martes, 20 de marzo de 2012

La discriminación, por Natalia Cervantes

"La prostitución, o sea tener sexo a cambio de dinero, no lastima ni denigra a quién la ejerce, el malestar proviene de la gente necia (que) no quiere aceptar que la prostitución es un servicio necesario".

Natalia Cervantes, prostituta en activo



En numerosas ocasiones he tratado en este blog el tema del estigma, del desprecio o minusvaloración que padecen las prostitutas, pues es uno de los principales problemas que han de afrontar. De manera automática e inmediata se las encasilla: ah, es puta. ¿Qué quiere decir esto? Pues que ya se da por sentado que esa persona ha debido tener una serie de problemas, que debe sentirse a disgusto con lo que hace o que no recibió una educación adecuada en sun infancia. Además se supone que el hecho de dedicarse a la prostitución agravaría los problemas que ya tienen. Pues no, los problemas se los están dando ustedes al discriminarlas presuponiendo que no son como cualquier otra persona.

Hace tiempo leí unos folletos de la comunidad LGTB en los que un grupo de chicos se hacían pasar por muy guais y tolerantes diciendo a un compañero homosexual que no pasaba nada, que comprendían lo suyo y les parecía normal. Éste les respondía que igualmente el entendía que ellos fueran heteros y les respetaba, que no le suponía ningún problema. Eso es lo que nos pasa a nosotros, por vivir esta vida no necesitamos que nos digáis que somos normales. YA LO SABEMOS. Como cualquier persona tendremos virtudes y defectos, que tuvimos antes de entrar en este mundo y seguiremos teniendo aunque lo abandonemos.

En cuanto a nosotros, los clientes, también se supone que debe pasarnos algo. Que hemos de ser feos, tímidos, solitarios, discapacitados o que algo nos debe pasar. Porque una persona "normal" no puede ir de putas. Oiga, ¿y se necesita ser anormal para acudir a una peluquería, a un restaurante o para coger un taxi? ¿Acaso usted no puede cortarse el pelo, hacerse la comida o conducir su coche? Claro que puede, pero por rapidez, comodidad, o sencillamente porque LE DA LA GANA paga por ello. Usted es LIBRE y hace con SU dinero lo que QUIERE. Si a nadie se le hace de menos por el hecho de pagar para que le preparen la comida... ¿por qué a nosotros sí por pagar para echar un polvo? Oiga, ¿y si consideramos que, dentro de las opciones que tenemos, es la más conveniente? ¿Y si es que nos gusta precisamente con esa mujer y no con otra aunque nos lo dé gratis? Que yo me he ido de putitas pudiendo haber jincado gratis, pero no con quien quería. ¿Por qué va uno a un restaurante cuando puede comer en casa por una fracción de lo que le cuesta? Pues porque le dan todo hecho y, si se lo hacen bien (la comida, digo), queda como Dios. La misma lógica tiene irse de putas, no hace falta ser un asocial o un adefesio, sencillamente es el deseo de satisfacer una necesidad. A veces vas siempre al mismo restaurante porque te encanta cómo se come allí, otras veces cambias porque en la variedad está en gusto, otras tienes mucha prisa y no puedes parar por casa... y otras comes en casa. Ya está, no tiene más ciencia.

Natalia Cervantes es una escort o prostituta de alto caché que, harta de las actitudes que frecuentemente ha de soportar, ha escrito un fabuloso texto en el que relata esta discriminación cotidiana:




He estado leyendo sus mensajes y algunos me dejan una sensación no del todo buena. Por ejemplo los que dicen algo así como "Independientemente de a lo que te dedicas creo que eres una excelente persona", o "No importa que seas prostituta mereces respeto".

¿Pueden notar la discriminación vedada en ellos? O sea, yo no me siento ciudadana de segunda por ser prostituta, no necesito que me lo aclaren.

Cuando recién comencé en este negocio pensé que ser sexoservidora era tan mal visto como ser consumidor de drogas: Te convierte en alguien que está haciendo algo malo y feo y la sociedad espera que recapacites y vuelvas al camino del bien.
Pero creo que el ánimo despreciativo es más fuerte que eso. La gente te rebaja al nivel de "negro", "indígena", o "gente con alguna discapacidad física y/o intelectual", es decir, al nivel de ciudadanos que no se pueden "curar" de aquello que supuestamente los vuelve inferiores.

Las prostitutas son rechazadas por el mero hecho de serlo. Como tantas discriminaciones (por razón de piel, de opción sexual, de género...) supone un grave atentado a la igualdad y no tiene sustento real alguno sino que se fundamenta en atávicos prejuicios.



¡Qué ridículo! ¿Cuando van a entender que no existe tal cosa como personas Alfa, Beta y Gama?

Al menos aquí en México, entre el sector de clase media sobre todo, sigue existiendo la necesidad de rebajar a una condición inferior a otros individuos. Esto se debe a la dificultad de alcanzar el progreso. Entonces en vez de elevarse un escalón buscan poner a otros en un peldaño más abajo. Ya sea de manera real -cerrándoles puertas y obstaculizando su búsqueda de oportunidades- o solo dentro de la imaginación colectiva.

Ya he mencionado que no soy una persona así muy inteligente, la verdad es que el éxito es esa cosa que se me escapa de las manos. Pero me causa mucha molestia que supongan que mi "condición de prostituta" es la causa de mis males, cuando mis limitantes son mi falta de visión, de asertividad y mi miedo a tomar decisiones.

Más adelante explicaré porqué la prostitución, o sea tener sexo a cambio de dinero, no lastima ni denigra a quién la ejerce, el malestar proviene de la gente necia no quiere aceptar que la prostitución es un servicio necesario y que realmente no se puede concebir la sociedad tal y como la conocemos sin esta.

