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miércoles, 5 de agosto de 2015

Escuchemos a las "víctimas de trata"

"Catalogar a todas las mujeres migrantes que trabajan en bares y cantinas como víctimas de trata o explotación sexual legitima deportaciones masivas en toda la República y permite que el gobierno presuma del rescate de cientos de víctimas de trata con fines sexuales".

Gloria Muñoz Ramírez, periodista mexicana

"Cuando las supuestas rescatadas quieren o intentan hablar con sus rescatistas pasa esto: nos mandan a la policía"

Georgina Orellano, prostituta argentina



Me gustaría muchísimo seguir discutiendo con aquellos lectores que se pasan por aquí para criticarme, querría que me dijesen qué piensan de comunicados como el que la asociación AMMAR publicó el pasado 1 de Agosto.

La historia es sencilla. Al igual que sucede en España y en cualquier parte del mundo, resulta que existe una versión oficial sobre la prostitución que todos hemos escuchado por activa y por pasiva. Que si las prostitutas sólo desean ser rescatadas, que las autoridades y ONGs las ayudan de buen corazón y que lo desagradable de la prostitución es en sí el hecho de prestar servicios sexuales a cambio de remuneración. Bien, no voy a negar que haya casos así. Los he encontrado. Pero lo corriente no es eso, sino lo que cuentan desde esta organización de prostitutas: que quienes se autoproclaman como sus salvadores son quienes las perjudican, que sus problemas no vienen por parte de los clientes sino mayormente por parte de las autoridades (nótese su insistencia en el pago de coimas a la policía) y, en fin, que lo que desean no es ser rescatadas sino respetadas. Esa versión oficial no la desmiento yo sino las propias prostitutas. Eso es lo que he hallado reiteradamente y que quiero dar a conocer con el blog, si hubiese visto otra cosa lo contaría. Pero no ha sido así.

Miren, se lo digo sinceramente. Yo no necesito permiso de nadie para "irme de putas". Si sólo me interesase follar con una y con otra pues eso sería lo que haría. Claro que he follado mucho, pero es que además de ganas de meterla en adobo tengo muchas, pero muchísimas, ganas de saber. Quienes sigan este blog más o menos de continuo bien saben que no sólo hablo por mi experiencia personal sino que también me da dado por leer informes, asistir a charlas, ver documentales, conocer a las chicas en su vida diaria y también a otras personas de su entorno (clientes, vecinos, amigos, familiares, su pareja, etc), a esos expertos en la materia, a las asociaciones... que le he dedicado mucho tiempo, esfuerzo y dinero a documentarme. Lo que quería era profundizar en este tema, "ver" qué es lo que había realmente... y lo que me he encontrado pues, francamente, no me gusta nada. Ya me lo decían las chicas, que cuidado con meter la nariz. Que la curiosidad mató al gato. Que me estaba implicando mucho y sabía demasiado. Lo más prudente sería dejar las cosas como están y no buscarme problemas, pero me niego a permitir que los sinvergüenzas impongan su falsificación de la realidad que es lo que lograrán si permanecemos callados.

Grotesca representación de "víctimas de trata" empleando maniquíes. No hablan con las putas, sino que las sustituyen por muñecos. Es que no se me ocurre un peor insulto a nuestra inteligencia ni una mayor tomadura de pelo.



Lo que tiene de especial el vídeo y el comunicado de AMMAR es que están protagonizados por mujeres que han sido "rescatadas". Oficiales "víctimas de trata" que no sólo no agradecen la actuación de sus "benefactores" sino que les ponen los puntos sobre las íes: visitan a uno de los legisladores argentinos más destacados en la "lucha contra la trata", uno de aquellos que tanto presume de actuar en favor de estas mujeres, para decirle que sólo las ha perjudicado. Eso es lo que visto una y otra vez también en mi país, en España. Chicas que habían sido "liberadas" en dispositivos policiales tremendamente publicitados pero que luego resulta que no eran tan víctimas... o bueno, como dicen ellas, víctimas de sus "salvadores". Casos como la famosa Operación Afrodita que se anunció como "el mayor golpe a las redes de prostitución en España" y que el Colectivo Hetaira calificó como un montaje político, investigado y destapado por dos conocidos periodistas con una larga trayectoria en la investigación de casos de corrupción (Eduardo Inda y Esteban Urreiztieta). O como las paraguayas que trabajaban en el piso de Fernando Gárate, que salieron ellas mismas desmintiendo la información aparecida en los medios. O aquellas chicas del "código de barras", a quienes las liberaron llevándolas a los calabozos y que yo traté insistentemente que entrevistasen en los medios. ¿No les parecería fantástico, hablar en vivo y en directo con alguna de estas chicas que las autoridades han catalogado como víctimas? Pues me sucedió como a Georgina, la secretaria de AMMAR, lo que me encontré es que todos aquellos periodistas que decían ser muy bondadosos y solidarios, que querían combatir la trata y ayudar a estas víctimas... ¡eran incapaces de escucharlas! Nadie las dio voz. ¿No les resulta curioso?

Lo cierto es que, a estas alturas de la película, no puedo pecar ya de inocente. Voy a decir las cosas como las pienso, no creo que los responsables políticos como ese tal Gustavo Vera desconozcan lo que pasa en las calles y haya que "informarles". No son tontos, muy al contrario, se pasan de listos. Lo que sucede es que son muy cínicos. Muy jetas. Unos sinvergüenzas de cuidado. Por ejemplo, la presidenta de una conocida asociación de atención a "mujeres prostituidas" reconoció en una reciente conferencia que a las mujeres "liberadas" las tenían secuestradas: controladas las 24 horas, las quitaban la documentación y el móvil (teléfono celular) para evitar que recayesen en la prostitución. O un famoso mando policial que aseguraba que no había que hacer caso a las prostitutas porque ellas contaban que la policía las extorsionaba... que eso es lo que les habían dicho los chulos y claro, ellas por miedo o dependencia emocional de sus proxenetas iban a estar en contra de la policía. Ya hay que ser hipócrita. He conocido a chicas que han estado en "pisos de acogida" y me cuentan que son peores que la cárcel, mientras que las chicas que hablan mal de la policía lo hacen porque, sencillamente, es lo que viven a diario.

Georgina y sus compañeras mantienen la misma lucha que otras compañeras. Aquí en España asociaciones como Génera o Hetaira han organizado manifestaciones que denuncian la "violencia institucional" (es que hablar de corrupción policial es un tabú, aquí eso ni se puede mencionar). En mi blog roll podéis encontrar el de otras activistas como Maggie McNeill o Felicia Anna que comparten su crítica a las autoridades y negación de la trata entendida como prostitución forzada. He repetido innumerables veces que lo de la trata no es en sí falso, pues en puridad cualquier persona que esté realizando un trabajo en la economía sumergida (como es la prostitución) en un municipio distinto al que es originario ya es "víctima de trata", más cuando las chicas de AMMAR declaran ser madres (caen claramente en lo que los legisladores denominan una "situación de vulnerabilidad"). Al ser tenidas como tales, su consentimiento se considera "irrelevante"... pero esto no es más que una ficción jurídica para negar la evidencia. Es decir, que lo que sucede es que como la realidad es que prácticamente todas las prostitutas manifiestan ejercer la prostitución voluntariamente nuestros dirigentes emplean una argucia legal para convertir su SI en NO. Me parece un engaño de lo más rebuscado, pero lo cierto es que técnicamente Gustavo Vera tiene razón en este punto y las de AMMAR no: ellas son claramente víctimas de trata. Lo que sucede es que ellas han querido migrar, han querido prostituirse y han querido sostener a su familia... pero no han querido sufrir el acoso de los abolicionistas, ni ser extorsionadas por los policías o discriminadas por la legislación. Sus derechos están siendo lesionados en esa cruzada por combatir lo que a ellas no les supone problema alguno.





El sábado 1 de agosto la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina realizó un escrache frente a la organización La Alameda. Fueron a decirle a Gustavo Vera que no son víctimas de trata, que son trabajadoras sexuales autónomas.

“Las trabajadoras sexuales queremos tener junto a nuestros hijos acceso a una obra social, poder jubilarnos de lo que trabajamos toda la vida por elección y ser trabajadoras en blanco. De esta manera se podría perseguir lo que verdaderamente se tiene que perseguir: el proxenetismo, no se cortaría el hilo por lo más delgado que somos nosotras, cerrando nuestros lugares de trabajo y expulsándonos a la calle donde tenemos que trabajar pagándole a la policía. Ustedes creen que nos salvan? no lo hacen, nos perjudican, nos exponen a una mayor vulneración. 

Esta será una de las primeras de todas las veces que donde se presente Gustavo Vera, vamos a estar nosotras, no nos importa si no nos quiere recibir ni escuchar, pero las trabajadoras sexuales que él dice que rescató le estamos diciendo a la sociedad en general que verdaderamente de quien nos tienen que rescatar es de Gustavo Vera. ¿Qué se siente a hablar por otras? Nosotras no somos ningunas tontas, muchas de nosotras, gracias al trabajo sexual hemos terminado nuestros estudios secundarios y universitarios y elegimos y volveríamos a elegir ser trabajadoras sexuales. No queremos otro trabajo. Si quisiéramos trabajar en una fábrica podríamos hacerlo pero no queremos. Tenemos la posibilidad de ser secretarias, trabajadoras administrativas, pero no queremos. 

Las mayores atrocidades que se han cometido en la historia de la humanidad se han hecho respaldándose en una "buena causa". Se han empleado religiones, ideologías o identidades nacionales y raciales para perpetrar auténticas barbaridades. Sostengo que lo de la lucha contra la trata no es sino otro de estos infames episodios en los que una minoría de iluminados quieren imponer sus locuras personales al resto de la humanidad empleando todo el sadismo del que son capaces (y es mucho, se lo aseguro). En la imagen, Gustavo Vera, ese digno sucesor de Torquemada.



Elegimos trabajar de esto, queremos y luchamos por mejores condiciones de trabajo, queremos ser trabajadoras en blanco y poder tener los beneficios de acceder a una vivienda propia, queremos poder acceder a créditos y poder manejar tarjetas como cualquier trabajador. Miren si pedimos gran cosa, pedimos los mismos derechos que tienen ustedes que están acá en la puerta. Gracias por acompañarnos y escucharnos. Tenemos bronca, tenemos bronca porque todas nosotras somos mamás y detrás nuestro hay una familia. 

Quizás ustedes creen que lo que hacen cerrando los lugares es una buena política pero en realidad en la práctica es una mala política. Deberían hablar con nosotras antes de hacer una cacería de brujas, no queremos que nos rescaten, queremos que nos respeten. Así como ustedes tienen una organización que defiende a las víctimas de trata, nosotras tenemos una organización que defiende a las mujeres trabajadoras sexuales. Podemos tener un montón de diferencias y no coincidir pero de lo que tenemos certeza es que ustedes nos son nuestros enemigos, el enemigo es más poderoso. El enemigo nuestro es el que ustedes llamaron para que venga acá con tres patrulleros. Ese es el enemigo que se llena con la famosa caja chica del negocio de la prostitución, de la droga, de los abortos clandestinos. Es lamentable que ustedes le sean funcionales al mismo. 

Tres audiencias le pedimos a Gustavo Vera, jamás nos recibió. Lo tuvimos que venir a buscar acá a su organización de base. No le íbamos a tirar huevos, le íbamos a decir que nos reciba, que escuche a la otra parte, que escuche a las supuestas víctimas que no somos víctimas, que en todo caso somos víctimas de un estado ausente y cuando el Estado está presente a través de criminalización y persecución policial se genera todo tipo de mercado y de quiosquitos, ¿alrededor de quién?, de la trabajadora sexual. Lamentamos pincharle el globo de su fiesta pero creo que ahí adentro la pasaron muy lindo. Ojala que algún día podamos hacer una marcha juntos en contra de las comisarías que cobran coimas a nuestras compañeras. 

