jueves, 1 de octubre de 2009

Otra prostituta muerta, políticos responsables

A esto es a lo que conduce la represión, ya tenemos UN MUERTO encima de la mesa "gracias" a la persecución policial que sufrimos. ¿Cuántos cadáveres más harán falta? Me he cansado de repetir que el poder público debe ayudar a las personas, no jorobarlas la vida.

No se nos puede dejar sin alternativas, hay que legislar teniendo en cuenta la realidad social y tratando de conciliar los intereses de los diferentes sectores afectados. En caso contrario los políticos están condenando ya de entrada a la clandestinidad, a la criminalidad y -en ciertos casos como el que nos ocupa- hasta a la muerte a ciertas personas.

Desgraciadamente esta muerte caerá de nuevo en el olvido, no se sacará ninguna lección de ella.

Prostituta anónima, tienes mi palabra de que no has ofrecido tu vida en vano. Mis esfuerzos no cesarán hasta que logremos echar atrás estas ordenanzas criminales. ¡NI OLVIDO NI PERDÓN!

La imagen de su cuerpo inerte sobre el asfalto, con la sangre todavía brotándola de la cabeza, resulta escalofirante. Esto debería haber levantado un nuevo debate público, pero ni lo ha hecho ni lo hará.




· Se asustó tras advertir la presencia policial, cruzó la N-II y fue arrollada
· La práctica de la prostitución está prohibida por una ordenanza municipal
· Los agentes se encontraban realizando un control rutinario de tráfico

El Mundo, Barcelona - 19/09/09



Una prostituta de origen nigeriano falleció la pasada noche en La Jonquera (Girona) tras huir de un control rutinario de los Mossos d'Esquadra y ser atropellada en la N-II por un vehículo, cuyo conductor se dio a la fuga. Cabe recordar, que la práctica de la prostitución está vetada por una ordenanza municipal en este municipio gerundense.

La mujer, hacia las 21.30 de la noche, se encontraba en un aparcamiento de camiones y cuando se dio cuenta de la presencia policial cruzó la carretera, siendo arrollada en ese momento por un automóvil, que huyó y que ahora la policía catalana intenta localizar.

El alcalde de La Jonquera, Jordi Cabezas, ha indicado que la fallecida, al ver que los Mossos hacían una inspección en el aparcamiento, "cruzó la carretera nacional, corriendo en dirección a unos establecimientos que hay al otro lado y un coche la atropelló".

El conductor, según el alcalde, se dio a la fuga y "lo que sé es que el atropello fue mortal, instantáneo".

martes, 29 de septiembre de 2009

Música: víctimas

“¿Cuántas de esas personas han hablado con las prostitutas o sus clientes? Si conocieran de verdad el tema tendrían una opinión muy diferente”.

Margarita Carreras, prostituta y activista feminista



Buena parte del esfuerzo que debería haber destinado a actualizar el blog lo he empleado en el acalorado (pero estéril) debate mantenido en el blog de Montse Nebrera con varios abolicionistas. Desearía que alguno (en especial María, que ha dado más guerra que veinte) se pasase por este blog para CONOCER el punto de vista de uno de esos pérfidos prostituidores que tanto denuesta. No quiero que los abolicionistas nos den la razón, simplemente que nos lean y -a ser posible- que ofrezcan alguna réplica a nuestras afirmaciones más allá de los tópicos de que defendemos nuestros intereses económicos, o que hemos interiorizado el patriarcado y estamos "alienados", o el que me parece más insultante: que a consecuencia del ejercicio de la prostitución hemos sufrido efectos psicológicos tan terribles que hemos quedado "zumbaos". ¿Cómo es posible entablar una conversación con alguien que ni siquiera te considera un igual? Constantemente nos tratan como auténtica escoria, empleando los adjetivos más denigrantes para referirse a la prostitución. Nosotros querríamos entablar un diálogo constructivo con los abolicionistas, poder llegar a algunos puntos de consenso, coordinar nuestras actuaciones para actuar en aquellos aspectos en los que coincidimos (al menos en apariencia, luego vemos que no es así) como la lucha contra las mafias o la oferta de alternativas viables para quien quiera abandonar la prostitución y necesite ayuda para ello. Pero sencillamente ellos no nos dejan, no quieren. Se limitan a darnos el status de "víctimas" (bueno, nosotros los clientes seríamos los "verdugos") y a sentenciar qué es lo bueno para nosotros: reinserción y redención para las prostitutas, multas y cárcel para los prostituidores. En fin, PERSECUCIÓN para todos nosotros.

