las pasiones y se condena furiosamente sin hacer el menor esfuerzo por comprender qué hay detrás de esta realidad.
Por eso mismo es de los aspectos que menos he tratado en el blog, sin embargo también he observado que en las pocas ocasiones que lo he hecho han aumentado bastante las visitas así que algo de interés debe haber en el tema.
Y es de lo que hablaré hoy pero dejando claras dos cosas. Primera, que la prostitución de menores es EN TODO CASO Y CIRCUNSTANCIA considerada como un DELITO en este país y por tanto no es mi intención defenderla, justificarla, ni apoyarla. Pero, en toda democracia (aunque sólo lo sea formalmente) es posible explicar una realidad e incluso cuestionar las leyes existentes. Porque la Ley dice que el consentimiento de un menor es irrelevante a la hora de ejercer la prostitución, pero resulta curioso que la propia policía reconozca tras estas redadas que ni estaban obligadas ni manifestaban estar a disgusto. Segunda, que es cierto que existen menores prostituyéndose en España. No son muchas ni su edad se aleja mucho de la mayoría de edad (16-17 años), pero es un fenómeno real y que he constatado en primera persona. En latinoamérica se pueden reír con lo que ponemos aquí, porque allá se ven crías de doce años (y casi hasta todavía de menor edad) puteando en calles, plazas y parques a la vista de todo el mundo. Es curioso que los periodistas no se animen a hacer un reportaje al respecto, porque es MUY SENCILLO encontrar a menores en menos de 24 horas incluso sin conocer el país. Pero bueno, vamos a ceñirnos a lo que nos ocupa que es la noticia que ha copado los medios sobre una "banda" que ofrecía a menores en Málaga:
La imagen que se da de los menores en la industria del sexo es de personas desvalidas, que necesitan ayuda y están clamando por ser "rescatadas". La realidad, como pueden comprobar, dista mucho de esta representación.
· La Policía detiene a once personas, de entre 35 y 75 años, por corrupción de menores · El jefe tenía en su móvil imágenes desnudas de las menores para que los clientes eligieran · Los otros detenidos se ocupaban de la vigilancia de la finca y del traslado de las jóvenes · Las víctimas tenían 16 años y eran captadas sin que sus padres tuvieran conocimiento Agentes de la Policía Nacional han desarticulado una organización que explotaba sexualmente a menores de edad en una finca de Vélez Málaga. En total, hay 11 detenidos como presuntos responsables de los delitos de corrupción de menores, relativos a la prostitución y pertenencia a grupo organizado. Las víctimas tenían 16 años y eran captadas sin que sus padres tuvieran conocimiento de la situación. El jefe de la banda portaba en su teléfono móvil fotografías de las menores desnudas y las mostraba a los clientes para que eligieran. Después los miembros de la red recogían a la joven seleccionada en su domicilio y la llevaban hasta el lugar donde eran explotadas. La investigación se inició el pasado febrero cuando se tuvo conocimiento de que en una casa, ubicada en un paraje de Vélez Málaga, se podría estar explotando sexualmente a menores de edad. Tras realizar varias pesquisas, los agentes pudieron comprobar que existía una organización dedicada a esta actividad.
Cualquier puede comprobar que a las chicas no les suelen hacer mucha gracia estos operativos policiales, en los que las fotografían como si fuesen monos de feria. ¿No se debería, antes de actuar, investigar para saber qué tipo de intervención es el que desean estas personas? Si las chicas se prostituían a espaldas de sus familias, ¿no es sensato pensar que desearían que siguiesen sin enterarse? No parece que las ayudemos demasiado si entramos como elefante en cacharrería llevándolas detenidas, avisando a los padres y metiéndolas en casas de acogida o centros de menores. Antes al contrario, PARECERÍA como si se quisiese darlas un escarmiento.
Los investigadores identificaron al jefe de la banda, que se ocupaba de captar a las menores, y al resto de miembros de la organización, parte de ellos dedicados a labores de vigilancia para evitar alertar de la presencia policial, y el resto a trasladar a las jóvenes desde su lugar de residencia hasta donde realizaban los servicios sexuales. Tras hallar suficientes indicios de la comisión de delitos, se procedió a la entrada y registro del inmueble en el que presuntamente eran explotadas sexualmente las menores. Cuando los agentes accedieron al interior de la vivienda, encontraron a una menor escondida debajo de la cama y comprobaron las pésimas condiciones higiénicas del inmueble. Paralelamente al registro de la vivienda se detuvo a once personas implicadas en los hechos, de edades comprendidas entre los 35 y los 75 años de edad. Los investigadores han constatado que el jefe de la organización portaba en su teléfono móvil fotografías de las menores desnudas y que las mostraba a los posibles clientes para que eligieran a la joven con la que querían mantener relaciones sexuales. Después acordaba con ellos el precio por el servicio, que oscilaba entre los 30 y 40 euros.
Otra imagen 100% versión oficial. El poder público se yergue en el defensor de unos menores tiernos e inocentes (vamos, que los han dibujado con "caratontos") ante un grupo de degenerados que no piensa más que en aprovecharse de ellos. Pues no, la realidad es que ese PADROTE que los protege sólo les quiere para su beneficio. Y si no sabe a qué me refiero, siga leyendo...
Me gustan este tipo de noticias porque a pesar de tratar de dar una imagen de alarmismo si uno rasca puede darse cuenta de que, en realidad, no se ha perjudicado o dañado a nadie... bueno, al menos hasta que llega la policía. En los comentarios a la noticia la gente ya se va preguntando cómo era posible que las chicas fuesen y viniesen a su casa. Que vamos, que "obligadas" no podían estar porque residían en el domicilio paterno y por lo tanto podían "escapar" cuando quisiesen. Pero es que ellas no querían abandonar la prostitución. Querían, como cualquier joven, ganarse unos leureles y lo cierto es que la prostitución es una actividad que se ajusta muy bien a lo que todos concebimos como un primer empleo (no existe necesidad de una formación previa, se puede ejercer a tiempo parcial y siempre hay trabajo). Muchas chicas que he conocido comenzaron a putear precisamente porque les resultaba muy sencillo, no encontraban otro trabajo y vieron que de puta se podían ganar la vida.
Como veis, en ningún momento se dice que las obligasen sino solamente que estaban siendo "explotadas sexualmente". Este término, que ha sido empleado hasta la náusea para que pensemos que las chicas sufrían condiciones abusivas o coacciones, lo único que refleja es que se obtenía lucro de ellas. Camareros, reponedores, cajeras... también son "explotadas". Pero es que si vamos a trabajos en los que NADIE usaría esta expresión como futbolistas, banqueros o pilotos... ¡resulta que también están siendo "explotados" porque generan un beneficio para la empresa en que trabajan! Me parece una forma muy enrevesada de manipular.
¿Cuál era la función de los "proxenetas"? Pues facilitarles el trabajo a las chicas. Las buscaban clientes, mostraban fotos para que no tuviesen que desplazarse (lo cual es un error, porque puede ser empleado como prueba), las ofrecían unas instalaciones y las llevaban y traían. No se ve en ningún sitio el "mal" que las podían hacer. De hecho, en Canadá se ha reconocido recientemente que las funciones que realizan estos "proxenetas" benefician a las trabajadoras sexuales y que perseguirles empeora la situación de las meretrices. ¿Corrupción de menores? Me ahorro el comentario sobre las chicas de 16 años de hoy en día. Digamos que parece que sabían muy bien lo que hacían y dónde se metían, ya están "espabiladas". De hecho, cuentan que una de ellas se trató de ocultar de la policía (normal). Pero lo que no cuentan y que me resulta más preocupante es que muy probablemente les hayan destrozado la vida a estas chicas, que hacían esto a espaldas de los padres y cuyo interés era precisamente que no se supiese qué hacían. Por eso doy siempre el consejo de que uno no se debe prostituir en su propia ciudad, pues trae complicaciones (lo cual, paradójicamente, te convierte automáticamente en "víctima de trata de personas") y es que con la legislación existente hay que ser muy cuidadoso con todo lo que se hace. No hay que dejar pruebas (fotos, los famosos cuadernos de ingresos, o los whatsapps que han resultado tan delatadores) y a ser posible hay que ejercer la prostitución en locales que no tengan ninguna relación con la prostitución y que siempre sean diferentes (hoteles, básicamente).
Esta foto, que debió ser tomada en el 2011 o 2012 en la Montera, nos muestra a dos de las prostitutas que comenzaron ejerciendo siendo menores: Gianina (izquierda) y Ana (centro). Al no reconocerse su voluntariedad, fueron de las chicas que se vieron obligadas a trabajar en condiciones más precarias pues la codicia policial se cebó en ellas. Así, por ejemplo, Gianina me contó cómo debía realizar servicios gratis a los agentes y Ana cómo la llegaron a robar tres mil euros que venía guardando. Cuando digo que la prostitución a partir de los 16 años no debería ser penalizada no es para inducir a más jóvenes a esta actividad, sino para que QUIENES YA LA REALIZAN no se vean sometidas a una serie de abusos que considero inaceptables y que ya se están dando.
