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martes, 4 de abril de 2017

El problema de la trata

"Las prostitutas son “prostituidas” porque en general son víctimas de la trata: en España al menos el 95% lo son, según la Guardia Civil".
María Pazos Morán, empleada del Instituto de Estudios Fiscales (Gobierno de España)

"En mis años, jamás he visto trata donde yo he trabajado. No entiendo de donde sacan esas cifras".
Martina De Laterra, escort catalana

"Si queremos evitar que existan víctimas de trata, debemos cortar de raíz la prostitución"
Malin Björk, diputada sueca

"La mezcla del trabajo sexual con la trata de personas impulsa políticas prohibicionistas que nos expulsan a una mayor clandestinidad (...) Si nosotras somos víctimas de trata, la mayoría de los trabajadores (también) son víctimas de trata"
Eugenia Aravena, secretaria general de AMMAR Córdoba (Argentina)

"El trabajo sexual es diferente que la trata de personas, la trata de personas va por otros lados. Nosotras somos todas mayores de edad y por voluntad propia elegimos ejercer el trabajo sexual porque es remunerativo para nuestras familias, porque la mayoría tenemos hijos y somos jefas de hogar"
Teresa Godoy, Secretaria General de AMMAR Neuquén (Argentina)

"Las propias prostitutas no se consideran víctimas, no se creen que es un engaño lo que tienen. Pero si nosotros ya las hemos considerado víctimas, a todos los efectos son víctimas, aunque ellas no lo consideren"
José Nieto Barroso, jefe del Centro de Inteligencia y Análisis de Riesgos U.C.R.I.F Central

"Hablamos de trata cuando nos referimos a personas obligadas a ofrecer servicios sexuales"
Arola Poch, Psicóloga experta en sexualidad

"En realidad, la trata es extraer a una persona del lugar donde tiene su arraigo social, personal y cultural para que, en esa situación de máxima vulnerabilidad, poder ser explotada. Eso es la trata de seres humanos"
Beatriz Sánchez, Fiscal Delegada extranjería de Madrid



Esta es la PRIMERA de tres entradas que tengo planeadas para abordar el polémico debate en torno a la tan cacareada "trata" (en la segunda, titulada "Tratemos el tema de la trata", ampliaré la información y enlazaré varios papers científicos mientras que en la tercera llamada "¿De qué trata la trata?" desmenuzaré la definición legal de la misma para hacerla comprensible a aquellos lectores profanos en el campo jurídico). Por ello, aclaro que únicamente tiene carácter INTRODUCTORIO. Deseo plantear una problemática, que discutamos un poco en torno en ella y en base al feedback (comentarios) que reciba resolver vuestras dudas e inquietudes.

Hace mucho tenía previsto una entrada sobre el concepto de trata dado que he venido detectando un ABSOLUTO DESCONOCIMIENTO del significado de este término. Sin embargo, cuando trataba de explicarlo, veía que no conseguía hacerme entender. Y es normal, pues yo mismo durante muchos años CREÍ que sabía que era la trata y mantuve un discurso idéntico al que tantas veces escucho. Pero empecemos por el principio...

La trata de personas, a veces denominada incorrectamente "trata de blancas", es un delito sobre el que se habla mucho pero que en realidad muy pocas personas tenemos claro. La imagen social que se tiene del mismo dista mucho de su definición jurídica, pero para llegar a ese punto tenemos que  explicar el proceso de criminalización de la migración, de la prostitución y de la pobreza.



Vamos a hacer como que nunca hayamos escuchado lo de la "trata". Quiero plantear el problema desde un punto de vista estrictamente neutral, comenzando por lo que escuchamos en los medios de comunicación y siguiendo por la respuesta que dan las prostitutas en activo y las asociaciones pro derechos. De todo este debate al respecto es de donde he sacado las frases que encabezan la entrada, que considero muy representativas. Para acabar, terminaré mostrando lo que vemos aquellas personas que nos adentramos con mayor profundidad en la prostitución. Esa parte que, extrañamente, los medios omiten.

Pongamos que llegamos a casa y nos ponemos a comer. Encendemos la tele. Vemos una noticia en la que se nos habla de la desarticulación de una banda de peligrosos delincuentes que "explotan sexualmente" a una serie de mujeres, en muchos casos inmigrantes pero no siempre. Recientemente han ido apareciendo cada vez más casos protagonizados por mujeres españolas. Os pongo unos ejemplos de a qué me refiero, sacados del canal oficial de la Guardia Civil.




Ostras, vaya movida. Explotación sexual. Trata de blancas. Proxenetismo. Captación. Lover boys. Vudú. Las venden las propias familias. Redes. Clanes. Todo esto suena muy chungo, ¿que no? Además, tendrá que ser cierto porque lo dicen en la tele de continuo. Lo vemos en los telediarios, en los debates, en reportajes... ¡y es que además viene avalado por las autoridades! ¡Cómo no vamos a creer a los expertos: políticos, ONGs, miembros de los CYFSE! Esto... tiene que ser así. Y es que de acuerdo a nuestro propio sentido común pensamos que estas chicas no pueden estar ahí porque quieren sino que tienen que existir mafias tras ellas. ¿Quién, en su sano juicio, podría prostituirse? ¡Acostarse con cualquier baboso por dinero! La información que nos dan en los medios refuerza los prejuicios que tenemos, creando una imagen turbia de la prostitución. Es mejor no acercarse a ese mundo de delincuentes, explotación y horrores.

Entiendo que se piense así. De jovencito, yo también me creía estos cuentos. Y no creáis que cambié de idea de un día para otro, no... Tuve que darme de cara con la realidad muchas veces para acabar abriendo los ojos. Cuando comencé a andar con prostitutas la verdad es que no las creía. Mi primer impulso era, tal y como hacen los periodistas, pensar que no me la iban a jugar. Que yo era mucho más listo, que estaba informado y que sabía que me mentían porque los chulos las tenían aleccionadas. Además, a mí como cliente... ¡qué me iban a contar! ¡Milongas! Así pues los únicos canales válidos para informarse eran los expertos y campañas institucionales que nos hablaban de esta materia. Indudablemente quienes más iban a saber eran aquellos profesionales que trataban con las prostitutas sin tener ningún interés personal en ello (ejem... recuerdo que reproduzco la versión oficial, ya veremos si esto es realmente así). Por otra parte, los gobiernos realizaban campañas como Corazón Azul o establecían efemérides como el día europeo contra la trata para concienciarnos de un delito muy grave. Estaba claro que las autoridades estaban velando por el bienestar, la seguridad y los derechos de la gente... ¿o no?




Si tu conocimiento de la prostitución llega hasta aquí, estás todavía en el nivel 1. No has comenzado ni siquiera a indagar. No digo que estés equivocado, sino que no has tenido acceso a otras fuentes de información. Y repito por enésima vez en el blog, que la opinión que tengas sobre la prostitución va a ser el resultado directo de tus fuentes de información sobre la misma. Por eso desde este humilde blog animo a que se escuchen a las distintas partes y que se proceda a analizar lo que cuentan desde el método científico (cuestionar y poner en duda todo, seguir las evidencias hasta el final y comprobar las ideas por medio de la experimentación).

El nivel 2 encontramos a quienes han conocido la RESPUESTA que dan las prostitutas y quienes las apoyan al anterior discurso de la trata. Y es lo que le da título a esta entrada. Houston, tenemos un PROBLEMA. Porque llegan las prostitutas y cuentan que esto no es así. Que no conocen casos de trata. Que eligen ejercer la prostitución. Que lo que cuentan los medios es mentira, que no se corresponde con la realidad. Ahí está el dilema. Ambos planteamientos parecen excluyentes, si hacemos caso a lo que dicen unos entonces tenemos que negar lo que nos cuentan los otros. ¿A quiénes creemos?




Ahora es cuando me reclino sobre el sofá, sonriendo socarronamente mientras acaricio un gato a rayas. Pues, aunque TODAVÍA no le encontréis la lógica, resulta que ambas parten tienen razón. ¿Cómo? ¡Eso no es posible! O hay o no hay trata. No, pequeños. Es que, bajo el mismo concepto, hablan de realidades muy diferentes y a mí mismo me llevó AÑOS darme cuenta de ello. Efectivamente, la gran mayoría de mi tiempo como cliente lo pasé en el nivel 1 (antes de ser habitual) y 2 (cuando fui siendo más asiduo y conocí este mundo más a fondo). Posteriormente, cuando las chicas me introdujeron en su mundo llegué a darme cuenta de cuál era la intencionalidad de la criminalización de la prostitución (el nivel 3, que trataré en la segunda entrada, es donde se encuentran las activistas pro derechos más comprometidas) y no fue sino hasta hace relativamente poco, menos de dos años, que pude desentrañar el concepto jurídico de trata (nivel 4, aquí se encuentran los fiscales, comisarios y abolicionistas de mayor formación). Para este último paso tuve que dejar la calle y sentarme a estudiar documentación, sólo así supe que en realidad... toda la vida había estado con "víctimas de trata".

Pero no voy a adelantarme, sólo cuento esto para animar vuestra curiosidad. El punto de la entrada está en que la discusión habitual (de 1s y 2s) reside en quitarse la razón unos a otros. ¿Qué tenéis que decir? ¿Podéis ofrecer alguna explicación? ¿Cómo es posible que unos vean víctimas de trata donde otros ven prostitutas libres? ¿Por qué contrastan tan fuertemente las historias que nos cuentan las prostitutas con los relatos de quienes hablan en su nombre?



Lea más sobre la trata en este blog (sea consciente de que varias de estas entradas las escribí cuando todavía no sabía qué era la trata):
· ¿Existe la trata?
· Mitos de la prostitución III: la trata de blancas
· Clientes y trata
· Escuchemos a las "víctimas de trata"

jueves, 6 de octubre de 2016

Las reflexiones de la cortesana Lucila

Es un placer ver que cuando vuelvo a retomar el blog hay lectores fieles que continúan a mi lado. Es el caso de Artyom, otro de los escasísimos clientes que mantiene un blog. Además, su novia Lucila ha comenzado a realizar una serie de vídeos en los que habla del trabajo sexual, los problemas o dificultades que afronta y cómo se ve esta realidad desde dentro, en primera persona.

Existen cada vez más trabajadoras sexuales que dan sus puntos de vista, en este blog ya he sacado a docenas de ellas tanto en entrevistas escritas como en vídeos y tengo previsto sacar en breve a varias de las que están más en el candelero en estos momentos: Amarna Miller, Natalia Ferrari o María Riot. Pero he preferido empezar con Lucila por una razón muy sencilla: a ella no la va a entrevistar ningún medio convencional mainstream. Es una prostituta independiente, desconocida, no afiliada a sindicato ni asociación alguna y cuyo testimonio por tanto tendrá una difusión reducida... a no ser que vayamos difundiéndolo por la red.




En un primer vídeo nos habla del "honor de ser cortesana", de que trabajar en prostitución es una elección no sólo legítima sino también altamente productiva. Para empezar arremete contra la legitimidad que vendría a tener el Estado para decirnos qué tenemos que hacer o no pues, como auténtica cortesana, valora enormemente la libertad. Y es que eso es lo que ofrece la prostitución, LIBERTAD E INDEPENDENCIA como bien dice.

La prostitución es una actividad deseable para aquellas personas promiscuas, que disfrutan del sexo sin necesariamente establecer una relación emocional de larga duración con su pareja (que también puede darse, y es muy bonito cuando sucede), que quieren fijar por sí mismas sus ritmos y condiciones de trabajo y, sobre todo, que desean PROGRESAR en la vida. Y es que como también señala con gran acierto la prostitución lo que permite es obtener unos ingresos a los que de otra manera no podría acceder.

