miércoles, 8 de diciembre de 2010

Jornadas de Hetaira I: Cristina Garaizábal habla sobre la trata

“Creemos que muchas de las redadas que se están haciendo tienen más como objetivo poner en jaque al mundo de la prostitución que no la búsqueda de víctimas de trata”.

Cristina Garaizábal, portavoz del Colectivo Hetaira



Con cierto retraso, debido a mi apretada agenda, voy a empezar a colgar las intervenciones que tuvieron lugar durante las jornadas sobre prostitución que organizó Hetaira los pasados días 30 y 31 de Octubre. Trato de corregir mis errores, y como la anterior charla que comenté (la del Ayto de León) era muy larga (de unas dos horas) varios lectores me confesaron no haber visto todas las intervenciones. Más o menos cada mesa aquí duraba lo mismo, entre la presentación, las ponencias y el turno de preguntas; así que voy a abrir una entrada dedicada a CADA interviniente. Considero que merece la pena, dijeron cosas muy interesantes y que sin duda animarán al debate, además ante mi sorpresa la mencionada charla de León fue el mes pasado la tercera entrada más vista del blog.

Realmente la primera en hablar fue Silvia García, de Hetaira, a quien no grabé pues supuse que iba a limitarse a realizar una breve presentación. No fue así, sino que tuvo una actuación muy destacada, lamento no haber recogido sus palabras. Además faltan otros ponentes ya que grabé con el móvil y se me acabó la batería… y para rematar se me oye ocasionalmente. Todo es un poquito chapucero pero bueno, es lo que hay, al menos es algo porque que yo sepa en ningún otro sitio podéis ver estas jornadas.

Uno de los apoyos más relevantes con que cuenta Hetaira es el dibujante Carlos Azagra, quien se ha prestado en no pocas ocasiones a publicitar eventos como éste.



Garaizábal me pareció, desde la primera vez que la escuché, una persona sensata, trabajadora y honrada. Probablemente la mayoría de quienes me leéis suscribiréis conmigo su discurso en la mayor parte… no obstante me ha extrañado su notorio alejamiento tanto de la realidad de la calle como de aquellas personas que se ofrecen a colaborar con ella (no sólo yo, no es algo personal). ¿Tiene algo que ocultar? ¿Quizás alberga algún temor? Tras lo que he ido descubriendo creo que tiene más que ver con la PRUDENCIA que con la desidia o el rechazo a los desconocidos. La página de Hetaira lleva fuera de servicio ya un par de semanas “por mantenimiento” y no quiero que le pase lo mismo a este blog, así que creo haber aprendido la lección y habrá temas e intereses que a partir de ahora ya no tocaré. Seguiré informando sobre la realidad de la prostitución, por supuesto, y no diré nada que no sea (o al menos crea) estrictamente cierto pero también me guardaré aquellos asuntos que puedan causar problemas a aquellas personas que me importan. Punto y final, y no preguntéis a qué me refiero porque esto es lo ÚLTIMO que diré.

¿Qué dice Cristina? Comienza contándonos el origen del concepto “trata de blancas”, que históricamente demostró ser falso y que respondía más bien a un “mito cultural”. Pero este tipo de “creencias colectivas que simplificaban la realidad” son poderosísimas, se repiten machaconamente y acaban haciendo vacilar a los convencidos y convenciendo a los indecisos: sucede lo mismo con el conflicto palestino, o con la idea que se tiene del capitalismo, o –sin ir más lejos- con el tema que tiene estos días en vilo a toda España, los controladores aéreos. Realmente alucino cómo la gente puede opinar tan vehementemente sobre un asunto conociendo tan poco sobre el mismo o sin haberse molestado en contrastar su información. Bueno, de ahí el gran poder de la propaganda, hay mucho cenutrio que se come sin rechistar las milongas prefabricadas que sacan los gobiernos y los medios.

A lo largo y ancho de Europa se ha reivindicado la necesidad de reconocer derechos sociales y laborales para "los profesionales del sexo". En España la asociación que lidera estos planteamientos es Hetaira, organizadora de las jornadas que estoy comentando, pero hay muchas más como Génera, AIPPEL, ACLAD... Las que conozco hasta el momento se hallan enlazadas en el margen izquierdo del blog, aconsejo su visita.



Posteriormente nos va introduciendo, de una manera muy sencilla, en la situación actual del fenómeno tanto desde las perspectivas teóricas como las situaciones jurídicas. ¿Que hacía falta un plan? Pues sí… pero NO ÉSTE. Más adelante lamenta que se hayan dejado de lado al resto de víctimas de trata en otros sectores que no sean la prostitución (trabajo doméstico, la agricultura, la mendicidad…) ¿No es curioso? Vamos, no hay que ser un lumbrera para percatarse de que lo de la persecución a la trata no es más que una excusa para arremeter contra la prostitución en su conjunto y además así poder decomisar (robar) los bienes de los traficantes (aunque no hayan hecho daño a nadie sino que sean empresarios muy queridos por sus trabajadoras, como el caso de Andrés).

