Manuel Llamas, redactor jefe de Economía en Libertad Digital
"Lamentablemente aún resulta una realidad común a quienes ejercen el trabajo sexual, verse imposibilitadas de gozar la plenitud de sus derechos por imposiciones legislativas que violan los derechos individuales en una supuesta e infundada lucha por proteger valores sociales de ciertos grupos de estas sociedades".
ASMUBULI - Asociación de Mujeres Buscando Libertad
"Considero que el Estado no puede permitir legalizar una profesión cuyo máximo propósito es el humillar a las mujeres (o a chaperos me da igual). Por eso hay que castigar a los hombres que paguen por ese tipo de servicios y ayudar a las mujeres que estén presas en el oscuro mundo de la prostitución a salir de él. Si la mujer rechaza la ayuda y sigue intentando captar clientes en tal caso habría que castigarla también de la misma manera que se castiga a un camello".
Mensaje en un FORO DE LA POLICÍA
"Hace falta una estrategia decidida para combatir la lacra social de la prostitución, con una línea clara de tolerancia cero hacia la promoción de ésta y de los negocios involucrados alrededor del tráfico de personas con finalidad de explotación sexual. Queremos una sociedad sin explotación sexual y nos comprometemos a trabajar para eliminar la prostitución y cambiar el modelo social de dominación y desigualdad que la hace posible, concienciando a la sociedad de que la compra de servicios de prostitución contribuye al establecimiento en nuestro país de mafias que se lucran de mujeres a las que han secuestrado sus derechos".
Programa electoral del PSOE para las generales del 2011
La semana pasada levantó un gran revuelo el documento sobre la reforma fiscal y los «agujeros negros» que presentó la Organización Profesional de Inspectores de Hacienda del Estado. Entre otras medidas (más de 300), proponía que la prostitución y el tráfico de drogas blandas, como la marihuana, fuesen legalizadas. El argumento esgrimido principalmente es de orden económico (recaudatorio), pues estiman que la legalización de la prostitución permitiría al Estado recaudar unos 6.000 millones de euros anuales. De acuerdo a Ransés Pérez Boga, presidente de los inspectores de Hacienda, sería conveniente legalizar totalmente sectores que actualmente no generan ingresos fiscales. El colectivo de los inspectores abogó por el pragmatismo, señala que existe mucha “hipocresía” en torno a este tema y afirma que además de la recaudación adicional para las arcas públicas así se podrían combatir de forma más eficaz los efectos negativos de estos sectores (la delincuencia, vamos).
Rápidamente salió al paso la Asociación de Técnicos del Ministerio de Hacienda, manifestándose en contra de abrir el debate sobre la legalización de la prostitución y las drogas blandas con el argumento de que provocaría que con el pago de impuestos se blanquearan actividades ilícitas. Estos funcionarios consideran que estas actividades deberían combatirse penalmente como hasta ahora (curioso, porque supuestamente la prostitución no se persigue al menos de manera formal), debido a su naturaleza criminal. Señalan que, según los "expertos", la prostitución lleva implícita la inmigración ilegal, el tráfico de personas y su explotación sexual por redes criminales. El secretario general de la asociación, José María Mollinedo, ha indicado "que no se deben buscar ingresos a cualquier precio" (jejeje).
Este debate no es nuevo, y de hecho han tomado parte en él varias de las figuras más relevantes del panorama político nacional. Como recordaréis, en su día Felipe González declaró estar a favor de la legalización de las drogas y Esperanza Aguirre siempre ha sido partidaria de legalizar tanto la prostitución como las drogas. En contra se han pronunciado, por poner también ejemplos de pesos pesados de la escena política, Alfredo Pérez Rubalcaba y Ana Botella. Aunque por lo general la polémica es intensa pero breve, como una tormenta de verano, he de recordar que en las pasadas elecciones autonómicas fue un tema que enfrentó al PP contra el PSOE de Madrid tal y como reflejé en una entrada del blog (léanla para refrescar la memoria).
En principio, y si nos atenemos a lo que dice la Ley, las prostitutas se llevarían toda la pasta que ingresan sin tributar ni un céntimo. Eso sobre el papel, que lo aguanta todo. Esta situación crea un agravio comparativo, pues parte de la ciudadanía -desconociendo completamente el funcionamiento real de este sector- la emprende contra las putas y pide rabiosamente que paguen impuestos. Lo primero que hago cuando me encuentro con uno de tales energúmenos es preguntarle si la decisión de no tributar parte de las chicas o de los políticos. Si hay que pedir alguna responsabilidad será a quien la tiene, que son nuestras autoridades. Ellas follan, no legislan.