Otro artículo de Natalia, que en su día tuvo mucho éxito:
· La prostituta y sus clientes, un texto de Natalia Cervantes

domingo, 18 de marzo de 2012

Entrevista a Sofia Escort por Esther Ballester

Veo que, en general, os han gustado las entrevistas que he ido poniendo estos últimos días. Como tengo guardadas unas cuantas pues os traigo más de lo mismo, jeje. Ésta en concreto fue realizada por Esther Ballester, una persona que no conoce el mundo de la prostitución en profundidad lo cual se refleja en la simplicidad de las preguntas que formula (e incluso en la confusión de términos). Sin embargo, estoy seguro de que los lectores recién incorporados al blog encontrarán de utilidad una descripción así de elemental sobre su actividad, los argumentos que emplea para defender la regulación (que no legalización, ya que no es delito) de la misma y qué diferencias encuentra con otras modalidades de prostitución menos exclusivas.

Tal y como vengo haciendo, incorporo en cursiva un breve comentario a cada una de sus respuestas.


CON DIEZ AÑOS ¿QUE QUERIAS SER DE MAYOR?
Buena, pregunta, yo con 10 años quería ser muchas cosas, pero lo que mas me gustaba era ser veterinaria ya que me gustaban mucho los perritos.

¡A mis princesitas de las calle también las encantan los perritos! ¡Cachoritule!

¿QUE ES LA PROSTITUCION DE LUJO?
La prostitución de lujo para mí es mi trabajo o una actividad comercial como cualquier actividad profesional o empresarial, ya que tiene todos los actores que figuran en cualquier empresa o sociedad, es decir: clientes, proveedores, una contraprestación económica por haber realizado un servicio. Y fruto de esta actividad comercial hay unos ingresos a una determinada cuenta la cual favorece el pagar tributos, el alquiler, la comida, lo cual y no se tiene que renegar de ello, favorece el consumo y la creación de empleo.

Como ya analicé en otra entrada, la prostitución reúne todas y cada de las características (elementos objetivos) que caracterizan un trabajo según el propio Estatuto de los Trabajadores. Los argumentos jurídicos para negarla tal consideración son muy endebles, sin embargo los de naturaleza moral, económica (nunca reconocidos) y política sí son muy relevantes.

MUCHAS PERSONAS SE ESTARAN PENSANDO QUE NO ES UNA ACTIVIDAD ECONOMICA O UN TRABAJO, ¿QUE OPINAS?
Desde que el mundo es mundo existe la prostitución, e incluso en tiempos de los romanos se consideraba que era algo normal y como era normal no se tenia que esconder y en las entradas a los teatros romanos había “Escorts”. El ser escort es un trabajo, lo único es que cambia un poco es la forma del trabajo, pero también los futbolistas están considerados como trabajadores, eso sí, con otro régimen y con otro salario y otro horario de trabajo.

¿Y por qué piensan eso? ¿Por qué tanto esfuerzo en incuclarnos que el sexo es algo prohibido, pecaminoso o tabú y no digamos ya la prostitución? Quienes sostienen que la prostitución no debe ser considerada un trabajo como cualquier otro lo hacen, en mi humilde opinión, o bien desde el más profundo desconocimiento de esta realidad, de acuerdo a arraigados prejuicios, mitos y estereotipos; o bien desde sus intereses personales a los que perjudicaría enormemente que quienes ejercen esta actividad viesen reconocidos sus derechos, tuviesen una protección legal efectiva y aflorase el dinero negro que se mueve en esta industria. Tanto por razón como por justicia, la prostitución ha de ser reconcida como un trabajo (con sus peculiaridades, claro, pero un trabajo al fin y al cabo).

¿COTIZAS A LA SEGURIDAD SOCIAL?
Sí, cotizo a la seguridad social, pero evidentemente no como escort, yo al igual que muchas cotizo a la seguridad social como “empleada del hogar”.

Esta "salida" es la que llegan a aconsejar algunos "expertos" juristas. Vamos a ver, que es un fraude. Que a la chica la servirá pero no es lo correcto. ¿Podría cotizar como prostituta? Sí, en tanto haga el trabajo de manera autónoma y no para un tercero (que nadie la contrate, vamos). Es conocido el caso de la abogada Gloria Poyatos, que consiguió inscribirse en la SS como tal. Sin embargo la realidad es que la inmensa mayoría de prostitutas no cotizan, y las que lo hacen nunca es como tales.

¿QUE REQUISITOS TIENE QUE TENER UNA ESCORT?
No es que haya una serie de cualidades básicas, pero una escort es una mujer que debe ser muy culta y preparada, es decir, tienes que saber de todo de política, economía, deportes, corazón... debe saber comportarse en publico y en privado, debe saber hablar bien y en varios idiomas en donde es imprescindible el inglés y debe leer la prensa todos los días. Y sobre todo tiene que estar soltera y nunca, nunca, confrantenizar con el cliente.

Paula VIP, conocida Escort, dice que los requisitos son dos: que te guste (o al menos no te desagrade en exceso) el sexo y que no te importe acostarte con extraños. Me gustan los añadidos que ha incorporado Sofía ya que revelan su concepto del sexo de pago, que incluye el saber estar (porque no todo es sexo), saber idiomas (tengo amigas que dominan cuatro idiomas, pero no son precisamente escorts), la independencia (estar soltera) y la impersonalidad (no confraternizar). No comparto del todo su punto de vista pero bueno, es el suyo y no el mío. Lo importante en este negocio es respetar a la otra persona y sus límites, así una profesional acabará encontrando a los clientes que merece y el cliente a las profesionales de su gusto.

