La prostitución es un tema muy controvertido, no sólo debido a su condición de tabú (lo que conlleva su ocultación a la luz pública) sino porque además refleja de manera meridiana valores y principios contrapuestos. Es por ello que los diversos enfoques existentes sobre la misma son absolutamente irreconciliables.
Soy un cliente y amigo de prostitutas que, preocupado ante el debate social generado, ha decidido romper su silencio y aportar su novedoso punto de vista.
"(La prostitución) es una forma de tener amantes, más económica y sin complicaciones"
Danna Escort GFE, prostituta de alto standing
"Creo que el sexo es una de las cosas más bellas, naturales y saludables que el dinero puede comprar"
Steve Martin, actor, músico, productor, guionista y escritor
Danna del Valle es una acompañante (lo que popularmente viene siendo una "puta de las caras", dicho sea sin menosprecio alguno), autora de uno de los blogs más completos e interesantes en castellano sobre esta materia por lo que os recomiendo encarecidamente que lo visitéis. Y ya que últimamente estamos hablando de qué es lo que dicen las chicas y también de las motivaciones de los clientes para acudir a ellas, he encontrado que su última entrada resulta particularmente reveladora. Es una mujer que ejerce el trabajo sexual y que explica de manera muy clara los motivos por los que, según su criterio, resulta ventajoso el sexo de pago frente al convencional que podemos encontrar con una pareja estable o en una aventura.
Espero que su texto os anime a abrir un debate al respecto, sólo quiero hacer notar cómo sus explicaciones sobre la comodidad de este tipo de relaciones resultan plenamente coincidentes con las que manifestaba Torbe desde su perspectiva del cliente.
El sexo de pago tiene un evidente inconveniente, y es que cuesta dinero (acabo de descubrir el Mediterráneo, oigan). Por lógica, todos preferimos lo barato a lo caro, y lo gratis a lo barato. Entonces... ¿qué es lo que ofrece una profesional del sexo del pago que sea tan valorado? ¿Qué valor añadido aporta para que compense el desembolso económico? Veamos qué nos dice una de ellas.
Sé que el contratar a una escort no es barato precisamente pero si lo pensamos por unos segundos nos ahorramos otras muchas cosas como el tiempo, la energía, los disgustos, etc. Pero voy a explayarme un poquito más sobre las ventajas de adquirir los servicios de una profesional.
-Cuando nos encontramos en una relación, el sexo pasa a ser rutinario y bastante predecible. Siempre lo mismo: la mujer, las posturas, el ambiente… Con una escort cada encuentro sexual es único y diferente :)
-Es un privilegio poder disfrutar de la compañía de una mujer bella y sensual con la que compartir un par de copas de champagne, miradas, caricias, besos… Contratando los servicios de una escort tienes asegurado que pasarás un momento maravilloso e inolvidable. ¿A quién no le gustaría tener grabado en la memoria un encuentro donde la pasión y la excitación fueron protagonistas? :P
Danna considera que existe una variada serie de razones para que sus clientes la contraten. Como observamos todas son de carácter práctico, no parece detenerse en disquisiciones filosóficas. ¿Será que no le importa, o por el contrario que considera superado ese debate? Seguramente alguno de mis lectores habituales introduzca este tema en los comentarios.
-Si has tenido alguna fantasía que no has logrado cumplir por X razones, con una escort podrás hacer aquello que siempre has deseado pero que nunca te has atrevido (siempre y cuando la escort incluya esos servicios especiales). ¿A quién mejor que a una profesional para proponerle tu fantasía más profunda?
-No tienes que invertir tiempo, ni dinero, ni energía para ligar con una mujer guapa, inteligente, divertida y cariñosa, sin tener nunca la seguridad de que la historia acabará con un final feliz. Sin embargo, con una escort lo tienes garantizado. Probablemente tus diversas actividades diarias no te permitan acceder a este tipo de chicas por lo que ¿por qué no darte el gusto de estar con una mujer así? :)
-Si te encuentras en una relación y buscas algo esporádico, te arriesgas a ser pillado si tu amante desea algo más que una aventura pasajera. Por ello, la discreción es algo fundamental en nuestro trabajo y tu privacidad siempre será una de nuestras prioridades. Cuando un encuentro acaba, estarás más feliz que una perdiz y sin la preocupación de, por ejemplo, una llamada inoportuna de tu amante.
Es una forma de tener amantes, más económica y sin complicaciones.
Cuando la alcaldesa de Madrid, Doña Manuela Carmena, nos invitaba a reflexionar sobre las motivaciones para irse de putas comentó que le habían gustado mucho unos vídeos (yo he encontrado uno sólo, si alguien sabe de alguno más que me lo diga) en los que muchachos de diferentes centros educativos debaten entre ellos sobre este tema.
Muy bien. veámoslo:
Ahá. Así que éstos son los expertos a quienes escucha Carmena. Bueno, no me extraña, teniendo en cuenta que sus concejales parecen recién salidos del jardín de infancia. A ver, hay cuentos que pueden engañar a niños únicamente y el que nos muestran aquí es uno de ellos. He visto muchos relatos de "mujeres rescatadas" pero éste es uno de los menos creíbles que haya escuchado jamás, por las expresiones tan rebuscadas y artificiales que se emplea (como "hacerme vender mi cuerpo para que ella beneficie de ello", eso es un tecnicismo que se ve que ha sido redactado por las abolicionistas). Es muy evidente para cualquiera que tenga un poco de calle que el relato de la tal Joy es un guión leído por una actriz y no por una chica que verdaderamente se haya prostituido: la manera de hablar, el lenguaje, lo mucho que incide en unos temas y lo poco que menciona otros indican, en mi opinión, que estamos ante un nuevo montaje.