Además toda esta controversia ha sido alimentada por el anuncio de diversos institutos estadísticos de incluir las "actividades ilegales" en el PIB. Según el INE, el PIB podría aumentar hasta un 4,5% pero tan sólo el 0,6% sería imputable a las actividades hasta ahora no fiscalizadas. Aunque lo único que está claro es que resulta muy complicado medir unos sectores opacos sobre los que no existen datos fiables.
Con todo, cada vez más gente se pregunta, si son sectores económicos que generan grandes beneficios y podrían ser fiscalizados por las administraciones públicas... ¿Por qué no se hace? ¿No sería conveniente entrar a regular estos mercados tanto por la importante recaudación que obtendría el fisco como por la lucha contra esa delincuencia que se presume existente? Como tantos otros temas, no es la primera vez que hablo de él en el blog y mis lectores habituales ya conocen de sobra mis planteamientos. Para quienes lleguéis nuevos seguramente os interese la entrada que escribí explicando por qué LOS PARTIDOS DE LA CASTA NO PUEDEN REGULAR LA PROSTITUCIÓN. Fíjense que adjunté en la entrada un artículo de Pérez-Reverte del año 94. Sí, señores, hace 20 años ya nos preguntábamos por qué las "lumis" no pagan IVA. Y yo les voy a dar aquí y ahora la respuesta.
Resulta que, a diferencia de lo que dicen los inspectores, no creo que sea una cuestión de hipocresía sino de desconocimiento. Hay un motivo de peso para que la prostitución no esté regulada formalmente, y es que NO INTERESA.
Dinero, dinero y dinero. ¡Cuánta pasta da el puterío! Sí, pero díganlo todo: dinero que siempre es en efectivo, que no deja rastro alguno y que no puede justificarse. Es dinero maldito pues quienes lo ganan están a merced de quienes pueden extorsionarlas y quedarse con él. La situación actual lo que permite es que siga siendo un dinero anónimo. No hay facturas, ni transferencias bancarias, ni nada que permita seguir su rastro. Si alguien quisiese financiarse ilegalmente sería lo que precisamente buscaría, ¿no les parece?
¿A qué me refiero con que "no interesa"? Bueno, no tienen ustedes más que ver qué prisas se da la casta para legislar cuando realmente quiere: comparen la situación de la no regulación del aborto, la ley de huelga o el sistema electoral con la reforma del art 135 de la CE, el rescate a la banca o la reciente Ley Orgánica de Sucesión a la Corona. ¿Por qué ciertos temas se los toman con una tremenda parsimonia y para otros corren como si les hubieran metido una guindilla en el culo? No es casualidad, todo sucede por algún motivo. Hay asuntos que quieren que se queden como están, y no los tocan. Y la prostitución es uno de ellos, la actual "alegalidad criminalizada" resulta muy beneficiosa para las élites dominantes.
Miren, se dice que la prostitución en España movería entre un 1,8 y un 4% del PIB (18 a 40 mil millones de euros, como todo son estimaciones hay varias cifras... al parecer la primera se referiría únicamente a los locales de alterne, vulgo "puticlubs", y la segunda al conjunto total del sector). Es una cifra que considero razonable, Holanda estimaba que movía en torno al 5% (no he encontrado el enlace pero créanme, me acuerdo del porcentaje que además provenía de un sitio oficial). Para que se hagan una idea, la agricultura en España no llega al 2% del PIB y la construcción, en la mejor etapa de la burbuja, aportaba algo más del 10%. Es decir, es una cifra, un porcentaje, un cantidad MUY APRECIABLE.
En el mundo de la prostitución se produce un fenómeno muy llamativo. Resulta que son los trabajadores y, sobre todo, los empresarios del sector los interesados en regular si situación y contribuir con las onerosas cargas fiscales mientras la administración pública rechaza meter mano a este negocio tan boyante. ¿No les resulta cuanto menos un poco raro? Pues no lo es y les estoy explicando por qué: regular/legalizar la prostitución significaría el reconocimiento de una serie de derechos, una protección legal y una seguridad jurídica para trabajadores y empresarios a la vez que conllevaría una disminución del poder y del dinero que tienen nuestras autoridades. Evidentemente no van a tirar piedras contra su tejado.