Una de las prostitutas del escrache, manifestando lo que claramente piensan de sus "salvadores": que hay que salvarles de ellos. El abolicionismo y la "lucha contra la trata" suponen un ataque hacia las trabajadoras sexuales libres y autónomas, pero empleando un lenguaje y justificaciones tan aparentemente bondadosos como falsos. 



Ojala que algún día nuestra lucha se unifique y entiendan que hay mujeres que sí decidimos, queremos y vamos a seguir eligiendo este trabajo. También podemos hablar alguna vez sobre qué trabajador elige verdaderamente qué trabajo hacer, podemos hablar, debatir y reflexionar si la empleada doméstica quiere ser realmente eso, podemos debatir sobre el sector de los albañiles y nos vamos a dar cuenta que estamos condicionados por un contexto socioeconómico y político y ahí los trabajadores nos tenemos que unir, no dividir. Cuando nos dividimos como está pasando acá, se hace más fuerte el de afuera, cuando ustedes y nosotras podemos hacer muchas cosas por abolir la explotación sexual y la corrupción policial. 

Esperamos que la próxima vez estemos todos sentados alrededor de una mesa discutiendo estas cosas. No queremos acordar en un 100% porque es imposible pero acordemos en algo. No sigan cortando el hilo por lo más delgado, no sigan hablando por las putas. Acá estamos algunas de las que trabajamos en Recoleta, pero a nivel nacional hay más de 80.000 trabajadoras sexuales que la están pasando peor, que seguramente cuando nosotras estamos hablando, hay una compañera en San Juan, donde un artículo contravencional la lleva presa de 21 a 30 días por el hecho de ofrecer servicios sexuales en la vía pública. Miren si no tenemos tantas cosas por hacer a nivel nacional. 

Piensen que nosotras somos como ustedes, como las compañeras acá que son docentes, como el compañero que es abogado, bueno, nosotras somos trabajadoras sexuales, con la diferencia que nuestro trabajo no está reconocido. Hay muchísimo estigma, discriminación y prejuicios en relación a si está bien o no que explotemos nuestros genitales. Dejemos los prejuicios de lado y pongámonos de acuerdo en que tanto La Alameda como Ammar estamos en contra de la explotación laboral en cualquier mercado de trabajo y que juntos podemos denunciar, pero estamos en desacuerdo que nos hagan cámaras ocultas porque eso es violencia. 

Las prostitutas, en cualquier país del mundo, señalan insistentemente que su principal problema son los abusos policiales (es lo que me han contado las chicas aquí y yo mismo he presenciado). Que esos personajillos que dicen ayudarlas son unos mentirosos y ni se dignan a escucharlas. O también lo de que es descarado que mientras se proclama actuar en su provecho en realidad se las perjudique. Cuando las autoridades las catalogan de víctimas de trata lo que están haciendo no es protegerlas sino invalidar sus palabras, yo creo que precisamente eso es violencia contra la mujer. ¿Se imaginan que yo dijese que me da igual lo que diga una puta, que me considero con el derecho de hacer con ella lo que me de la gana? Bueno, pues exactamente así es como están actuando nuestras autoridades.



Muchas de nosotras tenemos una doble vida y nuestras familias no saben a qué nos dedicamos porque tenemos miedo a que ellos nos discriminen, a que discriminen a nuestros hijos en el colegio. Hacer cámaras ocultas, exponiendo los rostros de nuestras compañeras en los programas de televisión es violencia. No hace falta hacer cámaras ocultas. Los escarches que ustedes hacen en los lugares de trabajo de nuestras compañeras también es violencia. Cuando ustedes están ahí las compañeras nos llaman a la organización diciendo no puedo salir porque mis hijos no saben. Esa violencia la podemos dejar de lado cuando dejemos de lado los prejuicios. 

Ammar es una organización que tiene 20 años, estamos dentro de la Central de Trabajadores, ustedes pueden ir y los recibimos cuando quieran. Nos sentamos a hablar, sin cámaras ocultas porque nosotras no somos la policía, ustedes tampoco apliquen esa mala política porque no los lleva a nada. Lleva a que a una compañera los hijos no le hablen porque se enteraron por televisión que ejercía la prostitución en un bar y frente a eso qué hacemos, qué contención dan ustedes?. 

Hablen con nosotras que somos las verdaderas protagonistas y les podemos hacer un mapeo de los lugares donde sí hay explotación. Por qué no escrachamos las comisarías que les cobran coimas a las compañeras en vez de escrachar un departamento privado donde las compañeras ofrecen servicios sexuales?. No hagan una cacería de brujas. Muchas gracias, nos vamos, nos vamos a trabajar ahora. Estamos orgullosas de ser trabajadoras sexuales, de ser putas y no le tenemos que pedir perdón a nadie por ofrecer un servicio sexual. Muchas gracias, no les queríamos pinchar el globo, pero queríamos que nos escuchen. Hicimos todo, fuimos a la legislatura, fuimos cuando se presentó la comisión de trata donde él es el presidente, pedimos la palabra para que él nos reciba y hasta el día de hoy seguimos esperando. Así vamos a seguir, hablando con todas las organizaciones que creen que la prostitución no es trabajo porque si hay alguien que tiene el poder de la primera persona, esas somos nosotras. Muy buenas noches” 

Georgina Orellano, secretaria general de Ammar Sede de La Alameda, 1 de agosto de 2015

martes, 16 de junio de 2015

La rebelión de las prostitutas

Hace un par de semanas hablé sobre la efeméride más importante para los activistas pro-prostitución, pero hasta ahora nunca había contado la historia completa de lo que sucedió en la iglesia de St. Nizier. Gracias a Maggie McNeill y a Eurydice Aroney, me ha llegado un texto de la primera sobre un documental de la segunda que cuenta esta espectacular "rebelión". Les dejo tanto el texto orginal en inglés, enlazado a su página (y les animo a que entren, porque Maggie añade numerosos enlaces para documentarse mejor), como mi traducción en castellano. Asimismo les recomiendo encarecidamente que vean los vídeos que he incluido, porque muestran con toda claridad los motivos que tienen estas mujeres para protestar (por eso los he escogido todos en español).



June 2, 2015 by Maggie McNeill

"That is how we ended up in the church, without knowing how it would all end, without knowing if we would get out dead or alive. But it was really the last thing that we could do to try and save our skin". 
Maria de Lourdes

Forty years ago today, the sex workers of Lyon, France protested the unrelenting torment the cops inflicted upon them by occupying the Church of St. Nizier. Despite its bawdy reputation in the English-speaking world, France has never been friendly to whores; beginning in the 16th century the French pioneered many of the laws and tactics used to harass us throughout the world to this day, and the Code Napoleon officially gave the police power to “control” prostitution (with results any regular reader could predict). The severity of the maltreatment ebbed and flowed throughout the 19th and early 20th centuries until the government decided to revenge its humiliation at the hands of the Nazis on the bodies of sex workers, and France became officially “abolitionist” in 1960.

By August of 1973 the cops’ depredations had become so severe a street protest was organized, but it did not end well and the police were only emboldened to make things worse. Early in 1975 they closed down the hotels de passe, cheap establishments where street workers took their clients, then proceeded to harry them with fines; the department decreed that each girl was to receive two or three fines per day, but because multiple cops were involved it could sometimes be five or more. If a woman went to pay her fines, she was intentionally delayed in the police station for several hours so she would lose most of her night; if she didn’t pay she would be arrested and jailed, and her children abducted by the state if there were no relatives to take them. Meanwhile, the tax department would present them with huge bills assuming numbers of clients that would fit comfortably in the masturbatory fantasies of “sex trafficking” fetishists.

Así informaba el ABC de la época de tan magno acontecimiento. El problema principal de las chicas, en 1975 y también en el 2015, son los abusos y extralimitaciones policiales. Eso es lo malo de ser puta: no acostarse con hombres desconocidos, ni cobrar en B o no cotizar para la jubilación. ¡Desde entonces, todas y cada de las protestas que han realizado las prostitutas en todo el mundo se han producido por el mismo motivo! ¡Si es que está clarísimo lo que quieren y lo que las molesta!



Something had to give, and on June 2nd two sex workers named Ulla and Barbara led a group of 100 prostitutes to occupy a church in hopes of calling attention to their plight. They had an ally in Father Louis Blanc, who secured the cooperation of several other priests; they planned to occupy the Church of St.Bonaventure, but the police found out and began to prepare for mass arrests of the protesters as they arrived. Fortunately, Ulla was tipped off in time and diverted the protesters to St. Nizier instead; volunteers waited inside to direct each arrival out through the side doors while the cops waited outside in their cars, thinking they would wait until they could get a good crop of victims before springing their trap. Father Blanc remembers, “The police officers looked as if they were having fun in their cars. But after a while, they were having less fun because…’what is happening?’ We have disappeared! In the meantime the prostitutes have entered the Church of St. Nizier, where there are no police.” The priest at St. Nizier was Father Béal, and with his help over 100 whores were able to congregate there before the cops realized where they had gone.

By the evening of June 3rd, the news of the protest had spread across France, and over the next few days to other countries as well. Sex workers all over France began to occupy other churches; in Paris 200 whores occupied the Chapel of Saint Bernard. The media interviewed Ulla and other sex workers, allowing them to air their grievances for all to hear and they issued a “Letter to the People of Lyon” which read, in part,

"…we haven’t taken up prostitution because we are depraved. Prostitution is the only means we have found to deal with the problems of life…People regard us as “dirty” or “abnormal” women, but at the same time they say we are needed…Prostitution is not forbidden under French law and theoretically we are citizens like everyone else. But because society is ashamed of the fact that it needs us, it treats us as criminals, people who can be subjected to the full repressive might of the police…" 

Pronto el ejemplo se extendió a otras ciudades: además de Lyon y París, tomaron su ejemplo las prostitutas de Montpellier, Tolouse, Grenoble, Marsella y Niza... ¡e incluso en una ciudad tan lejana como Medellín (Colombia) también se produjo una huelga! Como pueden apreciar, su comportamiento fue correcto en todo momento, gozaban de la simpatía de los vecinos e incluso del respaldo de los párrocos. Todo el mundo estaba de su parte... todos, menos las autoridades.



Most feminists of 1975 still actually supported women’s choices, and figures like Simone de Beauvoir spoke up for the sex workers; other activists protested outside the church in a show of solidarity. Their demands were simple; as stated in a pamphlet they circulated outside, “We will only leave the church once you have given us the guarantee that you will stop throwing us in jail each time you think there is a repeat offense. Our children do not want their mothers to go to jail.” The protesters told the media they wished to speak to Madame Giroud, then State Secretary for Women, but before the request could even be officially made Giroud refused, claiming this was not a women’s issue at all but rather the responsibility of the Minister of Interior; the latter politician, Michel Poniatowski, decided to reply with violence, and at 5 AM on June 10th ordered the police to remove the protesters from all of the churches. 

In Paris and some other places, the removal was accomplished with the usual police tactics of smashing down doors and beating women with truncheons, but at St. Nizier they decided to use a trick. A cop called Father Béal pretending to be a reporter who wanted to speak to Ulla, and when the church door was unlocked to admit the priest with his fake message, armed cops sprang from hiding; they pushed him aside and swarmed into the building 120 strong, accompanied by 20 dogs and equipped with tear gas. Most of the women were simply ordered out, but Ulla and Barbara were beaten so severely they had to be hospitalized. Father Béal lodged a formal protest against the violation of the ancient principle of asylum, but Poniatowski replied that police could enter anywhere when “public order” was disturbed, citing a law from 1905 in support of his actions.

Frente a la tremenda polémica suscitada por esta protesta, el ministro de Interior ordenó que la policía terminase con su aventura de manera muy expeditiva. Pero además, para acallarlas y tratar de restar legitimidad a su voz, las acusó de "estar dirigidas por los proxenetas". ¿Les suena de algo este argumento? Como dice Maggie, conozcamos la historia... porque, de no hacerlo, estaremos condenados a repetirla. Pueden ver todas estas imágenes ampliadas pinchando en ellas.