La distinción entre tráfico y trata resulta fundamental, los delitos son muy distintos y personalmente no considero que el tráfico debiera ser perseguido ya que soy partidario de la libertad de movimientos de las personas, tanto cuando he estado con la izquierda como con la derecha siempre he considerado que “ningún ser humano es ilegal”. Señala cómo las políticas anti-trata originan graves violaciones de los DD.HH. de las víctimas que supuestamente deberían proteger, al promover discriminaciones por razones de género (y yo añadiría raciales, pero bueno, las feministas difícilmente ven más allá de eso). A las prostitutas “liberadas” se las confina en Centros de Internamiento de Extranjeros y son repatriadas forzosamente aunque corran peligro, como relata de manera detallada. Bueno, exactamente dice que se las deporta o se las pone una “multa”… y hasta aquí lee.

Como las abolicionistas consideran "que el consentimiento es irrelevante, porque nadie puede consentir querer trabajar en la prostitución", no tienen el menor reparo en tomar la palabra por las mujeres supuestamente víctimas de explotación sexual. No es que las prostitutas no puedan hablar (en muchos casos no quieren, ¿para qué?), sino que son estos "salvadores" quienes las silencian al encontrarse con que sus testimonios no refuerzan sino que refutan los dogmas abolicionistas. Mantengo que sólo se puede ser abolicionista si se es muy ignorante, muy estúpido... o muy malvado, que suele ser lo más corriente.



¿Creen que esto lo van a decir las abolicionistas? NUNCA. Ellas tienen bien aprendida la lección y la realidad no va a obligarlas a cambiarla. Ahora, si denuncian que las medidas contra la prostitución (que no sólo contra la trata, como he dicho) perjudican a las personas que la ejercen, ¿por qué no ponen el mismo empeño en combatir el discurso abolicionista que las sostiene? Existe todo un argumentario en el que se apoyan ideológicamente las actuaciones reales como el Plan contra la Trata, las deportaciones y las redadas a los pisos. Si son consecuentes tendrán que romper con sus amiguitas feministas, izquierdosas y neoprogres respaldando a la única figura pública que combate abiertamente el discurso abolicionista. Sí, señoras y señores, estoy hablando de la Espe. Pero eso significaría tener que rectificar y tragarse prejuicios, catecismos ideológicos y mucho orgullo… no es algo que se haga fácilmente ni de un día para otro.

Sigue criticando la necesidad de colaborar con la policía a desarticular la red de trata como condición obligatoria para acceder a los recursos, esto me parece de la mayor relevancia. ¿Se han parado a pensar sus señorías por qué existe tan poca colaboración con la policía? ¿Tienen alguna manera de acceder a los testimonios de estas mujeres sin la intermediación de agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y ONGs que quizá (supongamos) pueden trasladarles una visión de la realidad un tanto interesada o parcial? ¿No puede parecer que el gobierno está más interesado en darse autobombo mediante actuaciones policiales tan espectaculares como inútiles en vez de ayudarlas o solucionar los problemas reales de la ciudadanía? Yo dejo estas observaciones sobre la mesa, como dice D. César Vidal "añadan lo que quieran y descártense de lo que les parezca".

Las posiciones más reaccionarias son sostenidas por la extrema izquierda... y la extrema derecha (es decir, los liberticidas). En este cartel italiano se culpabiliza al cliente de la existencia de la prostitución, a la vez que se la vincula al crimen y a la delincuencia. Al menos hablan claro, rechazan la inmigración y con ella la prostitución: las POLÍTICAS REALES que está llevando a cabo nuestro gobierno en ambos campos no difieren mucho de lo que haría Fuerza Nueva, sólo que emplea un baño de hipocresía asegurando que protege a estas personas mientras en la práctica las persigue. Ay, RuGALcaba, que ya no engañas a nadie...



Me llamó la atención que comentase cómo somos los propios clientes quienes podemos detectar si estas personas están coaccionadas o no, dado nuestro privilegiado conocimiento de esta realidad. Díganme ustedes si es más sensato pensar en nosotros como aliados contra el delito o como cómplices de los delincuentes como aseguran desde el abolicionismo… ¿o es que quizá no quieren que conozca lo que pasa de verdad ni ayudar a aquellas mujeres que realmente puedan estar sufriendo algún tipo de abuso? Qué mal pensado soy, ¿no? Es como lo que cuenta de los anuncios, que los delitos no se publicitan. Precisamente prohibirlos sumiría este mundo en un mayor oscurantismo, y a las trabajadoras sexuales en una mayor desprotección. Y este argumento no es mío (no exclusivamente, vaya), sino que lo mantienen también los pro-derechos. ¿Podría ser que las propuestas abolicionistas conllevasen un empeoramiento de la situación en la que se hallan las prostitutas y beneficiase a quienes pueden aprovecharse de su situación de invisibilidad y vulnerabilidad? Miren si les pico para que me coman en los comentarios.

