viernes, 27 de mayo de 2011

Carta abierta a las feministas del 15-M acampadas en Sol. Propuestas ante el fenómeno de la prostitución.

Ayer estuve en el debate que celebró el movimiento 15-M para tratar el tema de la prostitución. Quienes me leáis ya sabéis que desconfío de estos grupos y de su idea de "democracia", a pesar de que a título individual pueda simpatizar con alguno/a de los participantes. De todas formas ofrecen cauces de participación ciudadana y han animado a que quien quiera pueda enviarles sus propuestas. Sé que su respaldo social, frente a lo que claman, es minoritario y que desde las instituciones no les van a hacer ni puto caso, aun así no quiero desaprovechar la oportunidad de echarles una mano y colaborar con ellos en aquellos aspectos puntuales en los que podamos coincidir.

La charla, a la que asistieron unas 80 personas, fue muy animada debido sobre todo a la presencia de varias abolicionistas que dejaron bien claro que sus argumentos partían no del análisis de la realidad sino de sus prejuicios ideológicos. Como es natural en estas asambleas, la pluralidad del espectro político iba desde la izquierda... hasta la extrema izquierda. Pero bueno, bien, siempre es una alegría saber que se debate sobre una problemática social como ésta. Durante el transcurso del debate se fueron proponiendo una serie de actuaciones en las que se buscó el consenso entre las diversas personas que asistieron. Éstas fueron:

1. Terminar con el estigma de la prostitución. Reconocimiento social de lxs prostitutxs.
2. Modificar la Ley de Extranjería para que no se pueda expulsar a las personas migrantes que ejercen la prostitución.
3. Terminar con la criminalización municipal. Derogación de las ordenanzas “de civismo” que penalizan la prostitución en medio abierto.
4. Educar sexualmente en igualdad.
5. Incidir en el rechazo a la trata y a cualquier medida de coacción.


Pues bien, le pedí el correo a la chica que ví que organizó todo y me comprometí a enviarla hoy un mensaje con mis aportaciones a este debate. Lo que os ofrezco a continuación es el email que he enviado a las feministas de Sol. Comencé por comentar un poco los puntos a los que se había llegado en la reunión para posteriormente aportar mis propias propuestas.



Muy buenas. Ayer estuve en la asamblea que formasteis para elaborar PROPUESTAS CONCRETAS hacia el fenómeno de la prostitución y quiero aportar mis sugerencias, desde el conocimiento que tengo del tema como CLIENTE y amigo de muchas de estas chicas.

Valoro mucho que queráis buscar un consenso dentro del feminismo, aunque como ya habéis visto no es sencillo cuando se trata con personas fuertemente ideologizadas y que desoyen y tratan de patologizar a las personas que ejercen la prostitución. Podéis declarar que pretendéis combatir el estigma que padecen, pero resulta poco creíble si a continuación unas señoras salen diciendo que las putas son unas locas de la vida, que están mal de la cabeza y que sufren toda una serie de desórdenes que las inhabilitan como interlocutoras válidas. O que, aún teniéndolas delante, las desautoricen continuamente asegurando que la prostitución en todo momento implica violencia, que supone la “compra de cuerpos femeninos” y las nieguen su condición de trabajadoras y los derechos que esto conlleva. De eso es de lo que hablamos con la ESTIGMATIZACIÓN, de usurpar su voz dando una imagen de ellas que no se corresponde con la realidad. De quitarlas la DIGNIDAD decidiendo por ellas qué es digno y qué no. Y sobre todo de HACERLAS DAÑO bajo el ropaje de una retórica feminista. No, como dijo Carolina, si no se las va a ayudar de verdad es mejor que no se haga nada.

Pero yo sí que creo que pueden hacerse muchas cosas para mejorar la situación de estas mujeres (no hablo de hombres porque soy cliente únicamente de prostitución femenina). La propuesta de modificar la Ley de Extranjería me parece perfecta, de hecho ésta ha sido empleada bien para chantajear a las chicas amenazándolas con deportarlas si no cumplen con el pago de las “tasas”, bien para quitárselas directamente de encima cuando molestaban mucho como sucedió tras el conocido episodio de la Boquería, en Barcelona. Por cierto, que si afirmáis estar tan en contra de la trata de personas deberías denunciar este tipo de prácticas, ya que si entendemos la trata como el transporte de una persona de uno a otro país EN CONTRA DE SU VOLUNTAD empleando la fuerza, el engaño o cualquier otro tipo de coacción una deportación sería un caso de trata de personas en toda regla.