¿EN QUE SE DIFERENCIA UNA ESCORT DE LUJO A UNA ESCORT DE CALLE?
Principalmente en la calidad del servicio, en un servicio esmerado con el cliente, en donde la higiene es básica.

En el precio del servicio, que no hay que confundir con la calidad del mismo. Sólo una vez he estado con una Escort de Lujo (de 150 pavos) y, la verdad, me dió un servicio no mejor al que me ofrece cualquier chica de la calle a 20 euros. Existe la arraigada creencia de que mientras las "putas caras" ofrecen un "esmerado servicio", las "putas baratas" son un "fast-fuck" sin implicación. Falso de toda falsedad. No sé cómo trabajarán las putas caras ya que lo limitado de mi experiencia en entre sector me impide generalizar, pero las más económicas pueden ofrecerte perfectamente eso que se denomina la GFE (Girl Friend Experience, sexo como novia: caricias, besos e incluso sexo a pelo). Por supuesto eso es opcional, he conocido clientes hipocondríacos a quienes les horroriza la mera idea de besarse con una profesional del sexo ("a saber a quién han besado o qué han chupado antes"), eso por no hablar de comerlas el coño o penetrarlas sin condón. Bien, ellos se lo pierden. Pero una puta de calle perfectamente es capaz de realizar un servicio de primera, de tener conversación, de hablar varios idiomas con fluidez y, por supuesto, de cuidar su salud. La gran diferencia es que, como se mueven en distintos mundos, los problemas que afrontan y por consiguiente los conocimientos necesarios para desempeñar su trabajo son diferentes. Personalmente considero la prostitución de calle como la cúspide, el nivel más elevado de puterío ya que es la que puede resultar más gratificante (repito, siempre según mi experiencia personal) y a la vez la que resulta más difícil de disfrutar para la mayoría de los clientes porque requiere no sólo de dinero, sino que el cliente ha de tener unas habilidades que rivalicen con las de las propias chicas: observación, don de gentes, gusto por los idiomas...

¿AFECTA LA CRISIS A ESTE SECTOR?
Evidentemente si que afecta, y como todos la crisis afecta más a unos que a otros, pero al ir a un nivel de clientes mas elevado el impacto es menos.

Tiene toda la razón, el mundo de la prostitución ha sido un fiel reflejo del impacto social de la crisis. Las escorts de alto standing se han visto afectadas mucho menos y mucho más tarde, las de club han visto reducidos sus ingresos a la mitad (e incluso menos) y las de la calle lo están pasando, utilizando una expresión muy adecuada, "putas".

¿LAS “MODELOS” ESTAN OBLIGADAS?
No que va las modelos no están obligadas a dedicarse a esta actividad, las que se dedican a ser Escorts lo hacen porque quieren o como un buen sobre sueldo hay muchas chicas y me incluyo que trabajan en otros lugares y otras actividades yo misma trabajo en un banco por las mañanas y me dedico a esto para tener una especie de sobre sueldo.

He conocido a cientos de prostitutas que a su vez han conocido a otros cientos. Ni de manera directa ni indirecta he podido conocer siquiera un sólo caso de una chica obligada a ejercer la prostitución. A pagar para poder ejercerla sí, a eso sí que suelen estar obligadas.

¿COMO CONTACTAN LOS CLIENTES?
Por ejemplo mis clientes vienen por recomendación de otro cliente. Yo no salgo por Internet, aunque sí que han puesto mi numero, pero generalmente todas se anuncian por Internet. Tan solo tienes que poner el termino ESCORT en Google y veras todos los anuncios, pero te dejo mi email sfscort@gmail.com.

En cuanto más exclusiva es la chica, mayores son sus tarifas así como la dificultad de acceder a ella. Una presentadora de TV o una miss sólo estará disponible para un reducidísimo número de clientes escogidos, modelos de menor caché estarán en agencias disponibles para un público todavía selecto, aunque más amplio. Cada vez más pisos y chicas independientes se anuncian por Internet, el procedimiento es simple: chica pone fotos y número de teléfono, chico ve fotos que le gustan (y que son falsas o, con suerte, simplemente retocadas), chico llama a chica, chica se asegura de que el tío no es un pirao de la vida y le da una dirección, chico va hasta allí (o a la inversa si es un servicio a domicilio), chica le pide dinero, chico y chica copulan. Los anuncios en la prensa van perdiendo terreno pero para algunos pisos aún siguen siendo importantes. Luego están los volantes ("flyers" dicen los modernos) o folletos, que se reparten en coches o en mano y pueden ser para pisos o, más comúnmente, clubes. Asimismo pueden emplear métodos más llamativos como publicidad en vallas o autobuses (sólo grandes clubes). De todas maneras los clubes de mayor reputación ya son conocidos de sobra y cualquiera sabe cómo localizarlos sin demasiada dificultad. Y para finalizar estarían las chicas que trabajan en calles, polígonos y carreteras que se contactan directamente. Los foros atraviesan transversalmente todas estas modalidades, permitiendo encontrar chicas de todas las categorías.

Y POR ULTIMO, ¿LEGALIZARIA LA PROSTITUCION?
Sí, claro, si por mi fuera legalizaría este sector ya que de el depende muchas personas, y si lo legalizas todo iría mejor y eliminarías el trafico o cosas raras.

