lunes, 30 de agosto de 2010

"Falsos positivos" en la prostitución: el gobierno de Zapatero encarcela prostitutas para construir montajes político-mediáticos

"Buena parte de lo que conocemos sobre la prostitución es a través de los medios. Como su propio nombre indica son mediadores, transmisores, además de intérpretes de la realidad social, obviamente contribuyen a la formación de la opinión pública"

Dña. Pilar Diezhandino Nieto, Catedrática de
Redacción Periodística de la Universidad Carlos III



En Colombia se conocen como "falsos positivos" a aquellos supuestos guerrilleros "dados de baja" (asesinados) por el ejército, pero que luego resulta que no eran más que civiles. ¿Por qué han actuado así los militares? Sencillamente por la política de incentivos, la necesaria lucha contra la guerilla no contaba con la supervisión necesaria para que no se cometiesen abusos de autoridad. El poder público, si no se halla debidamente controlado, invariablemente supone una amenaza para la ciudadanía.

Aquí, en España, se están dando "falsos positivos" en la prostitución que originan "crímenes VERDADEROS". La policía ha “liberado” a cientos de mujeres que ejercían esta actividad libremente, allanando sus moradas y centros de trabajo, deteniéndolas, confiscando sus pertenencias, amenazándolas para que presenten falsas denuncias, y deportándolas si no lo hacían. Esto tiene el propósito de mostrar éxitos policiales, recibir beneficios y sobre todo respaldar la agenda política del ejecutivo. De hecho la situación es aún más grave que la que ocurre en Colombia, pues mientras allí los abusos son resultado de una deficiente evaluación de políticas públicas (de las que los reposables han de rendir cuentas, por supuesto) y no cuentan con el respaldo del poder político, en España estos crímenes están siendo promovidos por el gobierno.

La propaganda gubernamental ofrece una imagen tan nefasta como equivocada de la prostitución. Lo peor no es ya que no apoyen a quien lo necesita, sino que con su "ayuda" están perjudicando a las prostitutas como verán a lo largo de la presente entrada. Es un ejemplo de libro de cómo los dirigistas colectivistas, a pesar de que declaren albergar la mejor de las intenciones, obtienen el peor de los resultados.



El ejemplo más claro lo tenemos en la infame Operación Afrodita, de la que ya he escrito anteriormente en dos ocasiones poniendo de relieve la manipulación informativa existente. Recordemos, nos contaron que fue desarticulada una red mafiosa compuesta nada menos que por 105 proxenetas, que dirigían 15 prostíbulos y mantenían esclavizadas a 350 mujeres que, gracias a las fuerzas de seguridad del Estado, fueron "liberadas". Posteriormente, los medios progres aprovecharon para poner esta "brillante" intervención policial como ejemplo de las miserias que se esconden tras la prostitución: trata de blancas, mujeres aterrorizadas, grandes capos mafiosos que no dudan en "amenazarlas, violarlas, drogarlas, chantajearlas y apalearlas...", etc.

En este video pueden observar las instalaciones de los prostíbulos. Es evidente que ni la piscina ni el gimnasio estaban allí para el disfrute de los clientes. Frente a la imagen lúgubre y marginal que suelen dar de la prostitución muchos medios, lo cierto es que las prostitutas suelen disfrutar de unas comodidades de lujo.



Bien, eso me parecería perfecto a no ser por un pequeño problemilla... QUE TODO ERA MENTIRA. De acuerdo al testimonio directo de varias personas que conocían los pisos ASALTADOS -bien por trabajar allí (como prostitutas o como telefonistas) o por ser usuarios de los mismos- ni las chicas estaban obligadas (únicamente una solicitó medidas de protección, presumiblemente debido a la coacción que sufrió en comisaría: si no tienen papeles las dan a elegir entre pasar 40 días en un CIE y ser deportadas o plantar la denuncia), ni la banda de proxenetas era tal (contabilizaron entre ellos al personal informático, de limpieza, telefonistas, etc que estaba cobrando unos mil euros al mes... joder, ya hasta los criminales son mileuristas), ni se ayudó a estas mujeres. De hecho lo que hicieron fue lo contrario: las dejaron sin trabajo, las metieron en calabozos (curiosa manera de "liberarlas"), y a varias que estaban sin papeles las han abierto expediente de expulsión, que es una manera más elegante de referirse a la trata de personas (ya que se las traslada a otro país a la fuerza y contra su voluntad). Así nos lo cuenta el novio de una de las telefonistas:



Estimad@s todos.

Indagando sobre esta farsa que ha creado el Gobierno de Zparo, utilizando como cabeza de turco, aquella empresa que mas publicidad tenia en , he encontrado este blog, en donde os comento que mi novia, trabajaba en uno de esos 13 chalets como telefonista.

Ella me contaba los pormenores mientras estaba abierto, y ahora que esta cerrado, se encuentra como el resto de sus compañer@s en la calle, sin un duro y sin paro, y con pocas expectativas, ya que el Desgobierno socialista se ha querido colgar una medalla creando un monton de falsedades.

Vereis, alli no se obligaba a nadie a ejercer la protitucion
, venian las chicas, como hacen muchos desempleados, atraidas por anuncios en los que se necesitaban chicas. No vivian explotadas, puesto que era voluntario, tenian sus turnos de trabajo, como en cualquier empresa, exisitiendo 3 turnos. Aquellas que vivian en Madrid, pues se ivan a sus casas, tras su jornada. Muchas de ellas estaban casadas, y debido a la crisis, tenian que recurrir a ejercer.

Los chalets, tenian todas las comodidades que podrian tener vuestras casas, tenian gymnasio, Tv´s de plasma, algunos piscinas....Lo que si es cierto, es que como comprendereis, aquellas que residian alli, dormian en habitaciones con literas, en donde habia tambien sus taquillas, pero que podian moverse libremente por la casa, o se podian ir de compras o donde quisieran.

Ninguna de las chicas, por lo visto, han denunciado nada relacionado con la explotacion sexual, porque no existe ese delito en este caso. Ademas, cabe recordar que ahora esas mujeres, a saber donde estaran ahora. Habria que buscarlas por montera o por cualquier acera, o en un burdel o poligono, a la vista de todos(niños incluidos).

Tambien, mencion especial, para el resto de trabajador@s, ya que habian informaticos,administrativos,empresa de seguridad(que encima van y dicen que eran matones), señoras de la limpieza,telefonistas...que ahora estan en un limbo juridico y sin saber que hacer, para seguir subsistiendo, ya que no saben si tienen paro, finiquitos y demas, al estar los responsables en prision preventiva a la espera de juicio.


Nadie mejor que las propias afectadas para relatar la realidad de su situación. Estas "víctimas" (sí, lo son, pero de la policía), declaran no haber sido obligadas, engañadas o tener que entregar parte de sus ganancias. ¿Qué problemas las afectan, qué es lo que denuncian? Pues las mentiras de la prensa y la actuación de sus "salvadores", quienes las secuestran y atracan. Ellas lo que quieren es que las dejen tranquilas, que los medios no se inventen cosas y que los ladrones las devuelvan sus siete mil euros. Lo que están consiguiendo la autoridades con este tipo de intervenciones es hacernos dudar de la existencia de alguna mujer auténticamente coaccionada para ejercer la prostitución.



Ante semejante sarta de mentiras me pregunté si éste sería un caso aislado o, por el contrario, habría más. ¿Sería posible que el gobierno de España, en su afán por mostrar éxitos contra la "esclavitud sexual", estuviese persiguiendo a quienes ejercen libremente la prostitución para poder llenar los telediarios con espectaculares redadas policiales? ¿Que nos esté ocultando la verdad y dándonos datos falsos porque la realidad es contraria a sus intereses? ¿Que nos mienta descaradamente? Pues hombre, si ya han mostrado que pueden mentir con el número de parados, el endeudamiento público, las pensiones y un larguísimo etcétera, ¿cómo no van a hacerlo con las redadas contra la prostitución? Su fama les precede, estamos gobernados por una panda de embusteros.

Dicen que vienen a defender a las mujeres y lo que hacen es detenerlas y robarlas. Las presentan como mujeres prostituidas contra su voluntad, víctimas de la trata de personas, para poder decir que liberaron tantas mujeres en tal parte. Así pueden ofrecer titulares en prensa, obtener ascensos, respaldar las declaraciones del gobierno y cobrar subvenciones en el caso de las ONGs. Como con las "bajas" militares lo único que les importa son las estadísticas, el número de cuerpos que pueden contar para mostrar así los resultados del plan integral contra la trata. Eso sí es cosificar a estas mujeres, tratándolas como si fuesen objetos. Lo que menos les importa a estos progres de salón es la situación real de los desfavorecidos, de los débiles, de quienes realmente necesitan ayuda de la sociedad para salir adelante. Es como lo de los cooperantes liberados la semana pasada, que empleaban la excusa de la "ayuda humanitaria" para hacer turismo de ricos.

Para limpiar su conciencia (ellos sabrán cómo la ensuciaron), los progres millonarios creen tener la obligación moral de "liberar" a las pobres prostitutas. En cambio yo soy de la opinión que lo que hay que hacer es escucharlas, entenderlas y respetarlas. Como a cualquier otra persona, por cierto.



Ya he dicho en innumerables ocasiones que la realidad nunca va a constituir un obstáculo para el buen progre, firme defensor de sus convicciones ideológicas. Si no hay problemas se los inventan, y si los hay no los quieren ver. Saben perfectamente que sus mentiras no van a suponerles coste político alguno entre los de su secta y que los periodistas y medios de comunicación afines les van a seguir el rollo. Desde el primer momento estaba clarísima la intencionalidad política de la Operación Afrodita, como supo ver otro de los afectados por este montaje:



Qué vergüenza todo lo que están haciendo y diciendo, no sólo se han inventado un relato sensacionalista sino que el trato dado a los detenidos por parte de la policia ha sido de los más vejatorio y ruin.

Nadie trabajó en ninguna de estas casas obligada, todo el mundo lo hizo libremente y con su consentimiento además habiendo firmado y asegurado que trabajaba por voluntad propia.

Gracias a estas casa hemos comido muchas familias y ahora estamos en la calle.
No sabemos si cobraremos el paro y liquidaciones(en el caso de encargadas y telefonistas), las chicas dando tumbos y haciendo la calle, cuando aquí no pasaba ni frío ni calor y se sentían seguras, tenian personal de limpieza a su disposicion y eran tratadas como señoras.

Se colgaron los galones ministra, policía y demás y dejaron a un montón de gente en el aire.