A cuento de este trato que nos dispensan os ofrezco otra canción-protesta. Muestra la situación real que sufrimos las personas insertas en lo que los abolicionistas califican de "inframundo": padecemos la marginación, el desprecio y la humillación social en silencio, ya que o bien no nos escuchan o cuando nos hacemos oír nos acallan con sus discursos moralistas. Nos tratan como a residuos sociales, una especie de parias que vivirían en un submundo (algo similar a unos Morlocks actuales a los que se teme porque cuando salen de sus guaridas lo hacen para causar problemas a la bondadosa sociedad de la superficie). Por consiguiente es lógico que la primera respuesta que se de a este "problema" sea la pura y simple REPRESIÓN, como se ha hecho históricamente con todos los colectivos marginados. Se nos señala como responsables de todos los males habidos y por haber, siempre magnificados (caso de las drogas, robos, enfermedades...) y en otros casos sencillamente inventados (como el acoso a menores por parte de las chicas o a las vecinas del barrio por parte de nosotros). Así que a la fuerza acabamos siendo víctimas, como dicen los abolicionistas. Pero no de la pobreza (precisamente la prostitución, como cualquier trabajo, es un antídoto contra ella), del machismo (mucho más presente en las relaciones sexuales aceptadas socialmente), de los traumas psicológicos (los tendrán sus madres...) o de cualquier otra tontería que se hayan sacado de la manga; sino que somos víctimas de la incomprensión, de la ignorancia, de la intolerancia, del estigma, de la persecución social, de la policía, de los medios de comunicación-manipulación, de los vecinos intransigentes (que son pocos, pero molestan mucho), y sobre todo somos víctimas de unos políticos acomplejados incapaces de afrontar la realidad social (yo les pregunto, ¿para qué está la política sino para resolver cuestiones problemáticas como esta?), de los sectarios abolicionistas que no hacen más que dar mala prensa de nosotros y de una sociedad que rechaza lo que desconoce.

Ya está, ya lo he dicho. Me he quedado más ancho que alto. Disfruten de la melodía.



VICTIMAS - SÁLVATE SI PUEDES

Cuántas personas quieren decir lo que opinan
pero en silencio sufren su marginación,

con la esperanza que mantiene al que no olvida
de ver (al) culpable suplicando por su vida.

Nadie los quiere, son los residuos de la sociedad.
Perfectas cabezas de turco cuando alguien tiene que pagar.


Tus calles están seguras,
siempre hay cerca algún perro guardián,
son muestras de tu temor a quienes marginas.

Vivimos como esclavos suplicando por una ayuda,
por eso os gusta ponernos la zancadilla.

Nadie los quiere, son los residuos de la sociedad.
Perfectas cabezas de turco cuando alguien tiene que pagar.

Son las víctimas, víctimas, víctimas de esta sociedad.
Víctimas, víctimas, víctimas, de esta sociedad.
Víctimas, víctimas, víctimas, de esta sociedad.
Víctimas, somos tus víctimas.

Somos víctimas, víctimas, víctimas, de esta sociedad.
Víctimas, víctimas, víctimas, de esta sociedad.
Víctimas, víctimas, víctimas, de esta sociedad.
Víctimas, somos tus víctimas.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Los liberales y la prostitución II: Montserrat Nebrera

Otra liberal, asimismo del PP, dio hace unos días su opinión sobre este tema. No realiza ninguna condena a priori sobre la prostitución, es más, plantea algunos asuntos muy interesantes: ¿por qué se ensaña tanto la sociedad con las prostitutas? ¿es justa esta persecución? ¿podemos seguir haciendo la vista gorda frente a un asunto que se ha convertido en un verdadero PROBLEMA SOCIAL? ¿legislaremos de acuerdo a sus demandas o por el contrario nos sumaremos a quienes 'claman contra ellas'?

He añadido el primero de mis comentarios en su blog, os recomiendo acudir directamente a la entrada donde lo publica puesto que se ha desarrollado un fortísimo "debate" (o pelea, más bien) entre regulacionistas y abolicionistas que claramente pone de manifiesto nuestros puntos de vista.


