martes, 3 de marzo de 2015

Detrás de la prostitución: la mujer, la madre, la persona

Quienes hemos dado la cara identificándonos como personas vinculadas al entorno de la prostitución nos vimos juzgados, estigmatizados, encasillados de acuerdo a una visión unidimensional basada en estereotipos. No se tiene en cuenta que somos o hacemos más cosas en la vida, no se nos pregunta por otros trabajos, por las aficiones, la familia... por todo lo que conforma la identidad de una persona. Indudablemente ejercer la prostitución, y en algunos casos acudir a ella, ejerce un peso muy significativo en nosotros. Pero es que se obvia todo lo demás, no somos más que "putas y puteros".

Por eso considero tan importante que tengamos las cosas bien claras cuando acudamos a los medios, debemos tener un guión bien definido sabiendo exactamente la imagen que queremos mostrar. Necesitamos que sea más humana y menos mediática. Somos discriminados al igual que lo han sido históricamente las mujeres, los negros o los homosexuales. Se nos presuponen una serie de "taras" o problemas por lo que tenemos que hacer un esfuerzo mayor para demostrar que no es así, que están equivocados y que lo que está mal no somos nosotros sino sus prejuicios. Y esto hay que hacerlo con simpatía, con sencillez y sobre todo con mucha paciencia. A nadie le gusta que le digan a la cara que está equivocado, que ha sido educado en mentiras. Tiene que ser la sociedad, por sí misma, la que vaya cuestionándose esas ideas que durante tiempo han sido dominantes para sustituirlas por una cultura de tolerancia y respeto.

También esto es un toque de atención para periodistas e investigadores: del tratamiento que ustedes den a la información van a derivarse consecuencias muy reales para muchas personas. Intenten ser más serios y menos sensacionalistas. Lo peor que puede hacerse son esos típicos programas para marujas en los que los "expertos" hablan de la prostitución sacando imágenes de archivo repetidas una y otra vez, sin dar voz al menos a las prostitutas. Eso no sólo refuerza los estereotipos, sino que además indica una tremenda falta de profesionalidad.

Son pocos quienes deciden ponerse en contacto directo con las chicas y demás gente del mundo de la prostitución, pero aún menos quienes se implican hasta el punto de ir más allá y tratarnos como verdaderas personas. Hasta donde conozco, la única prostituta de la que han sacado este lado más humano es Montse Neira quien es uno de mis grandes referentes como bien sabéis. Me identifico con ella en muchos aspectos: los dos hemos sido tratados como una mierda y pasado por toda suerte de trabajos precarios, tenemos inquietudes y formación política y además decidimos "salir del amario" siendo perfectamente conscientes de la que se nos venía encima. A ella la dijeron que era una "mala mujer", que se aprovechaba de los hombres y rompía matrimonios, que no estaba capacitada ni para abrir un blog o escribir un libro ni, mucho menos, para sacar una licenciatura. A mí que era un degenerado, que si debía tener malformaciones físicas (eso me lo soltó Jordi González, pero en los comentarios del blog se especuló sobre si yo debía tener una serie de características que mis detractores consideraban indeseables: desde calvicie, baja estatura, fealdad... a ser inmigrante) o incluso que si era un "redentor" de prostitutas que las quería "salvar". Lo que hay que oír.

Les invito a escuchar directamente no a una prostituta, sino a Montse Neira como persona. ¿Qué opina de toda una serie de temas, unos relacionados con la prostitución pero otros ajenos a esta realidad?




Interesante entrevista ¿no les parece? Como dice, sobran muchísimos prejuicios y no se contrasta la información. A nivel social, lo he dicho mil veces, nuestra prioridad ha de ser superar el desconocimiento existente en esta materia. Y eso pasa, por narices, por acceder a los medios de comunicación. No lograremos nada desde los blogs, charlas en círculos reducidos o trabajos académicos. Lo ha mostrado claramente Podemos: o nos hacemos un espacio en la TV o estamos condenados a permanecer en la irrelevancia más absoluta. No obstante, un paso previo es coordinarnos y eso es algo por lo que nadie está por la labor. La culpa no es sólo de los otros, a nosotros nos falta muchísimo trabajo.