But despite the government’s refusal to peacefully grant the demands, officials must have been anxious to avoid similar embarrassment in the future; the harassment stopped, the cops with the highest numbers of sex worker arrests were reassigned to other duties, and the ludicrous tax bills no longer appeared. By 1994 the culture had shifted sufficiently for “pimping” to be defined more narrowly, thus ending for a time the harassment of partners, roommates, adult children, etc with “avails” charges. Of course, that didn’t last long, and regular readers have seen the tide once again turn toward repression in the form of the “Swedish model“, laws against “looking like a whore” and even repeated parking fines for the vans from which most street workers now operate. But the protesters and their successors have not passively watched all this happen:

"…the whores began holding regular meetings and soon formed the French Collective of Prostitutes, on which the English Collective of Prostitutes was later modeled. Women in a number of other countries were also inspired to form groups, and a number of these came together with Margo St. James’ COYOTE to form the International Committee for Prostitutes’ Rights (ICPR), the organization whose work and example helped to win prostitution law reform in a number of European countries and provided an example which inspired similar campaigns in many other parts of the world. In a way, the modern sex worker rights movement was born on that June 2nd in Lyon, so we celebrate it now as International Whores’ Day".

I’ve written about this occasion before, but the greater detail in today’s column was made possible by a French-language documentary being broadcast today on both Radio France and Radio Belgium; it was produced by Australian sex worker rights activist Eurydice Aroney, who called it to my attention about six weeks ago and reminded me of it again recently. You can listen to the show at the link above, and Eurydice kindly provided me with this English translation of the transcript. She and I both think it’s very important that sex workers know about the history of our movement; please help us accomplish that goal by publicizing the documentary and this column on social media!
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La rebelión de las prostitutas
 2 de Junio del 2015, por Maggie McNeill

"Así fue como acabamos en la iglesia, sin saber cómo terminaría todo, sin saber si saldríamos muertas o vivas. Pero es que era de verdad lo último que podíamos intentar hacer para salvarnos el pellejo".
María de Lourdes, activista en St. Nizier

Hace hoy cuarenta años, las trabajadoras sexuales de Lyon en Francia protestaron contra el implacable tormento al que los policías las sometían ocupando la iglesia de St. Nizier. A pesar de su obscena reputación en el mundo angloparlante, Francia nunca ha sido amigable con las putas: comenzando en el siglo XVI los franceses iniciaron muchas de las leyes y tácticas empleadas en todo el mundo para hostigarnos hasta el día de hoy, y el código napoleónico otorgó oficialmente a la policía el poder de "controlar" la prostitución (con los resultados que cualquier lector habitual podría predecir). El rigor del maltrato fluctuó durante el siglo XIX y comienzos del XX hasta que el gobierno decidió vengar su humillación a los manos de los nazis sobre los cuerpos de las trabajadoras sexuales, y Francia se hizo oficialmente "abolicionista" en 1960 (1).

Para Agosto del 73 los estragos de los policías se habían vuelto tan serios que fue organizada una protesta callejera, pero no terminó bien y sólo sirvió para que la policía se envalentonase empeorando así las cosas. A comienzos de 1975 cerraron los establecimientos donde las prostitutas callejeras llevaban a sus clientes, entonces pasaron a acosarlas con multas; el departamento de policía ordenó que cada chica debía recibir dos o tres multas diarias, pero como podían recibirlas de varios policías a veces podían ser cinco o más. Si una mujer iba a pagar sus multas, era retenida a posta en la comisaría durante varias horas para que perdiese más tiempo; si no las pagaba entonces era detenida y encerrada, y a sus hijos el Estado les secuestraba si no había familiares que se hiciesen cargo de ellos. Mientras tanto, la agencia tributaria les presentaría enormes facturas asumiendo que tuvieron un número tan elevado de clientes que se ajustaría de maravilla a las fantasías con las que se masturban los fetichistas de la "trata con fines de explotación sexual".

Lo pueden escuchar de sus propios labios: demandan una ley que regule el trabajo sexual para acabar con LOS ABUSOS Y EL MALTRATO, y que los "primeros abusadores y violadores" son los policías. Que es a ellos a quienes "tienen miedo" y que son "insoportables". No piden más que "igualdad de derechos"  y denuncian la falta de una asistencia sanitaria integral.



Había que hacer algo, y el 2 de Junio dos trabajadoras sexuales llamadas Ulla y Bárbara lideraron a un grupo de 100 prostitutas para ocupar una iglesia con la esperanza de llamar la atención hacia su situación. Tenían un aliado en el padre Louis Blanc, quien procuró la cooperación de otros sacerdotes; en principio planearon ocupar la iglesia de St. Bonaventure, pero la policía les descubrió y comenzó a prepararse para arrestar masivamente a los manifestantes en cuanto llegasen. Por suerte, Ulla fue avisada a tiempo y desvió a los manifestantes hacia St. Nizier; varios voluntarios esperaron dentro para dirigir a quienes llegaban hacia las puertas laterales mientras los policías esperaban fuera en sus coches, pensando que esperarían hasta que pudieran obtener una buena cosecha de víctimas antes de hacer saltar su trampa. El padre Blanc recuerda, "parecía como si los agentes de policía se estuviesen divirtiendo en sus coches. Pero al cabo de un rato, dejaron de cachondearse porque... "¿qué está pasando?". ¡Desaparecimos! Entretanto, las prostitutas habían entrado en la iglesia de St. Nizier, donde no había policía". El sacerdote de St. Nizier era el padre Béal, y con su ayuda más de 100 prostitutas fueron capaces de congregarse allí antes de que los policías se diesen cuenta de que se habían esfumado.

Para la tarde del 3 de Junio, las noticias se la protesta se habían extendido a través de Francia, y en los días siguientes lo harían también hacia otros países. A lo largo de toda Francia las trabajadoras sexuales comenzaron a ocupar otras iglesias; en París 200 putas ocuparon la capilla de San Bernardo. Los medios entrevistaron a Ulla y a otras trabajadoras sexuales, permitiéndoles dar a conocer sus quejas a todo quien quisiera escucharlas y difundieron una "Carta a la gente de Lyon" que dice, en parte,

"...no hemos escogido la prostitución porque seamos unas depravadas. La prostitución es la única forma que tenemos de salir adelante en la vida... La gente nos tiene por mujeres "sucias" o "anormales", pero a la vez dicen que somos necesarias... La prostitución no está prohibida en la legislación francesa y en teoría somos ciudadanos como cualquier otro. Pero dado que la sociedad se avergüenza del hecho de que nos necesita, nos trata como a delincuentes, como a personas que puedan ser objeto de todo el poder represivo de la policía..."

Saltamos de República Dominicana a la Argentina, donde las meretrices llaman la atención sobre los asesinatos de prostitutas y la respuesta que obtienen de la administración de Justicia. No son tontitas, no son mudas, saben perfectamente cuáles son sus problemas y tienen voz. Pero vídeos como éstos NUNCA los encontrarán ustedes en las webs institucionales porque a nuestros dirigentes políticos estas mujeres no les interesan lo más mínimo. Cuando uno respeta a estas personas, las escucha. Y cuando los escucha, lo que oye reiteradamente es que sufren violencia por parte de las instituciones públicas que declaran "protegerlas" y que tienen que pagar coimas (sobornos, extorsiones) a las autoridades policiales. Como las anteriores, no piden más que LOS MISMOS DERECHOS que el resto de personas.



La mayoría de las feministas de 1975 todavía apoyaban de verdad las elecciones de las mujeres (2), y personalidades como Simone de Beauvoir hablaron en favor de las trabajadoras sexuales: otras activistas protestaron en el exterior de la iglesia en una muestra de solidaridad. Sus peticiones eran sencillas; como se decía en un panfleto que circulaba afuera, "Únicamente abandonaremos la iglesia una vez que nos hayáis dado la garantía de que dejaréis de meternos en la cárcel cada vez que penséis que estamos delinquiendo. Nuestros hijos no desean que sus madres vayan a prisión". Las manifestantes contaron a los medios que deseaban hablar con Madame Giroud, por entonces la Secretaria de Estado para la mujer, pero incluso antes de que la petición pudiera ser formulada oficialmente Giroud la rechazó, afirmando que no era un asunto de mujeres en absoluto sino más bien la responsabilidad del Ministro del Interior; el cual, Michel Poniatowski, decidió responder con violencia, y a las 5 de la madrugada del 10 de Junio ordenó a la policía que sacase a las manifestantes de todas las iglesias.

En París y en otros lugares, se logró echar a las manifestantes mediante las habituales tácticas policiales de derribar puertas y golpear a las mujeres con porras, pero en St. Nizier decidieron usar un engaño. Un policía llamó al padre Béal fingiendo ser un periodista que deseaba hablar con Ulla, y cuando la puerta de la iglesia estaba abierta para dejar pasar al sacerdote con su falso mensaje, 120 policías armados salieron de su escondite, la empujaron a un lado y entraron en manada en el edificio, iban acompañados de 20 perros y equipados con gas lacrimógeno. La mayoría de las mujeres simplemente fueron dispersadas, pero Ulla y Bárbara fueron golpeadas con tanta dureza que tuvieron que ser hospitalizadas. El padre Béal presentó una protesta formal contra la violación del antiguo derecho de asilo, pero Poniatowski respondió que la policía podía entrar en cualquier lugar cuando el "orden público" se veía perturbado, citando una ley de 1905 para apoyar sus acciones.

El último vídeo que he escogido es de México, para dar la mayor pluralidad posible a sus voces dentro del mundo hispanoablante. El problema es "el mismo de siempre", a pesar de que cumplen las normas las multan y las agreden LOS POLICÍAS. Porque eso lo tienen "cogido como negocio", deteniendo tanto a ellas como a los clientes e imponiéndoles "multas exageradas". Acusan a las autoridades públicas de conocer la situación y de estar de acuerdo con lo que sucede. Espero que los vídeos denuncia de periodistas comprometidos, como éste, logren dar a conocer la realidad de la prostitución.



Pero a pesar de la negativa del gobierno de conceder pacíficamente las demandas, las autoridades deben estar ansiosas por evitar un bochorno similar en el futuro; el acoso terminó, los policías con las mayores cifras de detenciones de prostitutas fueron asignados a otras tareas, y las absurdas multas que nos imponían no volvieron a aparecer. Para 1994 la cultura había cambiado lo bastante como para que se definiese con más exactitud el "proxenetismo", acabando por consiguiente con una época de hostigamiento de nuestras parejas, compañeros de piso, hijos adultos, etc imputándoles "vivir de nosotras" (2). Por supuesto, eso no duró mucho, y los lectores habituales habrán visto que la tendencia cambió una vez más a la represión en la forma del "modelo sueco", leyes contra "parecer una puta" e incluso repetidas multas de aparcamiento en las furgonetas en las que la mayoría de las prostitutas callejeras ahora se atienden. Pero los manifestantes y sus sucesores no se han quedado con los brazos cruzados mirando cómo ocurría todo esto:

"...las putas comenzaron a mantener encuentros regulares y pronto formaron el Colectivo Francés de Prostitutas, del cual tomó ejemplo después el Colectivo Inglés de Prostitutas. Las mujeres de otros países también se inspiraron para formar grupos, y varios de ellos se juntaron con la asociación COYOTE de Margo ST. James para formar el Comité Internacional por los Derechos de las Prostitutas, la organización cuyo trabajo y ejemplo ayudó a obtener modificaciones legislativas en varios países europeos y dio un ejemplo que inspiró campañas similares en muchas otras partes del mundo. De cierta manera, el moderno movimiento por los derechos de las trabajadoras del sexo nació ese 2 de Junio en Lyon, así que lo conmemoramos como el Día Internacional de las Putas".