Montserrat Nebrera, Periódico de Catalunya - 13/09/2009


¿Puta? ¡Reputa!» Eso dice el casposo Torrente de la mujer de uno por acostarse con todo macho viviente. Pero ¿es puta por refocilarse en el sexo? ¿Y si el goce le reporta además la licencia de un bar, plaza en la universidad, o posición relevante en una empresa? Tantos sentidos distintos para el término prostitución dificultan proponerle soluciones. Pero ¿las requiere o son el uso de la vía pública, el control sanitario del colectivo y la evitación del crimen organizado lo que nos preocupa? Porque tal vez la mayor parte de la sociedad no condena la venta o alquiler que uno haga de su cuerpo –al fin y al cabo nadie se ha metido con la que alquiló su útero a Ricky Martin para que consiguiese sus gemelas–, ni hay cruzada general contra toda esa juventud (modelos y exmodelos se llevan la palma) que casualmente sólo se enamora de personas ricas y famosas que les triplican la edad, ni hay quien critique lo de aguantar un matrimonio por mantener el nivel de vida.

Mayor escándalo produce atisbar la venta del alma, individuos con capacidad de metamorfosearse en el paisaje y decir o hacer aquello que más conviene: políticos y periodistas se llevan en esto la palma, pero ni son los únicos ni los peores; sólo los más visibles. Cada uno vende lo que puede mientras haya alguien dispuesto (incluso obligado) a comprar. Esa es la triste realidad de una actividad tan antigua, como se encargaba de recordarnos aquella magnífica Familia, de León de Aranoa, en la que un individuo se compraba el servicio de amor completo. Y vaya por delante mi respeto a todas las soledades que no han encontrado paliativo mejor.

En el extremo opuesto, en lo evidente, la frontera entre prostitución y esclavitud no debería dejar lugar a dudas. Cuando quien se vende lo hace por miedo, por desesperación, por salvar la vida de las personas que le importan, y encima lo hace en condiciones que afrentan la mínima dignidad humana, los delitos son otros: quien perpetra el tráfico de carne humana para prostituirla bajo amenazas debe ser perseguido contundentemente, pero también el pagano consciente de la situación, que así colabora con el traficante, o aquel cuya cooperación necesaria aporta infraestructuras a un delito que es de «lesa humanidad». Y por mucho que se rasguen las vestiduras las feministas, diciendo que, sobre todo, la prostitución es de mujeres, el horror de los horrores es la infantil y para sus perpetradores la cadena perpetua es un regalo.

Gran parte del colectivo quiere ser tratado como el de cualquier oficio, pagar sus impuestos y tener un local. Y visto que nos abstenemos de entender la prostitución como delito por la dificultad de ponerle puertas al campo, las casas de putas de antaño (donde acuden, sobre todo, los que más claman contra ellas) parecen el menor de los males. Y a quienes compran o venden sus favores en la calle, quizá pueda decírseles poco, pero, a quienes en la calle los practican, habrá que recordarles que la calle no es suya.
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Mi opinión:


Me ha gustado mucho su artículo, doña Montse. Sí, efectivamente, la categoría de puta como elemento de coerción social se aplica a todo aquella mujer que se sale del rol establecido. La mujer que visibiliza su sexualidad se convierte en una rebelde en nuestra sociedad, que es lo que ocurre a las prostitutas, especialmente las que ejercen en medio abierto. Es necesario romper con esa categorización que limita nuestra sexualidad y por ende nuestra LIBERTAD.

Para una parte nada despreciable de la sociedad lo que resulta preocupante es el uso que se hace de la vía pública. La expresión abierta de una sexualidad transgresiva rompe sus esquemas y les causa una profunda intranquilidad. Luego recurren a ciertos clichés para reforzar sus argumentos, como es el caso de los problemas sanitarios o el crimen organizado. La verdad es que eso es lo que menos les interesa, únicamente quieren sacar a “las putas” de sus calles, los problemas que puedan padecer les importan bien poco. Pero esa no es la postura que debiera mantener un responsable político digno de tal nombre.

Es cierto que aquel político que atienda a las reclamaciones de quienes realizan esta actividad debería legalizarla, pero claro, es una decisión muy controvertida que le hará ganarse tanto amigos como enemigos. En muy pocas ocasiones se han elaborado políticas públicas atendiendo a las necesidades de este sector, las personas que ejercen la prostitución siempre han sido unas auténticas parias sociales. Afortunadamente algunos políticos como ud o doña Esperanza comienzan a tener la valentía de tratar este problema desde un punto de vista realista, sin las neblinas morales que todavía ciegan a muchos otros.