Asimismo aplaudo que pretendáis derogar las ordenanzas municipales que multan a las prostitutas callejeras y sus clientes, ya que su consecuencia más inmediata es la PRECARIZACIÓN de sus condiciones laborales. Sin embargo tengo dos objeciones. La primera es que estos objetivos parecen un brindis al Sol, de muy difícil realización práctica ya que son cambios legislativos que han de hacerse desde dentro, desde las instituciones, vía de la que al parecer no sois muy partidarios. ¿Cómo pretendéis llevar a cabo estas reformas? ¿Qué tenéis que ofrecer a la administración, o cómo podéis presionarla? Porque quien se lleva el gato al agua en la política real, no la de tenderete, no es quien tiene las mejores ideas o lleva razón sino quien detenta el poder y puede imponer su voluntad. La relación de los políticos con nosotros sí que es intrínsecamente violenta, no la de la prostituta con sus clientes.

Y la segunda cuestión que me intranquiliza es que, ante el vacío legal en el que se halla la prostitución, estas ordenanzas al menos suponen algo a lo que agarrarse aun CON TODO LO MALO QUE TIENEN. Es decir, si un policía pone una multa a una chica se puede recurrir como está haciendo la asociación Génera en Barcelona o el colectivo Hetaira en Madrid. Pero si la exige una cantidad para poder ejercer la prostitución, como sucedió (y sigue sucediendo) en Coslada y en otros muchos municipios a lo largo y ancho de toda España, no existe posibilidad alguna de denunciar semejante práctica. Como bien sabéis la realidad social desborda al Derecho, y las fuerzas policiales no actúan en todo momento ateniéndose a la legalidad sino siguiendo “órdenes internas”. Suelo decir que las órdenes policiales son como la mierda, siempre escurren hacia abajo.

Personalmente, en el apartado legal, incluiría la derogación del artículo 188 del Código Penal que tipifica como delito el lucro de la prostitución ajena (más comúnmente conocido como proxenetismo) aunque haya consentimiento. Para empezar es una Ley que no se aplica, como sabréis en los chalets, pisos y clubs urbanos van a porcentaje lo cual, con la Ley en la mano, es ilegal. Únicamente sirve para que la policía pueda emplearla discrecionalmente, haciendo que penda como la espada de Damocles sobre empresarios y chicas, obligados a pagarles un “impuesto” so pena de que les cierren el negocio o les lleven detenida a su pareja bajo esta acusación. Opino que nada más habría que perseguir el proxenetismo coactivo, que es el que en estos momentos practica en régimen de monopolio la administración pública.

Me parece muy vaga la declaración de educar en igualdad, otra manera de no mojarse. Porque si bien para una parte de los asistentes no supone problema alguno ofrecer y demandar servicios sexuales, se hizo notar otro grupo que consideraba esta última práctica profundamente desigualitaria. Vuelvo a lo de antes, en aras del consenso no concretáis nada. Sencillamente regulacionistas y abolicionistas no compartís el mismo concepto de igualdad, según yo lo veo tendríais que empezar a poneros de acuerdo en el significado de los términos que empleáis.



Y ya pasando a mis propias propuestas, todas en la línea pragmática, posibilista y reformista que me caracteriza. Sin grandes y pretenciosos debates ideológicos. Sin buscar cambiar el Mundo de la noche a la mañana. Sin elucubraciones teóricas ni pajas mentales. Pero bajando a la realidad, tocando el suelo y pretendiendo hacer, PASO A PASO, un Mundo mejor:

1. Formación de una ONG, o grupo que se adhiera a una ya existente, de letrados que presten asesoría legal gratuita y de calidad a las prostitutas. Como señaló Carolina, la principal amenaza proviene en estos momentos de las administraciones públicas (la llamada “violencia institucional”). Es prioritario GARANTIZAR LA PROTECCIÓN LEGAL a un colectivo sistemáticamente excluido y sobre el que se ejercen una serie de abusos y excesos, por parte de las propias autoridades, que resultan completamente inadmisibles en un Estado de Derecho. Me resulta curioso que nadie hablase de ello ayer, de hecho a las abolicionistas nunca las he escuchado denunciar nada de esto. Hay que ver cómo se cierra la boca cuando llueven las subvenciones…