La pregunta correcta es si la regularía, no si la legalizaría ya que no es ilegal. Bufff, la respuesta no es sencilla ya que existen muchos (y poderosos) intereses en juego, a la hora de tomar una decisión tan importante no entran únicamente los principios, de acuerdo a los cuales la respuesta sería afirmativa, sino también las posibilidades. En primer lugar hay que preguntar qué tipo de regulación queremos, pues ésta puede ir en muy diversas direcciones. Todo depende de cómo conceptualicemos el problema, como sucede con cualquier política pública. Si lo vemos como un asunto de orden público, entonces se puede tratar de prohibir en la calle e imponer estrictos controles y regulaciones a los clubs como pretendía la señora Tura. Si consideramos que lo que hay que preservar ante todo es la salud pública pues nos acogeremos a los planteamientos higienistas como los del siglo XIX (desde el reglamento de Zaragoza del año 1845 para vigilar a "prostitutas y encubridoras"), que establezcan el empadronamiento y los controles sanitarios obligatorios. En cambio si lo que priorizamos es el aspecto fiscal, hacer caja con las chicas, optaremos por un modelo como el holandés de alquiler de escaparates que bien sean de propiedad municipal, bien tributen con un régimen especial.

Pueden existir modelos de intervención mixtos como el que aplica el Ayuntamiento de Madrid, el cual alabo por su pragmatismo pero detesto por su desprecio más absoluto a la legalidad. Mi modelo de regulación, como he explicado en repetidas ocasiones en este blog, es el llamado "legalizacionismo" que lo que busca ante todo es que las actuaciones de la administración cuenten con algún tipo de respaldo normativo (sin que sea contrario a la Constitución o exceda las competencias atribuidas por Ley, como pretende el conseller Puig). Tal modelo sería muy beneficioso para los trabajadores y empresarios del sector pues les protegería de la arbitrariedad de los poderes públicos, como es corriente en la actualidad. En cambio perjudicaría gravemente a la propia administración al limitarla y controlarla. Por eso ante una pregunta como ésta he de responder que SÍ que regularía la prostitución como ciudadano, como demócrata y como liberal. NO lo haría como miembro de la casta política, pues dañaría mis propios intereses. Lo que se necesita para que la prostitución salga del limbo de alegalidad en el que se halla es que seamos los ciudadanos quienes ocupemos los cargos políticos y no las eternas familias que se perpetúan bajo este régimen.

sábado, 17 de marzo de 2012

Dodecálogo del buen putero, por "Rocco Siffredi"

Una entrada del blog de una escort, reclamando "otras visiones" sobre el fenómeno de la prostitución, llamó mi atención pues declaraba su dificultad para encontrar blogs de otros clientes. Es cierto, somos muy pocos quienes escribimos sobre el tema y en este espacio he trasladado casi exclusivamente mi visión (como es lógico). Pues nada, busquemos un texto de otro cliente que merezca la pena enlazar y comentar, me dije. Escogí éste que consiste en una serie de recomendaciones para ser "buen putero", elaboradas por quien se denomina "putero mayor del Reino de España". Primero pongo sus sentencias en azul y a continuación, en cursiva, mis observaciones.

Seguro que le sacan mucho jugo (y punta) a estos 12 mandamientos.




1. ¡Mejor solo que mal acompañado! Es preferible cazar solo. ¡Creédme!

Ir de putas no es un plan. Son varios planes dependiendo de cómo lo enfoques, de qué pretendas. Cuando vas en grupo generalmente es porque vas en plan de fiesta, estás con los colegas y con quien te diviertes es con ellos. Tiene varias ventajas,por ejemplo que estás con gente que conoces, que te puede mostrar nuevos sitios, con la que tienes una cierta confianza a diferencia de las chicas que aún no conoces (por lo que no te sentirás solo o fuera de lugar), que te dan ánimo o pueden sacarte de alguna equivocación que cometas. Mis primeras veces, especialmente en la tipología de clubs de alterne, fueron siempre en grupo. Y de hecho a los clubs suelo ir acompañado (a no ser que vaya a tiro fijo). Es buena idea encontrar algún compañero de golferías si quieres conocer nuevos sitios (el que va solo es porque va a matar), y mucho más en tus primeras veces que estarás bastante cortado.

En cambio existen inconvenientes, como que las chicas pueden sentirse intimidadas si el grupo es grande o fiarse menos. Además hay menor intimidad a la hora de hablar con las chicas, o alguno de tus amigos puede hablar de más, o también resulta molesto tener/que te tengan que esperar.

La elección depende de tu carácter, de qué busques (ir de putas como plan complementario a ir de fiesta o ir de putas como plan básico), de la tipología (a pisos se va solo, a clubes más acompañado que solo, a callejeras generalmente solo aunque puedes llevarlas amigos y si vas en coche a polígono también has de ir sin compañía) pero sobre todo de cómo vivas la prostitución y de tu experiencia como putero. El putero veterano va sólo porque sabe lo que quiere y disfruta mucho con la compañía de estas mujeres, el menos bregado necesita algún apoyo y suele sentirse algo acomplejado. Bufff, todavía me acuerdo de la primera vez que pisé un club, no sabía ni dónde poner los ojos. No me creía que eso pudiera existir.

2. ¡Si no te cobran huye, porque están enamoradas! Las putas son mujeres, a veces maravillosas, que hacen un “trabajo”. Si conectas con ellas, este “trabajo” puede convertirse en algo más. Ellas intentarán que para ti también sea algo más. Mi consejo es que no sigas adelante y dejes de verla, a no ser que tengas claro que no te importa que ella sea una profesional del sexo.

