Ayer estuve en el debate que celebró el movimiento 15-M para tratar el tema de la prostitución. Quienes me leáis ya sabéis que desconfío de estos grupos y de su idea de "democracia", a pesar de que a título individual pueda simpatizar con alguno/a de los participantes. De todas formas ofrecen cauces de participación ciudadana y han animado a que quien quiera pueda enviarles sus propuestas. Sé que su respaldo social, frente a lo que claman, es minoritario y que desde las instituciones no les van a hacer ni puto caso, aun así no quiero desaprovechar la oportunidad de echarles una mano y colaborar con ellos en aquellos aspectos puntuales en los que podamos coincidir.
La charla, a la que asistieron unas 80 personas, fue muy animada debido sobre todo a la presencia de varias abolicionistas que dejaron bien claro que sus argumentos partían no del análisis de la realidad sino de sus prejuicios ideológicos. Como es natural en estas asambleas, la pluralidad del espectro político iba desde la izquierda... hasta la extrema izquierda. Pero bueno, bien, siempre es una alegría saber que se debate sobre una problemática social como ésta. Durante el transcurso del debate se fueron proponiendo una serie de actuaciones en las que se buscó el consenso entre las diversas personas que asistieron. Éstas fueron:
1. Terminar con el estigma de la prostitución. Reconocimiento social de lxs prostitutxs.
2. Modificar la Ley de Extranjería para que no se pueda expulsar a las personas migrantes que ejercen la prostitución.
3. Terminar con la criminalización municipal. Derogación de las ordenanzas “de civismo” que penalizan la prostitución en medio abierto.
4. Educar sexualmente en igualdad.
5. Incidir en el rechazo a la trata y a cualquier medida de coacción.
Pues bien, le pedí el correo a la chica que ví que organizó todo y me comprometí a enviarla hoy un mensaje con mis aportaciones a este debate. Lo que os ofrezco a continuación es el email que he enviado a las feministas de Sol. Comencé por comentar un poco los puntos a los que se había llegado en la reunión para posteriormente aportar mis propias propuestas.
Muy buenas. Ayer estuve en la asamblea que formasteis para elaborar PROPUESTAS CONCRETAS hacia el fenómeno de la prostitución y quiero aportar mis sugerencias, desde el conocimiento que tengo del tema como CLIENTE y amigo de muchas de estas chicas.
Valoro mucho que queráis buscar un consenso dentro del feminismo, aunque como ya habéis visto no es sencillo cuando se trata con personas fuertemente ideologizadas y que desoyen y tratan de patologizar a las personas que ejercen la prostitución. Podéis declarar que pretendéis combatir el estigma que padecen, pero resulta poco creíble si a continuación unas señoras salen diciendo que las putas son unas locas de la vida, que están mal de la cabeza y que sufren toda una serie de desórdenes que las inhabilitan como interlocutoras válidas. O que, aún teniéndolas delante, las desautoricen continuamente asegurando que la prostitución en todo momento implica violencia, que supone la “compra de cuerpos femeninos” y las nieguen su condición de trabajadoras y los derechos que esto conlleva. De eso es de lo que hablamos con la ESTIGMATIZACIÓN, de usurpar su voz dando una imagen de ellas que no se corresponde con la realidad. De quitarlas la DIGNIDAD decidiendo por ellas qué es digno y qué no. Y sobre todo de HACERLAS DAÑO bajo el ropaje de una retórica feminista. No, como dijo Carolina, si no se las va a ayudar de verdad es mejor que no se haga nada.
Pero yo sí que creo que pueden hacerse muchas cosas para mejorar la situación de estas mujeres (no hablo de hombres porque soy cliente únicamente de prostitución femenina). La propuesta de modificar la Ley de Extranjería me parece perfecta, de hecho ésta ha sido empleada bien para chantajear a las chicas amenazándolas con deportarlas si no cumplen con el pago de las “tasas”, bien para quitárselas directamente de encima cuando molestaban mucho como sucedió tras el conocido episodio de la Boquería, en Barcelona. Por cierto, que si afirmáis estar tan en contra de la trata de personas deberías denunciar este tipo de prácticas, ya que si entendemos la trata como el transporte de una persona de uno a otro país EN CONTRA DE SU VOLUNTAD empleando la fuerza, el engaño o cualquier otro tipo de coacción una deportación sería un caso de trata de personas en toda regla.