De hecho, cualquiera que realmente haya tratado con prostitutas de verdad y se haya sumergido en su ambiente puede comprobar que es muy frecuente que le cuenten que, como Lucila, no se esperaban que fuera una profesión tan buena. Generalmente las chicas te cuentan que tenían una imagen tremendamente distorsionada de lo que era este mundo (también me sucedía a mí), que lo concebían como lo peor, como algo completamente indeseable... y no, resulta que no tiene nada que ver con la imagen que se tiene de él. Rechazamos la prostitución porque hemos sido educados para aborrecerla, pero yo sueño con el día en el que exista una verdadera vocación y las niñas, ya desde su más tierna infancia, puedan declarar su inclinación hacia esta actividad con la misma legitimidad que quien desea dedicarse a la medicina:




Y es que esa inclinación al puterío, al fornicio y al vicio ya está ahí en muchas personas. Es una constante. La gran mayoría de putas que me he encontrado ya mantenían una vida sexual que podríamos calificar de "laxa" MUCHO ANTES de empezar a putear. Luego se les encendió la bombilla y dijeron... corcho pero si yo lo estoy dando de gratis... ¿por qué no cobro y convierto mi pasión en mi forma de mi vida?

A diferencia de lo que sostienen las feministas yo no digo que esto sea una opción buena o deseable para todos. No, hay gente que vale y otra que es mejor que no se meta. Hay mujeres que llevan el puterío en la sangre y se sienten gravemente ofendidas con declaraciones como que "ninguna mujer nace para puta" o que la prostitución degrada y humilla a las mujeres o es violencia. Sencillamente no lo ven así. Entiendo que haya gente que sí que conciba así las cosas (en mi opinión, debido a unos erróneos prejuicios) y APLAUDO que se mantengan al margen de la prostitución. Pero ahora bien, que no hagan como el perro del hortelano que ni comen ni dejan comer. Si no quieren follar, que dejen paso a los que sí queremos.

Carteles elaborados en Brasil, en los que se mandan una serie de mensajes reivindicativos. Nosotros creemos que la prostitución no es vergonzosa, sino que es una actividad totalmente honrosa y que debe valorarse adecuadamente, cuya situación legal la coloca en una posición de desprotección y vulnerabilidad inadmisible. Como digo en el blog: "el problema no es la prostitución, sino la falta de derechos".



Un aspecto en el que veo particularmente combativa a Lucila es en su crítica a "la mentira de la trata". Hará lo menos un año que tenía pendiente escribir una entrada aclarando de qué va todo esto pero, en realidad, las abolicionistas no engañan. Lo que sucede es que todos tendemos a pensar que trata es prostitución forzada Y NO ES ASÍ. La trata no tiene nada que ver con que a la chica esté "encadenada, secuestrada, drogada"... la trata se refiere a la asistencia a la migración voluntaria para realizar una actividad económica en la economía sumergida, tal como hace Lucila. Jurídicamente, es una clara víctima de trata. Y ella dirá, "pero si yo lo he elegido, si nadie me obliga, si hasta disfruto con esto". Pues DA IGUAL. Como dicen los mexicanos, nos vale madre. Su consentimiento, y recalco nuevamente que hablo desde el plano estrictamente legal (que es opuesto al más elemental sentido común), se considera irrelevante. Pero bueno, ya profundizaré en este tema en otra entrada que si no voy a liaros.

El caso es que NADIE que tenga un poco de calle puede avalar la historia de esas mujeres traídas por mafias, prostituidas a base de palizas y que únicamente logran recobrar la libertad gracias a heroicas intervenciones policiales como nos relataba esta misma semana otro periodista MANCO de "El Español". Eso no es periodismo de investigación y todos lo sabemos. Eso es coger los comunicados e informes de la policía y fusilarlos de manera inmisericorde. Si alguien hace un auténtico esfuerzo por conocer cómo funcionan las cosas de verdad, se encontrará que -tal y como dice Lucila- son las propias autoridades las que fomentan este bulo para allanar prostíbulos y extorsionar a prostitutas y empresarios. Esto es AMPLIAMENTE sabido entre todos quienes conformamos este mundillo. Son esas activistas antitrata quienes en realidad están favoreciendo la explotación y el abuso de las mujeres, si tuviesen un mínimo de empatía hacia las prostitutas las escucharían y conocerían sus auténticas demandas... pero perderían las subvenciones, claro, no me daba cuenta yo.




En otro interesante vídeo, Lucila incide nuevamente en el tema de la reciprocidad y el deseo mutuo en la prostitución. Y es que esto dista mucho de esa imagen que relata de "la mujer tirada en la cama a la que se penetra despiadadamente". Evidentemente un sexo así, tan impersonal y poco participativo, no sería del gusto de casi ningún hombre. Nos gusta ver que la chica lo pasa bien, que se halla a gusto, que nosotros la hacemos disfrutar. ES LO NORMAL. Por eso los relatos de la trata vendrían a ser absurdos aunque uno no se hubiese acercado al mundo de la prostitución, creo que con ese tipo de sexo rudo, violento y denigrante no disfruta más que gente enferma: es decir, sociópatas como políticos, policías y curas. Esa gente sí que tiene, como se vio con el caso del "Bar España", sus redes (totalmente privadas e inaccesibles para la gente corriente) de esclavos sexuales, incluidos menores. Resulta totalmente comprensible que traten de desviar la atención de sus delitos y que precisamente los más depravados sean quienes se erijan en guardianes de la moral.

Por otra parte, resulta también muy llamativa la descripción de los servicios sexuales pues en realidad no hay nada "mejor". Cada chica y cada cliente es un mundo, y lo que hacemos es intentar encontrar a aquellas personas que más se ajusten a nosotros y que comparten nuestros gustos. Realmente vamos buscando a alguien que sea compatible, que sea como se dice "nuestra media naranja" o "alma gemela". No importa que la chica atienda en un club, un apartamento o la calle. No importa que su tarifa sea más económica o exclusiva. No importa que el cliente sea joven o maduro. Lo importante es que exista compenetración y entendimiento entre ambas partes, cuando la chica está a gusto el cliente lo nota y también disfruta. Y si el cliente le inspira confianza a la chica, ella estará asimismo más dispuesta a dejarse llevar y a pasar un buen rato. Y es de esto de lo que se trata, de pasarlo bien. No tiene más complicación.


Si simpatizo en especial con gente como Artyom o Luciana es porque, como un servidor, son vistos como enemigos no sólo por sus rivales oficiales (los abolicionistas) sino también por sus supuestos aliados (las asociaciones pro trabajo sexual). Se han percatado de que las organizaciones que presuntamente estarían de su lado en realidad le hacen el caldo gordo a sus adversarios, y es de lo que nos habla Lucila en este otro interesante vídeo.

Aquellos lectores más observadores seguramente os hayáis dado cuenta de que he dejado de enlazar a asociaciones como Génera, Hetaira y APROSEX. ¡Y eso que son las principales organizaciones pro trabajo sexual en España! Si bien sigo compartiendo SU DISCURSO y algunas acciones que realizan, lo cierto es que con el transcurrir del tiempo he ido comprobando que sus hechos distan mucho de sus palabras. No tengo problema, en principio, en que sean comunistas. Realmente habría espacio para un entendimiento y colaboración más allá de las ideologías, no creo que la filiación política sea tan relevante... pero ellas sí. Las comunistas saben detectar a los suyos, y es un ANATEMA acercarse a quien no sea de su cuerda. Es como si perdiesen su "pureza" ideológica. Lucila, como liberal, entiende que la sana discusión no supone ningún inconveniente y hasta puede resultar beneficiosa. Pero es que ellas no funcionan así. Actúan como una secta, no hay siquiera posibilidad de debate, crítica o colaboración con "los de fuera". Y claro, luego pasa lo que pasa, que se alejan cada vez más de las prostitutas y estas las acaban viendo como personas ajenas a sus vidas.

La asociación AMMAR convocó hoy mismo una marcha cuyas reclamaciones suscribo. Verán que resultan muy similares a las reivindicaciones de Lucila. Otra cosa muy distinta es su actuación en el día a día, fuera de las proclamas y manifiestos públicos. Ahí es cuando se verifica su nivel real de compromiso, que a algunos nos parece francamente mejorable.



No obstante, y dicho esto, considero que quizá la política más sensata dada la correlación desfavorable de fuerzas sería no airear estas discrepancias y tratarlas de amigas aunque en realidad no lo sean. Y eso por dos motivos fundamentales. El primero es que NO TODO LO QUE HACEN ES MALO. Denuncian ciertos abusos reales (como lo de las coimas policiales), se manifiestan a favor de una aceptación social de la prostitución y rechazan medidas coactivas intervencionistas impuestas por los poderes públicos. Hay puntos que nos alejan, pero también otros que nos unen y sería en base a estos que podríamos tratar de colaborar. Por otra parte, los abolicionistas tratan sus conflictos internos (que los tienen) con mucha mayor discreción y una imagen de unidad (aunque no sea tan real como no gustaría) siempre es positiva. No digo que se engañe, está bien contar las cosas como son, pero digámoslo diplomáticamente: "hay aspectos de la organización AMMAR con los que no termino de estar de acuerdo o que considero que podrían llevarse de otra manera". No creo que sean topos, enemigos inflitrados. Más bien pienso que son izquierdistas a los que todavía les falta un tiempo para desintoxicarse por completo y aceptar que la doctrina que defiende los intereses populares es el liberalismo, no el socialismo. No es un proceso sencillo, os lo digo yo que pasé por el mismo.

No hace falta ser un experto para saber que la inmensa mayoría de las prostitutas detestan el socialismo, y por eso mismo creo que les caen tan mal a las feministas. Daos cuenta de que son el modelo opuesto de mujer. La puta es independiente, vive de su trabajo. La feminista es una mantenida del Estado, vive a base de subvenciones sin aportar nada de valor a la sociedad. La puta es una mujer alegre, vital, que disfruta de la vida. La feminista es una amargada, que sólo sabe relacionarse con otras rancias como ella y que le da la espalda a la realidad para refugiarse en trasnochadas ideologías. La puta adora el sexo, el dinero y a los hombres. La feminista es alérgica a todo ello, desearía vivir en un mundo donde nada de eso existiese. La puta hace muchas cosas, pero no tiene voz. La feminista no hace nada y, sin embargo, tiene a su disposición los medios para hacerse escuchar. Las putas son tías agradables y las feministas unas pedorras. Por eso nos gustan las putas y aborrecemos a las feministas.

sábado, 23 de abril de 2016

Cuando se escucha a las chicas

Me envía PATPONG (muchísimas agracias) un artículo recién publicado que considero muy interesante por su carácter introductorio. Yo puedo explicar a detalle el tema de la prostitución y escribir entradas muy completas, que si no me escuchan todo se queda en nada. Por eso lo importante es que COMIENCEN por prestarnos atención. Y para ello necesitamos, nos guste o no, a los periodistas.

Resulta que en el artículo que reproduzco a continuación (en parte) viene a recoger las ideas principales que he manifestado desde que comencé el blog: que existen muchas ideas, tópicos, estereotipos sobre prostitución que creemos a pies juntillas sin haber podido jamás verificarlos. Pero las chicas (que es como llamo a las "putas") no son marcianas, son de carne y hueso y no es tan complicado sentarse un rato a hablar con ellas delante de un kebab -o un café, o cerveza, etc- y uno puede comprobar en primera persona que no dicen lo que uno esperaría escuchar. Es verdad que existen muchas explicaciones para invalidar su consentimiento: que si están amenazadas, que han interiorizado la violencia, que están mal de la cabeza, que mienten... Bueno, no digo que las crean inmediatamente sino que al menos constaten lo que manifiestan. Y no es que lo diga yo, lo firma un periodista con quien no tengo la menor relación pero que al menos se ha molestado en HABLAR con ellas. No dejo de repetirlo, lo que uno opine sobre prostitución depende fundamentalmente de cómo se haya acercado a este fenómeno, de cuáles sean sus fuentes. Por eso si uno se informa en base a los medios, a lo que el periodista denomina la "propaganda oficialista"es LÓGICO que piense como pensaba él: que si no quieren prostituirse, que si hay mafias detrás que las obligan, que su vida es triste y miserable... pero si uno baja a la calle y las CONOCE entonces se "sorprende", se "confunde", se ACOJONA. No tiene nada que ver la realidad con la propaganda. Y es algo que ha comprobado en escasos minutos. Entonces... ¿por qué nuestras autoridades siguen repitiendo insistentemente ese mensaje engañoso? Es la auténtica pregunta que tenemos que hacernos, queridos lectores.