Como prostituta, sabe cuáles son sus necesidades y las dificultades que afronta. De ahí que digamos que es tan importante escucharlas, ¿cómo pueden pretender ayudar a ninguna mujer que ejerza la prostitución desde el abolicionismo si son incapaces de lo más básico, que es saber qué dicen? Este es el "primer mandamiento", porque de su incumplimiento se derivan la mayor parte de los inconvenientes que existen en torno a la prostitución. Para empezar esa estigmatización de la que nos habla, ¿por qué hemos de mentir y llevar una doble vida? En sí, es algo de lo que nosotros no sentimos que tengamos que avergonzarnos. Es más, nos sentimos bien con ello. Pero lo ocultamos porque sabemos que no nos van a entender. 

Otra de las ideas preconcebidas que se tiene es que la que se mete a puta es que no vale para otra cosa, que no tienen habilidades o destrezas especiales, que lo que hacen ellas lo puede hacer cualquiera. Quien piensa así alimenta su rechazo hacia las chicas, pues las ve como vagas que se buscan la vida de una forma cómoda. Bien, quien crea que es así que venga y lo haga. Una prostituta "tiene que desarrollar empatías, fortalezas, muchas cosas de psicología", su trabajo tiene que ver más con el trato humano y las ventas que con el sexo: el cliente no paga al final, tras recibir el servicio, sino antes. Ella lo que quiere es que la elijan, y después que el cliente regrese: al igual que quien tiene cualquier otro negocio. Y en el sector servicios es fundamental el trato, tanto o más que el "producto": yo he estado muchas más veces con chicas que me cautivaban por su simpatía que las que lo hacían por su juventud o su belleza. Además del trato con el público, las chicas adquieren conocimientos de los que carecen incluso altos directivos de multinacionales o políticos de renombre: aprenden idiomas (hay chicas en la calle capaces de hablar fluidamente hasta cuatro lenguas diferentes), marketing, gestión de empresas... No será una formación reglada, pero es real. Para ser puta no basta con saber chupar pollas, como dicen despectivamente algunos.

Otro de los aspectos que resultan rompedores y descolocan totalmente a las "feministas" es cuando las prostitutas hablan de sus relaciones con los clientes. Eso no lo soportan, tratan de silenciarlo todo lo posible y la única explicación que encuentran es la de atribuir fuertes patologías a estas mujeres. Montse no me parece que esté ni loca, ni enferma, ni que sea tontita. No, las enfermas son esas "feministas" carcomidas por el odio. Dice que eso que se cuenta de que el hombre somete a la mujer no tiene nada de cierto, que ella puede decidir si aceptar o rechazar en todo momento los deseos de su compañero e incluso opina que, de existir algún tipo de sometimiento o poder, sería el de la mujer sobre el hombre. ¿O es que sólo vale el dinero? ¿No tiene también valor el sexo o el afecto que ofrece la otra parte? El dinero al cliente no le vale de nada si no tiene en qué gastárselo, como toda mercancía su valor reside en que pueda satisfacer alguna necesidad. En varias ocasiones me he tenido que guardar la pasta ante la ausencia de alternativas. Cuando se produce el intercambio es porque ambas partes piensan que sacan provecho, hay ELECCIÓN en ambos sentidos (con sus condicionantes, claro: en la época de la burbuja llegué a conocer a chicas que subieron sus tarifas o se volvieron muy selectivas porque abundaba la clientela, mientras que cuando pinchó tuvieron que adaptarse a los cambios en el mercado). Fijaos que el mismo acto, el del pago, Marien lo ve de manera distinta que los abolicionistas: para ella significa que la están valorando, que sus clientes son capaces de sacrificar el consumo de otros bienes o servicios que les reportarían bienestar por estar con ella. No por pagar el otro es menos, ¿o pensamos que el camarero que nos pone cañas es menos por prestarnos un servicio? Bueno, hay gente gilipollas que sí, pero yo no hablo de chulos o prepotentes sino de personas normales.