Asimismo aplaudo que pretendáis derogar las ordenanzas municipales que multan a las prostitutas callejeras y sus clientes, ya que su consecuencia más inmediata es la PRECARIZACIÓN de sus condiciones laborales. Sin embargo tengo dos objeciones. La primera es que estos objetivos parecen un brindis al Sol, de muy difícil realización práctica ya que son cambios legislativos que han de hacerse desde dentro, desde las instituciones, vía de la que al parecer no sois muy partidarios. ¿Cómo pretendéis llevar a cabo estas reformas? ¿Qué tenéis que ofrecer a la administración, o cómo podéis presionarla? Porque quien se lleva el gato al agua en la política real, no la de tenderete, no es quien tiene las mejores ideas o lleva razón sino quien detenta el poder y puede imponer su voluntad. La relación de los políticos con nosotros sí que es intrínsecamente violenta, no la de la prostituta con sus clientes.
Y la segunda cuestión que me intranquiliza es que, ante el vacío legal en el que se halla la prostitución, estas ordenanzas al menos suponen algo a lo que agarrarse aun CON TODO LO MALO QUE TIENEN. Es decir, si un policía pone una multa a una chica se puede recurrir como está haciendo la asociación Génera en Barcelona o el colectivo Hetaira en Madrid. Pero si la exige una cantidad para poder ejercer la prostitución, como sucedió (y sigue sucediendo) en Coslada y en otros muchos municipios a lo largo y ancho de toda España, no existe posibilidad alguna de denunciar semejante práctica. Como bien sabéis la realidad social desborda al Derecho, y las fuerzas policiales no actúan en todo momento ateniéndose a la legalidad sino siguiendo “órdenes internas”. Suelo decir que las órdenes policiales son como la mierda, siempre escurren hacia abajo.
Personalmente, en el apartado legal, incluiría la derogación del artículo 188 del Código Penal que tipifica como delito el lucro de la prostitución ajena (más comúnmente conocido como proxenetismo) aunque haya consentimiento. Para empezar es una Ley que no se aplica, como sabréis en los chalets, pisos y clubs urbanos van a porcentaje lo cual, con la Ley en la mano, es ilegal. Únicamente sirve para que la policía pueda emplearla discrecionalmente, haciendo que penda como la espada de Damocles sobre empresarios y chicas, obligados a pagarles un “impuesto” so pena de que les cierren el negocio o les lleven detenida a su pareja bajo esta acusación. Opino que nada más habría que perseguir el proxenetismo coactivo, que es el que en estos momentos practica en régimen de monopolio la administración pública.
Me parece muy vaga la declaración de educar en igualdad, otra manera de no mojarse. Porque si bien para una parte de los asistentes no supone problema alguno ofrecer y demandar servicios sexuales, se hizo notar otro grupo que consideraba esta última práctica profundamente desigualitaria. Vuelvo a lo de antes, en aras del consenso no concretáis nada. Sencillamente regulacionistas y abolicionistas no compartís el mismo concepto de igualdad, según yo lo veo tendríais que empezar a poneros de acuerdo en el significado de los términos que empleáis.