Si un breve encuentro con una de estas chicas sorprende al periodista, no quiero ni pensar cómo se sentiría si fuese conociendo a más chicas durante más tiempo. Cuando comencé a investigar el mundo de la prostitución pensé que acabaría confirmando la imagen preconcebida que tenía de ella... pero en cuanto más profundizaba más distancia hallé entre la versión oficial y la realidad de la calle.



José Romero (Estrelladigital, 22/04/2016)
(...)
Así que comenzamos a pasear buscando baretos donde proseguir nuestra charla y echarnos al coleto unos tragos. Cruzamos la Gran Vía, siempre pletórica de vehículos y viandantes y bajamos por Montera. Según desgranamos metros de zona peatonal, observo a unas cuantas mujeres ligeras ropa, paradas en la calle. Unas se apoyan en un árbol, otras en las fachadas de los edificios que conforman la calle. Algunas beben un Red Bull con pajita ¡Vaya ironía! El caso es que sería muy sencillo describirlas con todos los tópicos del caso: mirada triste, sonrisa forzada. Pero nada de eso. Parecen hacer el trabajo con profesionalidad, sin ningún tipo de resentimiento hacia la sociedad.

Mi amiguete se percata de que miro a las putas, que aunque son mujeres malas, la verdad es que están muy buenas. Juanjo sonríe ampliamente mostrando una dentadura perfecta.

-¿Te gustan, verdad?-pregunta divertido.

-¡Joder!-contesto-¡Es que están muy buenas! Lástima que estén explotadas por gentuza sin escrúpulos. Algunas de estas chicas podrían ser lo que quisieran en la vida.

Cuando uno se pasea por las zonas de prostitución se piensa que las chicas "están explotadas por gente sin escrúpulos", aunque uno no les vea. Bueno, quizá está sea una de las escasas presunciones que pude confirmar. En realidad si que vemos a los chulos, sólo que no les sabemos reconocer. Pero si uno se gana la confianza de estas mujeres. te pueden contar quiénes las chulean... no digo más. Quien tenga ojos, que vea.



Juanjo me mira y se sonríe.

-Tienes razón en que algunas no están aquí porque este oficio les guste precisamente. Sin embargo, te voy a presentar a una que es amiga mía. Y es muy singular, ya lo veras.

Dicho y hecho. Al rato nos encontramos sentados en un Kebab con una rumana de unos veinticinco años. La piba esta de toma pan y moja. Con un culo de escándalo y unos pechos tan tersos como la carrocería de un Audi.

-A mi gustar ser puta-dice en un español macarrónico-. Tengo dos casas en mi pueblo, cerca de Bucarest. Dentro de unos años me retiro. Soy una emprendedora amigo, no voy a trabajar por novecientos euros fregando escaleras. No jodas.

Me sorprende. Estoy tan mediatizado por la propaganda oficialista que las pone a todas como víctimas, que no doy crédito a lo que escucho.

Esta misma mañana hablaba con otro periodista, interesado en por qué los clientes estamos con estas chicas. La sencillez de José me ha encantado: ¡joder, es que están muy buenas! Al hombre que le gustan las putas es porque le GUSTAN LAS MUJERES, así de simple. Es más, como pudo constatar, son mujeres luchadoras, con la cabeza muy bien amueblada y que saben perfectamente lo que quieren. Son tías con las que uno se siente identificado y se está muy a gusto. Son mujeres por las que MERECE LA PENA pagar.



-Mi cuerpo vale mucho-continua-. Y le saco provecho ¿Qué me diferencia de otra mujer o hombre que vive de su cuerpo? Un futbolista vive de su habilidad y de mantener un cuerpo atlético. Una modelo, no te digo ¿Qué hay de malo en que yo haga lo mismo? Además, todo lo que gano es en negro. No pago impuestos ¿a qué está de puta madre? Y por supuesto, me acuesto con quien yo quiero. No aguanto cerdos ni gentuza.

Estoy confuso. Me deja acojonado. La verdad es que nunca me había planteado la prostitución desde ese punto de vista.

-Si quieres, subimos un rato y te la chupo. Te hago buen precio porque eres amigo de Juanjo.

Declino el ofrecimiento cortésmente y continuamos nuestro camino. No bebemos medio Madrid, hasta que nos despedimos. Voy muy pedo en el metro para mi casa, pero no puedo olvidar los enormes ojos azules de la puta rumana. Y sobre todo, lo que no se me va de la mente es lo claro que lo tiene la tía. Desde luego, es más inteligente que muchos de los que conozco. No es solo un cuerpo bonito. Su cerebro rige como el de cualquier empresario o mejor.

¡Ole tus cojones!

viernes, 22 de abril de 2016

Hablando de prostitución en RNE

Como anuncié la semana pasada, me llamaron de Radio Nacional de España para participar en una tertulia sobre prostitución. Todo salió a pedir de boca, incluso ante la dificultad que tuvieron para encontrar más participantes solicitaron mi colaboración y tuve el inmenso placer de compartir mesa con amigos: Ariadna (prostituta), Lorenzo (abogado) y Eladio (trabajador social) que ofrecieron sus puntos de vista para conformar uno de los mejores programas sobre prostitución que jamás se han realizado en este país. Se habló con conocimiento, seriedad y rigor pero también de forma amena y desenfadada, tratando acercar al oyente a una realidad oculta y por lo tanto sobre la que pesan numerosos mitos y leyendas que hemos tratado de confrontar desde nuestra experiencia.

El programa (espacio "En voz alta", de "El canto del grillo") se emitió a las 3 de la madrugada la pasada noche del jueves al viernes (día 15). Hasta el momento, ha tenido una excelente acogida y todo el mundo me ha dicho que le ha encantado. Quiero darle las gracias a la presentadora, Eva Cordón, y a todo su equipo por su amabilidad y por brindarnos esta oportunidad única. Desde luego no es nada habitual que se trate el tema de la prostitución charlando con sus protagonistas, se suele hablar mucho sobre nosotros pero muy poco con nosotros.

A pesar de todo lo que pueda escribir en este blog, la repercusión que tiene un programa de radio es infinitamente superior y también sé que quienes me leen desean escucharme. Ahora podéis hacerlo, espero vuestros comentarios (no os cortéis, sabéis que no hay ninguna censura y que agradezco todo lo que me haga mejorar).

Podéis descargar el audio en la web del programa o escucharlo directamente a través de este enlace.

martes, 29 de marzo de 2016

Teleobjetivo: los clanes de la prostitución

"Poca gente se percata de que la mujer que está ejerciendo la prostitución cerca de su barrio puede que sea una esclava. Mucha gente desconoce que hay un alto porcentaje de esclavitud en la prostitución. Nadie habla de esclavas, sino de prostitutas. Es como si a los negros antes de la abolición les llamáramos agricultores en vez de esclavos. Lo que está normalizado es el incorrecto uso del lenguaje, y su consecuencia es el ocultamiento de un grave problema social".

Alicia Palmer. Guionista del Cómic Esclavas y
voluntaria de Médicos del Mundo en intervención con Personas en situación de Prostitución.

"Nosotras VIVIMOS DICIENDO QUE EL MAYOR ENEMIGO NUESTRO, el patrón de las trabajadoras sexuales o de todo este negocio es por parte de la policía".
Georgina Orellano, prostituta y activista por los derechos de las prostitutas



Bueno, pequeños, os traigo uno de los documentales que considero imprescindibles, una auténtica joyita... de la desinformación. Esto sí que es versión oficial: voz en off con imágenes impactantes pero sobre las que no profundizan, parcialidad obscena, grabación con cámaras ocultas a personas que no han dado su consentimiento, muestran a las chicas a cara descubierta menos a las supuestas víctimas (a quienes siempre acceden a través de ONGs y que repiten al milímetro el discurso de estas organizaciones, ¡hasta con los mismos términos!)... Es de manual, es un programa realizado para que no se conozca la prostitución.

Como anécdota, contaros que pude aparecer ya que me ofrecieron dar el punto de vista del cliente. Yo les sondeé, claro, y a pesar de que vi que lo que querían era un payaso (podéis ver finalmente a qué personaje entrevistan, mostrándolo como un "cliente típico") accedí en un principio dado que era una de las escasas oportunidades que se nos presentaban para hablar por nosotros mismos. Mientras que a las víctimas de trata las ofrecen ocultar su rostro completamente, trataron de que apareciese a cara descubierta y únicamente conté con un pasamontañas para proteger de algún modo mi identidad. De lo de distorsionar la voz a lo Antonio Salas ya ni hablamos, los periodistas van a lo que van y ya te pueden dar morcilla que en cuanto saquen lo que quieren te deshechan como un pañuelo. Lo que fue su perdición fue su insistencia en grabar en exteriores, yo le dije que no, no y no y ellos erre que erre que tenía que ser así. Bueno, pues aparte del problema del sonido y que en exteriores uno no se encuentra tan cómodo (hay que imponerles el lugar de entrevista, por ejemplo a la trabajadora social de una ONG la entrevistan en su casa y a los policías lo hacen en sus despachos) el más obvio problema de estar en un sitio público es la violación de tu intimidad. Y rota esta, y consiguientemente puesto en peligro la integridad física tanto de mis informantes como la mía propia, es obvio que no puedo seguir adelante. Y es que no se trata de un juego, si no damos la cara y preferimos no hablar es por el temor a las represalias. De hecho, a diferencia de lo que pensaba hace tiempo que lo mejor era contar abiertamente cómo es este mundo para que se viese que no había nada malo u oscuro en él, en estos momentos lo que aconsejo es no decir nada, no mostrar nada, no meter la pata. Porque ya hemos tenido muchos problemas y de acuerdo a la legislación vigente existen muchas conductas que, aunque no las consideremos delictivas (como se aprecia en el vídeo, donde hay chicas e incluso un empresario que confiesan delitos a cámara... presumiblemente desconocedores de ello), lo son. Ya, sabemos quiénes son los que cometen los auténticos delitos pero también que a ellos no les va a pasar nada. Así que un poquito de prudencia y aquí no sabemos nada.



El programa Teleobjetivo cuenta con una característica fundamental, y es que aborda los temas desde el punto de vista policial. Como me confesó una de las reporteras, no pueden decir nada que contradiga el discurso de las autoridades y éstas supervisan el programa final. No pasa nada, no tengo ningún problema en ello, es sólo que el telespectador debería ser conocedor que es algo tan imparcial como el "Granma" o el "Pravda". Es más, les indiqué a los periodistas varias indagaciones que podían hacer para someter a verificación los planteamientos que sabía que tenían o que me manifestaron y bueno, hasta hoy estoy esperando su respuesta. Las chicas que hacen de reporteras no son malas personas, únicamente ingenuas, viven en otro mundo en el que no tienen ningún contacto con la prostitución y por eso les resultan asombrosas e incluso perturbadoras las averiguaciones que van realizando. No meten más la nariz porque nadie les paga por ello y, además, son bien conscientes de que no les traería más que problemas.

