sábado, 11 de abril de 2015

Las prostitutas de Ámsterdam toman la calle

"The demonstration is a pet project and a long time wish of mine, to show the people that most of us aren't forced at all, but we choose to do this job by ourselves. To show that we do not agree with these closures, and it certainly doesn't help the victims of trafficking and forced prostitution. Claims that were mostly based on false statistics and gut feelings".

"La manifestación es un proyecto largamente acariciado por mí, para mostrar a la gente que la mayor parte de nosotras no estamos forzadas en absoluto, sino que hemos decidido por nosotras mismas hacer este trabajo. Para mostrar que no estamos de acuerdo con estos cierres y que ello no ayuda ciertamente a las víctimas de trata y de prostitución forzada. Afirmaciones que estuvieron en su mayor parte basadas en falsas estadísticas y corazonadas".

Felicia Anna, prostituta rumana del barrio rojo e impulsora de la manifestación.



El pasado jueves día 9 tuvo lugar en Ámsterdam una histórica manifestación de prostitutas, reclamando el cese del cierre de los famosos escaparates que se viene produciendo desde la aprobación del Proyecto 1012, que pretende “limpiar” la zona de la prostitución. De acuerdo a las autoridades, al acabar con los espacios donde se ejerce la prostitución se estaría combatiendo la criminalidad, la prostitución forzada y el tráfico de seres humanos. Pero según la plataforma de prostitutas PROUD, la auténtica intención del consistorio sería hacer negocios inmobiliarios. Denuncian que ni se han encontrado organizaciones criminales ni se ha llegado a probar que ni una sóla de las trabajadoras sexuales haya sido forzada, víctima de abuso o explotada de ningún modo.

De hecho, señalan que las actuaciones llevadas a cabo por la administración lo que han conseguido es empeorar la situación de las prostitutas. La consecuencia del cierre de sus locales sería que una parte de las chicas se pusieran a ejercer la prostitución de manera ilegal mientras otras se habrían visto obligadas a marcharse a otros países. Con el fin de poner fin a esta política de acoso y derribo, la prostituta y activista Felicia Anna decidió organizar esta movilización (aquí pueden leer la traducción al español de la convocatoria) y elaborar el siguiente manifiesto dirigido al alcalde, D. Eberhard van der Laan:


Nosotras, las trabajadoras sexuales del Barrio Rojo de Amsterdam apoyamos la manifestación contra el cierre de las ventanas de prostitutas en Amsterdam.

Estamos cansadas de todas esas personas que dicen que saben que estamos siendo “forzadas” y que necesitan “rescatarnos”. Estamos cansadas de la gente que siempre habla de nosotras pero nunca con nosotras. Estamos cansadas de políticos, policías y medios de comunicación que nos tratan con desconfianza, suspicacia y represión. El trabajo sexual es trabajo. Necesitamos lugares de trabajo seguros. Reclamamos apoyo por parte de las autoridades gubernamentales y locales. Queremos ser tomadas en serio y queremos implicarnos en vuestros planes.

Por favor, dejad de cerrar nuestras ventanas. Sólo reclamamos los mismos derechos que tiene todo el mundo. Por tanto, apoyamos esta protesta y la lista de peticiones de PROUD para detener el cierre de más ventanas.

Las trabajadoras sexuales del Barrio Rojo de Amsterdam y los que las apoyan.




La manifestación fue todo un éxito y ha sido recogida por multitud de medios de comunicación a lo largo de todo el Mundo. Como muestra les dejo este artículo, en el que de manera breve se cuenta lo que ha pasado:


Cientos de prostitutas se han manifestado en Ámsterdam para protestar contra el intento de reforma del barrio rojo, que pretende cerrar la mitad de los escaparates.

La intención de la alcaldía es reducir el tráfico de drogas y blanqueo de dinero en el barrio, según apunta la prensa holandesa. Alrededor de 115 vitrinas han echado ya el cierre, tras la puesta en marcha de la "Propuesta 2012", nombre del proyecto para transformar el centro de Ámsterdam.

Las prostitutas consideran que este tipo de propuestas les privan de un trabajo que es legal en Holanda desde el año 2000. Durante la manifestación taparon las ventanas de los escaparates, con mensajes como "Nos estás robando el trabajo" dirigidos al alcalde de Ámsterdam Eberhard van der Laan.

Hay aproximadamente 7.000 personas dedicadas a la prostitución en Ámsterdam, de las cuales un 75% proviene de Europa del Este.
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Añado una selección de imágenes, que hablan por sí mismas. Les mando desde aquí todo mi cariño, apoyo y mejores deseos porque, como declara la propia Felicia, han entrado en guerra con el alcalde. ¡Por fin un grupo de prostitutas que cae del guindo y se da cuenta de que a los políticos no se les piden las cosas, sino que hay que arrancarles las concesiones a la fuerza! Esperemos que gracias a la visibilización y la repercusión mediática logren que el hay-untamiento dé marcha atrás. Lo tienen complicado pero, desde luego, han obtenido un triunfo indiscutible al conseguir que sus reivindicaciones vayan siendo conocidas.

viernes, 10 de abril de 2015

No somos como nos pintan

"Es necesario que la sociedad entienda que ni los gitanos ni ningún otro grupo deberían tener una imagen ligada a prejuicios ni estereotipos (...), creemos que una definición discriminatoria genera discriminación”.
Sara Giménez, abogada

"Hay que empezar a demostrar que el trabajo sexual puede hacernos tan felices como cualquier otro"
Amarna Miller, actriz porno

"Para que los demás no te juzguen y te condenen, la primera que te tienes que respetar eres tú misma (...) hace falta mucho valor para decir la verdad, pero también para escucharla"
Liliana, prostituta

"La gente está acostumbrada a que llevemos una doble vida y nunca se cuestionan por qué o qué implica esto para nosotras. Quiero romper con los prejuicios de la gente. Por eso hago público mi nombre real, enseño la cara y todo mi entorno lo sabe. No quiero esconderme de nada porque no creo que haya nada de lo que me tenga que esconder (...) Me gustaría que la sociedad dejara de poner en duda el poder de decisión que tenemos sobre nuestros cuerpos y aceptara que algunas mujeres elegimos ser putas. Tenemos derecho a ser felices y construir la vida que nos resulte más enriquecedora."
Natalia Ferrari Díaz, prostituta



Hoy quiero relacionar dos noticias recientes muy relevantes, siguiendo el tema abordado en la anterior entrada. En ella traté, en inglés, sobre cómo una serie de prostitutas australianas se habían sentido tan ofendidas por el estereotipo de prostituta "acabada" (drogadicta, vapuleada, enferma, en la calle, sujeta a mafias...) que decidieron mostrarse abiertamente a cara descubierta en Twitter para que se viese que esa imagen que se tiene de ellas no se fundamenta en la realidad sino en prejuicios y generalizaciones nada justos.

