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jueves, 6 de octubre de 2016

Las reflexiones de la cortesana Lucila

Es un placer ver que cuando vuelvo a retomar el blog hay lectores fieles que continúan a mi lado. Es el caso de Artyom, otro de los escasísimos clientes que mantiene un blog. Además, su novia Lucila ha comenzado a realizar una serie de vídeos en los que habla del trabajo sexual, los problemas o dificultades que afronta y cómo se ve esta realidad desde dentro, en primera persona.

Existen cada vez más trabajadoras sexuales que dan sus puntos de vista, en este blog ya he sacado a docenas de ellas tanto en entrevistas escritas como en vídeos y tengo previsto sacar en breve a varias de las que están más en el candelero en estos momentos: Amarna Miller, Natalia Ferrari o María Riot. Pero he preferido empezar con Lucila por una razón muy sencilla: a ella no la va a entrevistar ningún medio convencional mainstream. Es una prostituta independiente, desconocida, no afiliada a sindicato ni asociación alguna y cuyo testimonio por tanto tendrá una difusión reducida... a no ser que vayamos difundiéndolo por la red.




En un primer vídeo nos habla del "honor de ser cortesana", de que trabajar en prostitución es una elección no sólo legítima sino también altamente productiva. Para empezar arremete contra la legitimidad que vendría a tener el Estado para decirnos qué tenemos que hacer o no pues, como auténtica cortesana, valora enormemente la libertad. Y es que eso es lo que ofrece la prostitución, LIBERTAD E INDEPENDENCIA como bien dice.

La prostitución es una actividad deseable para aquellas personas promiscuas, que disfrutan del sexo sin necesariamente establecer una relación emocional de larga duración con su pareja (que también puede darse, y es muy bonito cuando sucede), que quieren fijar por sí mismas sus ritmos y condiciones de trabajo y, sobre todo, que desean PROGRESAR en la vida. Y es que como también señala con gran acierto la prostitución lo que permite es obtener unos ingresos a los que de otra manera no podría acceder.

De hecho, cualquiera que realmente haya tratado con prostitutas de verdad y se haya sumergido en su ambiente puede comprobar que es muy frecuente que le cuenten que, como Lucila, no se esperaban que fuera una profesión tan buena. Generalmente las chicas te cuentan que tenían una imagen tremendamente distorsionada de lo que era este mundo (también me sucedía a mí), que lo concebían como lo peor, como algo completamente indeseable... y no, resulta que no tiene nada que ver con la imagen que se tiene de él. Rechazamos la prostitución porque hemos sido educados para aborrecerla, pero yo sueño con el día en el que exista una verdadera vocación y las niñas, ya desde su más tierna infancia, puedan declarar su inclinación hacia esta actividad con la misma legitimidad que quien desea dedicarse a la medicina:




Y es que esa inclinación al puterío, al fornicio y al vicio ya está ahí en muchas personas. Es una constante. La gran mayoría de putas que me he encontrado ya mantenían una vida sexual que podríamos calificar de "laxa" MUCHO ANTES de empezar a putear. Luego se les encendió la bombilla y dijeron... corcho pero si yo lo estoy dando de gratis... ¿por qué no cobro y convierto mi pasión en mi forma de mi vida?

A diferencia de lo que sostienen las feministas yo no digo que esto sea una opción buena o deseable para todos. No, hay gente que vale y otra que es mejor que no se meta. Hay mujeres que llevan el puterío en la sangre y se sienten gravemente ofendidas con declaraciones como que "ninguna mujer nace para puta" o que la prostitución degrada y humilla a las mujeres o es violencia. Sencillamente no lo ven así. Entiendo que haya gente que sí que conciba así las cosas (en mi opinión, debido a unos erróneos prejuicios) y APLAUDO que se mantengan al margen de la prostitución. Pero ahora bien, que no hagan como el perro del hortelano que ni comen ni dejan comer. Si no quieren follar, que dejen paso a los que sí queremos.

Carteles elaborados en Brasil, en los que se mandan una serie de mensajes reivindicativos. Nosotros creemos que la prostitución no es vergonzosa, sino que es una actividad totalmente honrosa y que debe valorarse adecuadamente, cuya situación legal la coloca en una posición de desprotección y vulnerabilidad inadmisible. Como digo en el blog: "el problema no es la prostitución, sino la falta de derechos".



Un aspecto en el que veo particularmente combativa a Lucila es en su crítica a "la mentira de la trata". Hará lo menos un año que tenía pendiente escribir una entrada aclarando de qué va todo esto pero, en realidad, las abolicionistas no engañan. Lo que sucede es que todos tendemos a pensar que trata es prostitución forzada Y NO ES ASÍ. La trata no tiene nada que ver con que a la chica esté "encadenada, secuestrada, drogada"... la trata se refiere a la asistencia a la migración voluntaria para realizar una actividad económica en la economía sumergida, tal como hace Lucila. Jurídicamente, es una clara víctima de trata. Y ella dirá, "pero si yo lo he elegido, si nadie me obliga, si hasta disfruto con esto". Pues DA IGUAL. Como dicen los mexicanos, nos vale madre. Su consentimiento, y recalco nuevamente que hablo desde el plano estrictamente legal (que es opuesto al más elemental sentido común), se considera irrelevante. Pero bueno, ya profundizaré en este tema en otra entrada que si no voy a liaros.

El caso es que NADIE que tenga un poco de calle puede avalar la historia de esas mujeres traídas por mafias, prostituidas a base de palizas y que únicamente logran recobrar la libertad gracias a heroicas intervenciones policiales como nos relataba esta misma semana otro periodista MANCO de "El Español". Eso no es periodismo de investigación y todos lo sabemos. Eso es coger los comunicados e informes de la policía y fusilarlos de manera inmisericorde. Si alguien hace un auténtico esfuerzo por conocer cómo funcionan las cosas de verdad, se encontrará que -tal y como dice Lucila- son las propias autoridades las que fomentan este bulo para allanar prostíbulos y extorsionar a prostitutas y empresarios. Esto es AMPLIAMENTE sabido entre todos quienes conformamos este mundillo. Son esas activistas antitrata quienes en realidad están favoreciendo la explotación y el abuso de las mujeres, si tuviesen un mínimo de empatía hacia las prostitutas las escucharían y conocerían sus auténticas demandas... pero perderían las subvenciones, claro, no me daba cuenta yo.




En otro interesante vídeo, Lucila incide nuevamente en el tema de la reciprocidad y el deseo mutuo en la prostitución. Y es que esto dista mucho de esa imagen que relata de "la mujer tirada en la cama a la que se penetra despiadadamente". Evidentemente un sexo así, tan impersonal y poco participativo, no sería del gusto de casi ningún hombre. Nos gusta ver que la chica lo pasa bien, que se halla a gusto, que nosotros la hacemos disfrutar. ES LO NORMAL. Por eso los relatos de la trata vendrían a ser absurdos aunque uno no se hubiese acercado al mundo de la prostitución, creo que con ese tipo de sexo rudo, violento y denigrante no disfruta más que gente enferma: es decir, sociópatas como políticos, policías y curas. Esa gente sí que tiene, como se vio con el caso del "Bar España", sus redes (totalmente privadas e inaccesibles para la gente corriente) de esclavos sexuales, incluidos menores. Resulta totalmente comprensible que traten de desviar la atención de sus delitos y que precisamente los más depravados sean quienes se erijan en guardianes de la moral.

Por otra parte, resulta también muy llamativa la descripción de los servicios sexuales pues en realidad no hay nada "mejor". Cada chica y cada cliente es un mundo, y lo que hacemos es intentar encontrar a aquellas personas que más se ajusten a nosotros y que comparten nuestros gustos. Realmente vamos buscando a alguien que sea compatible, que sea como se dice "nuestra media naranja" o "alma gemela". No importa que la chica atienda en un club, un apartamento o la calle. No importa que su tarifa sea más económica o exclusiva. No importa que el cliente sea joven o maduro. Lo importante es que exista compenetración y entendimiento entre ambas partes, cuando la chica está a gusto el cliente lo nota y también disfruta. Y si el cliente le inspira confianza a la chica, ella estará asimismo más dispuesta a dejarse llevar y a pasar un buen rato. Y es de esto de lo que se trata, de pasarlo bien. No tiene más complicación.


Si simpatizo en especial con gente como Artyom o Luciana es porque, como un servidor, son vistos como enemigos no sólo por sus rivales oficiales (los abolicionistas) sino también por sus supuestos aliados (las asociaciones pro trabajo sexual). Se han percatado de que las organizaciones que presuntamente estarían de su lado en realidad le hacen el caldo gordo a sus adversarios, y es de lo que nos habla Lucila en este otro interesante vídeo.

Aquellos lectores más observadores seguramente os hayáis dado cuenta de que he dejado de enlazar a asociaciones como Génera, Hetaira y APROSEX. ¡Y eso que son las principales organizaciones pro trabajo sexual en España! Si bien sigo compartiendo SU DISCURSO y algunas acciones que realizan, lo cierto es que con el transcurrir del tiempo he ido comprobando que sus hechos distan mucho de sus palabras. No tengo problema, en principio, en que sean comunistas. Realmente habría espacio para un entendimiento y colaboración más allá de las ideologías, no creo que la filiación política sea tan relevante... pero ellas sí. Las comunistas saben detectar a los suyos, y es un ANATEMA acercarse a quien no sea de su cuerda. Es como si perdiesen su "pureza" ideológica. Lucila, como liberal, entiende que la sana discusión no supone ningún inconveniente y hasta puede resultar beneficiosa. Pero es que ellas no funcionan así. Actúan como una secta, no hay siquiera posibilidad de debate, crítica o colaboración con "los de fuera". Y claro, luego pasa lo que pasa, que se alejan cada vez más de las prostitutas y estas las acaban viendo como personas ajenas a sus vidas.