Espero que siga interesándose en el tema y trabajando por los más necesitados, como decía Mariano el año pasado “por los currantes”. Mientras en el PSOE son expertos en crear problemas donde no los hay, en el PP lo que sabemos hacer es aportar SOLUCIONES: no es justo denunciar el ejercicio de la prostitución en la vía pública cuando el ayto se ha dedicado sistemáticamente a cerrar las pensiones y hostales donde se ocupaban con el fin de presionarlas para marcharse. El responsable último de esas escenas ha sido el señor Hereu, no puede quejarse de un problema que él mismo ha creado.

Reciba un cordial saludo, la felicito por tener las ideas bien claras y abordar con valentía un asunto tan espinoso.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Los liberales y la prostitución I: Isabel San Sebastián

Ayer aparecía este estupendo artículo de San Sebastián en el Mundo. Pocas veces se ha dicho tanto en tan poco espacio. Realmente ha conseguido algo fantástico, resumir en cuatro párrafos la opinión que compartimos los regulacionistas y los liberales en lo referente a la prostitución. Bravo, Isabel. Ya te admiraba pero ahora lo hago aún más. Las auténticas liberales como tú, Montse Nebrera o Esperanza Aguirre estáis dejando clara nuestra posición frente a las "progres" de alta cuna.

Creo que nada de lo que pueda decir mejorará este insuperable artículo. Ahora falta que el PP -la formación política que debería recoger el pensamiento liberal- haga caso a quienes reclamamos una regularización EN CONDICIONES de la prostitución. Por eso voy a ir poniendo en los próximos días más artículos y videos de liberales convencidos y confesos en los que opinan sobre la prostitución.



ISABEL SAN SEBASTIAN - 24.09.2009, Periódico EL MUNDO


SIEMPRE ha habido prostitutas y siempre ha habido biempensantes empeñados en redimirlas al margen de su voluntad. Mejor dicho, biempensantas, porque lo de rescatar del mal camino a esas pobres descarriadas solía correr a cargo de ociosas damas de alta cuna sin nada mejor que hacer. Hoy su lugar lo ocupan feministas de carné con otra justificación y distinto vocabulario (en lugar de decir pecado hablan de violencia machista), pero con el mismo anhelo de salvar a toda costa a esas almas perdidas. Con más afán moralizador y mucha más autocomplacencia.

Hoy, exactamente igual que ayer, hay prostitutas y prostitutos, que también abundan, de los que nadie se ocupa. ¿Es que ellos no son explotados o es que por ser varones el oficio que practican deja de ser degradante? ¿Acaso no resulta indigno cobrar dinero por dar placer, sea cual sea el sexo de la persona que cobra y/o de la que paga? ¿O es que seguimos presos de los mismos viejos prejuicios por más que los disfracemos?

La prostitución, diga lo que diga el Congreso de los Diputados en un alarde espectacular de hipocresía colectiva, es una realidad social tan innegable como la noche y el día. Una realidad visible en calles, plazas, parques y mercados. Una realidad que no desaparecerá porque sus señorías escondan la cabeza en la arena como los avestruces. Una realidad tanto más siniestra cuanto que se desarrolla en los márgenes de la legalidad; es decir, en un territorio impune. Una realidad que atenta contra las buenas conciencias de algunos y sobre todo de algunas, como siempre ha sucedido, y que preferimos ignorar haciendo como que no existe. Pero existe. Y, mientras no se regule, seguirá ejerciéndose a la sombra de lóbregos rincones, sin protección laboral, sin control sanitario ni fiscal, sin derechos ni garantías y, sobre todo, sin libertad. Porque aquí no hay más violencia, señoras defensoras de la mujer que consideran el aborto una conquista, que la que se deriva del engaño, la imposición, la esclavitud enmarcada en el tráfico de seres humanos indefensos. Abusos que encuentran en la situación actual un caldo de cultivo inmejorable para el lucro de las mafias a las que están amparando con su negativa a reconocer la evidencia.

Por cierto, que hay muchas formas de prostituirse y hacer la calle no es la peor. Resulta más hedionda, a la par que lucrativa, la modalidad escogida por el tránsfuga Agustín Navarro y los 12 concejales socialistas de Benidorm, encabezados por Maite Iraola, madre de Leire Pajín. ¡Eso sí que es venderse, y no lo que hacen las putas en la noche de Las Ramblas!