Bueno, para acabar me sumo a las conclusiones de Cristina. La distinción entre tráfico y trata es clave ya que supone hablar de prostitución voluntaria y forzosa (supongo que no necesite ni aclarar que me opongo totalmente a ésta, a la que considero que ni siquiera pueda llamarse prostitución). Desde el abolicionismo niegan esta distinción, dicen que porque el consentimiento nunca es auténticamente libre… así que ya están ellos para decidir por nosotros (¿por qué creéis que tantos abolicionistas son comunistas?). Y digo yo, ¿no será porque entonces se les cae el tenderete? Lo he dicho desde la primera entrada, hablar de prostitución es hablar de LIBERTADES, la cuestión de fondo es la lucha por una sociedad libre (como han entendido Dña. Esperanza Aguirre o D. Federico J. Losantos) o un régimen despótico, que es hacia el que nos encaminamos a pasos agigantados.







miércoles, 1 de diciembre de 2010

Música: 12 años + relato sobre la prostitución infantil

En varios de los últimos mensajes ha salido a relucir el delicado tema de las relaciones sexuales con menores (por aquellas declaraciones de Dragó y Sostres). He de reconocer un cierto grado de cobardía por mi parte al no haber tratado este asunto con anterioridad, pero como comprenderéis soy consciente de la cantidad de incomodidades y malentendidos que puede ocasionar. Comenzaré despacito, comentando una conocida canción y contando generalidades, si veo que la entrada tiene buen recibimiento continuaré y si no pues lo dejamos aquí.

"12 años" trata de dar voz a una pobre y desvalida niña, víctima de un entorno de pobreza, unos padres desaprensivos y unas instituciones que miran para otro lado. Ante una situación como la que se describe supongo que ni el ser más desalmado quedará impasible: ¿cómo vamos a permitir unos abusos así?, ¿es que nadie va a ayudarla, como pide?, ¿no podremos "salvarla" de ese infierno que vive, de los maltratos a los que la someterán esos malvados "turistas trastornados"?

El discurso abolicionista asegura que la respuesta más adecuada frente a la intrínseca perversidad masculina sería una dura legislación: responder a la fuerza con fuerza. De acuerdo a esta visión, los hombres formaríamos un grupo necesariamente delicitivo, de maltratadores y violadores (aprecien el jeto del tipo y sus garras de alimaña) mientras las mujeres serían seres dulces y frágiles necesitados de protección. Es que no se me ocurre nada más machista.



La posición a tomar, de repudio social y persecución legal, sería muy clara si las cosas fuesen así de evidentes... ¿no lo son? Pues qué quieren que les diga, sé que me lloverán huevos y tomates podridos pero... no lo veo yo tan claro. He de empezar reconociendo con humildad que, dentro de lo que es el amplísimo mundillo de la prostitución, éste es un aspecto al que le he dedicado relativamente poco estudio. Para empezar en España es un fenómeno marginal, según varias informantes sí habría un par de chicas rozando la mayoría de edad en una conocida zona de Madrid pero no he podido confirmar nada. Ciertamente las chicas parecen muy jóvenes, aunque no unas niñas. ¿Qué puedo contar a ciencia cierta? Pues que una chica rumana, con la que hace unos 3 o 4 años trabé amistad, me contó que cuando llegó a España a ejercer la prostitución lo hizo con 17 años y medio. Eso me lo creo, y considero que puede seguir dándose. Ahora, chicas de 12 años... en España NI DE COÑA.

Me dirán ustedes, con razón, que el que yo no lo vea o que en España no exista no significa que no pueda darse en otros países. Es que ahora viene la enjundia. Existen destinos de turismo sexual mundialmente re-conocidos como Cuba, Filipinas o Tailandia (del que por cierto hablaron recientemente en EsRadio). No he pisado ninguno de ellos hasta la fecha, pero sí oido varias historias del tipo "el amigo de un amigo..." según las cuales serían los paraísos (o los infiernos, según se mire) de la prostitución infantil. Como siempre digo yo sólo hablaré de lo que conozca, no voy a dedicarme a elucubrar sobre lo que suceda en esos países con la escasa y seguramente sesgada información que poseo. El problema de acercarse superficialmente a un fenómeno es que muchas veces uno va predispuesto a ver sólo lo que quiere ver y a ignorar aquello que no cuadra con visión predeterminada de la realidad.