Siga leyendo sobre la Operación Afrodita:

· Reacciones ante la operación Afrodita (incluye comunicado de Hetaira)
· Operación Afrodita: contra la prostitución, desinformación


lunes, 23 de agosto de 2010

María Sanahuja, una feminista de las de verdad

“Hay unas personas que tienen la visión de que todo es violencia. Todo es violencia y, desde luego, los culpables sois siempre vosotros (los hombres). Eso es un simplismo, es un maniqueísmo que es a todas luces impresentable. Pero es ésa visión la que se ha impuesto y, de momento, no parece que haya visos de que las cosas cambien a menos que entre todos empujemos para que las cosas se modifiquen, y se ha impuesto en las leyes que se han venido aprobando.

Dña. María Sanahuja, jueza decana de Barcelona


La semana pasada el diario El País publicaba un artículo de opinión de María Sanahuja tremendamente crítico con el rumbo actual de las (mal) llamadas "políticas de igualdad", a las que acusaba de ser tan nocivas como aquellas injusticias que decían combatir. Tildaba a las feministas del régimen de "totalitarias", denunciando que estaban ejerciendo un control dogmático sobre la opinión pública: lo peor no sería el control directo de medios de comunicación e instituciones, ya algo de por sí preocupante, sino el clima social generado al demonizar a todo aquel que se las opusiese. Los ciudadanos estaríamos tan atemorizados de ser acusados de "machistas" que preferiríamos contemplar impasibles las injusticias antes que enfrentarnos a ellas.

Desde este blog quiero felicitar a esta jueza por su inaudito valor y, por qué no decirlo, al País por atreverse a dar cabida a una voz tan disidente. Concuerdo plenamente con la opinión de la señora Sanahuja: el feminismo radical ha acabado convirtiendo a España en un totalitarismo feminazi donde, amparándose en una aparentemente justa reivindicación de igualdad, se cometen los peores excesos. Sin embargo -como me habréis leido en otras ocasiones- estoy convencido de que la situación actual es no es fruto de equivocaciones, de que personas con buena voluntad se hayan extraviado en sus "atajos hacia la igualdad", sino que todo se debe un minucioso y detallado plan, bien diseñado y mejor ejecutado.

La reconocida jurista María Sanahuja se cuestiona el auténtico efecto de las políticas "igualitarias" que ha implementado el actual ejecutivo socialista. En su opinión éstas estarían teniendo un efecto perverso, pues mientras dicen buscar una mayor igualdad en la sociedad el resultado que efectivamente producen es el contrario. Caben dos opciones, que nuestros legisladores sean muy torpes (lo cual cree mucha gente, y no sin motivo) o que sean unos RETORCIDOS. Ya saben uds. a qué tesis me adscribo...



Los abusos que se están cometiendo actualmente necesitan una justificación, un bonito ropaje bajo el cual disfrazar a la más monstruosa de las bestias. Pero ya no engañan a nadie, únicamente los perversos o los extremadamente ingenuos pueden seguir comulgando con el feminismo sectario que promueven los social(fasc)istas. No es normal, no es lógico, que precisamente las personas más comprometidas con la igualdad como María Sanahuja o Francisco Serrano sean las que estén posicionándose contra la actual legislación de violencia de género e igualdad. Cualquier persona con un mínimo sentido crítico, aunque no conociese el tema en profundidad, debería extrañarse de que así fuese.

Todavía resulta más chocante la reacción que se produce desde las filas feministas, criminalizando, desprestigiando y estigmatizando a todo aquel que no comulgue con su credo de fanatismo e intransigencia. Ésa ha sido siempre su estrategia, tratar de acobardarnos, de acomplejarnos, de que nos autocensuremos. Ya está bien, lo que hay que hacer es desenmascarar a este falso feminismo que es tan nocivo y repelente como el viejo machismo. Lo que más les inquieta es que alcemos la voz, que denunciemos sus abusos y destapemos sus estrategias.

Según las hembristas los varones seríamos unos machistas incorregibles, con quienes no cabe otra política que la de la mano dura. Todas aquellas críticas que les hacemos no estarían motivadas por un genuino deseo de alcanzar la igualdad plena de derechos Y OBLIGACIONES (lo cual significa, por ejemplo, recibir el mismo trato legal) sino por nuestro mezquino afán de mantener nuestros privilegios, lo que denominan "el patriarcado".



Pues bien, ¿qué tiene que ver todo esto con la prostitución? Nosotros nos enfrentamos EXACTAMENTE al mismo escenario. En primer lugar somos víctimas de injuriosas campañas de propaganda que llevan a que seamos percibidos socialmente como poco menos que maltratadores, pervertidos y delincuentes. Qué digo, si nos quieren meter en la cárcel, para las femifachas somos auténticos criminales. ¿Qué consiguen con esto? Sencillamente que nos callemos la boca, al percibir que existe semejante hostilidad social en nuestra contra creemos que automáticamente encontraremos incomprensión y rechazo si expresamos nuestra opinión. Bien, permaneciendo en silencio nos "salvamos". Pero entonces consiguen su objetivo, tienen el camino expédito ya que absolutamente nadie les hace frente. Y pasan al siguiente punto, acceder al poder político para lanzar desde las instituciones un incendiario discurso contra la prostitución, obtener jugosísimas subvenciones públicas con las que financiar sus campañas y poyectos, y finalmente elaborar una legislación radical que recorte nuestros derechos y libertades acercándonos cada vez más a su proyecto político TOTALITARIO. Es ésta y no otra la principal razón por la que defiendo la prostitución, porque la considero como un reflejo de la libertad individual. ¿Podría vivir yo en un mundo sin prostitución? Pues sí, no me sería muy agradable pero gracias a que voy conociendo cada vez a más gente bastante liberal en sus costumbres creo que podría sobrellevarlo. En cambio no podría jamás, de ningún modo, soportar una vida sin libertad.

Sé que he insistido mucho en este tema, pero aún así veo que no ha sido suficiente. Voy alcanzando algunos logros, cierto: ahora varios lectores ya ponéis en tela de juicio la voluntad real de ayudar a las prostitutas de las abolicionistas, o comenzáis a sospechar acerca de la motivación que puedan tener al ofrecer sus cifras sobre la prostitución (que ya no creéis en absoluto), e incluso habéis llegado a señalar la curiosa y aparentemente contradictoria buena relación que tienen los grupos tanto de extrema derecha como de extrema izquierda a la hora de hacer frente común contra la prostitución. Muy bien, no puedo decir que no hayamos progresado, mas como todavía no hemos acabado el temario quiero que leáis este soberbio artículo de opinión. ¿Cómo lo veis, qué tenemos que aprender de lo que nos dice Sanahuja?


Los caminos y los atajos de la igualdad

El objetivo final que se pretende es la construcción de un nuevo modelo social que incorpore plenamente a la mujer en la vida pública.
Pero, ¿qué itinerarios debemos seguir para alcanzarlo?

MARÍA SANAHUJA, El País 16/08/2010



Los totalitarismos y sectarismos en diferentes momentos históricos han encumbrado ideas absolutas, intocables, y han enviado a la hoguera, al paredón o a la prisión a quienes se han atrevido a cuestionar los dogmas de fe. También esto ha ocurrido en España con el feminismo totalitario.

Si alguien es calificado de machista o de oponerse a la igualdad, según el único camino trazado por quienes se erigen en doctores de esta nueva iglesia, es expulsado de medios y tribunas.
Podía haber sido peor, pero afortunadamente no prosperó la idea de tipificar como delito la denominada apología del machismo, como pretendían algunos colectivos. La libertad de expresión ha sufrido mucho los últimos años, pero es más preocupante la autocensura de la mayoría, que ha permitido, sin demasiadas voces en contra, aumentar en miles los hombres presos por hechos leves relacionados con la violencia machista. Por ejemplo, sujetar a la pareja de la muñeca sin causarle lesión o decirle "te vas a enterar".

Hemos resucitado el viejo maniqueísmo y le hemos dado la vuelta. Hasta hace poco, lo masculino era revestido de connotaciones positivas, mientras que lo femenino era sinónimo de fragilidad, perversión o maldad. En las últimas décadas se han invertido los términos. Lo masculino es equiparado a violencia y maldad, mientras que lo femenino a bondad, solidaridad y valores positivos. Desde un sencillo ejercicio de racionalidad, esas posturas extremas son inaceptables, pero los seres humanos tenemos verdaderas dificultades para reflexionar con ecuanimidad y establecer reglas sociales, que permitan avanzar hacia convivencias más armónicas y de respeto a lo que la mayoría hemos convenido en denominar derechos fundamentales.

Mujeres y hombres somos biológicamente muy distintos, y la variedad de cada uno de estos grupos es también inmensa en función de la zona geográfica de procedencia, la clase social, la edad, la tendencia sexual, etcétera. Partiendo, por tanto, de esa tremenda diversidad que hemos convenido en respetar, debemos caminar hacia una igualdad de derechos y obligaciones, al tiempo que no deben violarse los mínimos recogidos en declaraciones universales que no tienen ni un siglo. El camino hacia la igualdad en la diversidad no está exento de tensiones y contradicciones, pues comporta una modificación de los roles tradicionales, que origina nuevos problemas, que no todos están dispuestos a tolerar, ni a esforzarse en superar.

En 2010, en las sociedades occidentales, el camino hacia la igualdad pasa porque las mujeres se otorguen a sí mismas el permiso de ejercer de ciudadanas de primera, sentando las bases para evitar la supeditación a los hombres, tanto económica como psicológicamente. No será rentable seguir solicitando limosnas al Estado, a las empresas o a los hombres desde un victimismo imposible de mantener si al tiempo no se hacen esfuerzos para alcanzar esa mayoría de edad que exigimos nos sea reconocida. La incorporación masiva de las mujeres a la universidad abre nuevos horizontes. No podemos actuar como los adolescentes, que quieren las ventajas de los adultos, pero no las responsabilidades. Hemos de salir de la caverna y lanzarnos a estrategias que permitan nuestra supervivencia, pero que no sean nefastas para el grupo. Hemos de diseñar caminos que permitan la integración de todos en ese nuevo modelo que tenemos que construir.

Y aquí se comete el primer error. Algunos parten de la falsa premisa de que las mujeres ya hemos llegado a la meta, puesto que nuestra condición femenina ya encarna intrínsecamente los nuevos valores positivos y, por tanto, a los únicos que compete hacer esfuerzos para alcanzar esa meta de igualdad es a los hombres. Este esquema simple y maniqueo no soporta un mínimo análisis, pues básicamente somos las mujeres las responsables de transmitir un modelo social patriarcal, ayudadas por series de televisión, películas, etcétera, puesto que la mayoría de los hombres ni siquiera intenta participar en la educación de los hijos. Pero ese esquema es el que inspira la legislación y las prácticas de las Administraciones públicas en los últimos lustros, sea cual sea el Gobierno que las impulse.