¿Que hay mujeres como Joy? Pues yo estaría encantado de conocerlas. Pero las ONGs que las graban siempre tienen mucho cuidado en que nadie las conozca personalmente, o sólo la gente de su cuerda, mientras que las prostitutas que dan un testimonio alternativo son sistemáticamente acalladas a pesar de que no ponen impedimentos para que quienquiera contacte con ellas. No voy a decir que absolutamente todas las "víctimas" sean un fraude, pero semejante falta de transparencia no me huele nada bien. Que oigan, que si resulta que esto lo lee alguien que me dice "pues venga, yo te presento a una" y veo que es así no tendría problema en contarlo. Pero todavía eso no ha sucedido.
Los prejuicios son como una venda que nos ponemos para taparnos los ojos. Del mismo modo que nadie caminaría a ciegas, opinar sin saber de un tema no es nada sensato. Sin embargo lo hacemos muy a menudo, especialmente en lo tocante a la prostitución es preocupante lo frecuentemente que se habla sin saber. Si me parece muy bien que opine cualquiera, ¿pero por qué no nos molestamos ALGO en indagar sobre el tema? Ofrezco mi total colaboración a los institutos, colegios y universidades que han aparecido en el vídeo, o los que me lo pidan, para que hagan un encuentro informativo que incluya a personas que conocemos la prostitución de primera mano como prostitutas, clientes o empresarios.
Lo que hacen los jóvenes es, en general, repetir los tópicos que venimos escuchando desde niños sobre la prostitución. Curiosamente, la chica que comienza diciendo eso de que a estas mujeres les han quitado el pasaporte y cualquier derecho que pudieran tener PORQUE SON INMIGRANTES se acerca, mucho más de lo quizás ella misma sospecha, a la realidad. Eso es cierto. Al igual que su afirmación de que extorsionan a las familias (hace pensar que por una parte las familias las vendan y luego sean extorsionadas, ¿no?). Ahora bien, lo que falta decir es por quién. Veréis que es lo que cuentan las prostitutas en la mayoría de vídeos en los que se les da la palabra pero, a su vez, lo casi nunca escuchamos en los programas sobre prostitución. Si yo estuviese en el lugar de Carmena o la asaltacapillas, eso es lo que me preocuparía.
Cuando tenía su edad también pensaba que quien "hacía eso" debía tener problemas porque quien lo hacía NO ERA NORMAL. Que si ibas de putas es porque algún problema debías tener. Coño, no hace falta que me lo cuenten porque también estuve sumido en la ignorancia. Y así es como nos quieren nuestros políticos: ingenuos y manipulables como adolescentes. Luego hay otro que ya cuenta que conoce gente del equipo de fútbol o del barrio de toda la vida que va, es decir, que no son marcianos. Pues de eso me fui dando cuenta yo, que la gente que me contaba que iba de putas no eran viejos verdes como el de "Padre de familia" o solterones del tipo "Mauricio Colmenero" como yo imaginaba. Porque en torno a este tema se habla mucho de oídas y muy poco por propia experiencia, fíjense que comentan que también van chicos jóvenes... pero todos dejan muy claro que ellos nunca lo han hecho. Lo de siempre. Nunca va nadie. Tan "normal" no será, si resulta tan difícil admitirlo ¿verdad? ¿Qué dicen en el vídeo? Pues que les causamos vergüenza, indignación y rechazo. Joder, yo mismo habría dicho ASCO, REPUGNANCIA, DESPRECIO. Así de claro me lo dicen algunos lectores en los comentarios, y repito que es como pensaba de joven. Señora Carmena, ya que está tan dispuesta a pensar.... ¿por qué no reflexionamos además sobre los motivos por los que la prostitución, y particularmente los clientes, somos tan mal vistos?
Prostitutas en el barrio rojo de Ámsterdam, probablemente el grupo de meretrices más fotografiado del Mundo. Es muy habitual que la gente se quede en los aspectos más superficiales de la prostitución, viéndolas tras los escaparates o en las calles y respondiéndose a sí mismos lo que no se atreven a preguntarlas. Precisamente mi condición de cliente me hizo superar esa barrera y saber qué hay más allá, pues el mundo de la prostitución se halla bastante oculto al público general.
A uno de los chavales se le ve con más idea, porque es cierto que la población inmigrante va con más asiduidad que la autóctona. O bueno, al menos es lo que se puede ver en el medio abierto (calle) que es la prostitución a la que más habituado estoy. También puede ser debido a que es la modalidad más económica, que lógicamente será la más solicitada por la gente más humilde. Podría también justificarse como que no están con la familia, o por las costumbres de sus países, o porque son hombres jóvenes con mucha energía... Bien está eso de hacerse preguntas, pero si queremos respuestas... ¿no deberíamos hablar con ellos? A eso no parece que estemos tan dispuestos, la verdad. En fin, la conclusión que sacan es que quien va de putas pues sobre todo es por comodidad ya que sería más fácil que andar ligando y se tiene sexo de manera inmediata, sin complicaciones. Pues lo que nos decía Torbe. En ese sentido no van desencaminados. Pero yo en este blog he venido diciendo que para mí ha habido una razón de todavía mayor peso, y esa no es otra que la de obtener información fiable y de primera mano que me permitiera conocer el mundo de la prostitución. Creo que la diferencia entre quienes hablan sobre prostitución está entre quienes sí hemos "pisado el terreno" y quienes creen saberlo todo "de oídas". A mí el andar con prostitutas me ha dado un saber que no podría haber obtenido de ninguna otra manera, previamente pensaba saberlo todo cuando en realidad no conocía nada... lo mismo que les sucede a los chavales. Como suele decirse, qué atrevida es la ignorancia.