Otra cosa distinta es la dirección, cuyo trabajo cual "comisariado político" de la extinta URSS es velar para que se siga al pie de la letra el guión preestablecido. El propio director del programa me dijo a la cara que, si por él fuese, jamás darían voz a alguien como yo. Y me parece bien, un censor tiene que censurar. Lo que ya me pareció de mal gusto fue, cuando refutando con argumentos y pruebas empíricas sus asunciones el tío acabó por cachondearse ya que ni él se creía lo que estaba mostrando al público. A ver, es cierto que la TV sólo muestra lo que se quiere que se vea y cualquier persona medianamente inteligente debería tomar con cautela la información que recibe. Pero es que ellos dan la imagen como de que esto sea cierto -es más, incuestionable- y lo que hacen roza el fraude. No lo acaba de ser por completo pues su nombre muestra que lo que tiene el programa es una finalidad (tele-objetivo) y se confiesa cual es, "poner en valor (ensalzar) la labor de los CYFSE". Vaya, lo logra con creces... al precio de unas manipulaciones aberrantes, pero eso de querer conocer la verdad es una manía personal que sé que muy pocas personas más comparten.

La imagen que muchas personas tienen de la prostitución como un mundo sórdido, delincuencial y al que se ha de temer ha sido construida durante muchos años -y con no poco esfuerzo- por los medios de comunicación (¿bajo las órdenes de las autoridades públicas?).



Lo que cuenta este programa es lo que yo había escuchado de la prostitución desde pequeñito. Esa imagen se me cayó a medida que fui conociendo este mundo en persona y no a través de la caja tonta. De acuerdo a la versión oficial las chicas están obligadas a ejercer, la policía las rescata y los clientes son unos egoístas que sólo buscan su satisfacción personal. Claro, a las chicas no las sacan más que para mostrar cachas mientras entrevistan en profundidad a los agentes. No se preguntan por qué las chicas evitan a la policía y las propias autoridades se han visto obligadas a reconocer que estas "víctimas" a quienes dicen "salvar" tienen tan poca confianza en ellos. No indagan mínimamente para saber por qué alrededor de las comisarías existe tanta prostitución, ni cómo es posible que esos delincuentes invisibles sean tan estúpidos o absurdamente temerarios como para desafiar a la policía a la luz del día, en zonas intensamente vigiladas durante años por las autoridades.

Un aspecto que me resulta muy llamativo es ese proceso de recuperación del que hablan las ONGs "de muchísimos meses" para que puedan recordar y contar lo que ha pasado. Como si fuesen estúpidas. Las prostitutas supervivientes de los pisos de acogida hablan de estos procesos como lavados de cerebro, durante los cuales pasan semanas sin ver la calle, las incomunican quitándoles el móvil (lo que sabían los del programa, pero aseguraban que era "por su propio bien") y las vigilan las 24 horas al día. Es decir, las someten a una situación de esclavitud real para rescatarlas, en contra de su voluntad, de donde no querían marcharse. Esto parece demencial pero no lo es, es la realidad del abolicionismo. Las autoridades policiales consideran que por ejercer la prostitución y ser extranjeras (que es lo que viene a ser la trata) ya carecen de derechos y nosotros queremos que esto deje de ser así, pensamos que ejercer la prostitución no debería conllevar la pérdida automática de todos tus derechos.

Ya desde hace tiempo (este cartel debe datar de la década de los 70) las prostitutas y las personas que las apoyamos venimos denunciando que las actuaciones de las autoridades lesionan gravemente a las personas más vulnerables, que en buena lógica deberían proteger. La prostitución a día de hoy es, efectivamente, una actividad indeseable y que difícilmente sería recomendable pero no por lo que supone por sí misma sino debido en gran medida a la situación legal en la que se halla y a la desprotección y criminalización que padecen quienes se dedican a ella.



Lo que trastoca bastante la versión oficial es que esas víctimas no actúen como tales, al menos no hasta haber pasado por esos "procesos de recuperación" que sí que deberían ser documentados. Ni ellas quieren denunciar ni reconocen ser "explotadas sexualmente" como cuenta el narrador. Fíjense, nosotros que como telespectadores vemos la prostitución desde fuera somos conscientes de los abusos que se cometen contra ellas... ¡pero ellas, que los viven en su propia carne día a día, no! ¿No es raro? Ahí hay gato encerrado, y sólo si escuchan a las propias trabajadoras sexuales (como hizo Génera con Georgina Orellano) podrán saber por qué existe esa profunda contradicción entre los testimonios policiales y los de las chicas. Pero claro, hay que estar dispuesto a juntarse con putas y no pensar que siempre te van a mentir o que son unas antipáticas como también me contó el director del programa.

A ver, hay una mujer madura en ejercicio con la que hablan y refuerza sus planteamientos. Dana de la zona de Ballesta/Desengaño... harían bien en informarse sobre el sobrenombre con el que otras chicas la conocen. En fin, cuando le pregunta la reportera si ha sido víctima de trata ella dice que no, pues lógicamente el concepto que tiene ella de trata es el de prostitución forzada. Pero claro, la periodista se sonríe pues antes ha hablado con las asociaciones, policías y expertos que le han dicho qué preguntas ha de formular. Y de acuerdo a todos los indicios (mujer extranjera que ha sido asistida para ingresar al país para ejercer una actividad irregular) es claramente una víctima de trata... ¡y encima, tal y como le han dicho, NO SE CONSIDERA una víctima! Ojo, no es que no lo sea. Sino que no piensa que lo es aunque está fuera de toda duda que lo es. Por eso hay que "rescatarla" en su beneficio, considerando IRRELEVANTE su consentimiento. Esto es todo un despropósito, pero que un auténtico documental debería haber explicado.

Típica imagen de reportaje de telediario en la que los agentes graban a una serie de chicas y dejan el resto a la imaginación. Éste es el problema, que mucha gente se IMAGINA lo que DESCONOCE.



Un telespectador un poco atento puede ir sacando cosinas, por eso creo que incluso el peor reportaje merece la pena. Por ejemplo, cuando van de redada con los agentes los propios periodistas confiesan que se quedan fuera durante los registros (es decir, que no han visto nada) y que las imágenes que ofrecen son las que han grabado los agentes. A ver... Eso significa que ustedes ven lo que los periodistas les enseñan, que a su vez son las imágenes que han pasado el filtro de la policía. ¿Es de verdad un documental riguroso? ¿Por qué no hacen uno escuchando a las chicas y poniéndoles cámaras ocultas a los policías? QUIZÁ encontrasen algo diferente, ¿pero a que nunca han visto que nadie lo haga? Pues claro. Además por sí mismos no ven nada raro, y cuando hablan de detenciones no cuentan por qué motivo han sido. Me barrunto que casi todas sean de esas chicas que dicen estar "salvando". Pero, nuevamente, la información brilla por su ausencia: toda la que obtenemos es desde las fuentes policiales. La constante presencia policial sobre las chicas se explica porque les "piden los papeles" (¿incluso a chicas que conocen perfectamente? No seamos ingenuos, los papeles que les interesan son los de colores...) y si echan a correr, ¡ni se te ocurra preguntarlas! Tú culpabiliza a esos proxenetas que en ningún momento has conseguido grabar pero de cuya existencia no dudas. Que sí, que existen, que castigan a las chicas y que son unos desalmados. De hecho los periodistas les han tenido muy cerca.

En cuanto a los clientes, no huyen al ver a la policía. Otra manipulación bien gorda, como escapes de la policía pa tí tienes. No, unas vez que han sido identificados lo que hacen es huir de las cámaras. Y al sujeto que sacan pues ya lo ven ustedes, parece no estar en las mejores condiciones posibles o sufrir alguna discapacidad, y las preguntas son de lo mas superficial: para que viene usted aquí, cuanto se gasta, cada cuanto viene... Cuando yo les comencé a hablar con rigor y seriedad del tema lo que me soltaron es que, para saber sobre prostitución, ya consultarían a "expertos". Que me limitase a contarles lo que me preguntaban.

Comúnmente se asocia la prostitución con el sometimiento a bandas de delincuentes organizados que ejercen sobre estas mujeres un control continuo e insoportable. Cualquiera que investigue la prostitución en profundidad podrá confirmar la veracidad de semejante hecho, aunque quizá hasta un punto que en un principio consideró inimaginable...



Lo sorprendente es que, cuando todos los que estamos involucrados en este mundo negamos que existan prostitutas obligadas a ejercer la prostitución (yo les conté lo de chicas forzadas a pagar para ejercerla, lo cual no pareció despertar ningún interés), la explicación que se da es que o bien no tenemos el menor remordimiento, o cerramos los ojos a la realidad, o no nos interesamos en averiguar más, o, simple y llanamente MENTIMOS. Olé sus cojones, si es eso lo que ellos están haciendo y nos lo achacan a nosotros. Son los "periolistos" los que hacen periodismo de excursión, de grabar durante media hora a las chicas y visitar "expertos" sin molestarse en pisar el asfalto y conocer este mundo en profundidad. Pero bueno, hay libertad de expresión, para que yo cuente esto en un blog a cien personas y ellos salgan en cien mil televisiones.

Pero a pesar de que las chicas PARECEN estar libremente, el reportaje nos dice que nos engañemos. Que no son así las cosas, que debemos hacer caso a ONGs y policía que son quienes saben. Y hasta, en nuestro propio beneficio, nos advierten que no pueden mostrar las imágenes de la detención por su crudeza (sí, de la propia policía). Para mí está más que claro que quienes trabajan en TV saben que todo esto es una patraña como aquel reportero de "La Fábrica de la Tele" (subcontrata de Telecirco) que me contó (obviamente, tras las cámaras) que en 7 años haciendo reportajes sobre prostitución sólo había encontrado una chica obligada y los cientos restantes eran libres... pero luego sale el programa y dan la imagen contraria.

También resulta interesante la parte en el que una chica cuenta que un amigo la ayudó con el visado (ya tenemos la asistencia a la migración, elemento necesario para hablar de trata). ¿Y cómo es que la reportera hace estas preguntas? Pues porque la policía les dice qué tienen que preguntar, fíjense qué fácil es identificar a una víctima de trata. Lo que callan es que el concpeto que usan de "trata" criminaliza básicamente toda migración como está denunciando reiteradamente el colectivo Hetaira. Asimismo es completamente cierto lo de que "la mafia utiliza la amenaza y la violencia física para controlar a las mujeres" y "no les va a temblar el pulso para castigar a cualquier familiar en origen". Muchas me lo han contado. Al estar identificadas y considerarse delito el proxenetismo, sus familias ya están vulnerando la Ley y pueden ser duramente castigadas. Si es que lo que les cuentan no es falso, sólo que no matizan. Es verdad que los mafiosos golpean sistemáticamente a estas mujeres pero ni cuentan quiénes son estos mafiosos, ni cómo actúan, ni mucho menos les sacan (al menos catalogándoles de criminales). Y lo de los novios también es correcto, como lo de las familias, si una chica apoya económicamente a alguien (familia, novios, una amiga...) esa persona ya se considera su "proxeneta". Y las mafias lo aprovechan para extorsionarla.

A lo largo del reportaje sacaron a muchas de las chicas a cara descubierta, permitiendo su completa identificación (que es algo que las chicas desean evitar a toda costa). Entre las que más aparecieron fueron las de la imagen, dos viejas glorias de la Montera (Miki y Cristina), conocidas informantes policiales. ¿Sería un intento de promocionarlas? ¿O por el contrario un castigo por considerarlas ya prescindibles? No lo sé, hace mucho que no trato con ellas.