Las mujeres debemos autorizarnos a tener mayor autonomía y no considerarnos el apéndice de nadie, lo cual requiere el esfuerzo de salir al mundo exterior, que está plagado de dificultades y, por tanto, asusta, resultando más cómodo, en principio, ligar nuestra suerte a alguien más fuerte, que solvente nuestras necesidades. Pero este camino ya no garantiza nuestra supervivencia "hasta que la muerte nos separe", pues hasta los más creyentes se divorcian. Y, por supuesto, no podemos ni debemos limitarnos a parir un hijo a alguien para justificar así que todos los recursos que genere el resto de su vida deba ponerlos al servicio de ese grupo humano, aunque se vea expulsado de él para siempre.

Es injusto, pero, sobre todo, es socialmente inviable
por el coste que el conflicto tiene y lo que supone de factor de riesgo para el grupo por el desequilibrio social que comporta. Las consecuencias son enfermedades físicas y psíquicas de los excluidos o las empobrecidas, pues si no existe una nómina que embargar, los más ricos pueden resultar los más insolventes. También contribuye a la violencia de chicos y chicas dirigida a los más cercanos, especialmente a madres y abuelos maternos, por ser las personas con quienes generalmente conviven, de lo que lleva alertando desde hace unos años la Fiscalía y los diferentes servicios sociales.

Y, por supuesto, deben esforzarse los hombres si no quieren ver limitado su papel al de sementales proveedores y ser expulsados en la crianza de sus hijos tras la ruptura. Deben asumir desde el inicio las responsabilidades para con ellos, pues las nuevas legislaciones apuntan a que se tendrá en consideración la relación existente con anterioridad. Así pues, ya no se trata de una exigencia ética porque no es justo que recaiga toda la carga de la reproducción en las mujeres, que seguiremos asumiendo por razones obvias la tarea los nueve primeros meses, pero deberemos compartirla los 30 años restantes, si todos queremos participar en el nuevo modelo social y no ser excluidos de la parte privada.

Para la incorporación plena de las mujeres a la vida pública se hacen necesarias políticas que, en la línea de los países de nuestro entorno, vayan más allá de repetitivas e infructuosas campañas publicitarias, de subvenciones a las organizaciones y congresos de mujeres para seguir divagando en generalidades o la creación de nuevos cuerpos funcionariales de comisarios/as políticos/as que velen para que las Administraciones hagan un uso correcto del lenguaje. Se debe ir mucho más allá. Se debe apostar por la coordinación entre las diferentes Administraciones para evitar inútiles reiteraciones y permitir una utilización óptima de los recursos en políticas transversales de los diferentes ministerios y consejerías que toman las imprescindibles decisiones de inversión en infraestructuras y servicios para atender a niños, ancianos y enfermos, pues esas tareas ya no las podemos seguir realizando gratuitamente las mujeres. Lo que resulta imprescindible para encarar con éxito un nuevo modelo social de respeto a la igualdad son más viviendas de protección oficial, guarderías y centros de día a precios asequibles y hospitales. España es el país de la UE que menos invierte en recursos sociales y los que llegan realmente a las mujeres que sufren violencia son muy escasos. Papá Estado paga y pega, pero la actual situación económica exige suprimir gastos superfluos y apostar por optimizar al máximo los escasos recursos que tenemos, evitando pensar que el nuevo modelo aparecerá por generación espontánea, ingresando masivamente a hombres en la prisión.

La sociedad también tiene que asumir que la reproducción no puede ser costeada fundamentalmente por las reproductoras, pues el beneficio es posteriormente socializado. Los niños y niñas de ahora son el futuro de las pensiones y los servicios de mañana. Su formación y cuidado deben ser el objetivo del grupo entero. Pero este esquema, seguido en mayor medida por los países del norte, cuesta enraizarlo en un país como el nuestro, hasta hace poco autárquico y con un modelo social básicamente individualista donde prima el "sálvese quien pueda", lo cual es bastante suicida en este mundo globalizado.

María Sanahuja es magistrada de la Audiencia Provincial de Barcelona y miembro de Jueces para la Democracia y de Otras Voces Feministas.



Adjunto unos videos en los que Sanahuja denuncia las CONSECUENCIAS REALES de las leyes sobre igualdad y violencia de género, a la vez que relata cómo las asociaciones feminazis trataron de evitar que hablase en público. En vez de amedrentarse les plantó cara, que es lo que hemos de hacer nosotros. Escúchenla, ¿les parece una machista o por el contrario una luchadora contra las injusticicas y por la igualdad?







Otro juez de reconocido prestigio como es D. Francisco Serrano ha abanderado la causa de la lucha por la igualdad, que forzosamente pasa por denunciar las tropelías del falso feminismo. He aquí lo que escribí en su día de él.

· Francisco Serrano, ¿héroe o villano?
· De nuevo Serrano, el juez rebelde

miércoles, 18 de agosto de 2010

Aragón TV: Nadie va de putas

"Hay una confusión entre lo que es la prostitución y la marginación dentro de la prostitución. Esto es debido a que muchas veces se identifica a la mujer prostituta con la mujer que ejerce en la calle, la mujer toxicómana que ejerce por su adicción. Esto hay que aclararlo porque la prostitución que se desempeña en estos lugares hoy día está abocada a la extinción, y no es una muestra representativa, en absoluto. Hoy en día lo que prima es la prostitución en los clubes, la prostitución de "call girls", la prostitución en los pisos de contactos, que muchas veces queda olvidada. Nos ceñimos única y exclusivamente a posiblemente el cinco por ciento de la muestra general, que es la que representa la prostitución de barrio".

José López Riopedre, sociólogo


Aunque yo escriba este blog, muchas de las ideas me las dais los lectores. El mundo de la prostitución es tan amplio que generalmente el problema que tengo es seleccionar sobre cual de sus múltiples aspectos voy a escribir.

En la pasada entrada un anónimo hacía referencia a la clandestinidad del cliente: "un hombre no quiere que su madre, novia, esposa, hijos sepan que va de putas, ser putero es algo que muchos hacen pero pocos admiten". Su afirmación me recordó que tenía un documental guardado por aquí en espera de que se presentase la oportunidad de comentarlo. Su nombre hace referencia a un estudio sociológico titulado "Nadie va de putas. El hombre y la prostitución femenina", realizado por David Baringo y Rafael López Insausti (ambos aparecen en el video), del cual se toman los datos aportados.

En España "nadie va de putas", pero luego esos sitios siempre están llenos. Los clientes solemos llevar una doble vida... aunque desde luego preferimos la que pasamos puteando, jeje.



El documental ofrece un retrato general de la prostitución en Zaragoza (quinta ciudad española en población) y es bastante reciente, se emitió en Enero de este año. En línea con tantos otros realizados últimamente, se acerca directamente a esta realidad dando voz a sus protagonistas: gerentes, prostitutas, propietarias de pisos, vecinos y algún cliente. No muchos, la verdad, pues como cuenta el sociólogo David Baringo nos cuesta reconocernos como tales aunque alguno siempre lo hace y más si le pillan "con las manos en la masa".

Veámoslo primero y acto seguido paso a comentarlo. También está disponible en un archivo único en vez de fraccionado, pero con una resolución inferior. Por eso opté por los videos del youtube.








Me ha gustado bastante porque, al mostrar cómo es por dentro esta realidad, contribuye a desmitificar las arraigadas creencias que todavía perviven entre buena parte de la ciudadanía. Por supuesto provocará la reacción opuesta entre los abolicionistas, para quienes este tipo de reportajes normalizan e incluso promueven la prostitución. Pero la realidad es la que es, y aunque el sociólogo responsable de la investigación se declare abolicionista se vió forzado a reconocer que "lo que nos hemos encontrado han sido sorpresas, como que no era un mundo sórdido, era gente joven". Así es, el narrador comenta que "recurrir a la prostitución es un hábito cada vez más extendido, especialmente entre los jóvenes, que ven en las prostitutas una forma rápida, barata y sin compromiso de obtener placer". La prostitución, lejos de ir remitiendo en nuestra sociedad, cada vez se consolida más fuertemente y además entre sectores de la población que en principio se supone que no tendrían por qué recurrir a prostitutas. Una de ellas se refiere a sus clientes como "chicos guapos, guapísimos, que pueden tener a cualquier travesti, cualquier chica que quieran". De hecho varias prostitutas me han contado que jamás habían estado con hombres tan guapos hasta que comenzaron a ejercer, y además de tratarlas como a reinas eran educados y "buenos folladores". Joder, el negocio redondo.

Muy bien, comencemos por los clientes. ¿Por qué lo negamos, por qué valoramos tanto el anonimato? ¿Somos unos hipócritas? Pues no, al igual que la chica caleña hemos de ocultarlo porque el resto de la sociedad no lo acepta, porque se cree que es algo malo, PORQUE NO NOS ENTENDERÍAN. Aunque para nosotros sea algo normal, la prostitución está muy mal vista socialmente y a las personas que la ejercen o acuden a ella se las condena sin darles siaquiera la posibilidad de defenderse. Varios lectores me han retado a que haga público mi nombre y muestre mi foto, quiero que entiendan que hacerlo conlleva unas REPRESALIAS inmediatas. Primero hay que tratar que se vea la situación real de la prostitución en España, que se escuche a sus protagonistas, que la gente comprenda que "semos personas". Una vez se den las CONDICIONES para poder "salir del armario" sin que las CONSECUENCIAS sean inasumibles, cada vez más putas y puteros iremos dando la cara. Pero hoy por hoy salir a la luz así, a las bravas, es como confesarse ateo ante el Tribunal del Santo Oficio o judío en un congreso nazi, supone buscarse la ruina. En vez de desafiarnos traten de entendernos y, si es posible, ayudarnos para que vayamos siendo aceptados en esta sociedad. No hay motivos de peso para rechazarnos, sufrimos una discriminación tan gratuita e injusta como la que han padecido las madres solteras, los inmigrantes o los homosexuales. Somos víctimas de absurdos prejuicios, traténnos como a cualquier otra persona sin considerar que a prori seamos diferentes a los demás.

Este documental sirve para poner encima de la mesa la necesidad de abordar el tema de la legalización, o más bien regulación, de la prostitución. Es un negocio inmenso, del que viven muchas personas en este país y que en ocasiones genera conflictos que las autoridades han de mediar. ¿Se preocupará nuestra clase política de los problemas reales de España o seguirá interesándose en asuntos tan trascendentales como el empleo de las lenguas regionales en el Senado, el retorno en Cataluña a una división administrativa medieval o el empleo de la neolengua progre?



Ojalá hubiese más políticos como el señor Gimeno, con una visión tan pragmática de las cosas. Los poderes públicos no pueden dar la espalda a la realidad social, hay que regular. En cambio el señor Baringo se opone argumentando que ésto "no es viable por el mero hecho de que la inmensa mayoría de mujeres que la ejercen son inmigrantes sin papeles", ¡PRECISAMENTE gracias al reconocimiento legal de su trabajo podrían regularizarse! ¿O qué es lo que queremos?, ¿Tener una parte de la población en situación irregular, sin capacidad de hacer valer sus derechos y con la espada de Damocles de la expulsión pendiendo continuamente sobre sus cabezas?