La primera de estas noticias no se refiere en concreto al mundo de la prostitución sino a un fenómeno más amplio en el que creo que deberíamos insertar nuestras demandas: la lucha contra la discriminación. Hablo de la reciente noticia que ha salido tanto en prensa como en radio del vídeo en el que unos niños gitanos denuncian la definición que la RAE (Real Academia Española) da sobre ellos. Por si no lo han visto, aquí lo tienen:

El lenguaje no es neutro, sino que tienen una importancia fundamental para moldear la realidad. Mientras términos como gitano, maricón o puta sigan considerándose ofensivos estaremos perpetuando los estereotipos y el estigma asociado a ellos. ¿Por qué no actualizar el lenguaje y empezar a insultar llamando "político", "diputado" o "concejal" a quien incurra en comportamientos degradantes, deshonestos o indeseables?



Soy español y quiero a mí país, pero eso no significa que tenga que cerrar los ojos a las cosas que no me gustan. Por eso, con todo el dolor de mi corazón, he de reconocer que como sociedad somos bastante racistas y que existe una fuerte discriminación hacia diversos grupos sociales, particularmente por motivos étnicos, entre ellos históricamente se hallan los gitanos. Eso ha llevado a que hayan tenido la consideración de ciudadanos de segunda: los padres no querían que sus hijos se juntasen con "tanos", en ningún sitio "normal" les contrataban, la policía y los jueces les consideraban delincuentes señalándoles siempre como víctimas propiciatorias... ese "estigma" o rechazo social que han sufrido y sufren es bastante similar al que afecta a las prostitutas y su entorno. Quizá la ventaja de las prostitutas es que pueden evitarlo ocultando su condición, ya que nadie lleva escrito en la cara la ocupación que tiene. Pero una vez que se sabe, ya es algo que te va a marcar de por vida.

¿Cómo combatir esta discriminación? Pues tradicionalmente ha habido dos formas, una salida a corto plazo es evitar ser identificado/a con el colectivo estigmatizado con lo que se evita sufrir las consecuencias negativas que comportaría. Hablamos de muchos problemas, tanto a nivel familiar, como social, laboral e incluso penal. Es la opción más sencilla y también, es innegable, la más exitosa. Por otra parte, a largo plazo, se puede tratar de combatir las imágenes estereotipadas y caricaturescas como han hecho estos gitanos o esas chicas australianas. Es un camino más largo, difícil y sobre todo costoso pero que eventualmente puede poner término a esta situación de minusvaloración social. Un caso muy claro es el de los homosexuales, sobre el que escribí una extensa entrada tratando el necesario proceso de "resocialización identitaria" por el que una condición que se tenía como vergonzosa pasaba a ser motivo de orgullo. Durante muchos años consideré que ese debía ser el rumbo a seguir: había que coger el toro por los cuernos y enfrentarnos a nuestros fantasmas, mostrar que no teníamos nada que ver a como nos pintaban.


Varias prostitutas han tomado la decisión de mostrarse al público, para hacer ver cómo son y que los estereotipos sobre ellas no resisten la menor confrontación con la realidad. Curiosamente, algunos que claman actuar en el beneficio de estas personas no dan la menor difusión a este tipo de testimonios y, de hecho, hacen todo lo posible para silenciarlos.



Así debe pensar Natalia, la protagonista de la segunda noticia que nos ocupa. Ella es una joven que ha decidido dar la cara exponiendo su condición de prostituta con el objeto de visibilizar y normalizar el trabajo sexual. Supuestamente, en teoría, eso debería "derribar los prejuicios hacia las putas" como escribe el periodista que la ha entrevistado pero si echamos un vistazo a los comentarios comprobamos que no es así. No pocos lectores dicen que nadie va a quererla, que habría que ver si es aceptada en su familia y entorno social o a ver quién va a emparejarse con ella sabiendo a qué se dedica. Y lo cierto, muy a mi pesar, es que no les falta razón. Las "salidas del armario" como las de Natalia nos vienen muy bien como colectivo, pero las consecuencias personales para ella pueden ser devastadoras: sencillamente hay gente que ni entiende ni puede llegar a entender que una puta, un gitano o un homosexual puedan ser tan respetables como ellos.

Por supuesto que alabo el paso adelante que ha dado esta chica, se la ve muy madura, con las ideas claras... e idealista, como yo cuando era más joven. Es estupendo tratar de cambiar las cosas que uno cree que no están bien, pero hay que hacerlo con los pies en la tierra y sabiendo cómo es la sociedad en la que vivimos. Creo que hace bien en dar su testimonio, hay que hacer todo lo posible para que nos entrevisten y salir en los medios... pero es pronto para hacerlo a cara descubierta. Mi experiencia personal (ya he salido varias veces en la tele) es que no vas a encontrar comprensión, desde que revelé públicamente mi condición de cliente mi círculo de amistades prácticamente se esfumó ya que nadie quería juntarse con "el putero" (así que finalmente sí que he acabado siendo una persona solitaria) e incluso mi familia estuvo en torno a un año sin hablarme. Y si en la empresa en la que trabajo supiesen mi "pasado" no me cabe duda de que me echarían, por eso en sucesivas apariciones públicas siempre me veréis con un pasamontañas.

El estigma que pesa sobre la prostitución es tal que quienes ejercen esta actividad han optado por cubrir sus rostros en aquellas ocasiones en las que accedían a la arena pública, como cuando protestaban contra las actuaciones políticas o al reivindicar sus derechos. ¿Conocen ustedes algún caso semejante, donde la víctima tenga que evitar ser identificada por miedo a lo que le pueda pasar? Suelo comparar la situación actualmente vivida por las prostitutas con el terror etarra sufrido en los años 80 en el País Vasco, y me parece que no exagero ni un pelo.



Sergi Escudero, 7/4/2015


"Me llamo Natalia Ferrari Díaz y no tengo ningún inconveniente en mostrar mi cara", afirma con voz seria esta joven de 22 años residente en Barcelona. La sentencia, que puede parecer obvia, no lo es tanto cuando procede de una chica que se dedica a la prostitución. Su caso escapa de lo que la sociedad se espera de una prostituta. "Cada vez más mujeres decididas elegimos libremente ser putas". Lo dice en voz alta y segura. "Me dedico a esto porque me gusta y todo mi entorno actual lo sabe. Disfruto experimentando con mi sexualidad y estoy muy orgullosa de mi trabajo". 