No es mi experiencia. Si no te cobran es porque están a gusto contigo, no necesariamente enamoradas. Me he follado a varias de estas chicas sin pagar de las que ya ni recuerdo su nombre (menudo caballero estoy hecho). Puede que las gustes, que en ese momento estén solas, o que sepan que pagando no vas a entrar con ellas. No sé, como yo las veo como mujeres que ejercen la prostitución y no como "putas" es algo que no me extraña, ellas pueden elegir si cobrar o no. Pueden cobrarte por follar o no. Pueden cobrarte, o no, incluso por ir a tomar un café. Consigue que estén a gusto y tú también lo estarás.

Sobre lo de tener una relación a largo plazo con una, a mí personalmente no me importa. Es más me agrada que lo sea.

De todas maneras este punto me gusta porque reconoce que puede ser algo más que trabajo, que hay sentimientos de por medio. Algo de lo que alguno de mis lectores parece no llegarse a creer todavía.

3. ¡Para follar, como una puta, ninguna! Puedes buscarte a la chica más caliente del mundo, para que sea tu esposa, pero nunca follarás con ella como con una buena profesional viciosa!

No estoy de acuerdo en absoluto, los polvos con una puta pueden ser muy buenos pero mi experiencia personal es que las no profesionales son mucho más calientes. ¿Porque es por amor y no por dinero? No, la cuestión es puramente física. Una puta profesional va a tener mucho sexo, es posible conseguir que se moje y que se corra pero desde luego resulta mucho más complicado que una "no profesional" que puede pasarse meses sin follar y sin tocarla ya está babeando como un caracol. No hay nada como follarse a una chica que lleve varias semanas de abstinencia, eso sí que es puro fuego (cuidado, puedes quemarte).

4. ¡Los detalles o servicios especiales nada tienen que ver con el amor! Los servicios especiales o detalles como follar sin condón, nada tienen que ver con el amor. Lo hacen porque les apetece, y en algunos casos, son técnicas de marketing, para atraparte y venderse más contigo. El problema es que esto lo hacen con más tipos que, en general, son buenos clientes. Mi consejo es que os aprovechéis de la situación pero sin poner en peligro vuestra salud.

Ñeee... ñeee... Otro que lo dice, hay "extras" o "bonus" en este negocio que puedes alcanzar si eres un jugador avezado. Los hacen si, y sólo si, ellas quieren. ¿Y por qué quieren? Porque las apetece, porque las gustas, porque quieren sentirte. Si ven que eres un tío sano, que no estás mal físicamente, las caes simpático y además te cogen confianza tienes muchos puntos para ganar el premio. También cuenta que seas cliente habitual o te quedes más tiempo del normal, aunque menos. Lo importante es que se fíe de tí lo suficiente, por lo cual siempre es más fácil de conseguir con las novatas. Eso sí, siempre has de cumplir lo pactado, si te dice que lo eches fuera no te corras dentro porque puede cabrearse y obligarte a usar gorrito la próxima vez. ¿Que cómo lo sé? Ngggnnnh...

5. ¡Que sean putas, no significa que no disfruten del sexo! Las putas, como mujeres que son, pueden llegar a disfrutar incluso más que tú pero es un error pensar que si disfrutan es porque están enamoradas de tí. Recuerda que aunque disfruten, no dejarán de cobrarte y, si lo hacen, recuerda el punto 2.

Si disfrutan es porque las gustas. Da igual que sea amor, tus músculos, tus chistes, tu destreza en la cama o tus billetes. ¿Te follan bien? Pues para qué quieres saber más. ¿No te cobran? Quía, miel sobre hojuelas. ¿Te dejan follar a pelo y correrte dentro? ¡De qué te quejas, so cabrón!

6. ¡Tratarlas como amigas es un error! Hay que tratarlas como lo que son. No son tus amigas, son profesionales que están “trabajando”, y aunque es bueno que mantengas cierta complicidad con las que te gustan, e intentes ayudarlas en lo que puedas, nunca te prestes a hacerles favores, ni hacerles regalos, ni a darles propina. Ellas no lo esperan de ti, y si lo haces, te tomarán por un idiota al que pueden tomar el pelo y manipular a su antojo. Su implicación decaerá, y cada vez se parecerán más a tu novia o esposa, hasta que llegue el punto, de que pagues por un polvo mediocre o dejen de recibirte por falta de morbo. ¡Es muy posible que tratarlas como a putas, os beneficie!

Son putas (bueno, ya sabéis, trabajan de...) y son amigas. Considero que el que haya buen rollo es imprescindible para tener buen sexo de verdad. Cuando estoy de morros con alguna chica se nota. Ahora, ser "hamijo" de ellas no significa ser un pagafantas. No está de más tener algún detalle con ellas, especialmente si es una chica que te trata bien o con la que hablas mucho pero con la que no subes, o has sido cliente suyo pero entras muy esporádicamente con ella. Hay pequeños detalles que las alegran y que no harán que tu bolsillo sufra. A veces las llevo condones, o llevaba porque ya no los consigo gratis (hay recortes en todo). Las suelen gustar los chuches, en concreto a una la llevo siempre que me acuerdo una bolsa de ositos de gominola. Tampoco vas a racanear un agua o un café (hablo de la calle, es decir, de gastar un euro) con una chica que conoces, pero no invites a todas porque si das la mano, van a coger el brazo. Mañana será un red bull, pasado un paquete de tabaco, y a la semana querrán unas botas. No es que sean malas, es que saben de la vida y que tú vas a poner tu límite como ellas ponen el suyo. Si tienes mucho intentarán sacarte mucho y si tienes poco, pues lo poco que tienes... pero también pueden tener detallazos contigo, hay veces que yo no tenía ni para un café y me han invitado a merendar o a cenar. Yo haría lo mismo, ya que estás ahí para sacar dinero pues vas a por todas. Y si a uno lo puedes desplumar, lo desplumas. Y si otro es majo y te lo pasas bien con él pues oye, no todo en la vida es dinero. Hay chicas que han perdido dinero por estar conmigo, no todas son tan materialistas como se cree.