Además mediante una regulación podrían tratar de dirimirse los conflictos que ocasionalmente surgen con ciertos vecinos, como muestra el documental. No en el sentido de prohibir la prostitución callejera como viene siendo la regla, sino escuchando a ambas partes y buscando una solución de compromiso. La prostitución de calle no es incompatible con la convivencia, como muestra el grupo de travestis. Por lo general no provocan más perjuicios que lo que podríamos llamar "contaminación visual", es decir, que no las quieren por putas. No molestan a los vecinos, ni ensucian más que cualquier otro ciudadano, ni atraen delincuencia. Mi propuesta es que paguen una tasa fija que las dé derecho a ejercer la prostitución durante una cantidad de horas en la vía pública, como hacen los puestos del rastro o los bares con terraza. Total, ya lo están haciendo, la policía las cobra un "impuesto" (que aún no sé si va a las arcas municipales o a su bolsillo) para dejarlas trabajar y las echa cuando termina su turno si todavía no se han ido. Tal y como se está haciendo en la actualidad, "de tapadillo" y mediante amenazas, se está vulnerando la legalidad y aunque sé que no es algo que preocupe en demasía a nuestras autoridades sí que creo que al menos deberían guardar las formas. Vamos, que está como feo eso de extorsionar a las putas, especialmente si para ello se emplea a los agentes del orden.

La opinión de este humilde bloguero es que el factor clave de que la prostitución no esté regulada es el económico, así las administraciones ganan más: pueden incautar el dinero que confiscan (en mi pueblo lo llaman robar) en las redadas y exigir mordidas a pisos, clubes y callejeras.



Gracias a que varias chicas aportan sus testimonios podemos evidenciar las mentiras de los abolicionistas. Ellos las juzgan, dicen que el suyo no es un trabajo y que ellas no pueden ser felices, sin embargo las prostitutas afirman lo contrario. Lo he dicho innumerables veces, el feminismo abolicionista sólo funciona negando la realidad. ¿Qué nos dicen ellas? Pues que ésta "es una ocupación mucho más autónoma que otras", vengo observando que algo que las jode mucho es la rutina, tener obligaciones, tener que madrugar y aguantar a un jefe. Esto en sí no es algo malo, yo soy partidario de que el trabajador se autoorganice y que lo que se valore sea no tanto el tiempo de trabajo como su productividad. Me parece muy bien lo que declaran las travestis: "lo mío es la prostitución, soy jefa de mí misma, jefa de mi propia empresa, toda mi oficina es la calle" o la otra que manifiesta "que el Delegado de Aragón (por el Justicia de Aragón) no se preocupe, que aquí vamos a intentar mantener la buena convivencia". Si es que son majísimas, van a trabajar y no a meterse en problemas. Con las que siempre es más fácil hablar es con las travestis sudamericanas, son muy pero que muy cariñosas. Si no me gustasen tanto los chochos estaría con ellas, en serio. De haber tenido los reporteros un poco más de tacto podrían haber contactado con las rumanas como se ha hecho en otros documentales (miren los enlaces al final de la entrada). Con las que sí es complicado establecer cualquier tipo de conversación más allá de la estrictamente comercial es con las africanas, conforman el grupo más cerrado y por consiguiente sobre el que recaen más sospechas de estar sometido a mafias.

Hablemos ahora un poco de las condiciones de trabajo. Algo en lo que todas coinciden, tanto en el documental como según mi experiencia personal, es que de lo peor que pueden encontrarse es con un cliente que huela mal. Incluso se han dado casos de tíos con el culo hasta cagado, que se levantan y queda la plasta en las sábanas. Ellas valoran positivamente que seamos limpios y aseados, así que aquí tienen un consejo elemental para cuando vayan de putas: péguense un buen duchazo y échense perfume para quitarse el cachupe (caspa, chucha y pecueca; es un término que emplean los colombianos). Como a todos las gusta que no las compliquen su trabajo, una comenta que los hombres latinos son "cariñosos, calientes y no quieren cosas raras", por eso muchas les eligen como sus parejas. ¿Qué son las cosas raras? Pues como cuenta que muchos hombres pidan que les den (dar ya ni te digo) pol culo, o que les meen encima, que les peguen... las típicas cosas que no pueden ir pidiendo a su mujer o a cualquier otra tía que conocen. A mí eso no me va pero mis niñas me cuentan que este tipo de "excentricidades" están a la orden del día, y me parece muy bien, cada uno tratamos de vivir nuestra sexualidad como más nos gusta.

De producirse una regulación tendría que contemplar, en primer lugar, los derechos de estas personas para que dejen de padecer los abusos que sufren constantemente y no tanto del "cliente" o del "chulo", sino por parte de la policía y de grupos de radicales.



¿Cómo funcionan los clubs, como el Castilla? Pues ya lo he contado "cienes y cienes" de veces: ellos alquilan habitaciones, NO SE LUCRAN DIRECTAMENTE DE LA PROSTITUCIÓN con lo cual permanecen dentro de la legalidad. Luego aparte ganan lo de las copas que viene a ser entre 6 y 10 €... la "trampa" es que la consumición es obligatoria y que yo sepa en ningún bar estás obligado a pedir. Algo que yo hacía en clubes muy petaos, como el Stark en Madrid, era coger alguna copa que viese "libre" para simular que había pedido algo. Si no había más la pillaba vacía y la rellenaba... ¡con agua del grifo! Jajaja, estoy hecho un costra.

Pasemos ahora a la calle. Mi querida calle... Proporcionalmente es minoritaria, sin embargo siempre es la que da más que hablar. A pesar de que es la que se realiza con mayor autonomía y permite obtener mayores beneficios (las chicas de clubs vienen a estar ganando entre 3 y 6 mil euros al mes, en la calle pueden hacerse el triple), la prostitución callejera también conlleva ciertos problemas como las condiciones climáticas, las pobres infraestructuras (los servicios se realizan en general en viejas pensiones, que no tienen nada que ver con las lujosas habitaciones de los clubs y pisos), los altercados, ciertos clientes poco fiables (aunque las chicas a poco que van adquiriendo experiencia, y pagando alguna novatada, comienzan a saber evitarlos), abusos policiales y conflictos con ciertos vecinos y viandantes. Por eso digo que ésta es la prostitución de más alto nivel, la más sofisticada, la que supone una dificultad y nivel de conocimiento mayor tanto para su ejercicio por parte de la prostituta como para su disfrute por el cliente. No vale cualquiera, entraña riesgos y dificultades, en un club o piso una chica cuenta con apoyos mientras que aquí depende únicamente de si misma (no siempre van a estar presentes sus amigas). Hay que estar siempre alerta y ser extremadamente observador, saber negociar, tener don de gentes, evitar problemas y saber salir airoso de ellos cuando se presentan, cultivar amistades que te mantengan informado... Buah, la de Dios. Es éste el ambiente que me encanta, la prostitución de calle le hace espabilar a uno.

La calle está dividida por zonas. En la zona centro de Madrid las señoras mayores están en una, en otra las transexuales, las chicas de Hirsova tienen la suya, por otra parte están las de Galati y finalmente las que tienen chulo (hace poco volvió una, que se sitúa en la calle Miguel Moya... precisamente por donde nunca pasan las cámaras). Generalmente se crean auténticos "compartimentos estancos", los distintos grupos no hablan entre sí y en ocasiones llegan a enfrentarse. Esto es especialmente cierto en el caso de las africanas, que cuando pelean lo hacen como una piña mientras que las rumanas siguen la consigna del "sálvese quien pueda" (a no ser que estén en franca superioridad numérica, o que defiendan los intereses de su "prima" que es como se conoce en el argot a la chula consentida). Jejeje, me recuerdan a los skavens. Pero bueno, lo de las peleas es bastante infrecuente, tampoco quiero alarmar... lo más común es que se lancen furiosas invectivas verbales (gracias a las cuales aprendes el rumano más elemental, ya saben: "sus pisda", "futen cur", "dute draco", "dute in pisda mati", etc). Vamos, que se dicen de todo menos "frumoasa".

También es en la calle donde uno se encuentra a las chicas más "cascadas", como la señora con "el bicho". Yo no había tenido noticia de que ninguna chica estuviese infectada hasta que me enteré de que la pasó a una de mis niñas más queridas, eso me dejó desolado. Ellas suelen cuidarse con sus clientes, pero no lo hacen tanto en sus relaciones personales y es por ahí por donde suelen enfermar. Generalmente se asocia la prostitución con las ETS y por mi propia experiencia puedo decir que los casos son anecdóticos, aunque existen.

Con quien disfruté como un enano fue con la encargada de las habitaciones. Las habitaciones son como las de Caballero de Gracia: bidé, papelera y cama, ¡para que más! (aunque en estas suele haber una silla, una pequeña mesita de noche, y ahora el imprescindible ventilador) ¡Además se llama Tina, como la portuguesa! Jajaja. Y no me digáis, los carteles son geniales: “abitacion” y “por fabor”, jajaja, totales. ¿Y el que dice que se compruebe si se lleva las cosas antes de que se vaya la chica? Las niñas de allá también deben ser ladronas, como mis rumanitas. Ese testimonio gráfico sí que muestra con una claridad que no había visto hasta ahora cómo son las habitaciones donde se atienden las callejeras, en Madrid son prácticamente calcadas. Por cierto, que a las chicas que dan problemas (por ejemplo, robar) las prohíben el paso. Lo mejor es la claridad con la que hablaba, eso de que "con la prostitución la gente se equivoca, una puta gana muchos dineros, ¡muchos!" y "esas ayudas que dan a las putas no las hacen ni puta falta". De hecho muchas consideran que aceptar la comida que se ofrece en la calle (lo suelen hacer varias congregaciones religiosas) es rebajarse, como si fuese aceptar una limosna. Serán putas callejeras, pero tienen un orgullo que no veas. Algunas ganan tanto que, como dice la encargada, ya no saben en qué gastarlo: ropa, perfumes, regalos... es frecuente que se metan en vicios pero no tanto por evadirse, sino porque las sobra la pasta. Esto lo he hablado con Marien y coincidimos en que probablemente sea de los aspectos más perjudiciales de la prostitución, encontrarse con tanta pasta sin tener una mínima responsabilidad para administrarla. A unas las gusta el juego, a otras las va la bebida, la ropa de marca o caros aparatos electrónicos... y en muchos casos tratan de lavar su imagen "comprando" a la familia a base de regalos, con lo cual consiguen despejar cualquier duda sobre la actividad que realizan. Tampoco puedo generalizar, no es éste el caso de todas, hay otras que sacan mucho menos como seguramente la suceda a la señora mayor que habla con los reporteros. Lo que sí suele pasar es que, ganen mucho o poco, vivan más o menos al día.

Las chicas tendrán sus vicios, vale, pero nosotros también tenemos los nuestros... como la digo a "mi chula": "lo que nos gusta, nos gusta". Jijiji...