Comentada esta noticia, de la que reconozco desde el minuto uno que no sé más de lo que sale en los medios (es decir, nada), pasemos a hablar de lo que yo he visto y para lo cual empleo una imagen muy ilustrativa. Como bien sabéis los lectores, yo me he movido durante buena parte de mi vida puteril en la calle y es allí donde he encontrado a menores. Creo que es muy difícil que puedan verse en clubs que están a la vista de todo el mundo, quizá sea más probable encontrarles en domicilios particulares debido a la menor visibilidad de este tipo de prostitución pero desde luego no se van a anunciar al público general en internet o en la prensa porque, como he mencionado, es delito.
Sin embargo en la vía pública la chica se anuncia a la vez que trabaja, y no hay nadie que se juegue el tipo por ella. Y así lo digo, porque tener a una menor es buscarse problemas. Te buscas la ruina. En cambio en la calle quien se la juega es ella, las menores van cien por cien por libre. Normalmente, hay chulas que protegen a las chicas y negocian el "canon" que se paga por estar en la calle con la policía. Pero estas chicas no, con ellas no hay piedad. Tienen dos opciones, o se buscan un "novio policía" como Gianina (aunque, en realidad, tenía dos) o se van al camino difícil como Ana. Y vaya que es difícil. Se trata de jugar al gato y al ratón con los agentes, la chica sabe que en cualquier momento la van a quitar todo lo que lleve encima y por eso necesita desarrollar las más variadas estrategias: desde buscarse escondites para guardar el dinero a gastárselo inmediatamente para no perderlo. Realmente la prostitución ejercida por menores es la más dura, pero no porque las chicas no sean maduras o las traumaticen la relaciones sexuales, sino porque el abuso, la explotación y las extorsiones policiales se multiplican. La policía encuentra carta blanca para hacer lo que quiera con estas chicas.
Quizá esa misma represión es la que ha provocado que, en el medio abierto (las calles), ya casi no se vean chicas menores. Sin embargo el fenómeno se ha desplazado a espacios cerrados donde necesariamente necesitan la intervención de un tercero para trabajar. Creo que es un grave error, ocultar un problema no lo soluciona sino que lo agrava. Hay que ser realistas y reconocer que va a haber chicas que decidan sacarle provecho a sus encantos antes de cumplir los 18, no pongamos el grito en el cielo porque es así. La alternativa es que sean ellas quienes decidan qué hacer, cómo y dónde hacerlo o que tengan un jefe que puede imponerlas condiciones indeseadas porque estará conchabado con las autoridades.
Hace unos días escribí una entrada en la que diserté sobre este tema, que está dando mucho de que hablar en los medios. Trataré de arrojar un poquito más de luz gracias a diferentes programas de TV y entrevistas de radio en las que nos exponen distintas versiones de los hechos, porque lo que yo quiero más que nada es que los lectores vean que existen profundas contradicciones, aspectos muy controvertidos, que las cosas no están nada claras y que haría mucha falta que se realizase una auténtica labor periodística al respecto.
En primer lugar, recordemos la versión oficial que reconoce que no hubo coacción, engaño o uso de drogas que permitiese hablar de vicio en el consentimiento (aunque al ser menores se las presupone falta de madurez). El director general de la policía, Ignacio Cosidó, asimismo alerta a los padres para que aten corto a sus hijas adolescentes. Vaya, parece que la policía considera que quien origina la prostitución son las prostitutas... curioso:
Pasemos ahora al programa de La Mañana, en TVE 1, presentado por la siempre polémica Mariló Montero. En él los tertulianos coinciden en mantener una postura unánime de rechazo y condena hacia la prostitución, si bien observamos que mientras la señora rubia (lo siento, no sé como se llama, nunca veo este espacio) tiene una fijación en culpabilizar a los clientes y "proxenetas", alabar la actuación policial y proclamar la "inocencia" de las menores resulta que Mariló no puede evitar señalar a estas chicas cuando, al leer el sumario, aprecia que ellas solicitaron que no se informase a su familia sobre lo que hacían. Las llama "piezas". "Qué piezas tienen en su casa". Bueno, yo creo que menuda arpía tiene TVE en su plantilla. Sólo con verle la cara a esta señora se da cuenta uno de que es alguien de la más baja catadura moral, que se cree con derecho a juzgar a los demás y a discriminar a quienes considera inferiores. Es de lo peor, y por lo tanto no me extraña lo más mínimo que trabaje para el gobierno.
Vamos a verlo y paso a comentarlo:
Como es costumbre volvemos a ver que se habla de una realidad sin contar para nada con sus protagonistas. No es ya que no estén las chicas, los clientes o las "mamis". Ni los abogados defensores, ni una asociación, ni un portavoz. Nada. Y lo también muy habitual es que se alimente el morbo insertando las consabidas imágenes de archivo de prostitutas callejeras. ¿Qué tipo de periodismo BASURA hace Televisión Española? Yo alucino. Al menos hay cosas que muestran que, al espectador atento y observador (me temo que no abundan demasiado), pueden plantearle interrogantes.
Para empezar, ahora se dice que lo que existían eran 400 FOTOGRAFÍAS, no prostitutas. Me parece inaudito que entre 5 personas pudiesen llevar a 400. Ya las cosas comienzan a aclararse, aunque por supuesto ningún medio realizará rectificación alguna. De eso podemos olvidarnos. Además, en los WhatsApp del principio se ve que le preguntaban a una de las chicas si podría trabajar el día siguiente y ella dice que no, que tiene la regla. ¿Dónde está la explotación, la coacción, el abuso? De hecho es uno de los trabajos más libres que existe: se trabaja cuando uno quiere y puede, sin horarios, ni reglas, ni compromisos.
Ya existen campañas alertando a los padres de las correrías, jueguecitos y "secretos" que les pueden ocultar sus retoños. Como ven, no es un fenómeno propio de países subdesarrollados (el cartel es del Reino Unido). Y es que existen numerosos indicios que pueden descubrir a quien se prostituye, especialmente si carece de experiencia. Últimamente esto se está llenando de principiantes, que se publicitan dando información que podría traerles complicaciones: que si alquilo habitaciones, que si agencia, que si me llevo a una amiga para trabajar... MUY MAL. Todo eso está perseguido, hay que ir con cuidado. La misma red desarticulada dio claras muestras de poca picardía, de ser unos completos novatos.
En escasos minutos, asistimos a una completa muestra de prejuicios aderezados con comentarios moralistas. Comienzan dando a entender que a "estas crías" las tenían que convencer, captar, inducir a la prostitución con algún tipo de engaño. Mariló no se explica cómo lo hacen, cómo puede ser que logren que unas jóvenes se acuesten con adultos. Y plaf, resulta que invitan al periodista Ricardo Fernández, que ha investigado este caso, y les dice que "las niñas no son del todo inocentes". Que eran niñas a las que nadie extorsionaba, las hicieron una propuesta para que ganaran dinero (lo de "realizar masajes" no era mentira, empezaban con el masaje y a la que quería la proponían ganarse un "extra") y ellas lo aceptaban sin ningún tipo de extorsión o coacción. Es más, llega a añadir que "las niñas pedían servicios a las mamis". ¡Es decir, que ellas eran las que se ofrecían! ¡Que buscaban a los clientes! ¡Inaudito, increíble, escandaloso!
Es lo que comenté en la entrada pasada, pero hacía falta que lo respaldase el testimonio de alguien "externo" a este mundo. Incluso la mismísima policía está diciendo que ninguna era forzada, que no estaban bajo efecto de drogas y eran totalmente conscientes de lo que hacían. En vez de demonizar la prostitución, seamos un poquito más cautos y sensatos porque en primer lugar es necesario preguntarse QUÉ SENTIDO TIENE PERSEGUIR UN ACTO DE MUTUO CONSENTIMIENTO, donde ninguna de las partes se considera perjudicada y tampoco se ven afectados terceros.
Deseamos que la prostitución se normalice porque somos normales, a pesar de carteles institucionales como éste que denigran a quienes ejercen el trabajo sexual mostrándolos como objetos sin voluntad, manoseados por multitud de hombres. Resulta que muchos de los padres no sospechaban nada, PORQUE ESTAS CHICAS ERAN TOTALMENTE NORMALES. Incluso vivían en el domicilio paterno, con el plus de control que ello supone.
Pero no, en vez de eso lo que hacen es dar la vuelta a la tortilla y un signo evidente de voluntariedad, como es el que ellas les pedían a los intermediarios que las consiguiesen más trabajo, lo transforman en una muestra de "dependencia". Yo alucino. Claro que resulta difícil aceptar que sean las menores quienes se ofreciesen, porque va en contra de las creencias sexistas en las que hemos socializados. Pero ahí está, y contradice al mensaje oficial que reproduce la rubia de que "sin clientes, esto no existiría". Que no, que en la prostitución no es necesariamente el cliente el que busca a las chicas. Ni las chicas a los clientes. Se dan multitud de situaciones, pero indistintamente de quien haya tomado la iniciativa siempre hablamos de un trato voluntario, consentido y pactado. ¿Tan difícil es de entender?
Cuando se trata de menores, la cosa se complica pues la legislación establece que son víctimas en todo caso y circunstancia. Como asegura Mariló, "no se acepta el consentimiento", y la rubia añade que "a los 16, 17, años es un menor y es una niña". Bueno, técnicamente es así, siempre lo he reconocido y es evidente que cualquiera que mantenga relaciones de pago con una menor está cometiendo un delito tipificado en el código penal. Estando clara la situación actual, yo pregunto: ¿refleja la Ley una realidad o una ficción? Aunque debemos cumplir las leyes, también podemos discutirlas y yo me pregunto si la normativa existente es la que más beneficia a quienes dice proteger cuando no sólo ellas no denunciaban, sino que manifestaron su deseo expreso de realizar esa actividad y además la operación policial y la subsiguiente repercusión mediática han comprometido la privacidad de estas personas, quienes no deseaban que familiares, allegados y otros conocidos supiesen su ocupación real.