De un plumazo te derriba los prejuicios que uno puede poseer hacia las putas. Ni alguien le ha obligado a dedicarse a esta profesión, ni ha tenido la necesidad de dedicarse a ella por culpa de una vida desestructurada, privada de dinero, poca estabilidad, un entorno complejo o el consumo de sustancias peligrosas. De hecho, hace pocas semanas el alcalde de Barcelona, Xavier Trías, dijo que "nadie se dedica a la prostitución por propia voluntad" para justificar el acoso policial que está sufriendo este sector laboral en el barrio de El Raval. También llegó a comparar a las prostitutas con el top manta. Asociaciones como Aprosex, Prostitutas Indignadas o Genera, están trabajando para salvaguardar los derechos de estas trabajadoras. "Relacionar la trata con la prostitución es como relacionar el fútbol con los niños que están cosiendo pelotas en Bangladesh. En todos los negocios hay injusticias tremendas contra las que se tiene que luchar, pero eso no puede ensuciar la imagen de la profesión".

Uno de los eslóganes más repetidos por el abolicionismo es que ninguna mujer, bajo ninguna circunstancia, podría desear ejercer la prostitución. Siempre tendría que hacerlo bajo un tipo de coacción u otro, ya fuesen mafias que la obligasen, adicción a drogas, extrema necesidad económica, traumas infantiles o serios problemas mentales. Testimonios como los que vengo recogiendo en este blog desmienten tales afirmaciones.



Natalia no trabaja en el frío de la calle. Lo hace en espacios privados, especialmente en su piso y en hoteles. "La prostitución tiene un público tan variado que es posible montártelo a tu manera. Puedes marcar las condiciones según tus intereses y tu personalidad para atraer a clientes con los que verdaderamente quieras estar". Antes de quedar la primera vez con cualquiera de ellos pone como condición tener una conversación telefónica para asegurarse de que hay una afinidad. Otro requisito es que pasen un mínimo de tres horas entre la petición de cita y la cita. "Este trabajo me ofrece una autonomía que no podría tener con otros. Marco mis horarios y puedo permitirme trabajar solo cuando quiero". 

¿Qué busca en los clientes? "Que entiendan la sexualidad de la misma forma que la entiendo yo, que conecten conmigo. Que comprendan que su placer no está por encima del mío por mucho que hayan pagado y que acepten mis limitaciones y mis preferencias sexuales. Su dinero paga el contexto íntimo. Lo que sucede luego, es cosa de ambos."¿Y cómo entiende la sexualidad?" Las personas tenemos derecho al placer, a conocernos a nosotros mismos y disfrutar en compañía sin presiones o culpas. El sexo tiene que ser una fuente de experiencias y nadie debería decirnos qué hacer con nuestros cuerpos".

Las prostitutas han decidido en muchas ocasiones reivindicar su condición con orgullo, pues opinan que no existen motivos reales para la discriminación que padecen. Como ellas, creo que cualquiera que las conociese no tardaría en cambiar de opinión. El problema es que las creencias existentes sobre la prostitución están tan arraigadas que resulta muy complicado conseguir que tan siquiera las escuchen.



Detrás de su trabajo hay mucha planificación. "Quiero dejar claro el tipo de experiencia que ofrezco. Los colores, el contenido de mi blog y los detalles en mi habitación desvelan qué va a suceder en la cita". Su caso es poco común en el mundo de la prostitución, el cual suele pecar de precipitación. "El problema es que muchas putas empiezan a trabajar a partir de una urgencia económica y no tienen facilidad para analizar el mercado. Es común creer que solo subiendo fotos desnuda vas a conseguir dinero. Haciendo esto tendrás trabajo, claro, pero lo mejor de ser tu propio jefe es que puedes elegir el público que te interesa", explica.

"Se consigue dinero de forma rápida, pero no es dinero fácil", responde cuando se le pregunta por si la crisis económica puede atraer a muchas chicas -que en otras circunstancias no se lo hubiesen planteado- a probar suerte en la prostitución."Es necesario ser honestos con nosotros mismos e intentar tener el trabajo que nos hace felices. Puede resultar una opción económica atractiva, pero no cualquiera vale para ser puta". Ella hace un año que se dedica a serlo y comenta no tener ni idea de si dentro de un año aún lo seguirá siendo dada su forma de vivir sin hacer planes a largo plazo. Lo que sí tiene claro es que no se arrepentirá de nada de lo que ha hecho. "Pase lo que pase, dentro de cinco años estaré conforme con mis actos del pasado porque los hice de forma totalmente voluntaria".

La finalidad de dar la cara es que se vea que somos personas totalmente normales, que tenemos también familias, preocupaciones e intereses corrientes como el resto de la gente. Que no existe nada que, objetivamente, nos diferencie de cualquier otra persona. Sin embargo lo que me he encontrado es que el hecho de que se conozca que estás relacionado con el mundo de la prostitución provoca que de manera inmediata pierdas el status de persona "normal". 



Aunque admite moverse normalmente con el mismo grupo de amigos, cuenta que cuando le presentan a alguna persona y ésta le pregunta a qué se dedica no tiene reparo en afirmar de forma natural que es puta. "A veces se sorprenden y no se lo toman en serio. Asumen que si de verdad fuera puta no hablaría de ello. La gente está acostumbrada a que llevemos una doble vida y nunca se cuestionan por qué o qué implica esto para nosotras. Quiero romper con los prejuicios de la gente. Por eso hago público mi nombre real, enseño la cara y todo mi entorno lo sabe. No quiero esconderme de nada porque no creo que haya nada de lo que me tenga que esconder." Las chicas que llevan dos vidas normalmente lo hacen por miedo a las consecuencias que tendría en su entorno, con las complicaciones que ello conlleva. "Es muy triste tener que cargar con un secreto tan grande y esconder una parte de ti para la comodidad de los demás. Me gustaría que la sociedad dejara de poner en duda el poder de decisión que tenemos sobre nuestros cuerpos y aceptara que algunas mujeres elegimos ser putas. Tenemos derecho a ser felices y construir la vida que nos resulte más enriquecedora." 

En Barcelona se siente muy cómoda ejerciendo su profesión, aunque apunta que tiene la ventaja de trabajar por su cuenta y en espacios privados. Cuando se trabaja en la calle o para otras personas, el tema se complica. Pero para ella tampoco es la ciudad ideal. "Sé que en Berlín cobraría mucho más por hacer el mismo trabajo o que en un país donde la prostitución esté legalizada tendría menos complicaciones". De todas maneras, observa que la mentalidad de la sociedad barcelonesa cada vez es más abierta –aunque "la mentalidad religiosa aún está muy impregnada"- y que es probable que durante la próxima década la prostitución gane algunas batallas.

Dentro de la prostitución también encontramos distinciones que conllevan discriminación. Quienes ejercen en medio abierto (calles, carreteras, parques...) son consideradas como lo peor entre lo peor. Si hay algo todavía considerado más bajo que una puta, es una "puta barata".



Por otra parte, últimamente ronda por su cabeza la idea de pasarse al porno. "Me atrae porque es una forma diferente de jugar con mi placer y quiero formar parte de proyectos que educan en una sexualidad más sana y real". Le gustan directoras innovadoras como Erika Lust o el trabajo de Amarna Miller.