La prostitución de calle suele relacionarse con los conflictos vecinales, como creo que se puede apreciar la norma es que los más problemáticos sean los vecinos. Éstos no se preocupan lo más mínimo por la situación de las chicas, sino que se molestan por el "espectáculo" que dan, porque no quieren vivir en una zona que se considere "de putas" ergo "de pobres". ¿Tirarse a los padres e hijos? Ellas no son tontas, no le entran a una persona que saben que no se va a atender con ellas. Si un vecino no "consume" ellas lo saben y no le molestarán, como hacen conmigo varias chicas. Lo que ciertos vecinos no soportan es la masificación, salir del portal y pensar "cuánta puta" (y yo que viejo, añado... jejeje). Por eso la misma policía se encarga de establecer turnos y además, el horario más solicitado (la tarde) se cobra más caro a las chicas para así incentivarlas a trabajar por la noche. A esas horas no hay niños, ¿en qué les puede molestar que estén llegando a las tres y cuatro de la mañana? El problema es simbólico, sencillamente las putas son "persona non grata". Gimeno dice que el problema es que salen de los locales y se van a la calle, no es así: las que trabajan en clubes no lo hacen en la calle y viceversa. En momentos diferentes sí, pero por decirlo de alguna manera comprensible, no se “pluriemplean”. O sólo trabajan en calle o sólo en club.

Y para acabar terminaré hablando de "las mafias", que son como el coco, el tío camuñas o el hombre del saco: cuentos para asustar a los niños. La gente que conoce bien el medio asegura que "en esta zona, no hay mafias". Pero es algo que resulta de utilidad a mucha gente, como al gerente del club Scala para denostar a la competencia en la calle. Las mafias, de existir, no se sitúan a la vista sino bien los clubes urbanos más próximos a las comisarías, bien en pequeños clubes de carretera muy apartados. También saca provecho de ello la policía, por ejemplo para detener a las chicas y expulsarlas como cuenta con indisimulado orgullo el inspector jefe de policía. ¿Qué delito es ese de "favorecimiento de la prostitución"? No sólo hacen lo que les sale de la punta del nabo sino que además nos vacilan, hay que joderse. Para los vecinos la lucha contra el delito supone la justificación perfecta, sin embargo ¿dónde están los chulos cuando "LIMPIAN" el barrio de putas? Ya me gustaría que fuesen ellas a molestarles a su trabajo, o quizá se ponen a acosarlas porque son unos VAGOS, MANGANTES y DESCOCUPADOS. Pero qué tirria me dan, lo que sobra en las calles no son putas sino INTOLERANTES.



Vea otros documentales sobre la prostitución:

· Callejeros: meretrices
· Rafa Méndez, el pijiprogre que bajó de la moqueta a la calle
· Reportaje de "investigación" sobre prostitución y trata de blancas en la Cuatro
· Repor: Burdeles S.A.
· Comando actualidad: El cliente

sábado, 14 de agosto de 2010

La eficacia de los abolicionistas

"Este documental (Burdeles S.A.) no ayuda a conseguir los objetivos que el Parlamento, en representación de la ciudadanía, persigue. No es el camino en el que estamos trabajando en el Parlamento. No es el que queremos para una sociedad más justa y más igualitaria".

Carmen Montón Giménez, portavoz socialista de Igualdad en el Congreso



Quienes abogamos por la normalización social de la prostitución tenemos muchas cosas que aprender de aquellos que pretenden mantener la mala imagen que pesa sobre ella. Da igual que tengamos de nuestra parte a los protagonistas de este fenómeno, que sus testimonios refuercen nuestros argumentos y contradigan los suyos, que podamos probar nuestras afirmaciones y en cambio ellos necesiten recurrir a deformaciones totalmente caricaturescas de la realidad. Todo esto no lo necesitan, no pierden el tiempo como nosotros en prolongadas disquisiciones como las que mantengo en este blog con ciertos lectores y ni siquiera se molestan en conocer de verdad la realidad de la prostitución, lo cual incluye los intereses y necesidades de quienes la ejercen. ¿Para qué? ¿Realmente eso les sirve de algo? ¿Les ayuda en la consecucción de sus objetivos?

Por supuesto que no. Como reconoció Carmen Montón en el Congreso ellos lo que buscan es alcanzar unos objetivos, obtener unos resultados, transformar la sociedad en un sentido determinado. Les perjudica mostrar la realidad tal cual es, contradice a su discurso. ¿Cual es la solución entonces? Pues ocultarla, como hicieron con la crisis, la negociación con ETA, el engaño del cambio climático y harán ad eternum. Ante el dilema de escoger entre la realidad y la propaganda, ¿qué puede esperarse que haga un socialista? Hombreee... miren qué claramente lo confiesan, miren:

La portavoz socialista de Igualdad en el Congreso amonestó al director de RTVE por lo que él mismo definió como "reflejar la realidad". ¿Puede quedar de algún modo más claro el espíritu dictatorial e inquisidor de los socialistas?



Los abolicionistas nos aventajan fundamentalmente en dos aspectos. El primero es la capacidad de comunicación, con frecuencia son ellos los únicos invitados a charlas, programas u otros eventos relacionados con el mundo de la prostitución; con lo cual la imagen que se traslada de la misma está totalmente sesgada. ¿Qué podemos hacer nosotros? No sin dificultades tratamos de abrirnos paso en un medio totalmente hostil, para empezar porque ya nos encontramos ante una opinión pública ampliamente intoxicada con la propaganda abolicionista; pero además resulta que carecemos de la posibilidad de acceder a los medios de comunicación masivos, poco o nada interesados en nuestra versión de los hechos. Y cuando nos dan voz es más por el puro morbo que por la voluntad de informar de manera contrastada e impacial a sus espectadores.

El segundo es su gran apoyo institucional. Cuentan con numerosos y relevantes contactos políticos, muy especialmente en el partido de gobierno, lo cual les permite materializar sus propuestas en materia legislativa, acceder a cada mayores subvenciones e influir fuertemente en la opinión pública. ¿Cómo lo han logrado? En parte porque el ejecutivo ha entendido que comparten su mismo proyecto político (de hecho muchas asociaciones abolicionistas han sido promovidas cuando no creadas por el PSOE) y en parte porque son como Arriola, dicen lo que se quiere escuchar. Les endulzan oreja a nuestros políticos, que caen rendidos como gorriones enamorados. Para acabar de una vez con toda hipocresía que rodea a prostitución hacen falta políticos con arrestos y principios, como doña Esperanza. Pero ella es excepción confirma la regla una clase política acomplejada y blandengue, de la que la ciudadanía cada vez se siente más alejada.

APRAMP fue galardonada con el premio Pura Tomás por su labor "contra la prostitución". Carmen Sanjurjo reconoce que fue gracias a esta asociación que "la cuestión de la prostitución y la trata de mujeres llegó a la agenda política".



¿Qué soluciones propongo para corregir estos déficits? Como comencé diciendo hemos de aprender de ellos, el primer paso es organizarse. Ya he empezado a formar un reducido, aunque muy activo, núcleo de simpatizantes. Lo que pretendo es que cuando salga alguno de nosotros en los medios (como han hecho Paula, Marien o Torbe) se vea que cuenta con cierto respaldo, que no es un caso aislado, un "freak" que de ningún modo podría considerarse representativo. Además así les facilitaríamos en gran medida el trabajo a los periodistas, siempre es más cómodo contactar con una asociación que con individuos aislados. Tradicionalmente no ha existido muy buena relación entre la prostitución y el periodismo, pero es algo que puede cambiarse, en el mundo en que vivimos contar con los medios de comunicación es imprescindible. Si no llegamos a ellos es como si no existiésemos, que os quede claro.

Además hemos de contar con una estrategia de comunicación, como ellos. Lo han expresado abiertamente: siguen un camino, tienen un proyecto social. Sólo que mientras en su caso necesitan combatir la realidad, nuestro trabajo es todavía más complicado: hemos de luchar contra sus mentiras. Sacar a la luz el mundo de la prostitución es una tarea desagradecida en extremo debido al rechazo intrínseco que todavía despierta entre buena parte de la población, en un programa de TV no podría decir muchas de las cosas que cuento en este blog (y sobre todo de la manera en que lo hago). Por eso necesitamos otro enfoque. Hemos de acercarnos al sentir mayoritario de la ciudadanía, llevar nuestro discurso a un terreno más favorable, ofrecer una imagen más amable. Es lo que han hecho ellos introduciendo el tema de los derechos humanos y de la dignidad de la mujer, ¿quién va a oponerse a unos fines tan loables? Claro, en su caso no es más que una máscara como hacen los terroristas, que dicen estar actuando en beneficio general siendo sus intenciones diametralmente opuestas. Nosotros tenemos que ir al tema de fondo, que además es la única manera (por lo menos que a mí se me ocurra) de ir atrayendo simpatías y apoyos políticos: la defensa de la libertad, el derecho de cada uno de hacer con su cuerpo y su vida lo que quiera mientras no perjudique al prójimo, el reconocimiento de la pluralidad sexual, la validez de los contratos privados entre particulares... Esto es algo que los socialistas aborrecen, pero que no pueden expresar públicamente por lo cual no les quedará otra alternativa que recurrir a la mentira. Ellos no van a rectificar, que nos quede presente desde el principio, pero sí que podríamos comenzar a contar con el apoyo de formaciones relativamente liberales. El objetivo final sería lograr que el PP, al igual que han hecho otros partidos de derecha en Europa, recoja nuestras demandas (aunque sea parcialmente). Si por mí fuese preferiría apoyarme en otros partidos, pero hoy por hoy ésta es la única alternativa viable frente al feminismo abolicionista.

Rocío Nieto, presidenta de APRAMP, recibiendo en Guadalajara el I Premio Mujer del PP de Castilla-La Mancha. Los abolicionistas no cuentan únicamente con apoyos en el PSOE, sino que han logrado ser aceptados también entre la derecha no liberal. Cada vez van ganando más y más terreno.



En conclusión, generalmente los "pro derechos" mantenemos que los "abolicionistas" se hallan fuera de toda realidad, que se montan unas películas completamente alucinantes sobre la prostitución, que las cosas no son como las pintan. Pues no, resulta que ellos tienen los pies más en la tierra que nosotros, hay que reconocerlo aunque sea duro. Soy de la opinión de que instrumentalizan su supuesta ayuda a las prostitutas para conseguir apoyo institucional y financiero. A este fin último y real es al que se subordina su discurso: dennos más subvenciones para combatir la horrible lacra que supone la explotación sexual y la trata de personas. Los partidos políticos les apoyan, unos por complejos y para curarse en conciencia y otros para mostrar lo "progres" que son a la vez que restringen cada vez más libertades. Ciertas asociaciones de vecinos y comerciantes también, pues no quieren ver a esa "escoria" en su calle. A día de hoy creo que es muy ingenuo pensar que estas personas albergan un auténtico deseo de ayudar a quienes ejercen la prostitución.