7. ¡Los foros hay que tomarlos con cautela! Hay muchas mafias, concretamente los dueños de los mismos y administradores, que aprovechan su condición para follar gratis o conseguir servicios especiales. Es bueno revisarlos de vez en cuando, por las aportaciones que hacen los foreros, pero siempre hay que tomarlos con cautela y desde un punto de vista crítico y objetivo. Nunca os creáis nada a pies juntillas.

Los foros pueden ser útiles sobre todo para conocer nuevos pisos, clubes o zonas de prostitución, pero de las experiencias que allí se escriban no te fíes. Cada uno cuenta la película como le va, y en lo que respecta a chicas de chalets o agencias muchas veces los reportes son falsos. Hay foros cuyos administradores son directamente los dueños de alguna casa de citas, así que buscan promocionar sus negocios ante todo. No me parece mal, pero que lo hagan directamente y no empleando subterfugios.

8. ¡No os convirtáis en los protectores web de nadie! Al igual que los “follagratis” de los foros, hay profesionales que buscan “protectores web”. Es otra forma de publicitarse, y de escudarse de malas experiencias. Mi consejo es que no os convirtáis en un de ellos. Al principio puede resultar gratificante, y se os verá recompensado, pero creedme, serán solo migajas, ¡que a la larga pagaréis! Os convertiréis en pañuelos kleenex, que una vez usados, se tiran a la basura.

Esto no sé qué es, parece que quiere decir que escribas buenas experiencias de la chica. Yo cuando lo hago es sin buscar contrapartidas, porque creía en la colaboración de los foros y que podíamos ayudarnos unos a otros. Ahora no entro casi nunca en ellos.

9. ¡A nadie le importa tu vida privada y mucho menos las de otras lumis! Después de la jodienda, la tensión puede bajar tanto, y el relax ser tan supremo, que se te puede ocurrir hablar de tu vida privada, o comentar experiencias o confidencias de otras profesionales del sector. ¡Esto es un error! Ya que nada le importa a ella tu vida privada, y mucho menos datos de otras profesionales que luego utilizará en su contra, estando tu de por medio. Recuerda que no son compañeras, son adversarias, y en el fondo, todo está conectado (han sido compañeras antes y se conocen o pertenecen a casas adversarias) y luego todo se sabe.

Oh, por supuesto. De otras chicas no se habla, o sólo dí buenas cosas. En esto hay que guardar secreto profesional, como los curas y abogados. Además ten en cuenta que las paredes tienen oídos, que hay que ser muy discreto porque se fijan en todo (por ejemplo si otra chica te ha dejado su pintalabios) y que las hay muy, ¡pero muy!, rencorosas (recuerda, son mujeres). Un desliz lo puedes pagar caro.

10. ¡No te encoñes con ninguna profesional, y mucho menos te enamores! Somos humanos y ya se que es difícil, pero un encoñamiento puede llevar a una ruina, y un enamoramiento a una ruina aún mayor.

Uyuyuy. Un enamoramiento es una inversión de alto riesgo, es apostarlo todo a una carta. Si te sale bien, ganas mucho. Pero si las cosas van mal... Y las posibilidades son escasas, no obstante siempre hay algún loco que lo intenta. Yo creo que puedes tratar de mantener una relación sentimental con una trabajadora del sexo, al igual que con cualquier otra persona, siempre que seas sensato y mantengas los pies en la tierra. Desde luego conviene haber tenido experiencias anteriores, y si han sido negativas mejor que mejor. Recuerda el refrán, "hombre prudente vale por dos".

11. ¡Ninguna es imprescindible! Ninguna lumi es imprescindible en tu panorama sexual de pago. Puede parecer que una vez que pierdes la opción de fornicar con esa chica que en ese momento es tu favorita, no vas a encontrar a otra igual en tu vida, pero la realidad no es esa. ¡Será por putas! Siempre vuelve a aparecer otra, que iguala o incluso mejora a la anterior y que hace que la olvides y quede en tu memoria como otra más.

Cierto. "Todos somos necesarios, pero nadie es imprescindible". Si te mueves por este mundo acabarás encontrando alguna chica que te vuelva loco, con la cual repitas una y otra vez y con quien todo sea "mágico". Pero has de hacerte a la idea de que ella se acabará marchando, que querrá seguir su camino y probablemente desee dejar atrás su vida pasada. Lo cual te incluye a tí. Hay muchos peces en el mar y, siguiendo con las frases hechas, "siempre es necesario tener una bala en la recámara". Es decir, no te quedes sin alternativas. Por mucho que te guste la chica, no folles siempre con la misma. Ten planes alternativos por si la que quieres te falla, esa es una de las grandes ventajas de irse de putas. Yo lo llamo diversificar.

12. ¡En el fondo, ellas nos desprecian! Por el simple hecho de pagar por follar, nos toman por hombres de segunda, por idiotas que pagan por follar, por imbéciles que en muchas ocasiones, llegan a dominar. No entienden que busquemos sexo fácil, sexo de calidad, que no podemos encontrar si no pagamos, o simplemente buscamos diversidad. Ante esta situación muchas intentan reconducir tu actitud sexual, hacía situaciones más cómodas para ellas, consiguiendo follar como a ellas les apetece y no como a ti te gusta. Suelen juzgarte por unas u otras actitudes o situaciones, y pueden lograr que cambies tu manera de entender esta actividad, en beneficio propio. Mi consejo es tener claro que nosotros dominamos, porque pagamos, y no al revés.