"La dignidad o el valor de alguien como persona no está en el uso que le da a sus genitales. Si disfruto con mi trabajo, y no hago daño a nadie, no veo por qué otros deberían entrometerse en lo que pasa dentro de mi habitación."
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Como decía, muchas veces los perjuicios atribuidos a la prostitución se convierten en lo que se denomina una "profecía autocumplida". Por ejemplo, estaba hablando del aislamiento social que es uno de los males atribuidos a la prostitución: se suele decir que las prostitutas extranjeras carecen de arraigo, que no tienen redes sociales de apoyo, que al no contar con un entorno familiar se "encierran" en el mundo de la prostitución. Y esto es cierto... a medias. El problema es que al ser la prostitución una actividad considerada tan indeseable, se hace indispensable ocultarla así que las chicas acaban haciendo su vida en gran medida en torno a otras personas vinculadas a este mundo. Y así con todo, también es totalmente verídico que sufran continuas vulneraciones a sus derechos humanos más fundamentales.... provocadas, nuevamente, por este estigma y las disposiciones legales y comportamientos de las autoridades que se derivan de su consideración como infra-sujetos. O que la prostitución comporte una serie de abusos que serían inadmisibles en cualquier actividad laboral. Es cierto, todas las "denuncias" que hacen desde el abolicionismo son correctas, se ajustan plenamente a la realidad. Claro, que parecen un ejemplo extremo de cinismo cuando uno ve que esa violencia que sufren no es intrínseca a la prostitución, sino que es causada por los mismos abolicionistas.

Además, a Natalia la acusan de dar una imagen minoritaria de la prostitución. Cuando salen prostitutas como ella, siempre se escucha lo mismo: "bueno, sí, PUEDE que esta chica ejerza voluntariamente y esté contenta con lo que hace... PERO no es el caso de la INMENSA MAYORÍA de las putas". Ella vendría a ser "la excepción que confirma la regla". Pues no. Quienes opinan así lo hacen para reafirmar unas creencias que no tienen la menor base empírica en la que sustentarse. Yo sí que he conocido a muchísimas prostitutas, y no de las de alto standing. De las de la calle, de las pobres, de las que no sólo tenían el estigma de putas sino también de rumanas y gitanas. He estado con chicas que sí que se considerarían en situación de extrema vulnerabilidad, en auténtica exclusión social. Chicas que vivían al día, que fumaban basuco y esnifaban pegante (éstas en Colombia). Incluso he conocido a unas cuantas prostitutas "liberadas", que las autoridades han etiquetado como víctimas de trata, a las que han "rescatado" y que han pasado por "pisos de acogida" y también por los calabozos por temas de extranjería, proxenetismo y hurtos. A mí no me pueden venir con esas porque yo me he sumergido en lo más profundo de la prostitución, y lo que he encontrado es que ni siquiera estas mujeres que se hallan al margen, del margen, del margen de la sociedad se adecuan a la figura que se tiene de ellas. Sí, claro, si lo que haces es pasearte por delante de una zona de prostitución como hacen las señoronas abolicionistas y pensar que vaya pobrecitas, qué mal lo tienen que pasar y qué espectáculo tan lamentable dan pues te quedas en eso, en una VISIÓN SUPERFICIAL de la realidad. Pero si te molestas en conocerlas, en hacer un día a día con ellas, en tratarlas a fondo e interesarte de verdad en su situación cambia radicalmente el concepto que uno tiene de la prostitución. Eso es lo que intento hacer en este blog desde que lo abrí, que se SEPA de qué va esto.

Las instituciones, como las del Estado de Edo en Nigeria (lugar de procedencia de tantas prostitutas), son las primeras interesadas en crear una imagen marginal e incluso peligrosa de estas mujeres. En este cartel se afirma que las víctimas de trata son, en su mayor parte, seropositivas.



Esa imagen de la puta como mujer que se valora poco, que está enferma, incluso que es poco higiénica es la que reproducen generalmente los medios y la que vamos asumiendo desde niños porque es la que nos inculcan. Ya he comentado en otras entradas qué idea tenía yo de las putas antes de conocerlas, para mí que una chica "acabase" en la prostitución era el peor destino de los posibles ya que no se podía "caer más bajo". Y los clientes tenían que además tener una tremenda falta de escrúpulos para acostarse con alguien que follaba indiscriminadamente con unos y otros, eso no sólo era asqueroso sino un tremendo riesgo sanitario. ¿Qué creéis, que quienes tenemos otro punto de vista sobre la prostitución venimos de Marte? No, hemos sido educados exactamente en los mismos tópicos y creencias que el resto de la gente. Pero hemos visto que esas ideas que teníamos no eran ciertas, no sin cierta dificultad porque siempre cuesta trabajo replantearse lo que uno cree saber.

Y ya no es sólo ir viendo cómo son las cosas, sino el hecho de saber que existe un discurso oficial "políticamente correcto" que convierte en sospechoso, cuando no criminaliza, a quienquiera que ose cuestionarlo. Si llevas la contraria a los agoreros de la prostitución ya sabes lo que te espera, que te tachen de putero, de aliado de los proxenetas, de loca, de crédulo... Es un tema tabú, del que es muy incómodo hablar. De hecho conozco a mucha gente que sabe cómo es ésto de verdad, pero con una hipocresía nacida del pragmatismo (es decir, que de cierta forma les entiendo) asumen el discurso oficial para no buscarse problemas.

Frente a los estereotipos abolicionistas, la realidad de la calle: convendrán conmigo en que estas chicas parecen gozar de una extraordinaria condición física, ¿no les parece? Obviamente no todas las chicas tienen estos tipines o son tan guapas como Natalia, pero desde luego distan mucho más de la representación que vimos en la pasada entrada de "María" o de la del cartel de Nigeria. Semejantes dramatizaciones son un auténtico insulto a la inteligencia de la gente, pues aunque suene un poco cruel decirlo ¿quién se acostaría con una persona así?  



Para acabar les dejo con un breve vídeo que refleja el efecto real de ese estigma en la vida de una prostituta, Liliana. Muchas chicas se ven obligadas a llevar una doble vida, como dice la protagonista "a vivir oculta para no ser reconocida como si fuera culpable de algo". Es que es muy duro levantarse cada día sabiendo que tienen que vivir una mentira, mirando a la gente a la cara y temiendo que se descubra tu secreto. Lo malo no es en sí el trabajo sexual, sino las miradas, los comentarios, las actitudes, el saberte juzgada, despreciada, el haberte convertido en (en vez de trabajar de) PUTA. Por eso Liliana afirma que la "gustaría meterle en la cabeza a las personas que soy igual que ellos, que no le hago daño a nadie". Eso es básicamente lo que deseamos, mostrar cómo somos para que no nos traten de esa manera tan terrible. Queremos convivir, se aceptados, que no recibamos un trato distinto gratuitamente. Cada vez más gente entiende que es ridículo y totalmente inaceptable discriminar a alguien por su tendencia sexual (homosexuales). O por su raza, etnia, o color de piel (gitanos, negros). O por su religión. O por su sexo. O por su clase social. La propia Constitución Española prohíbe taxativamente este tipo de comportamientos en su artículo 14. ¿Por qué entonces seguimos marginando a las prostitutas y a quienes se relacionan con ellas?