Lo que ha tenido más importante la prostitución para mí es el aspecto de valores, la formación humana. Ha cambiado mi forma de ser. Creo que es el aspecto clave de ese proceso que denomino "emputecimiento": cuando uno va viviendo en el entorno de la prostitución se va "desprogramando" y se cuestiona muchas afirmaciones que antes había aceptado con total naturalidad. Va viendo qué cosas son verdaderamente importantes en la vida y le hacen feliz a uno (antes ir de putas era "tirar el dinero", y ahora no veo nada mejor en lo que emplearlo), se deja de creer en el mito del amor romántico y en que sólo puedes ser feliz compartiendo tu vida con una persona en una relación estable y monógama (ojo, he sido también feliz así y no objeto nada a quien elija esta opción, únicamente digo que no es la única), o se entiende que si quieres a otra persona lo importante es que sea feliz y que es mejor tratar de comprenderla y respetar sus decisiones en vez de elegir lo que tú puedes creer mejor para ella (eso lo digo por los que se rasgan las vestiduras cuando aseguramos que no nos importaría que un familiar, suelen hablar de nuestra hija, ejerciese la prostitución: de hecho querríamos que lo hiciese en las mejores condiciones posibles y devolvemos la pregunta planteando si nuestro interlocutor preferiría que sus vástagos se prostituyesen en un entorno de prostitución criminalizada o normalizada).

Anteriormente, las putas eran para mí (al igual que para tanta gente) lo peor de lo peor. No me explicaba cómo podían hacer lo que estaban haciendo (suponía que tenían que estar forzadas, locas o en situación de extrema necesidad), me producían un profundo y "natural" (naturalidad creada a base de años de "educación") rechazo. Pero al estar con ellas las fui conociendo. Y al conocerlas, las perdí el miedo. No eran unas comeniños, de hecho muchas eran madres y ADORAN a sus retoños. Se desviven por ellos, son lo primero en su vida. Ni unas enfermas que van infectando a la gente, de hecho resultan ser mucho más higiénicas que la mayoría de chicas que he conocido (por ejemplo cuando he estado con chicas por fuera de la prostitución, ninguna me ha lavado la polla antes de chuparla). Aunque hay de todo, en general no eran unas brutas, incultas, capaces sólo de "dejarse follar". Yo he alucinado, tenía conversaciones con ellas más interesantes que con muchas compañeras de facultad. Fui poniendo rostro a esas personas de las que todo el mundo habla y tantos desprecian, lograron hacerse un sitio en mi vida y algunas incluso en mi corazón. Trabé amistad con varias de ellas y llegué a profesarlas un auténtico aprecio.

De esto va el blog y campañas como la que les muestro a continuación de la asociación argentina AMMAR. Buscamos mostrarles el lado más humano y REAL de la prostitución, lo que hay detrás, la parte "invisible". No son chicas obligadas, desesperación o problemas psicológicos como algunos denuncian. Tienen vidas corrientes, son personas que van por la calle igual que cualquiera, que tienen su familia e hijos y afrontan los mismos problemas cotidianos que tenemos los demás. 

lunes, 2 de marzo de 2015

Cambio en la política sobre contenidos para adultos de Blogger

Blogger ha notificado que a partir del 23 de este mes de Marzo ya no será posible "compartir públicamente en si web imágenes o vídeos sexualmente explícitos o que muestren representaciones gráficas de desnudos".

Puntualizan que estos desnudos serán aceptados "si el contenido representa una ventaja notable para el público, como puede ocurrir en contextos artísticos, educativos, documentales o científicos".