En estos momentos es un dinero que no existe. Ni tributa ni está sometido a control alguno, no está fiscalizado. Y esa es la gran ventaja que encuentran nuestras autoridades, expertas en el arte del similitruquili y del manguili manguili. La regularización de la prostitución les perjudicaría en dos sentidos, el primero es el tipo impositivo que estaría fijado por Ley y ya no podría ser el resultado de su avaricioso afán recaudador. Hay quien dice que las prostitutas pagarían un 21% por IVA y otros el 30% por Sociedades. ¿Y si yo les dijese que tienen que pagar hasta el 50% de lo que ingresan? Anda, ahora resulta que no es que pagan como todos los ciudadanos. Pagan MÁS que el resto, por la situación de vulnerabilidad y desprotección legal en la que se hallan. El segundo es que habría una fiscalización, un seguimiento de ese dinero, que es la única manera de que se les pille (como al Manga Urdanga o a los sincalistos de la "ugeté"). A más de uno se le acabaría el chollo: las administraciones públicas perderían dinero y además tendrían que rendir cuentas sobre lo recaudado.
Les voy a poner un ejemplo concreto que es la mejor manera de entenderlo. Tenemos una puta poligonera que cobra 20 pavos el servicio, así que supuestamente si pagase IVA el precio final sería de 24 euretes. ¿Cierto? 20 para ella y 4 para Hacienda. Nos dicen, ¿pero es que queréis pagar impuestos, deseáis pagar MÁS? ¿Estáis tontos? No, amigos, no. Se pagaría MENOS. ¿Y cómo es eso del queso? Pues porque hay una falacia, y es que el precio final que ahora cobra la chica ya tiene incluido una serie de gravámenes mucho más altos. Si tiene chula se queda con la mitad, es decir, folla por 10 y si trabaja por su cuenta pues tributa por algo parecido al sistema de módulos. Vamos a ver si me explico.
Una de las situaciones que debería levantar las sospechas de cualquier persona con un mínimo sentido crítico y la más elemental capacidad reflexiva es la de comprobar el continuo (y costoso) servicio público de policía que se da a estas mujeres. Están constantemente encima de ellas una serie de funcionarios que, por tanto, dejan de dedicarse a otras actividades. Los sueldos y equipo de estos profesionales nos cuestan un dinero a todos los contribuyentes, pero no a las putas, porque ellas -de nuevo digo que "oficialmente"- no pagan nada a nadie. No sólo no gastan sino que se "benefician" de este tipo de servicios que otros pagan. Ya, claro. Resulta que a los ciudadanos nos hacen co-pagar los servicios sanitarios y los medicamentos, nos ponen tasas al uso de algo tan elemental como es la justicia y en servicios en los que ya existían -como la educación- las aumentan escandalosamente. Pero no, a las putas no las recortan "protección policial". Y no las cobran ningún tipo de tasa ni gravamen. ¿No ven que es absurdo, ridículo, que es que sencillamente poniéndose a pensar uno se tiene que oler que aquí hay "gato encerrado"?
En el primer caso, en el "trabajo por cuenta ajena", les decía que ella se queda con la mitad de lo que cobra. La base imponible son esos 10 euros que se queda, si le sumamos el IVA saldría un precio final de 12. Es decir, que los clientes nos ahorraríamos 8 chapas en cada polvete. Para alguien echa unas cien canitas al aire al año, eso son 800 machacantes lo cual no está nada mal. Y me dirán ustedes, ¿por qué paga a la chula? Pues porque la chula es la empresaria que ya ha acordado desde su país que van a pachas, porque ella se encarga de traerla, de enseñarla el oficio, de cuidarla, de proporcionarla trabajo, de buscarla techo y, por supuesto, de negociar con la policía. Si una señora lleva a 4 o 5 chicas pueden "hacerla un precio", así también es más cómodo para las autoridades pues no tienen que andar cobrando a cada una por separado (motivo por el que chaparon la CdC e impulsan los macroclubes).