La asociación AMMAR convocó hoy mismo una marcha cuyas reclamaciones suscribo. Verán que resultan muy similares a las reivindicaciones de Lucila. Otra cosa muy distinta es su actuación en el día a día, fuera de las proclamas y manifiestos públicos. Ahí es cuando se verifica su nivel real de compromiso, que a algunos nos parece francamente mejorable.



No obstante, y dicho esto, considero que quizá la política más sensata dada la correlación desfavorable de fuerzas sería no airear estas discrepancias y tratarlas de amigas aunque en realidad no lo sean. Y eso por dos motivos fundamentales. El primero es que NO TODO LO QUE HACEN ES MALO. Denuncian ciertos abusos reales (como lo de las coimas policiales), se manifiestan a favor de una aceptación social de la prostitución y rechazan medidas coactivas intervencionistas impuestas por los poderes públicos. Hay puntos que nos alejan, pero también otros que nos unen y sería en base a estos que podríamos tratar de colaborar. Por otra parte, los abolicionistas tratan sus conflictos internos (que los tienen) con mucha mayor discreción y una imagen de unidad (aunque no sea tan real como no gustaría) siempre es positiva. No digo que se engañe, está bien contar las cosas como son, pero digámoslo diplomáticamente: "hay aspectos de la organización AMMAR con los que no termino de estar de acuerdo o que considero que podrían llevarse de otra manera". No creo que sean topos, enemigos inflitrados. Más bien pienso que son izquierdistas a los que todavía les falta un tiempo para desintoxicarse por completo y aceptar que la doctrina que defiende los intereses populares es el liberalismo, no el socialismo. No es un proceso sencillo, os lo digo yo que pasé por el mismo.

No hace falta ser un experto para saber que la inmensa mayoría de las prostitutas detestan el socialismo, y por eso mismo creo que les caen tan mal a las feministas. Daos cuenta de que son el modelo opuesto de mujer. La puta es independiente, vive de su trabajo. La feminista es una mantenida del Estado, vive a base de subvenciones sin aportar nada de valor a la sociedad. La puta es una mujer alegre, vital, que disfruta de la vida. La feminista es una amargada, que sólo sabe relacionarse con otras rancias como ella y que le da la espalda a la realidad para refugiarse en trasnochadas ideologías. La puta adora el sexo, el dinero y a los hombres. La feminista es alérgica a todo ello, desearía vivir en un mundo donde nada de eso existiese. La puta hace muchas cosas, pero no tiene voz. La feminista no hace nada y, sin embargo, tiene a su disposición los medios para hacerse escuchar. Las putas son tías agradables y las feministas unas pedorras. Por eso nos gustan las putas y aborrecemos a las feministas.

domingo, 26 de enero de 2014

Los liberales y la prostitución XII: Carlos Maslatón

"La prohibición de la prostitución es el principal aliado de las bandas de traficantes. El día que prohíban la prostitución, ahí si va a haber trata. Entonces yo digo, estas entidades supuestamente antitrata ¿Están realmente trabajando a favor de la libertad de las mujeres o le están garantizando el esquema legal mafioso que quieren las organizaciones de trata? Y yo las acuso directamente, las acuso de estar trabajando en contra de los intereses de las mujeres y a favor de que se las esclavice. Porque lo mejor que puede querer conseguir quien vende un producto prohibido es que justamente esté prohibido (...) Si se avanza hacia la prohibición vamos a tener más mafia que nunca".

Carlos Maslatón, abogado y miembro fundador de la UCeDé



Entre los políticos, dos de las más escasas cualidades son la honradez y la claridad. D. Carlos Maslatón posee ambas, así que en esta entrevista que le ha hecho el compañero Aldo Andonegui (Zorg en el blog) para la web "Entre fachas y rojos" sobre su postura ante la prostitución se expresa sin pelos en la lengua. No encontrarán ustedes las habituales evasivas o frases políticamente correctas a las que estamos acostumbrados, sino fieras críticas realizadas con afilado ingenio y un valor verdaderamente extraordinario. Merece la pena conocer este discurso alternativo que se opone al oficial:




He de empezar agradeciéndole a Carlos que se prestase a la entrevista, pues aunque sé que lo hizo de muy buena gana y para él es una cuestión de principios desmentir los engaños también soy perfectamente consciente de que conoce los problemas e implicaciones que conlleva llevarle la contraria al régimen de manera tan abierta. Estos agradecimientos por supuesto también se extienden a Aldo, el entrevistador, quien ha mostrado una valentía no menos meritoria. Mi más sincera enhorabuena a ambos.

Bien, cuando hablamos sobre prostitución el aspecto más chocante para quien conoce este mundo es el tremendo contraste entre lo que ve en su día a día y el cuento que escucha en los medios. Todas las chicas dicen lo mismo, ¡pero si eso no tiene nada que ver con la realidad! Esa es la situación que denuncia Carlos, que nos vendan una "imagen falsa" de que todas las prostitutas son víctimas de trata (que han sido "secuestradas, robadas, drogadas") cuando en realidad ejercen la prostitución VOLUNTARIAMENTE Y EN PLENITUD DE SUS FACULTADES. En este blog ya he denunciado la falacia de la trata, pero yo no creo que sea ningún tipo de error ni confusión sino una estrategia perfectamente planificada para evitar que se regule (o legalice, donde se halla criminalizada) la prostitución. Estoy seguro de que habrá casos de personas bienintencionadas que crean esta mentira, y otras que la apoyen debido a su cerrazón ideológica. Lo que me resulta verdaderamente preocupante son los "intereses detrás" de semejante estafa.

La caricatura de la prostituta que pintan los anti-trata no puede ser más obscena e irreal. Mujeres completamente sometidas, privadas de su libertad, incapaces de valerse por sí mismas... quien conozca personalmente a alguna prostituta, como Carlos, pueden dar fe de que la situación es diametralmente opuesta. Las prostitutas son las personas más independientes y autónomas que uno pueda echarse a la cara.



En España, el máximo responsable policial en materia de prostitución presta un respaldo abierto y continuado a las teorías de la trata. No hablamos de señoronas desocupadas que se hacen pajas mentales en sus casas, sino de alguien que tiene muchísima autoridad, poder y presencia mediática. A pesar de que los activistas en favor de los derechos de las prostitutas han venido denunciando la vergonzosa manipulación en la creación de las víctimas de trata parece como si nada de lo que dijesen tuviese efecto: una vez tras otra se destapan montajes policiales y... ¿para qué? ¡Para nada! El patrón es siempre el mismo, los medios anuncian de manera rimbombante la desarticulación de mafia de trata y los abolicionistas señalan la noticia como la prueba palmaria de sus tesis. Se investiga y resulta que no había nada de lo que se decía, pero eso sale sólo en algún medio crítico (El Mundo, Libertad Digital, Expansión) y los demás callan como muertos. Por supuesto no existe la menor rectificación, al poco vuelve a salir otra noticia similar que produce la alegría de unos (ellos) y la indignación de otros (nosotros). Ahí es donde hay que investigar, ¿por qué ese empeño en engañarnos? ¿Qué hay detrás? ¿Justificación de subvenciones para un puñado de vividores del trabajo ajeno? ¿Promoción de la policía exhibiendo éxitos inmerecidos? ¿O una preciosísima fuente de financiación ilegal  para nuestras autoridades, porque no deja rastro -facturas, transferencias bancarias- y no está sujeta a ningún tipo de control?

Vale, me hago cargo de que una insinuación semejante puede extrañar un poco. Pero miren, les pongo como ejemplo la noticia salida hoy mismo en el País, donde se habla de una trama de mandos policiales que extorsionaba puticlubs. No hablo de gente de abajo, sino de los JEFES. La corrupción incrustada en el propio corazón del sistema. Nos hemos dejado la piel para que finalmente se reconozca esta evidencia, que nadie quería ver, y ahora yo les digo: si extorsionaba a marcoburdeles de casi 200 chicas, a empresarios españoles que tenían abogados y todos los papeles en regla... ¿qué no harán a las chicas extranjeras de la calle? Joder, es que me parece de sentido común. Bueno, pues el cuento de la trata ¿para qué sirve? Pues para que a quien acusasen de proxenetismo fuese al dueño de los clubs, cuando él lo que hizo fue denunciar porque ya estaba asfixiado y no podía pagar tanta extorsión. Es decir, vas a denunciar y acabas en la cárcel. Típico en este país. Además me juego el cuello a que los policías se van de rositas, como le sucedió a Ginés Jiménez y su banda de chorizos. El mensaje es claro: no denuncies que no va a servir de nada y además te vamos a empapelar.