Algo que resulta muy llamativo es que, mientras tapan el rostro y protejan la identidad de esas presuntas víctimas (no cuentan que hasta la fecha todas, como Somaly Mam, Rachel Moran o Susana Trimarco han resultado ser fraudes) a las chicas de la calle las exponen totalmente. Además, ¿creen que es posible llegar sin documentación a la calle montera? Que lo prueben. A ver cuántos MINUTOS pasan sin que les pidan el carné. ¿Por qué no preguntan con qué otras chicas estaban, en qué zona se ponía, qué horario tenía...? Es que luego es sorprendente, pero las chicas que llevan años trabajando en estas zonas no conocen ni a una de estas "víctimas rescatadas". Ni ellas, ni los clientes, ni los vecinos, ni en las pensiones, nadie las ha visto nunca. Son mujeres rescatadas de la prostitución sin haberla ejercido nunca. Y luego, por supuesto, disfrutamos del contraste entre los besitos y la voz suave de pose que tiene la reportera hacia ella mientras que a las otras las trata como a mentirosas.

Los peligros de la prostitución, de acuerdo a este documental, serían en primer lugar esos proxenetas que "vigilan permanentemente la actividad de estas mujeres, controlan sus horarios y los servicios a los clientes". Como he manifestado, en puridad es cierto. Se ha visto cómo actúan violentamente con estas mujeres, las controlan y coaccionan. ¿Que usted dice que no ha visto chulos? Que sí, un jartón de ellos. Y si no los ha detectado, es que usted aún no esta preparado para verlos. Además se nos habla de que "ponen en peligro su salud en cada relación sexual" pero no vemos que España se vea asolada por un azote de enfermedades venéreas. No, realmente y como han constatado los profesionales de la salud que han estudiado este mundo (Concepción Colomo, Mª Jesús Fernández...) el tema sanitario no supone un problema. Por algún motivo, las prostitutas no están plagadas de enfermedades. Y eso a pesar de ser consideradas un "grupo de riesgo"... ¿cómo es posible que las autoridades hayan logrado contener los problemas sanitarios en un grupo aparentemente tan expuesto? ¿Ven? Más trabajo periodístico del bueno que nunca les van a mostrar las televisiones.

Más carne de periodistas sin escrúpulos. Las imágenes de chicas en bañador en los arcenes son un requisito indispensable para la mayoría de reportajes sobre prostitución. Y si, es cierto, claro que existe pero precisamente porque es lo más visible y evidente se supone que los periodistas deberían indagar más y conocer las historias que hay detrás de ellas. Por ejemplo, jamás he visto a un periodista charlar tranquilamente con las chicas tomándose un café. Las graban como si fuesen animales, de lejos, pero son incapaces de acercarse a ellas para ganarse su confianza y así obtener historias, experiencias e información verdaderamente útil... como la que un servidor proporciona en este blog.



Finalmente está la convivencia vecinal, mostrando la prostitución como algo "insoportable" para unos vecinos que "no pueden ni salir con sus hijos". Vale. Salgan ustedes por el centro de Madrid a ver si realmente las chicas dan algún problema, si se abalanzan sobre los niños o se exhiben impúdicamente. ¿No? Son justificaciones baratas para quienes, como el director del programa, piensan que las putas son basura por pobres, por inmigrantes y por follar. Es que todavía no he visto a nadie que pueda darme algún motivo real de por qué no quiere a las chicas, que me explique en qué le molestan, qué perjuicios originan. ¿Que se las ve? ¿Y qué? Eso es como el que no quiere "negros", "moros" o "maricas" en su barrio. Oiga, pues se JODE y acepta que vivimos en una sociedad plural donde las personas que no son como usted también tienen cabida y merecen RESPETO. Ni les hacen nada a los niños (¡si la inmensa mayoría son madres! Y, además, continuamente hablan de sus hijos porque les adoran), ni molestan a la gente (si la chica se te insinúa o te llama con hacer como que no la escuchas o con un educado "no, gracias" ya te la sacas de encima), ni ensucian las calles más la persona promedio (para empezar es su sitio de trabajo, y a nadie le gusta trabajar metido en la mierda... cuestión aparte es que haya zonas donde los Ayuntamientos no pongan ni una triste papelera, ¿qué hacen con la basura, se la comen?).

Pero claro, también están los clientes para quienes no hay justificación posible. Esos guarros, pervertidos y degenerados que... ¿qué es lo que nos cuenta una vecina de un bloque que les ve todos los días? ¿Que la asaltan, que son maleducados, que causan problemas? PUES NO. Escúchenla. No lo digo yo, lo dice una señora que es vecina de ellas. Se sorprende de que los clientes sean personas "normales" que no creería nunca que fuesen con prostitutas (la de veces que me han dicho eso, que yo soy muy "normal" como para ir con putas... hay que ver qué absurdos son los prejuicios) y las mujeres, personas adultas de su edad. Si tanto las chicas como nosotros somos personas "normales", que no causamos problemas y que somos mayores de edad y en plenitud de nuestras facultades... ¿CUÁL ES EL PROBLEMA? Más tratándose de los pisos, que son la modalidad más discreta (y todavía más los chalets, algunos hasta dejan siempre las persianas bajadas para pasar todavía más desapercibidos). Ya ni ven a las chicas, o únicamente cuando llegan en ropa de calle ("normal", empleando su argot... ¿qué coño es eso de normal? ¿se piensan que llevamos escrito en la cara lo del puterío?). Pues aún así hay gente que les busca problemas. Si se sabe que hay un "piso putas" siempre está el ANORMAL (y ahí si que puedo usar el término como contraposición a lo de "normal") que va buscando DARPOLCULO. Oigan, que quizá quienes necesitamos protección somos nosotros de este tipo de ataques discriminatorios.

 ¡Escándalo público! Típicas meretrices de carretera enseñando cachas, morbo asegurado. Es verdad que visten de manera provocativa, al igual que muchísimas chicas de su edad. ¿Qué tiene eso de malo? En su día también se tachaba de "frescas" y "descocadas" a las mujeres que enseñaban las piernas, el escote o que tomaban el Sol en bañador. Pero afortunadamente los usos y costumbres sociales han ido cambiando, y hoy aceptamos en los países democráticos que la gente no debe ser discriminada porque vista de una manera u otra.  ¿O es que pretenden regresar a tiempos de la dictadura donde se regulaba la moralidad pública?


Con lo que estoy más en desacuerdo del reportaje es con su marcada parcialidad, a pesar de que como ya he dicho la confiesen desde el primer momento. Pero es que siempre se pretende hacer ver que la gente con la que hablan miente, que quien dice la verdad es la policía. Es verdad que la culpa es de quienes se prestan a salir en los medios, pues acaban metiendo la pata hasta el fondo -seguramente con la mejor de las intenciones-. Es el caso del dueño del club que quiere demostrar que las chicas están dadas de alta en la SS y que todo es legal. Si, bueno, dadas de alta como camareras y comerciales. Hacen ver como si estuviera bordeando la legalidad, como si fuera un tramposo pero es que haría falta explicar que aunque uno quiera no puede dar de alta a alguien como prostituta en la SS. Sería delito. No existe ningún negocio de prostitución "legal" porque la prostitución no está regulada formalmente ("legalizada"). Serán hoteles, clubes, whiskerías o lo que se quiera pero -como bien señala para cubrirse las espaldas- no puede desarrollarse la prostitución como tal. Repito: no porque los empresarios ("proxenetas" como otros les llaman) sean unos cabrones mentirosos, sino por IMPERATIVO LEGAL. Todas son camareras, según muestran los documentos (por eso digo que el papel lo aguanta todo, que para informarse hay que bajar al terreno pues muchas veces la realidad no tiene nada que ver con los "documentos"). Si las quiere dar de alta con contrato laboral y pagar, al menos, una parte de sus ganancias en "A" no queda otro remedio. Y aun así, como apenas les da de alta cuatro horas, su nómina no llega a los 600 euros. ¿Qué sucede? Pues que a poco espabilado que sea el periodista (o que haya hablado con la policía, que sabe perfectamente cómo funcionan estos negocios), en unas pocas preguntas les saca delitos por todos lados. Y es que la prostitución es una actividad, a diferencia de las ejercidas en el sector público, basada en los incentivos. Que si diez euros por consumición, treinta por el servicio... dinero que se paga en NEGRO. Owned. Pillada. Luego con esas confesiones le chapan el garito o le empuran una multa de cojones. Por listo y ponerse a hablar a las cámaras sin estar adecuadamente asesorado.

La única forma, como bien nos dicen, para hacer las cosas "por lo legal" es darse de alta bajo el régimen de autónomos. ¿Si es posible por qué no se hace? Bueno, pues porque no tienes más ventajas que... pagar impuestos. Es decir, pagar una cuota mensual (durante los primeros meses la reducida, luego la normal) y cada tres meses el IVA. A cambio de... ¿qué? De que en un futuro muyyy lejano, quizás puedas disfrutar (eso habrá que verlo) de una pensión miserable. Hmmm, pues va a ser que no. No parece un negocio muy inteligente. Claro, ese experimento lo hace una jurista porque vive en otro mundo donde la preocupación es que las actuaciones de las personas se ajusten a derecho. Pero en la vida real, la gente corriente ("normal", que dirían) concibe el derecho como una pesada carga de obligaciones que generalmente no les beneficia en nada. Lo que quieren las personas es ganarse la vida y no tener problemas. Así pues es totalmente lógico que no coticen, de hecho prácticamente nadie lo haría de no saberse amenazado por Hacienda. La ciudadanía no cree en el "Estado de Bienestar", es perfectamente consciente de que es un fraude hecho en provecho de un puñado de mangantes pero lo mantiene por puro y simple temor. Ésta es la realidad para quien quiera verla. Y bueno, para cerrar el episodio del club lo que hacen es matizar que aunque aquí ninguna esté obligada no es el caso de todas. Como recordando que es la excepción que confirma la regla. No pasa nada, están en su derecho de mezclar información con opinión, sólo quiero remarcar cómo no hacen lo mismo al revés y cuando nos presentan a una víctima no nos dicen "no son todas como ella". Vamos, que quiero que quede claro que esto es propaganda pero de la cantosa. Por cierto, pagada con el dinero de todos los contribuyentes... ¿cómo van a cotizar las putas si sus impuestos se usarían para desprestigiarlas y esparcir mentiras sobre ellas?

Bajo la normativa vigente, los clubs no pueden dar de alta en la SS a las chicas así que las tienen normalmente como "huéspedes". Es muy raro que se hallen en nómina como camareras y comerciales como muestra el documental, cualquier inspección de trabajo destaparía rápidamente el fraude. Si están "alojadas" en el Hotel no puede existir ningún tipo de relación laboral entre empleada y empleador, como por ejemplo la imposición de un horario de trabajo... circunstancia que no se cumple en todas las ocasiones... Esto es lo que precisamente solucionaría una normativa específica del sector.



Así pues, tenemos claro que la prostitución no puede realizarse -a diferencia de cualquier otra actividad- bajo la dirección de otra persona. No hablamos de que se realice de manera forzada, ni bajo condiciones abusivas, no importa que el trabajador (la prostituta) preste su consentimiento tal y como establece el Código Penal en su artículo 188. La legislación actual es la que es, y hay que cumplirla, si bien este tipo de restricción de prohibir cualquier tipo de lucro no encuentra parangón en ningún otro sector económico y se asemeja peligrosamente a los marcos legales de los ¿extintos? países comunistas (digo esto porque, en gran medida, la Unión Europea en general y España en particular tienen un tufo comunista que te vuelve del revés). Hay muchas actividades que van a comisión, mismamente muchos taxistas de los que están en las zonas de las chicas o los comerciales de las ONGs que abordan a los transeúntes en Gran Vía y Preciados. Y eso es legal, está autorizado y nos parece correcto. Pero no con la prostitución. Igualmente todo va bien si un empresaurio te contrata y con lo que le facturas en una semana te paga la nómina y las cotizaciones quedándole el resto del mes de beneficio. En realidad la prostitución tiene un régimen legal ESPECIAL de CRIMINALIZACIÓN ENCUBIERTA que, en mi modesta opinión, resulta totalmente INCONSTITUCIONAL por vulnerar los principios de no discriminación y libertad empresarial. Incluso se meten con las cooperativas (modelo que recientemente han intentado adoptar algunas mujeres) pues "hay una persona que manda y ordena". Sí, les pillaron. Se dio mucho bombo cuando se fundó una cooperativa llamada SEALEER pero hasta yo sabía que había sido organizada por empresarios del ramo. Ya no se sabe nada de ella, hasta eliminaron la web.