2. Creación de infraestructuras públicas que permitan amortiguar el impacto que provoca la prostitución callejera a los vecinos. Por ejemplo, es ilógico que se quejen de suciedad en los polígonos si el servicio de limpieza pasa de Pascuas a Ramos (en la zona centro, por comparar, es constante) y además no hay una triste papelera. Los Ayuntamientos podrían rehabilitar edificios antiguos en las zonas céntricas (urbanas) que alquilasen habitaciones a las chicas que captan la clientela en la calle, prestando en los mismos todas las atenciones sociales que consideren oportunas (servicios médicos, “psicológicos”, de orientación laboral, etc). De este modo se evitaría tanto su ejercicio en la vía pública como las molestias que ocasiona el que estos pisos se hallen en edificios donde incomodan a ciertos vecinos. En las áreas periféricas (polígonos) una buena idea sería levantar prefabricados a los que las chicas pudieran dirigirse tanto para realizar sus servicios con mayor seguridad e higiene que dentro de cualquier vehículo como para descansar, ya que carecen de los servicios existentes dentro de casco urbano. Allí podrían ir a los baños, darse una ducha los días de calor, tomar un café en los de frío…

3. Adecuación y centralización de los servicios que prestan actualmente las ONGs. Adecuación porque, en la actualidad, la intervención social hacia la prostitución no está enfocada a ayudar a estas personas sino a justificarse ante la administración para cobrar jugosísimas subvenciones públicas. No digo que esté mal dar una vuelta con la furgoneta, servir unos “cafeses” y repartir unas ristras de condones. Pero es algo claramente insuficiente. Las necesidades de las chicas son más complejas, por ejemplo pueden precisar protectores solares en verano (hay niñas en Villaverde que se despellejan) o bebidas energéticas (Red Bull, Burn, etc) para soportar las largas jornadas de trabajo, especialmente por la noche. Estos productos no los dispensan los servicios sociales y, con la morterada de euros que las sueltan a las oene-jetas, ya podrían. Y centralización porque evidentemente podrá actuar con mayor eficacia y eficiencia una asociación grande que una multitud de grupúsculos. Lo que tenemos a día de hoy es una pluralidad de pequeñas organizaciones, cada una con su local, su furgoneta, sus horarios… un desmadre total. No olvidemos que las grandes perjudicadas en todo esto son las prostitutas, que ven cómo sus necesidades son desatendidas debido a esta desorganización.

4. Elaboración de programas de reinserción laboral realistas. Es cierto que hay chicas que quieren cambiar de actividad, pero que comenzaron en esto pronto y en la actualidad no tienen capacitación alguna. No son muchas pero sí he conocido casos. No se puede esperar que “dejen” la prostitución de golpe, especialmente debido al alto nivel de vida al que se han acostumbrado, ni que se pongan a lavar retretes o remendar pantalones. Habría que aprovechar las cualidades que han ido adquiriendo en la prostitución: por ejemplo la sociabilidad y el don de gentes servirían en trabajos donde estas habilidades sean valiosas (relaciones públicas), o los idiomas las permitirían recolocarse de traductoras o de recepcionistas de hotel, o trabajar de azafatas para eventos… todo esto son ejemplos que me han puesto las mismas chicas. En otros casos han abandonado una temporada la prostitución para trabajar de camareras, especialmente en la costa, donde les sale más a cuenta.

Estas son algunas “propuestas concretas” que incidirían en una mejora de la SITUACIÓN REAL de las prostitutas, y que además considero que podrían ser asumidas por grupos muy diversos más allá de su ideología o tendencia política. Ya me diréis que os parecen.

martes, 24 de mayo de 2011

Propuestas municipales ante la prostitución callejera

“El acto de pagar por sexo repercute directamente en las desigualdades de género, por eso es muy importante actuar en el entorno donde se localiza la prostitución de calle en el municipio de León”.