Eso fue lo que me sucedió hace unos seis años, cuando visité Bogotá (Colombia). Ya había comenzado a "ir de putas", pero la prostitución infantil era algo que ni conocía ni buscaba. Y sin embargo la encontré, porque este fenómeno es endémico en la mayoría de latinoamérica (como podrán observar en una serie de videos que les tengo preparados). ¿Cómo dí con ella? Pues por pura chiripa, porque para ahorrar me fui a vivir de la zona de Chapinero (donde pagaba unos 80 mil pesos semanales en una residencia) al centro (35 mil... en una habitación sin agua caliente e infestada de pulgas). Ahí sí lo ví, por la zona de la TELECOM había varias crías visiblemente menores de edad esnifando pegante. Muy "jevy" la cosa, por aquel entonces ni se me habría ocurrido estar con una callejera como para meterme con una menor drogadicta... Por lo tanto no llegué a conocer nada, sólo tenía la degradante imagen de esas chicas "vendiéndose" en la calle y pensaba que menuda pena con ellas. De aquí es de donde no pasa muchísima gente: ni hablan con ellas, ni averiguan donde y cómo viven, ni conocen sus familias o aficiones. Son las "otras", las putas, las que todos quieren sacar de las calles, unos a las buenas y otros a las bravas.

La percepción social sobre la prostitución infantil es especialmente negativa, lo que provoca que resulte aún más complicado poder explicar y acceder a esta realidad. Pude ir conociendo las historias de vida de unas pocas de estas niñas que ejercían la prostitución en Colombia, y al menos mi percepción fue que no evidenciaban efectos nocivos como consecuencia de practicarla. Al contrario, se podía apreciar en ellas una desenvoltura excepcional, una sensatez encomiable y una madurez fuera de toda duda.



Pasaron varios años antes de que regresase a Colombia (fui en Agosto del año pasado, de ahí el parón en el blog). Las cosas habían cambiado mucho, ahora ya no era un niñato al que le picaban los huevos sino todo un putero curtido que no se amilanaba ante nada. Esta vez llegué a Bucaramanga, y tardé menos de 24 horas en hallar a una menor con quien por cierto acabé trabando una entrañable amistad hasta que (según averigué) los servicios sociales la retiraron. En "la ciudad bonita" -como también se la conoce- puede hallarse bastante prostitución infantil, y con esto NO quiero decir que la apruebe ni trato de fomentar el turismo sexual, sino que me limito a describir la realidad tal y como la pude apreciar. Yo ya no soy de pisos y clubes, visité algunos por ver como iba la cosa, pero casi siempre estuve en la calle. Con mi querida, agridulce e incomprendida calle. Me encanta estar rodeado de estas chicas e ir conociendo su vida poco a poco, según ellas mismas te la van contando. Porque como en todo en la vida uno aprende escuchando y observando. Había desde quinceañeras hasta cincuentonas (qué feo suena), la gran mayoría muy simpáticas. ¿Y qué decir de las transexuales? Varias de mis mejores amigas lo eran allí y lo son aquí.

Contar todo lo que viví y aprendí allí me llevaría mucho más tiempo del que dispongo, así que me centraré en la prostitución infantil. No era mayoritaria pero como he señalado sí podía encontrarse sin dificultades, tanto durante el día como durante la noche. Las chicas que conocí tenían 15-16 años, si bien me contaron que en otras zonas había chicas todavía menores (de 12-13) y una de ellas me dijo que había empezado a "putiar" con 12, "cuando todavía ni tenía pelos en la cuca" (sic). Básicamente se concentraban en los parques Antonia Santos y Centenario, y en algunas ocasiones cerca del Hotel Chicamocha. Pero todo era muy irregular, no es como aquí que sabes que más o menos tienen unos horarios y tal. Allí era prostitución callejera en estado puro, con las chicas echando a correr cuando llegaba el camión de los "tombos" (policía), cada una armada con una navaja automática (que aquí están prohibdas) para defenderse, "metiéndose vicio" (drogándose) en plena vía pública. Buah, yo estaba en mi salsa. Y las chicas flipaban conmigo, decían que jamás en la vida habían conocido a un europeo como yo... con deciros que los propios colombianos tenían miedo a esas zonas... jajaja. Soy un costra y cómo me gusta.

Otra zona que visité, muy concurrida, era la plaza de COLSEGUROS. Para mí fue toda una cura de humildad, yo iba de sobrao pensando que ya no podía sorprenderme nada... y me encuentro con varias chicas, TODAS MENORES, más sucias que el palo de un gallinero, pinta de yonkis desquiciadas y lavándose en fuentes públicas. Puta madre, qué mal rollo me dieron. Eso ya era demasiado hasta para mí. Hablé un par de veces con una señora que al parecer proporcionaba chicas a los hombres que andaban por la zona (se me acercó cuando me puse a mirar a las chicas junto a una fila de tipos que no debían tener nada mejor que hacer que pasarse las tardes de mirones) y con una chica de 13 años (si no los tenía desde luego los aparentaba) que me presentó lista para hacer el trato. La dije que volvería mañana... y hasta hoy.

Para los abolicionistas la prostitución resulta inadmisible en todas y cada una sus modalidades, sin embargo suelen mostrar aquellas tipologías que causan una mayor alarma social (prostitución infantil, callejera, forzada, etc) con el objeto de desgastar la imagen de la prostitución en su conjunto.