Uf, qué afirmación más aventurada. No las he escuchado despreciar a los clientes, pero sí a las otras mujeres "que lo dan gratis". Que las que follan por un par de copas son las putas, que ellas son prostitutas porque cobran por lo mismo que otras ofecen gratis. No sé, este mundo es muy diverso como para decir que las putas tienen una manera de pensar determinada o comparten determinadas creencias. Como cualquier colectivo de personas, el de las putas es muy diverso y puedes encontrarte de todo. Desde auténticas sacacuartos que van de divas y follan de pena a chicas majísimas, que no miran el tiempo que se pasan contigo y te llevan al cielo en la cama. No creo que se pueda hablar de reglas estrictas, sino simplemente de tener sentido común: lo que te puede hacer triunfar con unas chicas, te hará fracasar con otras. Es decir, no se puede aconsejar ser generoso o tacaño, porque hay con chicas que merece la pena abrir la mano ya que lo merecen y son agradecidas y en cambio otras que ni te darán las gracias. Eso hay que ir viéndolo, y aprendiendo a base de cometer errores. Un putero experimentado ha tenido que esmorrarse muchas veces, nada de lo que se escriba en una guía puede reemplazar el conocimiento que da la vida, la calle, el estar con las chicas. Así que si quieres saber de putas, ¡ve con ellas!

viernes, 16 de marzo de 2012

Montse Neira en TVE2

“Si reivindico que (la prostitución) es trabajo es justamente para no avergonzarme”

Montserrat Neira aka "Marien", prostituta y politóloga.




Tras el clamoroso éxito de la entrevista escrita a Marien os traigo su última aparición, en la televisión pública española. Me ha gustado tanto, que hasta me parecen bien gastados los euros que ha costado el programa.

Marien tiene tras de sí una larguísima trayectoria como “mujer que lucha contracorriente para acabar con el estigma de la prostitución”, y quienes me venís leyendo sois conocedores del especial aprecio que tengo por ella pues no sólo fue durante un buen tiempo una de las participantes más activas del blog, sino que además me animó e impulsó a crearlo desde el principio.

¿Qué anima a Marien a asumir una carga tan pesada como la de dar la cara en platós de TV, además de llevar un blog actualizado (que consume mucho tiempo, montad uno y lo veréis) y escribir un libro? En su anterior entrevista habíamos visto que la chispa que encendió la mecha fueron las barbaridades que escuchó en una conferencia abolicionista, pero a largo plazo ha de existir una motivación profunda, un problema por el cual merezca la pena luchar. Así nos explica por qué hace lo que hace: “He visto mucho el sufrimiento de muchas de mis compañeras en los diferentes sitios que he estado y he querido darles un pequeño empujoncito para que no se sientan avergonzadas, para que no tengan miedo porque ya está bien, que nadie nos tiene que juzgar.

Si tenemos tanto miedo a ser rechazados y discriminados es porque “la sociedad no admite a personas como nosotras” hasta el punto que nos desoye. Como Marien yo creí que me encontraría de todo cuando se supiese mi condición de cliente, quizá más apoyos que críticas puesto que podía sustentar mi posición en sólidos argumentos. No fue así, la reacción en mi entorno fue del más profundo rechazo e incomprensión. Yo no era un “valiente”, sino un “asqueroso” y además estaba “loco” por irlo aireando públicamente. No, lo malo no era la mentira como le sucedió a Marien. Si hasta me trataron de aconsejar, como si fuera tonto, que por qué no iba pero sin decírselo a nadie. Lo malo no era ir de putas, lo malo era que se supiera. ¿Explicar? ¿Qué iba a explicar? ¿Que a partir de entonces sería objeto de todo tipo de bromas y chascarrillos, que me señalarían con el dedo como “el putero” doquiera que fuese, que “había traído la desgracia a la familia” y condenado mi futuro laboral y personal?



Ahí estamos, el punto común que encuentro en todas las prostitutas que van saliendo a la luz pública es su LUCHA CONTRA EL ESTIGMA. La prostitución, a diferencia de otras actividades (muchas a mi entender mucho más obscenas como político, banquero o policía), tiene una mala prensa terrible que conlleva que quienes la ejerzan o se vean directamente relacionados con ella (también les pasa a sus parejas , a sus clientes, a los trabajadores de los prostíbulos, etc) necesiten ocultar esta vinculación. En vez de explicar que no hay de qué avergonzarse, la opción más útil, cómoda y práctica es negar cualquier tipo de conexión con este mundo. Por eso TODOS comenzamos siendo putas, putos o puteros “invisibles”. Nos preocupa muchísimo que lleguen a conocer nuestra “doble vida”, pero no porque hagamos nada malo o con lo que nos sintamos a disgusto, sino porque como no venimos del espacio exterior sabemos que esta sociedad rechaza frontalmente la prostitución. Así, sin más, sin mayores cuestionamientos. Pues como afirma Marien se nos ha dicho que el sexo es pecado, o una guarrería o simplemente se considera un tema tabú (no digamos si es con desconocidos o por dinero).

Sin embargo resulta que llega el día en que una se cansa, o se arma de valor o simplemente surge la oportunidad y lo cuenta. No es lo corriente, muchísimas se llevan este secreto a la tumba o sólo lo comparten con un pequeño círculo de personas que saben que lo van a entender ocultándolo al resto de la sociedad. Sin embargo, me consta que también desean que alguien “le cuelgue el cascabel al gato” y haga como Marien, que diga abiertamente y sin tapujos cómo es este mundo por dentro.