El discurso anti-trata es impulsado desde las instituciones públicas. Es curioso que pongan tanto empeño en una cuestión sobre la que no existen ni evidencias empíricas (de hecho lo llaman "invisible") ni demanda social. ¿Políticos gastando dinero (recursos policiales y lo que dejan de percibir, al menos oficialmente, de impuestos) en algo que no les hace ganar votos ni sirve para satisfacer a ninguna clientela política? Será que son personas de gran corazón, muy comprometidas y altruistas. Fijo que es eso. Nuestros políticos :-)



Otro de los principales mitos existentes es el del tipo de relación que se establece entre las chicas y sus clientes. Se dice que hay abuso, dominio, subordinación... y nuevamente lo que hay que preguntarse es cuál es el sentido de un engaño tan manifiesto. No es suficiente con que digamos que no es así, que apreciamos mucho a las chicas y la interacción con estas mujeres es equilibrada, sana y libre. No. Como en el caso anterior de la trata, donde los propios extorsionadores dicen combatir la extorsión, aquí nos están diciendo cómo es SU relación con las chicas. Yo no digo que no haya abusos y violencia en la prostitución. Lo que cuestiono es QUIÉN la practica. Efectivamente las prostitutas son unas VÍCTIMAS, pero de los policías, los políticos y las feministas que son quienes las joden la vida. Esa es la diferencia, los clientes FOLLAMOS con ellas y estos "salvaputas" las JODEN.

El hecho de que los clientes seamos generalmente sus mejores aliados es lo que ha propiciado que también seamos objeto de los más duros ataques. Tampoco aquí es un desvarío de cuatro locas alborotadas, sino que desde las más altas instancias políticas se promueve nuestra criminalización. Carlos dice que la relación entre prostituta y cliente debería ser conocida antes de condenarla, pero... ¿qué falta les hace? En política primero se toma una decisión y luego se justifica. Si los hechos te llevan la contraria DA LO MISMO, sigues adelante que eso de reconocer un error es una muestra de debilidad, ya vendrá el de atrás a arreglarlo (o a empeorarlo aún más, como suele ser la norma). El problema de las chicas y sus aliados es que conocen tan bien el mundo de la prostitución como ignoran el de la política. La mentira es un elemento básico de la acción política, si se quiere acabar con la prostitución no se va a decir a las claras sino que siempre hay que ampararse en fines presuntamente muy elevados y bienintencionados. Que si proteger a los niños, evitar las enfermedades venéreas (otro topicazo, que Carlos desmiente de manera brillante), luchar contra la trata... Si no hay ningún problema no pasa nada, ya se encargan los políticos de fabricarlo que ése es su trabajo.

El reverso de la "víctima" es su verdugo, el "prostituidor", cuya relación con la "prostituida" vendría a ser una "violación pagada". Más o menos la imagen que tienen en la cabeza sería como ésta en la que el conocido actor porno Nacho Allende alias "Torbe" se abalanza sobre la actriz Lora Row, una especie de bestia embrutecida que tiene un sexo violento y primario sobre una mujer que no deja de gritar y llorar. Si no me creen, vean las pelis abolicionistas o los cortos de Mabel Lozano e Isabel de Ocampo.



Lo que hace falta no es enseñar la realidad a los abolicionistas, no podemos convencerles de nada si no tienen interés. La solución es DESENMASCARARLES, como acaba haciendo Carlos. No desean lo mejor para las chicas, sino que las detestan. Su persecución de la trata es en realidad una manera de atacar la prostitución bajo una apariencia de estar haciendo el bien, pero esa hipocresía se vuelve contra ellos haciéndoles aún más detestables. Yo creo que incluso alguien ajeno al mundo de la prostitución debe irse dando cuenta de que hay algo que falla, que huele mal, que hay gato encerrado. Resulta que los activistas anti-trata luchan denodadamente porque la legislación establezca la "irrelevancia" del consentimiento de las "víctimas", nunca mencionan el tema tan presente en la entrevista de los excesos perpetrados por las autoridades y hacen actividades "contra la trata" que de lo estúpidas que son parecen una burla. Eso por no hablar de su ceguera selectiva, si se acuerdan hace poco una comunista aseguraba que la prostitución estaba "prácticamente erradicada" en Cuba. Que no, que no se puede ser tan tonto. Lo que pasa es que tienen un morro que se lo pisan.

De hecho no creo los abolicionistas sean peligrosos. Más bien los veo como tontos útiles, como peones en manos del verdadero engendro mafioso que no es otro que... el propio gobierno. No es casual que estos grupos estén espléndidamente financiados e incluso, en algunos casos, hayan sido creados por el propio poder público. Son su respaldo ideológico, siempre hay que tirar del hilo e ir a por quien maneja el cotarro. Yo no quiero matar peones, yo quiero comerme al Rey.

Cuando abordan el asunto de las extorsiones policiales tocan hueso. Ahí está una de las razones profundas de no declarar legal esta actividad, pues como reconoce Carlos es esta situación legislativa la que ampara los abusos policiales al situar a las prostitutas y su entorno en una situación de vulnerabilidad extrema. ¿A que "parece que se hiciera intencionadamente"? A esa conclusión también llegó aquí un servidor.

Las prostitutas siempre tienen encima a la policía, ¡qué bien cuidadas deben estar! Piénsenlo un poquito, ¿qué delincuente podría desear coaccionar a una chica sabiendo que tendría día sí, día también, a la policía encima suyo? No conozco otro negocio que reciba tantas "visitas" policiales (inspecciones y redadas) como los de prostitución. ¿No será que los chulos son otros? ¿Por qué no se acercan a las chicas, consiguen su confianza y dejan que les cuenten sus problemas? Se sorprenderían de lo que difieren de lo que han escuchado hasta ahora.



Lo bueno de esta entrevista es que además de dar respuestas, hace pensar. Si los principales beneficiarios de que las prostitutas se encuentren sin derechos y su mundo se considere cuasidelincuencial son los policías corruptos que las extorsionan... no hace falta ser precisamente Sherlock Holmes para relacionar ese hecho con la posición que tienen los cuerpos y fuerzas de seguridad, paniaguados que viven de la teta del Estado y colectivistas de todo signo en este tema. "¿Y si los que dicen luchar contra la pros son quienes realmente contribuyen con la trata de mujeres?", nos dice Carlos. Pues si fuese así, tendríamos que tener pensada una estrategia a seguir. ¿Sabemos qué hacer? ¿Cómo conseguimos desmontar las mentiras que llevan años construyendo, si tienen todos los medios a su favor? Esto es política, querido Carlos, no va de tener razón o dejar de tenerla sino de hacer llegar tu mensaje, convencer y lograr cambiar las cosas.

Creo que dar a conocer la situación auténtica de la prostitución es un primer paso fundamental que compartimos tanto los liberales (que lo que pretendemos es poner freno a los atropellos del sector público) como los proderechos (cuya intención es mejorar las condiciones de vida de las trabajadoras sexuales). Ahí tenemos un punto en común muy fuerte sobre el que podemos trabajar. Hemos de desarrollar esta colaboración y forjar estrategias comunes que nos permitan avanzar hacia la consecución de nuestros objetivos. Nuestros enemigos saben muy bien lo que tienen que hacer y se han puesto manos a la obra, ¿no es hora de que les plantemos cara con coraje como hace D. Carlos Maslatón?

miércoles, 9 de enero de 2013

Los liberales y la prostitución XI: Ibiza Melián

"Ciertos tipos de conducta pueden ser inmorales, pecaminosos o éticamente indeseables, pero el Estado debe prohibirlos sólo si conllevan un daño hecho a los otros. La prostitución, por ejemplo, podría ser considerada en general como moralmente indeseable, pero esto no sería razón suficiente para prohibirla legalmente (...) No es la función de la ley intervenir en la vida privada de los ciudadanos".

Max Charlesworth, filósofo católico y liberal

"La única finalidad por la cual el poder puede, con pleno derecho, ser ejercido sobre un miembro de la comunidad civilizada contra su voluntad es evitar que perjudique a los demás. Su propio bien, físico o moral, no es razón suficiente (...) Sobre sí mismo, sobre su propio cuerpo y espíritu, el individuo es soberano".

John Stuart Mill, filósofo liberal y feminista



Cuando se habla de legalizar la prostitución (por enésima vez repito que el término correcto sería regular, ya que la prostitución no es delito), los principios y valores morales tienen una importancia de primer orden. En particular para los abolicionistas los argumentos suelen ser lo de menos, ya que únicamente tratan de sostener una postura predefinida e inamovible. Suelo decir que si alguien está convencido sin pruebas de algo que jamás ha visto (trata de blancas, clientes abusivos, prostitutas afectadas por toda clase de enfermedades venéreas...) no va a ser posible convencerle con ellas de lo contrario.

Por ello en varias entradas he tratado sobre los valores que me mueven a defender la prostitución por entenderla como un derecho inalineable, una libertad fundamental que los poderes públicos no deberían coartar pero que de hecho hacen mostrando su carácter despótico y contrario a los intereses de la ciudadanía. Ya tenía un poco descuidados los aspectos teóricos sobre la prostitución, hoy vamos a subsanar esa carencia: ¿que hay mujeres como Bea Gimeno que afirman que la prostitución no puede ser regulada porque legitimaría el sometimiento de las mujeres? ¿hombres como Asturiano que la consideran perniciosa para el desarrollo personal y que por tanto tampoco debería favorecerse regulándola? Pues como Doña Espe, no voy a renunciar a la Batalla de las Ideas. Sí, soy un hombre apegado a la realidad y si creo que la prostitución debería regularse de acuerdo a los intereses de las prostitutas (no de la administración pública, como ha sucedido en tantas ocasiones) es por motivos fundamentalmente prácticos (mejorar sus condiciones de trabajo, sanear las cuentas públicas y someter a nuestras autoridades a un mayor control). Pero ello no significa que no muestre que hay muchos hombres y mujeres que quieren una regularización donde la prostitución no es ilegal y un legalización donde sí lo es por sus creencias morales, por "ideología" si así quieren llamarlo. Cierto, soy liberal y estoy orgulloso de ello.