¿Qué habría detrás de esa chica? ¿Pobreza? ¿Abusos? ¿Falta de alternativas? Me faltaron cojones para seguir averiguando. En cambio de las de la "calle 22" (la calle de putas allá, se halla entre los dos parques que anteriormente mencioné) sí supe un montón de cosas que fueron desmitificando las ideas preconcebidas sobre estas chicas. Muchas me presentaron a sus parejas, sus hijos, sus padres. Fuimos a comer juntos y me invitaron a sus casas (bueno, a las pensiones donde residían). Algunas de las chicas vivían juntas y otras por su cuenta, la que fue más amiga mía -que la llamaban "la Chinche", por ser la más pequeña de todas- seguía en casa de la madre y a veces pasábamos casi todo el día juntos. Teníamos los mismos gustos: la buena comida, el reggaetón (sí, qué pasa), los paseos, los dibujos animados... jajaja. Pero igual me echaba las tardes con unas u otras chicas, dependiendo de las que estuviesen en la calle en el momento. O con las transexuales, como he dicho, tan locas por entrar conmigo que me lo ofrecían gratis... y no, papá, eso nooooo. "Ni puel putas" como dicen allá.

En su día Marien me preguntó si no me apartaban o se cansaban de mi compañía, a veces olvido que lo que yo doy por sentado le extraña a otras personas. Pues no, el problema de la prostitución callejera muchas veces es la FALTA DE TRABAJO, así que las chicas agradecen la buena compañía. Lo corriente es que me llamen, bien cuando me ven o incluso por teléfono, para que pase un rato con ellas AUNQUE NO ME VAYA A ATENDER. Porque no soy sólo un cliente sino, además y sobre todo, su AMIGO. Si hay veces que son ellas las que me llegan a aburrir a mí con sus historias... pero lo llevo bien, porque en eso consiste la amistad: en estar pa las buenas y pa las malas, en aguantar y en que te aguanten. ¿Que hay pesaos? Claro, en varias ocasiones las chicas han recurrido a mí para espantarlos, aunque no tienen problemas en mandarles a la mierda directamente. Y además cada una (como es normal) tiene su manera de llevar esto, unas sólo buscan el trato y hacen una estricta división entre vida personal y laboral. Lo respeto, y ACEPTO SUS REGLAS. Y otras pues son más extrovertidas, sociables y entablan relaciones de amistad con nosotros (no soy el único que anda con ellas, hay otros todavía más puteros que yo).

Pues esto ha sido todo por hoy, no esperaba enrollarme tantísimo y os he soltado un discurso de cagarse. Disfrutad de este relato, que cada vez van a ser menos frecuentes al menos hasta que acabe la carrera. Ostias, y a todo esto os pongo la canción que ya se me pasaba.





12 AÑOS - SEGISMUNDO TOXICÓMANO

Que alguien me ayude,
ahora vivo en un burdel.
Nací en una familia que era pobre.

Mis padres me vendieron,
siempre los odiaré.
Sólo tengo 12 años.

Soy objeto del deseo
de turistas trastornados,

hacen con mi cuerpo...

Que alguien me ayude,
tengo ganas de vivir.
En las calles sólo me enseñaron sexo.

No hay ley,
no hay nadie,
que proteja mis derechos.

Como un animal soy tratada.


(Bis x 5)

viernes, 19 de noviembre de 2010

CRÍTICAS AL BLOG

Quizá debería haber escrito esto hace tiempo, quienes comentáis en el blog me habéis dicho en repetidas ocasiones que existen una serie de aspectos que os incomodan o que consideráis mejorables. Desde el principio os aseguré que quería que este espacio lo fuésemos construyendo entre todos, me gusta responder a las demandas de mis lectores así que creo llegada la hora de hacer un alto (espero que breve) en el camino y tratar de corregir los posibles errores en los que haya incurrido.

Lo que quiero es que me deis vuestra opinión sincera sobre mi bitácora, que aportéis ideas para mejorarla según vuestro punto de vista. Observo que cada vez voy teniendo un mayor seguimiento (ya no es raro que pasen de 400 visitas diarias), pero a la vez despierto graves antipatías entre ciertas personas. No siempre llueve a gusto de todos, claro, sin embargo sí creo que puedo alcanzar un equilibrio en el que pueda obtener nuevos seguidores sin perder los antiguos.

Las principales críticas que he recibido desde que llevo abierto el blog son las siguientes, en orden de importancia:

1. Entradas excesivamente largas, que desaniman al lector. Es cierto, me gusta explicarme de manera detallada. Supuse que, debido a que me declaro un demandante del sexo de pago (o “putero”), habría mucha gente que no me tomaría en serio. Por lo tanto he tratado de escribir con seriedad y rigor, profundizando en mis entradas hasta donde consideraba necesario. Para subsanar la innegable molestia que supone leer cantidades considerables de texto recurrí a dos tácticas: por una parte incluir fotos y videos con profusión, así los textos resultan más amigables; y por otra emplear el subrayado en negrita (lo más relevante) y rojo (lo fundamental) a fin de facilitar la lectura y comprensión a aquellos lectores más ajustados de tiempo.