En caso de que un blog contenga contenidos que infringen su nueva política, el autor del mismo "debe retirar todas las imágenes o vídeos sexualmente explícitos y las representaciones gráficas de desnudos o el blog pasará a ser privado". A diferencia de los blogs públicos, en los privados "únicamente estará permitido el acceso a los administradores del blog y las personas autorizadas".

A partir de ahora, publicar imágenes subidas de tono es motivo suficiente como para que se restrinja el acceso a cualquier blog. ¿Pero qué sucede si es lo que está pasando, si esas señoras mediodesnudas están en un polígono o la policía publica fotos de una redada en un club repleto de muchachas ligeras de ropa? Eso son noticias, no porno. ¿Le harán lo mismo a las Femen?



Como sabéis, este blog no está orientado a la pornografía sino que se circunscribiría más bien a ese contenido "educativo, documental o científico". Considero que cuando ha aparecido alguna imagen sexualmente explícita ha sido con una finalidad divulgativa, pues se trataban de noticias o hechos relacionados con la prostitución que además se hallan a disposición pública, no son contenidos obtenidos por mí. Por ejemplo recuerdo las famosas fotos de la boquería en Barna, los desnudos de Alexis Wright o las imágenes sacadas de GoogleMaps por los internautas que se dedicaban a buscar putas desde su habitación.

Sin embargo, debido a la completa discrecionalidad de los propietarios de Blogger para decidir qué consideran pornografía sería posible que utilizasen esta jutificación para restringir el acceso a este espacio. No lo sé, pero pónganse en lo peor. Así que ya saben, les quedan 3 semanas justas para disfrutar de "Barrio Rojo". Si les gusta, pueden guardar las entradas en su ordenador y así consultarlas cuando les dé la gana. Es más, se lo aconsejo. Yo siempre hago copias de seguridad, también vosotros deberíais hacerlas por si algo le pasa al blog o, aún peor, a mí mismo.

viernes, 27 de febrero de 2015

Puteros de renombre IX: José Toxeiro Díaz

"Eran prespitutas buscando domicilios para hacer la prespitación, pero no por prespitación, sino por robar. Mientras que una da el placer de prespitación, la otra es cuando anda buscando ojetos que le sirvan, dinero mucho mejor" (sic)
José Toxeiro, la leyenda



Casi tenía olvidada esta serie sobre los clientes, y eso que hay muchísimos de los que tengo pendiente hablar: Charlie Seen, Justin Bieber, Eliot Spitzer, Tiger Woods, Dominique Strauss-Kahn... Pero ninguno de ellos, por mucha fama que tenga, puede hacer sombra al mítico e incomparable Tojeiro. Es el antiejemplo, por eso lo saco: del mismo modo que digo lo que creo que se debería hacer, también es preciso mostrar lo que tendría que evitarse.

La historia es de sobra conocida por cualquiera que no haya vivido en una caverna los últimos veinte años. En 1993, en el programa "Código Uno" de TVE que trataba sobre temas criminales, se emitió el siguiente reportaje titulado "Desnudos de Cargo" sobre un hombre al que le robaron varias prostitutas en su domicilio. Dejo el vídeo íntegro y una versión acortada con su testimonio subtitulado:





El hombre apareció en el programa "porque se lo pidieron", aunque "nunca le dieron nada". Sencillamente participó por una mezcla de ingenuidad, indignación y quizá afán de protagonismo. Pues vaya si logró hacerse popular. ¿Pero logró resolver su problema de esa manera? ¿Y qué imagen transmitió? ¿No hubiese agradecido contar con alguna amistad que le advirtiese de que estaba dando el cante? Para quienes buscamos una normalización social de la prespi... digo, de la prostitución en España es FUNDAMENTAL causar buena impresión. Dar la cara está bien, es un paso importante, pero hay que hacerlo de manera adecuada. Hay que estar preparado, es el último paso de un largo camino, y sobre todo hay que evitar hacer el ridículo.