Es corriente que en la prostitución se trate de responsabilizar al cliente, hay una fijación con nosotros. Se nos culpabiliza de fomentar la prostitución, de ser unos hipócritas (por tratar de pasar desapercibidos, para que no nos asesinen socialmente) y de no tener escrúpulos. Por todo ello hay quienes consideran, como se aprecia en estos programas, que deberíamos pagar penalmente por lo que hacemos. Este cartel de Singapur busca infundir miedo debido a las largas condenas impuestas a quienes mantengan relaciones sexuales con prostitutas menores de edad.
Parece como si cualquiera que desease "sacar" a las chicas de la prostitución realmente estuviese ayudándolas, mientras que quien las induce a ello (como las "captadoras"), las mantiene en el oficio (los clientes) o lo fomenta (contrariando la versión oficial, como hago yo) las perjudicaría, sería su enemigo. Pero no, eso no es lo que nos encontramos. Más bien es exactamente al contrario, las mismas abolicionistas declaran que resulta "paradójico" que las chicas vayan en busca de sus "explotadores" mientras huyen de sus "salvadoras". ¿Pero por qué no se hace caso de lo que manifiestan las chicas y, en cambio, se esfuerzan tanto en invalidar sus testimonios? Sucede siempre, se dice que si tienen chulos, que si están amenazadas, que drogadas, que sufren trastornos psicológicos, que están locas o que directamente mienten. Bueno, ¿y eso les pasa siempre, a todas? ¿No será que quienes atacan a la prostitución tratan de justificar sus prejuicios buscando las más delirantes explicaciones para negar toda evidencia en su contra?
Otro asunto aparte es el del doble rasero aplicado a la prostitución. En diversas ocupaciones de la llamada "economía informal" se pueden encontrar a menores, bien es conocido que existen algunos sectores que por tratarse de negocios familiares, hostelería, venta al por menor, cuidado de personas o trabajos no cualificados se emplean menores. Normalmente son trabajos eventuales, a tiempo parcial, que permiten a los jóvenes sacarse unas perrillas (como decíamos en su día) y no andar dependiendo de los padres. Bueno, pues esto que no se ve mal sino incluso como algo positivo resulta que cuando se trata de prostitución es el peor de los horrores. Y eso que, según parece, una de las chicas era sobrina de una de las "captadoras". ¿Creen ustedes que siendo su tía la metería en algo malo? Los medios tratan de mostrarlo como síntoma de la falta de escrúpulos de los integrantes de la "red", pero yo no opino lo mismo. No, porque me he encontrado con casos similares de chicas que entran en este mundo por la tía, la hermana, la prima, la cuñada... Y os aseguro que estaban muy a gusto. ¿Que no me creéis porque soy un malvado putero? Vale, INVESTIGADLO. Que yo tampoco podía creérmelo, hasta que lo vi por mi mismo.
Con toda seguridad, la figura que representa como ninguna otra el paradigma de putero de menores es el conocido personaje Herbert the Pervert de "Family Guy". Un viejo verde, pervertido, que persigue a los niños. Mucha gente tiene una imagen de los clientes de prostitutas bastante próxima a esta caricatura.
También, y me repito porque ya hablé del tema, está el asunto de "la plusvalía". La rubia se indigna, vaya canallas que ganan dinero con esto. ¿Y? Me parece un negocio tremendamente transparente, pues sabes cuánto va para el empresario y cuánto para ti. De hecho, un 60-40 es una buena proporción porque lo normal es al 50%. Yo mismo realizo trabajos para una empresa y únicamente me quedo con aproximadamente la mitad de lo que facturo (y en otras la proporción era menor, como del 33 y hasta sólo del 25%). No es comprensible que las reglas que se aplican a la prostitución sean no sólo diferentes sino absolutamente contrarias a las que se aplicarían a cualquier otro sector económico. Es una anormalidad que a quien perjudica en primer lugar es a las prostitutas: en base a mi experiencia puedo decir que no van a dejar la prostitución pero tras esta primera "visita" de la policía la ejercerán en circunstancias mucho peores. Por ejemplo, las ganancias vendrían a ser ahora del 50-30-20. 50 la policía, nueva dueña del negocio; 30 la chica y 20 la mami. ¿O es que no se han dado cuenta de que tras este operativo nadie ha acabado preso? Es más, lo normal cuando te detienen es que se agoten las 72 horas (que es lo que suele suceder cuando eres inocente, como hicieron con "el pequeño Nicolás") pero a estos en 24 horas les habían tomado declaración y puesto en la calle. No me voy a extender con el rollo de la policía porque ya lo he tratado de manera muy extensa, sólo quiero que entiendan de una vez por todas por qué existen tantísimos negocios que "se lucran de la prostitución ajena" cuando es un delito y por qué, además, suelen hallarse en las proximidades de dependencias policiales.
Otro gran acosador de menores es el mítico Pedobear. Estos personajes de ficción refuerzan la imagen de unos hombres con instintos primarios, cuasi animales, que acosan a unas inocentes niñas que en ningún momento estarían interesadas en mantener contactos sexuales. ¿Verdaderamente esto es lo que sucede? ¿Una menor no puede tener pulsiones sexuales, no es capaz de ser ella quien le proponga al adulto mantener relaciones? Por políticamente incorrecta que sea, la realidad es la realidad.
En claro contraste con la información que proporcionan los periodistas invitados por TVE, hallamos la entrevista que en Aragón Radio realizan a Rocío Mora, coordinadora de Apramp. En ella, se nos habla de una realidad "espeluznante", "algo muy atroz", de una "prostitución forzosa". Asegura que quienes son prostituidas o bien no sabían lo que iban a hacer o, las que lo sabían, nunca en las condiciones que lo acabarían haciendo (por consiguiente, siempre acaba habiendo engaño). Según ella, no es que estas estuviesen forzadas, sino que "nunca en 30 años nos hemos encontrado con una prostituta que ejerza libremente" y respecto a la voluntariedad concuerda en despreciar el testimonio de las chicas porque "las niñas ni siquiera tienen claras muchas cosas". Sean conscientes de que ésta es la "organización especializada" que las está atendiendo.
La postura de APRAMP vendría a quedar reflejada en campañas publicitarias como ésta, contra la prostitución infantil (aprecien que se parodia el término sex work ligándolo a las menores, childs):
Tenemos claro que existen dos posturas enfrentadas, con una visión contrapuesta de los hechos. He contactado con diversos medios, tratando de fomentar el debate y de que se conozca otra versión de la historia pero el resultado no podía ser otro que el esperado: pasan de mí como de la mierda. Además, en España no existe en serio una sola asociación dispuesta a dar la cara. ¿Entienden ahora el por qué haya dejado desatendido el blog? Es una especie de lucha absurda, destinada al fracaso, no tengo a nadie de mi parte ni manera de influir en la opinión pública. Soy como un loco gritándole a la pared.
A pesar de todo, estoy muy lejos de darme por vencido y es por noticias como ésta. Se están cometiendo flagrantes injusticias, que son totalmente inadmisibles. Como dice Mora, es una clara vulneración de derechos... cierto, lo que hacéis vosotras. No tenéis en cuenta sus decisiones, mentís, inculcáis odio en la población llamando "cómplices" a los clientes, reforzáis el estigma que pesa sobre ellas al afirmar que "tienen claras infecciones de transmisión sexual que necesitan de ser curadas" (extremo al que ningún medio ha llegado) y las revictimizáis sometiéndolas a un proceso de "reinserción" totalmente traumático. ¿Por qué no se dice que, de todas las personas implicadas, únicamente las menores se hallan PRIVADAS DE LIBERTAD?
Nuevamente abro una entrada para clarificar las cosas. Ya veis que tengo desatendido el blog, y sólo publico cuando sale alguna noticia especialmente relevante sobre la prostitución. Y es que es la única manera que tengo para que se conozca una versión distinta de los hechos, o al menos para que se reflexione sobre los mismos.
A lo que hoy me refiero es la reciente desarticulación en Murcia de un negocio de prostitución que empleaba las nuevas tecnologías para contactar con los clientes. Como de costumbre, los medios emplean una mezcla de sensacionalismo con lenguaje criminalizador y alarmista para crear una imagen lo más turbia de la prostitución, cuando si leemos un poco atentamente la información que nos llega tendríamos que preguntarnos dónde está el problema.
Es muy corriente que las noticias sobre prostitución hagan referencia a actuaciones policiales, siendo el comunicado oficial el de la policía la información básica que trasladas los diferentes medios. Esto provoca que se transmita a la población la idea de que es una actividad delincuencial, alrededor de la cual orbita el crimen organizado. Como pueden apreciar en la imagen (y más si acaban de leer la entrada), esto es así. Pero quizá no como ustedes piensan en un primer momento.
Antes de nada tengo que señalar una cosa importantísima. A diferencia de otros operativos policiales, que he criticado porque conocía de primera mano (como la Operación Afrodita o lo de las chicas del 24 horas, las del "código de barras"), en éste no sé más que lo que ha salido en los medios. Por ese motivo no puedo aportar información novedosa, sin embargo sí que puedo ayudar a "procesar" las noticias, artículos y declaraciones al respecto.