2. Opiniones claramente tendenciosas, incluso “politizadas”. Concuerdo con esta apreciación, de hecho fue algo que busqué (y confesé) desde el principio. Todos tenemos nuestras afinidades y simpatías, lo que sucede es que yo no las oculto sino que las muestro SIN COMPLEJOS. ¿Que en muchos casos no coinciden con las vuestras? Pues cojonudo, a mí no me supone ningún problema (por lo visto no todos compartís este parecer). Me encanta que exista esta diversidad de posiciones, no es algo que lamentar sino que celebrar. De hecho se da el curioso fenómeno de que la mayoría de quienes comentan en el blog sostienen ideologías políticas contrarias a la mía, y por supuesto que nunca me lo he tomado mal ni he puesto obstáculo alguno al libre intercambio de ideas y opiniones. Ante todo somos demócratas, ¿no? Por eso en mi página podéis decir lo que queráis y no censuro mientras que en las de las abolicionistas aplican la “ley mordaza” a todo lo que se salga de su rígido discurso oficial.

3. Lo poco que actualizo recientemente el blog, y nuevamente no puedo menos que daros la razón. Tengo una vida muy ocupada, aparte de mi afición por la prostitución tengo otros intereses y muchas obligaciones. Lo lamento, pero en este punto no creo que pueda mejorar aunque indudablemente me gustaría. Prefiero actualizar poco y bien que mucho y mal.

4. Emplear un lenguaje complejo, recargado y hasta “erudito”, resultas del cual se hace complicado seguir mis planteamientos. De acuerdo, esto se debe a que estoy acostumbrado leer bastante y como señalé en el primer punto no quería que me tomasen "a coña". Además cada vez tengo más visitas desde latinoamérica, por lo que me veré forzado a limitar los términos menos usuales así como las referencias a hechos o noticias nacionales.

5. Que soy un putero y doy asco. Pues vale, si no te gusto y -sobre todo- si no quieres ofrecerme la oportunidad de explicarme y prefieres anclarte en tus prejuicios simplemente no entres al blog. De todas formas como podéis comprobar ni siquiera elimino los comentarios abiertamente ofensivos: hay gente que me ha insultado (llegando al punto de desearme perjuicios físicos) y considero que están en su derecho, no me gustará ni lo que dicen ni cómo lo dicen pero yo en todo momento estaré defendiendo la libertad (incluso para ser un tarugo). Hombre, la verdad es que me gustaría que antes de condenarme se molestasen en leerme y preguntarme... pero yo no le voy a decir a nadie cómo tiene que pensar.



Pues esto es todo por hoy, siento mucho defraudar a quienes esperaban otra entrada sobre la prostitución. Espero vuestra colaboración y os aseguro que valoraré todos y cada uno de vuestros comentarios. Muchas gracias.

martes, 9 de noviembre de 2010

Puteros de renombre V: Fernando Sánchez Dragó

Menuda la que se ha armado con Dragó. Hace tiempo que quiero hacerle un merecido homenaje como uno de los puteros declarados más grandes de toda España, y ahora que se encuentra en la cresta de la ola creo que es el momento oportuno (también he de hacerlo con Berlusconi, pero “Il Cavaliere” siempre está de actualidad).

Aquí en España todos conocemos a este polémico literato, pero como veo que cada vez visitan este blog más extranjeros me veo en la obligación de hacer una breve introducción. Veréis, Fernando Sánchez Dragó es uno de los personajes que desatan más odios y simpatías en la escena pública española. Me confieso un admirador suyo, sin embargo soy consciente de la tremenda animadversión que suscita entre ciertos sectores (probablemente a varios de mis lectores no les guste esta entrada o me recriminen que le haya escogido como "modelo" de putero). Pertenece a la generación de viejas glorias que militaron en la izquierda antifranquista durante la dictadura (fue encarcelado y estuvo exiliado) y que posteriormente se pasaron a las filas de la derecha liberal, criticando que en esta "democracia" se perpetuaban muchos de los excesos y prácticas que ya habíamos presenciado durante el franquismo (en especial bajo los gobiernos del PSOE, partido que bastantes liberales consideramos como el heredero directo del régimen). Actualmente dirige el programa de Telemadrid "Las noches blancas" y es considerado unos de los estandartes de la derecha política en España, pues aunque no milita en partido político alguno sus opiniones y afinidades resultan bastante evidentes.

Fernando Sánchez Dragó, a quien dedico esta entrada, destaca no sólo por sus amplísimos conocimientos y mordaz lengua, sino también por un ego muy subido (bien por él, que se lo puede permitir). Suele creerse que los puteros tenemos baja la autoestima, afirmación que considero completamente gratuita y falaz.