En el siguiente video Doña Ibiza Leián, integrante del Proyecto Liberal Español, explica de manera clara y sucinta los razonamientos de partida (en base a convicciones, sin conocer a priori este fenómeno en profundidad) que mantiene acerca de la "legalización" de la prostitución.





Desde el principio del blog, de hecho viene en el encabezado, dije que las diferentes concepciones sobre la prostitución colisionan frontalmente debido a lo que hay detrás de ellas. Por una parte están aquellos colectivistas o, como les llama Ibiza, "comunitaristas" que consideran que hay un valor o bien superior que hay que salvaguardar. La libertades individuales han de sacrificarse en aras del beneficio del conjunto de la sociedad, que por supuesto ellos establecen. Por otra, nos hallamos los liberales quienes no negamos la intervención de un sector público pero que la circunscribimos a aquellos casos en los que exista perjuicio manifiesto (por ejemplo, caso del incumplimiento del contrato por una de las partes). Ciertos socialiberales son asimismo partidarios de emplear los recursos comunes (léase impuestos) para asegurar la vertiente positiva de la libertad tal y como la entendía Isaiah Berlín, la capacidad real de hacer las cosas. Por eso deberían destinarse fondos públicos a "dar salidas" a las prostitutas que quieran dejarlo para que se inserten laboralmente en otros empleos. Es una solución de compromiso que tiene tanto ventajas como inconvenientes, personalmente no me acaba de convencer porque comienza entendiendo que la prostitución es algo indeseable (no se dan esas ayudas a un médico o a una abogada, y tampoco se ofrecen incentivos para "entrar" en la prostitución sino únicamente para abandonarla), los recursos siguen siendo asignados discrecional e ineficientemente por burócratas alejados de la realidad y además, como tantos planteamientos teóricos, tratan de resolver problemas inexistentes. Vamos a ver, ¿para qué quieren un pago por desempleo, si nunca hay una puta en paro? Y las que quieran asegurarse una pensión, ¿es que no lo pueden hacer de manera privada? La cotización obligatoria a la seguridad social me parece como una especie de extorsión mafiosa estilo Chicago años 20, tienes que pagar quieras o no... para tu "protección". Y si no pagas prepárate que te crujen.

Bueno, más allá de mis disertaciones políticas que sé que la mayoría no compartís, lo que pretendo con una entrada como ésta es evidenciar que no sólo defendemos la regulación-legalización de la prostitución los puteros asquerosos, las prostitutas desequilibradas de recibir tanto maltrato y los desaprensivos empresarios-proxenetas (es decir, todos los que conocemos este fenómeno de primera mano). Que existe un pequeño pero pujante sector liberal en la sociedad española ("de bien") que está de nuestra parte, que nos apoya -al menos con sus palabras- y que políticamente debería representarnos.

Desde este humilde blog quiero darles las gracias y desearles todo lo mejor. Los liberales somos como los colchoneros: sufridores pero muy leales y agradecidos.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Ciutadans con las prostitutas

Como bien sabéis, el próximo 25 de Noviembre se celebran elecciones en Cataluña. El asunto principal que confronta a los distintos partidos es el de la identidad nacional y la soberanía política que se deriva de ella, pero también hay otros temas que se abordan y entre ellos, por supuesto, se halla el de la prostitución.

La posición que mantienen los partidos mayoritarios es la siguiente: CiU, apuesta por una línea dura de persecución de las prostitutas y sus clientes en medio abierto. El PP le secunda, aún cuando el ministro de justicia reconoció que estaban invadiendo competencias del gobierno central. En el PSC tampoco están por la labor de normalizar el trabajo sexual y hay que recordar que fue con gobiernos socialistas cuando se aprobó la ordenanza de civismo en Barcelona (2006) que prohibía la prostitución callejera. Si bien es cierto que la consejera Tura presentó en su día una propuesta para regular la prostitución, no recogía en absoluto las demandas de las trabajadoras sexuales y se centraba en imponer un control férreo sobre los negocios de prostitución mientras impedía llevarla a cabo en la vía pública. ERC ha mantenido una postura ambigua, defendiendo a la vez la necesidad de una regulación de la prostitución y la prohibición de que esta actividad pueda publicitarse en la prensa. Por su parte, IC-V contaba con un importante sector más o menos próximo a las tesis pro-derechos que promueven el reconocimiento laboral de la prostitución. Pero Saura no hizo nada por avanzar en este sentido  durante todo el tiempo en el que estuvo al frente de su consejería. Además, a la vez que criticaba el endurecimiento de la ordenanza que hizo CiU también se opuso al proyecto de Eurovegas señalando que conllevaría consecuencias negativas como el aumento de la prostitución y las mafias ligadas a ella.

Xavier Trias, de CiU, ha manifestado abiertamente su intención de "erradicar la prostitución callejera" bajo un discurso de falso proteccionismo de las mujeres. Los partidarios de una sociedad totalitaria pretenden imponer sus puntos de vista a los demás sin hacer el menor intento de entenderles o de llegar a una solución que permita la convivencia. Es más, buscan en todo momento la confrontación y culpar al "otro" (la puta, el español, los especuladores...) de cualquier problema real o inventado. Hemos de entender que el tema de la prostitución no está desligado de otros que también conforman la agenda política sino que forma parte de un todo, de un proyecto social que enfrenta a los dirigistas despóticos con los defensores de una sociedad abierta, plural, donde tengan cabida las diferencias. No es casualidad que los mismos que abanderan el independentismo excluyente sean a su vez quienes promueven las medidas sancionadoras en un asunto que toca derechos y libertades fundamentales como es el de la prostitución.



Entre las formaciones políticas con representación en el Parlament, destaca Ciutadans - Partido de la Ciudadanía por tener el suficiente interés y respeto como para acercarse a escuchar a la que en estos momentos es la mayor asociación de prostitutas no sólo de Cataluña sino de toda España: APROSEX (Asociación de PROfesionales del SEXo). Este joven y prometedor partido, al que las encuestas ya le auguran grupo parlamentario propio, ha mantenido desde sus inicios una impecable trayectoria en defensa de los derechos individuales denunciando las discriminaciones y atropellos que sufren muchas personas particularmente cuando estos abusos los cometen las propias administraciones públicas.

La regulación de la prostitución por la que se ha apostado desde Ciutadans es muy diferente a la que proponen otros partidos porque no enfoca este fenómeno como un problema a erradicar, sino que ve a las prostitutas como a IGUALES a quienes se debe consultar en vez de pasar por encima de ellas. Y es que no nos vale cualquier regulación, sino una que tenga por punto de partida la voz de los principales actores en el mundo de la prostitución porque somos nosotros mejor que ningún político desde su despacho quienes conocemos esta realidad a fondo. Con esto no quiero decir que se haga lo que digamos y punto, en un tema tan complejo como éste confluyen los intereses de muchos grupos que han de ser debidamente considerados. Sólo hago notar que si nuestros dirigentes dicen representarnos y se supone que las leyes expresan la voluntad general, tendrían que contar con nosotros. Al fin y al cabo les pagamos el sueldo.

Ciutadans sí nos hace caso, hasta el punto de que nos han solicitado la elaboración de un texto para incluirlo en su programa electoral. Y claro, en esta tarea quiero contar con mis queridos lectores. Voy a esbozar a grandes rasgos cual sería mi posición de partida y entre todos trataremos de consensuar la propuesta definitiva que tendrá que estar lista a más tardar este viernes. Aprovechemos la oportunidad de que un partido serio, comprometido y en auge esté dispuesto a darnos voz.

La formación de Albert Rivera se yergue no sólo como la más firme defensora de los derechos de las prostitutas, sino también de los de todos aquellos ciudadanos que desean una sociedad libre. Ciutadans es un partido que apuesta decididamente por la integración en vez de por la exclusión y por ello cuentan con mi total apoyo y simpatía.



En estos momentos (anterior programa electoral, todavía no nos conocían), Ciutadans es favorable a un "marco legal regulado para el ejercicio de la prostitución voluntaria" que dote de una "mayor protección y seguridad de las personas que se dediquen a tal actividad". En buena parte, proponen lo mismo que la asociación de empresarios ANELA ya que apuestan por el "régimen de autónomos" como solución laboral y quieren restringir la prostitución a "locales convenientemente legalizados", prohibiéndola en el espacio público. Finalmente también hacen un guiño al abolicionismo exigiendo la sanción del cliente de prostitución callejera, la "persecución policial impacable de las redes criminales de explotación sexual" y el endurecimiento de las penas en los delitos relativos a la prostitución.

Mi opinión es que abordaje legislativo de la prostitución es importante pero pueden hacerse muchas cosas, solucionarse graves problemas, sin necesidad de modificar o crear norma alguna. Esto es interesante porque, como he dicho con anterioridad, considero que la regulación de la prostitución ha de hacerse por Ley Orgánica desde el Parlamento Nacional. Dudo que la Generalitat tenga competencias para ello. Además legislar en una materia tan delicada siempre resultará polémico y conlleva un desgaste político que considero indeseable. ¿Que se quiere mejorar la situación de las prostitutas? Es sencillo. Se pueden instalar prefabricados en los polígonos industriales para que las chicas puedan llevar a cabo sus labores en mejores condiciones y el entorno no se vea degradado, crearse cursos de formación voluntarios que tengan en cuenta las habilidades adquiridas por las prostitutas para la reinserción laboral de aquellas que así lo deseen, ayudarlas con becas para que estudien, prestarlas un servicio de asesoría legal gratuita... son medidas que considero realistas, que darán una buena imagen del político que las promueva, de implementación sencilla y económica, y que aunque no van al fondo del problema al menos mejoran la situación existente.