Eso es lo que más me llama la atención. Como dije, nadie ha ido de putas. Nadie conoce a ninguna. Pero resulta que saben perfectamente cuál es la realidad sin haber estado allí. Saben que las chicas son explotadas, que no están voluntariamente, que hay esclavitud. Pero quienes estamos en la calle (o clubes, o pisos), en contacto directo y continuado con las chicas o no tenemos ni idea o cerramos los ojos autoengañándonos. ¡Qué arrogancia más absoluta! Esa soberbia de creer saberlo todo es propia del pensamiento colectivista, bastante corriente en jóvenes y en el ambiente académico. Así pues, no me extraña que sea a donde han acudido. Lo que han hecho, y es un aspecto sobre el que quiero ir profundizando en posteriores entradas, es sondear la opinión de personas que casi todo lo que saben de la vida es por la propaganda (comenzando por la educación pública).
Suele decirse que los clientes, a pesar de tratar en persona con las prostitutas, lo ignoramos todo sobre ellas. Que o bien no nos interesan, o negamos las evidencias que hallamos. ¿No será una nueva justificación para silenciarnos? Absolutamente todos los relatos que he ido conociendo de clientes son coincidentes, incluso de aquellos que no les gustaba la prostitución (que los hay): nunca veían mujeres obligadas (lo que se asocia con "explotación" o "trata", aunque sean términos que nada tienen que ver), las chicas podían ir donde quisiesen y dejar el trabajo en cualquier momento. Entonces, una de dos. O verdaderamente nos están engañando a millones de hombres... o la versión oficial, por algún motivo que hace falta aclarar, está equivocada. Habría que sopesar todas las posibilidades.
Para acabar, comento dos puntos que me han llamado la atención. El primero es el de la presión grupal, que al igual que con las drogas vendría a haber una especie de incitación o favorecimiento al consumo de prostitución. Bueno, eso es cierto... a medias. Depende del grupo con el que te muevas. Si el chaval nos dice eso es porque la gente con la que anda debe ser juerguista, pero seguro que si anda con personas muy religiosas o de extrema izquierda no hay esa "presión" para irse de putas sino más bien todo lo contrario. ¿Tiene relación la prostitución con la publicidad machista, en la que se trata a la mujer "como un objeto"? Pues lo cierto es que creo que tanto el cuerpo de la mujer como el del hombre se emplean para excitarnos, no veo que en esto haya diferencia alguna. Las mujeres también hablan de los cuerpos de los hombres como "objeto de disfrute" y no lo veo mal, porque la atracción sexual es algo completamente natural. Es más, en nuestra sociedad la mujer cada vez va teniendo una actitud sexual más similar a la tradicionalmente asociada al varón (centrada en lo físico, promiscua, etc) e incluso comienza a demandar servicios eróticos y sexuales de pago. ¿También desea que hablemos sobre este tema, señora Carmena?
Y el segundo y con el que acabo es el del lucro de la prostitución, sí señora, otro muy buen punto que poner sobre la mesa. Para explotar a estas chicas hace falta ser un desalmado o un perturbado, nos dice. Y mira, yo también estoy de acuerdo. ¿Por qué no hablamos con los chulos? Eso sería fantástico, es una parte importatísima totalmente ausente del debate y con toda seguridad la más desconocida de todas. Yo os explico qué se les pasa por la cabeza: resulta que ellos se consideran superiores, mejores al resto de la gente ya que "controlan" a la sociedad. Creen que le están haciendo un bien a la comunidad y por eso se han ganado el derecho a obtener esos sobresueldos, porque piensan que sin ellos las cosas no podrían funcionar y se sienten mal pagados para todo lo que dan a la sociedad. Y ven con envidia que ganen mucho más unas chicas que no han sacado unas oposiciones como ellos y que encima son extranjeras, que se llevan un dinero negro a sus países y que si no se lo quitasen ellos se lo gastarían alegremente y se lo restregarían por la cara. Así que emplean su fuerza, la "violencia y la extorsión" como dijo alguien más en el vídeo, para chantajear a ellas y a sus familiares. ¿Quiénes creen ustedes que tienen tanto poder para ello? Una última pregunta, señora Carmena. De esto, de los proxenetas y las extorsiones ¿también hablamos o se le va a poner mala cara?
"Catalogar a todas las mujeres migrantes que trabajan en bares y cantinas como víctimas de trata o explotación sexual legitima deportaciones masivas en toda la República y permite que el gobierno presuma del rescate de cientos de víctimas de trata con fines sexuales".
Gloria Muñoz Ramírez, periodista mexicana
"Cuando las supuestas rescatadas quieren o intentan hablar con sus rescatistas pasa esto: nos mandan a la policía"
Georgina Orellano, prostituta argentina
Me gustaría muchísimo seguir discutiendo con aquellos lectores que se pasan por aquí para criticarme, querría que me dijesen qué piensan de comunicados como el que la asociación AMMAR publicó el pasado 1 de Agosto.