Vea el documental proscrito que causó tanto malestar entre las hordas abolicionistas:

· Repor: Burdeles S.A.



Otras entradas relacionadas con los abolicionistas y su discurso:

· Vivir bajo el abolicionismo: Pye Jacobsson habla sobre la "ley sueca" y sus repercusiones
· Los abolicionistas... de los toros
· ¿Es posible el debate con los abolicionistas?

domingo, 8 de agosto de 2010

Corazón azul, otra efectista campaña contra la "trata"


"La mayoría de las mujeres saben a lo que vienen (...) Sin embargo, lo que se está haciendo desde los países de recepción, son más bien campañas alarmistas que las mujeres no creen, porque tienen información de sus compatriotas que les dicen lo que hay. Las ONG les venden una imagen terrorífica de lo que se van a encontrar y el efecto que se produce es el contrario, es decir, acaban desconfiando de esas campañas cuyo objetivo a veces es impedir la inmigración más que el hecho de que esas mujeres vengan bien informadas y se garanticen sus derechos".

Doña Marta Casal Cacharrón, socióloga



El mes pasado emitieron por TV un anuncio muy vistoso sobre la trata de personas, correspondiente a la llamada Campaña Corazón Azul que -al menos nominalmente- persigue el objetivo de "concienciar y sensibilizar" ante el fenómeno de la trata de seres humanos con fines de explotación sexual.

El anuncio "Work Abroad" (Trabajo en el extranjero), centro de la Campaña Corazón Azul contra la trata de personas, vincula el engaño y la violencia al ejercicio de la prostitución.



¡Qué bien! Dirán algunos. ¡Menudo gobierno más chupi-guay y progre-feminista que tenemos que se implica en la defensa de los más desfavorecidos! ¿No? Ya. Un gobierno que "libera" a mujeres que ejercen voluntariamente la prostitución para llevarlas a un Centro de Internamiento de Extranjeros. Que afirma que "el 90 % de las prostitutas están esclavizadas" pero luego tiene que desdecirse. Que silencia a las personas que ejercen la prostitución, oculta los informes que le contradicen y censura los documentales que muestran la realidad de este fenómeno. Hmmm... algo no cuadra aquí, ¿no creen?

La ministra de Igual-dá, Bibiana Aído, inauguró en Octubre del año pasado la exposición "No seas cómplice" en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, consistente en un recorrido con imágenes fotográficas por las distintas fases de la trata, desde la captación y el transporte hasta la explotación y sus consecuencias. La imagen de la prostitución que en ella se mostraba era PAVOROSA. En Junio volvió a ser expuesta, esta vez en el aeropuerto.



O mejor dicho, sí que encaja muy bien todo. ¿No será que necesitan construir una imagen de la prostitución que se ajuste a su discurso aunque pertenezca al dominio de lo fantástico? ¿Será por eso que no cesan de elaborar campañas, anuncios, exposiciones, etc. PERO NUNCA le dan la palabra ni a una sola prostituta o cliente? ¿Por qué nos transmiten unas cifras y datos relativos a la prostitución que carecen de cualquier base empírica y, de hecho, son contradichos por las organizaciones que realmente trabajan en este ámbito? ¿Por qué los testimonios de las prostitutas y su entorno no se asemejan en nada a los que nos trasladan las ONG de corte abolicionista y nuestro gobierno?

Para mí hace tiempo que está muy claro, estas campañas juegan con el desconocimiento de la población tratando de apelar a sus sentimientos en vez de a su raciocionio. No son más que pura demagogia, eso sí, muy bien escenificada para mostrar lo que ellos quieren y disfrazar la realidad. En teoría tratan de concienciarnos sobre una causa que, sobre el papel, aparenta ser muy noble. Pero como denunciaba Hetaira en su último comunicado lo que se pretende es ir "preparando el terreno" para la aplicación de medidas coactivas. Es que es de cajón: nos ofrecen una imagen horrorosa de la prostitución, de las situaciones de abuso y explotación que padecen las mujeres que la ejercen, de la falta de escrúpulos de clientes y proxenetas... ¿quién va a resultar insensible a eso? Desde la buena fé diremos que hay que atajarlo, que eso es algo intolerable, y pondremos en manos de nuestros gobernantes nuestro dinero, libertad y esperanzas para que solucionen este problema.

Otra de las actuaciones que componen la Campaña Corazón Azul es la exposición en plena vía pública (en este caso, en el Paseo del Prado) de maniquíes que representan a mujeres víctimas de la trata. Muy bien, ellos muestran maniquíes de plástico y yo personas de carne y hueso. Ellos la fantasía, yo la realidad.



Pues miren, yo sí que quiero denunciar a las REDES ORGANIZADAS que tratan de hacer negocio con las personas tratándolas como objetos, engañándolas, secuestándrolas muchas veces y silenciando sus voces con el único fin de llenarse los bolsillos. Quiero manifestarme en contra de las asociaciones que se enriquecen a base de subvenciones públicas mientras ignoran los problemas reales de quienes dicen proteger, de los medios que cobarde e interesadamente se pliegan al poder político para no perder la publicidad institucional y que no dudan en publicar información manifiestamente falseada, y sobre todo de un gobierno de mentirosos, déspotas y corruptos que no muestra el menor respeto hacia la ciudadanía que dice representar.




DIGAMOS NO A LAS CAMPAÑAS ALARMISTAS,
NO A LAS MENTIRAS DE LAS OENE-JETAS,
¡¡¡NO A LA MANIPULACIÓN DESINFORMATIVA!!!



Añado una SELECCIÓN de las mejores y más asombrosas campañas que he encontrado. Véanlas y ALUCINEN.

Emma Thompson representa a Helena, mujer que una vez prostituida pasa a perder su humanidad convirtiéndose en su alter ego, Mariah.

En este soberbio anuncio de Amnistia Internacional las mujeres son tratadas como si fuesen ganado. ¿A qué clase de MENTE PERTURBADA puede ocurrírsele un spot así?

Las redes mafiosas organizadas, como la responsable de este clip, no tienen el menor escrúpulo en emplear a menores de edad para sus despreciables fines. Sus intentos de manipulación son tan descarados que llegan a resultar irritantes: con una carita dulce y tierna, voz frágil y aniñada y música triste de piano tratan de manipular al espectador.



Es posible que le interesen las siguientes entradas sobre la trata:

· Música: trata de blancas (muerte en vida)
· Identificación de la explotación sexual




Y estas otras sobre la manipulación:

· Posavasos contra la "explotación sexual", otro burdo intento de manipulación
· The Journey, viaje al centro de la retorcida mente abolicionista
· Reportaje de "investigación" sobre prostitución y trata de blancas en la Cuatro

miércoles, 4 de agosto de 2010

Reacciones ante la operación Afrodita (incluye comunicado de Hetaira)

"La mayoría de las mujeres que ejercen la prostitución no son mujeres prostitutas, sino prostituidas (...) Son mujeres esclavas, que no están ahí porque quieren, que además ven vulnerados sus derechos fundamentales todos los días del año porque son vendidas como si fueran bolsos o zapatos, que están amenazadas ellas y sus familiares en los países de origen"

Bibiana Aído Almagro, Ministra de Igualdad del Gobierno de España



La semana pasada comentaba en este blog la cantidad de mentiras que se estaban virtiendo sobre esta operación policial, cuya intencionalidad política (tratar de mostrar que tras los anuncios de prostitución se hallan mafias que someten y fuerzan a las mujeres a prostituirse) resultaba evidente. Los medios contrarios a la prostitución rápidamente se pusieron a hacer leña del árbol caído, así La Razón entrevistó a Rocío Nieto mientras que Público se cebaba con noticias sensacionalistas como la del patrimonio incautado al dueño de los locales o reproduciendo el relato de una supuesta prostituta que narraba haber sido prostituida bajo unas condiciones completamente salvajes e inhumanas: obligada a prostituirse bajo el efecto de las drogas, maltratada por proxenetas y clientes, sufriendo disociación... Por supuesto a la ministra de Igualdad la faltó tiempo para poner esta operación como ejemplo de la existencia de redes de explotación sexual.

Los partidarios del reconocimiento legal de esta actividad tardamos más en reaccionar (¿quizá porque ellos estaban sobre aviso?) y, aunque recibimos la noticia con escepticismo, tuvimos que indagar sobre lo sucedido y tratar de esclarecer los hechos. El testimonio que nos ofrecieron las personas que habían trabajado en esos sitios (ya fuese ejerciendo la prostitución o en tareas de apoyo como telefonistas), sus parejas y clientes contrastaba fuertemente con la "información" que nos hacían llegar los medios. Finalmente la asociación Hetaira sacó un comunicado en el que se denuncia la tergiversación de los hechos además de añadir que quienes van de salvadores resultan ser los que más perjudican a estas mujeres (dejarlas sin trabajo, expulsarlas del país, ocultarlas al público aunque eso signifique un empeoramiento de sus condiciones de trabajo...). En el fondo decimos lo mismo y eso es lo que me hace albergar alguna esperanza de que, tarde o temprano, acabemos dejando nuestras diferencias a un lado y lleguemos a colaborar.

La hipótesis que mantengo es que estamos de nuevo ante una manipulación deliberada de la realidad que les sirva de coartada para implantar su proyecto político (eliminar los anuncios de prostitución tan sólo es una parte de él). Para los progres retorcer los hechos y distorsionar la información es el pan nuestro de cada día, ¿que la realidad contradice a su ideología? ¡Pues peor para la realidad! Lo real será lo que ellos digan, sobre teniendo en cuenta que disponen de casi todas las televisiones y periódicos para que repitan sus monsergas. Además, como a la gente se la ha vendido la moto de que vivimos en una democracia (demogracia la llamo yo) pues en general no se cuestionan la información oficial, no ven la dictadura del pensamiento existente y a fuerza de escuchar sus mentiras una y otra vez se las acaban creyendo. Pues no, las mentiras, mentiras son. Y la verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero. Como hago siempre les muestro la información desde diferentes perspectivas, ustedes eligen a quién quieren creer. Empezamos con el impagable relato de Público (con toda seguridad facilitado desde APRAMP):




MAGDA BANDERA - Público 25/07/2010



Una esclava sexual relata en Público cómo fue explotada por una red que utilizaba los anuncios de los periódicos para anunciarla

La dueña del burdel me vendía en los anuncios de los periódicos como "Mulata brasileña, 120 de pecho. Francés hasta el final". Otras veces cambiaba y decía que hacía un "griego profundo". Gastaba mucho en anuncios, en los principales periódicos de pago de tirada nacional (Público no los admite). Solía poner uno cada diez días, pero a veces, cuando no le funcionaban y no atraían a muchos clientes, llamaba a los diarios a los cinco días y los cambiaba. Algunos sonaban divertidos, como el de "Yuli y sus amigas. Muy guarras".