En cambio, la chica que trabaja independientemente lo tiene mucho más jodido (aunque potencialmente puede ganar mucho más) debido a que tiene que pactar directamente con las mafias policiales. Lo normal es que pague una cantidad fija (el "módulo"), semanal o diaria, que varía en función del tiempo que lleve la chica, lo joven y bonita que sea, la zona en la que esté y SOBRE TODO de lo espabilada que sea. Ahí está la gran ventaja de las chulas, son perras viejas y saben cómo tratar con los agentes (para mí la habilidad más complicada a la hora de ejercer la prostitución). También puede optar por no pagar nada a nadie, e intentar burlar el control policial. En ese caso su situación es la más precaria y complicada de todas las existentes (también la más autónoma), ya que no puede situarse en un lugar fijo (es la llamada "prostitución deambulatoria") y tiene que confiar en escondites o terceras personas para guardar su dinero (más de una ha perdido todo lo recaudado cuando la "pillan").
Todo este debate sobre la conveniencia de "legalizar" la prostitución me recuerda a las maravillosas (e inaplicables) propuestas de toda esta hornada de chavalillos que salen en las tertulias de la tele, ya saben, Alberto Garzón, Pablo Iglesias, Albert Rivera... A ver, que si listas abiertas. Que si democracia interna. Que si eliminar aforamientos. Que si acabar con las puertas giratorias. Etcétera, etc, etc. OBVIO que la ciudadanía saldría beneficiada, ¿pero a quién no le convendría? ¿Por qué no se hace? La situación de todas estas reformas, tan deseables como impensables en nuestro sistema político actual, la resume a la perfección esta conocida viñeta de El Roto.
La prostitución deja caer cascadas de dinero que no es sometido a ningún control ni tributación (oficialmente). ¿Creen que es algo normal? ¿Por qué hemos llegado a esta situación? ¿Es un asunto de lucha contra la delincuencia, de hipocresía, de "dignidad" como tantas veces se dice o... podría beneficiar económicamente la clandestinidad de este sector? Esta última tesis es la que defiendo en este artículo y les voy a ir explicando.
Rápidamente salió al paso la Asociación de Técnicos del Ministerio de Hacienda, manifestándose en contra de abrir el debate sobre la legalización de la prostitución y las drogas blandas con el argumento de que provocaría que con el pago de impuestos se blanquearan actividades ilícitas. Estos funcionarios consideran que estas actividades deberían combatirse penalmente como hasta ahora (curioso, porque supuestamente la prostitución no se persigue al menos de manera formal), debido a su naturaleza criminal. Señalan que, según los "expertos", la prostitución lleva implícita la inmigración ilegal, el tráfico de personas y su explotación sexual por redes criminales. El secretario general de la asociación, José María Mollinedo, ha indicado "que no se deben buscar ingresos a cualquier precio" (jejeje).
Este debate no es nuevo, y de hecho han tomado parte en él varias de las figuras más relevantes del panorama político nacional. Como recordaréis, en su día Felipe González declaró estar a favor de la legalización de las drogas y Esperanza Aguirre siempre ha sido partidaria de legalizar tanto la prostitución como las drogas. En contra se han pronunciado, por poner también ejemplos de pesos pesados de la escena política, Alfredo Pérez Rubalcaba y Ana Botella. Aunque por lo general la polémica es intensa pero breve, como una tormenta de verano, he de recordar que en las pasadas elecciones autonómicas fue un tema que enfrentó al PP contra el PSOE de Madrid tal y como reflejé en una entrada del blog (léanla para refrescar la memoria).
Además toda esta controversia ha sido alimentada por el anuncio de diversos institutos estadísticos de incluir las "actividades ilegales" en el PIB. Según el INE, el PIB podría aumentar hasta un 4,5% pero tan sólo el 0,6% sería imputable a las actividades hasta ahora no fiscalizadas. Aunque lo único que está claro es que resulta muy complicado medir unos sectores opacos sobre los que no existen datos fiables.
Con todo, cada vez más gente se pregunta, si son sectores económicos que generan grandes beneficios y podrían ser fiscalizados por las administraciones públicas... ¿Por qué no se hace? ¿No sería conveniente entrar a regular estos mercados tanto por la importante recaudación que obtendría el fisco como por la lucha contra esa delincuencia que se presume existente? Como tantos otros temas, no es la primera vez que hablo de él en el blog y mis lectores habituales ya conocen de sobra mis planteamientos. Para quienes lleguéis nuevos seguramente os interese la entrada que escribí explicando por qué LOS PARTIDOS DE LA CASTA NO PUEDEN REGULAR LA PROSTITUCIÓN. Fíjense que adjunté en la entrada un artículo de Pérez-Reverte del año 94. Sí, señores, hace 20 años ya nos preguntábamos por qué las "lumis" no pagan IVA. Y yo les voy a dar aquí y ahora la respuesta.