Legalmente, lo que habría que pedir en primer lugar es que no nos persiguiesen. Si no nos van a ayudar al menos que no nos perjudiquen. Un paso básico sería la derogación de las ordenanzas municipales que penalizan el ofrecimiento de servicios sexuales en la vía pública, ya que sólo traen más problemas y precarizan nuestra situación. A nivel de gobierno central habría que seguir por el mismo camino. Pedir la modificación del art 188 del CP que equipara el lucro consentido de la prostitución al ejercicio de violencia contra una persona para que se prostituya, exigir la derogación de la directiva 3/2000 de la Guardia Civil que les permite entrar sin orden judicial en cualquier local en que sospechen que haya trata y también establecer que la concesión de ayudas y del permiso de residencia a una "víctima de trata" no se vincule a la colaboración policial pues estas tres medidas, lejos de ayudar a las prostitutas, lo que hacen es respaldar los abusos policiales que tantas veces me han comentado las chicas y que tan bien conocen asociaciones como Hetaira, Genera y hasta Proyecto Esperanza. Soy totalmente contrario a dar más medios a la policía y endurecer el código penal, si lo que preocupan son las mafias habría que hacer todo lo posible por reducir el peso y poder del sector público. ¿Cómo puede combatirse a los "explotadores sexuales"? Reduciendo su número. Es sencillo de decir pero muy difícil de hacer, requeriría de una voluntad política sin precedentes por parte de un gobierno dispuesto a acometer profundas reformas estructurales. Considero que mediante un plan de jubilaciones anticipadas en los diferentes cuerpos policiales a la vez que se evita la incorporación de nuevos agentes sería posible disminuir el tamaño de las mafias que controlan la prostitución. Obviamente no vamos a llevar a la cárcel a nuestras autoridades, la única posibilidad mínimamente realizable consiste en debilitar su poder.

Por este mismo motivo de que toda propuesta, si verdaderamente se desea que pueda ser aplicada y no se quede en el mundo de la fantasía, ha de ser posibilista y partir de la realidad estoy a favor de que al menos en un principio la Ley no trate de modificar nada sino que se ajuste como un guante a la situación existente. Es lo que yo llamo el "legalizacionismo", legalizar las prácticas no acordes a derecho en las que incurre la administración. Es decir, si ya se están haciendo cosas, si se regula la prostitución de tapadillo, pues vamos a dar una cobertura legal a lo que ya existe. Aceptemos los hechos consumados y que si los poderes públicos no están actuando conforme a la legalidad pues un mal menor es que la Ley se adecue a la realidad.

En estos momentos el modelo de normativa de la que soy partidario no puede ni mucho menos tacharse de novedosa. Pretendo recuperar, con las evidentes actualizaciones y correcciones, la Ley municipal de Madrid del 30 de abril de 1859 que obligaba a las prostitutas a una inscripción obligatoria en un registro policial, al pago de una tasa municipal, a portar una cartilla higiénica pasando reconocimientos médicos semanales y a estar permanentemente localizada dando su domicilio de residencia a las autoridades (y ahora sería también su número de móvil). Prácticamente supone sólo obligaciones para las prostitutas y ningún derecho. ¿Es ésto lo que deseo, lo que me gustaría? No, para nada. Pero es lo que ya existe de facto y creo que daríamos un gran paso adelante al reconocerlo. Por una parte supone un reconocimiento pragmático del poder de las mafias de proxenetas (Ayuntamiento y cuerpos policiales), pero por otra al acotar sus competencias delimitando qué pueden hacer y qué no se estaría de cierto modo protegiendo a las prostitutas de la enorme arbitrariedad del poder público existente en estos momentos. Además, el dinero que a día de hoy acaba en los bolsillos de los funcionarios-rufianes sería de gran utilidad al resto de la sociedad: en su época, a mediados del XIX, los ingresos que obtenía el Ayuntamiento de las prostitutas suponían casi la mitad del gasto público en sanidad. Una ordenanza semejante, si verdaderamente se cumpliese, beneficiaría a la ciudadanía en su conjunto: las prostitutas estarían más cerca de ver reconocida laboralmente su actividad al pagar los tributos de manera oficial y no oficiosa, los ciudadanos las respetaríamos más al disfrutar de sus contribuciones al bienestar colectivo y las autoridades políticas podrían esgrimir a su favor que de una vez y por fin han solucionado este eterno problema. ¿Por qué no se hace? Está claro, hay intereses en juego, unos cuantos se perjudicarían porque dejarían de recaudar un dinero en negro muy suculento.

A largo plazo desde luego que comparto las tesis de los pro-derechos. Ni impuestos especiales, ni registros de prostitutas, ni controles médicos obligatorios... yo soy un declarado partidario del laissez-faire. Ahora, el objetivo más inmediato que tenemos es el de usar la Ley para protegernos de las autoridades poniendo coto a sus desmanes. Una regulación reglamentarista es mejor que una no-regulación que no significa que las prostitutas no tengan obligaciones, sino que no existe medio alguno para limitar la acción de los poderes públicos.

Para terminar reproduzco la entrada que escribió hace un par de semanas Paula VIP, la presidenta de APROSEX. A ella la debemos el histórico logro de haber llegado a ser escuchados por un representante político (Albert Rivera vino a una de nuestras reuniones) y ahora también en una institución tan relevante como es el Parlament de Catalunya. Muchísimas gracias, Paula.



Por Paula VIP - 24/10/2012



Esta mañana, junto a mi compañera y amiga Miriam , hemos asistido a la que ha sido ya, la primera de nuestras entradas en el Parlament de Catalunya, invitadas por el grupo parlamentario Ciutadans de Catalunya ,C´s.

Dos horas y media de reunión, en la cual, hemos podido exponer a nuestro interlocutor, Miguel Ángel Medina, asesor del Grup Parlamentari de C´s, nuestras peticiones, nuestras preocupaciones, nuestras reivindicaciones y también, por supuesto, la indiferencia y el maltrato al que someten a nuestro sector laboral, lobbys abolicionistas e instituciones públicas.

Como bien sabéis, hoy por hoy, Ciutadans es la única plataforma política que defiende el libre ejercicio de la prostitución y exige su regulación. Pues bien, Ciutadans da un paso al frente y solicita a APROSEX un texto profesional y elaborado desde las/los propias/os miembros de nuestra Asociación, para que juntos, confeccionemos el que será su proyecto sobre regulación de la prostitución en su programa electoral.

Paula VIP, presidenta de APROSEX, respalda a Ciutadans. Sólo unos "outsiders" de la política como ellos podían acercarse a un grupo tan estigmatizado como es el de las prostitutas.



No queremos lanzar las campanas al vuelo, pero sí estamos francamente encantados de que, por fin, un partido político con representación parlamentaria, se atreva a hablar con las/los profesionales del sexo de pago, sobre aquello que demandamos y precisamos, directamente con nosotras/os .

Las elecciones están a la vuelta de la esquina y hay mucho trabajo que hacer. Somos conscientes de que, APROSEX es una Asociación tremendamente joven y tremendamente falta de recursos económicos, pero no de recursos humanos. Charlas, debates, talleres, apariciones en prensa, radio y televisión, han hecho de nuestra pequeña asociación, toda una joven maestra que, sabe lo que quiere y sabe con quién lo quiere.

Hoy, con todo el revuelo en nuestro país y en Europa, con las mafias presentes en tantos estamentos, políticos salpicados y otros directamente embadurnados por la corrupción y con tanta decepción y crisis en las familias españolas, muchos hombres y mujeres, se decantan por ejercer nuestro noble oficio. Y cada vez, la oferta es más amplia. No comprendemos cómo, un Gobierno que nos hunde en la miseria y obliga a quienes jamás hubieran imaginado verse en semejante momento de su vida, a ejercer la prostitución aún en contra de sus creencias y moral, a la vez, les persigue, les multa, les veja y les insulta.

No perseguimos un modelo perfecto, sólo aquel que vele por nuestros intereses en pos del bienestar de la mayoría. Pero también las minorías han de poder contar y más, cuando ellas, pueden aportar tanto en estos momentos tan lamentables que nos toca vivir.

Exigimos lo que nos corresponde como trabajadores y asumimos nuestros compromisos como contribuyentes, pero antes que nada, los derechos. ¡Y por fin!, alguien que representa también a Catalunya, nos representa también a todo nuestro sector laboral. Sin victimismos, sin aspavientos, sin griterío, ni algarabías. Con sentido común y sentido de la responsabilidad ciudadana.

Hoy APROSEX, comienza su andadura con Ciutadans porque ya tenemos un partido que nos representa y que nos trata como a iguales en todos los sentidos. Hoy por fin, ya no tendremos que decir más, aquello de “Folláis con Nosotrxs, Votáis contra Nosotxs”. Echamos de menos, que otros partidos no se sumen a la misma iniciativa.