Para seguir leyendo:
· Música: I'm so whore
· La lucha contra el estigma: atreviéndonos a dar la cara
· Contra las mentiras sobre la prostitución
· Eu sou feliz sendo prostituta (soy feliz siendo prostituta)
· La prostitución según los abolicionistas
· Marien, la prostituta que salió del armario
· Ni eso ni ésta, por Paula VIP (por la aceptación social de la prostitución)
· Mitos de la prostitución I: prejuicios generales, el rechazo a prostitutas y clientes

miércoles, 8 de abril de 2015

When prostitutes speak by themselves

"Prostituirse no esta bien. Es vender tu cuerpo. Hoy en día parece que hay que ver todo como si fuera normal pero bajo todo eso hay un poso de amargura y deterioro moral".
"Being a prostitute it's not good. It's selling your body. Nowadays it seems that you must accept everything as it were normal but under all that there is sadness and moral damage".
Enrique J. Diaz, Presidente estatal de Hombres por la Abolición de la Prostitución
National president of Men for Abolition of Prostitution (Spanish NGO)

"I have learned from research and my first-hand contact with women in the sex industry that the reality of prostitution is not a romantic fantasy but a tragic horror story".
Laila Mickelwait, activist for the abolition of prostitution

"Prostitution is not a fairy tale. “Pretty Woman” normalizes something that destroys lives. It glamorizes prostitution and creates an illusion that prostitution is a voluntary, desirable occupation. The film suggests that prostituted people are knowledgeable and have other options they might have chosen. The reality is that prostitution and sex trafficking make up a harmful, pervasive, illegal, and violent criminal industry involving pimps and traffickers who are tied to gangs, drugs, and street violence".
Donna Gavin, head of the Boston Police Anti-Human Trafficking Unit

“La prostitución es la reducción de un ser a tres orificios: la vagina, boca y ano. Y su trabajo consiste en permitir que alguno de esos orificios estén (sean) penetrados por el pene de una persona, o por cualquier otro objeto, una vez, y después otra vez, y después otra vez, y así decenas de veces en un día”.
"Prostitution is the reduction of a human beign to three holes: cunt, mouth and ass. And their work is about let any of their holes beign penetrated by the penis of anyone, of any other object, one time, and then again, and again, and so on dozens of times every day".
Peter Szil, psicoterapeuta y "especialista en relación de géneros y masculinidad"
hungarian psychotherapist working in Spain, "specialist on masculinity and gender relation"



"This initiative isn't about glamourising sex work. It's mythbusting the "voiceless faceless victim" meme. We have faces. We have voices".
Luscious Lani, prostitute

"Being ignorant about my life, doesn't give you the right to 'rescue' me from it".
Jane Green, prostitute

"Why do u fight so hard against us having the same labour rights as you? what are u scared of?".
Tilly Lawless, prostitute

"The most harmful thing to the sex working population is the effect that stigma has on us (...) we just want people to see our industry for what it really is. (...) In my career as a sex worker, I’ve never heard of an account of sex trafficking in Australia. I’m not going to say it doesn’t exist, but that in my substantial experience, I’ve never heard an account of it, despite what the media would like to portray.".
Madison Missina, pornstar and prostitute



It's not common for me to write in english, but this time the occasion deserves it. As I'm going to speak now about an event happened in Australia I hope people from there can understand me because the issues that affect them there also affect us here and to almost any person involved in prostitution everywhere.

I like to match sentences of people who dislike prostitution with the actual words coming from real prostitutes because its a wonderful way to show how different their perceptions of this reality are. Usually it seems that the politically correct is to say that prostitution is horrible, in fact we are used to ONLY hear this "official version". But slowly prostitutes and their allies are begin to break what I call the "wall of silence" that has prevented us from beign heard. For so many time others have spoken instead of us, creating an image of prostitution that is not just false but also reinforces the stigma we suffer, justifies the repressive politics aimed against us and prevents prostitution for beign recognized as an actual job.

The story of today begins with an article written by Laila Mickelwait called "The tragic reality behind the inspiration of Pretty Woman" in which she denounces that films that "glamourise" prostitution like Pretty Woman are luring children into a dark, brutal, undesireable world. This article was deleted due the complaints received, but Laila posted it again on her blog so here u have it under another name:


Today marks 25 years since the film Pretty Woman was released, and the cast has reunited for the first time to reminisce about the making of a film that has become one of the most popular love stories for a generation of moviegoers.

I have to admit that as a teenager, I too loved the story of Pretty Woman. However, as I journeyed down the path that led to my life’s work and my passion for advocating for women trapped in the prostitution industry, I have often looked back on my approval of that film with a sense of regret. I have learned from research and my first-hand contact with women in the sex industry that the reality of prostitution is not a romantic fantasy but a tragic horror story. Sadly, in my work with Exodus Cry, my colleagues and I have encountered young women who have told us that Pretty Women lured them into the sex industry by leading them to believe that prostitution was glamorous and romantic. We interviewed one such girl for our documentary about sex trafficking. Stephanie was sexually abused as a child and entered into prostitution underage. She was dominated by an abusive, controlling pimp and trafficked for sex. Her experience was extremely brutal. She told us, “I watched the movie, Pretty Woman, and I was like, well gosh, look at her, she’s beautiful, she’s making money, she’s meeting guys, and she fell in love with this guy, and she’s living in this nice hotel suite, and has everything she wants, and she’s fallen in love, man I need to become a ho. That’s what I thought, so, that’s what I did. I experienced nothing like Pretty Woman, it’s totally, totally different. I’ve been held hostage at gunpoint, raped, robbed, strangled, beaten up, everything, by customers.”

Mickelwait managed to upsed australian prostitutes showing this image in which she compares Maria, an allegedly real prostitute, with Julia Roberts.



How many young, naive, and unsuspecting women over the last 25 years were deceived by the fairy tale of Pretty Woman and led into a life of abuse, trauma, and slavery? We can only estimate the role—however big or small—that this film played in adding to the vulnerability of young women at risk for being coerced into the industry. As such, the cast today should be issuing an apology to those women and raising awareness about the plight of girls trafficked in the commercial sex industry, as well as the inherent and serious harms of prostitution. You see, Julia Roberts’ teethy smile is not the true face of prostitution. The real face of prostitution is the battered and bruised face of Maria, an actual prostituted woman in Eastern Europe who is depicted in this award-winning photograph. Maria, like 75 percent of women in prostitution, has been raped. Maria, like 95 percent of women in prostitution has been seriously physically abused and battered. Maria, like 68 percent of women in prostitution suffers from post-traumatic stress disorder due to her “job” (as its shown in the study “Prostitution and Trafficking in Nine Countries: An Update on Violence and Posttraumatic Stress Disorder.” by Melissa Farley). Maria most likely entered into prostitution as a child after a history of sexual abuse, as most women in prostitution do. And Maria is probably under the brutally abusive control of a pimp, as most women in prostitution are. Maria is a victim of sex trafficking. Julia’s role was indeed a fantasy. The reality isn’t pretty. Don’t believe the myth.
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In the same way, Donna Gavin criticizes this film assuring that reality of prostitution is far away from beign a "voluntary, desireable occupation". According to this woman, WHO WORKS IN THE POLICE, we hardly can find anything so destrutive as prostitution.