Una vez vino un chico a hacernos fotos para los anuncios, decía que los clientes querían saber cómo teníamos las tetas, "la gente quiere verlas". Yo no quería que me identificaran y me tapaba la cara, pero luego supe que se me reconocía. No servía de nada lo que yo dijera. Entonces ni siquiera era consciente de mi situación. Sólo que quería escapar viva de aquella prisión.

Todo empezó un día que fui a la Seguridad Social. Estaba a punto de perder los papeles que había conseguido por quedarme en paro. Esa mañana, se acercó a mí una mujer muy bien vestida y me ofreció trabajo cuidando de una persona mayor que vivía en un barrio de la periferia de Madrid. Desde que llegué de Brasil había estado trabajando como interna en dos casas y en una peluquería latina. Nunca me pagaron más de 700 euros.

Aunque me había quedado sin trabajo, mi vida estaba más o menos estabilizada. Después de dormir una temporada en un piso compartido, en una especie de pasillo, con la ropa en una maleta debajo de la cama, la cosa iba mejor. Vivía con un chico y, aunque echaba mucho de menos a mis hijos pequeños y soñaba con ahorrar y traerlos conmigo, estaba bastante bien. Hasta que llegué a esa casa y ya no volví a salir en dos años.

Nada más entrar en aquel lugar, me di cuenta de que no era normal. Había muchas chicas medio desnudas. En el fondo, podría haber sospechado de la venezolana que me ofreció el trabajo, pero era muy ingenua. Cuando llegué a España, a veces veía chicas ejerciendo la prostitución en la calle y pensaba "qué vagas son, no quieren trabajar". Es como cuando ves los anuncios y no piensas en lo que a veces hay detrás.

La colombiana que era la dueña del burdel me ofreció trabajar allí. Decía que ganaría mucho dinero, porque a los clientes les gustaban mucho las mulatas como yo. En esa época tenía 12 mujeres en la casa, pero ninguna era negra. Yo me puse muy nerviosa, histérica, y le dije que me quería ir. Me dieron un vaso de agua para calmarme y yo no sé qué le echaron, sólo sé que me pasé dos días drogada.

Cuando recobré el conocimiento, me dijeron que lo habían intentado por las buenas y que ahora sería por las malas.
Habían visto en mi bolso la foto de mis niños y tenían ya todos mis datos. Me amenazaron con que podría pasarles algo malo. Eso fue lo peor durante el tiempo en que me oblibaron a prostituirme, las veces en que decían que algún día mi hija también trabajaría allí y les haría ganar mucho dinero.

La casa tenía tres plantas y estaba en una calle estrechita. La habitación olía fatal: a semen, incienso y velas del brujo que venía a hacernos santería y a asustarnos... La colombiana que nos explotaba creía mucho en eso y podía gastarse en ritos hasta 1.000 euros, que, por supuesto, pagábamos nosotras. A veces nos obligaba a mantener relaciones con aquel tipejo, pero yo siempre me negaba, porque me daba muchísimo asco.

De hecho, siempre llevé muy mal el tema de la higiene. Me duchaba en cuanto se iban los clientes y a veces me bebía literalmente el enjuague bucal porque no soportaba el sabor que tenían.



Drogas para "aguantar"

También tenía que drogarme todo el tiempo para aguantar. No sólo las palizas y los malos tratos, también las multas inventadas para no darnos el dinero que ganábamos. Es difícil imaginar qué se siente cuando te obligan a acostarte con 30 clientes al día, como me pasaba a mí muchas veces. Hubo un tiempo en que llegué a meterme 11 gramos de cocaína al día. Nunca antes había probado la droga ni lo he vuelto a hacer después de salir de allí.

Un día tuve una sobredosis. Estaba con un cliente que había pagado para estar en el burdel tres días drogándonos todo el tiempo y de repente sentí que me moría. Me quedé sentada sin moverme, abrazándome a mí misma. Sólo pensaba en que iba a morirme y que me iban a tirar al cubo de la basura. Eso era lo que decía siempre la dueña.

Pero en el fondo, como de verdad intentaba evadirme de aquello era pensando en el mar. Puede sonar inocente, pero era lo que me salvaba. Venían esos hombres y yo me concentraba en imaginar que estaba en una isla y no allí dentro.

Es que, de repente me quedé sin vida. Todo quedaba muy lejos, mis hijos en Brasil, los estudios de Derecho de los cuales sólo pude hacer un curso, porque las monjas me quitaron la beca cuando les dije que no quería ser novicia... Pero eso no le importaba a nadie. En todo aquel tiempo, sólo un cliente se interesó una vez por mí, e incluso me dejó hacer una llamada con su móvil, pero la policía no me creyó y no volvimos a intentarlo. Además, tenía miedo. De estos sitios no sueles escaparte porque temes las represalias para ti y para tu familia. En el fondo, no hace falta que te vigilen para evitar que te vayas.

Por eso, era muy fuerte oír cómo los clientes se reían y nos decían "es que las putas sois unas mujeres de vida alegre". Pero no podíamos decir nada. Este mundo es el más hipócrita que existe. Dices cariño y papito a tipos que te dan asco. Y al final no sabes qué pensar de los hombres, yo no los entiendo. Un día le pregunté a un periodista de televisión que ha estado en muchas guerras si había oído hablar de la trata. Me dijo que sí. Le pregunté si le interesaba el tema, pero me dijo que no, que él iba a pasarlo bien y punto, que no pensaba en esas cosas. Su mujer ya no le ponía, pero estaba bien con ella gracias a esos desahogos.

Los abolicionistas equiparan sexo comercial con sexo esclavo. Las historias llenas de sufrimiento como la presente no serían anecdóticas sino ejemplificadoras de lo que es, en la "triste y cruda realidad", el mundo de la prostitución. Juzguen ustedes mismos su verosimilitud.



Los inicios

Al principio lloraba mucho, incluso delante de los clientes. Cuando eso sucedía, iban y se quejaban a la dueña y ella les decía "no te preocupes, no le hagas caso, es que está borracha". Después me amenazaban y me decían que dejara de comportarme como una monja, que allí sólo querían putas.

Los clientes van a comprar un cuerpo. Para ellos, ese cuerpo no tiene vida, no le preocupa si tienes sentimientos, si comes, si bebes, si respiras. A veces los miraba mientras sacaban el dinero de la cartera. Veía las fotos de sus parejas y pensaba "¡qué cabrones!" De vez en cuando, los llamaban sus mujeres y escuchaba cómo les decían que estaban haciendo horas extra en la oficina. A alguno incluso le daba morbo seguir haciendo el acto mientras hablaba con su parienta, como solían llamarlas. La dueña les ayudaba a tener coartada y cuando llamaba alguna esposa que sospechaba algo, fingía que era una veterinaria. Incluso decía a los hombres que se trajeran el papagayo o el perro, y lo dejaban abajo, en la recepción.

La mayoría quiere cosas básicas, aunque a medida que van probando, quieren experimentar cada vez más. Luego hay otro grupo que pide cosas raras que no entiendo. Por ejemplo, venía un abogado muy bien trajeado que se metía en una habitación de sadomasoquismo y quería unas cosas alucinantes. Se las teníamos que hacer y entonces aún lo pasábamos peor. La dueña nos obligaba, porque pagaba hasta 1.000 euros por algunas de esas sesiones.

Hay hombres que te tratan más o menos bien y otros que te maltratan. Necesitan sentir que son machos, que tienen fuerza, que son ellos los que mandan. A veces, me quejaba de que algo me hacía daño, pero decían "no te quejes, eres una puta y te estoy pagando".



Obligada a abortar

Las cosas que pasan ahí dentro, cuando eres víctima de trata son durísimas. A mí lo peor que me pasó fue quedarme embarazada de un tipo asqueroso un día en que se rompió el condón. De repente, empecé a notar mareos, vómitos y somnolencia. Cuando me dormía, venía la dueña me pegaba y me gritaba "venga, arriba, vienen a por ti".

Finalmente, me hicieron la prueba del embarazo y dio positivo. Entonces trajeron al brujo y me dieron unas pastillas y un té, algo asqueroso. Me encerraron en el cuarto oscuro que tenían en la planta baja de la casita y me hicieron abortar. Estuve a punto de desangrarme, con unos dolores increíbles. Creo que me salvé, precisamente porque volvió el tipo que me había dejado embarazada y pidió por mí. Le dijeron que estaba enferma y como insistía en verme, al final me hicieron ir con él. Pero me prohibieron que le dijera la verdad. Me debió de ver muy mal, porque me trajo ibuprofeno y antibióticos.

Después de todo aquello, cada día estaba más rebelde y al final no me importaba que me pegaran ni morirme y que me tiraran al cubo de la basura. Otras chicas también empezaron a protestar y al final la dueña y unos amigos suyos montaron una falsa redada con dos tipos que supuestamente eran policías de paisano. Gritó que saliéramos corriendo y así lo hicimos. Después supe la verdad.

Finalmente, la asociación Apramp contactó conmigo cuando estaba prostituyéndome en un piso. Había ido a parar allí después de la falsa redada porque no tenía papeles y no sabía a dónde ir ni de qué vivir. Desde octubre de 2009, trabajo en la unidad móvil de la asociación, ayudando a detectar otros casos de víctimas de trata. Mientras, estoy esperando que salga el juicio, porque acabé denunciando a los que me encerraron en la casa.

Desde entonces, no he vuelto a Brasil. Una de las razones por las que no quiero ir es porque allí corro más peligro que aquí, al menos hasta que se celebre el juicio. Hace poco mataron a una brasileña que había denunciado a la mafia que la explotó. Los proxenetas tienen contactos en el país de origen.



Guardar el secreto

Durante un tiempo, al poco de denunciar, mi madre empezó a recibir llamadas raras y al final, por suerte, me hizo caso y cambió de número. Ella tiene la custodia de mis hijos, se la tuve que dar cuando me vine a España, para no tener problemas con el padre de los niños. Ella los está cuidando desde entonces, pero como no sabe nada de lo que ha pasado cree que soy una mala madre. Aún no me he podido sentar con ella y explicarle lo que me pasó en persona. No sé cómo lo haré. Ella cree que me he pasado dos años sabáticos, que he sido una irresponsable. Algún día iré a verla con todos los papeles de la denuncia, los del juzgado, todo. Buscaré a alguien que sepa español y que se los pueda traducir. Es que encima he quedado por la mala. A mis amigos no les he contado nada, me lo he quedado todo para mí solita.

Tampoco se lo he contado al chico con el que vivía. Un día me lo encontré en la calle y noté que no quería hablar y a mí me daba mucha vergüenza. Sé que cuando desaparecí de aquella manera estuvo buscándome y que preguntó por mí, pero luego se deshizo de mis cosas y ha rehecho su vida. En el fondo, prefiero que piense que soy mala persona a que se entere de la verdad.