Resulta que, a diferencia de lo que dicen los inspectores, no creo que sea una cuestión de hipocresía sino de desconocimiento. Hay un motivo de peso para que la prostitución no esté regulada formalmente, y es que NO INTERESA.
Dinero, dinero y dinero. ¡Cuánta pasta da el puterío! Sí, pero díganlo todo: dinero que siempre es en efectivo, que no deja rastro alguno y que no puede justificarse. Es dinero maldito pues quienes lo ganan están a merced de quienes pueden extorsionarlas y quedarse con él. La situación actual lo que permite es que siga siendo un dinero anónimo. No hay facturas, ni transferencias bancarias, ni nada que permita seguir su rastro. Si alguien quisiese financiarse ilegalmente sería lo que precisamente buscaría, ¿no les parece?
¿A qué me refiero con que "no interesa"? Bueno, no tienen ustedes más que ver qué prisas se da la casta para legislar cuando realmente quiere: comparen la situación de la no regulación del aborto, la ley de huelga o el sistema electoral con la reforma del art 135 de la CE, el rescate a la banca o la reciente Ley Orgánica de Sucesión a la Corona. ¿Por qué ciertos temas se los toman con una tremenda parsimonia y para otros corren como si les hubieran metido una guindilla en el culo? No es casualidad, todo sucede por algún motivo. Hay asuntos que quieren que se queden como están, y no los tocan. Y la prostitución es uno de ellos, la actual "alegalidad criminalizada" resulta muy beneficiosa para las élites dominantes.
Miren, se dice que la prostitución en España movería entre un 1,8 y un 4% del PIB (18 a 40 mil millones de euros, como todo son estimaciones hay varias cifras... al parecer la primera se referiría únicamente a los locales de alterne, vulgo "puticlubs", y la segunda al conjunto total del sector). Es una cifra que considero razonable, Holanda estimaba que movía en torno al 5% (no he encontrado el enlace pero créanme, me acuerdo del porcentaje que además provenía de un sitio oficial). Para que se hagan una idea, la agricultura en España no llega al 2% del PIB y la construcción, en la mejor etapa de la burbuja, aportaba algo más del 10%. Es decir, es una cifra, un porcentaje, un cantidad MUY APRECIABLE.
En el mundo de la prostitución se produce un fenómeno muy llamativo. Resulta que son los trabajadores y, sobre todo, los empresarios del sector los interesados en regular si situación y contribuir con las onerosas cargas fiscales mientras la administración pública rechaza meter mano a este negocio tan boyante. ¿No les resulta cuanto menos un poco raro? Pues no lo es y les estoy explicando por qué: regular/legalizar la prostitución significaría el reconocimiento de una serie de derechos, una protección legal y una seguridad jurídica para trabajadores y empresarios a la vez que conllevaría una disminución del poder y del dinero que tienen nuestras autoridades. Evidentemente no van a tirar piedras contra su tejado.
En estos momentos es un dinero que no existe. Ni tributa ni está sometido a control alguno, no está fiscalizado. Y esa es la gran ventaja que encuentran nuestras autoridades, expertas en el arte del similitruquili y del manguili manguili. La regularización de la prostitución les perjudicaría en dos sentidos, el primero es el tipo impositivo que estaría fijado por Ley y ya no podría ser el resultado de su avaricioso afán recaudador. Hay quien dice que las prostitutas pagarían un 21% por IVA y otros el 30% por Sociedades. ¿Y si yo les dijese que tienen que pagar hasta el 50% de lo que ingresan? Anda, ahora resulta que no es que pagan como todos los ciudadanos. Pagan MÁS que el resto, por la situación de vulnerabilidad y desprotección legal en la que se hallan. El segundo es que habría una fiscalización, un seguimiento de ese dinero, que es la única manera de que se les pille (como al Manga Urdanga o a los sincalistos de la "ugeté"). A más de uno se le acabaría el chollo: las administraciones públicas perderían dinero y además tendrían que rendir cuentas sobre lo recaudado.