La historia es sencilla. Al igual que sucede en España y en cualquier parte del mundo, resulta que existe una versión oficial sobre la prostitución que todos hemos escuchado por activa y por pasiva. Que si las prostitutas sólo desean ser rescatadas, que las autoridades y ONGs las ayudan de buen corazón y que lo desagradable de la prostitución es en sí el hecho de prestar servicios sexuales a cambio de remuneración. Bien, no voy a negar que haya casos así. Los he encontrado. Pero lo corriente no es eso, sino lo que cuentan desde esta organización de prostitutas: que quienes se autoproclaman como sus salvadores son quienes las perjudican, que sus problemas no vienen por parte de los clientes sino mayormente por parte de las autoridades (nótese su insistencia en el pago de coimas a la policía) y, en fin, que lo que desean no es ser rescatadas sino respetadas. Esa versión oficial no la desmiento yo sino las propias prostitutas. Eso es lo que he hallado reiteradamente y que quiero dar a conocer con el blog, si hubiese visto otra cosa lo contaría. Pero no ha sido así.
Miren, se lo digo sinceramente. Yo no necesito permiso de nadie para "irme de putas". Si sólo me interesase follar con una y con otra pues eso sería lo que haría. Claro que he follado mucho, pero es que además de ganas de meterla en adobo tengo muchas, pero muchísimas, ganas de saber. Quienes sigan este blog más o menos de continuo bien saben que no sólo hablo por mi experiencia personal sino que también me da dado por leer informes, asistir a charlas, ver documentales, conocer a las chicas en su vida diaria y también a otras personas de su entorno (clientes, vecinos, amigos, familiares, su pareja, etc), a esos expertos en la materia, a las asociaciones... que le he dedicado mucho tiempo, esfuerzo y dinero a documentarme. Lo que quería era profundizar en este tema, "ver" qué es lo que había realmente... y lo que me he encontrado pues, francamente, no me gusta nada. Ya me lo decían las chicas, que cuidado con meter la nariz. Que la curiosidad mató al gato. Que me estaba implicando mucho y sabía demasiado. Lo más prudente sería dejar las cosas como están y no buscarme problemas, pero me niego a permitir que los sinvergüenzas impongan su falsificación de la realidad que es lo que lograrán si permanecemos callados.
Grotesca representación de "víctimas de trata" empleando maniquíes. No hablan con las putas, sino que las sustituyen por muñecos. Es que no se me ocurre un peor insulto a nuestra inteligencia ni una mayor tomadura de pelo.
Lo que tiene de especial el vídeo y el comunicado de AMMAR es que están protagonizados por mujeres que han sido "rescatadas". Oficiales "víctimas de trata" que no sólo no agradecen la actuación de sus "benefactores" sino que les ponen los puntos sobre las íes: visitan a uno de los legisladores argentinos más destacados en la "lucha contra la trata", uno de aquellos que tanto presume de actuar en favor de estas mujeres, para decirle que sólo las ha perjudicado.Eso es lo que visto una y otra vez también en mi país, en España. Chicas que habían sido "liberadas" en dispositivos policiales tremendamente publicitados pero que luego resulta que no eran tan víctimas... o bueno, como dicen ellas, víctimas de sus "salvadores". Casos como la famosa Operación Afrodita que se anunció como "el mayor golpe a las redes de prostitución en España" y que el Colectivo Hetaira calificó como un montaje político, investigado y destapado por dos conocidos periodistas con una larga trayectoria en la investigación de casos de corrupción (Eduardo Inda y Esteban Urreiztieta). O como las paraguayas que trabajaban en el piso de Fernando Gárate, que salieron ellas mismas desmintiendo la información aparecida en los medios. O aquellas chicas del "código de barras", a quienes las liberaron llevándolas a los calabozos y que yo traté insistentemente que entrevistasen en los medios. ¿No les parecería fantástico, hablar en vivo y en directo con alguna de estas chicas que las autoridades han catalogado como víctimas? Pues me sucedió como a Georgina, la secretaria de AMMAR, lo que me encontré es que todos aquellos periodistas que decían ser muy bondadosos y solidarios, que querían combatir la trata y ayudar a estas víctimas... ¡eran incapaces de escucharlas! Nadie las dio voz. ¿No les resulta curioso?
Lo cierto es que, a estas alturas de la película, no puedo pecar ya de inocente. Voy a decir las cosas como las pienso, no creo que los responsables políticos como ese tal Gustavo Vera desconozcan lo que pasa en las calles y haya que "informarles". No son tontos, muy al contrario, se pasan de listos. Lo que sucede es que son muy cínicos. Muy jetas. Unos sinvergüenzas de cuidado. Por ejemplo, la presidenta de una conocida asociación de atención a "mujeres prostituidas" reconoció en una reciente conferencia que a las mujeres "liberadas" las tenían secuestradas: controladas las 24 horas, las quitaban la documentación y el móvil (teléfono celular) para evitar que recayesen en la prostitución. O un famoso mando policial que aseguraba que no había que hacer caso a las prostitutas porque ellas contaban que la policía las extorsionaba... que eso es lo que les habían dicho los chulos y claro, ellas por miedo o dependencia emocional de sus proxenetas iban a estar en contra de la policía. Ya hay que ser hipócrita. He conocido a chicas que han estado en "pisos de acogida" y me cuentan que son peores que la cárcel, mientras que las chicas que hablan mal de la policía lo hacen porque, sencillamente, es lo que viven a diario.