Teresa Gutiérrez, Concejala de la Mujer en el Ayto de León



Continuando con la entrada anterior quiero mostrar la inquietud real que existe en numerosos municipios españoles debido al "problema" de la prostitución callejera. Nuevamente, como en caso de Cataluña, desconozco la situación concreta de las provincias vascas. Pero en otras ciudades he podido comprobar como muchas veces los problemas que afrontan (tanto las prostitutas como los vecinos y las administraciones públicas) son muy similares.

Es frecuente que el rechazo social que genera la prostitución callejera sea empleado por los poderes públicos para implementar toda una serie de medidas contra la misma, bajo la excusa de "proteger a estas mujeres", o "a los niños", o evitar la "suciedad que producen"... pero esto no es más que una máscara, una justificación, ya que estos problemas o bien los magnifican o directamente se los inventan. El problema fundamental no son las molestias que puedan generar las prostitutas, mucho menores que los que afectarán a los vecinos de cualquier zona de copas. El problema, a ver si nos vamos dando cuenta, SON ELLAS MISMAS. Ni aunque sean educadas, discretas o limpias. SON PUTAS. Basura que ensucia sus calles, escoria con la que no pueden juntarse, "guarras" que escandalizan a la "gente de bien".

En varios municipios los poderes públicos han lanzado agresivas campañas contra la prostitución callejera. Esta valla forma parte del III Plan de Igualdad de la Concejalía de Bienestar Social y Mujer de León, consistente básicamente en la "agit-prop" tan del gusto de la progresía. Las propias prostitutas han asegurado que "no las parece bien que hagan esto, porque si les hacen caso se quedan sin trabajo" y que, de todas formas, la campaña no ha afectado la demanda y que nadie del Ayuntamiento ha ido a hablar con ellas. Pero el objetivo real, que era hacer el paripé y quemar ocho mil euros más del contribuyente (que no se gastan en cuatro carteles, sino que se quedan "por el camino"), ha sido conseguido con creces.



En el caso de la prostitución callejera en León es paradigmático. Ésta se localiza en el paseo Sáenz de Miera, entre MercaLeón y el Palacio de los Deportes donde el impacto vecinal es mínimo. Es una zona COMPLETAMENTE DESHABITADA, no hay más que carretera, matorrales y unos pocos edificios públicos. Las viviendas quedan al otro lado del río, bien separadas, no se oye ni se ve nada. Ningún vecino despistado puede pasar por allí, ya que no se le ha perdido nada, y menos los niños pues las chicas llegan bien tarde. Las prostitutas ejercen allí en unas condiciones francamente precarias, pues no tienen ninguna cafetería donde descansar o hacer sus necesidades (a diferencia de la prostitución callejera en casco urbano, como es el caso de la Montera en Madrid o el Raval en Barcelona). Y, a pesar de todo, quieren seguir sacando de allí a las chicas. ¿A dónde? ¿Las tiramos al Bernesga?

Un político responsable debería tratar de minimizar los problemas de sus ciudadanos satisfaciendo a tantos como sea posible. Entiendo que si una parte de la ciudadanía demanda servicios de prostitución no es mi función disuadirles de ello, puesto que no perjudican a nadie (antes al contrario), sino garantizar que puedan seguir haciéndolo en condiciones óptimas. Por eso hoy voy a mojarme y a confrontar mi propuesta con la de varios de los candidatos que se presentaron a las pasadas muncipales (ver final de la entrada):




El País, 13/05/2011



TXEMA OLEAGA (PSE). "Además de hacer cumplir la ley, buscaremos acabar con las mafias que explotan a esas mujeres", afirma el candidato a la alcaldía de Bilbao, que indica que abordará la problemática desde la integración personal, no solo desde la sanción.

ESTHER MARTÍNEZ (PP). La candidata a la Diputación de Vizcaya aboga por la colaboración institucional "para que las mujeres no se vean abocadas a prostituirse, ni los vecinos a soportar las situaciones que conlleva".

GORKA URTARAN (PNV). "(Lo que) hay que hacer es básicamente trabajo social, de educación de calle para poder contactar con estas personas y darles alternativas a su situación", cree el candidato a la alcaldía de Vitoria.