Estoy plenamente convencido de que Tojeiro no buscaba el efecto que acabó causando. Él se sentía engañado y creería actuar correctamente al contar las cosas tal cual ocurrieron. Pero VIVIMOS EN SOCIEDAD, y debemos ser mínimamente conscientes de cómo nos ven los demás. El contenido de nuestro mensaje va a dar igual si no sabemos darle forma, miren por ejemplo la entrada anterior sobre la Sra. Rius. Realmente ella no dice nada del otro mundo, no habla de asuntos particularmente profundos o eruditos. Pero joder, cómo lo dice. Da gusto escucharla. A diferencia de Tojeiro es una persona que ha tenido mundo, que ha hablado con mucha gente, que sabe comportarse.

Don José, además del robo, fue víctima de una serie de parodias de no muy buen gusto a raíz de su primera y última aparición en la televisión. Si bien la reacción social fue cruel, también lo es que el personaje invitaba a la burla. 



En otro orden de cosas, el tema de chicas que "drojan" o roban a determinados clientes es uno de los que no tendríamos que tratar en los medios. La prostitución ya tiene muy mala prensa como para echar más mierda encima. A ver, es algo que por desgracia ocurre pero si yo tuviese que explicarlo me pondría de parte de ellas. A los que roban son del estilo Tojeiro, tontos del culo o que van ya bebidos o drogados. Para mí, se lo merecen. Las hay que también les drogan, aquí he estado con muchas chicas que usan un somnífero normal como "dormidina" pero en Colombia echan la famosa "burundanga" bien en líquido o, más frecuentemente (por su facilidad de traslado), en pastillas. Las chicas me decían cómo la empleaban, hasta me llegaron a regalar varias "pepas". Si eres un buen tipo no te drogan, y si eres mínimamente despierto no te roban. He conocido bastantes clientes a los que les han robado y es que hasta a mí me entraban ganas de darles el palo.

En fin, que el vídeo de este pobre hombre se volvió viral. Incluso se hicieron canciones al respecto, como las de Def Con Dos y Enseco:

jueves, 26 de febrero de 2015

El testimonio de la señora Rius

"Fui muy feliz haciendo señores".
"Si tu sabes que eres útil, no te sientes mal".
"Hay que desdramatizar el tema de las señoras que hacen señores. Esa idea que tiene la sociedad de que somos esclavas de cualquier cosa, eso no es verdad. Lo que sucede es que la sociedad, y los medios de comunicación, dicen cosas que no son ciertas".
"Nunca podremos esperar que la sociedad nos mire bien".
"Yo creo que hacer señores no es una esclavitud, al menos a mí no me lo ha parecido".
"Sobre este tema nuestro se habla mucho y se habla mal, porque casi nadie lo conoce".

Lydia Artigas, aka "Sra. Rius", exprostituta y madame

"Se cuenta que las prostitutas tienen detrás historias de abusos y traumas, las cuales -junto con su incapacidad de ver a través de la opresión y subyugación patriarcal que padecen- distorsionarían su objetividad, por lo que padecerían una "falsa consciencia" (...) Las declaraciones de las prostitutas que llevan la contraria al discurso oficial sobre la prostitución son, por consiguiente, tenidas como falsas. Aún más, se  dice que las prostitutas sencillamente minimizan sus problemas o mienten cuando aseguran que la prostitución no las trae problemas, socavando así sus testimonios".