En teoría, las chicas que trabajan en las calles, polígonos y carreteras estarían ejerciendo una de las escasas modalidades admisibles de prostitución. Pero el policía nos asegura que "si una mujer esta alejada en un polígono industrial, en ropa interior, no puede estar ahí de forma voluntaria". ¿Y saben qué? Tiene razón. No nos habla desde el prejuicio de quien se pasa por delante de ellas y murmura "pobres chicas" y se imagina lo que habrá porque no tiene el valor o la destreza suficientes como para conocerlas a fondo. He de reconocer la evidencia, la policía conoce a la perfección la situación de estas mujeres ya que pasan muchísimo tiempo en estas zonas. Y aún así parecen incapaces de acabar con estas "mafias". Quizá los periolistos deberían investigar más, averiguando cómo es posible que los "chulos" sean capaces de controlar a las chicas a plena vista de todo el mundo, en zonas tan estrechamente vigiladas y controladas por la policía. Parece contraintuitivo que un delincuente se arriesgue tanto, exponiéndose donde sabe que le están vigilando. Pero no es así, todo tiene una explicación lógica y que además, cuando uno la ve, se da cuenta de que es extremadamente sencilla.

De acuerdo a la legislación laboral y penal vigente, los polígonos serían una de las escasas alternativas reales para ejercer la prostitución en España (sin depender de terceros que regentaran un local, sin perturbar la seguridad vial en carreteras ni hallarse en las cercanías de colegios, centros de culto o zonas residenciales). Sin embargo se da la imagen de que esta modalidad de prostitución resulta indeseable y que se halla sujeta a mafias... cosa curiosa, ya que lo que se observa en estas zonas es la continua presencia policial. ¿Cómo es posible que las chicas estén sujetas a redes criminales justo en las mismas narices de la policía? Todavía ningún documental ha dado respuesta de manera satisfactoria a esta cuestión..



Como en otros reportajes cortados por el mismo patrón (si le interesa al lector este tema hay muchos más, los encuentra en la etiqueta "documentales"), se hacen numerosas presunciones gratuitas y preguntas muy intrusivas que denotan la incapacidad de conseguir la confianza de las personas entrevistadas. Yo a veces hago una especie de trabajo posterior de periodismo sobre estos reportajes, hablo con las personas que los periodistas han sacado para ver si están conformes con el reportaje, cómo les trataron, si les pagaron... Y con lo que me encuentro siempre es que los periodistas no se toman con suficiente rigor su trabajo (bueno, el que se SUPONE que debería ser que es conocer una temática... porque en realidad el trabajo de sacar un reportaje lo hacen, claro que les salen churros como éste). Hacen "periodismo de paracaídas", de pasarse una tarde y grabar a las chicas con zoom a distancia o con cámara oculta, ceñirse a la versión oficial y no contrastar la información ofrecida. 

Por una parte se puede decir que el programa fue más de lo que cabía esperar y que no defraudó a nadie. Las cadenas de TV saben que la prostitución es un tema morboso que siempre va a dar espectadores y la policía se beneficia mucho de que se siga sosteniendo una versión oficial que les permite crear una imagen oscura de este mundo mientras se les ensalza como los buenos de la película. Pero por otra, como digo siempre, un telespectador atento puede ir encontrando "fallos en el guión" que le permitan cuestionarse una historia que hace aguas por todas partes. Es notorio que las acusaciones que realizan no las puedan demostrar, que los testimonios de todas las personas que forman parte directa del mundo de la prostitución contradigan sus tesis, que la propia policía asegure que "lo fundamental no son las declaraciones de las prostitutas" sino sus pesquisas (desestimando por conseiguiente su consentimiento), que se nos de tan escasa voz, espacio y credibilidad a prostitutas y clientes y, en fin, que sean reportajes tan claramente tendenciosos. ¿Que si yo lo podría hacer mejor? Respondo claramente, SÍ QUE PODRÍA. Si alguien tiene los medios para realizar un documental que se ponga en contacto conmigo y le ayudo a hacer uno bueno de veras. Qué pena me da que, como reza el refrán, el Señor le de pan a quien no tiene dientes y dientes a quien no tiene pan...

Probablemente lo mejor del documental haya sido poner de relieve la estrecha y continua relación de las prostitutas con policía. Muchas veces se asegura que la prostitución es "alegal" en España y que no se hace nada con ella, pero este documental lo desmiente: los clubes son sujetos a continuas redadas e inspecciones, se tienen perfectamente localizados los pisos, la policía patrulla constantemente las zonas de prostitución callejera... Parece que sí que existe un CONTROL sobre este lucrativo sector económico. ¿Pero quién lo realiza? ¿Y qué consecuencias conlleva? ¿Podría alguien beneficiarse de la situación de pseudoregulación actual? Harían falta periodistas dignos de tal nombre, libres de ataduras y compromisos, que se atreviesen a investigar esta realidad con el rigor que merece. 

martes, 1 de marzo de 2016

La versión oficial sobre la prostitución

A fines del pasado mes de Enero anuncié que en Barcelona tendría lugar el 6 de Febrero unas jornadas sobre prostitución y trata de mujeres y menores. En ella se citaron única y exclusivamente abolicionistas, gente que se llama a sí misma "experta" y que lo es... en DOCUMENTACIÓN sobre prostitución. Sustentan sus aseveraciones en informes, declaraciones y demás literatura sobre el tema aunque en ningún caso hablan de experiencia personal. Es gente que vive en la inopia, en su mundo surrealista en el que se sacaron una plaza vitalicia mediante oposiciones estudiando tonterías que les dan derecho a vivir del cuento a costa del contribuyente. Este tipo de personas no tienen el menor contacto con la vida real, pero sin embargo disponen de todos los medios para construir lo que llamo la "versión oficial" sobre la prostitución.

Quiero poner como ejemplo de esta concepción de la prostitución la ponencia íntegra de la abogada Montse Fernández Garrido en estas jornadas, plagada de medias verdades, alusiones a estudios sin matizar y completas invenciones (esta ya se tira al monte y asegura que hay 600 mil putas en España, pero da igual, si como abogada bien sabe que por mentir no le duele la boca). No obstante, les recomiendo que se lean el resto de ponencias si tienen tiempo y ganas. Son tan absolutamente delirantes que merecen la pena (a día de hoy no han colgado todas, pero espero que lo hagan).

Para empezar agradezco que declare cuáles han sido sus fuentes de información, toda ella es en base a lecturas, a ficción. Y obvio, cualquiera sabe que si partes de premisas erróneas tus conclusiones tendrán que estar igualmente equivocadas. Porque a diferencia de ella, yo digo que lo primero que hay que preguntarse es, ¿conozco suficientemente el mundo de la prostitución como para hablar de él?

Siempre digo que hay que escuchar a todo el mundo porque uno nunca deja de aprender. Y me ha sorprendido conocer que las fiscales que dictaron sentencia en un conocido caso eran declaradas abolicionistas. Debían haberse apartado, no existe imparcialidad. No sé si saben ustedes que quienes denunciaron fueron los dueños de los clubes que menciona, el Riviera y el Saratoga, hasta el cuello de pagar extorsiones a diferentes autoridades públicas. Al final quienes van a la cárcel son quienes denuncian, eso sí que manda un mensaje muy claro. Nuestras insignes feministas no se ponen a indagar por qué había extorsiones a macroclubs, a nadie parece ocurrírsele que si hay policías que son capaces de extorsionar a empresarios españoles que pueden pagar abogados ¿qué no les podrá estar pasando a las chicas de la calle? Pero claro, como de eso no hay documentos oficiales que uno pueda leer tranquilamente en su despacho sino que tendría que pisar asfalto...

Otro aspecto muy llamativo es su insistencia en el tema de la vulnerabilidad. No se cuestiona el origen humilde, los condicionantes económicos o incluso la falta de instrucción reglada cuando una persona trabaja de cajera, dependienta, limpiadora u otras ocupaciones humildes. Pero si ejerce la prostitución sí se invalida, se convierte automáticamente en "víctima de trata". Es cierto que la inmensa mayoría de las prostitutas provienen de la trata, debo ser el único cliente que lo reconoce... pero de una trata no agravada, de la trata voluntaria. Porque lo que se callan y evitan explicar es que de acuerdo a la Ley que ellas han impulsado se considera que una persona es víctima de trata tanto si hay coacción, amenaza, fraude o engaño (lo que sería la trata agravada) como si no lo hay (sería suficiente con que la persona e hallase en situación de vulnerabilidad: por pobreza, por haber migrado o, simplemente, por su condición de mujer). Nos encontramos con una manipulación tras otra, con el objetivo de sustituir la realidad por su ficción ideológica y dividir de manera maníquea el mundo entre los buenos (quienes combaten la prostitución, identificados con las fuerzas progresistas) y los malos (quienes la aceptan y reglamentan, que son los carcas y fachosos). Pues no, el franquismo fue abolicionista suscribiendo el Convenio para la represión de la trata de personas y de la explotación de la prostitución ajena de 1949 (instrumento legal que adoran las abolas) y traspuso el derecho internacional a la normativa interna en 1956. Lo más alucinante de los progres es su absoluto descaro para mentirle a la gente a la cara. Como el cuento famoso de la chica que se negó a trabajar en un burdel alemán... de camarera. Que era de lo que había demostrado tener experiencia. Pero bueno, ya no me caliento más y les dejo con el texto que espero que les anime al debate:

Grupo de abolicionistas protestando contra la prostitución. El abolicionismo pretende la criminalización de todo aquello que rodee a la prostituta (clientes, negocios, personas que las induzcan, trasladen o acojan) incluso aunque no exista coacción o engaño y a pesar del consentimiento de la prostituta, a la que siempre se refieren como "víctima". El peligro de estos grupos es que, aunque minúsculos y sin relevancia social, se hallan bien insertos en puestos claves de la Administración del Estado desde donde pueden hacer mucho daño.





Barcelona, a 6 de febrero de 2016

Para preparar este exposición he empleado datos oficiales (Policía, Guardia Civil, OIT, ONU, la Declaración del Parlamento Europeo del 26.2.2014, Médicos del Mundo, Oficina Internacional de Migraciones…) y los de algunas estudiosas del tema. He utilizado el libro de Gemma Lienas “Quiero ser puta”, del que he hecho un resumen, libro que recomiendo vivamente. He utilizado material de la Plataforma Catalana pel dret a no ser prostituïdes, el artículo del Ex fiscal Jefe del TSJ de Catalunya, José Mª Mena, la Sentencia redactada por la Magistrada Àngels Vivas de la APB, sobre los macroprostíbulos de Castelldefels (Barcelona) y el trabajo de investigación de la profesora Universitaria Mercedes Rivas Arjona (U. Rey Juan Carlos), en su texto “II República Española y prostitución: El camino hacia la aprobación del Decreto Abolicionista de 1935”.

Lo primero que habría que preguntarse es ¿es ético y legítimo que un ser humano compre el uso del cuerpo de otro para su satisfacción sexual? Y especialmente es ético y legítimo cuando esas personas, mujeres y menores en su mayoría, han sido engañadas y traficadas, tratadas como si de ganado se tratara?