Tenemos la responsabilidad civil, putas y puteros, empresarios, dueños de directorios, de clubs, comerciantes, vecinos, actores y actrices porno, webcammers, salones de masajes , apartamentos por horas y en general, todas aquellas personas y/ó empresas que, mantienen un puesto de trabajo gracias al ejercicio libre de la prostitución, de votar a los partidos que quieran representarnos en el Parlament para que, nuestro voto, por fin, no carezca de voz. APROSEX



Entradas relacionadas, para continuar leyendo:

· La prostitución, una cuestión política
· El déspota contra el barrio rojo
· Propuestas municipales ante la prostitución callejera
· El Govern catalá contra las prostitutas (contiene vídeo de Marga Carreras y Paula VIP)
· El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, promueve un nuevo pogrom contra las prostitutas de la calle

lunes, 23 de abril de 2012

Los liberales y la prostitución X: Juan Morillo Bentué

"La prostitución, que por definición es libre y voluntaria, no es condenable. Forma parte de la libertad individual de las personas el decidir practicar sexo a cambio de dinero. No viola los derechos de nadie, por lo que nadie tiene el derecho de inmiscuirse y prohibir un acuerdo voluntario y libre entre dos personas. Ninguna opción moral concreta justifica la prohibición y la ilegalización de la prostitución. En este sentido, la posibilidad de prostituirse es un derecho humano. La prostituta tiene todo el derecho de explotar su cuerpo como quiera (...) Una prostituta no es ninguna víctima. Lo es cuando el Estado ilegaliza la prostitución y la deja sin cobertura ni derechos legales.
(...)
¿Cómo puede el Estado decidir si se tiene que reducir una determinar profesión? ¿En base a qué? ¿En base a que a los políticos les parece una actividad denigrante? ¿Intrínsecamente perversa? ¿Deshumanizante? Quizá debieran entonces reflexionar un poco sobre su propia profesión".

Juan Morillo Bentué, seguidor de la Escuela Austriaca de Economía



Además de tratar aspectos prácticos sobre la prostitución, no rehuyo el debate teórico. Es cierto que le dedico menos tiempo pues soy un hombre muy pragmático y pegado a la calle, sin embargo parece como si quienes nos preocupamos por los problemas concretos e inmediatos de esta realidad no quisiéramos entrar a valorar su significado de fondo o consecuencias a largo plazo. O al menos eso es lo que se nos achaca desde los círculos abolicionistas que, frecuentemente, no hacen más que filosofar sobre la prostitución desde sus despachos y salas de conferencias.

No trato la prostitución como un hobby intrascendente, sino que la concibo como un asunto político de primer orden tanto por el constante interés que despierta en la sociedad como por la incapacidad de nuestros representantes para hallar una "solución" a este "problema". Además es un tema que cada vez va tomando mayor relevancia en el debate ideológico ya que refleja como pocos otros las convicciones, valores y principios de las personas: por ejemplo, en las pasadas elecciones autonómicas en Madrid enfrentó a Tomás Gómez con Esperanza Aguirre. En España, como en el resto del mundo, partidarios y detractores de la prostitución han enfrentado sus discursos encarnizadamente mostrando que no comparten ni los presupuestos, ni el análisis ni mucho menos las valoraciones finales sobre esta polémica cuestión.

Los argumentos contrarios a la prostitución suelen sostenerse en la demagogia más chabacana. En este cartel se supone, en primer lugar, que las mujeres son propiedad de los varones (sólo se puede comprar/vender lo que se tiene... bueno, menos los Estados que parece que pueden endeudarse ad eternum) y, en segundo, que la prostitución no es algo que desearíamos para nadie a quien quiésemos . Oiga, que todo individuo -sea familiar mío o no- es dueño de su cuerpo y de su tiempo. Que haga con ellos lo que quiera, no es asunto mío. Mire, precisamente si quiero a una persona con mayor motivo respetaré sus decisiones por mucho que me contrarien. Hoy Dragó dice en su blog "no es buen padre ni buena madre quien se entromete en la vida de sus hijos torciendo su vocación o forzando sus apetencias". 



Pues bien, mientras a los críticos de la prostitución se les da espacio en los medios no sucede lo mismo con quienes la apoyan (repito que hablo de este debate teórico, al cual la inmensísima mayoría de prostitutas, clientes y empresarios son totalmente ajenos). El respaldo ideológico a la prostitución ha venido fundamentalmente por parte de un pequeño, pero combativo, sector de la sociedad: los liberales (que vendriamos a ser un reducto similar al de la aldea gala de Astérix). Y si existe algo casi tan estigmatizado en nuestra sociedad como un putero es un liberal: se nos ve peor que a los taurinos, los controladores aéreos o los dentistas.

Así es, los liberales concebimos que el asunto de fondo de la prostitución es de libertades. No reprobamos la esencia de la prostitución ni la vemos como algo moralmente condenable per se, en cambio entendemos que este rechazo es fruto de prejuicios irracionales que son los realmente causantes de muchos de los problemas asociados a la prostitución (de convivencia, de auto aceptación, la "doble vida" que ha de llevarse...).

Otro torpe intento de manipulación mediante preguntas retóricas. Careciendo de cualquier argumento racional, como los que enarbola Juan Morillo, los abolicionistas se aferran desesperadamente al sensacionalismo y al engaño. Vamos a ver, entendamos que no todos tenemos la misma valoración de la sexualidad: empleando esta estrategia podríamos igualmente oponernos a la homosexualidad ya que, personalmente, es algo que no nos va ¿cierto? No podemos imponer nuestra forma de vida a nadie, respetemos y seamos respetados.



De esta manera aborda la defensa de la prostitución el autor que quiero darles a conocer en esta ocasión, el austriaco Juan Morillo Bentué. No, es de Barna, pero es así como llamamos en el mundillo a quienes compartimos una determinada visión filosófico-político-económica. Verdaderamente he disfrutado sus artículos, que les enlazo a continuación, ya que están trufados de referencias a varios de los más grandes pensadores liberales (Coase, Bastiat, Mises...). Ya sabéis, tengo perversiones aún más sucias que la prostitución, jejeje.

En el primero, titulado "la ética de la prostitución", critica la campaña que emprendió el Ayuntamiento de Madrid (con Gallardón de Alcalde y la Botella de Teniente, es decir, gobernando el PP) contra la prostitución ya que la considera demagógica hasta la naúsea por mezclar la prostitución con auténticos delitos (la trata de mujeres y el tráfico de armas) y por la intromisión que supone en la vida privada de las personas. A pesar de toda la propaganda acerca del PP, no son demasiado liberales en ese partido -honrosas excepciones aparte- como declaró en su día Rajoy y hemos podido comprobar en las medidas que ha ido tomando en los primeros meses de gobierno (sí, las considero INSUFICIENTES).

Famosa campaña lanzada por el consistorio madrileño para tratar de desincentivar la demanda de prostitución. Si valoramos esta iniciativa por su efecto social fue un auténtico fracaso, pero en términos politicos resulto un éxito completo porque permitió al alcalde dar la imagen de que se preocupaba por la situación de las prostitutas mientras, en realidad, las machacaba. Señor Gallardón, el problema de las prostitutas no es que nosotros las paguemos. El problema es que como usted miró para otro lado durante su largo periodo al frente del Ayto, ellas tenían que pagar (eran "explotadas") a los agentes municipales de quienes usted es jefe y por tanto responsable directo. 



Continuó realizando un impecable razonamiento aduciendo "las diez consecuencias de ilegalizar la prostitución", tratando lo que me gusta: los aspectos prácticos de arrojar a un grupo de personas a la clandestinidad. Habla del refuerzo del estigma social, de la desprotección frente a los poderes públicos, de la distorsión que se produce en el mercado empeorando y encareciendo el servicio, del favorecimiento del crimen y la corrupción, del despilfarro que supone orientar los escasos recursos a perseguir esta práctica en vez de destinarlos a combatir auténticos delitos... realmente muy recomendable. Asimismo vuelve a tocar el asunto de principios, la existencia de un poder coactivo que determine lo que resulta deseable o no (aquellos a quienes denominamos dirigistas, "iluminados" o -término de Mario de Noya que me encanta- "enteraos").

Nos ofrece una propuesta muy interesante ante la problemática de "la prostitución en las calles". En vez de los parches que se vienen poniendo en forma de ordenanzas municipales, aboga por legalizar la prostitución de una vez por todas y privatizar las vías públicas. Razona que mediante unas calles de titularidad privada serían "los propietarios de la calle quienes podrán decidir si se puede ejercer la prostitución, si no se puede ejercer en absoluto, o si solamente se puede ejercer en unas determinadas zonas". Lógicamente los actuales propietarios, que son los diferentes ayuntamientos, no van a permitirlo y no por una cuestión moral sino económica. La prostitución, como vengo diciendo, no se halla en esta situación de desprotección legal (en una "habitación sin Estado de Derecho" empleando el término popularizado por Maximiliano Correal) por meras convicciones personales como nos pretenden hacer creer, sino que bajo estas justificaciones subyacen intereses económicos y es que la Administración Pública resulta la principal beneficiaria del estado de alegalidad actual.

Esta imagen muestra claramente el concepto que tienen las colectivistas de las prostitutas: de mujeres-escoba, de peleles sin voz ni voluntad propia. No resulta extraño que las mayores enemigas de las abolicionistas sean precisamente las propias prostitutas a quienes supuestamente estarían ayudando. Obviamente ninguna mujer (ni persona) nace para puta como tampoco nace para programadora, ingeniera o astronauta. Pero puede llegar a serlo, puede decidirlo y estar satisfecha con esa vida. ¿Lo entienden, aceptan ustedes que una mujer puede ELEGIR ser prostituta? Como siempre la verdad no las importa nada, les es suficiente con sus eslóganes vacíos y doctrinarios.