Georgina y sus compañeras mantienen la misma lucha que otras compañeras. Aquí en España asociaciones como Génera o Hetaira han organizado manifestaciones que denuncian la "violencia institucional" (es que hablar de corrupción policial es un tabú, aquí eso ni se puede mencionar). En mi blog roll podéis encontrar el de otras activistas como Maggie McNeill o Felicia Anna que comparten su crítica a las autoridades y negación de la trata entendida como prostitución forzada. He repetido innumerables veces que lo de la trata no es en sí falso, pues en puridad cualquier persona que esté realizando un trabajo en la economía sumergida (como es la prostitución) en un municipio distinto al que es originario ya es "víctima de trata", más cuando las chicas de AMMAR declaran ser madres (caen claramente en lo que los legisladores denominan una "situación de vulnerabilidad"). Al ser tenidas como tales, su consentimiento se considera "irrelevante"... pero esto no es más que una ficción jurídica para negar la evidencia. Es decir, que lo que sucede es que como la realidad es que prácticamente todas las prostitutas manifiestan ejercer la prostitución voluntariamente nuestros dirigentes emplean una argucia legal para convertir su SI en NO. Me parece un engaño de lo más rebuscado, pero lo cierto es que técnicamente Gustavo Vera tiene razón en este punto y las de AMMAR no: ellas son claramente víctimas de trata. Lo que sucede es que ellas han querido migrar, han querido prostituirse y han querido sostener a su familia... pero no han querido sufrir el acoso de los abolicionistas, ni ser extorsionadas por los policías o discriminadas por la legislación. Sus derechos están siendo lesionados en esa cruzada por combatir lo que a ellas no les supone problema alguno.
El sábado 1 de agosto la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina realizó un escrache frente a la organización La Alameda. Fueron a decirle a Gustavo Vera que no son víctimas de trata, que son trabajadoras sexuales autónomas.
“Las trabajadoras sexuales queremos tener junto a nuestros hijos acceso a una obra social, poder jubilarnos de lo que trabajamos toda la vida por elección y ser trabajadoras en blanco. De esta manera se podría perseguir lo que verdaderamente se tiene que perseguir: el proxenetismo, no se cortaría el hilo por lo más delgado que somos nosotras, cerrando nuestros lugares de trabajo y expulsándonos a la calle donde tenemos que trabajar pagándole a la policía. Ustedes creen que nos salvan? no lo hacen, nos perjudican, nos exponen a una mayor vulneración.
Esta será una de las primeras de todas las veces que donde se presente Gustavo Vera, vamos a estar nosotras, no nos importa si no nos quiere recibir ni escuchar, pero las trabajadoras sexuales que él dice que rescató le estamos diciendo a la sociedad en general que verdaderamente de quien nos tienen que rescatar es de Gustavo Vera. ¿Qué se siente a hablar por otras? Nosotras no somos ningunas tontas, muchas de nosotras, gracias al trabajo sexual hemos terminado nuestros estudios secundarios y universitarios y elegimos y volveríamos a elegir ser trabajadoras sexuales. No queremos otro trabajo. Si quisiéramos trabajar en una fábrica podríamos hacerlo pero no queremos. Tenemos la posibilidad de ser secretarias, trabajadoras administrativas, pero no queremos.
Las mayores atrocidades que se han cometido en la historia de la humanidad se han hecho respaldándose en una "buena causa". Se han empleado religiones, ideologías o identidades nacionales y raciales para perpetrar auténticas barbaridades. Sostengo que lo de la lucha contra la trata no es sino otro de estos infames episodios en los que una minoría de iluminados quieren imponer sus locuras personales al resto de la humanidad empleando todo el sadismo del que son capaces (y es mucho, se lo aseguro). En la imagen, Gustavo Vera, ese digno sucesor de Torquemada.
Elegimos trabajar de esto, queremos y luchamos por mejores condiciones de trabajo, queremos ser trabajadoras en blanco y poder tener los beneficios de acceder a una vivienda propia, queremos poder acceder a créditos y poder manejar tarjetas como cualquier trabajador. Miren si pedimos gran cosa, pedimos los mismos derechos que tienen ustedes que están acá en la puerta. Gracias por acompañarnos y escucharnos. Tenemos bronca, tenemos bronca porque todas nosotras somos mamás y detrás nuestro hay una familia.
Quizás ustedes creen que lo que hacen cerrando los lugares es una buena política pero en realidad en la práctica es una mala política. Deberían hablar con nosotras antes de hacer una cacería de brujas, no queremos que nos rescaten, queremos que nos respeten. Así como ustedes tienen una organización que defiende a las víctimas de trata, nosotras tenemos una organización que defiende a las mujeres trabajadoras sexuales. Podemos tener un montón de diferencias y no coincidir pero de lo que tenemos certeza es que ustedes nos son nuestros enemigos, el enemigo es más poderoso. El enemigo nuestro es el que ustedes llamaron para que venga acá con tres patrulleros. Ese es el enemigo que se llena con la famosa caja chica del negocio de la prostitución, de la droga, de los abortos clandestinos. Es lamentable que ustedes le sean funcionales al mismo.