La Declaración del Parlamento Europeo de febrero 2014, tras estudiar 43 Convenios, Resoluciones y Recomendaciones Internacionales, afirma, entre otras cosas: “En el mundo hay millones de personas, la inmensa mayoría mujeres y menores de 18 años, ejerciendo la prostitución, siendo la casi totalidad de los usuarios hombres, causa y consecuencia de la desigualdad de género. Tiene un efecto en la posición social de las mujeres y los hombres en la sociedad así como la percepción de las relaciones entre hombres y mujeres y la sexualidad.

La prostitución (sea forzada o voluntaria) es una forma de esclavitud incompatible con la dignidad de la persona y con los derechos fundamentales”.

“Transmite mensajes y normas a la sociedad, incluidos los jóvenes” La sexualidad sana está basada en el respeto mutuo, mientras que en la prostitución todos los actos íntimos se rebajan a un valor mercantil y el ser humano queda reducido a pura mercancía o instrumento a disposición del cliente”.

“La mayoría de las personas que se ejercen proceden de grupos vulnerables”.

“La mitad de los compradores saben que hay signos claros de que las personas que utilizan son menores de edad y proceden de la trata de personas”.

“Los mercados de prostitución alimentan la trata de mujeres y niñas y conducen a un aumento de la violencia contra ellas, especialmente en los países en que la industria del sexo está legalizada”.

Cada vez más jóvenes, incluso niños/as son obligados a entrar en la prostitución. Además de mediante la fuerza, mediante coacción psicológica”.

Aunque haya diferencias entre prostitución forzada y voluntaria, es obvio que ambas son una forma de violencia contra la mujer.

Considerando que el proxenetismo, que implica autorizar la explotación sexual de otros, se ha legalizado en distintos Estados miembros… se calcula que de 400.000 personas que ejercen en territorio alemán, sólo 44 están oficialmente registradas en los organismos sociales a raíz de la ley de 2002, no hay indicios de que hayan disminuido los delitos y los fiscales han observado que legalizar la prostitución ha hecho más difícil su trabajo de persecución de tráfico de seres humanos y proxenetismo”.

Manifestación por la abolición de la prostitución en Francia. De acuerdo a sus tesis sería imposible desligar la prostitución de la violencia así que hay que surprimirla... y para tan elevado fin es lícita la violencia contra las prostitutas y su entorno, pues se considera que se hace "por su propio bien".



Los datos demuestran que el crimen organizado es una pieza clave allí donde el proxenetismo es legal.

Hay una tendencia mundial a trivializar la prostitución y considerarla una actividad “normal”, con fines de diversión. También a considerarla un trabajo, cuando las prostitutas son las más vulnerables desde el punto de vista social, económico, físico, psíquico, emocional y familiar y corren más riesgo de sufrir violencia y daños que en cualquier otra actividad.

Las prostitutas tienen más probabilidades de sufrir traumas sexuales, físicos y mentales, ser adictas al alcohol y a las drogas, perder el respeto por sí mismas y presentar un mayor índice de mortalidad que la población media. 

La prostitución tiene consecuencias físicas y psíquicas devastadoras y duraderas, incluso después de haber cesado la actividad.

Los usuarios de servicios sexuales muestran a hombres que tienen una imagen degradante de la mujer, por lo que sugiere que las autoridades prohíban comprar servicios sexuales y que vaya acompañada de una campaña de sensibilización de los hombres

La prostitución alimenta el tráfico de mujeres y menores vulnerables, constituyendo las mujeres y las menores de 18 años el 96% de las víctimas”

Por otro lado datos del Parlamento Europeo de 2005 afirman que: El volumen del negocio del sexo es superior a la suma conjunta de todos los presupuestos militares del mundo.

Representa entre el 2 y el 14% del PIB de algunos países (OIT) Es un negocio mundial casi de la misma magnitud del tráfico de armas y el tráfico de drogas.

Es un problema de género: el 90% de las prostitutas son mujeres, el 3% hombres y el 7% transexuales. Los proxenetas y clientes son fundamentalmente hombres (Médicos del mundo).

Sabemos que al menos el 90% de las mujeres provienen de la trata y que en su inmensa mayoría en España son extranjeras: Brasil, Colombia, Rumanía, países del este, la antigua URSS, Nigeria y China.

Los carteles abolicionistas suelen ser muy emotivos. La trata (human traffiking) ciertamente es esclavitud... pero causada por los gobiernos, al invalidar el consentimiento de estas personas. Es decir, primero crean un entorno legal tremendamente hostil hacia la prostitución para, acto seguido, quejarse de la violencia que ellos mismos provocaron. Es un plan tan maquiavélico, brillante y efectivo que todavía no he salido de mi asombro.



Pagan a sus captadores: de 2 a 6.000 € las sudamericanas, de 4 a 10.000 las europeas , 20.000 asiáticas y de 40 a 60.000 africanas (UCRIF, policía nacional)

Generalmente los mafiosos prometen unas expectativas de trabajo y mejora social que en realidad esconde la prostitución obligatoria como única fórmula para pagar la deuda contraída por las mafias. Y luego ya no pueden escapar…

Las africanas llegan a Catalunya después de una penosa travesía a pié por África, luego en coche, bus y patera, en donde en ocasiones son violadas por varios tipos y llegan a la península embarazadas o con bebés.

Cuando alguna puede denunciar, escapándose, pasa a ser testigo protegido, pero al llegar al juicio generalmente están ilocalizables, a causa de las amenazas y presiones que reciben durante los procesos, en los que se les acaba levantando la condición de testigo protegido y se conoce su identidad. Además la instrucción se alarga años y cuando se celebra la vista las víctimas no quieren revivir el calvario que sufrieron.

En España se cree que hay al menos 600.000 prostitutas, unas 40.000 en Catalunya, donde se mueven unos 7.000 millones € anuales con el negocio. Las españolas que se dedican en las ciudades se publicitan a través de anuncios y realizan esa actividad principalmente en pisos, mientras que en la calle y carreteras están las extranjeras, las más pobres. La trata se mantiene por ser un negocio redondo, dice la Guardia civil. 

En España ese negocio movía unos 18.000 millones anuales en 2005. Hoy esas cifras han crecido…

Otra concentración abolicionista contra la prostitución. A pesar de proclamar que actúan en favor de las prostitutas casi nunca cuentan con alguna de ellas entre sus activistas, y de hecho una parte fundamental del discurso abolicionista consiste en invalidar la voz de aquellas mujeres que discrepan de ellas.



En la magnífica sentencia de más de 600 páginas, dictada por la Audiencia Provincial de Barcelona, de la que fue ponente la Magistrada Angels Vivas, (una declarada abolicionista) y en cuyo trabajo invirtieron años tres Magistradas, se tuvo por probado que en los Clubs Saratoga y Riviera, de Castelledefels (Barcelona), los proxenetas y mal llamados “empresarios”, ingresaban de 6 a 8 millones de euros los del Saratoga y 12 anuales los del Club Riviera. En este último tenían a casi 200 mujeres, que debían prestar servicios todos los días de la semana, de 17h hasta las 4 de la madrugada y no podían descansar en la habitación que obligatoriamente pagaban a su explotador hasta que finalizara esa hora de la madrugada, porque la referida habitación la empleaban otras prostitutas durante 11h. al día… Esas Magistradas decidieron duras penas para los proxenetas, varios policías y dos abogados corruptos y cómplices. Los policías nacionales cobraban de 3 a 6.000 € mensuales por la connivencia y además recibían regalos que pedían o exigían , por ejemplo, la intervención para poner pecho a la hija de uno en la Clínica Planas (6.000 €) ó dos relojes de lujo, comprados en la Joyería Rabat de Badalona, por casi 5.000 €, relojes que fueron cambiados por otros de mayor valor, porque a criterio del policía los primeros no eran suficientemente caros. Esas Magistradas cerraron los dos macroprostíbulos.

Dice José Mª Mena, “Lamentablemente, en noviembre de 2.015 llegó la sentencia del Tribunal Supremo, dictada por cinco Magistrados, todos hombres, que revocaron la sentencia de la Audiencia y rebajaron las condenas a todos. El argumento al revocar la sentencia de las magistradas, era que las mujeres se prostituían por factores sociales, pero que eso es irrelevante ya que lo que cuenta es que “jurídicamente” están allí porque quieren. Defiendo como lo hace el ex fiscal Jefe del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya, “que la industria de la prostitución está basada en la aceptación derivada generalmente de violencias precedentes, indefensión y carencias económicas y sociales. Habían aplicado las Magistrada de la APB el art. del CP que dice que se castigará al que “se lucre explotando la prostitución de otra persona aún con el consentimiento de la misma”. 

Según la Audiencia de Barcelona, las mujeres no eran libres. Su explotación era delictiva, por eso dictó una severa sentencia, que además constituía una ejemplar advertencia para otros sórdidos negociantes y sobre todo para otros funcionarios policiales eventualmente proclives a la corrupción”.

Las mujeres explotadas en esos prostíbulos no eran impelidas a acostarse con los clientes mediante la fuerza física, pero sufrían una situación de indefensión sociológica y un régimen de disciplina laboral rigurosamente coactivo, con todo lo que pudiera tener de depresivo para la dignidad personal. Debían estar presentes durante todo el tiempo de apertura al público (11 h) las alojadas pagaban 80 € por dormir y alimentarse, -no podían usar su habitación ni aunque estuvieran enfermas- y los servicios se prestaban obligatoriamente según las indicaciones del club”.

El TS tenía varias posibilidades de interpretar la ley aplicable. Pudo hacerlo con la Audiencia de Barcelona, pero en una deplorable frialdad tecnócrata, prefirió revocarla, dando al traste con tan ejemplar condena. Reconocía el Tribunal que en la mayoría de los casos, las mujeres que se hallaban con ese modus vivendi, comerciar con su propio cuerpo, proceden de medios marginales en extremo, preferentemente del llamado Tercer Mundo. Reconocía que procedían de un medio movidas por una necesidad de carácter socioeconómico, lo que las hacía especialmente vulnerables. Reconocía la disciplina empresarial y los pormenores de su rigor, pero no hubo acciones violentas… es decir, habían acudido al club de forma voluntaria. Quiere decir el Supremo que no estaban en los burdeles voluntariamente según criterios sociales, económicos y psicológicos, pero sí de forma jurídicamente voluntaria, por tanto no eran explotadas y por tanto los explotadores no delinquían, salvo por delitos menores de sobornos a policías corruptos.” “Con esa escandalosa suplantación de la realidad verdadera por la realidad jurídica, el TS escandaliza a los vecinos de Castelldefels y a la mayoría de policías honestos, incentiva las peores prácticas empresariales, desbarata los esfuerzos contra una de las formas más odiosas de violencia contra la mujer y desprotege a las mujeres más desvalidas del Tercer mundo, pese a reconocerlas especialmente vulnerables” (artículo publicado en El País (Catalunya) el 17.11.2015).

Todo esto significa que hay una criminalización de la pobreza y la pobreza tiene cara de mujer (dice la OIT que el 70% de los pobres del mundo son mujeres, así como el 70% de los analfabetos, mientras que tan sólo perciben ellas el 1% de los bienes, incluidos los de consumo y sin embargo trabajan 2/3 partes de todo el trabajo realizado).

Hay también otros que se benefician del negocio de la prostitución: Los periódicos que facturan millones de euros anuales por los anuncios que insertan. El País y los muy conservadores ABC y El Mundo facturan cada año 5 millones de euros cada uno por esos anuncios. También los otros diarios admiten y se benefician de esa publicidad, aunque desconocemos lo que ganan con ellos. Tan sólo 20 minutos y Público se niegan a incluir en sus diarios anuncios de prostitución.

“Señala un informe de Médicos del Mundo que “común a todas las personas que ejercen la prostitución, es la violencia que sufren durante el ejercicio de esa actividad, no sólo por el tipo de actos a que se les obliga con ocasión de los contactos sexuales, sino también por las agresiones físicas que les provocan con no poca frecuencia los clientes o los proxenetas”.