He escrito anteriormente sobre este acontecimiento, pero he podido ahondar en él en la columna de hoy gracias a un documental en francés que ha sido emitido hoy tanto en radio Francia como en radio Bélgica; fue producido por la activista australiana por los derechos de los trabajadores sexuales Eurydice Aroney, quien me lo mostró hará unas seis semanas y me lo ha recordado recientemente. Pueden escuchar el programa en el siguiente enlace, y Eurydice me proporcionó amablemente con esta traducción en inglés de la transcripción. Tanto ella como yo pensamos que es muy importante que las trabajadoras sexuales conozcamos la historia de nuestro movimiento; ¡por favor ayúdanos a lograr esta meta divulgando el documental y esta columna en los medios sociales!

(1) Realmente lo que hubo tras la segunda guerra mundial fue un auge del intervencionismo. El aumento del gasto público y la economía de guerra fueron el caldo de cultivo ideal para las ideologías colectivistas, que aprovecharon para hacerse fuertes y combatir los derechos y libertades individuales. N. del T.

(2) "Avails" se refiere a "Living off the avails of prostitution", "vivir de las ganancias de la prostitución", lo que en la España de la época se denominaba "rufianismo".  N. del T.

sábado, 11 de abril de 2015

Las prostitutas de Ámsterdam toman la calle

"The demonstration is a pet project and a long time wish of mine, to show the people that most of us aren't forced at all, but we choose to do this job by ourselves. To show that we do not agree with these closures, and it certainly doesn't help the victims of trafficking and forced prostitution. Claims that were mostly based on false statistics and gut feelings".

"La manifestación es un proyecto largamente acariciado por mí, para mostrar a la gente que la mayor parte de nosotras no estamos forzadas en absoluto, sino que hemos decidido por nosotras mismas hacer este trabajo. Para mostrar que no estamos de acuerdo con estos cierres y que ello no ayuda ciertamente a las víctimas de trata y de prostitución forzada. Afirmaciones que estuvieron en su mayor parte basadas en falsas estadísticas y corazonadas".

Felicia Anna, prostituta rumana del barrio rojo e impulsora de la manifestación.



El pasado jueves día 9 tuvo lugar en Ámsterdam una histórica manifestación de prostitutas, reclamando el cese del cierre de los famosos escaparates que se viene produciendo desde la aprobación del Proyecto 1012, que pretende “limpiar” la zona de la prostitución. De acuerdo a las autoridades, al acabar con los espacios donde se ejerce la prostitución se estaría combatiendo la criminalidad, la prostitución forzada y el tráfico de seres humanos. Pero según la plataforma de prostitutas PROUD, la auténtica intención del consistorio sería hacer negocios inmobiliarios. Denuncian que ni se han encontrado organizaciones criminales ni se ha llegado a probar que ni una sóla de las trabajadoras sexuales haya sido forzada, víctima de abuso o explotada de ningún modo.

De hecho, señalan que las actuaciones llevadas a cabo por la administración lo que han conseguido es empeorar la situación de las prostitutas. La consecuencia del cierre de sus locales sería que una parte de las chicas se pusieran a ejercer la prostitución de manera ilegal mientras otras se habrían visto obligadas a marcharse a otros países. Con el fin de poner fin a esta política de acoso y derribo, la prostituta y activista Felicia Anna decidió organizar esta movilización (aquí pueden leer la traducción al español de la convocatoria) y elaborar el siguiente manifiesto dirigido al alcalde, D. Eberhard van der Laan:


Nosotras, las trabajadoras sexuales del Barrio Rojo de Amsterdam apoyamos la manifestación contra el cierre de las ventanas de prostitutas en Amsterdam.

Estamos cansadas de todas esas personas que dicen que saben que estamos siendo “forzadas” y que necesitan “rescatarnos”. Estamos cansadas de la gente que siempre habla de nosotras pero nunca con nosotras. Estamos cansadas de políticos, policías y medios de comunicación que nos tratan con desconfianza, suspicacia y represión. El trabajo sexual es trabajo. Necesitamos lugares de trabajo seguros. Reclamamos apoyo por parte de las autoridades gubernamentales y locales. Queremos ser tomadas en serio y queremos implicarnos en vuestros planes.

Por favor, dejad de cerrar nuestras ventanas. Sólo reclamamos los mismos derechos que tiene todo el mundo. Por tanto, apoyamos esta protesta y la lista de peticiones de PROUD para detener el cierre de más ventanas.

Las trabajadoras sexuales del Barrio Rojo de Amsterdam y los que las apoyan.




La manifestación fue todo un éxito y ha sido recogida por multitud de medios de comunicación a lo largo de todo el Mundo. Como muestra les dejo este artículo, en el que de manera breve se cuenta lo que ha pasado:


Cientos de prostitutas se han manifestado en Ámsterdam para protestar contra el intento de reforma del barrio rojo, que pretende cerrar la mitad de los escaparates.

La intención de la alcaldía es reducir el tráfico de drogas y blanqueo de dinero en el barrio, según apunta la prensa holandesa. Alrededor de 115 vitrinas han echado ya el cierre, tras la puesta en marcha de la "Propuesta 2012", nombre del proyecto para transformar el centro de Ámsterdam.

Las prostitutas consideran que este tipo de propuestas les privan de un trabajo que es legal en Holanda desde el año 2000. Durante la manifestación taparon las ventanas de los escaparates, con mensajes como "Nos estás robando el trabajo" dirigidos al alcalde de Ámsterdam Eberhard van der Laan.

Hay aproximadamente 7.000 personas dedicadas a la prostitución en Ámsterdam, de las cuales un 75% proviene de Europa del Este.
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Añado una selección de imágenes, que hablan por sí mismas. Les mando desde aquí todo mi cariño, apoyo y mejores deseos porque, como declara la propia Felicia, han entrado en guerra con el alcalde. ¡Por fin un grupo de prostitutas que cae del guindo y se da cuenta de que a los políticos no se les piden las cosas, sino que hay que arrancarles las concesiones a la fuerza! Esperemos que gracias a la visibilización y la repercusión mediática logren que el hay-untamiento dé marcha atrás. Lo tienen complicado pero, desde luego, han obtenido un triunfo indiscutible al conseguir que sus reivindicaciones vayan siendo conocidas.

lunes, 2 de junio de 2014

Hablan las putas: ¿qué es lo que los políticos no están dispuestos a escuchar?

"Quitar la prostitución de la calle no es sólo una cosa que yo crea que es necesaria sino que así lo cree mucha gente en Cataluña y lo que pretendemos es precisamente hacernos eco de una demanda popular clarísima".
Montserrat Tura, consejera de Interior de la Generalitat catalana

"La prostitución callejera es un problema grave y las administraciones han de ser valientes".
Pilar Malla, síndica de Greuges (defensora del pueblo) de Barcelona

"Algún día limpiaremos el barrio".
Mª José Volta, asociación de vecinos El Palleter del barrio de Velluters

"Las prostitutas del Raval seguiremos estando aquí, les guste o no les guste. Porque primero somos ciudadanas, primero somos mujeres, primero somos madres y absolutamente nadie me va a quitar a mí el pan de mis hijos".
Portavoz del colectivo de prostitutas del Raval

"Nosotras estamos dispuestas a mejorar la convivencia, a implicarnos y a organizarnos pero para ello tendréis que empezar a escucharnos de una vez por todas y dejar de tapar a golpe de policía y de ordenanza la mala gestión, vuestras promesas incumplidas y vuestras especulaciones". 
Extracto del Manifiesto de prostitutas indignadas

"Hay sectores, sobre todo feministas, que nos quieren ubicar en el lugar de víctimas y no creen que es una libre decisión (...) Salen noticias en los medios que dicen que se liberaron a tantas víctimas de trata, porque queda bien, pero en realidad son trabajadoras sexuales (...) Nos están allanando y persiguiendo y muchas compañeras que eran autónomas ahora tienen que trabajar en lugares con protección que arreglaron con la policía, por lo que en realidad se está impulsando el proxenetismo"
Georgina Orellano, presidenta de AMMAR



Tras un largo parón, estoy de vuelta. Se va Rubalcabra, se va el Bribón, pues yo regreso. Jejeje. Ahora sólo falta que se marche (o echen) también al Marrano (nota para los extranjeros: me refiero al jefe del Estado, del Gobierno y de la oposición). Además, ¿qué día mejor que el de los trabajadores sexuales? No podía faltar a esta cita y lo hago de la mejor manera posible, recogiendo la voz de los protagonistas de la prostitución -los trabajadores- y recordando qué vienen diciendo y qué es lo que las autoridades no están dispuestas a oír.

AMMAR (Asociación de Mujeres Meretrices de ARgentina) es uno de los colectivos de prostitutas más potentes del Mundo y hoy convoca un "Aquelarre de las Trabajadoras Sexuales" (oiga el audio) con el fin de denunciar la "caza de brujas" que padecen. Señalan que "las políticas antitrata han criminalizado el trabajo sexual, precarizando sus condiciones de trabajo y amparando la violencia y discriminación que sufren por parte de la policía". Es lo que siempre ha sucedido, la mejor manera de silenciar a las prostitutas es afirmar que tienen "alguien detrás". Se emplea el cuento de la trata para justificar las campañas contra la prostitución, lo vengo diciendo desde hace años y recientemente ha caído en mis manos un artículo académico que asegura lo mismo llamado "The Girl Next Door: A Comparative Approach to Prostitution Laws and Sex Trafficking Victim Identification Within the Prostitution Industry". Lo más alucinante es que tengan la tremenda cara dura de presentarse como defensores de estas mujeres precisamente quienes son sus mayores explotadores. Ayer vi en las noticias cómo salían los de la Brigada de Extranjería acercándose a varias de estas chicas ofreciéndoles "ayuda" de la manera más torpe y cínica posible (joder, cómo se notaba que todo era pose) y declarando que estaban CONTROLADAS Y VIGILADAS. ¡Claro que lo están, bien lo saben, por ellos mismos! Cualquiera que tenga un poquito de calle, o sencillamente escuche a las prostitutas, sabe que LOS ÚNICOS PROXENETAS QUE EXISTEN SON LOS MISMOS POLICÍAS. Los colectivos de prostitutas se han dejado la vida -literalmente- para hacernos ver cómo son las cosas, pero claro, hay que querer abrir los ojos.

AMMAR postula que la mejor manera de defender, ayudar y proteger a las prostitutas es reconociéndolas derechos. Como ellas, también soy de la opinión que lo malo de la prostitución no es la actividad en sí misma sino las condiciones en las que se realiza, la desprotección legal existente que provoca que las autoridades encuentren todas las facilidades y ningún impedimento para abusar de ellas. 



Aquí, en España, también se han producido significativas movilizaciones. Hace unos meses, en Madrid, el Colectivo Hetaira convocaba una manifestación en la que se escuchaban exactamente las mismas demandas que se oyen a AMMAR. Que si los responsable políticos, feministas y medios de comunicación usurpan su voz, que si se crea una alarma social injustificada contra la trata, que si sus problemas provienen generalmente de quienes presumen de "ayudarlas" (principalmente la policía), que consideran su actividad un trabajo y hemos de respetar su decisión, que en vez de verlas como un problema y tratar de expulsarlas lo que habría que hacer es reunirse con ellas y tratarlas como interlocutores válidos con quienes buscar soluciones consensuadas... SIEMPRE es lo mismo, porque NUNCA nos escuchan.