Dr Jay Levy (Universitdad de Cambridge), trabajador de ONG



Con el fin no sólo de dar a conocer el fenómeno de la prostitución a quienes son ajenos a este mundo sino también de ayudar a los activistas y simpatizantes a que preparen mejor sus apariciones en los medios, continúo recopilando testimonios de importantes personalidades públicas que han dado la cara. En esta ocasión contamos con una selección de vídeos de la Sra. Rius, conocida "madame" catalana. Fíjense lo claras que tiene las ideas: su mensaje básicamente es el mismo siempre, sencillo pero EFECTIVO. Para mí es el modelo de cómo deben hacerse cosas: ella derrocha simpatía y buen humor, sensatez y naturalidad. Ha preparado de antemano lo que va a decir así que en ningún momento la pillan con la guardia baja. Quizá hay puntos en los que no concuerdo, como su visión de que la prostitución nunca será aceptada o que debe realizarse discretamente, con las chicas "recogidas" en pisos. Pero eso es lo de menos, pertenece a otra generación y además, ¿quién me dice que dentro de unos años no puedo acabar pensando como ella? Lo verdaderamente relevante es que "desdramatiza" el trabajo de "hacerse señores" tanto por el lenguaje que emplea como por la manera en que lo hace. Para mí es un modelo a imitar y alguien con quien deberíamos contar más, si no estuviésemos tan desunidos e imbuidos de personalismos exacerbados.




Logra conectar con el público porque pasa por una más, por alguien corriente. Uno de los errores de los activistas, particularmente en mi caso, es que llevamos las cosas del día a día al tema de la política y complicamos muchísimo las cosas. Hay que hacer las cosas sencillas. Tenemos que entender que, vuelvo a decir que en esto soy yo el primero que me lo tengo que aplicar, la persona promedio no está tan metida "en el ajo" como nosotros. Lo mismo que ella pensaba que cada cliente era su novio de toda la vida, debemos pensar cómo éramos y qué ideas teníamos antes de conocer este mundo.

Luego, desde nuestra experiencia, podemos comenzar a contar que al igual que ella cuando comenzamos no teníamos ni idea. Que todo nos era desconocido, que teníamos mucho miedo y que no llegamos a esta situación si no hubiese sido por una serie de circunstancias de la vida como así ha sido. Además, lo de contar experiencias y anécdotas está muy bien porque alivia la tensión, hace sonreír a la gente y, para qué engañarnos, el morbo vende. Después ya podemos meter entremedias nuestro mensaje de corte político, que si estaba contenta con lo que hacía, que si era "vocacional", que si nunca se ha sentido esclavizada por nadie y que los culpables de la mala imagen de la prostitución no son en sí las prostitutas o sus clientes sino actores externos.

Es que es magistral, miren la de temas que acaba tocando sin que se note. Me quito el sombrero y reconozco que me queda muchísimo por aprender. Habla del estigma que padecen (pero sin usar la palabra, que está muy politizada y es ajena al lenguaje corriente), de cómo muchas chicas comenzaron en la prostitución debido a la rígida moral de sus padres, del problema de cuando cerraron las casas o de que la agrada que un señor se acuerde de ella y vuelva a verla. Está diciendo lo mismo que nosotros, pero MEJOR. No critica a la administración, sino dice que si cierran los burdeles tiene que estar a la vista de todo el mundo y lo pasa muy mal. En vez de criticar a ese monstruo del abolicionismo, habla de lo bien que se encontraba con sus clientes y lo bien que la trataron. Es decir, que tendríamos que seguir este camino de hacer ver que la prostitución no debería ser perseguida porque no causa perjuicios o, los que existen, no son atribuibles a ella misma "per se" sino a las actuaciones que llevan a cabo los poderes públicos que provocan un empeoramiento de las condiciones de trabajo.

Verdaderamente, de diez.




Miren la desenvoltura que muestra en el plató de Espejo Público. Eso sí que es una SEÑORA de los pies a la cabeza, qué saber estar. No, si tiene motivo para sentirse vanidosa, como decimos las generaciones de ahora ERES LA PUTA AMA.

Nuevamente la clave es la naturalidad, habla con un aplomo y una tranquilidad verdaderamente envidiables. Y convierte los aspectos negativos de la prostitución en algo positivo, también valiéndose de su condición de mujer. Por ejemplo, eso de que la prostitución es como la gastronomía que en casa se come bien pero de vez en cuando se va al restaurante arrancó las risas de los presentes pero imaginen que lo dice un hombre. Quedaría como un pervertido o un sinvergüenza. Así que tenemos que usarla de referencia: "miren, como dijo en aquella ocasión la Sra. Rius..."