Para empezar está el hecho de que se emplean una serie de términos con una connotación muy negativa. Desde "red" a "explotación sexual", pasando por "prostituidas" o "víctimas". En puridad no son falsos, sólo que ante el lector medio crean una imagen deformada de esta realidad. En prostitución no existen negocios, sino redes. Ni empresarios, sino proxenetas. El estatus legal en España es el de CRIMINALIZACIÓN ENCUBIERTA, que prohíbe que pueda establecerse cualquier tipo de relación laboral en este ámbito: no importa que quien se prostituya lo haga voluntariamente, en las mejores condiciones y ganando mucho dinero. Si existe ALGUIEN que de alguna forma obtiene un beneficio de su actividad, por ínfimo que sea, se considera que está siendo "explotada sexualmente" y que, por consiguiente, es una "víctima" que necesita ser "rescatada".
En todo operativo policial las cifras de detenciones resultan muy llamativas, aunque en ocasiones parte de las detenidas sean las propias prostitutas como sucedió en el caso de las chicas de la Georgiana (las de Montera, las famosas del "código de barras"). En esta ocasión hemos de preguntarnos, si había únicamente 5 encargados de pisos... ¿cómo podían llevar 400 mujeres? ¿Realmente tenían trabajando todas esas mujeres o las "imágenes" no eran más que eso? ¿Y si hubo denuncia para "rescatar" a una de las menores, qué pasó con las otras once? ¿Nadie las había echado de menos?
Estamos hablando de una situación de total anormalidad, porque en cualquier sector laboral entendemos que el trabajo puede realizarse bajo la dirección y organización de un empresario. Pero en la prostitución no, ni el empresario-proxeneta puede emplear a nadie... ni el trabajador autónomo tampoco. Pongamos que usted tiene una empresa, pero para vender necesita anunciarse. Y para llevar su mercancía o prestar sus servicios ha de llegar al cliente. O sencillamente desea alquilar un local para ejercer su actividad. Bueno, pues todo eso la legislación actual lo condena... ¡y encima se justifica diciendo que lo hace por su bien, para que nadie se lucre a su costa! Es una especie de sobreprotección ciega, porque tratando de beneficiarte acaba perjudicándole a uno. No es que se persiga un lucro abusivo, sino cualquiera. No hace falta que usted denuncie, lo persiguen de oficio. Usted puede estar muy a gusto, pero viene la administración y le dice que es una víctima y que necesita "reinsertarse".
¿Pero es que la prostitución no puede ejercerse sin intermediarios? Sí, pero es más complicado. Especialmente al principio. La "red" no ejercía ninguna coacción o violencia como puede apreciarse en todas las noticias, es más, como reconoce Dña Piedad Párraga -agente Jefatura Superior de Policía de Murcia- a Luis Herrero "las relaciones eran voluntarias". PERO DA IGUAL. En prostitución, "cualquier persona que se lucra, aunque sea mayor de edad y con su consentimiento" es un PROXENETA. ¿Que es una chica que ya ejerció y monta un piso dando todas las facilidades y comodidades a las chicas? A la cárcel. ¿Que es el novio de la chica y ella está encantada con él? A la cárcel. ¿Que es la madre, que vive gracias a lo que le manda su hija? A la cárcel. Dura lex, sed lex. El Código Penal tipifica como delito lucrarse de la prostitución ajena. La policía lo deja bien clarito. No importa la cantidad (por eso no dejo que las chicas me inviten ni a un café, no es caballerosidad sino cumplimiento de la legalidad vigente) ni la relación personal (por eso veis que es tan frecuente que sean detenidos familiares, parejas, amistades...) ni la voluntariedad (el consentimiento de la prostituta es IRRELEVANTE).
El código penal es muy claro. Todo aquel que se lucre, que obtenga un beneficio económico de la señorita, es un delincuente. Da igual que sea voluntariamente, que sea un familiar o que la cantidad sea ínfima. Aunque claro, por otra parte, la realidad muestra que mientras le Ley se aplica con extremo rigor en unos casos, en otros (donde realmente hay amenazas, violencia y coacción), "nadie ve nada".
Obviamente todo esto puede resultar absurdo y, más aún, pernicioso para las propias chicas a quienes se supone estar "ayudando". Recientemente el Tribunal Supremo canadiense tuvo que reconocer la INCONSTITUCIONALIDAD de una serie de disposiciones legales relativas a la prostitución debido a que lesionaban los derechos de las prostitutas. Y es así. Un empresario no solamente se "lucra", sin aportar nada, sino que su función resulta clave para los trabajadores. Proporciona el local para desempeñar la actividad, los chóferes que ofrecen transporte y seguridad (ningún cliente va a buscarse problemas si sabe que conocen su dirección y esperan a la chica) y, sobre todo, UNA AMPLIA CARTERA DE CLIENTES. Porque eso es fundamental. Uno de los mayores problemas para una chica que empieza es encontrar clientes. Así funciona cualquier empresa: gana dinero dando trabajo. El cliente gana, el trabajador gana y el empresario gana. En el libre mercado, en el capitalismo, todos ganamos. Pero en prostitución tenemos unas leyes anti-empresarios (las cuales prohíben cualquier tipo de contratación) que parecen redactadas por el sector más radical de Podemos.
Luis Herrero pregunta a la agente si existe alguna contradicción en el hecho de que una chica haya consentido en mantener relaciones sexuales, prestadas con carácter voluntario, pues la Ley de consentimiento sexual fija esa edad en 13 años (la menor de ellas tendría 14, según las fuentes). Y es que esta edad no rige para prostitución. Toda menor de 18 años NO PUEDE ejercer la prostitución, y si lucrarse de una mayor de edad está penado (de 2 a 4 años) hacerlo de una menor lo está más (4 a 6 años). Y mucho más de una menor de 13 años (5 a 6 años). No hablamos de voluntariedad, que como quedó claro ("será castigado con las penas de prisión de dos a cuatro años y multa de 12 a 24 meses el que se lucre explotando la prostitución de otra persona, aun con el consentimiento de la misma") no se tiene en cuenta. Ni tampoco de relaciones sexuales. Hablamos de prostitución, de que exista mediación de un pago. Como he dicho, cuando hay este pago la legislación española ni siquiera tiene en cuenta el consentimiento o voluntariedad de las mayores de edad. Por eso la agente nos habla de 400 "víctimas".
Mujeres Y niñas. De acuerdo a la ideología abolicionista tampoco las personas mayores de edad podrían acceder voluntariamente a prostituirse, pues eso las desposeería de su humanidad, las "cosificaría" convirtiéndolas en una mercancía.
Yo la habría preguntado si creía que su intervención había ayudado de alguna manera a estas chicas, que qué opinaban de su "rescate" (como hizo en su día Eduardo Inda con lo de la Operación Afrodita) o que si pensaba que las chicas podrían ejercer esa actividad con la misma comodidad, seguridad y tranquilidad de no ser por la "red". Y todavía mejor si pudiese contar con alguna de ellas, pero es que como siempre no se hace nada teniendo en cuenta a las principales interesadas.
Si pasamos al ABC, ya caemos en la desinformación más absoluta pues asegura que las 400 chicas eran menores. Como hemos visto, eso es totalmente falso pero el periodismo en este país se caracteriza por su irresponsabilidad más absoluta. Y si hablamos de prostitución esto es particularmente cierto, siendo frecuente coger una noticia por aquí, otra por allá, mezclarlas y tirar p'alante. Por ejemplo, según parece las menores estarían cobrando unos 200 euros, pero como otras pedían 80 se dice que cobraban "a partir de 80" y como eran menores y hemos visto que eso es delito en España, se inserta la valoración de que los clientes "no tenían escrúpulos". Pero como observó Luis Herrero existe voluntariedad por una persona que ya ha llegado a la edad de consentimiento, es decir, que si hubiese hecho exactamente lo mismo pero sin cobrar no habría delito alguno. Eso es lo que muchos en principio no entienden, ¿qué bien jurídico se protege en las leyes contra la prostitución? Es lo que se denominan delitos sin víctima (victimless crimes), que muchos creemos que deberían ser despenalizados.
Ésta es una campaña publicitaria, como siempre con música emotiva y sin argumento alguno, que pretende concienciarnos contra la prostitución infantil. Toma estereotipos, jajaja. ¡Qué cosa más cursi!
Por su parte, el País nos muestra lo que hacía "la red" como ejemplo de sus malas artes y retorcidas intenciones, cuando si lo pensamos detenidamente es el contrario. Así hablan de la captación de chicas a través de compañeras de colegio, de cómo proporcionaban coartadas para que sus familias no desconfiasen o que mantenían un servicio de canguros para atender a los hijos de las chicas mientras trabajaban. ¡Eso precisamente muestra que atendían y se interesaban por sus trabajadoras! ¿Cómo iba a haber coacción alguna si retornaban cada día a sus casas, si eran personas con familia y como reconoció el propio director general de la Policía, D.Ignacio Cosidó, lo que hacía sospechar era "un nivel de ingresos desproporcionados"? (aunque en esta última parte le tengo que dar la razón a Cosidó, parece que al PP le resulte desproporcionado que ganemos más de 800 euros al mes).