Ahora, desde que estoy en el programa de la Apramp apenas puedo mandar dinero a mi familia (su salario no llega a los 300 euros mensuales). Por eso piensan que soy una egoísta. Pero yo sólo quiero pasar página y traer a mis niños a Madrid cuando pueda. Soy de cumplir promesas, y un día me hicieron prometerles que los traería, aunque sólo fuera de paseo. Y aunque sólo sea de paseo, los traeré. Ya siento demasiada impotencia por no haber podido hablar con ellos. Cuando estaba prisionera los llamé muy pocas veces. No me dejaban. Sólo después de llorar mucho, de insistir y de pagar una multa gigante a la propietaria, me permitían hacer una llamada y siempre con personas delante. Una de ellas era otra brasileña que vigilaba cada palabra. Además, nunca podíamos charlar más de cinco minutos.



Recuperación

Después de tanta humillación y de varios meses de terapia, he empezado a rehacerme, a recuperar mi autoestima. Ahora disfruto yendo con la unidad móvil. Siento que puedo ayudar a otras chicas. He conseguido independizarme y ya no vivo en un piso de emergencia, como al principio de acogerme al programa de la asociación. Tengo una habitación en un piso compartido con una familia ecuatoriana, pero tengo hasta tele para entretenerme. Los fines de semana trabajo en una peluquería de dominicanas.

También tengo una rutina que me ayuda. Me levanto cada día a las 7 de la mañana. Eso fue lo que más me costó al principio, tener unos horarios. En la casa no los había. En cualquier momento podía llamar un cliente y tenías que arreglarte y atenderle. Ahora veo las noticias, porque me encanta enterarme de lo que pasa en el mundo. Y también miro el tiempo, para saber qué me pongo. Después voy a la asociación, cada día de un modo distinto. Cambio de ruta constantemente, para no tropezar con nadie. Nunca cojo dos días seguidos la misma línea de autobús o de metro. En ese sentido, aún no estoy tranquila.

Un día, mientras estaba en la estación de Renfe, me tropecé con la dueña del burdel. Ese día me puse fatal. Me miró con un odio. Imagino que sabe que yo una de las que puso la denuncia. A veces cuando pienso en que pronto tendremos el juicio me entran muchos nervios y no sé si resistiré. Es difícil describir cómo era esa mujer. Aún recuerdo los gritos el día en que se supo que 20 Minutos dejaría de publicar anuncios de prostitución. Pegó unos gritos. Decía "no sabéis lo que significa eso. Es un diario que ve mucha gente. ¿Cómo van a encontrarnos los clientes si no hay anuncios?".

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¿Qué les parece? Total, es total. De perdidos al río, ya que se ponen a mentir lo hacen con toda la jeta del mundo, a las bravas, digan que sí. Artículos como éste son los que hacen que se nos revuelvan las tripas a quienes conocemos de verdad el mundo de la prostitución y no por los supuestos "abusos" denunciados, sino porque las falacias que contienen son tan brutales que no hay por dónde cogerlos. Al menos espero que reproducirlo sirva para despejar cualquier duda que pudiera permanecer sobre las auténticas intenciones de los abolicionistas.

Y a continuación inserto el comunicado de Hetaira. Concuerdo con lo que exponen si bien hay algunas cositas que podría comentar pero ya estaría siendo muy puntilloso, como que la sentencia que cita del 2001 en concreto a lo que se refiere es a que se podría considerar actividad laboral la prostitución a efectos de regularización laboral (con lo que evidentemente se mejoran sus condiciones, porque en España estar sin papeles significa ser perseguido como si fueses un ladrón de bancos). Tampoco comparto su valoración positiva del plan contra la trata, pero es verdad que ellas tratan de ser mucho más diplomáticas y conciliadoras que un servidor, que va a todos sitios arrasando como si mañana se acabase el Mundo. Pero muchas otras las suscribo plenamente, como que los ayuntamientos se estén convirtiendo en los proxenetas (bien indirectamente a base de multas, bien directamente por medio de chantajes policiales) o la existencia de una intencionalidad política tras esta intervención policial. ¿Qué me cuentas, moreno, que el gobierno emplea a la policía con fines políticos? Sí, señora, sí. Eso es exactamente lo que acabo de decir y también las de Hetaira. Del mismo modo que en otras ocasiones las he tenido que tirar de las orejas por andar a berzas, ahora he de felicitarlas porque se están enterando de qué va la película. Bienvenidos a Rubalcabalandia.




Comunicado de prensa
Hetaira, colectivo en defensa de los derechos de las prostitutas
Madrid, 27 de julio de 2010



Asistimos, con perplejidad, a una nueva puesta en escena mediática contra la prostitución. La última noticia la macrorredada en Madrid en diferentes pisos y que se saldó con 350 mujeres “liberadas”, según fuentes policiales, ha demostrado que lo que se persigue es la prostitución que se anuncia en la prensa escrita, independientemente de que ésta se ejerza de manera voluntaria o sean víctimas de trata.

Desde Hetaira hemos investigado poniéndonos en contacto con mujeres que habían trabajado en esos pisos y los testimonios que hemos recogido nada tienen que ver con lo que ha salido en los medios de comunicación ni en las noticias filtradas por la Policía. Según los testimonios de mujeres que en algún momento trabajaron en ellos, lo único criticable eran las habitaciones que utilizaban para descansar, pero siempre respetaban la elección de las mujeres tanto de los turnos de trabajo como de clientes y de servicios sexuales a realizar. No obstante, seguro que las condiciones laborales serían mejores si la prostitución estuviera reconocida como una actividad económica legítima (tal y como hizo el Tribunal de Luxemburgo de la UE en 2001) y se regularan las relaciones laborales cuando median terceros, como es el caso de estos pisos. Mientras esto no suceda, las trabajadoras del sexo que trabajan en clubes o pisos a cargo de terceros seguirán sufriendo abusos por parte del empresariado y unas condiciones que no contemplan totalmente los derechos laborales de las trabajadoras. Pero la explotación laboral (algo que sufre un tanto por ciento muy elevado de trabajadores en cualquier sector y más en tiempos de crisis como los actuales) no es lo mismo que la trata o la explotación sexual, un concepto que se ha puesto de moda últimamente y que no se sabe exactamente qué quiere decir.

Las trabajadoras sexuales se ven muy afectadas por las acciones emprendidas desde el poder público, que mientras dice protegerlas acaba perjudicándolas. Incluso desde Hetaira comienzan a cuestionarse la buena voluntad del ejecutivo. Al fin vamos cayendo de la burra, señores, al fin. Este grupo de trabajadoras sexuales pide, desde la parte alta de la calle Montera, el cese de la VIOLENCIA INSTITUCIONAL.



Parece que el Gobierno está más interesado en los “golpes de efecto” para preparar las condiciones para la eliminación de los anuncios de contactos que en defender los derechos de las mujeres que trabajan en la prostitución de forma voluntaria.

El Plan Nacional contra la Trata de Seres Humanos con fines de Explotación Sexual contempla acertadamente una serie de medidas de protección para las que son obligadas a ejercer la prostitución. No obstante, su puesta en marcha parece más centrada en la represión y persecución de las mafias que en la defensa de las víctimas. Si tal y como mantiene el Gobierno central “todas las prostitutas son víctimas de mafias” no entendemos cómo no se les está procurando protección, un lugar donde estar tranquilas y un periodo de reflexión mínimo de 30 días para que se decidan a denunciar a sus captores. La macrorredada organizada en la última semana en Madrid se saldó, según notas policiales, con 350 mujeres “liberadas”, sin embargo no sabemos dónde están estas mujeres a día de hoy (no se encuentran bajo la tutela de ninguna ONG), si se encuentran internadas en un CIE o bajo custodia policial. Tampoco sabemos si el Gobierno se replanteará esta “obligatoriedad” de denunciar a cambio de protección. Lo que sí conocemos es que al menos 34 se encontraban en “situación administrativa irregular” y, probablemente, tal y como ha sucedido anteriormente, se les aplicará la ley de extranjería estando expuestas a ser expulsadas de nuestro país. ¿Son víctimas de trata de seres humanos o son trabajadoras del sexo sin derechos laborales que serán expulsadas?

Palabras, palabras y más palabras vacías de contenido (“prostitución es violencia contra las mujeres”, “la prostitución atenta contra la dignidad de las mujeres”, “víctimas”, “mujeres liberadas”) se acompañan de medidas que causan una mayor desprotección en quienes ejercen la prostitución por decisión propia:

· Las multas en los municipios se multiplican sin que el Gobierno central intente evitarlo. Las prostitutas han de trabajar el doble para poder pagarlas: ¿son los ayuntamientos los nuevos “proxenetas”? No se quiere ver a las prostitutas en las calles, parques y polígonos industriales pero no se les ofrece ninguna alternativa de espacios donde puedan trabajar con tranquilidad y seguridad. Mientras tanto, los grandes empresarios de clubes de alterne se frotan las manos sabiendo que no tendrán competencia en la calle (donde las mujeres se quedan con todos los beneficios que obtienen). ¿Preferimos, tal vez, que se vayan a trabajar a los clubes, fuera de la vista de la sociedad y donde sí sabemos que existe explotación laboral y unas condiciones abusivas?

· Se trabaja en la idea de prohibir la publicación de anuncios de contacto en la prensa escrita como la “gran” medida para acabar con el gravísimo problema de la trata de seres humanos (¿se prohibirán también los anuncios en televisión, en Internet, en revistas especializadas en sexo para personas adultas?). Si hay mafias organizadas que se publiciten, por favor, aprovechen e investiguen caso por caso para acabar con ellas. Tampoco les interesa a los grandes empresarios de clubes de alterne la competencia de los pisos particulares.

· Las prostitutas lo que necesitan son derechos laborales que las protejan: como trabajadoras autónomas del sexo en la calle o en pisos particulares o bien como trabajadoras dependientes de terceros en los clubes (para lo que habría que modificar el artículo 188bis del actual Código Penal que considera a éstos proxenetas).

Así mismo, exigimos que se pongan en marcha las medidas de protección y los recursos necesarios para defender los derechos de aquellas que son víctimas de trata.

No más abusos contra las prostitutas.

No a la criminalización

Ni multas ni expulsiones

Derechos laborales para trabajador@s del sexo

Protección social para quien desee abandonar la prostitución y

Protección real para víctimas de trata de seres humanos.



Si te has quedado con ganas de más, aquí tienes:

· Operación Afrodita: contra la prostitución, desinformación
· Federico contra la prohibición de los anuncios "de putas"
· La polémica sobre los anuncios de relax
· Comunicado del P-Lib sobre los anuncios de contactos
· Rocío Nieto habla en Madridiario sobre la prostitución
· Entrevistas a Maria Teresa López, veamos la prostitución desde el abolicionismo