La mayoría de las prostitutas sufren de ansiedad, falta de autoestima y depresión, además de que muchas de ellas consumen drogas y alcohol. Y un gran número de ellas fue violada por familiares directos en su infancia o por su marido cuando lo tuvieron.

La mortalidad de las mujeres que se dedican a la prostitución es 40 veces más elevada que en cualquier otro “oficio”, tienen 18 veces más probabilidades de ser asesinadas, más del 71% de ellas padecen abusos físicos, el 63% al 68% han sido violadas y el 68% padecen el síndrome de estrés post-traumático (según el estudio transnacional más importante que se ha realizado sobre el tema Melissa Farley, 2003. “Prostitución. Trafficking and Traumatic Stress”) y (Whisper Prostitution: Rechearch and education).

Las concentraciones pro derechos suelen ser mucho más coloridas y festivas, además de estar protagonizadas claramente por las propias prostitutas. Reclaman, como pueden leer en una de las pancartas, que las dejen decidir. Pero de acuerdo al abolicionismo el consentimiento de estas mujeres es irrelevante.



La prostitución es una actividad de alto riesgo en lo que se refiere a violencia, coacción y enfermedades. 

En países en donde está legalizada, hay programas de instrucciones iguales a las que se proponen en situaciones de crisis con rehenes. Sólo en la profesión militar esas negociaciones son vistas como necesarias para poder desarrollar el trabajo con normalidad

Se considera que unos 200 millones de mujeres y menores en el mundo están forzadas a vivir en una situación de esclavitud sexual (ONU). Y se calcula que cada año unos 4 millones de personas son víctimas de las redes internacionales de tráfico de seres humanos, cuyo destino es la prostitución (Médicos del Mundo). 

Más de 200.000 mujeres procedentes de los países del este entran cada año en los circuitos de la prostitución. Un proxeneta puede obtener al menos 100.000 dólares al año de cada prostituta (unos 15 millones de ptas.)

Según la Oficina Internacional de Migraciones más de 500.000 personas entran cada año en la Unión Europea, a través de las redes de tráfico de seres humanos con fines de explotación sexual. Y según la OIT, el 75% de las personas obligadas a trabajar en los países industrializados lo hacen en ese sector.

Todos los estudios demuestran que si existen alternativas laborales mínimamente aceptables, la inmensa mayoría de las mujeres prostituidas querrían dejar la prostitución. Ninguna quiere la prostitución para sus hijas.

La mayoría de las mujeres que han podido salir de la prostitución y muchas de las que todavía están, cuentan haber sufrido numerosos episodios de tortura, humillación, violaciones, vejaciones. Muchas cuentan que han llegado a la prostitución después de haber sido preparadas con abusos sexuales, violaciones y palizas por parte de los proxenetas que así las “ablandan” para el “trabajo” que les espera.


El colectivo Hetaira es un frente de masas de CCOO de clarísimas simpatías feministas e izquierdistas y, sin embargo, no apuesta por la criminalización abolicionista pues ha comprobado que, en la realidad, perjudican a las chicas. A pesar de que desde la versión oficial quieran delimitar una línea política entre partidarios y detractores de determinadas medidas, no es lo que sucede. Muy al contrario, varias de las personalidades más conservadoras en España (Ana Botella, Cristina Cifuentes, Alberto Ruiz Gallardón, Xavier Trías o Felip Puig) apoyan decididamente el abolicionismo. 



Ellas afirman que los clientes las hacen sentir como un objeto, que para ellos son una mercancía “Te he comprado, de modo que puedo hacer contigo lo que quiera y tú vas a hacer lo que yo te diga” (El Periódico de Catalunya. Antonio Baquero). Es decir, las ven como cosas a su servicio, en la medida que han pagado y que durante ese rato les pertenecen. A eso se le llama COSIFICACION, tratar al otro como a un objeto. Y a ello hay que agregar la conducta de los traficantes que compran y venden mujeres como si fuesen ganado.

Ellas dicen que para ejercer la prostitución se disocian: dejan su cuerpo tumbado y salen fuera de él para no sentir ni sufrir. Ese fenómeno sólo se conoce en situaciones de peligro o sufrimiento extremo.

En cuanto a los puteros. Afirman los informes con los que contamos que en España hay un 39% de hombres que utilizan habitualmente la prostitución. Por el contrario Suecia ha bajado del 8% desde que una ley prohíbe esta práctica.

Muchos de nuestros jóvenes utilizan la prostitución como algo lúdico, tras una noche de fiesta, sin pensar en las víctimas. Y en Catalunya en donde hay tantos macroprostíbulos, sobre todo en el Alt Empordá, entran miles de muchachos franceses, ya que en su país está prohibida.

Uno de los efectos más inmediatos y evidentes de las regulaciones (en cualquier sentido) de la prostitución es el control que las autoridades ejercen sobre las prostitutas. Se teme que los clientes puedan abusar de las chicas pero... ¿no podrían hacerlo con mayor motivo los agentes, ya que además de hombres gozan de condición de autoridad pública y por tanto su posibilidad de perpetrar cualquier tipo de abuso es mayor? Es más, si dejamos el ámbito de la especulación y conocemos la realidad... ¿cuáles son las quejas de las chicas? ¿De qué nos hablan ellas? ¿A quiénes acusan de provocar la violencia que padecen?



Queremos ser como Suecia, en que se penaliza a las mafias y proxenetas, a los puteros y no a las mujeres prostituidas. A éstas se las ayuda para salir de este entorno y se las considera víctimas de violencia machista, como hizo la II República española.

Hay leyes prohibiendo la prostitución , además de en Suecia, en Francia, Noruega, Islandia, Irlanda, Canadá, mientras que hay países que la han reglamentado (Alemania, Holanda, Austria la conservadora y neoliberal Suiza, donde en varios cantones las mujeres han obtenido el voto en 1.990, Nueva Zelanda y algunos estados de Australia) estos últimos han despenalizado el proxenetismo y considerado la prostitución como un trabajo normal.

Un ejemplo de la regularización o legalización, como un trabajo “normalizado”:

Noticia en un diario de febrero de 2.005: Una alemana perderá su derecho al paro por no querer trabajar en un burdel, ya que la prostitución se considera una actividad laboral”. Una joven, técnica informática, al quedar en paro trabajó en un bar como camarera. Volvió a quedar en paro y la llamaron para trabajar en un burdel. Al negarse, se quedaba sin prestación por desempleo, ya que la legislación de 2.002 establece que “… cualquier mujer, menor de 55 años, que lleve más de un año en el paro, está obligada a aceptar cualquier empleo, incluída la prostitución, si no quiere perder las prestaciones por desempleo”

Recordar que en estos momentos estamos con las mismas disquisiciones y debates que se tuvieron durante los años de la II República y que mientras los progresistas, feministas, socialistas, comunistas, anarquistas y republicanos decidieron luchar por la abolición, hoy en muchas ciudades se propone regularizarla, justo lo que hizo el franquismo. Y hoy se propone además cobrar impuestos, lo que se suprimió por la República en 1932.

Los republicanos, valedores de una perspectiva modernizadora, rechazarán la prostitución reglamentada. (Hubo un notable aumento de la prostitución desde el verano del 31) Hasta entonces se empadronaba a las prostitutas y en 1932 se suprimió cualquier impuesto sobre la actividad. En el camino hacia el abolicionismo en enero de 1.932 varios Diputados exigían la abolición con la máxima celeridad. En verano del 35 se aprobó el Decreto que puso fin a la prostitución reglamentada. El preámbulo de la ley se especifican las bases fundamentales de la lucha. Y el deseo del Gobierno de incorporarse al movimiento abolicionista que imperaba desde hacía años en los países más avanzados. Queda suprimida toda forma de ese medio de vida , que pasa a ser ilícito. Y se prohibirá toda clase de publicidad que de manera más o menos encubierta tienda a favorecer el comercio sexual.

Los activistas proderechos consideran que lo que hace indeseable, peligrosa y violenta la prostitución no es la actividad de follar por dinero en sí, sino el marco legal existente. Reniegan del abolicionismo pues han comprobado, empíricamente, que en vez de ayudar a las mujeres en situación de prostitución lo que hace es perjudicarlas. Y todo esto también está documentado, pero es curioso que los abolicionistas nunca mencionen estos estudios e informes. Para ellos sencillamente no existen, la versión oficial jamás ha sido cuestionada.



El Decreto del 28 de junio de 1935 no responderá a un sistema abolicionista puro, sino que compartirá elementos de los tres sistemas tradicionales a la hora de hacer frente a la prostitución: el prohibicionismo, el reglamentarismo y el abolicionismo.

Carácter prohibicionista: reconocimiento de la prostitución como modo ilícito de vida. El abolicionismo no entiende la prostitución como algo ilegal, sino sólo la explotación y el proxenetismo que cabrían ser perseguidos por la justicia. Reglamentarista: Ordenar el tratamiento obligatorio y hospitalización forzosa para las mujeres enfermas y la vigilancia médica periódica para evitar transmisión venérea. Abolicionista: Declaración taxativa de poner fin a la reglamentación y su deseo de incorporarse a los movimientos abolicionistas, la prohibición de todo tipo de publicidad, la asistencia gratuita a las mujeres sin recursos, la utilización de un lenguaje humanitario y para instruir a la enferma para que se someta libremente a la profilaxis necesaria para su curación.

A modo de resumen: en este periodo se suavizará el sesgo misógino que caracterizaba la reglamentación: se eliminará la regulación de las casas de prostitución, sobre los requisitos para su conformación, sobre los deberes de las amas o madames, sobre los impuestos a pagar y sobre la prohibición de las prostitutas de frecuentar los espacios públicos, amén de prohibirse la inscripción forzosa en el registro de prostitutas.

Se editaron carteles que insistían en el autocontrol y la continencia masculina, hecho que resquebrajaba el sistema de “doble moral” sustentados del reglamentarismo.

Antes de aprobarse el Decreto de 1.935 ya se había establecido la libertad de las prostitutas para abandonar burdeles, se tomaron medidas para luchar contra la llamada trata de blancas, reformado el CP de 1870 para adecuarlo a las normas internacionales y se habían establecido leyes para hacer de la emigración un acto libre, se había legislado para que no cayeran en la prostitución artistas y camareras de espectáculos públicos, se habían puesto carteles en las estaciones de trenes a fin de evitar caer en redes mafiosas a muchachitas inexpertas, se había levantado la mano en la obligación de la inscripción en el registro de prostitutas, se había suprimido el Real patronato para la represión de Trata de Blancas por un organismo más profesional, se había suprimido el impuesto sobre la actividad (abril de 1.932) se había aprobado la ley del divorcio que contemplaba el contagio venéreo como una causa justificada para la disolución del matrimonio… Derrotada la República en la Guerra Civil española, el reglamentarismo se volvería a implantar en España por Decreto de 27 de marzo de 1941

Y por último, quiero acabar asumiendo como propia una frase del Comandante Ernesto Che Guevara: “Me jode tener que luchar por lo evidente” y lo evidente es que los proxenetas deben sufrir severos castigos, también deben ser castigados los puteros, porque la prostitución es una ESCLAVITUD para las mujeres y los menores.

* Montse FERNÁNDEZ GARRIDO

Abogada y mediadora de Familia. Profesora en el Master de Dº de Familia de la UB.

Activista y dirigente feminista desde 1976.

Representante feminista en Congresos nacionales s internacionales (p.e. en París, Londres, Ginebra (ONU), Nairobi y Berlín, de 1981 a 2000).

Hija y nieta de luchadores de izquierdas, republicanos, gravemente represaliados por el franquismo.

Nieta de maquis granadino (9 años en el monte) y posterior exilio con los hombres de su partida en Casablanca y Bruselas.