Tres audiencias le pedimos a Gustavo Vera, jamás nos recibió. Lo tuvimos que venir a buscar acá a su organización de base. No le íbamos a tirar huevos, le íbamos a decir que nos reciba, que escuche a la otra parte, que escuche a las supuestas víctimas que no somos víctimas, que en todo caso somos víctimas de un estado ausente y cuando el Estado está presente a través de criminalización y persecución policial se genera todo tipo de mercado y de quiosquitos, ¿alrededor de quién?, de la trabajadora sexual. Lamentamos pincharle el globo de su fiesta pero creo que ahí adentro la pasaron muy lindo. Ojala que algún día podamos hacer una marcha juntos en contra de las comisarías que cobran coimas a nuestras compañeras.
Una de las prostitutas del escrache, manifestando lo que claramente piensan de sus "salvadores": que hay que salvarles de ellos. El abolicionismo y la "lucha contra la trata" suponen un ataque hacia las trabajadoras sexuales libres y autónomas, pero empleando un lenguaje y justificaciones tan aparentemente bondadosos como falsos.
Ojala que algún día nuestra lucha se unifique y entiendan que hay mujeres que sí decidimos, queremos y vamos a seguir eligiendo este trabajo. También podemos hablar alguna vez sobre qué trabajador elige verdaderamente qué trabajo hacer, podemos hablar, debatir y reflexionar si la empleada doméstica quiere ser realmente eso, podemos debatir sobre el sector de los albañiles y nos vamos a dar cuenta que estamos condicionados por un contexto socioeconómico y político y ahí los trabajadores nos tenemos que unir, no dividir. Cuando nos dividimos como está pasando acá, se hace más fuerte el de afuera, cuando ustedes y nosotras podemos hacer muchas cosas por abolir la explotación sexual y la corrupción policial.
Esperamos que la próxima vez estemos todos sentados alrededor de una mesa discutiendo estas cosas. No queremos acordar en un 100% porque es imposible pero acordemos en algo. No sigan cortando el hilo por lo más delgado, no sigan hablando por las putas. Acá estamos algunas de las que trabajamos en Recoleta, pero a nivel nacional hay más de 80.000 trabajadoras sexuales que la están pasando peor, que seguramente cuando nosotras estamos hablando, hay una compañera en San Juan, donde un artículo contravencional la lleva presa de 21 a 30 días por el hecho de ofrecer servicios sexuales en la vía pública. Miren si no tenemos tantas cosas por hacer a nivel nacional.
Piensen que nosotras somos como ustedes, como las compañeras acá que son docentes, como el compañero que es abogado, bueno, nosotras somos trabajadoras sexuales, con la diferencia que nuestro trabajo no está reconocido. Hay muchísimo estigma, discriminación y prejuicios en relación a si está bien o no que explotemos nuestros genitales. Dejemos los prejuicios de lado y pongámonos de acuerdo en que tanto La Alameda como Ammar estamos en contra de la explotación laboral en cualquier mercado de trabajo y que juntos podemos denunciar, pero estamos en desacuerdo que nos hagan cámaras ocultas porque eso es violencia.
Las prostitutas, en cualquier país del mundo, señalan insistentemente que su principal problema son los abusos policiales (es lo que me han contado las chicas aquí y yo mismo he presenciado). Que esos personajillos que dicen ayudarlas son unos mentirosos y ni se dignan a escucharlas. O también lo de que es descarado que mientras se proclama actuar en su provecho en realidad se las perjudique. Cuando las autoridades las catalogan de víctimas de trata lo que están haciendo no es protegerlas sino invalidar sus palabras, yo creo que precisamente eso es violencia contra la mujer. ¿Se imaginan que yo dijese que me da igual lo que diga una puta, que me considero con el derecho de hacer con ella lo que me de la gana? Bueno, pues exactamente así es como están actuando nuestras autoridades.
Muchas de nosotras tenemos una doble vida y nuestras familias no saben a qué nos dedicamos porque tenemos miedo a que ellos nos discriminen, a que discriminen a nuestros hijos en el colegio. Hacer cámaras ocultas, exponiendo los rostros de nuestras compañeras en los programas de televisión es violencia. No hace falta hacer cámaras ocultas. Los escarches que ustedes hacen en los lugares de trabajo de nuestras compañeras también es violencia. Cuando ustedes están ahí las compañeras nos llaman a la organización diciendo no puedo salir porque mis hijos no saben. Esa violencia la podemos dejar de lado cuando dejemos de lado los prejuicios.
Ammar es una organización que tiene 20 años, estamos dentro de la Central de Trabajadores, ustedes pueden ir y los recibimos cuando quieran. Nos sentamos a hablar, sin cámaras ocultas porque nosotras no somos la policía, ustedes tampoco apliquen esa mala política porque no los lleva a nada. Lleva a que a una compañera los hijos no le hablen porque se enteraron por televisión que ejercía la prostitución en un bar y frente a eso qué hacemos, qué contención dan ustedes?.