A finales de Octubre el periódico (no deportivo) de mayor difusión en España, el País, señaló que este escritor había reconocido haber mantenido relaciones sexuales con un par de niñas de 13 años. Los meapilas de la izquierda carca se echaron inmediatamente las manos a la cabeza y, como decían los Def Con Dos, se pusieron a mantear de manera sistemática (y subvencionada) a D. Fernando. Al día siguiente el Mundo, el otro principal rotativo en nuestro país, publicaba las explicaciones que Sánchez Dragó daba sobre lo sucedido (también podéis escucharlas en la tertulia de Luis Herrero). Pero daba igual, cualquier excusa era buena para arremeter contra uno de los escasos valientes que se atreve a plantarle cara al régimen así que los sindica-listos de CCOO, UGT y la CGT exigieron formalmente su expulsión de Telemadrid.

La polémica, lejos de acabar, se agravó al salir Esperanza Aguirre en defensa de Dragó a la vez que el Partido Socialista madrileño pedía su cabeza y ser criticado por las ministras de cultura, sanidad e igualdad. El conflicto político se hacía patente, pues Doña Esperanza es la presidenta del Partido Popular madrileño (de "derechas") y de la Comunidad de Madrid (aquí las Comunidades vienen a ser los "departamentos" o "regiones" en latinoamérica pero con muchísima mayor autonomía y la consecuente carga fiscal que comporta). En estos momentos las posturas al respecto se hallan completamente polarizadas, mientras que para la izquierda es un pedófilo asqueroso que se merece un repudio social unánime como expresó el Gran Wyoming (y si pudieran, también el legal, el PSOE le llevó ante el defensor del menor lo cual ha resultado contraproducente pues no ha cometido delito alguno), la derecha considera su relato como una "licencia literaria" sin mayor importancia y califican de "desmedida" la reacción generada, viéndola no como una protección de la mujer o la infancia sino como una excusa para dañar a Fernando y socavar la libertad de expresión como puede leerse en el manifiesto firmado por personalidades como Gustavo Bueno, Fernando Savater o mi querida guerrera Rosa Díez.

Así han tratado los medios progres este caso, haciendo tanta sangre como han podido. Dragó señala que el País, por no hablar de medios de la cuerda como la Cuatro o la Sexta, "siempre han mentido" cuando han hablado de él. Típico, la izquierda NECESITA recurrir al engaño, a la desinformación y a la calumnia.



A todo esto, ¿qué es lo que opino yo? Pues como dice D. Federico (conocidísimo y polémico locutor de radio), que de lo que es culpable es de ser un bocazas y un fanfarrón. Yo le creo cuando dice "Si a alguien que no sea un chacal, sino una persona decente, ha ofendido mi comentario, le brindo mis disculpas y le pido perdón. Nunca, en ningún lugar, fuera de los juegos de mi infancia, he tenido trato erótico de ningún tipo con personas menores de edad. Ahí va mi mano abierta. Estréchela quien lo desee".

¿Y si fuese cierto? Pues, tal y como lo relata, no habría habido coacción o engaño alguno por su parte con lo cual no tengo nada que objetar. ¿Que la diferencia de edad resultaba muy notable (31 a 13)? Pues sí, también se llevan unos añitos Bibiana (antigua ministra de igualdad) y su novio. Mucho más preocupantes me parecen las recientes confesiones de González, de las cuales se colige que dirigía a grupos paramilitares que asesinaban extrajudicialmente (como dicen en el PP, era la X del GAL). ¿Cómo se defiende la izquierda de estas acusaciones?, pues en su mayoría desestimándolas ya que provienen de la derecha (y ya se sabe, a los "fachas" ni caso) y en el caso de Bono "el salao" echando más leña al fuego. Eso sí que es un crimen y resulta VERGONZOSA la manera que tienen de encubrirlo, no puede quedar más claro la hipocresía y doble moral que mantiene la izquierda que vé la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.

Como respuesta al atrevimiento de Sánchez Dragó, las represalias económicas no se hicieron esperar: viajes Barceló canceló una visita guiada a Japón en la que había contratado al escritor y varias librerías de Valencia retiraron su libro de la venta. Como es una persona con una trayectoria ya consolidada y que goza de estabilidad económica estas medidas le resbalan, si éste boicot se lo hiciesen a alguien que está empezando le hundirían.