Hasta los periodistas notan que "habla con pasión y entusiasmo de su trabajo, se siente muy orgullosa de lo que hace". ESA ES LA CLAVE. Mostrar que no estamos avergonzados, que nos sentimos bien con lo que hacemos y que no vamos a consentir que nadie se crea mejor que nosotros. Compararlo con otras ocupaciones, identificarnos con nuestros interlocutores, mostrar que nuestro día a día es totalmente normal. En esto consiste la normalización social de la prostitución. Que una imagen triste y decadente como la de un joven desvirgado en un burdel se convierta en algo bien visto. No, mire, eso no es tan sórdido ni pertenece a tiempos pretéritos. Incluso a día de hoy vienen los padres, que quieren lo mejor para sus hijos, porque saben que aquí les vamos a dar TERNURA, AFECTO y CARIÑO. Y de paso les vamos a echar un polvo que van a salir con las rodillas temblando. ¡Eso es, así se hace!




Hablamos de palabras mayores. Espejo Público es un espacio muy importante en la TV española, qué duda cabe, pero Buenafuente es "prime time". Estos catorce minutos son ORO PURO. Y es que no comete ni el menor desliz, le sigue todas sus bromas y chascarrillos. Y en un programa en directo eso no es nada fácil.

Me precio de ser una persona pragmática, pienso que si uno quiere cambiar las cosas ha de hacerlo teniendo muy en cuenta la situación existente. Y es eso lo que hace ella, sabe que el mundo de la prostitución cuenta con muy mala prensa y que existen enormes prejuicios en nuestra contra. Lo hace ver como algo tan corriente que uno llega a preguntarse qué puede tener de malo: dice que eso se ha hecho toda la vida o que ayudan a mucha gente desde personas solitarias a hombres casados para que se desahoguen y en casa funcionen mejor. En resumidas cuentas, que se piensa que ir con ellas es "muy horrible" pero que "no hacen nada del otro mundo". Eso es exactamente el mundo de la prostitución. El cliente típico no hace esas extravagancias como Cela o Dalí. Pide el servicio habitual que es que la chupen, follar y correrte. Y ya está, no tiene más misterio, si como digo siempre esto es más sencillo que el mecanismo de un calcetín. Sota, caballo y rey.

Las ideas fundamentales se repiten, como ven. Clientes "de toda la vida" con los que se traba confianza, que la hacen sentirse deseada y que ella NUNCA HA HECHO NADA QUE NO QUISIERA. Son cosas muy básicas, pero esenciales. Hay otros temas que no se han tocado y que yo recomiendo evitar, como las críticas al modelo abolicionista o los abusos de la policía que sólo complican el debate y erosionan nuestra credibilidad. No digo que no sean importantes pero en un cuarto de hora hay que ceñirse a unas pocas ideas, que además no estén muy alejadas del sentir mayoritario de la población. No es lo mismo decir, por ejemplo, que cualquier persona tiene derecho a elegir libremente su ocupación y que lo que a unos les agrada otros no lo soportarían, que arremeter contra una ONG conocida porque secuestra prostitutas y las somete a trabajos forzados. Quizá el segundo punto sea más dramático y necesite que se le preste una mayor atención, pero resulta tan chocante que no va a encontrar buena acogida. Hay que hacer las cosas poco a poco, paso a paso, y nuestro primer objetivo es que comiencen por aceptarnos. Consiste en mostrarles que somos personas, que nos comemos a nadie, que las chicas no son unas levantamaridos o unas esclavas sexuales ni nosotros unos pervertidos o unos asociales. La erudición la dejamos en casa, en el blog está muy bien que aquí sí que entra quien quiere informarse con mayor rigor. Pero ante las cámaras el consejo es LO SIMPLE FUNCIONA.