Para mí, la situación está muy clara. El problema lo tenían los padres, que fueron quienes denunciaron y que ya sospechaban lo que podría estar haciendo su hija (la cual ya vendría "apuntando maneras" como coloquialmente se dice). Y es que ya hay muchos antecedentes, hace unos años comenzó a hablarse de las chicas que se prostituían "por una recarga de móvil" con 14 y 15 años. Yo eso no lo he visto, la verdad sea dicha, pero sí que he conocido muchas chicas que comenzaron a mantener relaciones a edades tempranas y a quienes las ofrecieron dinero por lo que, como me confesó una amiga en cierta ocasión, "hubiera hecho igualmente gratis". Cuando eres joven no tienes capacitaciones especiales, estás sin blanca y no puedes acceder al mercado formal de trabajo. Por ello no me extraña lo más mínimo que haya menores que vean en la prostitución una salida, especialmente si quieren hacer su vida y dejar el "nido" familiar.
Este cartel trata de llamar la atención mediante el efectista método de insertar la cara de una anciana en el cuerpo de una niña. Como recurso publicitario es bueno, pero no serviría para identificarlas. Yo he conocido personalmente a varias prostitutas menores (nuevamente tampoco hasta el extremo de la niña de la imagen, de unos 8 años, sino de 15 para arriba) y os puedo asegurar que sería IMPOSIBLE distinguirlas de cualquier otra chica de su edad físicamente. Mentalmente, en cambio, sí que tienen mucha mayor madurez (aunque también puedan estar un poco loquitas, jajaja).
Eso fue lo que le pasó a esa menor madrileña "prostituida" en Arroyo de San Serván. Supongo que se acuerden porque llegó a ser portada en los periódicos y a salir en los telediarios. Una chavala que la sociedad califica de "conflictiva", porque no acepta la autoridad y se fuga frecuentemente de casa. Que está hasta el moño (o lo que rima con moño) de las reglas, de la escuela y -con perdón- de la madre que la parió. Y que encuentra alguien que la aprecia, que muestra interés por ella y la ofrece una posibilidad de salir de su rutina. Pues se pira. Tan es así que la ingresaron en un "centro especializado" (léase cárcel de menores) ante su "elevado riesgo de fuga". Ah, coño, que parece que tan obligada no estaba. Que si se quiere marchar y no pedía ayuda a nadie parece que pudiera deberse a que era ella quien quiso abandonar su hogar, vivir con el rumano y putear.
Ojo, con esto no quiero decir que apruebe o justifique su conducta, como sabemos la prostitución de menores es un delito tipificado en el código penal y el consentimiento de una menor nunca se tiene en cuenta en prostitución. Trato de explicar lo que hizo, en base a la información existente. Y es que la historia de menores engañadas y llevadas a la prostitución tiene gancho y gran aceptación, pero no es lo que en realidad sucede. No resulta cómodo aceptar que una chica prefiera chupar pollas, hablando mal y pronto, a poner copas. Y muchísimo menos si se trata de nuestra hija, si eres padre o madre y resulta que tienes a tu retoño puteando... ¿cómo vas a encajarlo? No, vas a taparte los ojos y a decir que eso no está sucediendo, que esa dulce niña es un ángel asexual y que, a pesar de lo que estás viendo, ella no ha dado su consentimiento y alguien la ha engañado o doblegado su voluntad por medio de fuerza, drogas o enamoramiento para hacer esas cochinadas porque "mi tierna hijita no es así". Lo siento, señora, pero a su niña le gustan las pollas más que a un tonto un lápiz.
Si hemos puesto la cabeza de una vieja sobre el de una niña... pues pongamos ahora el de una niña sobre el de una mujer madura. ¡A eso le llamo yo usar la cabeza! (¿veis? también puedo ser ingenioso). De nuevo vemos que tratan de vendernos caricaturas de la realidad, no testimonios reales y directos de las menores.
Otro caso, tristemente célebre porque acabó con la muerte de su protagonista, fue el de Nora Ayala. Se trataba de una chica nuevamente con una relación conflictiva con su familia. Lo que nos dicen los medios es que a sus 16 años había repetido dos veces de curso, falsificaba las notas, tenía broncas en casa y sus padres no la daban dinero y registraban su habitación. Típica situación de "Hermano Mayor". ¿Qué hace un adolescente en estos casos? Pues se busca la vida, culpabiliza a los padres y se junta con quienes le dan un poco de cancha. Y claro, una chica joven, guapa y que busca urgentemente pasta es exactamente el perfil de prostituta primeriza. En primer lugar, lamento profundamente su fallecimiento y acompaño en el dolor a sus padres porque eso de que se te muera un hijo a los 16 años te destroza. Pero dicho esto, dudo mucho que estuviera tan obligada dada su situación personal y porque seguía viviendo con los padres. Como he mencionado, a un padre le cuesta muchísimo aceptar que su pequeña manifieste su sexualidad explicitamente. Le entiendo y no le culpo por eso, solamente con el tiempo podrá ver las cosas con tranquilidad y perspectiva. Yo mismo lo he vivido: cuando mi madre supo que había hecho cine para adultos me estuvo repitiendo, como para autoconvencerse ella misma, que me habían engañado y que yo no sabía lo que hacía. Sin embargo, los padres de Nora tendrán que hacer autocrítica y pensar si en su mano estuvo hacer algo para que su hija no acabase como acabó. Era su hija, no la mía, no voy a meterme en asuntos ajenos. De ellos depende hacer un examen de conciencia y responderse a sí mismos si resultó más conveniente espiar a su hija que sentarse a hablar con ella, castigala que tratarla como a una igual, si la estaban educando para repetarles o para temerlos. ¿El problema fue la prostitución o estuvo en otra parte? ¿Creen que si su hija hubiese estado a gusto con ellos, se hubiese sentido apreciada y tenida en cuanta habría seguido ese camino? ¿Qué buscó fuera de casa que no tenía dentro?
Y ya que estamos con el tema de las menores, vamos a seguir. Es un punto verdaderamente polémico, que ha levantado ampollas siempre que lo he tratado en el blog, pero del que hoy me voy a desquitar. Me gusta tenerlo difícil, hombre, y lo que voy a cuestionar es la mismísima legislación vigente (sin quebrantarla, me refiero a discutir sobre sus consecuencias y si aquello que establece se ajusta a la realidad o resulta lo más conveniente... se supone que vivimos en una democracia, donde hay que respetar la legalidad pero también es posible criticarla). El aspecto clave es el tema de la voluntariedad, por Ley el consentimiento de toda menor se tiene por "irrelevante" y "viciado". Esto es indiscutible, es algo que se establece "por cojones" como diría mi abuelo. Pero del mismo modo que, en teoría, se supone que todos somos iguales ante la Ley o se presupone la veracidad en el testimonio y actuación de los agentes de la autoridad y luego en la práctica las cosas no son siempre así, creo que debemos dejar atrás los moralismos y preguntarnos si realmente toda menor de 18 años no está en condiciones, ni tiene la capacidad o madurez como para ejercer la prostitución.
Iris "Easy" Steensma, el entrañable personaje de Jodie Foster en Taxi Driver, popularizó a las prostitutas menores en el cine.
Iré de más a menos, de casos que resulten bastante claros a aquellos que puedan presentar más dudas. Veamos, hay varios ejemplos de chicas que siendo menores de edad ejercieron la prostitución de alto standing como Zahia Dehar y Ruby Rompecorazones (hablé de ellas extensamente en las entradas dedicadas a los respectivos "puteros de renombre" que se atendieron con ellas, Ribéry y Berlusconi, si os interesan buscadlas que están en el blog... me he vuelto muy perezoso como para buscaros los enlaces). En ambos casos hablamos de lo que ha sucedido en países de nuestro entorno, Francia e Italia, de proximidad geográfica, cultural y, lo más importante, legislativa. Se niega en todo caso y circunstancia que la menor pueda acceder al trato carnal por dinero. Pero a menos que uno sea un fundamentalista convendrá conmigo es que muy obligadas, lo que se dice muy obligadas, no parecían. Cobraban una pasta, estaban con personalidades, viajaban, cenaban en los mejores restaurantes, las colmaban a regalos, llevaban una vida "regalada". Ellas, qué cosa más curiosa, no denuncian y además siguen ejerciendo la prostitución. No parece que haya coacción, abuso ni engaño por ninguna parte. Y además, cuando han salido hablando, han dado una imagen de madurez y desenvoltura alucinante. ¿La Ley las ha protegido? En absoluto. De hecho se ha revelado su identidad, algo que perjudica seriamente en este oficio, y también se ha perseguido a unos clientes sobre quienes no tenían la menor queja.
Ahora hablemos de otras menores. Porque el lector, siempre tan atento y tan crítico, me objetará con toda la razón del mundo que no todas son como las anteriores. Que muchas prostitutas menores de edad lo son debido a su situación de pobreza, marginalidad y falta de oportunidades. Y eso es totalmente cierto. Yo he conocido a varias chicas que comenzaron en esto porque las cosas les vinieron mal dadas, en unos casos por desencuentros con la familia y en otros por necesidad económica. Es frecuente escuchar que las prostitutas provienen de "hogares desestructurados", eufemismo por MIERDAS DE FAMILIAS. Pues sí, bastantes chicas han entrado en la prostitución huyendo de hogares que eran el Infierno en la Tierra. ¿Quién las puede criticar por ello? De hecho creo que es una muestra clara de su autodeterminación y su fuerza para abandonar una situación que les resultaba insoportable. Luego, claro, lo que sucede es que esas familias denuncian su desaparición (persiguiéndolas), y nos extrañamos de que persistan en su intención de escaparse o no se hablen con los padres. Estas chicas le dicen a uno que la prostitución ha sido su liberación, que las ha permitido independizarse y desarrollar su proyecto vital. En el caso de aquellas que vivían en la miseria, la prostitución les ha permitido superarla: en Colombia conocí a varias mujeres que habían comenzado a prostituirse a edades tan tempranas como los 12 años, y eso -que soltado de sopetón le deja helado a cualquiera- resulta que cuando te sientas con ellas a escucharlas y haces un día a día tratando de conocerlas mejor, acabas entendiendo.