También es verdad, y haciendo un responsable ejercicio de autocrítica he de reconocerlo, que parte de la culpa la tenemos nosotros por no lograr hacer "atractivo" nuestro mensaje. Mi impresión es que asustamos un poco a los medios de comunicación y partidos políticos cuando logramos acercarnos a ellos. Vivimos en la sociedad que vivimos y ciertos mensajes no son sencillos de digerir. Hemos de pulir nuestro discurso para que pueda ser entendido y aceptado incluso por aquellas personas que no tienen el menor contacto con nuestra realidad. La respuesta más común que me encuentro entre la gente de mi entorno es que este tema no les interesa, que no es su lucha, que a ver qué han hecho las putas por ellos. Debemos abandonar el mensaje puramente sectorial y enlazar con otras demandas sociales, hacer ver que no se trata únicamente de los abusos que puedan ser cometidos hacia un colectivo sino que es algo que nos afecta a la sociedad como conjunto. Que se trata de discriminación, de vulneración del Estado de Derecho, de abuso de autoridad... que es un tema que no es del interés exclusivo de putas, puteros y otros marginales sino que debería serlo para cualquier demócrata. Pero para que otros se interesen por lo nuestro también hemos de interesarnos nosotros en lo de los demás, fue un consejo que en su día nos dio Albert Rivera y que siempre he tenido muy presente. A ver si a fuerza de repetirlo me hacen caso, porque no me escuchan ni los míos.

Varias prostitutas y aliados suyos dando a conocer las reclamaciones del colectivo. Las quejas ante el "acoso", los "abusos" e incluso la "violencia" policial son una constante en este tipo de reivindicaciones. 



Por otra parte, al igual que en Madrid, las meretrices de Barcelona también se han opuesto a las actuaciones impulsadas por los poderes públicos locales. Denuncian que, bajo ese discurso victimista y redentor que enarbolan nuestras autoridades, en la realidad sufren el acoso, la violencia y la persecución policial. Resulta curioso comprobar la enorme similitud existente entre los movimientos de prostitutas de las dos principales ciudades españolas, y más perplejo se queda uno si contrasta sus reclamaciones con las que se han dado en otras épocas o en otros países. Reiteradamente hallamos el mismo patrón: por una parte una clase política que aparentemente muestra tener un muy buen corazón y sensibilidad social, preocupada por la situación de estas mujeres, mientras por otra ellas protestan tan enérgica como -muy a menudo- fútilmente porque los honorables "representantes del pueblo" pasan de ellas como de la mierda y a sus peticiones de llegar a un entendimiento responden con palos.

Es por ello que quiero dar la vuelta al tradicional enfoque que se ha dado a la prostitución como "foco de problemas" y orientarlo hacia lo que tanto las chicas como un servidor vemos como el verdadero origen del conflicto: ¿y si estos problemas no los origina la prostitución sino las administraciones públicas? Dense cuenta de lo que este cambio de perspectiva supone, si hasta ahora esperábamos que los políticos nos salvasen de la prostitución y yo lo que vengo a decir es que de quienes hay que liberarnos es de estos políticos resulta que no podemos actuar de la manera tradicional e institucionalmente establecida que se supone: cualquier intento de exigir una solución a las instituciones públicas vendría a estar condenado de antemano por lo que tendríamos que buscar otras alternativas.

Las quejas ante los abusos de autoridad por parte de la policía, el Hay-untamiento y los jueces son una constante por parte de las chicas de la calle. No me importa repetirme hasta la extenuación porque si consigo que al menos esta situación les quede clara me daré por satisfecho. Como ven, acusan a los policías de actuar de manera despótica y desproporcionada y a la administración de provocar los problemas que luego manifiesta querer combatir. Para ellas, "Trias (el alcalde de Barcelona) ha declarado una guerra" y responden que "no dejarán de luchar".



Voy a decirlo claramente, que a estas alturas de la película ya no podemos andar por las ramas. Los políticos no es que no quieran escucharnos, es que NO PUEDEN. Saben perfectamente que ELLOS SON EL PROBLEMA, y que su trabajo no es solventar las reclamaciones de la ciudadanía sino apretarnos más y más las tuercas. Y esto pues funciona un tiempo, pero acaba explotando como se está viendo. Han logrado que la ciudadanía vea a las autoridades, en quienes en teoría deberíamos confiar y en las que tendríamos buscar protección, como nuestros enemigos declarados. Las prostitutas y sus aliados han mostrado una paciencia, un civismo y un respeto encomiables. Han aguantado lo que no está en los escritos. Han buscado de continuo una solución consensuada, aportando propuestas muy razonables. Han apostado siempre por el diálogo y las vías democráticas. ¿Y qué ha hecho la administración? Las ha tratado como si fuesen basura, con total soberbia. Ha optado exclusivamente por vías represivas, que luego además ha tratado de encubrir con un cinismo y una hipocresía totalmente delirantes. Ha actuado despóticamente, creyendo que nada de lo que hiciese iba a tener consecuencias. Pues se equivocaron, todo pasa factura tarde o temprano.

El crecimiento de nuevas formaciones políticas, alejadas de lo que se viene llamando "la casta", es la oportunidad que estábamos esperando. Al fin se abre la puerta a que las demandas de este colectivo sean atendidas pues de la actual clase dirigente NADA podemos esperar. Para que se sepa qué problemas identifican las prostitutas y qué soluciones proponen cuelgo a continuación un cuadro-resumen y expongo una entrevista y un manifiesto. ESCUCHEMOS qué nos dicen:

Las denuncias que hacen las prostitutas son gravísimas: abusos, intimidación, apropiación de sus pertenencias... lo que se nos dice que hacen los "chulos". ¿Y quién dicen que lo hace? En este caso, la Guardia Urbana (la policía municipal). QUE LOS CHULOS SON LOS POLICÍAS, COÑO.




Crónica de voces silenciadas. Estuvimos por la calle Robador, conversando con algunas prostitutas sobre el acoso policial y la convivencia. Estos son algunos extractos de lo que dicen las mujeres. Vale la pena escucharlas.
@clavealdia (Genera) / Masala | 17/03/2013



¿Desde cuándo el acoso es más fuerte? Contadnos lo que pasa.

J- Desde enero de este año ha empeorado. Al principio venían de cuatro a seis policías, ahora hay días que son diez o doce agentes de la Guàrdia Urbana en la calle Robador. No nos permiten movernos o nos piden que circulemos, si estamos en los bares no nos permiten salir, si salimos a fumar nos obligan a caminar. Intimidan. Hay, además, algunos agentes que parece que gozan y disfrutan.

Nos hacen preguntarnos: ¿somos terroristas o armas peligrosas, tendremos un virus, de aquí no podremos salir…? Es un juego con nosotras, es estar a lo que quieran.

L- Mientras ellos disfrutan, nosotras estamos sin un duro en el bolsillo, en casa se acumulan los recibos de agua, luz, gas, teléfono, alquiler, matrículas, comedores, etcétera. Porque aquí la mayoría somos madres y algunas son abuelas.

J- Antes muchas trabajábamos solamente tres o cuatro horas al día, ahora estamos haciendo entre doce y catorce horas para poder llevar a casa al menos 20 o 30 euros, si los hacemos.

S- Son ya las 10 de la noche y aquí algunas no hemos podido trabajar. ¿Quién aguanta? ¿Qué ser humano aguanta eso? Después de hacer un montón de horas, llegado el mes, no tienes ni para pagar el alquiler.

J- Y no es una ordenanza que sirva para «liberarnos». No. Yo estoy aquí porque quiero, lo he decidido, hace veinte años que trabajo en el barrio. Tengo un piso porque lo necesito, nuestra tarifa son 20 euros y ya incluye la habitación.

El hastío e indignación que han padecido estas mujeres ha logrado algo que parecía imposible, que un colectivo hasta ahora tan invisibilizado manifieste de forma pública sus demandas. Sin embargo, los políticos -en su línea- siguen viendo lo que nadie ve ("trata", mujeres que desean ser "reinsertadas", "violencia de género") y no viendo lo que la sociedad sí que ve (prostitución voluntaria, mujeres que quieren trabajar sin que las molesten, violencia policial e institucional).



La policía no es una protección para vosotras…

J- Hay una realidad: somos el eslabón más débil de la cadena, con eso juegan, como si fuéramos ratones. Y no somos ratones. La presencia de la policía no es una protección, es una humillación diaria, es un «aquí estoy yo», un «aquí mando yo». No creo que los ciudadanos les paguen para intimidarnos.

A- Estamos sufriendo incluso un acoso mayor frente a los clientes, que saben que estamos desprotegidas. No podemos acudir a la policía cuando realmente lo necesitamos y eso es muy grave. Si tenemos un problema tenemos que aguantar, si pasa algo con un cliente, yo sola tengo que plantarle cara, y como él cree que está prohibido abusa.

T- Es un acoso constante. A mí ha llegado a llamarme una agente de la Guàrdia Urbana cuando estaba entrando en un bar, diciendo que me ponía una multa porque le llamaba la atención, porque iba vestida de rojo.

J- O llegan a la calle y empiezan «¡venga, para adentro, vamos!» y nos tratan como si fuéramos ovejas. Si los vecinos bajan, la policía nos dice que no podemos saludarlos.

Pero, no entendemos, ¿os meten en los bares, os sacan de los bares?


A- Cuando estás en el bar, te pueden sacar del bar, y cuando estás fuera, te dicen que entres.

R- Hacen lo que quieren.

L- Si te cruzas con ellos, aunque estés sola te pueden multar. Si sales de tu casa, te pueden pedir papeles y darte una multa. Les ha pasado a muchas chicas, si te los encuentras en la esquina y no les gusta tu cara…

S- ¿Es justo lo que les voy a contar? Hace unos cinco días, estábamos todas mujeres dentro de un bar. Entraron dos policías, nos miraron y me dijeron a mí: «Venga usted». Yo me puse de pie y uno de ellos me dijo: «Su documentación», se la pasé y pregunté por qué. Me respondió: «Porque contamos: una, dos, tres, cuatro, cinco y hoy te ha tocado a ti». ¿Creéis que es lógico?

J- Es una humillación, es una persecución que no se aguanta.

A- Es un maltrato. Nosotras creemos que es lo que quiere la policía: maltratarnos. Hay varios tipos de maltrato y éste es uno. Es maltrato psicológico, hacer de nosotras lo que quieran.

R- Hacen la ley a su manera.

A- La Guàrdia Urbana hace la ley porque no existe ordenanza que diga que pueden maltratar. ¡Tanto dicen que defienden a las mujeres…! ¿Y dónde está la defensa? No nos defienden, por lo menos a las prostitutas de la calle Robador, no. Estamos desprotegidas, para empezar, del acoso y del maltrato psicológico de la policía. Por la noche, ¡ya hasta soñamos con la policía!

J- Se ha hecho una ordenanza sin contar con nosotras. Creen que somos invisibles. Si llegamos a la idea de hablar con la Síndica de Greuges es para que el señor Trias considere que somos personas. Porque el alcalde dice que somos esclavas del siglo XXI. Yo le digo al señor Trias que la esclavitud es ser ignorante y morirse de hambre. Pero que yo elija mi forma de ganarme la vida, no lo es.

Las personas que se han visto obligadas a bajarse los pantalones en zonas públicas lo han hecho también por el acoso de la policía, por no haber espacios donde se puedan ocupar. Los espacios por la noche son hoteles que cuestan 40 euros. Si te das cuenta que nuestra tarifa es de entre 20 y 25 euros, con eso no puedes ir a ningún hotel.

¿Os habéis planteado dejarlo por esta presión?

J- No, claro que no. Es mi forma de ganarme la vida. Yo la he elegido. ¿Por un trabajo de 600 euros? ¿Pago yo el alquiler con eso? Yo he cotizado durante 21 años, pero a pesar de haber trabajado cotizando siempre he ejercido la prostitución. Porque con un solo sueldo no saco a mis hijos adelante; tengo dos chicos, uno ya en la universidad. O sea, no somos familias desestructuradas, no somos drogadictas, no somos delincuentes. El cliché que tienen de la prostitución no es cierto.

A- ¿Creen que me tengo que conformar con una vida de estar 
fregando escaleras? ¿Por qué, si
no lo he elegido antes, tengo que
hacerlo ahora? No. Continuaré siendo prostituta porque me encanta, es mi oficio. Lo escogí yo.