By Donna Gavin 23/03/2015

Across the country, followers of pop culture are marking the 25th anniversary on Monday of the movie “Pretty Woman,” and recalling the unlikely romance between a businessman played by Richard Gere and his hired escort, played by Julia Roberts. Television networks are airing the movie, one of the most successful romantic comedies of all time. The movie’s Los Angeles hotel is commemorating the film with a “Pretty Woman for a day” experience, complete with a Rodeo Drive shopping spree.

Let me assure you that the tale that unfolds in “Pretty Woman” is fiction. As the head of the Boston Police Anti-Human Trafficking Unit for the past five years, I know that the experiences of young women in our own neighborhoods and across the country who are involved in prostitution couldn’t be more different.

Without a solid education and family support, and with limited options, it’s easy for young girls and women to get lured into the sex trade. In Boston and other cities across the country, the vast majority of prostituted women are involved in pimp-controlled prostitution and sex-trafficking.

Accordingly to Gavin, the majority of prostitutes have been trafficked. They show us quite impressive images to illustrate the conditions these women are. But... do they look real or just seem publicity?



These pimps have criminal histories that include rapes, violent assaults, and firearm and drug convictions. They have moved their criminal business into the sex trade. Bad guys know that selling vulnerable young women as commodities is very lucrative because of high demand. Selling these young women brings less risk than carrying around firearms and drugs for sale.

Women in prostitution experience violence at rates much higher than the rest of society. Prostituted women are 40 times more likely to be the victims of homicide than women who are not. Seventy-three percent of the women in prostitution experience physical assault.

While the Julia Roberts character is concerned about making her rent in the opening scene of the movie, three-fourths of women in prostitution have been or are homeless. In addition to violence and homelessness, and often as a result of prostitution, many young women also suffer from addiction, disease, and emotional trauma.

Prostitution is not a fairy tale. “Pretty Woman” normalizes something that destroys lives. It glamorizes prostitution and creates an illusion that prostitution is a voluntary, desirable occupation. The film suggests that prostituted people are knowledgeable and have other options they might have chosen. The reality is that prostitution and sex trafficking make up a harmful, pervasive, illegal, and violent criminal industry involving pimps and traffickers who are tied to gangs, drugs, and street violence.

Take, for example, Jaclyn, a 20-year-old woman from a town just north of Boston. At a young age Jaclyn found herself caught up with violent traffickers. Through our work at the Boston Police Department we were able to help her get away from the dangerous situation. Jaclyn identified several other victims as well helping us to arrest her pimp and his co-conspirator. As a result, several buyers were identified, subpoenaed, and compelled to testify before a grand jury. Ultimately, we were able to piece together a case that interrupted many layers of violence and other related crimes. Better yet, Jaclyn was able to get away from a life of violence and exploitation. With ongoing support from our non-law enforcement partners, she is now in college studying to become a teacher.

Those prostituted women should be yelling for help, and as they couldn't get free by themselves they would need the protection from the kind rescuers who want to end with their slavery.



In my work, I see firsthand, from cases like these, how the men who choose to buy sex fuel this criminal enterprise and pour money into the hands of the pimps and traffickers who prey upon young women. The men who buy sex often have the resources and good sense to make a different choice. This is why sex buyers are the key to ending the violence and exploitation associated with sex trafficking.

Now is the time to act. We need men and women to speak up for those who can’t speak for themselves. We need to attack this harmful sex industry from all sides by targeting the pimps and the traffickers, providing services and exit strategies for those being prostituted, and educating and dissuading would be buyers. We need to dissuade buyers from fueling this industry and hold them accountable when they do.

How will I commemorate the anniversary of “Pretty Woman”? I will be working with the new Cities Engaged Against Sexual Exploitation (“CEASE”) Boston Team announced by Mayor Walsh and Commissioner Evans last week. CEASE Boston connects local survivors of prostitution, criminal justice professionals, policy makers, business leaders, and concerned citizens with the shared goal of reducing illegal sex-buying by 20 percent in our communities. Together we’re working to stop the violence, harm, and exploitation caused by those who buy others’ bodies for sex.

Donna Gavin leads the Boston Police Anti-Human Trafficking Unit.
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But then, the australian sex worker Tilly Lawless decided to show a photo of herself claiming that the image of prostitution depicted on articles like the previous was not true. She told everyone that she was a prostitute and she was happy with that. Then, her initiative become viral and hundreds of prostitutes followed her as I show in this article. It's written in spanish to show u the world effects of what they do, in fact I managed to know the full history thanks to this new. If u want to see the "faces of prostitution" u can check by urselves in the links, I'm not going to put them here because altough valiant it's a decission they may regret of it. I praise them for the courgae they have demostrated but maybe it has not been the clevest option. Yeah, this undoubtedly has closed the moth of abolitionists (at least for a while) but it can also bring many negative conequences for the sex workers. And I know what I'm talking about.

VICTORIA GARCÍA - CADENA SER, MADRID 03/04/2015

Centenares de trabajadoras sexuales australianas han copado las redes sociales con el hashtag #facesofprostitution contando sus historias. Estudiantes universitarias, aspirantes a abogados, activistas, hijas, hermanas y entre los epítetos que se autodefinen para terminar aseverando que son prostitutas por decisión propia

Son centenares de comunicados publicados en las redes sociales con el hashtag #facesofprostitution (las caras de la prostitución) por las propias y propios protagonistas. Comenzó el pasado domingo en Instagram, y la primera fue la trabajadora sexual de 21 años recién graduada en historia, Tilly Lawless. 

Estaba respondiendo a un post publicado en el blog de la revista australiana online Mamamia, en el que se celebraba el 25 aniversario de la película Pretty Woman, en la que una prostituta conoce a su príncipe encantado y comen perdices juntos. El artículo en la revista decía que la realidad de estas trabajadoras sexuales es mucho más dura y fea de lo que cuenta la película, que ha idealizado su trabajo.

Now we begin to see REAL prostitutes. They are not like the images portrayed above and their claims also look like quite different from the ones made by abolitionists "in behalf of victims".