Les voy a poner un ejemplo concreto que es la mejor manera de entenderlo. Tenemos una puta poligonera que cobra 20 pavos el servicio, así que supuestamente si pagase IVA el precio final sería de 24 euretes. ¿Cierto? 20 para ella y 4 para Hacienda. Nos dicen, ¿pero es que queréis pagar impuestos, deseáis pagar MÁS? ¿Estáis tontos? No, amigos, no. Se pagaría MENOS. ¿Y cómo es eso del queso? Pues porque hay una falacia, y es que el precio final que ahora cobra la chica ya tiene incluido una serie de gravámenes mucho más altos. Si tiene chula se queda con la mitad, es decir, folla por 10 y si trabaja por su cuenta pues tributa por algo parecido al sistema de módulos. Vamos a ver si me explico.
Una de las situaciones que debería levantar las sospechas de cualquier persona con un mínimo sentido crítico y la más elemental capacidad reflexiva es la de comprobar el continuo (y costoso) servicio público de policía que se da a estas mujeres. Están constantemente encima de ellas una serie de funcionarios que, por tanto, dejan de dedicarse a otras actividades. Los sueldos y equipo de estos profesionales nos cuestan un dinero a todos los contribuyentes, pero no a las putas, porque ellas -de nuevo digo que "oficialmente"- no pagan nada a nadie. No sólo no gastan sino que se "benefician" de este tipo de servicios que otros pagan. Ya, claro. Resulta que a los ciudadanos nos hacen co-pagar los servicios sanitarios y los medicamentos, nos ponen tasas al uso de algo tan elemental como es la justicia y en servicios en los que ya existían -como la educación- las aumentan escandalosamente. Pero no, a las putas no las recortan "protección policial". Y no las cobran ningún tipo de tasa ni gravamen. ¿No ven que es absurdo, ridículo, que es que sencillamente poniéndose a pensar uno se tiene que oler que aquí hay "gato encerrado"?
En el primer caso, en el "trabajo por cuenta ajena", les decía que ella se queda con la mitad de lo que cobra. La base imponible son esos 10 euros que se queda, si le sumamos el IVA saldría un precio final de 12. Es decir, que los clientes nos ahorraríamos 8 chapas en cada polvete. Para alguien echa unas cien canitas al aire al año, eso son 800 machacantes lo cual no está nada mal. Y me dirán ustedes, ¿por qué paga a la chula? Pues porque la chula es la empresaria que ya ha acordado desde su país que van a pachas, porque ella se encarga de traerla, de enseñarla el oficio, de cuidarla, de proporcionarla trabajo, de buscarla techo y, por supuesto, de negociar con la policía. Si una señora lleva a 4 o 5 chicas pueden "hacerla un precio", así también es más cómodo para las autoridades pues no tienen que andar cobrando a cada una por separado (motivo por el que chaparon la CdC e impulsan los macroclubes).
En cambio, la chica que trabaja independientemente lo tiene mucho más jodido (aunque potencialmente puede ganar mucho más) debido a que tiene que pactar directamente con las mafias policiales. Lo normal es que pague una cantidad fija (el "módulo"), semanal o diaria, que varía en función del tiempo que lleve la chica, lo joven y bonita que sea, la zona en la que esté y SOBRE TODO de lo espabilada que sea. Ahí está la gran ventaja de las chulas, son perras viejas y saben cómo tratar con los agentes (para mí la habilidad más complicada a la hora de ejercer la prostitución). También puede optar por no pagar nada a nadie, e intentar burlar el control policial. En ese caso su situación es la más precaria y complicada de todas las existentes (también la más autónoma), ya que no puede situarse en un lugar fijo (es la llamada "prostitución deambulatoria") y tiene que confiar en escondites o terceras personas para guardar su dinero (más de una ha perdido todo lo recaudado cuando la "pillan").
Si el "problema" para algunos es que la prostitución se regule y las meretrices tributen, no se preocupen. No hace falta regular esta actividad y hacerlas pagar impuestos porque YA ESTÁ REGULADA (si bien no mediante una ley escrita sino consuetudinaria) y YA PAGAN IMPUESTOS. A estas mafias que las vigilan, las controlan, las extorsionan... y a las que todos nosotros sostenemos fiscalmente. El verdadero problema que tendrían nuestras autoridades llegaría si se regulase formalmente pues la "Ley de la calle" ahora imperante dejaría paso a una auténtica Ley de Derecho que les obligaría a acatarla. No podrían cobrarlas ni un euro más de lo legalmente establecido, y peor aún, los ingresos provenientes de la misma dejarían de ser empleados con total discrecionalidad y opacidad como desean para pasar a ser fiscalizados y tener que rendir cuentas por ellas. La legalización de la prostitución traería lo que los anglosajones llaman RULE OF LAW y ACCOUNTABILITY, que en la España de hoy en día son unos auténticos anatemas.