Estas prostitutas denuncian "el abuso y maltrato" al que son sometidas... ¡por parte de la policía! Mucho se habla sobre la violencia que soportan las personas que ejercen la prostitución y doy fe de que es cierto, pero hay que aclarar QUIÉN se la provoca. No es algo intrínseco de esta actividad. No la causamos sus clientes, ni esos "chulos" siempre invisibles. Bueno, sí, los chulos sí. Sólo que no son quienes en principio pudiera parecer: dueños de negocios, familiares, compañeros sentimentales... Quienes están constantemente encima de ellas puteándolas en el sentido más negativo del término son, en sus propias palabras, "los niñatos de uniforme" (y muchas veces también de paisano, que hay "secretas" a punta pala).



¿Qué esperáis de la reunión mantenida con la Síndica de Greuges?

J- Para empezar, que se nos oiga, no somos fantasmas. Somos personas y detrás nuestro hay un montón de familias. Tenemos esperanza y no nos la van a quitar. Porque yo elijo la calle, no molesto a nadie. A nadie le pongo un revólver en la cabeza para que entre conmigo, ni voy gritando, ni voy tirando basura. Y somos muchas. Es cierto que hay quien grita o hace cosas que no debería pero estamos dispuestas a hacer una propuesta para interactuar entre la comunidad de vecinos y nosotras. Que nos escuchen y vean que no somos demonios.

¿Vuestro objetivo ahora es sentaros con el alcalde y con los vecinos?

Sí, para empezar sentarnos con el alcalde. Me parece que él, en el lugar en el que está, debería empezar a jugar al ajedrez y componer cada ficha de juego para que todas podamos intervenir. Desde el político más alto hasta el mendigo más bajo, ésta es su comunidad y lo que no puede hacer es ponernos en escalera. ¡Anda! ¡Como tú eres el último eslabón, ahí te quedas!

A- ¿Sabéis por qué hace esto la policía? Porque no tenemos un sindicato de prostitutas. Si lo tuviéramos, para defender nuestros derechos, la policía no podría quitárnoslos. No pasarían ni la mitad de cosas que están pasando en la calle Robador y en ninguna otra parte.

¿Creéis que es posible un sindicato?
A- Claro, algunas de nosotras venimos de países donde ya existen sindicatos de prostitutas.

S- ¡Y son países «del Tercer Mundo»!

¿Y qué pasa con los vecinos?
J- El problema del barrio es que han especulado. El Ajuntament hizo una especulación cuando planificó el Raval, en la cual dividió el barrio. Prometió zonas verdes y un montón de infraestructuras que no fueron realizadas. Entonces, algunos consideran que somos nosotras, las prostitutas. Igual mañana dicen que las mezquitas hacen bajar los precios de sus pisos. El problema es que mostraron sobre plano unos apartamentos maravillosos a dos pasos del Liceo. Cuando los vecinos fueron expropiados y trajeron a los nuevos, les vendieron una película pero la realidad es otra. La realidad es que nosotras también estamos aquí.

Las chicas reclaman que el barrio es tan suyo como de cualquier vecino, que ellas no son "el problema" como suelen ser calificadas. Yo veo muchísimo más preocupante el respaldo institucional y social que recibe cualquier descerebrado/a de los que exige que las echen y que está dispuesto a hacerlas la vida imposible arrojándolas porquería desde los balcones, grabándolas o increpándolas.



¿Sois vecinas del barrio?
J- Algunas sí, otras no.

A- Yo sí y sufro acoso cuando salgo a la puerta de mi casa. Parece que tengo que quedarme presa. Yo soy prostituta pero hay días y horas en que no estoy trabajando, salgo para comprar, para sacar la basura, como todo el mundo.

S- Con los vecinos antiguos no hay problema. Porque van de generación en generación, estaban las abuelas y ahora están los nietos.

J- No, con los vecinos antiguos casi con ninguno. Aquí se divide entre judíos, en los números pares del bloque nuevo, y en los impares estamos los palestinos. Hay problemas en el barrio, claro: hay peleas, hay ladrones. No podemos negar que la convivencia a veces es conflictiva. Incluso entre nosotras, estamos recluidas en cien metros porque nos prohibieron estar en otras calles. Es normal que haya roces.

¿Es sólo la prostitución o hay otras razones?
J- Es un tema simplemente de especulación de terrenos. Nada más. Hay que destruir el «gueto». Están buscando la forma de que no reviente todo y el «gueto» se rebele y se ponga a tirar botellas.

A- Lo que deben tener claro es que las prostitutas de Robador no van a dejar de serlo porque los políticos quieran. Eso ya se lo pueden quitar de la cabeza. Ése es un sueño que nunca van a realizar. Nunca.

Artículo relacionado: Prostitución, una historia de derechos y resistencias

Como apreciamos, no piden nada del otro mundo: "queremos seguridad, respeto y libertad". No es casualidad que hayan sobrepuesto el cartel zona de libre de chulos a las imágenes de los policías. El rato de unas administraciones públicas responsables no es el de "erradicar la prostitución", sino COMPATIBILIZAR los intereses de los distintos grupos sociales limando, y no alimentando, los conflictos existentes.



Viernes, 25 de Octubre de 2013

Las prostitutas del Raval estamos aquí para denunciar las intervenciones policiales constantes contra nosotras. En estos momentos tan dolorosos para el barrio por la muerte de un vecino, somos conscientes de que se trata de una acción contra nosotras, pero también de la impunidad de las policías en el barrio del Raval. 

Este Distrito y este Ayuntamiento permiten esa violencia. Permiten la persecución de mujeres, la discriminación, el racismo y la homofobia. 

A ellos les hablamos hoy: 

El fracaso de la supuesta regeneración del barrio del Raval no es culpa nuestra. Eso es falso. Es responsabilidad del Ayuntamiento mejorar la vida de todas las personas que viven, trabajan y pasan por nuestro barrio. No hay vecinas de primera y vecinas de segunda, tal y como se atreven a insinuar en sus informes.

Antes que nada somos mujeres. Además de madres, abuelas, hijas, hermanas, tías. Todas tenemos responsabilidades y familias a quienes atender. No somos criminales ni un peligro social, podéis ahorraros esos ridículos chalecos antibalas y vuestras sonrisas burlonas en las redadas que nos echan de nuestras casas y cierran nuestros espacios de trabajo.


La presencia policial es las zonas de prostitución callejera es continua y, en mi opinión, totalmente desproporcionada. ¿Realmente provocan tantas molestias como para ser merecedoras de acciones tan contundentes? En la actualidad se destinan importantes recursos para mantener "controlada" la prostitución, recursos que como sabemos son limitados y conllevan que otras necesidades -a mi entender más perentorias- no puedan ser atendidas (sanidad, educación, pensiones, obra pública, pago de deuda, retribuciones de funcionarios...) Son las propias prostitutas quienes acusan a las autoridades de una deficiente gestión del dinero público.




Cuando se ven mujeres en la primera plana de los periódicos teniendo sexo en los mercados, en los portales, os horrorizáis. ¡Que una mujer tenga que bajarse los pantalones en la calle para ganarse la vida es culpa vuestra! ¡Vosotros cerráis bares, vosotros cerráis nuestras casas! 

Nosotras estamos dispuestas a mejorar la convivencia, a implicarnos y a organizarnos pero para ello tendréis que empezar a escucharnos de una vez por todas y dejar de tapar a golpe de policía y de ordenanza la mala gestión, vuestras promesas incumplidas y vuestras especulaciones. 

Supimos por los medios de comunicación que el mismo día que veníais aquí de redada, ese mismo día los responsables políticos firmaban protocolos contra la trata. Vimos tan claro como vimos en video el asesinato de nuestro vecino Juan Andres que no sabéis nada de nosotras, de quiénes somos y de qué necesitamos. Vimos claro, una vez más, que no sabéis del barrio, de sus formas de vida y por eso, no la respetáis. 

No queremos un Raval marcado, no es una zona de guerra, es una zona de vida.

¡Aquí estamos nosotras como muestra de resistencia!

¡No nos moverán porque este también es nuestro barrio!

jueves, 21 de noviembre de 2013

Trabajadoras sexuales asesinadas

“Incluso aunque no consiga recuperar a mis hijos, me aseguraré de que no le vuelva a ocurrir lo mismo a ninguna otra trabajadora sexual”
Jasmine, prostituta y activista de Rose Alliance

"The more we criminalize prostitution, the more prostitutes will be a target for abuse from those in their community"
"Cuanto más criminalicemos la prostitución, más prostitutas estarán sujetas a abusos por parte de la sociedad"
Dr Petra Boynton, University College London

"Abolitionism’s aversion to prostitution probably strengthens the stigma"
"La aversión del abolicionismo hacia la prostitución probablemente refuerza el estigma"
Laura María Agustín, antropóloga especializada en prostitución



Esta entrada es la continuación de la que publiqué a principios de mes sobre Grisélidis Réal, sólo que he dejado pasar unos días para cambiar un poco de tema, dar un respiro al personal, ventilar el blog y calmar los ánimos. Y es que quiero que esta vez quienes comentéis os comportéis porque voy a tratar un asunto muy serio, el de las prostitutas asesinadas, por lo que pido RESPETO. Ya sé que hay gente que hacia mí lo ha perdido por completo (si es que alguna vez lo tuvo), me importa una higa lo que digan de mí: lo pido hacia los muertos, QEPD.

Mirad, si hay algo que me encabrona de las abolicionistas (o "feministas anti-prostitución") no es que se lleven crudo el dinero de nuestros impuestos, ya que al fin y al cabo en eso consiste el "trabajo" de los políticos. Tampoco que nos desprecien a los puteros y acallen a las prostitutas, como ya digo son políticos y total también tratan a patadas y desoyen al resto de la ciudadanía. Ni siquiera su indisimulado cinismo de decir que buscar el bien de la gente mientras nos la enchufan por el culo sin vaselina... todo eso va en su sueldo. Si hubiesen querido ganarse la vida honradamente, se habrían dedicado a otra cosa en la vida.

Prostitutas y simpatizantes suyos manifestándose en Barcelona. ¿Por qué en sus pancartas puede leerse "basta de acoso policial" o "stop violence"? Las autoridades están para ayudarlas, eso es bien sabido, lo dicen siempre los responsables políticos. Entonces, ¿por qué no parece muy agradecidas por la ayuda que las prestan? ¿Encuentran ustedes algún tipo de discordancia entre el mensaje que trasladan nuestras autoridades y el de las propias prostitutas?



Lo peor de todo creo yo que es su insensibilidad, su falta total de empatía, la naturalidad con la que impasiblemente les resbalan los dramas de la gente. Parece como si no fueran humanos, como si carecieran de corazón. Es como si fuesen de otra especie, la verdad es que me resulta difícil asumir que puedan tener un comportamiento semejante. Pero así es. Como podéis comprobar NINGUNA asociación abolicionista ha hecho JAMÁS ningún homenaje a las compañeras fallecidas, ni siquiera hablan del tema. Me resulta indignante que ellas, que se enarbolan como defensoras de las mujeres, no ya es que no muevan un dedo por ellas o miren para otro lado cuando sufren abusos, sino que sean las causantes de su sufrimiento. Es tan perverso que sólo podría ocurrírsele a... ah, coño, a un político. Claro.

Pero bueno, no hablemos de lo que otros no hacen sino de lo que nosotros hacemos. Las protestas y movilizaciones de las trabajadoras sexuales y sus aliados (entre ellos, algunos clientes) siempre han ido encaminadas en el mismo sentido, que es denunciar los abusos y las agresiones REALES que sufren. El gran hito en la historia de los movimientos sociales de prostitutas fue el encierro en la iglesia de St.Nizier en Lyon, protestando contra la violencia y las extorsiones que padecían por parte de la policía. Desde entonces, qué curioso, todas y cada una de las manifestaciones de prostitutas han acusado a las autoridades públicas de ser la fuente de sus males. Las feministas y los políticos nos dicen que los problemas son los clientes, las mafias, las propias familias que chulean a las chicas... y ellas no se quejan de eso, nunca lo han hecho. Es a ellos, quienes pretenden pasar por ser sus salvadores, a quienes señalan como los causantes de sus mayores problemas.