Tilly Lawless se mostró enfadada por el modo en el que el artículo en la revista generalizaba a las trabajadoras sexuales y despectivamente hablaba de la prostitución como algo dañino. Ella, Tilly, ha estado trabajando como trabajadora sexual durante dos años, pero solo se ha identificado públicamente como tal hace un par de meses en Sydney donde la prostitución es legal. Después decidió mostrar una foto de ella en Instagram con el título “las caras de la prostitución” como método de protesta, la cara de una joven, universitaria que decidió ser trabajadora sexual y protestar por los clichés y los estereotipos alrededor de su trabajo.

Poco después, Tilly fue contactada por la Asociación Australiana de Trabajadoras Sexuales que le pidió permiso para utilizar su hashtag en twitter. Y de ahí, a los confines de la web donde miles de trabajadores sociales, en su mayoría australianos, pero también de otras partes del mundo, comenzaron a mostrar imágenes en las que enseñaban sus caras al mundo. Muchos, por no decir en su mayoría, se mostraban como trabajadores sexuales por primera vez en los medios de comunicación o las redes sociales.

El artículo de la revista Mamamia, es considerado por estas prostitutas como ofensivo porque utiliza el argumento del tráfico sexual para silenciar su voz.
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Finally, the pornstar and sex worker Madison Missina wrote the Mamma Mia's publisher Mia Freedman one of the best reivindicative articles I've ever read. Ok, we have now several prostitutes that don't agree with the abolitionists claim, they not only say that they have chosen prostitution as their work but also that they have NEVER found a coerced prostitute and that the image portrayed by abolitionists harms them. Great. But now, please... can we explain why that image is drawed by NGOs, governments, police departments as shown above and many institutions? Ok, yeah, listen to prostitutes it's a great idea. They can explain us their lives, why they do what they do and their experiencies in prostitution. But their stories and the ones from abolitionists simply don't agree. Who we trust? Abolitionists have also a long experience in this world, and many of them are public authorities or manage a lot of public funding via subsidies. That is the explanation I miss. Abolitionists are one step ahead of us, as they declare that these prostitutes who confront them suffer from various mental ilnesses (false consciousness, post traumatic syndrome or Stockholm syndrome), are the spokespersons of pimps, or simply they are lying and due they are trafficked victims their consent is judged irrelevant.

We, still, have not an explanation why the ones that claim to speak for us dedicate so much effort in creating such a false image of us. It's just a moral issue, or ignorance? I don't think so.

Madison Missina - Mamamia, Sydney 30/03/2015

Sex work should not be confused with sexual slavery. The difference is consent, as sex worker Madison Missina explains. 

I was seven when Pretty Woman was released. I don’t know exactly what age I was when I first watched the movie but I was certainly young; it is a movie that I have grown up with. I also already had an inkling that when I grew up, I too, would become a prostitute (sex worker is our preferred term). And that is exactly what I did.

To me, Pretty Woman is love story, about a woman who meets a man and they fall in love and after just enough drama, they live happily ever after. Beautiful. However just recently this beautiful story has been tarnished by accounts of sex trafficking, in Laila Mickelwait’s article The tragic reality behind the inspiration of ‘Pretty Woman’.

Mickelwait appears to have a created a life where she advocates and helps the victims of sex trafficking which is wonderful. Yet, in her article, Mickelwait has confused sex trafficking with sex work and has touched a raw nerve of the sex work community. In response, our community created the hashtag #FacesOfProstitution in protest.

You see, as a sex worker, it is offensive to be told that I’m a victim and that I need to be saved from an occupation that I freely choose and that I love.

Protest of sex workers claiming rights and respect. It seems that they have an opinion.



Mickelwait’s article finishes with this quote “Maria is a victim of sex trafficking. Julia’s role was indeed a fantasy. The reality isn’t pretty. Don’t believe the myth.” It is incorrect to make this connection. Pretty Woman is the story of a sex worker, not the story of a victim of sex trafficking. Linking the two is like saying nearly every romantic comedy is a myth because arranged marriages still occur, or domestic violence still occurs so we shouldn’t believe the myth of romantic love.

It seems time and time again when the topic of sex work comes up, it gets confused with the topic sex trafficking. Whilst sex workers and the victims of sex trafficking both exchange sex for goods and/or services, there is one very important difference: consent.

Sex trafficking is a crime. It is forcing people to participate in sex work against their consent. The sex work community, like the majority of the greater community, is avidly opposed to sex trafficking. A sex worker is a person who chooses to partake in sex work as a vocation. In Australia, it is largely decriminalised or legalised and is a valid career option for those who choose it.

While it is difficult for some people to grasp, there are people in society who actively choose sex work. When you listen to our voices, we are saying that we are empowered, we largely love our professions and we are still fighting for our rights and to end the stigma of sex work. And, yes, some of us dream as little girls to grow up to become sex workers. I know this is true because I was one, and I am not unique.

Confusing these two different topics – sex work and sex slavery – only hurts both sides. It further perpetuates the negative stereotypes and stigma of sex work. It creates confusion and silences us. It makes our fight for workplace rights and to end our discrimination just that little bit harder. And, importantly, it makes the victims of sex trafficking ambiguous.

Basically we end up with people with good intentions rallying to take away the rights of sex workers to prevent and help the victims of sex trafficking – without realising that they are two separate things. This means we are wasting time and resources trying to rescue those that do not need nor want rescuing, whilst perhaps not understanding how or who to actually help.

May the "rescuers" of trafficked victims be harming more than helping them? This is what these prostitutes in India think. But why they could be doing something like that?



In Australia, sex work is largely decriminalised and legalised. In my career as a sex worker, I’ve never heard of an account of sex trafficking in Australia. I’m not going to say it doesn’t exist, but that in my substantial experience, I’ve never heard an account of it, despite what the media would like to portray.

Let’s just look at demand. If you were going to purchase a sexual service would you prefer your sex worker to be bruised, crying and appear unwilling and disgusted; or pampered, preened and ready to knock your socks off? The overwhelming answer is the later. We have forums set up where punters (clients of sex workers) review us and discuss how likable, how into it we were. There simply doesn’t appear to be a demand for forced sex workers in our country. Now returning to the question of the article: does Pretty Woman glamourize the sex industry? Well yes and no.

Do sex workers get swept off their feet by rich clients, fall in love and run away with them? Yes, it does happen. I have friends who are now very happy housewives and mums due to meeting their husbands in the course of their employment. But I also know of many sex workers who use their occupation as exactly that: An occupation that they use to build their lives, buy houses, pay their rent, support their children and pay for their education. Do we enter the industry seeking out husbands? I’ve never heard of a sex worker citing this as their reason for entering the sex industry – but is that even a bad idea? I’ve got friends who dreamed of marrying doctors so they became nurses, and it worked out well for them. Sex work is no different – it’s work.