Otro ejemplo del razonamiento abolicionista, que entiende que ni siquiera debe admitirse la prostitución entre adultos. La trampa de su argumentación es obvia, burda y absurda. ¿Debería colegirse de que se prohíba el trabajo infantil que debería prohibirse cualquier tipo de trabajo? O, dándole la vuelta, si el trabajo -o la prostitución- en los adultos es "tolerable", ¿entonces con menores de edad también? Nos referimos a situaciones diferentes, que por tanto deben tener un trato diferente. Pero para los abolicionistas son lo mismo, es lo que quiero que entiendan.
A ver si me explico porque no es sencillo cambiar la concepción de las cosas de quien no ha entrado en contacto directo con un fenómeno. Quienes suelen hablar sobre prostitución, como podréis comprobar fácilmente, son personas de un status socioeconómico más o menos bueno, que tienen una posición acomodada y que no han pasado particulares carencias o privaciones en la vida. Entonces, desde su perspectiva, ciertos fenómenos resultan incomprensibles porque según su experiencia vital es algo que jamás harían. Si naces en la Moraleja, probablemente jamás imagines que tu futuro laboral pueda ser el de cajera de supermercado, buzoneador de propaganda o taxista. Hay actividades que sencillamente no te vas a ver haciendo, que te van a parecer muy poco para ti, que serían degradantes, motivo de vergüenza. Pero eso no significa que para todo el mundo lo sean. Desde luego que me gustaría ver, como cantaban Animales Muertos, a los jueces cantando en el metro y a los generales vendiendo pañuelos. Pero eso no va a suceder, los ricos tienen su mundo y los pobres el nuestro. De ahí la falta de entendimiento entre las putas y sus "salvadores", como ellas mismas dicen "no pertenecen a nuestro mundo". Para saber sobre prostitución hay que hablar con las chicas, ciertamente, pero además hacerlo desde su nivel siendo una más, participando de su realidad, viendo las cosas desde su punto de vista y no desde uno ajeno a esta realidad.
Un error tan común como nocivo es tratar de juzgar la prostitución desde los parámetros propios, cuando oigo a las "rescataputas" decir la pena que sienten al pasearse por la Montera e "imaginarse" lo que hay detrás de las chicas no puedo menos que pensar que con quienes deberíamos intervenir es con estas señoras. ¿A quién quieren ayudar, a las chicas o a ellas mismas? Para prestar una asistencia real y efectiva hace falta que primero las escuchen y entiendan sus problemas. Lo que hacen es una suerte de "absolutismo ilustrado", imponiendo sus recetas a unas personas que ni les han pedido su ayuda ni tampoco se la agradecen. Estas personas trasladan una imagen de la prostitución totalmente deformada, fruto de su interpretación personal, y lo que resulta más preocupante: para imponerla necesitan acallar a las prostitutas, suplantando su voz y "dramatizando" sus vivencias. Las chicas suelen ver el ejercicio de la prostitución como un "mal menor", la mejor elección dentro de unas posibilidades limitadas. Con esto no digo que haya que dejar a cada cual a su suerte ni que debamos acomodarnos al orden de cosas existente, sino quehay que tratar de cambiar las cosas partiendo de lo que hay, mediante reformas realistas y de acuerdo a una perspectiva pragmática. Si ignoramos esta realidad lo que sucederá es que cualquier tipo de asistencia o proyecto social fracasará miserablemente, porque no logrará obtener la colaboración de las interesadas. Suelo poner siempre el mismo ejemplo, ¿cómo vamos a pretender que una chica colabore con la justicia cuando la administración es incapaz tan siquiera de instalar papeleras en el polígono donde trabaja para que no ensucie la calle (que es su lugar de trabajo) con condones y toallitas?
Este programa de la República Dominicana trata sobre estas menores "prostituidas". Yo me pregunto qué bien puede desear alguien a quien considera "que da pena, que están en vicios, que no le pueden ofrecer nada a sus hijos". Es típico que los "salvadores de putas" no tengan el menor respeto por las mismas, ni se molestan en conocerlas pero se empeñan en rescatarlas aunque éstas no muestren el menor interés en serlo. Es curioso que quien realmente esté con las chicas y se interese en ellas sea la defensa, mientras a la fiscal la da igual no tener testigos ni nada e incluso agarrarse a las definiciones internacionales para catalogar de delito algo que nadie más concibe como tal. En ese aspecto tiene razón, es un caso de trata interna pues se ha trasportado personas de una localidad a otra con el fin de ejercer la prostitución (que es un trabajo clandestino). Eso es trata. Trata voluntaria, todo sea dicho, pero trata en resumidas cuentas.
Pasemos ahora a lo peor, a esos casos de menores vendidas, esclavizadas y obligadas a ejercer la prostitución. En España es corriente que se asegure que muchas menores de edad, en concreto rumanas, son prostituidas en contra de su voluntad. ¿Qué hay de verdad y mentira en ello? Pues veréis, las pocas menores que he conocido en prostitución en este país, son efectivamente, de Rumanía. Que hay menores puteando, ES CIERTO. No es frecuente pero tampoco tan raro que no se pueda encontrar, y además ellas nos lo cuentan a los clientes (o al menos a mí me lo han dicho) siempre y cuando exista una cierta confianza. Vuelvo a repetir que, si nos guiamos por lo que establece la Ley, la discusión se acabó aquí. Una menor no puede consentir prostituirse por voluntad propia. ¿Por qué no? Pues porque no. Si lo dice la Ley es así y punto. Ahora bien, si usted desea pasar de la ficción a la realidad continúe leyendo porque le voy a explicar qué hay tras ellas.
Las putas muchas veces comienzan gracias a una amiga, vecina o familiar. No porque las "vendan" como nos dicen en la TV (en el programa que pueden ver a continuación encontrarán una típica colección de barbaridades de las que se suelen soltar acerca de este mundo) sino porque, sencillamente, ven que es una ocupación altamente rentable, relativamente cómoda y, sobre todo, en la que es sencillo colocarse. En el programa de Espejo Público nos dicen que las familias las venden por 50 euros, y posteriormente que las "mafias" las amenazan... ¿menudo negocio, no? Por el precio de un servicio de media hora la venden, y luego se arriesgan a sufrir terribles represalias. Eso es mentira. Pero al menos se agradece que el periodista revele sus fuentes, los agentes de la UCRIF (extranjería), "que son los que saben". Casi mejor que primero vean el vídeo, porque traslada la versión oficial y es necesario conocerla para saber qué es lo que sucede en la calle.
Ejemplo de programa amarillista de los que se hacen docenas al año en España. Es lo que no se debe hacer, grabar a las chicas con cámara oculta y hacer afirmaciones sin demostrar nada. Todo además lo bañan en una tremenda moralina, rancia de cojones, y valoraciones totalmente insultantes. Por cierto, para añadir leña al fuego ponen en subtítulos lo de la Operación Afrodita, que como se demostró fue un montaje... pero claro, eso de rectificar no es propio del periodismo "comprometido". Asco me dan. Tanto, o casi tanto, como los políticos.
Cuando uno se aproxima a la realidad de la prostitución "desde lo que investigan los policías" el resultado es el que acabamos de apreciar: se desconfía de las chicas ("todas mienten, evidentemente"), se aprecia el "hermetismo" que tienen, se dice haber constatado que hay menores pero sin poderlo probar (si tuviesen un mínimo de habilidad podrían obtener la "confesión", pero es que son más torpes que el Rajoy) y que detrás de ellos hay un proxeneta que las obliga "aunque no parecen sujetas a un señor o a un engaño". De hecho su desconocimiento es tan tremendo que no ha visto un sólo documento de identificación rumano. Ciertamente son tan diferentes a los nuestros que nos causan extrañeza, por su simplicidad: son enormes, parecen cartulinas que cualquiera podría hacer y sólo contienen información por una cara. Pero la documentación no es falsa, quienquiera que esté en zonas de prostitución puede atestiguar que la policía comprueba los papeles de las chicas de continuo (de hecho hay una explicación muy sencilla para que se la sigan pidiendo a pesar de conocer perfectamente a las chicas, ¿adivinan cuál es?). En fin, el periodista nos dice todo convencido que los proxenetas las quitan todo y a pesar de ellas no se arriesgan a denunciar... y eso que están en la calle, a la vista de todo el mundo, sin cadenas ni puertas ni barrotes ni nada que en principio las impida buscar ayuda. No vemos nada de lo que los contertulios aseguran: ni menores, ni chulos, ni chicas vendidas, ni familias amenazadas... pero debemos creérnoslo. ¿Por qué? Porque son putas y las putas mienten. Él, que las ha abordado a saco de manera totalmente intrusiva, no se plantea que el fallo pueda residir en sus escasamente desarrolladas técnicas de investigación sino en las chicas (a eso me refería unos párrafos atrás sobre que no pertenecen al mismo mundo, para ellos la prostitución es cutrez, marginalidad, suciedad y "gente rara" que viene del extranjero). Además, "está en las declaraciones que tiene la UCRIF en sus manos". Esta frase es fundamental. Muchos pro derechos (conocidos también como pro regularización o pro prostitución) se indignan frente a los abolicionistas y sus aseveraciones, acusándoles de falsear la realidad o de generalizar unas situaciones que en absoluto marcan la regla general. Y yo les digo que no, que se equivocan. Que todo eso no lo dicen los "abolos", sino la policía. Quien está detrás del discurso anti-prostitución no son unas feministas cortapenes, sino los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.