Es corriente que la policía, en sus comunicados, nos hable de mujeres "liberadas" a las que ha "rescatado" de redes de prostitución que las sometían. Sin embargo, estas mujeres en vez de correr hacia sus brazos para ser salvadas, tratan de escapar y no parecen muy contentas del "bien" que las hacen. Qué cosa más curiosa, ¿no creen?



En Julio del presente año cayó la gota que colmó el vaso con los asesinatos de dos trabajadoras sexuales, una en Turquía y otra en Suecia (Dora y Jasmine). Las asociaciones con cierto poder de convocatoria organizaron protestas frente a varios organismos gubernamentales suecos, como la que tuvo lugar el 19 de Julio frente al consulado de Suecia en Chicago. En España, el Colectivo Hetaira escribió un comunicado exigiendo el cese de la violencia contra estas personas, que por su interés reproduzco íntegramente al final de esta entrada.

Evidentemente el rechazo, la discriminación y el odio no afectan únicamente a las prostitutas y personas de su entorno. Por ejemplo, este mismo verano alcanzó bastante resonancia el acoso del que son objeto los homosexuales en Rusia. Suelo emplear el ejemplo de los gays para explicar el rechazo social e institucional hacia la prostitución porque son dos realidades bastante similares en el sentido de ser concebidas como "sexualidades no normativas", contrarias a la moral e incluso -como establecía el franquismo y el actual gobierno del PP- al orden público. Se considera que un grupo de personas son "per se" distintas E INFERIORES Y MERECEDORAS DE CASTIGO, no por algún perjuicio que hayan ocasionado sino por "ser bichos raros". Podemos comprobar cómo existe una relación directa de mayor aceptación de la prostitución y la homosexualidad entre los países con mayor tolerancia social y pluralidad política: Alemania, Holanda (hasta ahora), Nueva Zelanda, Australia... han sido tradicionalmente países considerados relativamente "benignos" con las prostitutas. En cambio los más hostiles, qué curioso, son aquellos sistemas colectivistas que bien sea por tradición religiosa (Irán, Arabia Saudí) o política (países comunistas como Corea del Norte y Cuba o ex-comunistas como Rusia o Rumanía) han perseguido la disidencia en cualquier orden de la vida. La novedad reside en una serie de países del primer grupo que comienzan a actuar como los del segundo (Suecia, Noruega, Escocia), impulsando políticas públicas represivas cuando se supone que deberían seguir el sentido contrario. Claro que lo hacen "en defensa de los derechos humanos", pero oh sorpresa, siempre con el respaldo de los partidos políticos y sectores sociales más colectivistas (comunistas, conservadores y feministas) y de las fuerzas del orden público (responsables en España de la proliferación de las ordenanzas municipales "de convivencia" que abordan el tema de la prostitución). En cambio se oponen a ellos los colectivos y formaciones políticas de signo más liberal, además de las propias prostitutas. Y aquí llegamos al problema de fondo, no se trata únicamente de un problema moral sino también -y sobre todo- de una cuestión que afecta al mismísimo funcionamiento de las administraciones públicas, y por tanto a la existencia y pervivencia de los gobiernos.

La enorme desidia que muestran los gobiernos a la hora de legislar para reconocer derechos laborales (que conllevarían los de ciudadanía) a las prostitutas contrasta fuertemente con la enorme dedicación con la que condenan su entorno para "protegerlas" a la vez que ordenan impresionantes actuaciones policiales. Para las prostitutas el Estado es, como decía aquel, básicamente la policía y el pago de impuestos (es decir, un "Estado benefactor, social o de bienestar" que lo flipas, chaval).



¿Cómo es posible que mientras la homosexualidad ha sido mayormente aceptada en los Estados occidentales, no haya sucedido lo mismo con la prostitución? ¿Qué diferencia existe entre ambos fenómenos? Antiguamente putas y maricones entraban en el mismo saco, eran "desviados" a quienes se rechazaba por motivos morales. No me cabe la menor duda de que para una parte de la sociedad la "fobia sexual" sigue teniendo un tremendo peso específico. Pero nuestros gobernantes son mucho más pragmáticos, y me duele decirlo, también inteligentes. La principal diferencia que tiene el Estado español (o cualquier otro occidental comparable) con respecto a cómo era hace cien años, cuando la principal barrera a la aceptación de la prostitución y la homosexualidad era de índole moral, es su enorme peso en la economía nacional. Tenemos un sector público elefantiásico, desmedido, hipertrofiado. La cantidad de recursos que engulle resulta totalmente exorbitada, y lo que es peor, el Leviatán no parece llegar a saciarse. Y es con esa perspectiva con la que hay que mirar el fenómeno de la prostitución, mientras la única traba ante los homosexuales residía en atávicos prejuicios, la oposición a la prostitución tiene base en motivaciones mucho más actuales y materiales: resulta ser un lucrativo negocio que mueve mucho dinero, dinero que casi siempre se paga en efectivo sin dejar rastro alguno y que por tanto resultaría idóneo en caso de que a "alguien" se le ocurriese financiarse de manera irregular. No hace falta ser el primero de la clase para que algo te huela raro cuando resulta que la prostitución está tan extendida en este país mientras, teóricamente, todos los burdeles deberían estar cerrados en aplicación del código penal (delito de proxenetismo) y la mayoría de mujeres deportadas (estancia irregular, "sin papeles"). Obviamente la legislación se ha escrito con el objetivo de poner a las prostitutas y empresarios del sector en una clara situación de dependencia y sometimiento con respecto a las autoridades públicas, que emplean las leyes como amenaza para obtener unos fondos extras totalmente imposibles de fiscalizar. Ahí está la razón última de que pidamos una regularización de la prostitución, en ese sentido liberal de que la Ley nos proteja del abuso del Estado: no porque queramos más intervencionismo sino para defendernos de él.

Estos abusos llegan, y todos estos rodeos eran para concluir en este punto, incluso al asesinato extrajudicial. El caso más reciente, justo del mes pasado, es el de Adriana. Obviamente ha sido disfrazado de suicidio, pero resulta demasiado cantoso. Una chica a la que han multado al menos cinco veces (la administración ha confesado que podrían haber sido incluso más), y que por tanto se revelaba como una persona rebelde y contestataria. Joven (24 años), con toda la vida por delante, un marido que ha sido caracterizado como su explotador (como hacen siempre, para llevárselo por delante) y un hijo de 4 años. Y va y se suicida, así, sin más. Solita. Ni se marcha, ni pide "ayuda" a la policía que estaba todos los días acosándola, ni a los clientes, ni a su hermana que por lo visto también vivía en España... no, coge y se tira de un puente. Es que actúan como auténticos capos de bandas mafiosas, "que parezca un suicidio", o "que parezca un accidente": esto último fue lo que la sucedió a aquella compañera atropellada hará 4 años en la N-II, en la Jonquera. La versión oficial nos dice que cruzó precipitadamente, huyendo de los Mossos. Es que ni se curran las excusas, pero vamos a ver, ¿y no se detuvo a nadie? ¿Cómo puede intentar escapar a pie de unos agentes en vehículo? ¿En una autopista, con la visibilidad que hay, y además una puta de carretera que tiene ojos hasta en el cogote? En estos casos, hasta las ONGs han guardado un silencio que a ellas las parecerá muy prudente y que yo califico de cobarde. Habría que investigar el tema, pero lo que nos encontramos en todos los medios es únicamente la versión "de fuentes policiales". Hombre, se les presupone veracidad y nadie es culpable hasta que se demuestre lo contrario... pero existen numerosos e inquietantes precedentes.

El más conocido es el caso del empresario Juan Andrés Benítez, "el de los mossos". Aquí en España ha sido todo un escándalo que ha revolucionado a la opinión pública. Como me lee gente del extranjero pondré un vídeo para que veáis la similitud con lo que le sucedió a Adriana:

Espero que la muerte de Juan Andrés no haya sido en vano sino que sirva para que la ciudadanía abra los ojos. Muchos ya lo están haciendo. No obstante, mucho me temo que las autoridades aprendan y traten de evitar que les incriminen. La respuesta del Ministerio del Interior prohibiendo que se graben actuaciones policiales, para evitar que estos abusos salgan a la luz, va en la dirección correcta y es lo que cabe esperar de un gobierno autoritario y semi-dictatorial como el que tenemos. Joder, y yo que creía que Zapatero era malo. Rajoy, macho, has tenido que esforzarse pero lo has conseguido. Has superado al anterior inquilino de la Moncloa. Subidas de impuestos, excarcelaciones de etarras, corrupción al por mayor, censura... a esto le llamo yo un gobierno, si esto no es joder la vida al ciudadano, que baje Dios y lo vea.



A ver, ya sé que no podemos sacar conclusiones precipitadas y que los agentes todavía no han sido condenados. Pero me juego lo que queráis a que salen de rositas, como sucedió con el caso de los cuatro mossos indultados doblemente por el gobierno a pesar de haber sido condenados en firme por haber torturado en comisaría. Hay acusaciones que hago aquí que podrán parecer más o menos creíbles, que tendrán mayor o menor verosimilitud, pero es que en este caso fue grabado. Y a pesar de las pruebas más que evidentes, a que lo vieron multitud de vecinos, y a la propia grabación que no deja lugar a dudas resulta que el cuerpo policial autonómico, las asociaciones policiales y los responsables políticos cierran filas en torno a ellos. Aquí no ha pasado nada. Nos dicen que la actuación policial fue ejemplar, se lanza una campaña desprestigiando al fallecido haciéndole ver como un drogadicto cuando en los análisis no le han encontrado nada (si salió a pasear al perro, ¡por Dios!), que las lesiones "se las produjo él solito". ¿PERO ÉSTO QUE ES? ¿Nos toman por imbéciles? Fijaos que si las hacen así de gordas siendo la víctima un empresario conocido, habiendo testigos y grabaciones, EN PLENA CALLE... ¿qué no harán en comisaría, sin cámaras ni testigos, con gente totalmente indefensa como prostitutas, yonkis y vagabundos? Eso lo sé yo, esa gente con la que nadie habla ha hablado conmigo y me relatan de todo: palizas, violaciones, torturas... Y visto lo visto, les creo más a ellos que a la policía. No es que una puta tenga más credibilidad que la policía, es que los hechos corroboran sus palabras y desmienten las de los agentes. No me gusta decir esto, pero es así.

Hace no mucho estuvo involucrado en una situación similar al ex-senador Casimiro Curbelo. Lo digo porque bueno, soy consciente de que lo que digan putas y maricas va a ser de plano rechazado por ciertas personas (ese estigma...) pero supongo que a un senador le darán más crédito (o no, por haberse ido de putas). Pues este hombre va él a denunciar a la comisaría y resulta detenido, de muy malos modos, según su versión. Y sin justificación alguna. Los policías dicen que el tío la estaba armando (desorden público) y se puso a gritar y agredir a los agentes. A ver si me entero. Nos dicen que un tío que es senador y que huye de cualquier tipo de problema porque puede acabar con su carrera política, como así fue (tardó cuatro días en dimitir, y.. ¡para que dimita un político en España! No lo hacen por casos de corrupción o terrorismo de Estado, por metidas de pata como el Madrid Arena o el metro de Valencia o el hundimiento del barrio del Carmel en Barna, pero sí porque un tipo haya estado en una sauna de putas y acuda a la policía... pero bueno), es un broncas, un pendenciero. Jum. Que va a una sauna de putas, tiene una movida (seguro que le vieron la cara, y quisieron cobrarle de más) y siendo él quien crea el problema acude a la policía. Él comete un delito y va de cabeza a la policía, vaya. Una situación... peculiar, digamos. Entonces los agentes en vez de ir a por los del burdel, le detienen a él. ¿Por qué? Pues porque según nos cuentan habría "agredido a la autoridad". Sí, exacto, tiene toda la pinta. Si yo soy un cincuentón gordo y flácido no se me ocurre mejor plan que ir a arrearle yo sólo a un grupo de policías mazaos en una comisaría. Tiene lógica, por supuesto. A los policías les habría gustado aportar como prueba las grabaciones de las cámaras, pero casualidad de casualidades, no estaban conectadas. Bueno, esto suena a broma. Sin embargo, lo más alucinante es que no lo es. La jeta que le echa la policía a sus cuentos es de película, no me refiero ya a asuntos relativos a la prostitución sino en todo. Quien quiera verlo que lo vea, y quien no pues que siga creyendo en los reyes magos.