Sex work is varied, there are sex workers who do have negative experiences, who are the victims of sex worker violence, just as there are sex workers who have wonderful experiences, and this is no different from greater society. I have been a customer at a shop and been held up at gunpoint. I’ve also worked in retail and been held up at gunpoint on one of my shifts – but this doesn’t mean that we should abolish shops.

Was Pretty Woman one of the deciding factors that led me to become a sex worker? I’m not really sure. But I do know that I spent many years as a child buried in history books learning about the first movement in female empowerment being the courtesans of Venice and the geishas of Japan. What I learned was that sex workers were the first women in history to be able live independently of men, to learn to read, to be the only women for quite some time to be allowed in libraries. That was my picture and I loved that.

More prostitutes that have decided to show their face, now in Dominican Republic. Throughout all the world we see all prostitutes -no matter if rich or poor, nationals or migrants, working indoors or outdoors- claming the same. 



Over my career as a sex worker, my experience has been just that, empowered and independent. Sex work is my dream and I love my life. But that is also my story. This is why the #FacesOfProstitution hash tag is so beautiful; it shows sex workers of different parts of the industry, who have different experiences. A collective who love sex work so much they are willing to stand up and put their face to an industry that is still so stigmatized.

So really that’s the point: Sex work is work. It’s work that has been chosen. It’s no different from those who chose nursing or reception work. Anyone who identifies as a sex worker is saying they choose and consent to sex work.

We are not victims, we don’t want to be rescued, we want rights and the ability to operate our businesses and complete our work in a safe and unstigmatised society. And really who doesn’t want a Pretty Woman moment where a handsome man feigns snapping our fingers as he gives us a diamond necklace? In reality, I would accept the necklace, love the man and then return to the occupation that I have dreamed of since I was a little girl.

I am proud to be a sex worker, I personally even love using the term Prostitute. I love my life, I love my clients and I love my industry. And lets face it, not all women want nor have the option to give up employment once they fall in love. And there’s nothing wrong with that either.



To read further:
· Música: pretty woman
· La lucha contra el estigma: atreviéndonos a dar la cara

domingo, 5 de abril de 2015

Carta abierta del colectivo "prostitutas indignadas"

Acabo de enterarme de que el grupo llamado "Prostitutas indignadas" (que, por lo que sé, es básicamente la Asociación Génera) ha emitido un comunicado en forma de carta abierta denunciando la "violencia institucional" que padecen a manos del Ayuntamiento. Vaya, sin saberlo justo un día después de producirse el hecho que mencionan escribí una entrada relatando estos encontronazos entre las prostitutas y la administración local. Vienen a decir lo mismo que yo, que bajo las proclamas de los políticos no hay buenas intenciones sino el mísero interés de llevárselo crudito... y, no obstante, mi comunicación, coordinación y cooperación con este grupo con el que supuestamente comparto el análisis de la situación es nulo. Las veo quejarse mucho (por Internet) pero luego no parece que busquen, ni conmigo ni con nadie, algún tipo de colaboración para hacer algo al respecto.

Bueno, yo por el momento no puedo hacer más que reproducir su escrito para que se sepa qué problemas identifican y qué soluciones proponen. También aprovecho para desearlas suerte en su lucha y a ustedes les invito a visitar su blog, que tuve enlazado mucho tiempo en mi blog roll pero que eliminé tras comprobar que no se actualizaba: llevaba más de un año sin ninguna entrada hasta este comunicado.

Una reclamación constante de los movimientos de trabajadores sexuales organizados en todo el Mundo es tener un papel activo en el diseño de las políticas públicas que les afectan.




Esta carta está dirigida a los diferentes grupos políticos municipales y a las personas que se han designado como candidatas para ser alcaldes de la Ciudad de Barcelona.

Tenemos a nuestro lado a movimientos sociales y feministas, a entidades sociales de referencia y a personas clave en la defensa de los Derechos Humanos. El jueves 19 de marzo sufrimos un nuevo cierre a una de nuestras casas. Vinieron con una orden judicial pero sin aviso previo de precinto. Vinieron a tapiar la puerta de calle Robadors, 25.

La finca entera fue comprada recientemente y es propiedad del Ayuntamiento, junto con otras fincas de la calle. En este espacio era bien conocido que nos reuníamos las integrantes del colectivo de Putas Indignadas. Este es un golpe a los movimientos sociales de protesta, a la capacidad de organizarse de la ciudadanía. Es un golpe que pretende callar lo que todo el mundo sabe: que el Ayuntamiento de Barcelona especula con nuestros barrios y vende nuestra ciudad.

El Ayuntamiento combina sus políticas policiales represivas en el Raval con sus planes educativos de “reinserción” – que ofrecen precariedad y servicios sociales a cambio de la redención de multas- y además se ha dedicado a comprar fincas del barrio con el objetivo de desahuciar y “limpiar”. Estas políticas no están destinadas únicamente a las trabajadoras sexuales, pretenden preparar el centro de la ciudad para turistas, especuladores y “vecinos dignos”. Nosotras no somos las primeras desahuciadas, tampoco seremos las últimas.

A pesar de los esfuerzos de las trabajadoras sexuales por ser escuchadas por los responsables políticos, la única respuesta que encuentran constantemente por parte de éstos es la represión pura y dura. En la imagen, una prostituta siendo "engrilletada" en México.



La vulneración de nuestros derechos es constante pese a que hemos ofrecido nuestra ayuda como colectivo para encontrar mejoras reales de la convivencia en nuestros barrios, pese a que somos quienes conocemos mejor las realidades de exclusión y la trata.

Tanto el Alcalde, Xavier Trias, la Regidora de Dona i Drets Civils, Francina Vila y la Regidora de Ciutat Vella, Mercé Homs no buscan soluciones, buscan negocios. Buscan marear a la ciudadanía con actos y discursos que nunca mejoran nuestras vidas. La participación ciudadana de esta ciudad está muerta porque la han corrompido.

Se llenan de palabras sobre “convivencias”, “planes de atención” y “lucha contra la trata” cuando en realidad hablan desde los despachos. Mientras tanto, sigue habiendo violencia hacia nosotras – trabajadoras libres- y aún peor hacia las mujeres víctimas de trata que son multadas y coaccionadas, mientras no se les da la seguridad necesaria para ellas y sus familias, mientras se les niega asilo a aquellas que no tienen papeles, mientras a las palabras políticas se las lleva el viento.

Por eso pedimos un compromiso de los grupos municipales que se presentan a las próximas elecciones para defender nuestros derechos fundamentales:
• Que se comprometan a cesar las políticas represivas hacia las personas que ejercen prostitución.
• Que se comprometan a negociar con nosotras espacios de trabajo mejorando la convivencia y la vida vecinal en nuestros barrios.
• Que se defiendan los derechos y la seguridad de las compañeras en trata. Os pedimos apoyo porque no es posible continuar en silencio, siendo cómplice de los abusos.

Prostitutas Indignadas Marzo de 2015
#PutasConCasaYa