Cuando es un periodista, una ONG o el gobierno quien recuerda que la prostitución de menores es un delito hay que aplaudir el mensaje, porque es un signo de concienciación, de respeto y de protección de la juventud. Ahora bien, cuando nos lo dice una puta es que "se tiene la lección bien aprendida" (¿de quién? ¿del proxeneta invisible?). Joder, ¡que al tío se le veía que era PERIOLISTO a un kilómetro! Seguro que le insultaron, pero eso no lo sacaron (la magia de la tele es que sólo muestras lo que quieres que se vea).
Lo que parece claro es que existe un profundo contraste entre la versión que nos trasladan las chicas y la que recibimos por parte de la policía. Y la explicación a la que el público general tiene acceso es la que dan las autoridades, la que acaban de escuchar, que las chicas mienten por toda una serie de causas que, aunque puedan parecer contradictorios e incoherentes, hay que creerse porque lo dicen los que mandan. No denuncian porque habría represalias contra sus familias... ¿las mismas familias que las han vendido? ¡Motivo de más, diría yo! ¿Porque se las van a llevar a comisaría, a un centro de menores, a los asistentes sociales? ¿Pero no es eso lo que deben estar deseando, que las liberen de esa insufrible sucesión de abusos y maltratos en la que se ha convertido su vida? Más adelante les voy a hablar también sobre los pisos de acogida, pero centrémonos ahora en la actuación policial.
De acuerdo a la versión oficial tendríamos cientos de miles de esclavas sexuales a las que no se consigue rescatar, que en contra de toda lógica no sólo no piden ayuda sino que muestran una total desconfianza hacia quienes desearían ayudarlas (trabajadores sociales, autoridades policiales, medios de comunicación...), que están amenazadas por unas mafias tan brutales como hábiles ya que los periodistas siempre sacan a las chicas pero nunca a sus explotadores, y que encima cuando son "rescatadas" tratan de fugarse y no colaboran con las autoridades. Si uno se para a pensarlo, no parece muy convincente. Hace años yo creía en este cuento a pies juntillas, básicamente porque no tenía ni idea de este mundo y ofrecía una respuesta sencilla, rápida y que tranquilizaba mi conciencia. Pero claro, esa historia supondría reconocer que las cosas se estaban haciendo mal. Que, a pesar de los recursos y esfuerzos empeñados, no se lograba no sólo "salvar" a estas mujeres sino tan siquiera lograr que tuviesen una mínima confianza en los agentes de la autoridad. La explicación a este fracaso consiste en que las chicas consideran que la policía de aquí es "corrupta", bien porque vienen de países donde esa es la norma o bien porque los proxenetas les habrían dicho que no se fiasen de las autoridades. Es decir, se responsabiliza a las chicas. Ellas no entienden que se las quiere ayudar, por culpa de la corrupción existente en sus países o por lo que les han inculcado las "mafias".
Sin embargo, semejante cuento desafía al más elemental sentido común. Si el problema residiese en que la policía del "tercer mundo" es "mala" pero la de aquí "buena", pronto aprenderían a valorarla. Más aún teniendo un contacto tan constante con ella. Los agentes lograrían, con el transcurso del tiempo, ir ganándose su confianza y obtener su colaboración para atrapar a los "malos" que las esclavizan. De hecho esa actitud de recelo debería tornarse en profunda gratitud, y las nuevas que llagasen al hablar con las más veteranas sabrían que pueden contar con la protección y seguridad que las fuerzas del orden público les garantizan. En cuanto a lo que les cuentan los proxenetas, rápidamente comprobarían que no es cierto y les darían la espalda. Además, ¿quién creería en las palabras de quien alguien que te engaña, que abusa de ti y te usa en su provecho propio? Bueno, los electores de este país. Pero estas chicas son más listas, generalmente no votan.
Las meretrices, especialmente las menores, suelen tener problemas con agentes del orden que no quieren abonar sus servicios. Es curioso que quienes, en el día a día, causan los problemas de los que estas mujeres más quejas tienen luego se erijan en sus defensores y declaren estar ayudándolas. Hay que ser cínico. Esta imagen, al igual que la siguiente, está tomada del libro "Incitación al odio", publicado por la Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer Elisa Martínez
Como decía, al no haber conocido ninguna otra versión de los hechos, eso era lo que yo estuve creyendo durante un buen tiempo. Con la prostitución sucede lo mismo que en los regímenes totalitarios con la prensa: toda la información proviene de una única fuente gubernamental, caracterizándose por la censura, la manipulación y la adhesión inquebrantable a la versión oficial. Ninguna persona sensata hoy día da credibilidad al "Pravda" o al "Granma", pero durante muchos años fueron "dogma de fe" en sus respectivos países. Pues eso que hoy criticamos a otros, tenemos que mirar si nos sucede también a nosotros. ¿Se contrasta la información sobre prostitución? ¿La investigan periodistas independientes? ¿Existe alguien que lleve la contraria al discurso hegemónico? No (prácticamente). Y eso es muy preocupante.
Al igual que los periodistas, mis primeros encuentros con este mundo fueron muy superficiales y estuvieron marcados por la desconfianza, el miedo, y la aparente imagen de sordidez. No creía nada de lo que me dijesen las chicas, yo SABÍA que estaban amenazadas y me estaban engañando. ¡Eran putas! ¡Lo decía la tele! SABÍA que su aparente tranquilidad y buen humor no era nada más que eso, una apariencia pues la cruda realidad que se escondía detrás era la de una inmisericorde mafia que la obligaba. No conocía nada de este mundo, pero lo "SABÍA" todo.
Esa actitud se mantiene hasta que el contacto directo y reiterado con la prostitución va haciendo que se caigan los prejuicios. Entonces uno se da cuenta que las cosas no eran como las pintaban, que las chicas son personas tan normales como cualquiera y que tienen completa libertad para ir donde quieran, aceptar o rechazar clientes y manejar su dinero. Pero todavía uno mantiene una cierta cautela, "no puede ser todo tan bonito" pensé. Dudé antes de mi experiencia que la teoría, me decía "debe haber algo que se me escapa", que aunque la chica quede conmigo, hablemos, la vea a gusto... los chulos tienen que estar por alguna parte. SEGURO. Y sí, vaya si están. Y uno se queda de piedra al descubrir quiénes son, dónde están y el motivo por el que no los veía. Al ser NORMAL con las chicas (evidentemente no es normal preguntarlas por menores o pedirlas la documentación), ellas le cuentan cosas a uno. Se las cuentan. No hay que ir preguntando, consigue que la chica se sienta un poco a gusto contigo y ella SOLITA te irá diciendo cosas.
Y resulta que, como conté en su día, una chica me dice tranquilamente que no puede salir a la calle porque está la policía y no les ha pagado esa semana. Yo me quedo tó pillao y no la doy el menor crédito. ¿Cómo va a pasar algo semejante? ¡Es absurdo! Pero otro día una compañera suya, tras atenderme con ella, me dice que la policía la chulea así que nos veamos fuera del trabajo para que se quede ella con el dinero. Y otra (todas distintas, sin relación alguna entre sí más que trabajar en la misma zona) que me dice que cada vez que sale de las habitaciones la policía la quita el dinero, que vayamos a unas habitaciones de la zona de Jacinto Benavente que allí no la controlan. Y otra más que, andando yo con ella, nos paran pidiéndonos la documentación, a mí me quitan lo que llevaba encima y a ella se la llevan en una lechera. Y aquella chica, que sí que era menor, que se jugaba en las máquinas el dinero para que no se lo quedase la policía cuando la registraba y que guardaba su dinero en un buzón (sí, de los de las cartas). Ostras, Pedrín, ya son demasiadas cosas. Reconozco que me tapé los ojos, que no quería ver las cosas, que traté de engañarme a mí mismo. No quería aceptar que los chulos fuesen los policías. Era algo totalmente contrario a lo que se decía, pero además sabía que no podría decirlo: nadie me creería y además podría traerme graves consecuencias. Pero no tuve más remedio que quitarme la venda. A posteriori fui reflexionando y entendí el por qué del discurso mainstream sobre la prostitución.
Aun así, a pesar de todo lo que escuchaba con estas orejas y lo que veía con estos ojos que se comerán los gusanos, trataba de buscar cualquier explicación que desmintiera mis hallazgos. "Me tienen que estar tomando el pelo", "debo estar alucinando", "será algo que únicamente pasa aquí, un caso puntual que no es generalizable". Hacía como Mariano con la corrupción, tratar de ocultarla. Las chicas me decían que en su país la policía no es que fuese buena, pero que aquí era mucho peor, que era "mala, mala, mala". Es decir, que no confiaban en ella no por prejuicios sino por experiencia personal. De hecho, las chicas nuevas normalmente son mucho más inocentes y no albergan el menor rencor a la policía... hasta que ésta las empieza a cobrar, a robar sus pertenencias, a insultarlas y meterse con ellas, a exigir servicios sin pagar... entonces cambia su actitud. Normal. Nadie hacía ninguna advertencia o creaba predisposiciones contrarias, el causante de su odio hacia la policía era la propia policía.