Hablen con nosotras que somos las verdaderas protagonistas y les podemos hacer un mapeo de los lugares donde sí hay explotación. Por qué no escrachamos las comisarías que les cobran coimas a las compañeras en vez de escrachar un departamento privado donde las compañeras ofrecen servicios sexuales?. No hagan una cacería de brujas. Muchas gracias, nos vamos, nos vamos a trabajar ahora. Estamos orgullosas de ser trabajadoras sexuales, de ser putas y no le tenemos que pedir perdón a nadie por ofrecer un servicio sexual. Muchas gracias, no les queríamos pinchar el globo, pero queríamos que nos escuchen. Hicimos todo, fuimos a la legislatura, fuimos cuando se presentó la comisión de trata donde él es el presidente, pedimos la palabra para que él nos reciba y hasta el día de hoy seguimos esperando. Así vamos a seguir, hablando con todas las organizaciones que creen que la prostitución no es trabajo porque si hay alguien que tiene el poder de la primera persona, esas somos nosotras. Muy buenas noches”
Georgina Orellano, secretaria general de Ammar Sede de La Alameda, 1 de agosto de 2015
Con esta entrada pretendo dar respuesta a un par de lectores que me han escrito con unas interesantes objeciones. Tanto un tal "Gaboto" como un anónimo objetan que las relaciones humanas en la prostitución vendrían a estar tan lastradas por el carácter económico de las mismas que serían siempre y en toda circunstancia desiguales e insatisfactorias. No puedo dejar de recomendarles este artículo que escribí en su día, frente a las críticas de otro lector, sobre las relaciones entre los clientes y las chicas. Pero claro, lo digo yo. Un putero. Un tipo "patético", "carente de empatía" y absolutamente "machista". No tengo la menor credibilidad. Lo entiendo, por eso mismo no podréis encontrar en Internet ni un sólo blog en el que haya más testimonios de prostitutas. Por ejemplo, comenzando con Isabel Holgado califica estas relaciones de "transparentes y demócraticas". Pero es que además, con una rápida búsqueda, podéis ver cómo otras chicas como Natalia Cervantes, Alejandra o Samantha Mar opinan de manera muy similar. Y hay muchos más.
Lo cierto es que entiendo a Gaboto y demás detractores. Yo no siempre fui "putero" como me llaman, de hecho de joven estaba muy en contra de la prostitución. Consideraba que era absolutamente imposible que hubiese una relación afectiva entre un cliente y una prostituta, que se debían odiar, que a los puteros les tendrían mucho asco. Que se debían llevar como el perro y el gato, o como me dice "como nazis y judíos". Si las cosas fuesen así, indudablemente me sumaría a sus tesis. El problema es que sus aseveraciones son falsas. No resisten el menor contraste con la realidad. Son puras invenciones que no puede sostener nadie que haya conocido en persona a auténticas prostitutas (y no, una chica que sale en una charla o en un reportaje de TV no necesariamente ha de ser prostituta). Es más, las propias abolicionistas dedican inmensos esfuerzos a explicar por qué no hay que hacerlas caso y a establecer instrumentos legales que permitan invalidar su consentimiento.
Yo no puedo hacer más que negar mayor, pero obviamente es su palabra contra la mía. Y la suya cuenta con respaldo oficial. Pero si es tan cierto lo que denuncian, imagino yo que podrán demostrarlo públicamente ¿verdad? Bueno, pues ya que han contactado conmigo varios medios de comunicación no tengo problema en que entrevisten a esa prostituta que dice conocer. O que debata con alguna de las que yo conozco. ¿Parece sensato, no? Pues no, como siempre sus datos son secretos. No hablan con nadie mas que con ellos, me recuerda a los que dicen que se les ha aparecido la Virgen. Miren, creo que están siendo ustedes quienes agreden a estas mujeres, quienes las minusvaloran al no escucharlas, quienes las tratan como a trapos y son incapaces de respetarlas. Porque si lo hicieran, las escucharían. Como he hecho yo. Precisamente este blog lo escribo para contar que LO QUE HE VISTO al estar dentro de este mundo es MUY DIFERENTE a cómo me lo imaginaba cuando no lo conocía.
Por eso mi principal demanda es que se conozca esta realidad antes de opinar de manera tan vehemente sobre ella. Oigan, que yo no me creo en posesión de la verdad absoluta. Si alguien me muestra que estoy equivocado, que TODAS las chicas me han estado engañando TODO el tiempo, que las activistas son en realidad portavoces de los chulos y las mafias y que ellos tienen razón y yo no pues se la doy. Si no tengo el menor problema. Por ejemplo, cuando abrí el blog pensaba que la trata no existía, que era una invención y ahora acepto que la inmensa mayoría son víctimas de trata (ahora bien, hay que explicar que la trata únicamente es la migración para ejercer una actividad en la economía sumergida... lo cual desconocía).
Esto lo expreso en el siguiente artículo que mandé a June Fernández, de la revista Píkara Magazine, para que se publicara en la sección de libre publicación "Participa". Ella me pareció alguien con suficiente interés en el tema, que pretendía acercar posiciones dentro del feminismo, y yo lo que creo es que cualquier ideología tendrá más posibilidades de modificar la realidad (objetivo declarado del feminismo) si comienza por conocerla. No sé si se atreverán a publicar este artículo, que ya las envié hace un par de semanas y que reproduzco aquí porque da buena respuesta a los comentarios de estos lectores. Aunque el ámbito de difusión de este blog es bastante limitado, espero que sea de su interés:
EL DESCONOCIDO MUNDO DE LA PROSTITUCIÓN
Sin duda, la prostitución es uno de los temas más candentes
en la actualidad dentro del feminismo. Resulta asombroso que este debate se
prolongue de manera interminable sin que haya visos de llegar a cualquier entendimiento
o, al menos, siquiera a una descripción mínimamente compatible de esta
realidad.