Nuevamente trata el aspecto de la libertad del pacto y de la plena legitimidad que para él merece un acuerdo entre dos partes cuando rechazó la "idea liberticida" de Zapatero de prohibir "la prostitución en los periódicos". La clara prueba de la aceptación social de esta actividad se hallaría precisamente en la proliferación de los clasificados, puesto que "si ese servicio no estuviese tan solicitado no existirían tantos anuncios, ya que los anunciantes no encontrarían rentables las inversiones realizadas en publicidad". Entiende que en vez de la represión deberíamos practicar el respeto, la comprensión y tolerancia pues no resulta aceptable pisotear de esa manera la libertad del prójimo. Por supuesto eso no significa que renunciemos a nuestras convicciones, quien desee inculcar a sus hijos una visión negativa de la prostitución está en su total derecho. No debería cerrarles los ojos a la realidad, pero ése ya es su problema.

Para finalizar denuncia la engañosa equiparación que se hace entre "prostituticón y trata de personas". Al relacionarlas se buscaría generar un rechazo a la prostitución en su totalidad cuando ésta sería un fenómeno bien diferenciado de la trata con fines de explotación sexual. Explica que no podemos coger una parte por el todo, que es preciso separar -ya sea en la prostitución o en cualquier otra actividad- el trabajo voluntario del forzado. A pesar de lo llamativo de algunas noticias, deberíamos evitar caer en el alarmismo y juzgar la prostitución desde la lógica y el sentido común en vez de desde el sensacionalismo y los prejuicios.



Otras entradas de liberales próximos al Instituto Juan de Mariana:

· Los liberales y la prostitución VIII: El P-Lib
· Los liberales y la prostitución VI: Esperanza Aguirre
· Los liberales y la prostitución V: María Blanco (Debate en "Mejor lo hablamos")
· Los liberales y la prostitución IV: Francisco Capella

martes, 10 de abril de 2012

Mitos de la prostitución II: ¿por qué deseamos una regulación de la prostitución?

"¿Cuál es exactamente el derecho que no tienen las mujeres prostituidas? A mí me gustaría que me lo explicaran".  
Ángeles Álvarez, concejala del PSM 

"No es fácil estar con el corazón en un puño ante la posibilidad de que te pille la policía".
Yaíma Beltrán, prostituta 

"La violencia contra las prostitutas está amparada en el desprecio que la sociedad en general y las instituciones en particular manifiestan hacia ellas".
Cristina Garaizábal, portavoz del Colectivo Hetaira

"Creo que hay que realizar un trabajo político firme que permita reconocer los derechos de estas personas, lo que supone un cambio de perspectiva en el ejercicio del trabajo sexual. Los actuales prejuicios dificultan posicionarse de forma clara sobre el tema. Creo que es necesario seguir con el debate. ¿Quién defiende sus derechos, sus necesidades? ¿Cómo frenar los abusos que pueden sufrir por parte de quienes ponen las normas?".
Aloña Goiburu, coordinadora del programa
sobre mujer y prostitución de la Comisión Antisida de Bizkaia 



Otra de las preguntas que constantemente nos formulan es que por qué deseamos que se regule esta actividad. Bueno, en realidad dicen "que se legalice" mostrando que no tienen mucha idea del tema. En Holanda, donde los burdeles estaban PROHIBIDOS, sí se puede hablar de legalización porque algo que antes estaba perseguido, que era delito, deja de serlo. Pero aquí la prostitución no lo es, podríamos plantearnos que se legalizase el proxenetismo que aunque es una palabra que suena muy mal no consiste más que en ganar un dinero por el ejercicio de la prostitución de otra persona. Es decir, como cualquier empresario. Por muy canalla, explotador y sinvergüenza que sea tu jefe es legal que gane dinero con tu trabajo. Pero si estás de puta madre en un piso cobrando 100 pavos por polvo y pagas un porcentaje a alguien para que te consiga clientes y un buen sitio donde trabajar, entonces es un/a proxeneta que te está "explotando sexualmente" y debe ir a la trena por muy a gusto que estés currando para él/ella.

Pero estábamos hablando de que, según se lee en los foros y se escucha en los debates de TV, nosotros tenemos que estar de puta madre: las chicas sin cotizar a la Seguridad Social y los clientes sin pagar IVA. ¡Yujuuuu, esto debe ser un paraíso anarcocapi! Aquí ni leyes, ni impuestos, ni ningún tipo de obligación. Hacemos lo que nos da la gana y cuando nos da la gana. ¿Es eso lo que creen, queridos míos?

Pues no, señoras y señores, no es así. La ALEGALIDAD, que es la situación jurídica actual de la prostitución en España (menos la que se ejerce en la calle, que se va prohibiendo cada vez más), no nos beneficia. O mejor dicho, sí lo haría si realmente se respetase. Si la situación de iure también fuese la existente de facto. Pero es que no es así, no se puede legislar desde los despachos sino que en primer lugar es preciso conocer la realidad social. ¿Y qué sucede en la calle, en las carreteras, en los polígonos? Pues que las autoridades se valen de esta DESPROTECCIÓN legal para cometer impunemente una serie de abusos a las trabajadoras sexuales que son totalmente inadmisibles en un Estado de Derecho como el que presumimos tener. Dentro vídeo:

Esta trabajadora sexual de la Casa de Campo ofrece la razón de mayor peso que puede existir para regular la prostitución: poner fin a los reiterados desmanes que sufre un colectivo "excluido socialmente"... ¡por parte de las mismas autoridades que, teóricamente, deberían protegerlas!



Y eso fue precisamente lo que más llamó la atención del relato que tanto fue "meneado", mi afirmación de que ciertos uniformados (no digo ni muchos ni pocos, no sé cuántos, pero UNO sólo ya sería demasiado) se aprovechan de su condición de agentes de la autoridad para amenazar y obtener beneficios (en dinero o "en especie") de estas personas. Soy plenamente consciente de que estoy pisando un terreno delicado y que lo más prudente sería dejar este tema a aquellos profesionales como policías (de los de verdad), jueces y periodistas que deban encargarse del asunto.

Desde luego me voy a meter en historias de las que muy probablemente salga perjudicado, no soy ni un héroe ni un loco. Pero tampoco un cobarde: si queremos hablar de prostitución es indudable que tendremos que tocar aspectos muy incómodos como son las enfermedades de transmisión sexual, la prostitución infantil o las "mafias" que controlan y extorsionan a estas mujeres. Y les aseguro que no cuento, ni de lejos, todo lo que sé...

Hace cuatro años cobró notoriedad el caso del comisario de Coslada, D. Ginés Giménez (que había sido presidente de la Federación de Asociaciones de Jefes de Policía Local), quien estuvo extorsionando durante 25 años a los vecinos de este municipio madrileño. Si los propios españoles ya estaban acojonados, imagínense ustedes qué podían sentir las putas de carretera. 



Esto es como las tramas de corrupción política, que sólo salen a la luz cuando alguno de los implicados se siente agraviado y tira de la manta (Guateque, Palma Arena, Mercasevilla…). Además creo que no deberían darse a conocer públicamente, porque harían aumentar la desafección política y socavarían la confianza de la ciudadanía en sus instituciones. La mejor opción es que la Administración hiciese una discreta limpieza interna, sin que nadie se enterase. No hablo de proteger a los corruptos, sino de hacer las cosas de una manera sensata. El remedio no puede ser peor que la enfermedad, y si acusamos de extorsión a 30 policías como en Coslada lo que estamos haciendo es dar un mensaje muy negativo a la sociedad, como que no pudiesen fiarse ni de sus propias autoridades. Y aunque ésto pueda llegar a ser cierto hay que evitar que un sentimiento semejante prenda en la ciudadanía, por responsabilidad política.

Mi propuesta personal es que una legislación sobre prostitución, en el contexto de la España del año 2012, debería ir más encaminada a regular a los propios poderes públicos que la actividad de la prostitución en sí misma. Porque "regular", ya está regulada de sobra: turnos y sitios en los que pueden trabajar las chicas, tarifas (o "aportaciones" como decían los de "El Bloke"), incluso controles sanitarios obligatorios. Así que mi visión pragmática y posibilista del asunto es que, si la Administración no se ajusta a la legalidad al menos ajustemos la legalidad a la Administración. Lo que no quiero es que haya una discordancia tan grave entre la letra de la Ley y la realidad. ¿Que se cobra a las prostitutas? ¿Que se las imponen zonas para trabajar u horarios? ¿Que se las obliga a pasar exámenes médicos periódicos? Bueno, son decisiones que podrán parecernos mejores o peores, eso es discutible. Pero supongo que todos coincidiremos en que, si se hacen, sea de acuerdo a Derecho. Que las autoridades no puedan establecer esas obligaciones sacándoselas de la manga, hombre. Por eso a esta postura la llamo "legalizacionismo": ajustar la Ley a lo que ya está pasando (y sí, "legalizar" lo que de otra forma sería delito... con lo que estoy protegiendo a la Administración pero a la vez limitándola a que haga única y exclusivamente aquellas funciones que tiene asignadas).