PATXI LAZCOZ (PSE). "Pese a que en Vitoria solo existe de forma puntual, la prostitución es un mal que ataca a la dignidad de las personas y, como tal, debemos sacarla de la calle y de las páginas de los periódicos", asegura el alcalde de la capital alavesa y candidato a la reelección, que resalta que deben seguir colaborando con asociaciones como Gizarterako e incidir en programas de educación e inserción.

RAMÓN GÓMEZ (PP). El candidato a la alcaldía de San Sebastián recuerda que en la capital guipuzcoana no hay tanta prostitución callejera como en otras ciudades. Por ello, apunta: "Aquí tenemos problemas con pisos en comunidades que se utilizan como prostíbulos". Gómez remarca que se debe acabar con estos lugares, "por la tranquilidad de los vecinos".

Cliente X (Partido SuciaLizta). El candidato al Ayuntamiento de DIRTYLAND D.C. ha realizado sus declaraciones no desde su despacho, como los demás, sino desde la calle porque asegura que "el político, como representante, no es que tenga que estar cercano a los ciudadanos: es que es uno más de ellos". Esta cercanía la lleva al extremo, ya que nos recibió sentado en un bordillo entre las prostitutas callejeras, las cuales le trataban con gran familiaridad y confianza. Entre ellas se encontraba la número dos de su lista, Dña. Asfaltito, a quien dedicó grandes alabanzas: "es una persona con gran capacidad de trabajo, que sabe cómo hacer feliz a la gente", afirmó el cabeza de lista del Partido Sucializta.

Sus propuestas se concretan en la instalación de prefabricados en los polígonos industriales, donde las chicas puedan llevar a cabo sus labores "de importante interés social" en mejores condiciones y provocando un menor impacto al entorno; en cursos de formación que tengan en cuenta las habilidades adquiridas por las prostitutas para la reinserción laboral de aquellas que así lo deseen; en un plan de promoción del estudiante-trabajador que incluye becas universitarias; en asesoría legal gratuita y en la elaboración de una normativa municipal "que establezca DERECHOS Y DEBERES para todos los colectivos implicados en este fenómeno". Preguntado respecto a las mafias, cuestión que preocupa a los demás candidatos y a los colectivos vecinales con los que ha tenido contacto este periódico, Cliente apunta que "éste es un problema muy delicado para el cual hemos diseñado un plan cuatrinanual durante el cual esperamos reducir el número de chulos al menos en un 50%, mediante incentivos voluntarios y jubilaciones anticipadas".

jueves, 19 de mayo de 2011

Los partidos políticos catalanes frente a la prostitución callejera

En Barcelona se aprobó la primera normativa municipal que penalizaba tanto el ofrecimiento como la demanda de servicios sexuales en la calle, la "Ordenanza de Medidas para Fomentar y Garantizar la Convivencia Ciudadana en el Espacio Público". Hablamos no sólo de mantener las relaciones sexuales propiamente dichas (lo cual se considera infracción muy grave, multada con entre 1.500 y 3.000 €), sino de sencillamente "captar" a la clientela (infracción leve, sanción de hasta 750 €). A pesar de todo no se ha conseguido acabar con esta modalidad de prostitución y este tema renace cada vez que se acercan elecciones, teniendo que enfrentarse los políticos al fantasma de las celebérrimas fotos de la boquería.