Y es que eso es algo que ya, de principio, resulta
verdaderamente chocante. Según escuchemos a unos u otros, parece como si
hablásemos de fenómenos diferentes. ¿Cómo es esto posible? La realidad será la
que sea: o la mayoría ejercen voluntariamente o de manera forzada, o viven su
actividad con naturalidad o se hallan traumatizadas, o establecen relaciones
cordiales e incluso amistosas con los clientes o los detestan ya que éstos se
comportan invariablemente de manera abusiva y las maltratan. A ver, tendrá que
haber de todo, pero lo cierto es que no encuentro la manera de conjuntar los
relatos que nos trasladan ambas partes. No es ya que se ofrezcan diferentes
propuestas sobre qué hacer al respecto, es que lo que “ven” unos se les escapa
a los otros y viceversa. Por ejemplo, desde el abolicionismo son capaces de
detectar a unas “víctimas de trata con fines de explotación sexual” que los
llamados regulacionistas no llegan nunca a ver, o no al menos en la misma
medida que ellos. Y lo mismo es cierto al revés, las asociaciones de corte
regulacionista han convocado diversas manifestaciones y redactado comunicados
en los que, invariablemente, se denuncian los “abusos institucionales” y las
actuaciones que llevan a cabo las autoridades públicas… pero estos aspectos no
han parecido llamar la atención de los abolicionistas.
Extraña miopía selectiva que me hace preguntarme si
podríamos llegar a un conocimiento completo de una realidad tan compleja
escuchando a sólo una de las partes. ¿A qué se debe tan curioso fenómeno?
Por otra parte, es frecuente que quienes no conozcan la
prostitución de primera mano se acerquen a esta realidad por medio de
autodenominados “expertos” que, curiosamente, suelen haberse informado a través
de ONGs o documentos de organismos internacionales pero que no destacan
precisamente por su contacto directo, continuo y natural con las prostitutas y
su entorno.
Incluso aquellas personas que sí lo han tenido, suelen venir
de “mundos” diferentes y su escasa afinidad con las prostitutas se hace patente
desde el primer minuto. Todos hemos visto a ese famoso/a comprometido que sólo
ha entrado en contacto con este mundo a través de ONGs y organismos oficiales
pero que jamás se pasaría una noche entera con las chicas, por su cuenta y
riesgo. O a esas filósofas y teóricas que elucubran sobre aspectos que para
nada interesan a estas mujeres, mientras se desentienden de sus problemas
cotidianos y reales porque en su vida se han parado a charlar tranquilamente
con ellas tomando un café. Y eso por no hablar de los intrépidos periodistas
que les meten la alcachofa a las chicas en la cara haciéndoles preguntas
carentes de todo tacto.
Sin embargo, recientemente y cada vez en mayor número, han ido apareciendo prostitutas y otras personas que viven la prostitución en primera persona (como sus parejas y clientes) dando sus testimonios y contando sus experiencias. Considero que estas aportaciones resultan de sumo interés para el público general pues ofrecen una oportunidad hasta ahora inédita de acercarse a un mundo que, para quienes no están inmersos en el mismo, resulta tan desconocido.
Pudiera parecer que estas revelaciones lograrían romper el impasse, pero muy al contrario lo que han conseguido es que ambas partes se atrincheren aún más fuertemente en sus posiciones. Se les acusa de ser parciales, interesados e incluso deshonestos. Y pudiera ser, pero de todos modos creo que han abierto una puerta que no debemos cerrar.
Considero que toda persona tiene su granito que aportar al debate, y más si lo hace desde una vivencia personal. De hecho, un importante déficit a subsanar es que las protagonistas de la prostitución han estado ausentes en los debates, charlas y reportajes. ¿Cómo es posible que se hable de prostitución sin las prostitutas? Ciertamente se han dado muy variadas explicaciones: que si quienes aparecen en los medios apenas constituyen una minoría privilegiada y nada representativa, que dado que son víctimas muy afectadas no se hallan en condiciones para hablar, o que están engañadas por los proxenetas para hablar mal de la policía. Quizá haya que tomar precauciones y mantener una saludable sospecha hacia sus testimonios (como ante el de cualquier otra persona), pero no me parece sensato desestimar de plano su voz puesto que podría proporcionar aportaciones clave que arrojasen luz sobre el mundo de la prostitución.
Por supuesto, considero la mejor opción de todas sería un insustituible trabajo de campo en primera persona. Pero ni esto es siempre posible, ni tampoco nos puede ofrecer una visión de conjunto como la que podemos tener si damos cabida a todos los actores posibles en este debate.
Así pues, mi propuesta frente al fenómeno de la prostitución no puede ser más sencilla: hagamos todo lo posible por conocerla mejor antes de posicionarnos. Tratemos de acercarnos desde distintos ángulos, tanto desde un punto de vista más teórico/legal/académico que nos aportan los estudiosos, las autoridades y los profesionales que trabajan en este contexto como uno más informal pero a la vez más directo que es el que nos ofrecen las prostitutas y demás personas relacionadas con ellas que normalmente han tenido poco peso en este debate pero que indudablemente deben tener un conocimiento profundo sobre la prostitución (sus clientes, sus parejas, los empresarios, los trabajadores de las instalaciones donde se atienden, los vecinos y un largo etcétera de personas que forman parte de la vida diaria de las prostitutas).
Estoy plenamente convencido de que un conocimiento más sólido de esta realidad llevará necesariamente a un acercamiento de posiciones, puesto que la separación del feminismo parece debido fundamentalmente al entendimiento tan opuesto que existe sobre este fenómeno. ¿Estaremos dispuestos a dar un paso adelante e indagar, sin prejuicios ni planteamientos de partida inamovibles, en una realidad sobre la que existe tan poco consenso? ¿O preferiremos seguir cómodamente recostados sobre creencias e ideas que no hemos podido verificar?