A pesar de que somos perfectamente conscientes de que habrá personas que no nos entenderán, confiamos en que nuestras reclamaciones calen en otras pudiendo así avanzar hacia una mayor integración de la prostitución en nuestra sociedad. Si hemos logrado superar las discriminaciones por razón de género, color de la piel o religión... ¿por qué no vamos a poder vencer las existentes por motivo de la ocupación laboral?



Así que es comprensible que alguna prostituta “salga del armario” y trate de dignificar su oficio al sentirse agraviada pero… ¿y los clientes? ¿Qué pasa con nosotros? ¿Por qué casi no seguimos su ejemplo y son escasísimos los ejemplos de quienes prestan su apoyo públicamente a las prostitutas? Bueno, el principal motivo es porque no comemos de esto. Nosotros podemos ocultar nuestra condición con mucha más facilidad. Y además, mientras en ciertos círculos puede existir una cierta comprensión o benevolencia hacia la “pobrecita puta” que se ha visto obligada a echarse a la calle por su precaria situación, la predisposición hacia el cliente es sumamente negativa. Es más, aunque sería deseable combatir nuestro propio estigma no es por lo que yo escribo el blog. Mis motivaciones son muy diferentes a las que mueven a la inmensa mayoría de las prostitutas que dan la cara, más que en la tendencia “pro derechos” yo me enmarco en la del “control del poder público” (cuya cabeza más visible es la estadounidense Norma Jean Almodovar): considero importante lograr nuestra aceptación social, por supuesto, sin embargo mi principal preocupación es la de evitar que la administración abuse de nosotros, sometiéndola a la legalidad. Una regulación de esta actividad no me interesa tanto por su valor simbólico de que podamos decir “mira, se nos reconoce como trabajadoras” como por el práctico de que las autoridades cuenten con un marco legal que limite su actuación. Sé que soy muy pesado con esto, lo meto en cada entrada a ver si a fuerza de machacar os quedáis con la idea. Como nadie más lo dice, lo suplo hablando de ello muchas veces.

La situación personal que llevó a Marien a entrar en la prostitución es la misma que a cualquiera que busca curro: la necesidad económica, traer pan a casa. Pero, aclara, eso no significa que las prostitutas sean pobres de solemnidad. Ni mucho menos. Ganan un buen dinero y si a una chica no la gusta esta vida, puede perfectamente estar ejerciendo apenas unos meses y dejarlo habiendo sacado lo suficiente como para emprender su propio negocio (lo cual hacen muchas, dicho sea de paso). Pero por lo general la que se mantiene en este mundo es que está “a gusto” como nos cuenta. Las hay que comienzan por problemas con su pareja, por un desengaño amoroso o porque las agrada esta actividad. Así es, como asegura “cada persona es un mundo”. Según la propaganda oficial ni ellas podrían disfrutar en este tipo de relaciones ni mucho menos establecer vínculos de amistad. Pero nuestra heroína derriba ese mito: “Me he llegado a enamorar de clientes, y clientes que se han enamorado de mí. Piensa que se establecen unos vínculos muy íntimos y si estás a gusto con la persona, si hay respeto que es lo fundamental, es fácil que surja el amor, o el enamoramiento o cariño. Efectivamente, la prostitución no se circunscribe únicamente a un intercambio económico sino que posee un componente humano fundamental.

Como pueden apreciar, la reclamación de "Respeto total al trabajo sexual" es corriente en los actos reivindicativos de las prostitutas. La anterior imagen era de México, esta es de España donde se puede ver portando la mencionada pancarta a la conocida activista y prostituta Nereida Lakuló (vestida de policía, jeje, qué gracia tiene "la rusa") . Lee el manifiesto otra conocida meretriz, Carolina Hernández, ante la atenta mirada de una de las componentes de la asociación Hetaira con más solera, Silvia García.


Este tipo de ideas provienen precisamente del desconocimiento, de ver este mundo desde fuera. Tranquilos, que a todos nos ha pasado eso de creer que hay mujeres esclavizadas, rufianes que las pegan y clientes estilo “Torrente” (para los extranjeros, un carácter de ficción muy popular en España) que las humillan. Marien confiesa cómo la experiencia la hizo ir dejando atrás esos estereotipos: “Tenía mis prejuicios porque pensaba que los hombres que acudían a prostitutas eran todos viejos asquerosos babosos. Lo que pasa es que luego me encontré que no, que eran personas del montón, de los que ves por la calle”. ¿Entendéis ahora por qué el subtítulo del blog es “espacio sexual liberado”? Por una parte porque permite desterrar los tabús sexuales que nos han inculcado desde la más tierna infancia (eso del sexo como pecado, o que has de tener novia y casarte con ella viviendo una “sexualidad ordenada”), y por otra porque logras romper con una larguísima serie de prejuicios en muchos otros órdenes de la vida (desde sociales a políticos, por ejemplo cuando en otras entradas he analizado los discursos y políticas públicas de las diferentes formaciones frente al fenómeno de la prostitución). Para mí, haber tomado la decisión de “ir de putas” es uno de los mayores logros de mi vida. Me abrió un nuevo camino, ha hecho de mí otra persona.

Sin embargo, esta explicación que ustedes están leyendo no es posible hacérsela llegar a algunas personas. Sencillamente un segmento de la población directamente nos encasilla, prejuzga, condena y ACALLA. El aspecto básico en el que coincidimos quienes conocemos la prostitución desde dentro es que hace falta que se nos escuche antes de opinar. De ahí que esté sacando entrevistas, artículos y documentales en los que hablan de la prostitución no cargos políticos o autoproclamados expertos (que también los hay en el blog), sino los principales conocedores que son las prostitutas, sus clientes o “parejas comerciales” y algunos trabajadores sociales. Espero les sean de alguna utilidad.