Si yo fuese un delincuente, os aseguro que lo último que haría sería tratar de forzar a una mujer a ejercer la prostitución. Resulta absurdo, tienen a la policía encima día y noche. ¿No se han parado a pensarlo? Resulta que cualquier criminal lo que busca es pasar desapercibido (como nuestros políticos) y un proxeneta tendría que coger a una chica, someterla a palizas, evitar que le delatase ante policías y clientes, conseguir que no se escapase y quedarse con su dinero. Y esto no una vez, sino todos los días. Qué quieren que les diga, me parece demasiado trabajoso. ¿Y si la historia no fuese como nos cuentan? Porque no vemos a los proxenetas ahí al lado de las chicas, no. ¿Quienes creen que podrían, si quisiesen, ejercer un cierto dominio sobre ellas? ¿Quienes tienen la fuerza para someterlas? ¿Quienes pueden evitar ser denunciados y disfrutan de un acceso privilegiado a los medios de comunicación para imponer su visión de los hechos? ¿Qué clase de hombres malencarados, armados y violentos encontramos en cualquier zona donde se ejerce la prostitución? Blanco y en botella, jamijos.



A sus alucinantes justificaciones ("el detenido, con un enjambre de policías sobre él, se abrió la cabeza solito", "un senador vino a enzarparse con los agentes, y las cámaras de vídeo justo no funcionaron esa noche, fíjate", "una prostituta, multada reiteradas veces, se tira por el puente porque no soportaba la vida que llevaba") se suma la pasmosa reacción política que huele a encubrimiento que tira p'atrás. Pero vuelvo a lo de antes, no quiero acusar a nadie. Quiero que se investigue. Y cuando resulta que las personas próximas a Curbelo, a Benítez o a Adriana quieren -como es lógico- que se indague sobre los sucesos pero las autoridades responden "no, no, no, está todo clarísimo, caso cerrado y carpetazo"... ¿Qué quieren que les diga? Que si ya albergaba sospechas ahora voy teniendo certezas.

Bueno, me dirá alguno de ustedes, pero es verdad que también se hace justicia ya que recientemente fue condenado un policía que violó a una prostituta. A eso se le ha dado bombo y platillo, y vaya, yo ya traté el tema en su día y vaticiné el resultado. Joder, nunca me canso de tener razón, cagoendiez. A un policía de repente le entra la locura y decide violar a una prostituta de polígono, que cobra 15 euros (y a los policías se lo hacen gratis, por la cuenta que las trae). Resulta que va a cometer un delito y se deja ver por otros agentes, en una zona que sabe perfectamente que está videovigilada. Encima, resulta que "tiene un descuido" en el que la prostituta escapa y no es capaz de seguirla y reducirla. Pero afortunadamente esta "oveja negra" es detenida y condenada, mostrando así la fortaleza de nuestro sistema judicial y la protección que brinda a los débiles. Hehe. Perdonen que me carcajee. Esto es otro montaje como la copa de un pino, estoy convencido de que el tipo que trabajaba en la UDYCO (Unidad de Drogas y Crimen Organizado) sabía más de la cuenta o no le consideraban de fiar y fueron a por él. Porque esa serie de errores y descuidos no son normales. Ni mucho menos la publicidad que se dio al caso, todos los medios hablando del tema (vean el vídeo, me ha sido imposible bajármelo de la página) cuando lo normal es que se trate de encubrir. Comparen la actuación de las autoridades en el caso de los mossos que asesinaron al empresario del Raval o los que torturaban en la comisaría de Les Corts (en Madrid la de Leganitos goza de una tristemente célebre reputación comparable al de aquella) con la que tuvieron con Casimiro o el agente de la UDYCO. ¿Hay diferencias, no creen? ¿Y a qué piensan que puede deberse?

La policía nos dice que las prostitutas no denuncian a sus explotadores por miedo. Que son mujeres amenazadas, que viven atemorizadas. Pero ellos están siempre ahí encima, y en tantos años no han logrado ganarse su confianza. Hmmm. Osea, que ellas prefieren encubrir a los malos y no cooperar con los buenos. Hasta el punto de llegar a suicidarse como Adriana, dejando a su hijo en manos de su presunto proxeneta. Sin que hayan ustedes hablado con ninguna prostituta... ¿no les chirría un poco bastante esta historia? Y luego ya no digo si se ponen a hablar con las chicas, tachán, se destapa todo el pastel de rica miel.



Volviendo al tema de las prostitutas asesinadas, EN TODO EL MUNDO son las propias meretrices quienes señalan la violencia policial como su principal preocupación como he evidenciado con los testimonios que he ido poniendo en el blog. Este mismo año, en Johannesburgo (Sudáfrica) hicieron una marcha "to call an end to police abuse" (por cierto, que se cuenta también la historia de un taxista, Mido Macia, grabado mientras era arrastrado tras un furgón policial estando esposado. Se dice que posteriormente falleció mientras estaba bajo custodia policial). Traducido, para que parase la violencia policial. Si lo he dicho innumerables veces, es fácil saber lo que quieren las putas porque LO DICEN. Sólo hace falta escucharlas, eso es lo complicado, que la gente las preste atención. ¿Que lo pone en su blog un putero? Oiga, como si es Pepito Pérez. La verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero. Ahí pongo los enlaces, no me saco nada de la manga. Y si no me creen, que no digo que lo hagan, sí les pido que hagan el PUTO FAVOR DE INVESTIGAR. Nada más. Ni menos. ¿A quién puede perjudicar que salga la verdad? Obvio, a quien quiere ocultarla. Hablan de 720 muertes a mano de la policía. No conozco una sola prostituta que me haya contado estar siendo forzada a prostituirse, pero sin embargo he escuchado a DOCENAS quejarse por parte de las actuaciones policiales, incluyendo casos graves de violencia como extorsiones o violaciones.

Es así como empecé la entrada y como quiero acabarla, asombrándome ante el cinismo de unas autoridades que nos quieren convencer de la existencia de problemas irreales mientras ocultan los auténticos y NO es porque estén particularmente "sensibilizados" y quieran proteger a las prostitutas pues como se observa en los vídeos, y he dejado lo más impactante para el final, el trato real que dispensan a las prostitutas es auténticamente brutal, creo que no es pasarme si lo califico de inhumano. Corresponde a unas prostitutas de Burma (Myanmar) golpeadas por agentes policiales Thailandeses. Así es como se trata a las "víctimas de trata". La policía nos dice que estas chicas son golpeadas, torturadas, amenazadas, secuestradas, violadas, sometidas a todo tipo de abusos y vejaciones... y yo me pregunto, ¿pero si dicen que por miedo no hablan, cómo lo saben? COÑO, pues porque son ellos quienes lo hacen. Y fíjense que para que podamos ver una prueba, ¡cuántos casos quedan ocultos!

Muy pocos casos de brutalidad policial contra las prostitutas quedan grabados, registrados y documentados. Pero piensen que si son capaces de actos semejantes, no es porque una vez se les haya ido la mano sino porque son prácticas habituales, completamente normalizadas. Si escuchan las historias de vida de las prostitutas (particularmente las extranjeras que ejercen en medio abierto) podrán atestiguar que su relación con las autoridades es, cuanto menos, conflictiva.



Para rematar, el comunicado de Hetaira, que lo prometí y casi se me olvida:



Colectivo Hetaira, 18 de Julio del 2013

Turquía y Suecia fueron escenario la semana pasada de los asesinatos de dos trabajadoras sexuales; en junio también vivimos en España las muertes de Ada Ortuya y Jenny Sofía Rebollo; sólo en Italia tres trabajadoras sexuales fueron asesinadas desde comienzos de año. En Francia, Kassandra fue asesinada y Karima se suicidó. En Turquía, los ataques transfóbicos son constantes: Dora, trabajadora sexual trans, fue asesinada esta semana y Ela, otra trabajadora sexual trans de Turquía, fue disparada.

Por esto desde Hetaira queremos denunciar la estigmatización institucional extrema del Estado sueco hacia Jasmine, que le retiró la custodia de sus hijos para concedérsela a un ex-marido de quien recibía maltrato y que finalmente la asesinó. Un sistema que obliga a las mujeres que ejercen la prostitución a trabajar en la clandestinidad y en mayor grado de desprotección. Los servicios sociales del Estado sueco se negaron a escuchar a Jasmine. ¿Por qué escuchar a una trabajadora del sexo que no sabe lo que es bueno para ella? Los Estados europeos deben comprometerse a que este tipo de situaciones no se vuelvan a repetir. Mientras las instituciones y los Gobiernos sigan estigmatizando y negando a las prostitutas sus plenos derechos como ciudadanas, habrá individuos que se sientan legitimados para cometer todo tipo de agresiones contra ellas, incluso el asesinato.

La muerte de Dora provocó una importante reacción social. Las asociaciones y sus compañeras creen que son las propias autoridades policiales quienes están detrás de su asesinato.



El Estado español no se queda atrás, ya que invisibiliza a las mujeres que ejercen la prostitución por decisión propia y en muchas ciudades se las criminaliza mediante ordenanzas. Según el portal feminista Feminicidio.net, en el Estado español fueron asesinadas al menos 20 mujeres que ejercían la prostitución entre los años 2010-2012 (14 perdieron la vida mientras ejercían la prostitución y 2 a manos de sus parejas sentimentales). Sólo 1 de estos asesinatos fue contabilizado como violencia de género en las cifras oficiales del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

Una vez más queremos decir NO a cualquier tipo de violencia contra las trabajadoras del sexo y, por ello, el viernes 19 de julio,tendrán lugar protestas en muchos países de Europa. Desde Hetaira nos solidarizamos con estas protestas y las apoyamos.

Al igual que todo movimiento reivindicativo, quienes defienden "derechos para las trabajadoras sexuales" también tienen -lamentablemente- sus mártires. Consideramos que la violencia, tanto social como institucional, que padece este colectivo puede reducirse ya que no se debe a las características intrínsecas del trabajo sexual sino a la posición que tanto la ciudadanía como los gobiernos mantienen al respecto.



Hetaira forma parte de ICRSE, ComitéInternacional para los Derechos de lxs Trabajadorxs Sexuales en Europa, que realiza un llamamiento a todas sus organizaciones y personas integrantes, trabajadorxs sexuales y aliadxs, a realizar actos simbólicos de protesta por los recientes asesinatos de Jasmine (Suecia) y Dora (Turquía), la agresión contra Ela (Turquía) y contratodxs lxs trabajadorxs del sexo en Europa y en todo el mundo.



Para seguir leyendo (artículos MUY recomendados):
· Prostitution Law and the Death of Whores, by Laura Agustín (original, en inglés)
· Las leyes sobre la prostitución y la muerte de las putas (traducción al castellano)
· The Bloody State Gave Him The Power: A Swedish Sex Worker’s Murder (entrevista de Caty Simon a Pye Jakobsson, en inglés)
· El maldito Estado le dio a él el poder: asesinato de una trabajadora sexual sueca (misma entrevista pero traducida)



NOTA FINAL: a partir de ahora, para que valoréis mi tiempo y esfuerzo, en cada entrada pondré un valor estimado de lo que me ha costado. De cierta manera, también estoy dando "mi vida" por la causa. Estimo mi dedicación por escribir este artículo en unos 300 euros, y es que lleva un tiempo considerable reunir la información, enlaces, imágenes, vídeos y encima darle una forma coherente de manera comentada. Sólo para que lo sepáis.