Muchos ayuntamientos catalanes, como es el caso del de la Jonquera, han optado por prohibir la prostitución callejera imponiendo onerosas sanciones económicas. Una de las soluciones posibles para evitar espectáculos tan lamentables (no sólo para la imagen de la ciudad, también para las propias prostitutas) sería la autorización de habitaciones o "meublés". Vaya por delante que desconozco totalmente la situación en Barna, pero según tengo entendido existe una política abiertamente encaminada a cerrar estos pisos. Evidentemente si se acaba con ellos la prostitución se reduce... porque se PRECARIZA. Aquí en Madrid las chicas nunca han llegado al extremo de tener que realizar servicios en plena vía pública, pero recuerdo ocasiones (cuando cerraron las habitaciones de Jardines y Caballero de Gracia) en las que se veían obligadas a acudir a una pensión de Hortaleza donde tenían que esperar en torno a una hora para atenderse. En esos momentos llegué a ver las cosas muy negras, porque lógicamente si no las sale a cuenta no van a seguir en esto. Desde los poderes públicos, si lo que realmente se pretende es "garantizar la convivencia" es preciso buscar medidas que resulten tan satisfactorias como sea posible para el conjunto de los sectores sociales implicados. No es realista (ni mucho menos justo) responsabilizar de todos los males a un colectivo y cargarle con todas las culpas, sin tan siquiera molestarse en escuchar sus reivindicaciones. Luego los resultados son estos, la norma resulta inútil. La legislación no puede obviar la realidad social, es mucho más probable que las personas la excluyan a ella que ésta a las personas. Con la ordenanza de Barna tenemos un episodio de DESOBEDIENCIA CIVIL en toda regla. ¿Han aprendido los políticos? No lo parece, a tenor de las respuestas que dieron varios de los candidatos al Ayuntamiento de esta ciudad al diario El País. Se entiende que ciertas conductas, como la "captación agresiva" de clientes, causan incomodidad y han de ser evitadas. No tendría por qué molestar a nadie, normalmente con un "gracias niña, pero no" es suficiente para que desistan (algunos las rechazan de muy malas maneras). Y si no siempre queda el no por muy manido menos efectivo "no tengo dinero". En vez de tratar de impedir este tipo de comportamientos (lo cual por cierto también se hace, mediante órdenes que les dan los policías a las chicas) se arremete contra la prostitución como un todo. XAVIER TRIAS (CiU) RICARD GOMÀ (ICV-EUiA) JORDI PORTABELLA (Unitat) JORDI HEREU (PSC) ALBERTO FERNÁNDEZ (PP) XAVIER TRIAS (CiU) No. Estoy a favor de abolir la prostitución. Perseguiremos las mafias que actúan en Barcelona, que ha de ser una ciudad de tolerancia cero con estas prácticas. Invertiremos en los recursos necesarios para acabar con esta esclavitud del siglo XXI. Daremos un impulso al plan que recoge todos los aspectos que afectan a la prostitución, con la participación de los colectivos afectados, vecinos y profesionales. Este plan tendrá un compromiso, también económico, de todas las concejalías implicadas para así ofrecer medidas de protección como casas de acogida, asesoramiento jurídico, reorientación ocupacional y de inserción, entre otras. RICARD GOMÀ (ICV-EUiA) Sí. Aunque lo más urgente ahora es conseguir superar la situación de alegalidad, que vulnera los derechos de las mujeres que la ejercen voluntariamente la prostitución. Los meublés ya existen en Barcelona, y podrían abrirse si garantizan plenamente estos derechos, con una apuesta por la autogestión y sin interferir en la convivencia de vecinos y vecinas. Si lo que realmente se pretende es una mejor convivencia es posible REGULAR ciertos aspectos concretos. Por ejemplo, en lugar de prohibir la prostitución en las carreteras porque "peligra la seguridad vial" se puede establecer la obligatoriedad de llevar chalecos reflectantes, como es el caso de estas prostitutas en Lleida. JORDI PORTABELLA (Unitat) No. No estamos a favor de las zonas rojas ni de especializar áreas de Barcelona en una determinada actividad. Aunque el Ayuntamiento establece en su normativa la posibilidad de abrir meublés, es prioritario reforzar los programas orientados a las mujeres que quieren salir de la prostitución y erradicar las redes de proxenetas. JORDI HEREU (PSC) No. Nosotros, en Barcelona, no queremos barrios rojos y quien quiera abrir un meublé debe regirse por la normativa local vigente, que marca unos requisitos muy exigentes. Nuestra preocupación es el espacio público y los problemas de convivencia que se puedan dar en él. De ahí que el Ayuntamiento de Barcelona decidiera actuar cuando esta actividad monopolizaba ciertos ámbitos del espacio público. Pero para evitar la prostitución en la calle lo primero que hay que hacer es luchar contra las redes de explotación sexual de ámbito internacional. Todas las Administraciones y cuerpos policiales tienen que colaborar en esa tarea. ALBERTO FERNÁNDEZ (PP) No. Otra cosa es que se regulen las condiciones de los locales donde se ejerce la prostitución, con todas las inspecciones municipales, policiales y sanitarias. Hay que evitar que se abran prostíbulos en escaleras de vecinos porque generan problemas de convivencia. Lamentablemente, el PP se ha quedado solo en la propuesta de erradicar la prostitución.