Nos dicen que las mafias amenazas a estas chicas, a sus familiares, las roban lo que tienen y las dejan sin nada, las someten a palizas y toda suerte de malos tratos. Pero... ¿si las putas no colaboran con la policía, como pueden saberlo? Pues por la sencilla razón de que es la propia policía la que comete toda esa serie de delitos que relata. Así se simple. Y preocupante. Porque no se trata únicamente de una vulneración de los derechos de estas personas, lo cual ya sería muy grave. Es que NOS AFECTA A TODOS. Si un funcionario público vulnera la legalidad, está atacando frontalmente al Estado de Derecho. No sólo perjudica a "esas putas de ahí", sino a CUALQUIER CIUDADANO QUE SE CONSIDERE DEMÓCRATA y desee vivir en un sistema en el que nadie sea víctima de abusos o discriminaciones.
Llegado ese punto ya era consciente de que en la calle todo el mundo sabía lo que pasaba, y no pude sino maldecir mi estupidez por no haber observado algo que ha llegado a parecerme tan claro como la luz del día. Posteriormente, al entrar en contacto con determinados profesionales como trabajadores sociales o periodistas, constaté la realidad de semejante situación. Ni yo estaba loco, ni las chicas mentían, ni era algo desconocido. Estos hechos eran de dominio público, pero nadie lo denunciaba... ¿a quién hacerlo? Te lo reconocían, por lo bajini, añadiendo que había que tener mucho cuidado de dónde se metía uno.
Como me fui sumergiendo más y más en la prostitución, comencé a consultar documentación, informes y estudios al respecto. Y ahí fue cuando, como dicen los ingleses, "I shit my pants". Me lo hice encima. Según la literatura abolicionista eso no existía, ni se mencionaba. Pero cuando uno se acercaba a estudios de organismos independientes como las Open Society Foundations, la Contraloría de Bogotá o investigadoras como la feminista Raquel Osborne veía que era un fenómeno ampliamente documentado. Y no digamos ya si uno se acercaba a las asociaciones de prostitutas como Brigada Callejera "Elisa Martínez", POWER, ISWFACE o las mismas activistas (Gabriela Leite, Norma J. Almodovar, Herminda González...). No, era algo muy común y que pasaba en todos los países independientemente de su nivel de desarrollo económico o sistema político. De hecho, donde se halla más información sobre el tema de los abusos y las extorsiones por parte de las autoridades es en EE.UU. y Canadá. Así pues finalmente acabé encontrando, aunque inesperadamente, lo que andaba buscando.
Asimismo pude explicarme el interés que albergaba la administración en mantener esta actividad en la clandestinidad, impulsando toda una serie de medidas destinadas a perjudicar a las prostitutas y su entorno. No era por maldad, por enseñarse con las putas, o por una estrechez ideológica. ¡Se estaba protegiendo a sí misma! El ciudadano corriente no puede ver las grandes tramas de corrupción que tienen lugar por encima nuestro: aunque sospechemos que hay políticos que cobran comisiones de obra pública, que tienen cuentas en paraísos fiscales, que los consejeros de las cajas gastan a todo trapo el dinero con el que podrían comer varias familias en caprichos gracias a sus tarjetas "black" o que los partidos se financian irregularmente manteniendo una contabilidad paralela (por poner algunos ejemplos de casos de actualidad), no podemos demostrarlo ni tenemos la menor capacidad de acción para pararles. Pero a las prostitutas las extorsionan en las mismas calles por donde pasa cualquier persona, está a la vista de quien quiera comprobarlo, no es algo sobre lo que podamos creer o dudar pues podemos verlo por nosotros mismos. Las cosas fueron cobrando sentido y llegué a construir una versión de los hechos alternativa a la existente, muchísimo más sólida y capaz de dar respuesta a todas esas "lagunas" que presentaba la historia oficial. Todo lo que han hecho mis detractores es, como hicieron en su día ante los crímenes de terrorismo de Estado o de corrupción, catalogar mis indagaciones de "Teorías de la conspiración" e ignorarme. Bien, ¿contra quién conspiro yo? ¿Qué ganancia puedo sacar? ¿No estoy diciendo que a idénticos hallazgos han llegado otras personas, en otros países, con quienes no mantengo el menor contacto? Que se investigue, no pido más, y si tengo que retractarme lo haré públicamente. Y además, de muy buen gusto. Nada me gustaría más que estar equivocado, hacer como que de repente despierto de una pesadilla. Desde luego, bien sé que eso no va a suceder. Cuando hay una mala noticia la respuesta no es buscarle solución, sino matar al mensajero.
Oímos muchas veces que hay una parte de la prostitución que no vemos. Pues yo se la muestro. Y también a quién tiene esos grilletes. Si alguien ejerce algún tipo de control o autoridad sobre estas mujeres, será quien tenga suficiente poder para hacerlo ¿verdad? ¿A quienes ven, a diario, que puedan imponer su voluntad sobre las chicas?
Retomando la noticia que dio pié a esta entrada, hay un aspecto sobre el que quiero llamar la atención. La prensa nos dice que "en sus teléfonos incautados por la policía se hallaron fotos de las menores y pruebas de sus tratos con los proxenetas". Ahí lo tienen, las mafias vigilan a estas mujeres, manteniendo un férreo control sobre ellas. Esa fue otra de las cosas que también fui viendo, las chicas sufrían intervenciones telefónicas, vigilancias, seguimientos, grabaciones... Lo que había que saber para ejercer la prostitución no era follar. Lo que había que saber era cómo no dejarles pistas a los mafiosos. El uso del móvil había que restringirlo al mínimo, obviamente nunca tenerlo a nombre de uno mismo y sólo dar el número a gente de confianza. Es necesario evitar cualquier cuaderno o registro con anotaciones relativas a los pases (esto ha sido muy frecuente). Incluso hay que tener cuidado con el equipaje, con los sellos de facturación y los billetes. Cualquier despiste puede permitir que te cacen, más ahora que hay muchísimo amateur que no respeta las mínimas normas de seguridad. Y cuando te han pillado ya estás cogido, al día siguiente sales "libre" como a los que han detenido en la operación... pero ya eres su "esclavo" de por vida. Pasarás a pagarles la extorsión por los restos. ¡Menudo negocio tienen montado!
Y, por último, quiero terminar llamando la atención sobre el futuro que espera a las menores. Como nos explica en el siguiente video la señora Nieto, de la ONG que las va a ayudar a "recuperarse", han sido "liberadas" e internadas en un centro de acogida donde están "en régimen de internado" donde no las dejan salir ni tan siquiera usar teléfono. Es una cárcel SIN ESTADO DE DERECHO. Conocí a una mujer que estuvo internada en uno y me dijo que era MUCHO PEOR QUE UNA CÁRCEL. Es que es un sinsentido, ¿llaman liberar a internar a alguien en un sitio donde nadie sabe que está, no hay control legal alguno y puede estar por tiempo indefinido? ¿Es que nos hemos vuelto locos? Pues miren, como sé que lo que digo suena a exageración les dejo con la confesión para que la escuchen:
Nieto, que comparte apellido con el mayor proxeneta de toda España, asegura hacer el bien a las prostituidas a pesar de que ellas "nunca dicen que están explotadas". Porque son tan tontas, tan poca cosa, tan ignorantes que "no son capaces de reconocerse como víctimas". Pues sí, si a mí me reconocen cuando son víctimas de gente como usted. No crea que se lo callan, acusan a las feministas, a la policía y a los gobiernos de ser sus verdugos.
¿Lo ven? Hay que joderse, encima habla de "revictimización". Tenemos a una chica que hace lo que la sale del coño, y van los "salvaputas" a SECUESTRARLA encerrándola en unas instalaciones que se hallan completamente al margen de la Ley. Y es que lo dicen, coño, lo dicen. No es ya lo que me cuenten una panda de putas callejeras, a las que nadie cree. Lo tienen en sus morros. ¿Entienden ahora por qué no desean ninguna ayuda? ¿No les parece raro que una persona que ha sido "liberada" de sus captores trate de ponerse en contacto con ellos y escapar de sus "liberadores"? Es que es como decía antes, o son muy tontos o muy cínicos.
Una prostituta menor, bajo la legislación y la práctica policial existente hoy en día, no se halla más protegida sino que es extremadamente más vulnerable a esa violencia que llaman "institucional" (por parte de los organismos públicos y entidades colaboradoras, como las asociaciones abolicionistas). Puede ser encarcelada sin cargos y sin juicio, indefinidamente (esos pisos de acogida no tienen un plazo máximo de estancia). En la calle, mientras a otras la policía se conforma con exigirlas periódicamente un canon (que cobran cuando piden los "papeles"), a estas pueden cogerlas todo el dinero. Muchas veces las obligan a mantener relaciones con ellos para dejarlas trabajar. No, a estas chicas no se las está ayudando en absoluto. Las están jodiendo, en el sentido más negativo del término.