Pero bueno, a lo que iba, a la faceta de putero de este fiera. Si se molestan en leer el libro, que gracias a esta polémica me compré, verán que un poco más adelante confiesa lo siguiente: "Si en aquel momento me hubieran pedido que firmara un cheque por el total del poco dinero que tenía entonces, lo hubiese firmado sin pestañear". Ésa es la sensación que tenemos los puteros cuando nos follan bien: vale, hemos pagado... ¡pero menudo polvazo nos han echado! Es como el chiste ése del hijo que le pregunta al padre que por qué no le ha dejado herencia y éste le contesta "mira, hijo mío, la mitad del dinero me lo gasté en vino y en mujeres... y la otra mitad lo MALGASTÉ". Jajajaja. Un tío que declara que vive el sexo sin tabús ni prejuicios, que a los 74 años sigue dando guerra y que ha tenido tres hijas con tres mujeres diferentes es el prototipo de putero con el que yo me siento identificado. Y no acaba aquí la cosa. Recordarán ustedes la que se armó hace un par de años cuando el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, reconoció que una puta le había desvirgado. Pues la derecha beatorra se puso a rasgarse las vestiduras y clamar al cielo mientras la izquierda, como gobernaba gracias a él, callaban como p... ¿Qué hizo nuestro afamado Dragó? Sin que nadie se lo pidiese escribió un demoledor artículo en el que declaraba haber ido POR PRIMERA Y NO POR ÚLTIMA vez de putas a los 18. Ole, ole y ole. Éste sí que es un señor putero, uno que vuelve una y otra vez y encima no se arrepiente. No como el cagao del Revilla, que ni es putero ni es ná. Se queda en un pazguato provinciano de esos que tanto les gustan a la progresía y en cobarde de medio pelo, por el contrario Dragó es capaz de sostener su condición de putero con orgullo y dignidad. ¡Bravo por Dragó! ¡Vivan los puteros declarados!


Aquí podéis ver a Boadella y Dragó presentando este libro, en el que mantienen posturas mucho más controvertidas que la concerniente a la edad mínima de consentimiento para mantener relaciones sexuales.




Lo uno va siempre acompañado por lo otro.

Me indigna, pero no me sorprende, el estúpido linchamiento mediático (y metódico) al que está siendo sometido el señor Revilla, presidente de Cantabria, por haber dicho en público verdades de a puño que infinidad de varones dicen en privado.

Y si digo varones es porque las mujeres no suelen hablar de esas cosas.

Yo también fui de putas por primera y no última vez cuando tenía dieciocho años. Sucedió en Mérida. Habíamos ido allí un montón de chicos, y alguna que otra chica, de la Facultad de Letras de la Complutense para representar Medea y Las nubes en el teatro romano de la citada localidad. La primera actriz era Maritza Caballero, que después se haría célebre. En el elenco figuraba también un jovencísimo Gonzalo Suárez. Nos acompañaba, entre otros personajes de cierto relumbrón, Alfredo Marquerie, crítico teatral de ABC. Dirigía el cotarro José María Saussol, de la estirpe de los Oliart. José Ramón Marra-López, que luego publicaría un libro, relativamente famoso, dedicado a la narrativa de los escritores españoles en el exilio (Sender, Max Aub, Dieste, Massip, Serrano Poncela…), era el traspunte. Conservo una foto memorable de aquella aventura.

Me gustaría reproducirla aquí, pero no la tengo a mano. Anda por Soria, y yo, desgraciadamente, estoy en Madrid. Mañana me largo.

Aquella casa de putas, por cierto, era fantástica. Tenía dos pisos. En el segundo, por un duro (¿o eran siete?) se follaba. La habitación en la que yo lo hice tenía una claraboya que daba a un pasillo, y por ella, de vez en cuando, se asomaban quienes lo recorrían y nos jaleaban.

El sello de Dragó es la irreverencia y la provocación, por eso resulta tan incómodo para los defensores del estabilishment y en cambio los liberales vemos en él un modelo de independencia y librepensamiento.



En el primer piso, que lo era de respeto, había una enorme mesa de camilla, alrededor de la cual se sentaban los clientes, los mirones, los espontáneos y las pupilas del burdel. La tertulia, en la que se hablaba de todo, de fútbol y de Platón, de Franco y de Carrillo, duraba hasta el amanecer. Para repicar en ella o, simplemente, escuchar lo que se decía, pellizcando en el ínterin a las chicas, si se dejaban, había que pagar una pela.

Revilla tiene razón: casi todos los hombres, en aquella época, echaban sus primeros dientes sexuales entre los brazos de una puta. O de las criadas, quienes las tenían.

Así era, guste o no guste la afirmación a los tiquismiquis monjiles de la corrección política y sus infinitas variantes.

¿Qué pasa? ¿Qué ahora no hay putas? ¡Pero sí somos, según las estadísticas, el país de Europa donde más abundan las gentes de ese gremio!


Y si hay putas, será, digo yo, porque alguien va con ellas.

¿Qué hacemos? ¿Los multamos, como en la Barcelona del Estatuto y en la Italia de Berlusconi? ¿Los desposeemos de sus derechos civiles? ¿Ponemos su foto en las comisarías con mandato de busca y captura? ¿Los llevamos a un programa de telebasura?

Quienes tienen miedo de la verdad es que viven en la mentira.