Y ya pasando a mis propias propuestas, todas en la línea pragmática, posibilista y reformista que me caracteriza. Sin grandes y pretenciosos debates ideológicos. Sin buscar cambiar el Mundo de la noche a la mañana. Sin elucubraciones teóricas ni pajas mentales. Pero bajando a la realidad, tocando el suelo y pretendiendo hacer, PASO A PASO, un Mundo mejor:
1. Formación de una ONG, o grupo que se adhiera a una ya existente, de letrados que presten asesoría legal gratuita y de calidad a las prostitutas. Como señaló Carolina, la principal amenaza proviene en estos momentos de las administraciones públicas (la llamada “violencia institucional”). Es prioritario GARANTIZAR LA PROTECCIÓN LEGAL a un colectivo sistemáticamente excluido y sobre el que se ejercen una serie de abusos y excesos, por parte de las propias autoridades, que resultan completamente inadmisibles en un Estado de Derecho. Me resulta curioso que nadie hablase de ello ayer, de hecho a las abolicionistas nunca las he escuchado denunciar nada de esto. Hay que ver cómo se cierra la boca cuando llueven las subvenciones…
2. Creación de infraestructuras públicas que permitan amortiguar el impacto que provoca la prostitución callejera a los vecinos. Por ejemplo, es ilógico que se quejen de suciedad en los polígonos si el servicio de limpieza pasa de Pascuas a Ramos (en la zona centro, por comparar, es constante) y además no hay una triste papelera. Los Ayuntamientos podrían rehabilitar edificios antiguos en las zonas céntricas (urbanas) que alquilasen habitaciones a las chicas que captan la clientela en la calle, prestando en los mismos todas las atenciones sociales que consideren oportunas (servicios médicos, “psicológicos”, de orientación laboral, etc). De este modo se evitaría tanto su ejercicio en la vía pública como las molestias que ocasiona el que estos pisos se hallen en edificios donde incomodan a ciertos vecinos. En las áreas periféricas (polígonos) una buena idea sería levantar prefabricados a los que las chicas pudieran dirigirse tanto para realizar sus servicios con mayor seguridad e higiene que dentro de cualquier vehículo como para descansar, ya que carecen de los servicios existentes dentro de casco urbano. Allí podrían ir a los baños, darse una ducha los días de calor, tomar un café en los de frío…
3. Adecuación y centralización de los servicios que prestan actualmente las ONGs. Adecuación porque, en la actualidad, la intervención social hacia la prostitución no está enfocada a ayudar a estas personas sino a justificarse ante la administración para cobrar jugosísimas subvenciones públicas. No digo que esté mal dar una vuelta con la furgoneta, servir unos “cafeses” y repartir unas ristras de condones. Pero es algo claramente insuficiente. Las necesidades de las chicas son más complejas, por ejemplo pueden precisar protectores solares en verano (hay niñas en Villaverde que se despellejan) o bebidas energéticas (Red Bull, Burn, etc) para soportar las largas jornadas de trabajo, especialmente por la noche. Estos productos no los dispensan los servicios sociales y, con la morterada de euros que las sueltan a las oene-jetas, ya podrían. Y centralización porque evidentemente podrá actuar con mayor eficacia y eficiencia una asociación grande que una multitud de grupúsculos. Lo que tenemos a día de hoy es una pluralidad de pequeñas organizaciones, cada una con su local, su furgoneta, sus horarios… un desmadre total. No olvidemos que las grandes perjudicadas en todo esto son las prostitutas, que ven cómo sus necesidades son desatendidas debido a esta desorganización.
4. Elaboración de programas de reinserción laboral realistas. Es cierto que hay chicas que quieren cambiar de actividad, pero que comenzaron en esto pronto y en la actualidad no tienen capacitación alguna. No son muchas pero sí he conocido casos. No se puede esperar que “dejen” la prostitución de golpe, especialmente debido al alto nivel de vida al que se han acostumbrado, ni que se pongan a lavar retretes o remendar pantalones. Habría que aprovechar las cualidades que han ido adquiriendo en la prostitución: por ejemplo la sociabilidad y el don de gentes servirían en trabajos donde estas habilidades sean valiosas (relaciones públicas), o los idiomas las permitirían recolocarse de traductoras o de recepcionistas de hotel, o trabajar de azafatas para eventos… todo esto son ejemplos que me han puesto las mismas chicas. En otros casos han abandonado una temporada la prostitución para trabajar de camareras, especialmente en la costa, donde les sale más a cuenta.
Estas son algunas “propuestas concretas” que incidirían en una mejora de la SITUACIÓN REAL de las prostitutas, y que además considero que podrían ser asumidas por grupos muy diversos más allá de su ideología o tendencia política. Ya me diréis que os parecen.