Conociendo como ahora conocen la realidad de la prostitución (y que me la estoy jugando al contar esto públicamente), entenderán el interés existente en que no se regule de manera explícita. Ya existe una Ley de facto, no hace falta que venga a entremeterse ese molesto Estado de Derecho con sus garantías y obligaciones. Sin Ley, la prostitución es el terreno perfecto para la discrecionalidad de los delincuentes que nos gobiernan. ¿Para qué tocar lo que ya funciona? Ese dineral se reparte entre diferentes escalones de la administración tributando a un tipo mucho más alto que el que correspondería si fuese una actividad normalizada y además lo hace de la mejor manera posible, en cash, efectivo, sin insidiosas facturas ni movimientos bancarios delatores. Nada deja rastro y se lo llevan crudito.
Por haber llegado al final de la entrada les premio con esta sugerente imagen. En fin, para resumir y ahora que sé que tengo su atención, lo que he venido a decir con mi anterior parrafada es que la legalización de la prostitución no es únicamente un asunto de trascendencia económica sino también con graves consecuencias relativas a la protección de derechos y libertades fundamentales, y sobre todo respecto al sometimiento de los poderes públicos a la legalidad.
¿Cuál es la solución? Porque es verdad que tengo que aportar una propuesta. Está muy bien describir la realidad, como he hecho. Todavía mejor analizarla de manera crítica mostrando mi desacuerdo. ¿Pero qué habría que hacer? Pues no es un asunto sencillo, sé dónde quiero llegar pero no tengo tan claro cómo hacerlo. Hay quienes van proclamando que a los corruptos hay que meterles en la cárcel, hacerles pagar lo que han hecho, que hay que ser inflexible en la aplicación de la Ley. No comparto esa opinión, no por principios sino por realismo: las propuestas maximalistas no nos conducen a ningún sitio, pues son INAPLICABLES. La corrupción en España está institucionalizada, enquistada, y es mejor reconocerla y aceptarla. Es preferible a que roben dentro de la legalidad que fuera de ella, así de simple. Pedir la cadena perpetua para quien ahora mismo vive como un marqués es absurdo, porque sabemos que no va a ocurrir. No quiero que los corruptos acaben en la cárcel, ni siquiera que se les juzgue o tan siquiera que se les suspenda de empleo y sueldo. No. Y no porque no se lo merezcan, sino porque ESO NO VA A PASAR. Y quien diga lo contrario o es un hipócrita o un ignorante que no conoce nuestro sistema. Me conformaría con que dejasen de robar, aunque no devuelvan lo que se han llevado. O incluso sería un gran paso adelante que sus prácticas se hallasen respaldadas por la Ley, que ya que les sacan el dinero a las chicas al menos se ajustase el derecho a la realidad social aceptando los hechos consumados. Sería feliz con eso, lo cual supondría una "legalización" de la prostitución (o más bien, de las prácticas de la administración con respecto a ella)... Sabemos que no lo van a hacer por su propio pié, lo estamos viendo. Si se quiere algún cambio ha de ser forzándoles, haciéndoles ver que no les quedan más opciones. Y será cumpliendo esa legalidad que ellos desprecian. Pero también por fuera de los canales institucionales, sobre todo apoyándonos en los medios de comunicación.
Para ejercer algún tipo de presión abrí el blog y publico entradas como ésta, obviamente a nuestros gobernantes les va a resbalar lo que un don nadie como yo escriba o deje de escribir pero siempre me queda la esperanza de que algún periodista (como Ayanta) o político ajeno a la casta (como Rivera) decida escucharme y considere que como mínimo merece la pena investigar sobre un tema que no está nada claro. Como lo que sucede es lo que yo les cuento, es lo que se acabarán encontrando y entonces gracias a ellos podré multiplicar mis fuerzas y conseguir mis propósitos, que por cierto ellos también comparten.