lunes, 16 de mayo de 2011

Los liberales y la prostitución VI: Esperanza Aguirre

"Yo soy partidaria de que la prostitución se regule; lo he dicho siempre y lo sigo pensando"

Esperanza Aguirre Gil de Biedma, Presidenta de la Comunidad de Madrid



Ahora que se acercan las elecciones creo que es el momento oportuno de recordar a la única política que se ha declarado partidaria de regular la prostitución desde la óptica liberal, garantista, abierta y pluralista que un servidor propugna: la actual presidenta de la Comunidad y del PP de Madrid (bieeen). Espero que lo siga siendo por muchos años más.

Se pronunció en tal sentido al ser preguntada sobre si considera que hay que hacer algo para eliminar la prostitución de las calles de Madrid, en plena efervescencia mediática por la polémica que causó el País al publicar fotos de varias chicas realizando sus "servicios" en el barrio del Raval, en Barcelona. Frente al alcalde de la ciudad condal, partidario de prohibir tastivamente la prostitución callejera, "la Espe" declaró que habría que garantizar que quienquiera ejercer la prostitución pueda hacerlo libremente, sin ser extorsionado por nadie. Con esto muestra no sólo unos claros principios liberales sino también un profundo conocimiento de esta realidad.

Una de las poquísimas personalidades públicas en España que siempre están a la altura de las circunstancias es doña Esperanza Aguirre, política íntegra, trabajadora y con principios. En el PP no existe una postura unitaria respecto al fenómeno de la prostitución, pero ella se descuelga y da su opinión pese a quien le pese. No quiero disimular la admiración que siento hacia esta señora, para mí es todo un modelo a seguir.



No pareció tener mayores reparos morales, su reflexión fue que "si alguien quiere pagar por sexo, no veo por qué lo debemos prohibir". Frente a ella, su rival el socialista Tomás Goméz, afirmó que la prostitución era "inmoral" y que por tanto habría que prohibirla. No sólo la de calle sino en todas sus modalidades, ya que está convencido de que "las mujeres que la ejercen, en su mayoría, es por el resultado de mafias".

De inmediato otras personalidades socialistas salieron a respaldar a su candidato a la CAM, criticando la propuesta de regular la prostitución ya que eso supondría "institucionalizarla". Feministas reconocidas del PSOE como Matilde Fernández, Maru Menéndez, Elena Valenciano o Ángeles Álvarez equipararon la prostitución a una forma de violencia hacia las mujeres que debería ser erradicada.

Gómez se confiesa partidario del abolicionismo dado que supone a las "mujeres prostituidas" víctimas de mafias que las fuerzan a ello. Esta creencia es ampliamente compartida, al menos si hacemos caso a sus palabras, por una parte muy amplia de nuestra clase política. En la imagen se encuentra Gómez (centro de la imagen) junto con la Presidenta del Partido Socialista de Madrid Delia Blanco, el portavoz Socialista del Ayuntamiento de Madrid David Lucas, y la Responsable de igualdad del PSM Ángeles Álvarez posando junto al equipo de APRAMP.



Por supuesto también cuenta con oposición dentro de su partido, los casos más conocidos son los de Alberto Ruiz-Gallardón y Ana Botella, que emplean un discurso prácticamente calcado al de la izquierda para negarles a estas personas sus derechos, protección jurídica y status de ciudadanía. Sin embargo, la mayoría de los regidores han apostado por limitarse a sacar la prostitución de las calles debido a que consideran que producen efectos muy negativos en el entorno y deterioran la imagen de la ciudad como he denunciado en multitud de entradas.

Entre toda esta panda de cobardes, hipócritas o, simplemente, oportunistas destaca con luz propia Esperanza Aguirre. En todas sus actuaciones políticas se ha distinguido por su lucha abierta contra la corrupción y una firmísima defensa de los intereses de los madrileños (tanto los de "toda la vida" como los "nuevos"). Me alegra volver a estar, una vez más, a su lado. Un besazo, presidenta.