Programa en el que Francisco Rubianes, abogado del Ayuntamiento de Coslada, explica la trama delictiva de "El Bloke" a Don Federico y sus oyentes. Hace hincapié en que Ginés era todo un personaje televisivo, con gran "carisma mediático" lo que llevó en no pocas ocasiones a los platós de televisión. El tío delinquía y encima salía en la caja tonta dándoselas de combatir el crimen. Qué curioso... ¿podría ser que algún otro mafioso estuve siguiendo este mismo modus operandi? Ya sería el acabose, que el mayor proxeneta de Madrid y probablemente de toda España en vez de esconderse se publicitase. Y no digamos si le llegasen a llamar las asociaciones abolicionistas para dar charlas contra "la trata". Desde luego sería algo impensable... ¿o no?



La regulación de la prostitución podría ir en este sentido, que es lo que yo defiendo, pero no necesariamente. Algunas regulaciones pueden empeorar la condición de las prostitutas, pues en vez de centrarse en el reconocimiento de derechos (que es lo que propugna Hetaira) o en la limitación de la arbitrariedad de la Admón poniendo coto a sus excesos (lo que yo digo), lo que les puede interesar más es el aspecto del orden público (“que no se vea”, como dice una señora de las que comenta en menéame), el control sanitario (como las decimonónicas ordenanzas españolas del siglo XIX), el tema fiscal (en Bonn se instalaron “parquímetros” para prostitutas) o el control migratorio (modelo holandés). Todavía es peor si, como propone Felip Puig, de lo que se trata es de encubrir y por tanto fortalecer las prácticas irregulares de las propias autoridades. En fin, que la idea es que una Ley (u otra norma legal, pero dudo mucho –al igual que el Síndic de Greuges y el ministro de Justicia- que la prostitución pueda regularse mediante un reglamento, tanto por rango normativo como por competencias) no garantiza nada per se sino que depende del sentido que tome.

Se calcula que la “legalización” de drogas y prostitución haría ingresar 15.000 millones de euros a las arcas públicas. El déficit de este año es de 28.000. Más de la mitad cubierto únicamente por esta medida (por ejemplo la polémica amnistía fiscal vendría a suponer “tan sólo” 2.500 millones), con lo cual no habría que realizar tanto “recorte social”. ¿Por qué no se hace? Sí, tenemos el caso de la abogada Gloria Poyatos que se inscribió como autónoma mostrando que era posible cotizar a la Seguridad Social. Cierto. Pero las que trabajan para un tercero en pisos, clubes y agencias no pueden darse de alta en la SS pq la ley no se lo permite. Lucrarse de la prostitución ajena está contemplado como delito por el vigente Código Penal, aunque se haya dado consentimiento (artículo 188) y además, como les he dicho, el problema de estas mujeres no es "cotizar". Más bien el contrario, que "tributan" en exceso.



Os enlazo una serie de entradas de este mismo blog relativas a la regularización de la prostitución:
· La regularización de la prostitución a debate (virtual)
· Primero de Mayo, por el reconocimiento del trabajo sexual
· La prostitución, una cuestión política
· Regular la prostitución I: El debate ideológico
· Paula Vip en “L´Entrevista” de TV3 (Televisió de Catalunya)
· ¿Debe admitirse la prostitución como una actividad laboral más? Un caso práctico
· El epígrafe API, ¿qué conllevaría la regulación de la prostitución?
· La regulación de la prostitución en Catalunya Ràdio

martes, 3 de abril de 2012

Tomás Gómez contra Eurovegas, la prostitución y otros negocios de "mala reputación"

Estamos acostumbrados a que a la prostitución se la achaquen los mil y un males: que si trata de mujeres, que si el SIDRA, que si delincuencia, que si crimen organizado, que si drongas... ¡Buuuh! ¡Que viene el coco, niños! Pero es que además la mala fama que arrastra esta actividad se emplea como argumento político para desprestigiar todo aquello a lo que pueda asociarse.

Lo que han sacado hoy los medios no sería más que otra memez, típica de los socialistas, de no ser por la dramática situación que estamos atravesando. Pasa de ser la habitual gansada progre a convertirse en una afrenta a los madrileños, con cuyo pan están jugando. Pues no va el Tomás Gómez y emplea el brillantísimo argumento de que Eurovegas favorecerá la prostitución, entre otros males (delincuencia y "negocios ilegales"), para oponerse a este proyecto. Vamos a ver, ¿en base a qué hace semejante afirmación? ¿A sus prejuicios ideológicos? Habrá más actividad económica de todo tipo, también más negocios LEGALES e incluso más IMPUESTOS de esos que tanto les gustan. ¿A que habrá dinero? Ah, claro, por eso los socialistas nos queréis en la MISERIA, para que no tengamos vicios. Así ni putas, ni tabaco, ni alcohol, ni coches contaminantes, ni hamburguesas calóricas. Nada de nada. Tomemos como ejemplo la idílica Camboya "democrática" de Pol-Pot. Y aunque así fuese, hagan el favor y dejen que la gente trabaje y se gaste su dinero en lo que quiera.

Una mayor actividad económica se asocia al incremento de la prostitución... pero cuando las cosas van mal y las sociedades se empobrecen, se aduce que también aumenta. ¿En qué quedamos? ¿Creamos riqueza para dar más oportunidades y evitar que la única salida sea el lumiferio o al generar mayor bienestar estamos provocando que la gente se acomode y caiga en vicios como sostenía Weber? ¿No será que la prostitución es una actividad socialmente deseada y, por tanto, inseparable de cualquier comunidad humana sea cual sea su nivel de desarrollo económico?



Mientras Esperanza Aguirre ha hecho todos los esfuerzos para atraer esta lucrativa inversión a nuestra región, los socialistas muestran que les gustan tanto los pobres que no están dispuestos a permitir que los españoles dejemos de serlo y los conservadores de Duran i Lleida manifiestan que les agrada un proyecto que permitiría que las sucias, asquerosas y pervertidas meretrices estén bien recluidas en un hotel en vez de en las carreteras, a la vista de todo el mundo. Vamos, que todos se han (auto)retratado. Ahí les dejo con la noticia, parece una broma del día de los inocentes pero no lo es:



· NO QUIERE EMPLEOS "DE MALA REPUTACIÓN"

El alcalde Alcorcón, David Pérez responde a Goméz: "Quiere impedir que se generen oportunidades para estas personas a las que han mandado al paro."

LD/AGENCIAS 2012-04-02
El secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM), Tomás Gómez, se ha opuesto este lunes al proyecto Eurovegas, que él denomina "Macao-Valdecarros", ya que considera que no generará empleo, traerá negocios "de mala reputación" y hará que aumente la inseguridad y que el negocio de la prostitución "crezca de manera desorbitada".
"Estamos absoluta y radicalmente en contra. Ha mentido el Gobierno de la Comunidad de Madrid", ha aseverado el socialista unos días después de que el consejero de Economía y Hacienda de la Comunidad de Madrid, Percival Manglano, haya encabezado una delegación para 'vender' Madrid al magnate Sheldom Adelson.
Tras reunirse con el Grupo Socialista en la Asamblea de Madrid, Gómez ha afirmado que Eurovegas es "un negocio de mala reputación, que tiene consecuencias negativas para el conjunto de la sociedad madrileña", y ha añadido que al lado de ese negocio "se generan muchísimas actividades no legales". Al mismo tiempo ha señalado que hará que la "prostituición crezca de manera desorbitada".
En el lado del empleo y tratando de echar por tierra el argumento popular, que habla de la creación de cerca de 200.000 trabajos, el líder del PSM ha afirmado que es una "mentira" que se vaya a crear ese número. "En toda la hostelería que hay en la Comunidad de Madrid trabajan 180.000 personas. ¿Alguien puede creer que van a a trabajar 260.000 en doce hoteles que van a crear? Es mentira que genere empleo. Además, es de poca calidad. El PP pasa del boom inmobiliario al modelo de casino, del juego", ha aseverado.
En este punto, ha avanzado que han pedido la comparecencia del vicepresidente regional, Ignacio González, y del consejero Percival Manglano para hablar del tema. Además, los socialistas quieren saber cuál ha sido el coste del viaje de la "estrellita mediática" de Manglano a Las Vegas este fin de semana.
Como respuesta a estas declaraciones, el alcalde de Alcorcón, David Pérez, uno de los municipios candidatos a acoger el proyecto, ha señalado cuales son las intenciones de Gómez al oponerse Eurovegas "quiere impedir que se generen oportunidades para estas personas a las que han mandado al paro los socialistas."
"Cuando media Europa se está disputando esta inversión y media Europa se está peleando por atraer otras inversiones similares, hay unas personas, en este caso socialistas, que se oponen a esto y además, están simplificando el proyecto. El hombre este no se ha enterado todavía de que el juego nada más representa el 8% de este gran complejo el resto son centros comerciales, cines..." ha explicado en declaraciones a esRadio.
A principios de año, Pérez reconoció que en Alcorcón existen 14.000 desempleados "una inversión que produciría 300.000 puestos de trabajo significaría el pleno empleo para nuestra ciudad, pero también para todas las del sur".


No sólo los socialistas se oponen a Eurovegas. Para hacer justicia hay que reconocer que este proyecto también es atacado desde la extrema izquierda (ecolojetas) y la extrema derecha (moralistas/conservadores):
· “EUROVEGAS” ni en Catalunya, ni en Madrid, ni en ninguna parte; por Ecologistas en Acción.
· Eurovegas, la Sodoma de nuestros días; por Branka Berberijan (visión de los integristas cristianos).